Boku no hero academia pertenece a Kōhei Horikoshi y yo escribo esto por simple pasatiempo. Nada más y nada menos.

Personajes: Izuku Midoriya/Katsuki Bakugo/Shouto Todoroki. OT3

Palabra: Explosivo.


¿Y nosotros?

Por:

PukitChan

XVI

Sin rastro de soledad

El problema con los héroes, según la Comisión de Seguridad Pública, es que no dejaban de ser humanos. Siempre estaban gritando, oponiéndose o reclamando por algo, siempre queriendo dar soluciones basadas en sus emociones y no en la realidad de cualquier emergencia que estuviera ocurriendo. A una buena parte de ellos, la Comisión generalmente conseguía regularlos y mantenerlos en el camino establecido, de acuerdo a las necesidades que día con día se iban presentando.

Sin embargo, de vez en cuando, surgían héroes como All Might que se empeñaban en querer cambiar al mundo de acuerdo a sus opiniones. A ellos, a ese tipo de héroes, siempre había sido difícil controlarlos, sobre todo porque desde una perspectiva pública, eran mucho más que aceptados: eran queridos.

La Comisión siempre debía tener cuidado con ellos.

Por eso había encargado de educar a héroes como Hawks y otros muchos tantos, a lo largo del tiempo. Todos colocados estratégicamente dentro de un enorme listado, todos asumiendo su respectivas responsabilidades; ignorando los porqués del sistema, ya que estaban allí para protegerlo. Estaban ahí para que el control y la seguridad siempre fueran los adecuados.

Sin embargo, héroes que seguían aquello que All Might un día había representado, continuaban apareciendo. Héroes que, sin importar lo que la Comisión dijera en su búsqueda de la situación más favorable, continuaban haciendo cosas estúpidas.

Héroes como ellos.

—¡Señor, es verdad lo que dicen! ¡No los encontramos y no están en sus agencias! ¡Los héroes Shouto y…!

—No grites —interrumpió el hombre de mal humor, sobando el puente de su nariz mientras revisaba el impacto mediático que la desaparición de Deku había tenido—. Se suponía que ellos no estaban involucrados. Fueron apartados del caso.

Hubo un incómodo silencio, hasta que uno de ellos dijo lo que era obvio para todos.

—Son muchos los héroes que conocen a Deku.

En ocasiones, cuando creían que todo estaba bajo una línea perfectamente trazada, aparecían héroes que forzaban a la sociedad a cambiar; a observar desde otra perspectiva. Momentos, ya fuera grandes o pequeños, que obligaban a la Comisión a mirar hacia otra dirección. Más hacia los villanos y menos hacia los héroes.

Más como los humanos que todos eran y menos como las piezas de un enorme sistema que pretendía no fallar, pero que inevitablemente lo hacía, una y otra vez.

—¿No te lo dije, Deku? Ellos son incapaces de dejarte atrás.

Comenzó con una explosión. Fuerte, violenta. Una que hizo temblar las paredes de una casa antigua de estructura débil, en donde un letrero anunciaba su pronta destrucción para crear nuevas y modernas oficinas. El tipo de lugar en donde los villanos se escondían, porque era fácil ignorar aquello que pronto desaparecería.

Una explosión que le hizo abrir los ojos, a pesar de lo terrible que sentía.

—Bienvenidos. Deku y yo estábamos esperándolos ansiosos. Vamos, Deku, ¿por qué sonríes para ellos? Son tus héroes favoritos.

De acuerdo con All Might, para todos los héroes, existían momentos clave. Instantes que los cambiaban por completo cuando se encontraban en servicio, volviéndolos mejores, porque habían cosas que eran difíciles de ver y aun así no debían apartar la vista porque un parpadeo podía ser la causa de que una vida llegara a su fin.

Cuando se encontraban con ese algo, algunos héroes no lo soportaban. Dejaban su labor o padecían consecuencias emocionales que los cambiaban por completo, forzándolos a un retiro temprano. Otros tomaban la decisión de andar solos ese camino, porque tener a una persona cercana implicaba que, de alguna u otra manera, alguien podría aprovecharse de ello.

