Código: Guardianes

Capitulo 42

Las hora pasaron y el grupo no tenía noticias de Sam. Varios del grupo querían ir a buscarla y ayudarla en caso de estar en problema, pero la otra parte intentaba buscar una explicación razonable a la falta de noticias de Sam. Pero a esas alturas ni Odd ni Percy atendían a razones. Querían ir a por Samy nada se lo iba a impedir.

-¡Podría estar en problemas!- gritó Percy, a punto de irse- Debemos tener fe en ella, Percy- le dijo Aurora, abrazándole desde atrás, impidiéndole irse.

-No da señales de vida, ni siquiera su gema da una posición, yo me largo- dijo Odd, transformandose en un halcón. Rápidamente, le siguieron, ellos también querían saber si estaba bien.

-¿A donde vamos?- les peguntó Electra, volando junto a Odd.

-No puedo sentir su energía, así que ni idea, pero muy lejos no debe estar- le dijo.

Electra suspiró, típico en Odd. Junto a Electra, también volaban Aurora, usando sus alas, Jeremy y Ulrich envueltos en sus respectivos elementos. Marin y Susan usaban sus portales para desplazarse a gran velocidad, el resto corrían envueltos en sus respectivos colores a gran velocidad por el campo. Rápidamente vieron unas murallas, llegaron a la conclusión de que se trataba de una ciudad, seguramente en la Edad Media. Pero les sorprendió que las murallas fueran tan altas, de cincuenta metros calculó Jeremy. Además,tenían cañones en lo alto de las murallas y contaban con una gran cantidad de gente patrullando lo alto de la muralla.

-¿Para que querrán tantas defensas?- comentó Percy, mientras se detenía. Eso mismo hicieron sus compañeros.

-Parece que están viviendo en una guerra, van todos armados- dijo Odd, mientras miraba.

-Es posible, pero no se a que vienen unas murallas tan altas. ¿Vosotras que pensáis, chicas?- comentó Patrick, mirando a las gemelas.

Susan fue la primera en responder- Ni idea cielo, pero esas murallas me recuerdan a las de Troya- comentó ella.

-Pues vamos hacia dentro chicos, tenemos que encontrar a mi hermana- les dijo Percy.

Ellos asintieron y se acercaron a la muralla, pero en esa ocasión con unas ropas más de la época y con sus gemas desactivadas, pareciendo así que eran simples jóvenes que venían del bosque. Mientras se acercaban, notaron que en las murallas algo pasaba, y no era por su presencia ya que los guardias iban de lado a lado. Entonces notaron como el suelo temblaba y esos temblores se notaban cada vez más cerca, lo que preocupó a los chicos. Entonces, una sombra les recubrió de pronto, pero no había una sola nube en el cielo.

-¿Pero que...?- Aurora no pudo terminar ya que una gigantesca mano la había atrapado y la estaba levantando del suelo. Aurora vio horrorizada como un monstruo de unos siete metros de alto y forma humanoide tenía intención de devorarla.

-¡AURORA!- gritó Percy, para saltar sobre el titan y rebanarle el brazo. Antes de que Aurora fuera aplastada por la enorme mano, logró evadirse usando el viento y salió volando.

-¡¿Estas bien?!- le preguntó él. Aurora asintió- Si, pero por ahí vienen más de esas cosas- dijo señalando a varios de ellos. Los chicos se sobresaltaron.

