Código: Guardianes

Capitulo 27

En la academia Kadick, los chicos estaban comiendo tranquilamente en la cafetería, hablando de lo mala que fue Hertz con aquel examen de física.

-Yo sigo pensando que se pasó- se quejó Odd, mientras comía de su puré- Venga Odd, no exageres, no fue para tanto- le dijo Susan- Claro, como tu esto lo darías cuando tenías tres años…- le respondió el chico. Susan sonió- En realidad lo dí más tarde, nosotras no empezamos la escuela hasta los 6 años- dijo ella.

Los chicos la miraron curiosa- Es a esa edad cuando entramos a la Academia, se podría decir que es como vuestras escuelas. Hasta entonces, nos enseñan en casa- dijo ella- Ahhh- dijeron todos a coro, provocando las risas de las gemelas.

- Dejando eso a un lado, mirad lo que conseguí…- dijo William, mostrando una camisa. En ella, se podían ver varios logos distintos, pero no de ninguna marca conocida- Esta camiseta es genial, ¿verdad?- dijo, contento. Algunos alzaron la mirada de la camiseta- Solo tiene los logos de algunos héroes de ficción, no es para tanto…- comentó Jeremy. William se hizo el ofendido.

- ¿Perdona? ¡Esta es una camiseta única, se han echo muy pocas, solo los que gana en un concurso pueden obtenerla, por lo tanto…!- dijo, orgulloso- ¡Soy un elegido del destino!- casi gritó, contento, mientras la mostraba- Pero esto no es lo único…- siguió.-Con esta camiseta, me llegaron unas entradas para ver en exclusiva junto a otros jóvenes la nueva película de Marvel- dijo, muy emocionado. Sus compañeros y amigos le vieron con una sonrisita- Nos alegramos por ti, Will- le dijo Electra.

- ¿Quién es Marvel, le conozco?- dijo Aurora, mientras miraba curiosa la camiseta.

Tras las risas de sus amigos, y la explicación conveniente de Percy, la chica se les unió- Creo que deberíamos enseñarte cosas de estas, Aurora- le dijo Patrick, mientras también reía.

Mientras los chicos reían, Sissi, Herb y Nicolás, hablaban entre ellos, aunque de temas mucho más serios que los chicos.

- ¿Vosotros creéis que nos aceptaran?- preguntó Nicolás. Sus compañeros duraron- Ya nos perdonaron, aunque lo que les hemos echo es…- comentó la chica- Supongo que en parte nos merecemos lo que nos hizo Virio- comentó Herb.

-Desde luego, no debimos entorpecerles la tarea que ellos han estado haciendo- comentó Nicolás- Se lo pediremos esta tarde- declaró Sissi- Sé que será duro para los tres, pero creo que es lo mejor para enmendar lo que hicimos- dijo ella, mientras ponía una mano sobre la mesa- ¿Estáis conmigo?- dijo ella, mientras le miraba- No tenéis que hacerlo si…- la chica se sorprendió cuando los dos chicos la apoyaron al poner sus manos sobre la de ella- Desde luego, Sissi- dijo Herb.

Ella solo bajó la cabeza- Gracias…- murmuró, simplemente. Tras acordar eso, los tres siguieron hablando de sus cosas. Más su conversación no pasó desapercibida para el sensible oído de Odd, quien no pudo dejar de sentir curiosidad por lo que hacían, y así se lo hizo saber a sus compañeros.

-Yo no..- las palabras de Aurora fueron cortadas cuando Asmeya les envió un mensaje vía gema- Venid ahora mismo chicos, una de las armas se ha despertado- les dijo. Copn cuidado para que nadie sospechara, los chicos abandonaron la cafetería, andando como si todo fuera normal hasta la llegada a la entrada del bosque, donde empezaron a correr. Eso no pasó desapercibido para el trío, quienes decidieron que, ya que por la tardea lo mejor no podría ser, se lo dirían en ese momento.

( ) ( ) ( ) ( ) ( )

Ya en la Hermita, Atenea les mostró lo que ponía su libro, y todos, como era costumbre, se arremolinaron alrededor de este- "La espada de la oscuridad se encuentra en un mundo de justicia"- leyó Percy.

-¿Qué creéis que puede significar?- preguntó Jeremy. Todos negaron, sin saber a que se podía referir. Mientras pensaban, la puerta de la Hermita se abrió, haciendo que todos se giraran a ver que pasaba. Se sorprendieron al ver allí a Her, Sissi y Nicolás.

