Código: Guardianes

Capítulo 51

Nada más entrar en tropa todos los guardianes, se sorprendieron por lo que vieron. Por primera vez, Atenea no estaba con el libro en mano, sino que parecía hablar con una mujer. Además, Frank estaba junto a Cesar y Asmeya, vigilando a la mujer, quien estaba dada de espaldas. Esta tenía un pantalón negro ajustado, botas del mismo color, y con una camisa de color azul de manga hasta los codos, con piel morena, pelo largo y liso de color azabache, aunque no se les podía ver los ojos ya que estaba dada de espalda.. Estaba leyendo con curiosidad el libro, pasando de vez en cuando las hojas, mientras tarareaba.

-Encantada de conocer a los guardianes de la nueva generación- dijo, girándose, y revelando sus hermosos ojos color oscuro, los cuales miraron a todos analizándoles, aunque se paró concretamente en Ulrch, quien no se lo podía creer.

-No puede ser...- murmuró el guardián del fuego- Pues es, guapo- le dijo la extraña mujer mientras se acercaba a Atenea y le acercaba el libro con una mano. Atenea ni se lo pensó y agarró el libro, acercándoselo al pecho.

-Mi nombre es Jamily Mörker, hechicera, a vuestro servicio- dijo, con una inclinación para nada respetuosa- Supongo que ya conoceréis mi historia- dijo, sentándose y cruzando las piernas.

Ante la negación del grupo, ella suspiró- Ya decía yo, ni me mencionan en el libro de Diana... y sin mí esas gemas ni existirían- dijo, mientras miraba al libro.

-Si eres una hechicera, ¿que hacías indefensa en Pompeya, eh?- le espetó Ulrich entonces. Ella sonrió- Veras, tu antecesor, Ignis, como es costumbre, me pidió un favor- empezó- Me pidió que te llevara a donde estaban los chakrmas de fuego, cosa que hice, pero el muy... perro anuló mis poderes y tuve que hacerme pasar por una doncella en apuros- dijo, con mala cara.

-¿Como que los anuló?- preguntó interesada Electra- Los guardianes tiene un poder interesante el cual fue descubierto por casualidad. El caso es que pueden anular el poder de cualquiera, tanto aliado como enemigo durante un período de tiempo, pero solo lo pueden hacer de tener a su disposición gema, arma y talismán, es decir, cuando estén en la cúspide de su poder, y únicamente con un control absoluto sobre su elemento, aunque evidentemente esa anulación es muy corta y gasta mucho poder, así que no abuséis de ella- les dijo.

En ese momento Aurora saltó- ¡Deja de mentir, embustera!- dijo, mientras extendía sus alas con mirada fiera. Jamily la miró- La nueva guardiana del viento, y por lo que veo una angélida- dijo Jamily, a lo que Aurora asintió- Típico, los angélidos os habéis creído siempre superiores- dijo Jamily, con los brazos cruzados y mala cara.

-Los únicos que se creían superiores eran esos malditos aelidos, por eso fueron desterrados- le espetó Aurora- No todos los aélidos son malos, ¿sabes? También los hay neutrales- le dijo Jamily seria.

-Eso es falso, todos los aélidos son malos, la prueba evidente son sus alas negras- le dijo Aurora molesta. Jamily se rió y extendió sus propias alas, las cuales eran negras con detalles en forma de líneas azules, aunque en vez de estar hechas de plumas eran membranosas, con forma que recordaba a las de una mariposa- Con tu permiso te contradeciré- dijo Jamily, con una sonrisilla.

-Pensé que estábais extintos, los aélidos mariposa...- comentó entonces Asmeya.- Un error común, desde nuestro destierro tras la gran guerra, nos hemos visto obligados a ocultarnos y emigrar a otros lugares, donde pasábamos por humanos al replegar las alas- les explicó- Y ese mismo destino tuvieron que pasar todos los de mi raza, por culpa de un error...- dijo, algo apenada, aunque enseguida alzó la vista y miró a Aelit y William.