-¿Que son esas cosas?- se preguntó Aelita

-No lo se, pero parecen que nos quieren comer- dijo Herb, mientras activaba su gema. Rápidamente, todos sus compañeros le imitaron, y esperaron a que los titanes llegaran. En cuanto llegaron empezaron a atacar a los titanes. Electra les golpeaba con su martillo y desde el aire les lanzaba fuertes rayos los cuales hacían que los titanes cayeran desplomados al suelo. Jeremy creaba grandes cañones de agua y se los lanzaba con gran presión, además de clavarles el tridente en el pecho, aunque cuando hacía eso estaba rodeado por agua la cual tenía forma humana de cintura para arriba y que llevaba en una lamo un tridente de agua la cual imitaba los movimientos del chico. Aurora creaba grandes tornados que mandaban a volar a los titanes que se les acercaba y les golpeaba con sus tonfas en la espalda y en la cabeza. Susan y Marin abrían portales con los cuales les mandaban al espacio o a lugares lejanos. Ulrich usaba sus chakrams envueltos en fuego para quemarles y cercenarles partes del cuerpo, así como Percy, quien usaba sus brazos y piernas a modo de sable. Sissi, Herb y Nicolas les lanzaban esferas de energía de sus respectivos colores al pecho, y de vez en cuando se subían a sus brazos y llegaban hasta sus cabezas, donde les atacaban a bocajarro. Aeilta y William les lanzaban ataques de todos los elementos que representaban sus gemas, creando esferas de los diferentes elementos y usando técnicas parecidas a la de sus compañeros. Yumi creaba grandes lianas con las cuales obligaba a los titanes a quedarse en el suelo, maniatandoles de tal manera que les quedaba tumbados boca abajo sin dejarles moverse. Odd usaba su arco para dispararles flechas por el cuerpo y sobretodo en la cara y ojos, haciendo que gritaran de dolor cada vez que acertaba en algún punto sensible. Patrick les lanzaba peñascos los cuales se veían obligados a cogerlas, y cuando no lo hacían, les hacían caerse con ellas encima y les era imposible quitárselas de encima. Cuando las cogían, Patrick usaba su cimitarra para hacerles grandes cortes. Pero aunque les atacaran con todo lo que tenían, los titanes volvían y no parecían cansarse, incluso regeneraban al poco las partes cortadas.

-¿!Como es posible, es que son indestructibles?!- gritó Electra

-No lo se, pero tenemos que buscarles un punto debil ya, no podemos estar así siempre- dijo Sissi.

En ese momento, oyeron algo parecido a un silbido y vieron algo moverse con agilidad entre los titanes y los pocos árboles que quedaban. Enseguida empezaron a caer titanes uno detrás del otro, cayendo al suelo de bruces, sin moverse y humeando. El grupo vio aquello con una mezcla de curiosidad por saber que pasaba e impactados por como caían como si fueran fichas de domino. Cuando cayó el último, vieron a varias personas con ropas militares y unas espadas en la mano. Se les acercaron.

-Volvamos a la ciudad, no quiero estar mucho tiempo aquí fuera- dijo uno de ellos. Tenía el pelo negro y ojos castaños, con mirada seria y el pelo largo de color negro y con una raya al medio, dejando el flequillo a los lados. Tenia rapado parte del pelo, en la zona de la nuca. Una chica, con el pelo de color negro largo y rasgos asiáticos, se le acercó.

-Levi, tenemos que hacer estos ataques más a menudo- le dijo, mientras le miraba a los ojos. Este se la devolvió- Aunque quisiera, habría que pedir permiso al Consejo y al ministerio, y dudo que nos lo den. Mucha gente muere en estos ataques- le respondió.

Entonces se giró al ver al grupo- ¿Vosotros quienes sois y que hacéis aquí con esas armaduras?- les preguntó.

-Somos...- empezó Odd- Somos guerreros venidos de una ciudad a varios kilómetros de aquí- siguió Aelita.

Levi les analizó- Curiosas prendas, ¿como podéis moveros con agilidad con esas armaduras? ¿Y porqué tenéis armas tan distintas?- les preguntó. Los chicos dudaron un poco, no sabían que responder- Pero la pregunta que más me inquieta, ¿porqué mentís? ¿Y desde cuando hay personas de raza negra? Y otra cosa sorprendente, una asiática como tu, Mikasa- dijo, mirando a la chica- esa pregunta descolocó a los chicos.

-¿Y bien?- insistió el tal Levi- Creo que lo mejor es que volvamos a la ciudad y allí lo discutamos como es conveniente- dijo otra chica. Llevaba gafas y tenía el pelo de color marrón oscuro y ojos color oscuro. Tenía el pelo recogido en una coleta alta.

-Henji tiene razón Levi, mejor vamonos de aquí- dijo la otra chica. Este miró al grupo- De acuerdo, por una vez Henji dice algo cuerdo, hagamosla caso- dijo este.

