Boku no hero academia pertenece a Kōhei Horikoshi y yo escribo esto por simple pasatiempo. Nada más y nada menos.
Personajes: Izuku Midoriya/Katsuki Bakugo/Shouto Todoroki. OT3
Palabra: Abrazo.
¿Y nosotros?
Por:
PukitChan
VII
Lo encontraremos
Katsuki reconoció el apresurado andar de Shouto mucho antes de que éste estuviera a su lado. Lucía agitado, como si hubiera atravesado media ciudad corriendo sólo para encontrarlo. Bajo otras circunstancias, quizá Bakugo habría gruñido por su presencia aún si en realidad ni siquiera tenía de qué sorprenderse: cuando las cosas se salían de control y el caos se apoderaba de todo, a esa sociedad, cuyo gobierno insistía en que estaba saturada de héroes, de pronto le hacía falta ayuda; nunca habían las manos suficiente para salvarlos a todos y atender una emergencia al mismo tiempo. De pronto las agencias se hacían pequeñas y los daños demasiado grandes como para ser sostenidos por una sola persona. Y eso sólo significaba que al final del día, el recuento de quienes murieron no excluiría a nadie: ni a villanos, ni ciudadanos y mucho menos a los héroes.
Días como esos los forzaban a recordar que todos eran humanos.
Incluyendo a Deku.
―Katsuki.
Shouto sujetó su hombro, animándolo a centrarse y a prestarle atención a sus palabras. A su alrededor había demasiadas cosas que hacer: edificios a punto de colapsar, incendios que aún no habían sido sofocados, susurros que pedían ayuda, héroes que apoyaban mientras esperaban a los servicios de emergencias, villanos que debían ser rastreados y Katsuki, como pocas veces en su vida, callado y paralizado con una estúpida y cursi cadena escondida en una de sus manos, mientras Shouto lo miraba sin comprender qué le estaba pasando, pero buscando en su ojos una razón a su comportamiento antes de que tuviera que irse, porque en ese momento cualquier clase de ayuda era bienvenida.
Katsuki se forzó a recordar que estaba en medio de una emergencia. Había prioridades, porque así lo establecían los malditos protocolos. Había vidas que salvar mientras aún se pudiera, por lo que, indudablemente, Shuto no sabía lo que había ocurrido. Carajo, ni siquiera él lo sabía. Pero al menos nadie había detenido a Todoroki para preguntarle si era capaz de reconocer si un objeto le pertenecía a Deku, porque el estúpido héroe no aparecía por ningún maldito lado.
―¡Héroe Shouto! ―gritó alguien, una voz que a Katsuki se le hacía vagamente familiar, aunque no sabía por qué―. ¿Podría venir un momento?
Aquel llamado obligó a Todorki a soltarlo, aunque aún con aquel rastro de preocupación reflejándose en su mirada ante la extraña y casi espantosa inexpresividad de Bakugo, quien por un instante, al verlo alejarse, sintió una enorme rabia contra él, por su ingenuidad y su desconocimiento. Shouto caminaba sin saber que Izuku no aparecía y que alguien había encontrado una cadena en la que años atrás había colgado los dos objetos que ellos le habían dado poco antes de su graduación. Lo envidió porque en su ignorancia Shouto era capaz de continuar su trabajo sin que nada le perturbara, a pesar de que Katsuki jamás se perdonaría a sí mismo si algo le pasaba a los demás por su momentánea y muy estúpida parálisis.
Era un maldito héroe.
Se suponía que estaba listo para ese tipo de momentos.
Tenía que estar listo para el día en el que uno de los tres no diera señales de vida.
―¡Shouto! ―gritó Katsuki de una forma que no le gustó nada pero no pudo detener, porque en ese momento no estaba llamado al héroe, sino a su novio; algo que únicamente solía permitirse en la intimidad. Y el otro debió entenderlo, porque al voltear sus dudas se habían transformado en preocupación y su apariencia de héroe, forjada con tanto esfuerzo, ahora mostraba al ser humano común. Bakugo frunció su ceño, odiándose por ser la persona que lastimaría a Shouto al hacerle saber lo que ya le habían dicho a él, en el peor momento posible: Deku había desaparecido―. ¡No está!
Luego estiró su brazo y abrió su puño. La cadena que le pertenecía a Deku se deslizó entre sus dedos, mostrándose en su totalidad. Tanto el botón que había pertenecido al traje de Katsuki así como la barra de metal que era parte del traje de Shouto, pendían de un lado otro, colgando sucios y ligeramente quemados.