-En cualquier caso no estoy aquí para lamentarme, sino para daros unas indicaciones, guardianes de la luz y de la oscuridad- les dijo, mientras les señalaba- Tendréis que volver al lugar donde vuestros destinos se unieron por primera vez , aunque eso suponga una "vuelta al pasado"- les dijo, mientras se disponía a irse. Tras eso, guardó sus alas y desapareció en una luz color violeta.

-Vaya...- comentó al rato Odd, rompiendo el silencio que se había impuesto en la sala. Entonces sissi se acordó de lo que les había llevado a ir hasta allí- Reina Atenea, uno de los talismanes se había despertado, ¿verdad?- dijo la chia, a lo que Atenea asintió.

-"El talismán de la amistad y el de la sinceridad se encuentran en un mundo de píxeles" - leyó ella.

-¿Estos también van juntos?- preguntó entonces Herb, a lo que Atenea asintió- Sí, esos dos talismanes estaban hermanados, por eso si aparecían iba a ser juntos, aunque no creo que uno esté al lado del otro, estarán en un lugar cercano en todo caso- les dijo Atenea, a lo que ellos asintieron.

-En fin, ¿tenéis idea de donde es?- preguntó Asmeya- Lyoko- dijeron de repente Jeremy, Odd, Aelita, Yumi, William y Ulrich. El resto les miró- ¿Y donde queda eso?- preguntó Aurora.

-Es... largo de explicar- le respondió Aelita. Susan y Marin les miraron- ¿Ese Lyoko es el lugar donde luchasteis contra Xana, verdad?- preguntaron las gemelas. Aelita asintió- Os lo contábamos según veníais, ¿no te acuerdas, Aurora?- le dijo Odd. Ella hizo memoria- ¡Ah, es verdad!- dijo la joven.

Asmae les miró algo confusa- A mi no me habéis hablado de eso...- dijo la gemela de Aelita. Rápidamente su hermana se disculpó, y le explicó todos los sucesos ocurridos, desde que Jeremy la encontró en el superordendor, hasta que finalmente destruyeron a Xana con el virus múltiple, con alguna que otra aclaración por parte de Frank. Tras esa explicación, el grupo al completo se dirigió a la fábrica abandonada, el lugar donde ellos, un año antes, se enfrentaban día sí, y día también, a los ataques de Xana. La fábrica, al no haber sido abandonada del todo ya que allí los chicos entrenaban de vez en cuando en solitario, esta se encontraba en un estado más o menos aceptable en lo referente a la limpieza, aunque el ascensor estaba sin usarse desde la última vez que salieron de Lyoko, y no estaba muy claro que se pudiera usar sin peligro. Aún así, pulsaron el botón de llamada del ascensor, e introdujeron el número clave para poder usar el ascensor. Tras abrirse la puerta levadiza, entraron al ascensor, y bajaron hacia la sala del ordenador.

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La sala del ordenador estaba como siempre, con una ligera capa de polvo encima del suelo y de todo en general, aunque las partes metálicas y más frágiles, por lo que pudo ver Percy y Marin, estaban en buenas condiciones y listos para su uso. Por eso mismo, Jeremy bajó hasta la sala más baja de la fabrica, donde se encontraba el súper- ordenador. La sala era idéntica a como él la recordaba, con una cúùla en lo alto de color celeste, y con el súper- ordenador en el centro de la misma, saliendo del suelo, y con el símbolo de Xana en una parte del ordenador. Jeremy se acercó algo receloso.

-Y pensar que ahora te encendemos de nuevo... ojalá no nos encontremos ningún inconveniente- suspiró Jeremy, tras lo cual, encendió el súper-ordenador de nuevo. Enseguida escuchó el zumbido del ordenador, el cual parecía volver a la vida.

Tras eso, volvió con sus compañeros a la sala del ordenador. Allí estaba Frank ya sentado en su lugar original, es decir, en el sillón del ordenador, y ya estaba tecleando en el ordenador, comprobando que todo estuviera bien.

-Eso de ahí es Lyoko- dijo Aelita mirando a los compañeros que no habían participado en las aventuras en ese mundo digital- Hay cinco sectores: bosque, desierto, hielo, montañas, y el sector quinto- les dijo, indicando cada uno de los sectores- Al ser un mundo virtual, no se siente frio, calor... solo tenemos vista y oído, aunque si que se notan los golpes enemigos. Y contamos en total con 100 puntos de vida, si los pierdes, te desvirtualizas y vuelves al mundo real- les dijo ella.