La aludida bufó enfadada, pero obedeció. Tras eso, todo el grupo, de cerca de treinta personas, entraron a la ciudad, camino, según Levi, a la ciudad, aunque las gemelas vieron que a donde les llevaba era a dar un buen paseo para decidir convenientemente a donde llevarles. Analizaron su mente y le contaron al resto como era ese mundo, quienes eran ellos, que eran aquellos titanes, y por que era tan extraño ver a alguien de raza negra o asiática. Al finaliza la explicación, el grupo se quedó bastante callado, cada uno absorto en sus cosas, pero todos con la clara idea de que necesitaban todo el apoyo que necesitaran. Tras un recorrido más o menos largo, llegaron a lo que parecía un campamento. Se encontraba en el interior de la muralla, y había cientos de chicos y de chicas apoyados a la muralla. También vieron lo que parecían tiendas de campaña de color verdes fuertemente atadas con muchas cuerdas y estacas. Eso les sorprendió, aquel lugar estaba muy protegido del viento, no tenía sentido. También vieron que junto a ellas había varios guardias armados con lanzas. Eso les llamó la curiosidad, pero antes de que Susan y Marin pudieran entrar en la mente de algunos de ellos, una de las tiendas se movió y una gran mano salio de ella. Enseguida atrapó a uno de los soldados, que hubiera sido devorado de no ser por que su compañero clavó su lanza en la muñeca del titan y le obligó a soltarle. El grupo ató cabos. Eran titanes capturados.

-¡¿Que tal están mis niños?!- preguntó alegre Henji acercándose, con alegría.

-¿Sus niños?- susurró sorprendido Ulrich- A los anteriores les puso nombre- dijo Mikasa.

Henji "jugo con sus niños" un rato mientras se les acercaba peligrosamente a la boca a cada rato, poniendo tensos al grupo, aunque sus compañeros no parecían alarmarse en absoluto.

Tras eso, y finalmente, fueron a un edificio cercano. No era el Congreso, pero era, según parece, la sede del cuerpo de reconocimiento. Era un edificio del estilo de los que fueron viendo, pero con el escudo del cuerpo en la parte de arriba de la puerta. Tras entrar, se sentaron a la mesa, cada uno en una silla, aunque estaban muy apretados.

-¿Bien, cual es vuestra historia?- les preguntó Levi. Ellos no sabían muy bien que decir, estaban entre la espada y la pared. Ya habían contado muchas veces esa historia, y les habían creído, pero era una muy difícil de creer, más si ni siquiera les habían visto luchar, o eso creían. Ante el silencio del grupo, Levi frunció el ceño.

-¿Como lograbais tirar agua desde ñas manos, o levantar piedras tan grandes de la misma tierra?- preguntó.

-Bueno...- empezó Aelita. La chica de pelo rosa les contó su historia durante más o menos media hora, parando en ciertos puntos para explicarles lo que no entendían. Una vez que terminó, Levi, Henji y Mikasa se excusaron y fueron a una cosa. A los cnco minutos volvieron junto a una cuarta persona, un chico. Era de piel blanca, con el pelo color marrón oscuro corto y ojos de color azul verdoso. Tenía ojeras y parecía muy cansao. Vio al grupo con curiosidad.

-Os presento a Eren , el hermano de Mikasa- les dijo Levi. Se sorprendieron, eran diferentes, supusieron que debían ser hermanos por un matrimonio diferente, o algo por el estilo.

-Me han contado vuestra historia- murmuró Eren, mirándoles- ¿Es verdad?- les preguntó.

Aurora creo un pequeño remolino de viento e hizo que se moviera por la mesa, jugueteando con el. Eren lo miró curioso- Esto lo puedo hacer a una escala muy supeior- le dijo ella, con voz suave. Se había dado cuenta de que Eren estaba en un estado no muy bueno y quería que no se sobresaltara.

-Cada uno de nosotros tenemos un poder: agua, luz, fuego, plantas, rayo, oscuridad, tiempo, tierra, espacio, viento, metales, animales y esperanza- dijo Aurora, mirando a cada uno de los propietarios de esos poderes. Después miró a Sissi, Herb y Nicolás- Ellos tres desarrollaron sus propias gemas, no sabemos como, suponemos que por sus formas de ser- le explicó.