No hacían falta más explicaciones porque al igual que él, Shouto sabía que Izuku jamás se quitaba esa cadena.
―No está ―repitió con la voz un poco más ronca, observando el reconocimiento en la mirada de Shouto, seguido de la dolorosa comprensión ante lo que estaba diciéndole sin palabras, porque pronunciarlas haría que todo fuese demasiado real y por lo tanto, doloroso―. Esto es todo lo que… encontraron.
Katsuki maldijo por lo bajo, detestando cada jodido segundo que pasaba con esa estúpida cadena en su mano, porque podía quemarla y hacerla cenizas con tan sólo apretarla y no quería. Esa mierda era importante; esa ridícula cosa era tan valiosa para Deku que durante años la había traído colgando de su cuello, siempre debajo de su traje de héroe porque, repetía una y otra vez cada estúpida mañana mientras se la colocaba frente al espejo, esa era la manera en que la Katsuki y Shouto estaban siempre a su lado, cuidándolo.
Katsuki realmente no quería tenerla en sus manos.
Quería que estuviera donde le correspondía: en el cuello de Izuku.
No se percató del instante en el que Shouto regresó sobre sus pasos y se acercó a él. Sólo cuando una mano fría rodeó su cuello, moviéndolo con suavidad hacia su hombro, fue cuando Katsuki entendió lo absurdo del escenario: él, aterrado por un tonta cadena en medio del caos, Shouto sujetándolo y rodeándolo con sus brazos, acercándolo a la calidez de su cuerpo. Los corazones de ambos latiendo desbocados, no por lo que estaba ocurriendo, no por lo que enfrentarían en los próximos minutos cuando el mundo recobrara el sentido, sino por la inminente realidad a la habrían de sobreponerse si querían hacer algo al respecto.
Si querían descubrir que aquello no era otra cosa más que es un estúpido error.
Katsuki no era ni sería nunca del tipo de persona que se detenía, así como tampoco era un héroe que necesitaba un empujón de otros para avanzar. Su jodido orgullo lo había levantado y su arrogancia lo había mantenido caminando cuando pensó que todo estaba perdido. No se rompía fácilmente y ciertamente tampoco era de los que se rendían.
Pero en ese momento sintió como si todo se hubiera destruido y él era incapaz de hacer algo al respecto.
―Lo encontraremos, Katsuki ―murmuró Shouto muy cerca de su oído, apretándolo contra él y logrando de algún modo que su voz sonara confiada de lo que decía. El mismo Shouto que años atrás le incomodaba ser tocado, ahora estaba ahí, sosteniéndolo cuando Katsuki menos lo decía, pero más lo necesitaba―. Te lo prometo. Y cuando veamos a Izuku de nuevo, podrás devolverle la cadena. Podrás ahorcarlo con ella, si quieres.
Bakugo resopló y apretó sus puños, sintiendo una leve explosión entre sus dedos. Era una promesa vacía, una que Shouto ni siquiera podía sostener. Pero Katsuki ya había aprendido que también necesitaba de alguien que le dijera esas palabras y le hiciera pensar que todo se solucionaría de alguna manera.
Levantó la mirada. Ahí estaba Shouto, una de las personas que más amaba en el mundo, diciéndole que encontrarían a Izuku y podría gritarle todo lo que quisiera.
Katsuki eligió creerle.
Entonces, se fue el humano y regresó el héroe.
Era tiempo de salvar al mundo.
Autora al habla:
¡Feliz cumpleaños, Kacchan!
¡Y porque te quiero, te hago pasar un mal rato! xD Ya te haré feliz después. Espero.
Este capítulo ya lo tenía listo desde hace unos días, pero quería publicarlo hoy para decir lo de arriba, jajajajaja. Y AUNQUE no lo parezca por la cronología de la historia, sí tiene sentido. Hace unos capítulos se mencionaba la incomodidad y lo poco acostumbrado que estaba Shouto al contacto, y aquí (el "tiempo actual") es él quien ha logrado abrazar a Katsuki. ¿Ven? Así van de arriba a abajo los capítulos. LES JURO QUE TIENE SENTIDO, AJAJAJAJAJAJAJAJA.
¡Muchas gracias a Veel Caed, Itzelloveless y Alison por sus ambles reviews! ;A; Son un sol conmigo, siempre.
¡Muchas gracias por leer y más gracias si les nace un comentario para esta historia!
¡Cuídense mucho, laven sus manitas, no se toquen su carita y quedénse en casita!
¡Os quiero! ¡Excelente inicio de semana!