-¿Qué hacéis aquí- preguntó Ulrich, mientras se les acercaba. Se miraron entre ellos con algo de duda, fue Sissi la que les habló- Venimos a ayudaros- les dijo, intentando parecer convencida.

Aquello pilló a los chicos de improvisto, pues no sabían si debían fiarse. Es cierto que les perdonaron (1), pero estar lado a lado en la batalla… eso era otra cosa. Mientras sus compañeros hablaban entre ellos, William seguía pensando que podía significar esas palabras- un mundo de héroes…- murmuró, pensando.

Entonces lo vio- ¡Claro, eso es!- gritó, mientras se daba un golpe en la frente- ¿Qué sucede, William?- le preguntó Asmeya- Ya se a donde tenemos que ir…- dijo, alegre, mientras les mostraba un libro. Cuando se fijo, Patrick dudó ¿Tu crees que a espada de la oscuridad esté en el mundo que creó Marvel?- dijo el chico, cogiendo el cómic- Claro, ¿Por qué no? Antes fuimos al de la película de Hércules, pensando que solo era ficción…- comentó el chico.

-La verdad es que por intentarlo…- comentó Marin, tras pensarlo un poco. La idea de William tenía sentido, si pudieron ir al universo de una película de ficción, ¿Por qué no allí?

-Nosotros también vamos- dijo Nicolás, decidido- Pero vosotros no…- les dijo Odd, pero fue acallado por ellos- No tendremos gemas, como vosotros…- dijo Sissi- Pero aún así, queremos ayuda, además-siguió Herb- Aún podemos hacer cosas- acabó Nicolás, mientras una ligera aura de color naranja para él, una de color magenta para Sissi, y otra de color zafiro para Herb.

A pesar de que ellos no notaran eso, si los chicos, la propia reina, Asmeya y Cesar. Atenea sonrió ligeramente, estaban arrepentidos y querían ayudar, y parecía que eso estaba haciendo que en ellos naciera un poder del que no eran concientes- Creo que deberían acompañaros, chicos- dijo ella.

Ya que la reina quería que les acompañaran, y como ellos tampoco tenían mucho inconveniente en eso, se decidieron. Tras abrir el portal que les llevaría al nuevo destino, los chicos se despidieron de Atenea, Asmeya y Cesar, quienes les ayudarían en caso de necesidad.

( ) ( ) ( ) ( ) ( )

La alarma del banco resonó con fuerza. Los ladrones, dos tipos de gran tamaño, bastante corpulentos, con cara de pocos amigos y ropas deportivas, se miraron entre ellos-Es hora de largarse, coge el dinero, venga- le ordenó.

El otro asintió, mientras cogía como si nada varios sacos llenos del preciado dinero. Mientras ellos realizaban la operación, los empleados del banco miraban aterrados la escena. Uno de ellos se intentó alejar, mientras les vigilaba con la mirada- Eh tu, el gordinflón- le espetó uno de ellos, sin darse la vuelta. El hombre pegó un respingo- ¿Cuánto pesas?- le preguntó. El hombre tragó la saliva, con miedo- O….ochenta kilos, señor- le respondió- Pues como te vuelvas a mover pesarás 20 gramos más, ¿te queda claro, gordinflón?- le espetó, mientras le apuntaba. El empleado solo asintió.

- Eh, grandullón- le habló alguien detrás de él. Este se dio la vuelta completamente. Ante él, un hombre de unos 20 años, vestido con un traje completo de rojo, gafas de aviador en la frente, y un rayo dibujado en el pecho le observaba, con una sonrisa burlona- Métete con alguien de tu tamaño- le espetó, mientras le señalaba. El ladrón, casi sin dudarlo, sacó una pistola, y le disparó. El extraño solo bostezó, y, de un movimiento increíblemente rápido, esquivó todas las balas con total facilidad, casi sin pestañear, y sin borrar la sonrisa de la cara.

-Maldita sea…- se quejó, tirando la pistola que llevaba, y lanzándose contra aquel hombre de rojo. Este sonrió, y, tras golpearle cerca de veinte veces en el estomago en apenas un parpadeo, se alejó un poco, lo justo para que su oponente, cual largo era, se cayera al suelo. El otro, asustado, solo huyó- ¿Estáis bien?- preguntó- Sí, Flash, gracias- le dijo una de las empresarias que estaba allí.