-Sorprendente, ¿antes derrotasteis a varios titanes, no?- preguntó Eren.

-Les podíamos parar, pero no les derrotábamos del todo, no parecen tener punto débil- siguió William.

Henji iba a decir algo, pero un fuerte ruido y gritos se lo impidió. Todos se sobresaltaron y se levantaron a ver que pasaba. Vieron que ambos titanes se habían liberado, y que intentaban agarrar a los guardias que les vigilaban. Creo que os váis a poder resarcir de la batalla de antes- comentó Levi.

Salieron todos hacia ellos, activaron sus gemas y sacaron sus armas. Aurora, Patrick y Odd atacaban a las piernas de uno de los titanes mientras Yumi, Susan y Marin hacían lo mismo con las piernas de otro. El resto ascendían cada vez que podían por los brazos de los titanes y les atacaban en la nuca. Les hacían daño ya que estos gritaban y e tocaban la nuca, pero seguían sin caer. Decidieron que, si no se podía con ataques especiales como eran esferas de agua a presión o rayos, serían con sus armas. Ulrich cogió sus chakrams, y, tras rodearse de fuego, voló hasta la nuca de uno de ellos e hizo un largo tajo en esta. Inmediatamente, el titan cayó al suelo y empezó a humear. El grupo felicitó al chico y, al momento, el otro titan cayó al suelo también, en ese caso, por obra de Susan. Oyeron aplausos. Se giraron y vieron a buena parte de los soldados que había por el campamento en esos momentos aplaudiéndoles. Se fijaron en que Henji y el los otros tres se acercaron y les miraban serios. Bajaron y se acercaron.

-Lo habéis hecho muy bien. Pero de no ser por vuestros poderes hubierais muerto a la primera de cambio- les dijo Henji. Ellos asintieron- Supongo que es verdad. Los titanes no son cosa de broma- les respondió Nicolás.

-Vayamos al Congreso. Por estas horas ya deberían haber terminado- comentó Levi.

Y eso hicieron. Se acercaron a la Corte mientras hablaban de todo un poco. Cuando se fueron a acercar al Congreso, oyeron gritos y algo derrumbarse. Se acercaron enseguida a ver que ern. Contemplaron como un titan avanzaba dando tumbos por la ciudad y agarrando gente y llevándoselo a la boca. El grupo al completo se lanzó a por el con las armas a punto.

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El combate se había desmadrado. El titan se resistía a caer y les lograba parar los ataques, parecía más inteligente que el resto ya que no dejaba de moverse y lograba interceptar los ataques. Más de uno estuvo a punto de ser devorado, pero eran salvados por los chicos, quienes les ponían a salvo y seguían con su ataque. Decidieron que irían todos a por el al mismo tiempo, intentando que no pudiera advertir el ataque y que no lograra esquivarlo esa vez. Al lanzarse todos a por el, este se cayó al suelo haciendo un fuerte estruendo. Entonces lograron clavarle un arma, la de Electra, en la nuca, logrando pararle ahí. Se reunieron en torno a él.

-Normalmente son más fáciles de matar, este se resistió mucho- comentó Levi.

-!Deberías avisarnos de estas cosas!- fritó entonces Electra- !Los titanes se cuelan en la ciudad con demasiada facilidad!- les espetó.

Entonces empezaron a discutir- No sabemos como se pueden colar, solo sabemos que hay gente que les ayuda, pero aún no sabemos quienes- le espetó Levi- ¿!Pero como puede haber gente que quiera es!?- gritó Electra, enfadándose cada vez más. Muestra de ello es que el cielo empezó a llenarse de nubes que tronaban.

-Electra, cálmate...- le pidió William. Ella gruñó y respiró con fuerza. Se fue calmando poco a poco.

-!Electra!- oyeron que gritaron. Se dieron la vuelta y vieron a Sam. Enseguida, Percy y Odd se le acercaron. La abrazaron con cariño y Odd la besó- ¿Donde estabas?- le preguntaron.

