El regreso a St. Vladimir (por aire), fue muy oscuro y depresivo, para ambas.

Rose viajó bajo sedación todo el camino, para no sufrir los embates del enlace mágico, que convocaba a las sombras.

La Directora tenía órdenes muy estrictas de no permitirles que se hospedaran juntas -aunque rogaran- y de vigilar su cercanía, para no desequilibrar el enlace.

Pero Lissa también comenzó a percibir cosas. Por aquí y por allá. Miradas, palabras, gestos y... ¡luces!, sobre todo sobre los morois. En los dhampirs no estaba sobre ellos sino en ellos. Y los humanos -los alimentadores- no tenían ese brillo en ninguna parte de ellos.

En Rose, vio un brillo tenue, de un profundo color verde bosque, que era como una funda, que la rodeaba, y se posaba en sus huesos. Y, ese mismo verde, brillaba sobre la cabeza de Natalie Dashkov.

El amigo de Rose -Mason- lo tenía de un rojo profundo. Y ese mismo rojo, brillaba sobre la cabeza de Cristian Ozera, un moroi.

Y sobre la cabeza de Miss Karp, brillaba un único punto de luz.


"¡Son los elementos, claro!", se dijo Lissa, observándose al espejo.

Pero, además de esas rarezas visuales, vio que Rose era la única con un anillo oscuro en su cabeza. El dichoso enlace, claro. ¡Y la marca Parabatai, claro! brillaba con una luz intensa, ¡pero azul!, eso indicaba ¡que él era de agua!. Fascinante.


"¿Miss Karp?" se acercó a ella, al verla en el jardín, cuidado de las plantas (que adoraba) "¿puedo hablarle?"

"Claro, ¿en qué puedo ayudarte, Vasilissa?"

"Lissa, por favor. La Reina me dice Vasilissa -y la Directora, claro- y ellas no... no cuento con ellas... Usted y yo tenemos el mismo elemento. Pero usted no tiene... enlace. ¿Cierto?"

"Es verdad. No es exactamente un secreto, Lissa; pero no me gusta tener que revelarlo. Es más seguro... para mí. Claro" sonrió "¿Sabes, Lissa? te admiro. Ese gran acto de magia... tu gran amor por ella, fue suficiente no sólo para salvarla, sino que para despertar a su Parabatai".

"No la entiendo"

"Los SK son creados por muchísimas razones. Miedo, necesidad, soledad... ¡Oh, pero el amor, Lissa!; eso crea al único y mejor de todos. Ya viste como tus propios dones se afinaron, ¿cierto?"

"¿Y... no fue el miedo a perderla, entonces?" dudó Lissa.

"No lo sabías, así que sólo actuaste por instinto. No por conocimiento previo, como ocurre con muchos. Actuaste por más que un impulso. Tu amor guió a tu instinto y a tu impulso. Lo enfocó. Lo centró".

"¿Y qué es eso del Parabatai?"

"Es un equivalente al Alma Gemela"

"Y resultó ser un guardián, y al otro lado del mundo" masculló.

"Y pudo ser cualquiera, en nuestro mundo, Lissa" le recordó

"¿Cualquiera? ¿cualquiera así como en un moroi o un humano?" dudó Lissa.

"Sólo un humano de su linaje, previo de su cruza con los morois. Es una posibilidad, pero remota. Pero la magia lo escogió a él, para Rose. No a otro".

"¿Ahora resulta que yo lo escogí para Rose? ¿a un Ruso que es mayor que ella y no a, por ejemplo, Mason o Eddison?"

"La magia no es tuya ni mía, Lissa. La magia escoge al usuario. Te escogió al nacer. Y, al hacerlo ahora con Rose, despertó a su Parabatai"

"¿Eso de las Almas Gemelas? son de la misma fuente, ¿cierto?, o sea, moroi con moroi y..."

"Oh, eso no funciona así. Como dice su nombre, una misma simiente mágica se convirtió en dos y se convocan, mutuamente. Nacen -no al mismo tiempo- pero en el mismo período. Algunas veces, se encuentran. Otras, no"

"¿Y Rose y este ruso... lo son?"

"Son almas sincrónicas, Lissa. Almas Hermanas, no gemelas. Y esas se dan entre las razas relacionadas. Humanos con humanos y dhampirs. Morois con morois y dhampirs. Y en muchos casos, no son simplemente dos. Infrecuente, pero pasa".

"Ok. Algo voy captando... ¿Rose y yo? ¿somos...? o es sólo que es mi SK" se apenó.

"Yo las creo gemelas. Se abrazan mutuamente. Lo vi esa primera vez que se miraron. Se reconocieron"

"Yo las creí historias de amantes perdidos"

"¿De Amor? sí, ¿o acaso crees que el amor es sólo incluyente para parejas?, no olvides a los padres, familias, amigos y... amigas del alma... Conozco a dos mujeres. Las conocí en un Taller de Biodanza, en el verano" sonrió "Eran -son- madre e hija. El ejercicio en cuestión era con los ojos vendados. Había que moverse, bailar y moverse. Reunirse y separarse. Conectarse entre personas. Pero ellas -aún separadas y con los ojos vendados- gravitaban hacia la otra. Yo también los tenía vendados, pero notaba las auras. Y las de ellas brillaban al estar cerca. Nunca había visto almas gemelas en acción.Y eran humanas. Esa conjunción celestial hizo que esas almas brillaran y se abrieran a nuevos conocimientos y cosas... Ambas creían en la magia, Lissa. Ambas serían unas excelentes brujas, si las Maestras correctas aparecieran".

"¿Brujas?" parpadeó "¿como en... Harry Potter?"

"Parecidas. Existen, claro. Las reales no son visibles, Lissa. Y demoran mucho en serlo. Porque no puedes llevarlas a la magia. La magia debe encontrarlas. Y sólo ocurre cuando una bruja encuentra a una candidata, y ambas están dispuestas a comunicarse"

"¡No tenía idea!" abrió los ojos como platos.

"Hay mucho que debes aprender, Lissa. Pero no es lo que te inquieta. ¿Cierto?"

"Es Rose, ¿cómo la protejo? ¡Necesito sacarla de aquí! ¡La Reina quiere casarla con él!"

"Tú no debes sugerirselo. Eso es lo que ella debe creer. Que es su idea. No la tuya"

"¡Y cómo puedo hacer eso!"

Yo lo haré. Dejaré la indicación en su subconsciente. Una vez en su mente, la idea germinará y un plan se va a formar. Y sé que será pronto".

"¿Por eso del enlace?"

"Sí. Porque, mientras no estén... totalmente conectados, Rose es muy vulnerable... a tener que casarse con él. A la mala"