Mis queridos lectores, les estoy subiendo el capitulo correspondiente a la semana, no tuve mucho tiempo para hacer escribir, pero como siempre me hice un tiempito para escribir este fic que me esta empezando a gustar cada vez mas.

***One Piece no me pertenece, le pertenece a Eiichirō Oda***

-Estuvo bien, dijo Robin. Muy bien recalco, mientras reía

-Eso fue demasiado, dijo Zoro

-Si, se pasaron, dijo Nami

-Solo fue juego Nami, no te molestes, dijo Sanji

-Si pero fue demasiado, pensé que ustedes…, dijo Zoro

-Tu no digas nada, que besaste a Nami, yo no tenia planeado besar a Robin bajo ningún motivo, ella es mi amiga.

-Pero, aun así, no tenias porque hacerle sentir tanto, bueno no, quiero decir que hay cosas que no podemos hacer entre nosotros, dijo Zoro algo confundido por su respuesta

-Sanji no pensé que tú, estuvo mal, dijo Nami

-Perdóname Nami-san, nunca quise hacerte sentir mal.

-Cállate mejor.

-Ya basta chicos, creo que esto fue un juego. No tenemos que estar molestándonos por tonterías. ¿Entonces seguimos jugando? Dijo Robin

Los demás se quedaron inmutados, sin saber que decir al respecto. A Robin le pareció interesante aquella escena que les brindaba sus nakamas. Ella entendía la "supuesta" molestia que puede sentir Zoro, pero eso le daba muy poca importancia.

-No tendrías porque molestarte, tu y yo no somos nada. Como dije fue sexo entre nakamas; tal vez no deba seguir jugando contigo más adelante y si lo hacemos debemos dejar las cosas bien claro, pensó Robin… Pero cambio de pensamientos muy rápido al recordar lo que le hizo el cocinero-san -Valla si, que aquella mujer le enseño unas muy buenas cositas, dijo en voz baja Robin. Quisiera experimentar algo mas contigo, cocinero-san, pero creo que no es prudente, a ti te gusta Nami y no sé porque siento que le gustas de cierta manera a Nami, no estoy segura, pero no creo que este equivocada, pensó para sí Robin.

-Que dicen chicos, dijo en voz alta Robin

Sanji encendió su cigarrillo y dijo: Bueno por mi normal, Robin-chwan, acomodándose su cabellera rubia.

-Yo también, dijo Zoro

-Yo no estoy segura, creo que, si jugamos, nada de cosas fueras de control, ah y tampoco besos, dijo Nami

- ¿Entonces cual sería el chiste Nami? ¿Al menos que no quieras que alguien en especial se bese con alguien?, pregunto Robin tratando de rebuscar entre los gestos de Nami, alguna respuesta a sus hipotéticos pensamientos.

-Yo no tengo ningún problema, que se besen si les da la gana. Es mas yo no tengo ningún problema que te besen.

-Pero quien dice que me van a besar a mí?, mejor dicho, ¿Cuál de los dos me va a besar?

-No, lo que quise decir es que no tengo problemas que se besen entre sí.

- Y si mejor te besan a ti. O ya se si se besan entre ambos

Zoro casi se atora con la novedosa propuesta de Robin

-Que hablas, como voy a besar al cocinerucho ese. ¡Ni loco!, dijo Zoro

-Robin acepto besarme con quien quieras, menos con el cabeza de alga, dijo Sanji

-Me parece buena idea, lo podemos intentar, dijo burlonamente Nami. -Talvez no un beso, pero ¿Que estarían dispuestos hacer?

-Nada, dijeron ambos mirándose cada uno de una manera que sobraba el ego entre ellos dos.

-Nosotras ya lo hicimos, les toca algo a ustedes, como para terminar este juego de una vez por todas… Está bien no se besen, nosotras no podemos obligarles a eso, pero pueden bailar, eso no afecta en nada a su ego, dijo Robin

-Si, que bailen, además un bailecito no afecta a nadie, dijo Nami

-No, yo no quiero que me toque ese cocinero pervertido.