La chica les contó lo que le paso y les presentó a Armin, uno de los compañeros del grupo de Levi, Henji, Mikasa y Eren- Es un placer- les dijo Armin.

-¿Has descubierto algo, hermana?- le preguntó Percy. Ella negó- Me temo que no. Aún no se donde puede estar el colgante- dijo ella, triste.

-Siendo ya la hora que es, lo mejor es que hagáis noche aquí y ya mañana seguiréis con vuestro búsqueda- les propuso Armin. El grupo se miró, nunca habían hecho eso, nunca habían hecho misiones de esa longitud, pero supusieron que era lo mejor. Lo que harían sería volver cinco minutos después del momento temporal en el que se fueron, para así no preocupar a Atenea. Tras eso, decidieron volver al cuartel general del cuerpo de exploradores, donde prepararon la cena. Durante el camino de vuelta, Sam se dio cuenta de que Eren era un chico especial, tenía aglo que la atraía, pero no sabía muy bien que era. Desde luego no era lo mismo que lo que sentía por Odd, pero era otra cosa.

-Eren- le preguntó ella. Este giró la cabeza. Estaba sentado en un taburete bajo- ¿Si?- le preguntó él .

-He notado algo curioso en ti- le dijo la chica. Eren la miró curioso- He notado que tienes mucha esperanza, ¿es verdad?- le preguntó ella.

Eren asintió- Si, se que podemos derrotar a los titanes, que algún día seremos libres y podremos abandonar estas murallas- le dijo, mientras la miraba.

Estuvieron cayados un tiempo, mientras Eren pelaba unas patatas y las cortaba y Sam hacía lo mismo con unas zanahorias. Sam estaba pensativa mientras hacía eso, a esa distancia notaba perfectamente como Eren era un fuerte foco de esperanza, aunque también notaba mucha tristeza y rabia, una mezcla explosiva sin ninguna duda. Tenía que elegir bien sus palabras para que no reaccionara mal, pero no sabía como hacerlo. Pensó en varias cosas, pero las acababa descartando, lo que la ponía algo tensa.

-¿Te pasa algo?- le preguntó Eren. Ella miró al suelo- Estaba pensando en nuestra misión le dijo- Pero es extraño, normalmente es todo muy intuitivo, pero en esta ocasión... en esta ocasión es diferente- le explicó ella.

Eren siguió pelando las patatas sin mirarla- No todo en la vida es fácil, supongo que vosotros ya lo sabréis bien- le dijo el chico. Sam asintió- Antes Aurora casi muere devorada y hace un tiempo, Ulrich, el chico que tenía los chakrams, tuvo que caminar por un lago de lava. Te puedo poner más ejemplos- le dijo ella.

Eren sonrió de medio lado- Aquí morir devorado es hasta normal, lo raro es ser del ejercito y morir de viejo. Incluso entre los civiles es raro- le dijo. Sam notó como el aura de Eren seguía radiando, a pesar de sus palabras.

-Eres u chico curioso. A pesar de como es este mundo, aún crees en al victoria de la humanidad. Lo tenéis todo en contra, pero aún sigues creyendo- dijo ella, mientras le miraba.

-Mi hermana siempre me decía que era muy soñador- le respondió- ¿Es esa chica, Mikasa?- le preguntó Sam. Eren asintió- N somos hermanos de sangre, pero somos hermanos- le dijo.

Sam le entendía. Ella sentía lo mismo con sus compañeros en aquella aventura, solo compartía vinculo de sangre con Percy, pero para ella, el rest también eran sus hermanos. Sonrió, a pesar de las circunstancias, la humanidad siempre miraba hacia delante, como decían las gemelas, "la humanidad es maravillosa". Ella compartía esa visión de las cosas.

Estuvieron hablando un rato más hasta que fue hora de cenar, en la cual, todo el grupo, tanto de guardianes como de miembros del cuerpo, hablaban animadamente. Parecía la cena de un campamento de verano más que una cena en un apocalípsis titan. Una vez que se sentaron, les enseñaron como funcionaban sus armas y parte de las instalaciones, y durante el proceso, también los chicos les enseñaron como funcionaban las gemas, aunque en realidad fueron las gemelas, alegando que era una tecnología parecida en una galaxia de cuyo nombre no querían acordarse. Tras eso, y como estaban bastante cansados, se fueron a dormir a las literas que había. Tuvieron que dormir por parejas, aunque fueron amigos junto a amigos, nada de parejas por orden de las gemelas.

