Código: Guardianes

Capitulo 8

Cuando Electra volvió por el portal, se encontró con un grupo de cámaras rodeado al gran roble en el que se desarrolló la batalla. Delante de la misma, varios reporteros contaban el gran acontecimiento. Mientras salía de tras de los árboles, una de las reporteras se fijó en ella, y fue a preguntarle

-Aquí tenemos a un posible testigo de lo sucedido, dime ¿has visto lo que pasó esta mañana junto al gran roble?; preguntó la reportera. Electra la miró sorprendida

-Eh, yo…; empezó la joven, pero fue rápidamente interrumpida por la reportera; Un video-aficionado grabó el intenso combate entre la enorme serpiente y lo que parecían personas luchando contra la misma, ¿tu sabes algo de esto?; preguntó ella. Electra se alarmó profundamente, y, mientras se alejaba corriendo, se disculpo; ¡Lo siento señorita, tengo prisa, y no, no vi nada!; le respondió

Corriendo por las calles, iba en contra de todo el tumulto de gente que subía en dirección a la gran colina donde se situaba el roble. Una vez pasado todo el gentío, avanzó mucho más fácil por las calles hasta llegar a su casa. Allí, entró corriendo a su cuarto, y se encerró en él. Tras dejarse caer sobre la cama para recuperar el liento, se levantó, poniéndose de pie.

-Tengo que avisar a los chicos, pero ¿Cómo hago para que esto funcione?; dijo, dando algunos golpecitos a la gema que llevaba en el brazo con el dedo. En ese momento entró su madre, una mujer de corto pelo amarillo eléctrico, con ojos castaños y mirada dulce. En cuanto entró por l puerta, Electra escondió el brazo donde tenía la gema tras se espalda

-Hija ¿te has enterado de lo que pasó en la colina del roble de Thor?; preguntó ella, sentándose junto a ella. Electra le contestó; Si, me lo dijo una de las reporteras que estaban pululando por allí; respondió

-Ya…; dijo ella, mientras posaba la mano sobre la mano de su hija. Fue entonces cuando se fijo en el otro brazo de su hija, y vio la gema del rayo en su antebrazo. Ella sonrió para adentro

-¿Dónde compraste esa gema?, es bonita; dijo ella, mientras la tocaba. La mente de Electra trabajó rápido para dar una contestación coherente.

-Me la compré hace unos días; contestó ella. Su madre se río; Que mal mientes hija, no te espera futuro en la política;.Su hija la miró contrariada; Ese es el símbolo del rayo, supongo que la princesa Asmeya a contactó contigo; dijo ella, levantándose. Su hija solo pudo asentir a las palabras de su madre

-Pero, ¿Cómo lo sabes?; preguntó ella, anonadada. Su madre simplemente sonrió; Recuerdas que cuando eras pequeña te dije que éramos extranjeras, que no éramos de Alemania sino de otro país, ¿verdad?; Electra asintió; Bien, en parte es verdad y en parte es mentira. Es verdad por que naciste en Alemania, pero no es verdad por que nuestra familia no es de aquí, ni siquiera es de este mundo; dijo, mientras la abrazaba cariñosamente; Así que reamos de Asmara…; murmuró Electra. Su madre asintió; Si, nuestra familia proviene de allí, hija; dijo ella, separándose; Supongo que es hora de ver a la princesa y de conocer alo nuevos guardianes con los que combatirás; dijo, mientras agarraba del suelo una mochila que traía; ¿Sabes como abrir el portal dimensional?; preguntó, a su lado. Su hija negó; No pasa nada, es muy fácil, solo tienes que levantar el brazo, y decir a donde quieres ir, así que venga, prueba; ala animó. Electra, un poco dudosa, hizo lo que su madre le indicó, y, en cuestión de segundos, un portal se abrió ante ellas. Con paso firme, la madre de Electra se internó en el portal, seguida de su hija, no muy convencida de esos métodos.