«Ustedes son afortunados» había dicho Burnin' alguna vez, mucho tiempo atrás. «No tienen la necesidad de guardar el secreto».

—Kacchan… Shouto… huyan, él…

Era cuanto menos irónico recordar todo eso cuando Izuku sentía que estaba por morir.

—¿Qué dicen? Sus dones a cambio de él. Es una buena oferta.

Habían gritos distorsionados, maldiciones y explosiones. Izuku podía sentir la furia de las voces. Quería mirar, pedirles que se detuvieran, pero todo lo que alcanzaba a distinguir eran dos figuras borrosas por la sangre que lastimaba y nublaba su visión. Lo único que era capaz de sentir era el dolor que recorría cada parte de su cuerpo, rogándole que se rindiera.

Una mano estaba rodeando su cuello, cortando su respiración. Era capaz de sentir la herida que todos esos días había estado formándose en su piel, infectándose poco a poco. Consumiéndolo. Más que intentar anular su fuerza, era como si estuviera drenándola de la forma más dolorosa posible. Izuku sabía que aquel sujeto no estaba interesado en robar el One for All; probablemente ni siquiera sabía de su existencia. Sin embargo, eso no evitaba que fuera un blanco constante y por ende, Shouto y Katsuki también lo fueran.

Por eso, muchos héroes escogían el camino de la soledad.

—Vamos, acérquense. ¿O prefieren verlo muerto?

Pero para nadie, mucho menos para los héroes, la soledad era fácil.

Cómo carajos iba a ser fácil la soledad si al llegar a casa lo único que podían hacer era llorar y gritar que un segundo más hubiera bastado para salvar otra vida.

—¡IZUKU!

No quería dejarlos solos. Y no quería estar sin ellos. Quería seguir llegando a casa y aferrarse a su presencia. Seguir besando sus labios y oliendo su aroma.

Izuku no quería morir. No así, no de esa forma.

—¿Estás llorando? ¿Los héroes tienen permitido llorar?

Sí, lo hacía. Y cada lágrima era una tortura, porque sus ojos estaban demasiado lastimados. Podía sentir cómo la sangre se mezclaba y el metálico sabor se intensificaba en su boca. Era asqueroso. Deseaba moverse, hacer algo, cualquier mísera cosa, pero la tortura había sido muy larga y él estaba muy cansado.

¿Por qué hacía tanto frío? Los sonidos eran cada vez más lejanos. La voz, la de su captor, que era la única que alcanzaba a distinguir, también comenzaba a ser más difícil de comprender. ¿Kacchan y Shouto estarían bien?

Por favor, por favor, que ellos estuvieran bien.

—¡MUERE!

—¡IZUKU!

¿Para la Comisión los héroes podían llorar?

Le hubiera bastado con verlos una vez más.

Sólo una vez más.


Autora al habla:

Perdóname, Izuku.

¡Y disculpen a todos por este capítulo! Suena algo caótico y mientras lo escribía me preguntaba qué demonios estaba haciendo, pero realmente pensé que iba a pasar algo muy malo. Estoy enojada con la comisión y quiero que los héroes tengan más momentos de humanos. Si no me perdonan por este capítulo, quiero decir que me sentí horrible cuando escribí que Izuku estaba llorando. ¡Pero les puedo adelantar que en el siguiente veremos lo que pasó desde la perspectiva de Shouto y Kacchan! Así que… eh, espero que no sea tan horrible, y un poco más explicativo. Eso. Sí. Explicativo. Eso.

¡Muchas gracias por todas las lecturas y los favoritos!

¡Muchas gracias a Itzelloveless, Nea Poulain y NatyGaitan por sus hermosos comentarios! ;3; Son extra-amables conmigo, siempre.

Ya saben, besitos, cuidense un montón por favor, les mando dinobesitos y tomen dinoawa. ¡Nos dinoleemos!