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A la mañana siguiente, ya de temprano, empezaron a oír gritos y notaron fuertes ruidos. Supusieron que eran más titanes, pero no era así. Se trataba de la detonación de varios cañones y de lo que parecía una celebración popular, pero según les dijeron, no podían pararse a ella. Según parece tenían que salir a una misión de luchar contra titanes, así que se prepararon y partieron hacia la misión. Cogieron los caballos, víveres por si se alargaba más de lo habitual, y salieron por la puerta. La misión era la siguiente: tenían que matar cuanto más titanes mejor y volver todos vivos. Difícil de cumplir por lo que pudieron ver. Una ve fuera de la ciudad, y tras espolear a los caballos, estos galoparon a gran velocidad por el campo, sin detenerse hasta la entrada de un bosque a un par de kilómetros, donde, al menos, contaban con cierta ventaja contra los itanes gracias a las armas que usaban. Algunos de los chicos del grupo, como Aurora o William, preferían permanecer fuera para así poder moverse con más facilidad, además de contar con elementos que en zonas cerradas son algo peligrosos, como los rayos de Electra o el fuego de Ulrich. El resto se metieron a un par de metros. A los pocos minutos vieron como los titanes empezaban a aparecer, y enseguida les atacaron. Con ayuda de los chicos, no tenían demasiados problemas para derrotarles, parecían que incluso lo disfrutaban. El que más, Eren, y Sam se dio cuenta de eso. El joven estaba muy animado y tenía un brillo especial en los ojos, y quería comprobarlo. Se le acercó y comprobó que emanaba una gran energía, ella desplegó también su energía y logró que ambas pulsaran en la misma frecuencia. El pecho de Eren se iluminó entonces.

-!¿Que me pasa!?- gritó Eren asustado. Sam sonrió- Tranquilo Eren, ya lo tengo, no pasa nada. Ya encontré lo que vine a buscar- dijo ella.

Entonces, Sam metió la mano en el pecho de Eren, y, al sacarla, tenía algo en la mano, un colgante. Era de plata y tenía unas alas dibujadas, con letras griegas en el perímetro del circulo- Las alas de la esperanza te harán volar, Eren- le dijo ella, mientras le abrazaba. Él aún no salía de su asombro.

-¿Ya habéis encontrado lo que vinisteis a buscar?- preguntó Levi. Sam asintió.

-Ha sido un placer- dijo Aelita, mientras se daban la mano y se despedían.

-¿Os escoltamos hasta casa, por si acaso?- propuso Patrick- No hace falta, no hay titanes cerca, nos las arreglaremos solos- le respondió Mikasa.

Tras eso, y después de una última despedida, ambos grupo se separaron, los chicos abrieron un portal hasta casa y volvieron, tal y como dijeron el día anterior, cinco minutos después de la línea temporal en la que se marcharon.

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Atenea se sorprendió de verles volver tan pronto, normalmente tardaban varias horas, no varios minutos. Cuando escuchó su relato de la aventura, se enfado con ellos por no avisarla , pero después les vio con esas caras de satisfacción y tuvo que reconocer que lo habían hecho bien, así que no les echó una bronca muy grande, aunque después les dió un poco de zumo y galletas hechas a mano. Odd se las agradeció especialmente.

-Noto como la fuerza de Zeros ha bajado un poco,pero aún no es suficiente. Faltan otros siete talismanes- comentó Atenea- Su poder será enorme aún con todos los talismanes recuperados- siguió- Solo les podréis derrotar con ellos, así que es imperante- terminó.

Ellos asintieron, era así. Desearon que aquello pronto acabara y la paz volviera, pero, hasta entonces, estaban dispuestos a luchar con todo lo que tenían, para derrotar a Zeros.

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Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who. Los personajes de Marvel que aquí aparecen tampoco me pertenecen, sino a su legítimo propietario, de acuerdo con los derechos de copyright