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Mientras, en la Hermita, Asmeya y los profesores de los chicos se encontraban viendo la televisión, escuchando la noticia que estaba sacudiendo toda la ciencia de la tierra

-Grabaron vuestro combate contra esos tipejos; gruño Airis, mientras Asmeya se mordía las uñas, nerviosa

-Creo que esto nos enseñará a ir con más cuidado en un futuro; suspiró Cesar

-De todas formas los científicos aseguran que una serpiente tan grande no es natural, y que podría ser un fotomontaje; dijo Destro, con un portátil en las piernas, mientras buscaba información por Internet

-Si, pero nada les quita que investiguen lo ocurrido; dijo Gaia, ago preocupada

-Esperemos que no descubran nada que nos involucre; murmuró Axiel, mientras se cubría con sus alas.

En ese momento, un portal se abrió tras ellos. Todos se giraron para ver quien era,, cuando se fijaron que eran Electra y una mujer de edad madura, pero no demasiado mayor. Asmeya sonrió reconociéndola

-Bienvenida, Elena; dijo ella, contenta. Elena se inclinó respetuosa; Encantada de verla, princesa Asmeya; dijo, solemne. Ella sonrió; No seas tan ceremoniosa Elena, nos conocemos desde que yo no levantaba palmo del suelo; dijo, mientras la abrazaba. Elena le revolvió el pelo cariñosamente

-Ya sabe como soy princesa, supongo que ya conocerás a mi hija y heredera del rayo; dijo, mientras abrazaba a su hija por detrás; Efectivamente, la conocí ayer, aunque no sabía que erais madre e hija.

Supongo que el que tu seas la madre será mejor, así podrás estar con ella aquí, entrenarla y que esté en Kadic junto al resto; dijo, mientras se volvían a sentar. Elena asintió, confirmando lo dicho, pero Electra miró preocupada a su madre; Pero mama, tu ya eres, ehmmm; dijo ella, mordiéndose los labios. Elena lazó una ceja, sonriendo de lado;¿Mayor?; dijo por ella. Electra asintió ligeramente

-Te sorprendería ver lo que soy capaz de hacer, hija, aunque pronto lo veras; dijo, mientras se recostaba; Esta tarde haré los papeles para tu traslado a Kadic, gracias a Asmeya y sus conocimientos de informática lo haremos mucho más deprisa de lo habitual; dijo, mientras le tocaba el pelo con parsimonia; Es más, mañana empiezas, sé que es un poco precipitado, pero la necesidad lo requiere, espero que lo entiendas; dijo ella, mirándola a los ojos; Tranquila mama, precisamente te iba a pedir el traslado a Kadic; dijo ella, mientras se levantaba; En fin , me voy a conocer el sitio, nos vemos; dijo, saliendo por la puerta

Tras unos segundos de silencio, Cesar habló; Se l ha tomado bastante bien; Elena asintiño; Siempre ha sido muy madura, además, siempre medijo que quería estudiar aquí, así que esto es su sueño echo realidad; dijo, contenta, mientras se levantaba y mirando a los lados; Creo que es hora de hacer limpieza, este lugar está echo una pocilga, niños; dijo, mientras pasaba un dedo por la mesa, llenándose de polvo. Todos miraron a los lados, haciéndose los locos; No ha sido una proposición, sino una orden; dijo, con autoridad. Los presentes se levantaron quejándose, mientras Elena se ponía a dar ordenes cual sargento a cada uno para limpiar aquel sitio, inclusive a Asmeya

-¿Y tu no me tenías un gran respeto, Elena?; se quejó ella; Si, pero para mi eres como una hija más, y te trato como si lo fueras, así que coge esta escoba y barre el suelo del primer piso, yo haré lo mismo aquí abajo; dijo, entregándole una escoba. La joven bufó por lo bajo, mientras subía por las escaleras, y Elena se ponía a barrer silbando

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De vuelta con los chicos, ya estaban todos reunidos alrededor del banco grupal, mientras hablaban entre ellos, y enseñando a los nuevos las normas

-Y jamás, JÁMAS, le digáis que no tenéis los ejercicios a Hertz, por que es capaz de colgaros del techo; dijo Odd, haciendo como si estuviera ahorcado. Solo los chicos rieron ante su broma, mientras que Yumi y Aelita rodaban los ojos y aurora y Electra se miraban confundidas

-Venga princesa, es divertido, reconócelo; le dijo Odd. Ella solo le miró de medio lado; La señora Hertz no te amenazaría con eso si le trajeras los deberes, Odd; le espetó. El solo se sobo la nuca con una sonrisa tonta n la cara, provocando las risas de todos. En ese momento sonó la campana, y, tras despedirse de Electra, la cual volvió a la Hermita, el resto se dirigió a clase.