-¿Y cuando iremos? Tengo ganas de verlo- comentó Percy- Primero iremos nosotros, y ya después entraréis vosotros- le dijo Yumi, refiriendose al grupo que luchó en Lyoko.

Y eso mismo hicieron, en la primera tanda entraron Odd, Ulrich y Yumi. Los tres entraron en los escáneres, y Frank empezó a teclear los comandos necesarios para virtualizarles. Por las mentes de cada uno de ellos pasaron los buenos y malos recuerdos de sus aventuras en Lyoko.

-¿Preparados?- preguntó desde los megafonos Frank- ¡SI!- gritaron los tres- ¡Virtualización!- dijo Frank tras teclear un poco mas, y de esta forma, aparecieron los tres en uno de los senderos del sector del bosque. Tras aparecer en el cielo, los tres cayeron al suelo, y enseguida se levantaron, tras lo cual se fijaron en sus ropas. Eran como las que tenían antes de que su aventura terminara, pero los colores habían canbiado, ahora eran los de sus respectivos elementos, y además notaban que aún poseían sus poderes. Además, Ulrich tenía sus chakrams a la espalda, y Yumi su báculo. El único que seguía casi igual era Odd, cuya única modificación era su arco.

-Bueno, no parece que hayamos cambiado mucho...- comentó Ulrich, mientras daba un par de pasos por allí- Probad a usar aquí vuestros poderes- dijo Frank desde lo alto, a lo que ellos obedecieron. Efectivamente, aún conservaban sus poderes, ya que Ulrich aún podía usar sus llamas, Odd transformarse en animales, y Yumi transformar los árboles. Aunque se notaba que sus poderes no llegaban a tanto por estar en un mundo virtual, y no en la realidad.

-Os envío al resto de vuestros compañeros- dijo entonces Frank. Al momento, aparecieron Aelita, Jeremy y William. Aelita y William tenían la ropa con los mismos cambios que Ulrich, Yumi y Odd, teniendo Jeremy una ropa parecida a la de su armadura cuando usaba el tridente, solo que más moderna, no teniend tanto aspecto de armadura, sino de mono de combate.

Tras eso, y en grupos de tres, fueron entrando todos a Lyoko, y todos se sorprendieron de como era ese mundo, sus texturas, y lo natural que podía llegar a ser. Al igual que Jeremy y compañía, todos probaron sus poderes, y como ellos, los mantenían, pero de una manera más limitada, aunque Aelita y William parecía que tuvieran el máximo de su poder, por lo que pudo indagar Frank. Asmae, al no tener aún ninguna arma, no tenía una ropa definitoria e su elemento, aunque contaba con

-Bien, ¿y a donde vamos?- preguntó entonces Noelia- No he detectado nada con el escaneo de Lyoko, así que tendréis que buscar a pié- les dijo Frank desde lo alto.

Y eso hicieron. Fueron corriendo por los senderos del bosque, mientras se sorprendían de la velocidad que eran capaces de alcanzar, cosa que Jeremy les explicó, ya que en Lyoko las capacidades físicas se multiplicaban por diez, y ya que estaba les advirtió de que no cayeran al mar digital, a no ser que quisieran quedarse allí de por vida. Conforme avanzaban, se daban cuenta, al menos los guerreros Lyoko originales, que aquel mundo digital estaba cambiado. Los árboles tenían un aspecto más natural, y el agua del mar digital era de un tono azul, además, estaba más cerca del suelo, y contaba con las criaturas que habitaban el mar digital en la época en la que vivía Xana. Frank ya estaba enterado de esos cambios, los cuales no eran los únicos. Los otros sectores de Lyoko tenían los mismos cambios, aunque el setor quinto se mantenía igual.

-¿Quien habrá cambiado todo esto?- se preguntó Jeremy- ni idea, pero desde luego es un genio- comentó Herb- Si la descripción que nos distéis es buena, este muno ha cambiado bastante- siguió Electra.