-Es un placer- dijo, dando una pequeña reverencia- Yo me tengo que ir, ahora vendrá la policía y los médicos a atenderos…- dijo, mientras se despedía.

Una vez fuera, Flash observó como la policía ya estaba por allí, hablando con algunos de los presentes, interrogándoles y preguntándoles varias cosas- ¿Cómo te ha ido el día?- le preguntó alguien- Bastante bien, colega- le respondió.

Su interlocutor era un hombre alto, cerca de los dos metros, de pelo negro, ojos azules, un traje como el suyo pero de color azul, y una S estampada de color rojo en la zona del pecho. A la espalda, llevaba una capa de color rojo- Me alegro…- respondió, mientras le palmeaba el hombro. Este se lo agradeció- ¿Y a ti, Superman, como te fue?- le preguntó.

- Ha sido un día interesante, a decir verdad-respondió, mientras observaba el ambiente- ¿Volvemos a …?-la pregunta de Flash fue cortada por una explosión bastante fuerte. Tras mirarse entre ellos, ambos hombres se dirigieron hacia allí.

Tras unos pocos minutos, ambos llegaron hasta allí. Para su sorpresa, el fuego estaba apagado, y había varias personas saliendo y entrando al edificio, sacando a las personas que se habían quedado encerrados.

-¡Electra, cuidado con esa viga!- gritó alguien. Superman se dirigió directo hacia la joven, pero esta, de alguna manera que el hombre de acero no pudo ver, lanzó un rayo y logro esquivar la viga in demasiados problemas.

-¿Pero que?- murmuró, extrañado, mientras se posaba en el suelo- ¿Ya están todos a salvo?- preguntó alguien- Sí, Jeremy, ya están todos bien- le respondió alguien.

Usando su visión infrarrojos, pudo ver, a pesar del humo, a varios jóvenes, todos ellos usando lo que parecían armaduras. Tres de ellos, en cambio, no tenían protecciones, pero igualmente tenían una fuerte aura recubriéndoles.

-Que curioso…- comentó, cruzándose de brazos- Me preguntó que súper-poderes tendrán- murmuró Flash, a su lado, el cual acababa de llegar

-Es la primera vez que…- siguió Superman, pero entonces recibió un mensaje en su transmisor- Quiero que traigáis a esos jóvenes a la base, necesito hablar con ellos, si no me equivoco, son las personas que necesitamos para la misión que vamos a emprender- les pidió alguien.

-Hablando del diablo, parece que ya acabaron-dijo Superman, mientras observaba que algunos de los chicos ya estaban fuera del denso humo que había en la zona cercana al edificio.

( ) ( ) ( ) ( ) ( )

Los chicos, poco después de llegar, e encontraron con un edificio en llamas. Decidieron ayudar, y, con los poderes de Jeremy, apagaron las llamas con facilidad. Después de eso, y como Ulrich, junto a Aurora, eran los únicos capaces de entrar allí por el humo, ellos fueron los primeros en entrar y en empezar a ayudar a la gente. Después, una vez retirado el humo, el resto fue entrando. Una vez echo el trabajo, se disponían a seguir buscando el arma de William, cuando vieron a dos de los personajes más representativos del cómic a nivel mundial parados ante ellos.

-Pero que…- murmuró Patrick, anonadado- Era literal lo de mundo de héroes, por lo que parece- siguió Aelita.

El más impresionado, sin dudas, era William- ¡Es…es un honor conocerles, Superman, Flash!- dijo, acercándoseles con la mano por delante, para saludarles. Ambos hombres sonrieron- Veo que nos conoces, muchacho- le dijo Flash.

William estaba en una nube- ¡Claro que os conozco, sois mis héroes desde que era un pequeñajo!- les dijo, con los ojos como estrellitas. Mientras los tres hablaban, el resto se fue acercando.

-Es un gusto ver que hay una nueva generación de héroes, ¿verdad?-dijo Flash, mirando a su compañero. El aludido asintió- Desde luego, no es por ser entrometido, pero escuché algo de un arma- dijo, mientras les miraba- Bueno, eh…- empezó Sam- Es largo de explicar, eso es todo- siguió Susan.

Flash sonrió- Precisamente tiempo nos sobra, ¿no es así, Super?- dijo Flash. Este solo rodó los ojos- No me llames así, Flash- le pidió. Este rió- Nunca dejaré de hacerlo…- dijo, mientras le daba una palmada

- Bueno, ¿nos vamos al cielo ya o no?- dijo, señalando hacia arriba. Los chicos miraron extrañados, el único que pilló la indirecta fue William, quien estaba más emocionado aún- ¡A la Atalaya, vamos a la Atalaya!- decía, entusiasmado, mientras miraba hacia arriba.

Sus compañeros le miraban entre avergonzados por el espectáculo que estaba dando y contentos por el gran momento que estaba pasando.

-¿Qué es la Atalaya?- le preguntó Aurora al chico, disimuladamente- Es como su cuartel general, ¿no es genial?- dijo, ilusionado- Supongo…- dijo la chica, al verle tan contento.

Entonces, una fuerte luz les llegó, rodeando a todo el grupo, mientras sentían una ligera fuerza tirando de ellos. Entonces, tras un fuerte destello, y un ligero mareo, los chicos vieron que habían cambiado de lugar. El sitio era enorme, con pasarelas de metal por las paredes, conectadas todas ellas a través de escaleras y rampas. En algunas partes de la pared había puertas que conectaban a otras partes del lugar. Donde se encontraban los chicos había varias terminales conectadas al techo por gruesos cables, dándoles la potencia y energía que necesitaban. En una de las terminales había un hombre quien, nada más llegar los chicos, se giró.

-Que mareo…- comentó Herb, mientras se apoyaba sobre el hombro de Ulrich. Este se apoyó, a su vez, en el suyo- Tranquilos, esto es solo temporal, ya os acostumbrareis-les comentó Flash.

-¿Quiénes son estos niños y que hacen aquí?- habló alguien, un hombre. Iba completamente de negro, usaba capa igualmente negra, lo único de color era un emblema de color amarillo en su cinturón con la forma de un murciélago, y en el mismo, había múltiples tubitos que contenían desde objetos hasta líquidos.

-Venga Batman, no seas aburrido- le dijo Flash- Estos muchachos se han ganado a pulso estar aquí, Batman- le respondió alguien- ¿Tienes pruebas, marciano?- le replicó.

Un hombre igualmente alto, casi como Superman, de una extraña piel verde, calvo, y ojos de color rojo iba bajando por las escaleras a paso lento pero firme, los chicos supusieron que fue el que habló. Su traje tenía una X cruzándole el pecho de color rojo, una capa azul y el traje era de color negro.

-Desde luego, si no, no les habría traído aquí junto a Superman y Flash- comentó, mientras se colocaba al lado de Batman. Este le miró con algo de enfado- Sabes perfectamente que aquí no admitimos críos…- le respondió- Cuando conozcas su historia, entonces dejarás de pensar eso…- le respondió.

Tras eso, el tal marciano se acercó a una terminal, mientras tecleaba varios comandos en la misma y miraba a la pantalla- Estos chicos han hecho autenticas hazañas, te lo mostraré- dijo, mientras daba a una tecla, y se le acercaba- He estado en sus mentes y…- sus palabras fueron cortadas por Marin- Así que fuiste tu el que intentaste entrar en la mente de mi hermana y en la mía hace varios minutos…- dijo, mientras negaba- Eso de entrar en la mente de otro sin su permiso es de muy mala educación - dijo, mientras le miraba.

El marciano parecía muy confundido, así como el resto de sus compañeros, por el comentario de la chica- ¿Sabías que yo intenté entrar?- preguntó, curioso- Pero si exploré tu mente sin problemas- siguió- Viste lo que yo quise que vieras- le respondió- Tus habilidades mentales son asombrosas, muchacha, debes estar orgullosa- le dijo. Los chicos sonrieron- Si supierais…- comentó Jeremy.

-Llamaré al resto del equipo para que les conozcan- dijo el marciano. Los chicos se miraron entre ellos, por lo que parece, aquellos héroes querían conocerles, y a pesar de que para ellos era todo un honor, algunos eran un poco reticentes- ¿Nos habéis traído aquí solo para conocernos o para alguna otra cosa?- les preguntó Sissi. Batman sonrió, parecía que no estaban tan verdes como él creía- Necesitamos vuestra ayuda para un caso que seguramente vosotros conocéis bien- les respondió Superman.

-¿Fue el marciano quien os habló de nosotros?- preguntó Sam. Flash asintió- Sí, nos pidió que os trajéramos a la Atalaya para comprobar algunas cosas, dijo que erais uno héroes excepcionales y que erais de vital importancia para una misión que tenemos entre manos- les respondió.

-Para ser sinceros, nos gustaría ayudaros, pero tenemos un asunto muy importante entre manos, no podemos…- les respondió Percy, pero fue cortado por el marciano- Sé que tenéis que buscar armas de gran poder a lo largo del tiempo y del espacio, también sé que las estáis buscando para poder luchar contra un demonio muy poderoso llamado Virio, y que por esa razón estáis aquí- dijo- También sé que algunos de vosotros ya luchaban contra el mal antes de esta aventura- dijo, mirando al grupo de Lyoko- Me siento desnuda…- comentó Aurora, algo avergonzada.

Sus compañeros rieron por su comentario pero pararon por una mirada de Batman- Da tanto miedo como me imaginaba..- le dijo Odd a Percy. Este asintió.

Mientras admiraban las enormes instalaciones del lugar, Nicolás se dio cuenta de un hecho hasta entonces desapercibido- ¿¡Estamos en el espacio!?- dijo, sin creerlo, observando por la ventana a la Luna en todo su esplendor, y, de fondo, a la Tierra. Sus compañeros miraron instintivamente por la ventana, y pudieron confirmar lo que dijo el chico.

-Parece que esta "Tierra" está varios años adelantada a la nuestra, tal vez décadas- dijo Aelita, mientras miraba, igualmente por la ventana- Vuestras vistas son privilegiadas, pocos podrán ver lo que veis vosotros- dijo Jeremy, igualmente ensimismado viendo al planeta azul- Te acabas acostumbrando- dijo una voz, esta vez de mujer.

Cuando se dieron la vuelta, los chicos se pusieron ligeramente rojos y las chicas solo alzaron un poco la mirada, viendo a la mujer que tenían delante. De pelo negro y ojos azules, tenía una diadema color oro y en ella, una estrella roja estampada. En la parte superior llevaba un peto de varios colores a rayas, concretamente, rojo, azul y oro, en ese orden. En la cadera llevaba atada una cuerda, y en las muñecas unos brazaletes de plata. De ahí para bajo no llevaba nada-¿Por qué todas las súper-heroínas tiene que ir por ahí casi desnudas? (2)- Se quejó Electra, mientras la miraba de arriba abajo.

-Yo no me metería con su atuendo si fueras tu, muchacha- le dijo Flash, mientras comía de un hamburguesa

-Me llamo Electra, no muchacha- le espetó, algo enfadada- Otra no, por favor…- murmuró, quejumbroso, mientras se ponía la mano en la cara- Me presentaré- saltó de repente la nueva- Mi nombre es Wonder Woman, pero llamadme Diana, para abreviar- dijo, dándole la mano a Electra, y saludando al resto de los compañeros de esta- Según parece, sois unos guerreros formidables, chicos- les dijo, mirándoles analíticamente

-¿Estos son tus tan famosos muchachos, marciano?- habló otro personaje, otro varón. Era de pelo rubio y ojos marrones, con un traje de color naranja y botas verdes, tenía un cinturón y de hebilla del mismo, un tridente de color oro- Sí, Aquaman, estos son- le respondió Diana- Encantados, chicos- les dijo, dándoles la mano a cada uno- Igualmente, señor- le dijeron.

Cuando llegó a Jeremy, el mayor silbó- ¡Ja! Otro que controla el agua, como yo!- dijo, alegre. Jeremy solo pudo sonreír un poco, mientras el mayor empezaba a emocionarse y contarle cosas sobre el mar para ver si sabía cosas o no.

-Ya empezamos…- se quejó Flash, una vez más, mientras veía a su compañero con el muchacho- ¿Dónde está Linterna, por cierto?- preguntó-¿Me llamabas?- gritó alguien.

Los chicos vieron entonces aparecer a un hombre de raza negra vestido completamente de verde en distintas tonalidades, calvo, y con un anillo de color verde en un dedo- Siento el retraso, pero no pude llega antes- se disculpó- Soy Linterna Verde, por cierto- dijo, mientras se presentaba a los chicos.

-Entonces ya podemos empezar la reunión- dijo Batman, mientras se iba hacia una de las salas continuas. Seguido por el resto, en pocos minutos llegaron a una sala de tamaño medio, con una gran mesa en el centro, en la que podían sentare todos los presentes, y, tras acomodarse en las sillas, fue el detective el que empezó.