Tras sentarse en sus asientos, entró la señora Hertz, y, tras ella, estaba Aurora y otra joven. Ella era de pelo oscuro, nariz aguileña y ojos marrones, de piel blanca con el pelo ligeramente largo por los hombros, y de ropa unos pantalones vaqueros azules y una camisa de cuadros.

-Buenos días clase, os presento a la señorita Aurora Zastre y a la señorita Susan Foreman(1). Ambas serán vuestras nuevas compañeras de clase. Aurora, siéntate al lado de Belpois, y Foreman, al lado de Delmas; dijo, señalándole al respectivo compañero. Tras empezar la clase, la seora Hertz empezó con el tema de las reacciones químicas. Sissi, al lado de Susan, vio como esta jugueteaba con su lápiz, mirando la libro. Ella se giró para hablarle, con cuidado de que la profesora no la pillara

-Veo que res otra empollona, aunque dudo que le puedas quitar el puesto a la señora Einstein; dijo ella, mirando a Aelita. Susan la miró curiosa

-Veras, es que a Stones, la de allí; dijo, señalándola; la llamamos así por que está con Belpois, y a él le llamamos Einstein, ¿sabes?; dijo, con una sonrisa cínica. Susan la miró con la ceja levantada. Iba a responder cuando Hertz le preguntó

-Susan, como parece que estas uy sobrada en la materia, ¿podías salir y realizar el problema, por favor?; dijo, dándole la tiza. Susan sonrió, se levanto, y salió a la pizarra. La joven apenas tardó unos minutos en completar el ejercicio ante la atónita mirada de la profesora, que no se lo creía

-Acabé, señora Hertz; dijo, dandose la vuelta, mientras dejaba la tiza sobre la cajetilla de la pizarra. Al ver la cara de la profesora, ella se dio la vuelta, diciendo; ¿Esta mal?

Susan, la profesora, negó lentamente; En absoluto, esta perfecto…; dijo, despacio; Como es posible, si esto es lo que se hace en la universidad…; murmuró para sí, mientras miraba la pizarra y se limpiaba las gafas para cerciorarse de que veía bien. Al darse cuenta de que estaba viendo bien, carraspeo un poco y le pidió a Susan que se sentara.

-Muy bien, señorita Foreman, puede sentarse; dijo, mientras aún salía del shock. La aludida asintió, obedeciendo. Tras esto, Susan, la profesora, prosiguió con la clase, mientras los alumnos cuchicheaban sobre la proeza realizada por su nueva compañera. Lo mismo sucedió en la hora siguiente, historia, pues el profesor le preguntó acerca de la 2ª Guerra Mundial, y ella le contestó con todo lujo de detalles el enfrentamiento bélico, dejando al profesor, una vez más, sorprendido, y a sus compañeros con la boca cerrada. Al final de la mañana, ya era la comitiva de la clase a la hora de la comida.

-Es increíble, esa chica es todo un cerebrito; comentó Patrick

-Desde luego, y o que pensaba que Jeremy era bueno…;Suspiró Odd.

-Estuve al menos diez minutos dilucidando como se hacía el problema de la señora Hertz, y ella lo hizo en apenas dos minutos; se quejó Jeremy

-Ahora si que tienes competencia, Einstein; le dijo William

-Míralo por el lado positivo, ya no serás el empollón al que todos irán a preguntar; le dijo Aelita, con una sonrisa. El muchacho se la devolvió

Yumi iba a decir algo, pero fue cortada por una llamada de Asmeya. Asegurándose que nadie les seguí, fueron a cumplir con su obligación, claro que no se percataron de que alguien les seguía desde lejos. Ese alguien no era nadie sino Susan, la alumna nueva.