-Ya quisieras ya. Pero estoy de acuerdo contigo, no quiero tocarte, ni menos acercarme a ti.

-Si ustedes bailan Nami, promete darle un super y largo beso a Sanji, dijo Robin

- ¿Qué?, dijo Nami, poniéndose roja como un tomate, paso sus manos por sus mejillas y noto cierta calentura en sus cachetes.

- ¿Enserio Nami-san? Pregunto Sanji

-Yo bueno….

-Si, ella lo hará, Nami está dispuesta a darte un beso Sanji, dijo Robin

-Aun así, el acepte, yo no pienso aceptar, dijo Zoro

-Ay, Zoro si bailas con Sanji te daré un beso y algo más, dijo Robin

-…

- ¿Nami, enserio me darás un beso?

-Bueno… Pues sí, te daré un beso, pero hazlo

-Háganlo chicos, al son de la canción, dijo burlonamente Robin. Ella se paro y fue donde Zoro, él se paró y miro fijamente a Robin, lo atrajo hacia ella, agarro su mano y la puso sobre su cintura, ella lo agarró del cuello y empezó a girar lentamente, cuando Nami se dio cuenta de la mirada de Robin. Ella le guiño el ojo para que hiciera lo mismo con Sanji. Nami entendió perfectamente la indirecta de Robin y fue en busca Sanji, ambos de pusieron de pie. Nami empezó acercarse cada vez más a Sanji y le susurro levemente casi sexualmente: ¿Lo harás? e inmediatamente le dio un beso muy cerca de sus labios, paso sus manos sobre sobre su cabeza y finalmente las reposo sobre sus hombros, Sanji el agarro de la cintura cada vez mas seguro de lo que hacía. -Lo hare, pero no esperes demasiado.

-Con eso me basta, dijo Nami mirándolo fijamente a los ojos, mordiéndose el labio inferior.

Por otro, -Mujer, ¿Porque quieres que haga esto?

-No lo sé, me parece divertido.

-Si lo hago, que me darás luego

-Te daré un beso, acaso no lo escuchaste.

-Tú sabes perfectamente que no aceptare por solo un beso, dame algo mas

- ¿Qué quieres que te dé? ¿Dos besos o tal vez tres?

-Quiero hacerte mía otra vez

-Uhmm, déjame pensarlo espadachín-san. Está bien, seré tuya una vez más, pero no te hagas muchas ilusiones.

-Lo hare. Dijo Zoro

Ambos chicos habían aceptado aquel reto que le impusieron sus compañeras, ellos no querías, pero había ciertas condiciones que a ambos les convendría aceptar. Robin y Nami se fueron separando lentamente de sus acompañantes, ellas sabían que no tenían que perturbarlos a hacerlo, ellos por si solo lo harían. Los dos chicos se dieron vuelta y se miraron, voltearon la vista inmediatamente

-Lo que tengo que hacer, por un beso tuya Nami-chwan. ¡Lo hare! Pero no me agarres, dijo Sanji

-Lo mismo te digo, cuidado con tus manos

Se pusieron a bailar separados, había casi un metro de distancia, tanto Zoro como Sanji se pusieron incomodos y desviaron la vista, así sería más fácil bailar pensaron. Nami agarro por atrás a Sanji y fue empujándolo lentamente hacia Zoro, Robin hizo lo mismo, estaban cada vez más cerca. Ellos lo notaron, pero seguían sin mirarse.

-Ag, dijo Zoro

-Asco debo sentir yo, tener tu cabeza de alga tan cerca mío, me resulta repulsivo.

-Tus cejas enroscadas cual tornado, me causan nauseas.

Nami ayudo a Sanji a que se acercara más a Zoro, este le puso su mano encima de su hombro. Zoro lo miro con ira y rabia. - ¿Qué crees que haces?, dijo Zoro

-Cállate, que me lo haces más difícil

Robin le susurro al oído a Zoro diciéndole, -Vamos, déjate llevar, agarrale la cintura.

-¡Que! Exclamo, ¡No quiero hacerlo!

-Hazlo por mi espadachín-san, te recompensare

Zoro con manos temblorosas le agarro la cintura a Sanji, cerro los ojos por la vergüenza de aquellas cosas que le estaban haciendo pasar. Empezó a mover a Sanji de un lado a otro con demasiada brusquedad, era nuevo para el, este tipo de cosas. Mientras tanto Sanji sentía las manos de Zoro, no podía soportarlo, era demasiado para el, la mera idea que el cabeza de alga tenga sus manos sobre el

-Estúpido, trátame con delicadeza dijo Sanji

-Cállate cocinero pervertido

-Tu eres el pervertido que me está agarrando; las únicas que me pueden agarrar son las mujeres. E inmediatamente se alejó de Zoro.

-Las cosas que me hacen hacer, sus cejas que causan mareos

-Por favor Nami-san, Robin-chwan; no me hagan seguir.

-Prefiero morir aquí y ahora que seguir con esta ridiculez, menciono Zoro

-Me parece suficiente, dijo Robin

-A mí también, pero un abrazo, aunque sea, añadió Nami

- ¡Jamás!, no quiero tener a las cejas rizadas, cerca mío más tiempo, o lo mato.

-Y yo no quiero tener al cabeza de musgo contagiándome sus pijos marinos.

-Yo no tengo piojos.

- ¿Quién sabe?

-Está bien, eso fue todo, dijeron ambas

-Bueno ustedes, también deben cumplir su parte del trato.

-Si, dijo Sanji

Nami se puso cada vez mas colorada por aquella objeción que le hicieron sus compañeros, lo podía evitar pensar a que sabrán los labios de Sanji

-Zoro, ven conmigo a la otra habitación, que Sanji y Nami se queden aquí. - ¿Cuánto tiempo necesitan, para darse un beso? Añadió Robin

-Ustedes quédense a dormir halla por hoy, como aquí hay dos camas me dormiré en una yo y en la otra Nami-san, dijo Sanji

-Okey, me parece perfecto, dijo Zoro - ¡Vamos, mujer! Necesito que me quites el mal sabor en la boca que me dejo el cejillas.

-Hasta mañana, dijo Robin

-Chau, Robin, menciono al fin Nami, ya que desde que empezaron hablar sobre el tema de las habitaciones, ella se había mantenido fría y taciturna, sin poder decir ni una sola palabra.

***En la piel de Nami***

Que sensación es esta que siento, me siento nerviosa e insegura de mi misma.

-Nami me iré a dar una ducha más, mis manos y mi cabello lo siento empalagoso, al parecer, se me roció un poco de sake en mis manos. Termino de decir esto y se fue

-Okey ve, exclame

Echada en mi cama, mejor dicho, en la cama de Robin, mientras le estaba dando una ojeada al libro que dejo olvidado Robin, la verdad, no sabía que hacer la verdad; esta situación me resulta muy intimidante. Trataba de no pensar en lo que iba a suceder esta noche con Sanji, pero me resulta imposible, escuchaba como caí el agua, escuchaba el sonido de la ropa de Sanji caerse sobre el suelo, me imaginé el agua chocar con su piel, - ¿Que está pasándome? Dije. -Solo le daré un beso y ya, luego me iré a dormir.

De repente escuche como el cerro la manija del agua. Entonces vi que el salía del baño todo empapado con el cabello mojado, me pareció muy atractivo. El se cambio inmediatamente, mientras yo hacía finta que leía un libro de historia creo, la verdad me había quedado en una palabra hace varios minutos, sin poder avanzar.

-No te pienso obligar a nada Nami-san; puedes estar tranquila. Creo que me iré acostar

-Espera Sanji, casi sonó como si le estuviera gritando -Por favor espera. Se noto en la expresión de su cara, una pisca de ilusión.

-Tengo que hacerlo, tu tuviste el valor de bailar con Zoro, sin que te guste y yo quede que te iba a dar un beso, bueno lo hare si tú quieres.

- ¿Tú quieres hacerlo?, me pregunto, casi como si fuera una súplica, bueno eso sentí.