-Como ya sabéis, chicos- dijo, mientras miraba a los guardianes- Hay infinidad de mundos paralelos a uestra Tierra, e igualmente a la nuestra. En cada una de ellas hay diferencias, algunas tan minúsculas, que tomaría décadas verlas, y otras tan profundas que apenas reconoceríamos donde estamos- dijo, mostrando un holograma- Vosotros vinisteis aquí a través de un portal dimensional desde vuestra Tierra.

A medida que hablaba el marciano, se podían ver imágenes de lo ocurrido echas a ordenador- Cuando llegasteis, la Atalaya os identifico como seres de otra dimensión, por eso en seguida me introduje en vuestras mentes para saber que queríais y si érias amigos o enemigos. Fue entonces cuando descubrí que podíais sernos de gran ayuda gracias a vuestro historial- continuó, ante la atenta mirada de todos.

-Por eso, os pido perdonéis mi intrusión, pero nunca se debe de confiar ciegamente, es por eso que tomé esa medida. Además, al saber que vuestros conocimientos serían de gran ayuda, me decidí a traeros hasta aquí, pues en condiciones normales no lo hubiera echo- continuó. Cuando explicó sus motivos, muchos asintieron comprendiendo su punto, y muchos reconocieron que, si hubieran estado en su posición, hubieran echo lo mismo.

-Y ahora vamos al tema- dijo, mientras sacaba de bajo la mesa un mapa- Sabemos que un grupo terrorista ha descubierto unas ruinas griegas en una isla del Mediterráneo, y en ellas ha encontrado esto- dijo, enseñándoles una fotografía. En ella, había una espada típica europea, en la hoja de la misma, había toda clase de letras griegas, y la empuñadura era de color negro con dragones tallados en esta.

- Esta espada no es una común, pues nada más verla, uno de los terroristas afirmó que esa espada era magia. Eso mismo confirmó uno de nuestros compañeros a quien enviamos allí de incógnito, un gran experto en artes mágicas- afirmó. Los chicos miraron interesados la foto, sobre todo William- ¿Dónde están esos terroristas?- preguntó Percy.

Están ahora mismo en Francia, pero se mueven con bastante rapidez a puntos bastante distantes, y una vez que lo han hecho, tardamos varios días en re-localizarles - les dijo Flash- Es por eso que debemos ir con pies de plomo en esta misión- les dijo Aquaman.

-Si sabéis todo esto, ¿para que nos necesitáis?- les preguntó Aelita-Por que vosotros sois los únicos que podrán contra esta arma, pues está claro que los terroristas la usaran en nuestra contra- les dijo Diana- Pero la gran mayoría de vosotros sois técnicamente todopoderosos- les dijo William, extrañado.

Algunos de los interlocutores de los chicos rieron- Tenemos súper-poderes, es cierto, pero no llegamos a tanto, nos pueden derrotar- les dijo Superman.

-Y ahora hablando en serio, será un placer ayudarles- dijo Sam, mientras miraba a os mayores. Estos asintieron- En ese caso, preparémonos- dijo el marciano, levantándose. Junto a él, eso mismo hicieron el resto.

( ) ( ) ( ) ( ) ( )

Mientras esto sucedía con los chicos, en Asmara, Virio se encontraba viendo por la ventana. Una gran sonrisa adornaba su cara, pues podía ver una enrome nube negra recorriendo el paisaje.

-A ver como respondes a esta maldición, Atenea…- dijo, mientras lo miraba- Una maldición tan antigua como los mismos guardianes, y tu vas y mandas a los profesores de tus niñatos…- dijo, con algo de odio- Ya casi tiene la mitad de las armas, pero no importa, no podrá acceder al castillo…- dijo, confiado- Necesitaran mucha suerte, para hacerlo- rió.

( ) ( ) ( ) ( ) ( )

Me temo que por ciertas causas, no sé cuando volveré a actualizar esta historia, pues me voy al pueblo y allí no tengo wi-fi. Por eo, en principio, no habrá nada hasta pasado el 17 de julio, o, en el peor de los casos, hasta septiembre. Disculpad las molestias, pero me temo que es lo que hay.

(1) Mirar capítulo 20 para recordar.

(2) Me parece muy curioso que todas las mujeres heroínas y en general protagonista de comics las vistan de esa manera. En cambio, lo chicos no enseñan nada, lo cual me extraña.

Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad , decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan, que pertenece a Doctor Who.