-¿A dónde irán al bosque, si tenemos clase?; se preguntó, curiosa; Supongo que lo descubriré ahora; dijo, mientras se encaminaba en su dirección, asegurándose de no ser vista

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Susan siguió a sus compañeros hasta una casa antigua, aunque estaba bastante bien cuidada para los años que tenía. Sabia que esa casa no era de la academia porque estaba mas allá de los limites de la misma. Fijándose mejor, descubrió que aquel edificio se llamaba La Hermita, y, por su aspecto, debía ser del S XIX por lo menos. Ella suspiró

-Me prometí que iba a dejar de husmear por ahí, pero supongo que forma parte de mi naturaleza; dijo ella, mientras se encaminaba a la puerta. Se paró a un par de pasos de ella, no sabiendo si debía llamar o no. Por un lado, su cabeza le decía que se fuera y que se olvidara del asunto, pero algo en ella le decía que debía entrar. Decidió seguir la segunda opción, y entró dentro, no sin antes llamar, pero no esperó una contestación

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Los chicos habían ido a la Hermita pues Asmeya les había llamado, y, como bien supusieron, Asmeya se encontraba haciendo el ritual de sinestesia para encontrar el siguiente cristal. Todos estaban mirándola hasta que tanto Airis como Odd se giraron a la puerta, y, casi al unísono, murmuraron

-Ahí alguien tras la puerta; murmuraron ambos casi a la vez

Nada mas acabar de decir eso, una joven entró por la puerta. Syu mirada curiosa se encontró con la de los chicos. El grupo rápidamente la identificó como Susan, la nueva alumna. Odd iba a improvisa algo por lo que vió, cuando fue cortado por la chica

-No sabía que había feélidos en la Tierra, pensaba que solo los había en Asmara; dijo ella, entrando más aún, y observando a Airis; Ni mucho menos angelidos; volvió a decir, mirando a Axel y a Aurora, que volvía a exhibir sus alas a la espalda

Asmeya se adelantó a todos para hablar; ¿ Que dices de angelidos y Asmara?, nos estamos preparando para una fiesta de disfraces; dijo ella, intentando sonar convincente. Susan alzó una ceja; Entonces explícame porque tienes un mapa continental en tu mesa de un planeta evidentemente distinto a la Tierra, y con nombres escritos en griego antiguo; dijo, señalando un nombre

Asmeya iba a decir una réplica, pero se calló; ¿Eres de Asmara, supongo? O al menos tienes familia de Asmara; dijo finalmente. Susan negó con la cabeza; No soy de Asmara, pero tampoco soy de la Tierra; dijo ella, mirándola

-¿Cómo que no eres ni de Asmara ni de la Tierra?; inquirió Destro. Ella sonrió, mientras les mostraba un colgante. Era un colgante circular con lo que parecían dos semicírculos a los lados formando algo parecidos a uns alas . Entre ellos, se dibujaba un símbolo del infinito en vertical , pero con las líneas formando trazos en vez de formar la figura exacta. En la parte de abajo, aparecía lo que parecía un escrito, pero las letras usadas para ello no se parecían en nada a las terrestres. Destro y Asmeya miraron aquel colgante con detenimiento, analizándolo. Cuando alzaron la mirada, se toparon con los oscuros ojos de su portadora, aunque en ellos se distinguía una chispa de picardía

-Gallifrey…; murmuró Destro; Eres de Gallifrey; acabó Asmeya. Susan asintió; Así es, soy una Dama del Tiempo, y orgullosa de ello; aseguró ella, metiéndose el colgante otra vez bajo la camisa

-Pero se os creía extintos tras la gran Guerra; dijo Destro

-Algunos sobrevivimos a eso, o simplemente, como yo, no participamos por estar fuera de casa; dijo ella

-Si no os importa; habló una voz tras ellos. Cuando se fijaron, todos estaban de brazos cruzados, mirándoles inquisitivamente; ¿Os importaría explicarnos que pasa?; pidió Cesar

Asmeya iba a hablar, pero se le adelantó Susan; Veréis, como ya he dicho, soy del planeta Gallifrey, en la constelación de Kasterborous. Mi especie se llama Señores del Tiempo, aunque a las mujeres se nos denomina Damas.