-Puede que hayan sido nuestros poderes- propuso Aurora- No, esto no lo han provocado nuestros poderes...- dijo Mari- ¿No creréis que...?- preguntó preocupado William. Aelita negó- Dioses, no...- dijo ella, mientras bajaba la cabeza.

En ese momento, en el monitor del ordenador, apareció un punto en el mapa, uno que no era ninguno de los miembros del grupo, y lo peor de eso, que se movía. Y se movía a una velocidad espectacular, en poco tiempo llegaría a donde ellos estaban.

-¡Cuidado chicos!- les gritó- ¡Algo se os está acercando!- siguió, alterado. Nada más darse ellos la vuelta, vieron a una figura acercarse, por lo que rápidamente se pusieron todos en guardia.

-¿¡Quien eres!?- le chilló Sam. La figura se posó suavemente en el suelo. Llevaba un traje futurista de color blanco con líneas doradas por el traje. Tenía los ojos color verde, con el pelo rubio platino. A pesar de su aspecto, no aparentaba ser de ningún genero, era hermafrodita.

-Os saludo, amigos humanos- les dijo, con voz neutra. Ellos desconfiaron- Responde a la pregunta- exigió Nicolás. El extraño asintió- Me llamo Xana- dijo este. Rápidamente, los guerreros lyoko originales se pusieron en guardia y, por efecto reflejo, sus compañeros también.

-Tranquilos, amigos míos- les dijo Xana, mientras se acercaba lentamente- ¡Ni tranquilos ni ostias!- gritó Aelita, con mirada furiosa- ¡Eres un... un... !- chilló ella- ¿un asesino?- preguntó Xana. Ella asintió, tras lo cual frunció el ceño.

-Es cierto que me volví contra mi creador, Frank Schaeffer, y puse en jaque a la Tierra, pero no fue por voluntad propia. Zeros trastocó mis funciones, e hizo que mi objetivo primario fuera erradicar a la humanidad- les explicó.

-¿Y que pruebas nos puedes dar para creerte, eh?- le espetó Patrick. Xana no pareció inmutarse- Podéis analizar mis sistemas, y comprobaréis que no tengo nada que ocultar- les contestó.

Sin mediar más, Frank tecleó para comprobarlo. Xana le dio paso libre por todos sus sistemas, y, tal y como decía, en sus sistemas todo estaba en orden. Los chicos leyeron su energía para descubrir si por ese lado todo era correcto, y tampoco encontraron nada. Electra se sorprendió al saber que Xana era energía eléctrica casi en estado puro, y que, de lanzar un rayo, no tendría nada que envidiar a los que usa ella para atacar a sus enemigos.

-Dice la verdad...- dictaminó al rato Susan. Xana asintió- Me alegra que finalmente me aceptéis- dijo. Aelita se le acercó- A pesar de saber que no eres malo, aún me cuesta verte como aliado. Lo siento- dijo ella, mientras avanzaba. El resto del grupo la siguió en silencio, mientras pasaban al lado de Xana. Este se giró tras pasar Asmae, la última de ellos.

-Creo que habéis venido hasta aquí para buscar dos talismanes, ¿verdad?- preguntó Xana. Rápidamente todos se giraron- Noté que algo en Lyoko cambiaba, fui a investigarlo, y resultaron ser un par de talismanes- les explicó- No hace falta ser muy listo para atar cabos- terminó, mientras se acercaba ligeramente con las manos a la espalda.

-En ese caso, guíanos hasta los talismanes- pidió Asmae. Xana negó- Me temo que no es tan fácil. Según tengo entendido, antes debéis pasar por unas pruebas, ¿no es verdad?- preguntó Xana- Pues...- comentó Odd- Además, los talismanes no se presentan en forma física, ¿correcto?- siguió hablando Xana.

-Es verdad pero...- comentó Sissi- ¡¿Cómo puedes saber tanto?!- le espetó de pronto Electra- Si, eso es sospechoso- secundó Asmae. Xana entonces miró hacia el cielo.

-Mientras estaba bajo el poder de Zeros, aprendí cosas muy valiosas- les explicó- Aunque primero contestaré a vuestra pregunta de cómo sobreviví al virus múltiple de Jeremy- les dijo.

-Veréis, ese virus estuvo a punto de destruirme, aunque por suerte logré entrar a un sitio inaccesible para él, me escapé al mundo real, donde el virus no podía alcanzarme. Ya para entonces, estaba libre de la influencia de Zeros- les explicó- El programa que usó para cambiarme fue de lo primero en caer bajo el virus múltiple, así que, cuando volví a Lyoko, ya estaba libre de su influjo y fui capaz de pasar desapercibido- siguió- Durante este tiempo, he estado cambiado Lyoko, adaptándolo a la realidad, y mejorarlo. Era su guardián- terminó.

-Entonces fuiste tú el que cambió Lyoko- comentó Herb. Xana asintió- Como ya dije, no puedo guiaros hacia los talismanes, además, creo que Frank ya sabe que no están en ningun lugar en específico- entonces Xana desapareció de allí, transformándose en una voluta de humo color blanco, y dirigiéndose hacia el límite del sector.

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El grupo estuvo analizando las posibles opciones que se les presentaban. Ya que eran Aelita y William los que tenían que recuperar los talismanes, ellos serían los que buscarían por Lyoko, mientras el resto esperaba pacientemente en la sala del ordenador. Era algo que nunca antes se había hecho, que alguien fuera en solitario mientras el resto esperaba ya que era muy peligroso, aunque, teniendo en cuenta dodne estaban, los riesgos eran menores. Aún así, todos estaba preparados para llegar allí en un minuto, por lo que, al menos en parte, estaban seguros. En ese momento, Aelita corría por el sector del hielo, el primer sector que ella estaba explorando.

-Mierda, no veo nada...- comentó, mientras pasaba por un glaciar. Este tenía una pendiente, así que Aelita supuso que era buena idea subir hasta lo alto para ver todo el sector, así que eso hizo. En pocos minutos ya estaba en la cima, desde donde podía ver todo el sector.

-¿Cómo se supone que voy a encontrar el talismán, si aquí no hay nada ni nadie...?- se preguntó la joven- Deberías saberlo, chica- dijo alguien entonces.

Aelita se giró- ¡¿Quien habló?!- gritó ella. No vio a nadie- ¿No me reconoces? Que decepción...- volvió a hablar la voz- Aunque en el fondo no me sorprende. No me llegaste a conocer- siguió la voz. Aelita gruñó- ¡Dime tu nombre!- gritó Aelita.

-Yo soy Diana- dijo la voz- Tu tatarabuela, podríamos decir- siguió. Aelita se tensó- ¿cómo has llegado hasta aquí?- preguntó. La voz se rió- Verás, parte de mi espíritu se encuentra en tu escudo y gema, por eso a veces nos comunicamos con vosotros- le explicó ella. Aelita se tensó- ¿Acaso estáis...?- preguntó- No, todos estamos muertos, pero parte de nosotros vive en vuestras armas- le explicó.

Aelita asintió- ¿Me ayudarás?- preguntó entonces Aelita. En ese momento, de su escudo salió un haz de luz, que se transformó en (1) una figura. Esta era la de una mujer de pelo rosáceo y ojos marrones, con tez blanca y rostro helénico. Llevaba una armadura color blanco igual a la de Aelita, y con su mismo escudo en el brazo derecho. Aelita se sorprendió, pero mantuvo la calma, y se puso en posición de combate. Diana la miró.

-¿Preparada para nuestro duelo?- le dijo a la joven, la cual asintió. Entonces Diana le lanzó una esfera de luz a una velocidad asombrosa, la cual Aelita esquivó Sin demasiadas dificultades. Entonces Aelita cogió su escudo y se lo lanzó a Diana como si fuera un boomerang, el cual golpeó a Diana en el ècho, tras lo cual volvió a la mano de la chica.

-Nada mal, veamos que haces contra esto...- dijo Diana, creando una serpiente de agua, la cual atacó a Aelita, enroscándose al rededor de ella. Aelita entonces, de un fuerte rayo, rompió la serpiente de agua, y, con la propia agua que formaba la serpiente, creo centenares de flechas de agua, que impactaron contra el escudo de Diana.

La mayor hizo entonces que grandes nubes de tormentas se arremolinaran en el cielo del sector, de las cuales salieron grandes rayos que golpeaban el suelo. Diana entonces le lanzó cientos de rayos a Aelita, quien tuvo que colocar su escudo de forma que se pudiera proteger, aunque uno de los rayos la golepó en el hombro. Eso le hizo daño.

-¡Aghh!- gritó ella, con un ojo cerrado. Eso le había dolido- ¡Cuidado Aelita, eso te ha dejado con la mitad de la vida!- le dijo Frank. Aelita entonces creó una esfera de roca, la cual lanzó a Diana, quien paró el enorme pedrusco con un rayo, partiendo la roca en trozos, tras lo cual, lanzó una fuerte llama.

-No te defiendes nada mal- comentó Diana, con una sonrisa. Aelita aprovechó eso para acercarse peligrosamente a Diana, colocando su mano en el vientre de la mayor. Su mano se iluminó, lanzando destellos luminosos, que hicieron volar hasta impactar contra un iceberg a Diana, la cual estaba bastante adolorida.

Diana en ese momento desapareció de allí, dejando algo sorprendida a Aelita. Pero entonces notó una fuerte energía detrás de ella. Era Diana, notó Aelita, por lo que se giro, y se lanzó a por su rival. La antigua reina paraba sus golpes y lanzaba sus propios ataques, y esos mismos ataques eran detenidos por Aelita. Estaban parejas. En un último golpe, ambas acabaron siendo arrastradas hacia atrás por la honda de choque.

-Ahora te mostraré mi último golpe, Aelita Schaeffer. Un ataque que te mostrará mi amistad con mis compañeros guardianes. ¡SI LOGRAS PARARLO, PODRÁS HACER CUALQUIER COSA!- gritó Diana, mientras elevaba su energía a unas cotas altísimas. Aelita no se quedó atrás e hizo lo mismo.

Tras Diana aparecieron ocho figuras que irradiaban una energía asombrosa, digna de los guardianes. Aelita se estremeció, nunca había sentido tanto poder. En ese momento, Diana alzó sus manos, y creó ua esfera de luz de los colores del arcoiris.

-¡ESTE ES EL PODER DE LA LUZ, AELITA!- gritó Diana, lanzando la esfera multicolor, la cual giraba a una velocidad de vértigo directa a Aelita. Esta, para evitar el golpe, había lanzado una honda de luz pura hacia el ataque, aunque notaba que no era suficiente. El ataque de Diana tenía una fuerza enrome, la cual no solo venía de Diana. Venía de sus compañeros guardianes, de los que habían luchado junto a ella en la guerra contra Zeros. Aelita tendría que elevar su energía muchísimo para lograrlo, aunque eso era prácticamente imposible. Aelita entonces se dio cuenta de lo que tenía que hacer.

-¡Jeremy, chicos!- gritó ella. Todos se acercaron- ¡Dádme vuestra fuerza, por favor!- pidió- ¿cómo? Tardaríamos demasiado en ir a Lyoko- dijo Percy.

-Dámelo a través de las gemas- pidió ella. Ellos se miraron, no sabía que pretendía, pero obedecieron. Se concentraron y pasaron parte de su poder a Aelita, quien recibió ese poder a los pocos segundos. Con el mismo creó otra esfera con las mismas características que la de Diana. El impacto se produjo entre ambas, y tal fue su violencia, que mando a ambas a volar a cada extremo, produciéndose además una fuerte honda de choque y una grieta enorme en el hielo provocada por la propia honda de choque. Tras levantarse del suelo, Aelita vió que Diana ya no estaba allí, lo único que había era una mota de luz, la cual desapareció en el aire poco después.

-Abuela...- dijo Aelita, mirando al cielo- Si eso he de hacer, adelante- dijo, preparándose. Elevó su energía a unos niveles increíbles, rodeándose de una increíblemente poderosa luz, la cual la envolvió del todo u minuto más tarde. Tras un fuerte grito de la chica, y una fuerte explosión que retumbó por todo el sector, la luz desapareció. Ya no había rastro de Aelita.

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William tenía que reconocer que el sector de las montañas estaba bastante más currado que antes. Ahora si que parecía una verdadera cordillera, con grandes montañas por todos lados y pequeños desfiladeros que las conectaban, incluso contaba con picos cubiertos de nieve, y densas nubes en algunos puntos que impedían la visión más allá de unos pocos metros. Ya que estaba en un sitio con tan mala visivilidad, iba andando despacio, mirando bien por donde iba, ya que, a pesar de que podía volar usando el superhumo, no quería poner ese poder a prueba. Frank estaba ayudando a Aelita ya que, según parece, estaba enfrentando una prueba, por lo que estaba solo.

-Me pregunto que tipo de pruebas tendré que enfrentar ahora...- comentó William, mientras caminaba despacio por el desfiladero- 1en cualquier caso, espero que todo vaya bien...- murmuró por lo bajo.

-¿Cuando tienes pensado decirle la verdad a tus amigos, muchacho?- preguntó entonces una voz. William no se sorprendió de escucharla. Ya había visto tantas cosas, que eso no era nuevo. Lo que sí le perturbó fue las palabras que dijo- Yo no les estoy mintiendo- se defendió.

-Les estas haciendo creer que estás bien, pero no lo estas...- siguió la voz. William se tensó- ¿A que te refrieres... Aspros?- preguntó el chico. Al pronunciar ese nombre, su maestro, el que hacia unos meses le enseñó todo lo que sabe, apareció ante él.

-Me alegra verte de nuevo, William- le dijo, mientras se quitaba su capa y dejaba ver las ropas que solía llevar cuando entrenaban- Igualmente- dijo William, inclinándose ligeramente en señal de respeto.

-Supongo... supongo que ya sabrás el significado de que esté aquí- comentó al rato Aspros. William asintó- Hace tiempo que no se sabía nada de vosotros- dijo William , algo apesadumbrado. Aspros asintió.

-Cuando la reina nos mandó a intentar parar la energía oscura de Zeros, no sabíamos lo que nos pasaría. Estábamos convencidos de que podríamos pararla el tiempo suficiente como para que vosotros os prepararais, pero no fue así. Zeros se dejó de chiquilladas y sacó a la caballería pesada al traer de vuelta a sus hermanos. Ni generales, ni nada, ellos solo eran niños en comparación con sus hermanos- le explicó Aspros, mientras se acercaba al joven.

- El aura oscura no era otra cosa que una distracción, su verdadero plan era ese. Es cierto que esa aura era muy dañina, pero nada en comparación con los desastres que causan los hermanos de Zeros, aunque creo que eso ya lo has vivido en tus carnes- dijo Aspros, a lo que William asintió.

-Por eso estás aquí, para contarme esto...- dijo William, a lo que Aspros negó- No solo por eso, mi misión de enseñarte no terminó cuando marché a Asmara. Aún me falta enseñarte una cosa- dijo Aspros. William le miró sorprendido- ¿El que falta, maestro?- preguntó.

Aspros creó en ese momento una espada de color negro, la cual enarboló en el aire- A pesar de estar muerto, seguro que tengo más poder que tu- le incitó Aspros. William frunció el ceño, y se cruzó de brazos- No voy a pelear contigo, Aspros- le dijo.

Aspros no hizo caso, alzó las manos y lanzó sus ataques a William que consitían en esferas de energía oscura. William los paró sin demasiados problemas- No puedes conmigo Aspros, he entrenado mucho desde que os fuisteis, nos hemos fortalecido como equipo, y hemos entrenado juntos a diário. Si nos vierais no daríais crédito, sobretodo ese gato gordo de Airirs- dijo William.

Aspros se rió- Reconozco que has mejorado mucho, William- dijo Aspros, colocándose en posición de combate- Pero ya te dije que hay algo que no te llegué a enseñar, ¡así que pon atención a lo que te voy a enseñar ahora!- gritó.

Entonces, Asrpos encendió su energía, y todo ae invadió de agujeros oscuros, tras lo cual, Aspros desapareció. William esperó intranquilo, cuando, de uno de los agujeros, apareció Aspros, golpeándole con el puño en la cara. Su maestro repitió varias veces ese ataque, sorprendiendo siempre a William quien no era capaz de predecir de donde vendrían los golpes. William sabía que a ese ritmo no tardaría en ser derrotado por Aspros, siendo desvirtualizado en el proceso, lo cual provocaría que no podría volver a Lyoko en un tiempo. Tendría que encontrar una solución rápidamente. Entonces cayó en la cuenta.

-¡Aspros!- le gritó. Este le observaba desde las sombras- Tengo... miedo- dijo finalmente. Entonces, Aspros salió de su escondite, y se presentó ante William- Al fin lo reconoces...- dijo Aspros.

-William, perdona por tardar, pero Aelita... ¿quien es la persona que está contigo?- preguntó Franz curioso- Es Aspros, al menos lo que queda de él- comentó William.

Franz entendió al instante lo que pasaba, pero decidió no intervenir y limitarse a escuchar.

-¿Desde cuando lo sabes?- preguntó entonces William- Desde que empecé a entrenarte. Miré en tu corazón, y vi algo de miedo. Hasta hoy lo has sabido controlar, pero estas cerca de romperte- le explicó Aspros- Es verdad, pero...- dijo William, bajando la cabeza- ¿Pero?- repitió Aspros- No sé que hacer- se sinceró William.

-La oscuridad fue un poder que se apoderó de ti un día, pero ahora tu controlas esa oscuridad, William- le dijo Aspros- No debes temer la oscuridad, ahora es tu compañera. Si no confías en ella... jamás podrás avanzar- le dijo su maestro.

Tras eso último, Aspros desapareció, dejando a William solo. Este estaba pensativo, Aspros tenía toda la razón. Temía la oscuridad, no la oscuridad física, sino la de su corazón. Esa era su prueba, confiar en la oscuridad de su corazón, una oscuridad que luchaba por el bien, ya que junto a la luz, también hay oscuridad. Todos ellos sabían que, de no estar Aelita o William en el grupo, el poder del otro se descontrolaría, poder que, por lo que notaban, Asmae también compartía aunque ella aún no lo había despertado. Ellos eran, por tanto, el triunvirato más poderoso del grupo.

-Si he de hacerlo, lo haré...- dijo William, respirando hondo. Alzó su energía, mientras se rodeaba de oscuridad. Tras un minuto, estaba completamente rodeado de oscuridad. Dió un poderoso grito, y una explosión gigantesca retumbó por todo el sector, haciendo que temblara. Tras eso, la oscuridad desapareció, y ni rastro de William.

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En el mundo real, los compañeros de ámbos chicos miraban preocupados los datos de la pantalla. En parte se hacían una idea de lo que pasaba, pero por otro lado, no estaban seguros de lo que había pasado, ya que ninguno de los dos había reaparecido en los escáneres. Entonces, Susan lo desveló.

-Creo... creo que han viajado al pasado...- dijo, mientras se acercaba a un escáner- Pero eso es...- dijo Jeremy- Puede pasar, si se crea la energía necesaria. Incluso en Lyoko existe el tiempo, así que seguramente ellos hayan hecho en Lyoko lo mismo que lo hacíamos en el mundo real- le explicó la dama del tiempo.

-¿Sabéis a que época han ido?- preguntó Sissi. Ella negó- Solo ellas lo saben- le dijo. Electra dio una patada a una- Maldito idiota...- dijo, con los ojos vidriosos. Aurora la acarició- Esperemos que sepan volver- comentó Ulrich, mirando la pantalla.

Marin suspiró- No nos podemos poner ahora a llorar. Ellos deben saber lo que hacen. Solo nos queda esperar, es su prueba, al fin y al cabo- les dijo.

Con eso, el grupo al completo se preparó para pasar en la fábrica la que, esperaban ellos, fuera uno de los días más duros y lentos de su vida.

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Amigos míos, tengo dos noticias, este fic ha llegado ya a los 200 reviews, por lo que 200 abrazos a todos. También ha llegado a las 250.000 palabras en el punto indicado más arriba ^^ El 1 entre paréntesis. Espero que os guste mucho, y espero que sigáis hasta el final, sin este apoyo no sería lo mismo MUCHAS GRACIAS!

Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who. Los personajes de Piratas del Caribe que aquí aparecen tampoco me pertenecen, sino a su legítimo propietario, de acuerdo con los derechos de copyright