-Si, claro que quiero.

Me fui acercando a él, mis piernas temblaban, espero no lo halla notado, él se quedó mirándome. Me detuve a como un metro de él. Fue entonces cuando vi que el se me acerco, estábamos ya muy cerca se agacho un poco hacia mí. Pude sentir su respiración, intercambiamos alientos.

-Está segura, me susurro

-Si, por favor esto me está matando

El agarro mi mentón y se fue acercando cada vez más, sus labios rozaron con los míos. -Dios que labios tan suaves, pensé. Me beso, sentí sus labios fríos pero suaves chocar con los míos, el con su lengua empezó a hacerse paso entre mis labios, le di permiso para que continuara, se abrió paso dentro de mi boca. Nos besamos cada vez más rápido. Tenia miedo de no seguir su ritmo, o mejor dicho tenia miedo que a el no le gustara como beso. Disfruté aquel beso como nunca, hasta que me di cuenta que me empecé a quedar sin aliento. El se separo un poco para poder respirar, se me quedo mirando y me sonrió. Me ahogue en su mirada, tenía la mirada, sus ojos color grises eran penetrantes, pero a la vez dulces.

-Fue hermoso Nami-san

-mmm…

-Te gusto me pregunto

-mmm…

- ¿No te gusto?

-Claro que me gusto, fue perfecto, alcance a decirle, Rayos me había quedado sin aliento, me costó demasiado decirlo.

El sonrió y me abrazo, puse mis brazos alrededor suyo, tenía el cuerpo perfecto para mí. Repose mi cabeza sobre su pecho. Nos mantuvimos así durante un par de minutos. No quería despegarme de el. Se sentía tan cálido.

Nos separamos un poco, casi nada, el agarro mi cintura, me volvió a mirar con esos ojos grises. Lo bese, el se dejo llevar, nos besamos cada vez más.

- ¡Ah! - exclama y se separa de mi sin aliento.

Sonreí levemente al verlo

- ¿Qué? - le susurro junto a los labios

-Eres perfecta Nami-san y me dejaste sin aliento -Volví a sonreír

-Tú también lo eres, alcance a decirle. -Sus ojos brillaron como nunca.

-Gracias, me dio un breve beso en los labios y se alejo de mí. Me quedé parada, sin poder reaccionar con rapidez, hasta que di media vuelta y me dispuse acomodar la cama para poder dormir, no quería hacer eso, pero creo que es lo mas sensato.

-Quieres dormir a mi lado, le pregunte, no sé cómo saque esa fuerza de voluntad, no quería que nuestro beso terminara de lo más frívolo, necesitaba algo más. Di media vuelta y lo observé para ver su reacción. El me estaba mirando, se quedó atónito.

-Nami, yo si quiero, pero no sé si debamos. Tu significas mucho para mi y creo que no estas en tus mejores condiciones, se nota que has bebido demasiado.

-No, es para lo que tu piensas, solo es para dormir. Ayer tuve una pesadilla (obviamente mentira), y quisiera que estés a mi lado, aunque sea solo hasta que duerma y luego te retiras a tu cama, por favor.

El se acerco y me agarro el mentón me dio un beso en el cachete

-Está bien- Me susurro levemente.

Nos metimos dentro de la cama puse mi cabeza sobre su pecho, el me rodeo con sus manos. Nos quedamos así durante varios minutos, parecía como horas, su pecho era firme y el polo le atenuaba su figura, aquellos abdominales, puse una de mis piernas encima de una de las suyas, se sintió bien duro, por algo le decían "Piernas Negras".

-Nami, puedo preguntarte algo -me pregunta

-Claro, dime

-Te gusta alguien, si no quieres responderme no pasa nada, solo tenia curiosidad.

-La verdad, no lo sabía, pero creo que si me gusta alguien. -le respondí.

-Ah okey.

- ¿Porque me preguntas?

-Bueno pensé que te gustaba Zoro, por lo de hoy, por eso me dio curiosidad.

- ¿Zoro? -Exclamé – No me gusta para nada, añadí

-Lo de hoy, fue solo un juego. Me pareció divertido, nada más. -Y a ti ¿Te gusta alguien?

-Si, me gusta alguien.

-¿Te gusta Robin?

- ¿Qué?, rio y me miro, ¿Enserio? -Noo, ella es mi amiga, es una buena amiga eso es todo, a ella no le gusta nadie. Ella es diferente a nosotros en ciertos aspectos, me dijo

-Pensé que te gustaba, como hace días los vi en la habitación y estaban hablando y no nos quisieron decir, por eso pensé.

-No es nada malo, solo ella me estaba contando unas cosas personales y yo pues, termine hablándole sobre mi pasado, ella realmente me agrada, es una buena amiga, pero Nami-san no pienses que ella me gusta.

- ¿Entonces?

-mmm, se quedó pensativo

- ¿Por qué, no se dijiste ?, le pregunte

-Temía, mejor dicho, que no fuera correspondido.

- ¿Y ahora?

-Ahora no lo sé. No lo sé aún.

-Deberías decirle, tal vez mañana no puedas o ella no este, le dije. -Aunque no fuera yo, pero deberías decirle, aunque esa persona no fuera yo pensé.

-Tienes razón. -Nami-san, me gustas.

AL escuchar esas palabras se me helo la mente, mi corazón dejo de latir, me dio un mini paro cardiaco.

- ¿Qué?,

-Lo siento Nami, me gustas. Lo que paso esta noche me dio un poco de fuerza para decírtelo, tuve una pequeña esperanza que esto que sienta sea correspondido, me dijo

-Sanji, tú también me gustas, le dije dudosa.

***Fin en la piel de Nami***

Sanji se quedo paralizado, pero al ver el rostro de Nami sonrojarse, supo que era verdad e inmediatamente la abrazo. Ambos de abrazaron como si no habría mañana. Sanji le susuro al oído a Nami

-Me acabas de hacer el hombre mas feliz del mundo, dijo

-Y tu me haces muy feliz

Sanji fue acercándose a Nami cautelosamente buscando sus labios. Nami levanto la cabeza para dejarse besar. Ambos se dejaron llevar por sus sentimientos, Sanji empezó a besar cada vez mas rápido a Nami esta se dejaba, dejaba entrada libre a los instintos de Sanji, sus lenguas hicieron de las suyas.

-¡Ah! -exclamamos los dos y nos separamos sin aliento.

Nami empieza acariciar el rostro de Sanji, el se queda mirándola detenidamente

-Eres, realmente hermosa, le dice -Nami se empieza a poner colorada por el detalle que le dijo.

El le agarro del cuello y le empezó a besar, entre besos y breves mordiscos.

Sanji se posiciono encima de Nami, ella se acomodo para estar más cómoda, Sanji empezó a besarla por el cuello Nami lanza un pequeño gemido. Los ojos de Sanji recorren el cuerpo de Nami ávidamente, pero no dice nada. Se limita a observar y contemplar con los ojos bien abiertos, llenos de deseo. Muy suavemente Sanji cubre los pechos de Nami. La respiración de Nami empieza acelerarse y juguetea con ellos haciendo círculos en los pezones de Nami, que aun llevaba su pijama de seda color rosa.

-Por favor si no quieres, detenme; si sigo ya no podre detenerme. Por favor dime, dice Sanji como suplicando

Mis queridos lectores, cada vez somos más, y eso me emociona muchísimo, la verdad siendo sincera con ustedes no sé cómo me haya ido este capítulo, creo que no lo hice tan bien, la verdad la parte de Sanji y Zoro no me salió muy bien creo, no tengo experiencia en Yaoi, nunca leí así que lo que escribí fue inesperado. Espero les guste un poco, prometo subir super rápido el siguiente capítulo. Por favor díganme que tal me fue, el siguiente capitulo será mucho mejor. Pronto aparecerá mi ídolo Trafalgar D. Water Law, realmente lo amo, pensé hacer este fanfic con Zorobin pero creo que puedo cambiarlo a Lawbin 3, ¿Ustedes que opinan?