-Los señores del Tiempo era la más antigua y poderosa especie del universo, mirando hacia las galaxias abajo. Juramos no interferir jamás, solo observar; prosiguió ella; Por desgracia, su brillo empezó a desgastarse en la Gran Guerra del Tiempo, el mayor conflicto bélico en el universo, que enfrentó a mi especie contra los seres mas abominables de la creación: los Daleks.

-El conflicto se expandió no solo por el espacio, sino también por el tiempo, y fue una matanza. Ambas especies se aniquilaron entre si, Gallifrey ardió, y solo quedamos unos pocos representantes de cada especie. Supongo que ya he hablado suficiente de mi, ¿Qué hay de vosotros?; acabó ella, sentándose en un sillón.

Asmeya miró a todos. Estos asintieron tras el contacto visual, y, tras suspirar, empezó ha hablar. A medida que hablaba, Susan la miraba, asintiendo de vez en cuando, y preguntando cosas puntuales. Tras finalizar, Susan pensó por unos segundos, se rascó un poco la cabeza y se levantó Todos la miraron expectantes

-Me juré a mi misma que no iba a volver a husmear por ahí…; empezó ella; Pero, supongo que forma parte de mi naturaleza; acabó, sonriendo; Supongo que no puedo evitarlo, me gusta meterme en líos, y aquí se cuece uno de los gordos; finalizó. Todos sonrieron a su respuesta

-Ahora que sabes nuestro secreto, solo me queda por saber una cosa, mera burocracia; dijo Asmeya, sacando un poco de los polvos que siempre usaba de su saquito. Asmeya roció ligeramente los polvos sobre la cabeza de Susan, y casi inmediatamente se rodeó de un aura color índigo. Asmeya sonrió ante eso, justo como los otros

-Supongo que esto me hace oficialmente una guardiana, ¿verdad?; dijo ella, mientras el aura se retiraba de nuevo. Asmeya asintió, mientras se volvía a dirigir a la mesa donde realizaba la sinestesia. Mirando el mapa, comprobó que lo que había dejado a medias se había completado durante la conversación con Susan, y notó que el cristal había caído en la India. Asmeya se metió de nuevo u colgante bajo la camisa, y tras abrir el portal para ir allí, se encaminaron a buscarlo, sin perder más tiempo del que ya habían gastado

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Las calle de Nueva Dehli eran un hervidero de gente. Por las calles, una joven de pelo negro, mirada avispada en sus ojos oscuros, piel blanca y nariz aguileña paseaba por las calles de la capital india. Sus ojos iban de puesto en puesto de tienda, mirando con curiosidad las cosas que había en los escaparates. Mientras observaba todo a su alrededor, se fijo en una persona que le resultaba extrañamente familiar. Cuando se dio cuenta e quien ver, no pudo evitar sonreír y murmurar su nombre

-Susan…; dijo, mirando a la joven andar, acompañada por un grupo bastante numeroso de gente. Claro que eso no le importó, y fue directa a ver a la joven idéntica a ella…

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Bien aquí un nuevo capitulo ¿Qué os parece? ¿Os está gustando? Espero que si. Como siempre, comentad , decid que os gusta y que no , dad ideas si así lo creéis conveniente. Siento la tardanza , pero es que he estado ocupado estos días.

(1) Soy consciente de que el personaje de Susan Foreman (el cual tampoco poseo) no es de Código Lyoko, pero tampoco es un Other Character. Se trata de un personaje de la serie de ficción británica Doctor Who, serie que como sabrán los que llevan más tiempo leyéndome es una serie que adoro. Decidí tomar a esta personaje como protagonista porque me fascinó la idea de verla aquí, como guardiana de un elemento que más de uno habrá deducido ya. Creo haber dado suficiente información acerca de ella, y si queréis saber más, preguntadme o investigad por vuestra cuenta, como prefiráis. De todas formas, si creo conveniente poner algo más de información la pondré, porque supongo que se dará la necesidad. Que quede claro que esto no es un crossover, y que este será el único personaje que tome de la serie antes nombrada para introducirlo aquí.

Para acabar , me despido , hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece