Boku no hero academia pertenece a Kōhei Horikoshi y yo escribo esto por simple pasatiempo. Nada más y nada menos.

Personajes: Izuku Midoriya/Katsuki Bakugo/Shouto Todoroki. OT3

Palabra: Equipo.


¿Y nosotros?

Por:

PukitChan

III

El miedo a lastimarlos

De acuerdo. Tal vez (sólo tal vez) Bakugo Katsuki no sabía trabajar en equipo demasiado bien.

Le gustaba ordenar y que los demás lo obedecieran porque, de hecho, era bueno en lo que hacía y buscaba todos los caminos posibles para llegar a la victoria. Sabía controlar sus miedos y no se detenía cuando enfrentaba a un enemigo jodidamente difícil, inclusive si su estilo de lucha fuera terriblemente agresivo y en algunos casos, inadecuado. No era ni sería el tipo de héroe que se moderaba ante una situación compleja, pero tenía que entender que en muchas ocasiones, la ayuda de los demás también era importante y hasta vital para resolver un problema.

Yuei le enseñó eso a punta de golpes. No literalmente, pero Katsuki era el tipo de personas que aprendían las cosas hasta que la cagaban y alguien se encargaba de señalarlo. Los incidentes, los entrenamientos, las idioteces y las que no lo eran, así como la convivencia diaria con muchos extras lo obligaron a mirar más allá de su nariz por primera vez. Y sí, de acuerdo, tal vez fue una patada en las bolas aprender la lección.

Pero la aprendió.

Más o menos.

Existían cosas en su personalidad que todavía eran difíciles de tratar.

―Bakugo.

Pero estaba trabajando en ellas.

―¡TE DIJE QUE NO ES NADA!

Sí era algo. Pero no quería admitirlo frente a Todoroki, sobre todo cuando a éste le bastaba una mirada para hacerle entender que no tenía la razón en algo. En serio, ¿cómo lograba eso? Las personas a su alrededor preferían renunciar antes que intentar darle la razón a algunos sus caóticos pensamientos, pero Shouto no era así. Era inmune a sus gritos y Katsuki estaba seguro de que ni siquiera le entendía a la mayor parte de los insultos que salían de su boca. Además, quién sabe cómo, terminaba deduciendo cosas extrañas. Muy extrañas. Cosas que Katsuki nunca decía pero que Shouto estaba seguro de que eso significaban.

No le gustaba eso.

―Está preocupado.

―¡No tiene por qué!

―Vamos, muestrame. Yo también lo vi.

Sentado como estaba, Katsuki cruzó los brazos mientras desviaba su mirada hacia otro lado porque, por supuesto, ésa era la reacción más madura de su repertorio. Sin embargo, no podía evitarlo. A cada segundo que pasaba, con la mirada de Todoroki puesta sobre él, recordaba una y otra vez todo lo que había pasado y cómo, otra vez, la había cagado.

―No es tu culpa, Bakugo.

Y ahí estaba de nuevo. Shouto entendiendo sus silencios, su enfado y su orgullo. Shouto mirándolo de manera diferente que Izuku, pero por alguna razón llegando al misma deducción que él. No entendía. No los entendía. No sabía cómo ambos habían conseguido metérsele bajo la piel.

―Está herido ―dijo al fin, sintiendo cómo las palabras se le acumuluaban en la garganta y salían en escuetas oraciones mal elaboradas. No era bueno expresándose de esa manera y mucho menos cuando alguien más había sido lastimado por sus reacciones desproporcionadas―. ¡No es grave, lo sé, pero aun así, está herido por mi…!

―Si no intervenías ―interrumpió Shouto, buscando el brazo lastimado que Katsuki se había encargado de esconder muy bien― Midoriya hubiera sido herido de gravedad. Todos cometimos errores, Bakugo. Si de verdad quieres asumir responsabilidades, divídelas entre los tres.

No es que aquellas palabras hubieran sido las más reconfortantes, porque Shouto tenía igual o menos habilidad emocional que Katsuki, pero aun así, por unos segundos, entendió a qué se refería. Enfrentarse a un villano, especialmente cuando seguían siendo estudiantes a cargo de Endeavor, implicaba trabajar en equipo y dividir tanto las cosas buenas como las malas.

Ese día les habían tocado las cosas malas.

Regresó la mirada hacia Shouto, quien por fin había logrado sostener su brazo y lo examinaba: la piel estaba enrojecida por el uso excesivo de su quirk. Despacio, con su mano fría, Todoroki recorrió la parte lastimada una y otra vez. No era precisamente algo que necesitara más allá de una pomada y un buen descanso, pero ambos sabían que eso le ayudaría, aunque ninguno dijera algo respecto.

―Trabajar en equipo es una mierda.

Porque trabajar en equipo implicaba depender de alguien más. Significaba preocuparse, cuidar de otros además de su propio trasero. Si Katsuki trabajaba en equipo, como se supone que hacía en las pasantías con Endeavor, significaba que ya no se trataba sólo de él, sino también de Izuku y de Shouto.

―No lo es.

No es que lo odiara.

Era que le aterraba que por unos de sus errores, ellos se lastimaran.

Tal y como había sucedido.

―¿Kacchan? ¿Todoroki-kun?

Los ligeros toques en la puerta, así como la voz que los llamaba, les impidió continuar la conversación. Katsuki se tensó, pero eso no evitó que Shouto se levantara y abriera, dándole el paso a Izuku, quien de inmediato los miró, buscando que estuvieran bien. Tenía su mirada llena de preocupación y no parecía importarle su estado (que tampoco era grave, sólo algunos feos hematomas que tardarían algunos días en irse y uno que otro corte), ni que hubiera sido regañado. Al parecer, en ese momento, lo único que le importaba era saber cómo estaban ellos dos.

En serio, ¿qué diablos le ocurría a ese chico?

―¿Están bien? ¿No les pasó nada?

Tenía la prueba frente a sus ojos y aún así quería escucharlo de sus labios. De verdad, había días en los que Katsuki no entendía a Izuku. ¡Debería preocuparse una vez por sí mismo, carajo!

―Estamos bien. Ileso ―contestó Shouto y a Katsuki no le gustó cómo giró para verlo y señalarlo―. Él tiene una herida leve, pero estará bien. Le ayudé.

Los ojos de Izuku se humedecieron. Maldita sea, iba a llorar. Y él en verdad no quería verlo llorar.

―¡Kacchan, lo siento! ―Sí, estaba llorando. Había caminado hasta quedar enfrente de donde él estaba sentado y al levantar la vista, Katsuki podía ver sus enormes lágrimas―. ¡No debí actuar así, pero cuando ese villano te atacó de esa manera, no pude evitarlo! ¡Fue malo porque ya habías dicho algo, pero me asusté y Todoroki-kun estaba siendo acorralado! ¡Yo sólo quería…!

Katsuki normalmente hubiera gritado. Pero no esa noche, no en ese momento, cuando todos se sentían como una mierda por no haber sido lo suficientemente buenos. Los villanos no habían escapado, ningún civil había sido herido y todo fue correctamente solucionado. Se sentían estúpidos porque sus errores como equipo habían hecho que se lastimaran entre ellos. Errores como esos, en situaciones más graves, costaban la vida de los héroes.

Maldita sea. Pudo ser la vida de Izuku o de Shouto.

Katsuki recargó su frente en el pecho de Izuku, sintiendo cómo la sorpresa del contacto había logrado callarlo. Luego, sus brazos lo rodearon. Cuidadoso, aterrado, porque ahí estaba Izuku y no quería lastimarlo más. Instantes después, sintió cómo Shouto se acercaba y rodeaba a Izuku por la espalda de tal modo que sus manos también tocaban el cabello de Katsuki.

Ahí estaban.

Sintiendo que estaban vivos.

―No llores ―pidió en un susurro―. Estamos bien.

De acuerdo. Katsuki en verdad podía ser una mierda cuando de trabajar en equipo se trataba. Pero la escuela, los extras, los entrenamientos y las pasantías le enseñaron a hacerlo. Era importante y de eso podría depender un día una vida. Pero sobre todo, compartiendo su sueño con Izuku y Shouto, Katsuki quiso hacerlo no por sí mismo, sino por ellos.

Porque si estaban juntos, como un equipo, lo último que quería era que ellos fueran lastimados.


Autora al habla: En mi mente, esto iba a ser de manera diferente, jajaajajaja ¡De verdad de la buena!. Pero entonces sólo pensé en Kacchan siendo ese bollo enojón y sentimental y me dejé llevar. JAJAJAJAJA. Disculpen la ñoñez, pero ¡ey! Aquí estamos. Son libres de arrojarme tomates xD

¡Muchas gracias por leer y por agregar esta pequeña historia a sus favoritos!

¡Y más gracias a Veel Caed y a Nea Poulain por sus hermosos reviews!