Código: Guardianes
Capítulo 57
Tras estos trepidantes combates, el grupo observó la tabla de clasificaciones para la siguiente ronda: En el primer combate Odd VS Percy, en el segundo Yumi VS Ulrich, en el tercero Nicolás VS Jamily, en el cuarto Marin VS Goku, en el quinto William VS Sam, en el sexto Aurora VS Vegeta, en el séptimo Aelita VS Jeremy y en el octavo Electra VS el ganador del anterior combate, alguien anónimo que no iba a dar muchos problemas.
El ganador de esos combates lucharían en cuartos, los que ganen pasarían a semifinales, y finalmente los ganadores de las semis irían a la final, siendo el vencedor coronado como maestro de las artes marciales, título que todos deseaban y anhelaban en cierta medida. ¿Quien ganará? Esa era la gran incógnita. Durante la comida posterior al último combate de la primera ronda, todos los miembros del grupo se sentaron a la mesa para descansar y recuperar energías, aunque Goku les recomendó que era mejor no comer demasiado para no sentirse pesado y poder luchar a gusto. El grupo se vio obligado a reír cuando vieron como Goku y Vegeta comían como auténticos sacos sin fondo, así como Gohan, Son Goten, Pan y Trunks.
-El metabolismo de los saiyajin es muy potente, por eso necesitan comer tanto- les explicó Marin, riendo un poco- En cambio el vuestro es muy lento, ¿no?- le preguntó Aurora- Por eso comeis tan poco, supongo- siguió la chica. Susan asintió- Sí, es por eso mismo- respondió ella.
-Por cierto, en esta segunda ronda nos va a tocar luchar entre nosotros- comentó Jeremy- Era seguro que en algún momento tendríamos que luchar en este torneo entre nosotros, pero como me dijo Electra, debemos usar todo lo que tenemos en esos combates aunque sean contra nuestras parejas- dijo Herb. Electra sonrió ante esas palabras y chocó las manos con él.
-Si, ni se os ocurra bajar el nivel por nosotras- les dijo Yumi, mientras les señalaba- O lo lamentareis- siguió Aelita.
Los chicos solo se miraron y asintieron- Que suerte que yo quedara eliminado...- murmuró Patrick, mientras seguía comiendo, aunque eso le hizo ganarse una patada en la espinilla por parte de su chica- ¡Tu no te libraras, Patrick Belpois!- le espetó Susan, graciosa.
El grupo no tuvo más remedio que reírse por eso, aunque el resto de chicos recibieron exactamente la misma amenaza por parte de sus respectivas compañeras. Tras la comida, decidieron que era hora de ir a dar una vuelta por el sitio, pues las puertas al exterior estaban cerradas durante esas horas. Por ello, decidieron dar un paseo por el parque que había por allí.
-Que parque más colorido- comentó Aurora, observando los parterres. En algunos de los mismos, junto a los árboles, había algunas plantas, las cuales en cuanto se acercó Yumi, florecieron con fuerza, y Yumi no pudo evitar rozarlas con las manos.
-¡Guau, vaya si se nota de que eres guardiana!- comentó sorprendida Pan, mientras agarraba una de las flores. Cuando se dio cuenta miró apenada a Yumi pero ella le restó importancia.
-No te preocupes. Observa- le pidió la japonesa. Pasó la mano por encima de la tierra, y poco después apareció un tallo verde con un par de hojas- Dentro de un tiempo este capullo se habrá convertido en una hermosa flor- le explicó ella.
-Si eso te impresiona fliparias con lo que otros pueden hacer...- comentó Patrick, mientras miraba a Susan. Ella simplemente suspiró- ¿Que puede hacer ella?- preguntó curioso Goku.
-Viajar en el tiempo, y controlarlo en general- le explicó Ulrich, enumerando con los dedos- Puede hacer que vaya más deprisa o más despacio, e incluso pararlo- siguió Odd- Y además al ser una dama del tiempo sabe muchísimo más que cualquiera de nosotros- terminó Patrick.
Ella se puso ligeramente roja por aquel alago, pero logró que el resto cambiaran de tema al comentar la transformación de Jamily, quien tras acabar de comer se había ido a nadie sabe donde.
-No se como se pudo transformar...- gruñó molesta Aurora- ¡Es verdad, para lograrlo se debe necesitar mucha energía!- comentó Sissi- El caso es que dudo que ella sola haya logrado eso...- comentó Vegeta de pronto.
-Cuando se entrena en combate uno solo no se suele mejorar mucho, y de haber entrenado ella sola nunca hubiera llegado a ese nivel- siguió con su deducción el saiyajin.
-¿Crees que haya entrenado con alguien?- le preguntó Patrick. Vegeta asintió- ¿Fuiste tu, hijo?- le preguntó de pronto a Trunks.
-Ah... esto... yo...- murmuró él, algo sonrojado- ¡Responde muchacho, o cuando acabe contigo tendrás agujetas hasta en los parpados!- le gritó Vegeta, agarrándole del cuello de la camisa.
-¡Si, la ayude a entrenar!- le respondió atropelladamente el chico, algo sonrojado- ¡Ella me pidió entrenar para mejorar y yo le decidí hacer el favor!- siguió el chico. Vegeta entonces le soltó y le dejó en el suelo. Suspiró tras eso, en el fondo se lo esperaba, ya que su hijo no dejaba de mirar a la maga durante el Torneo, e incluso hablaban de vez en cuando, parecían muy unidos, demasiado para el gusto del saiyajin.
-¿Hace mucho que puede hacer eso?- le preguntó el mayor. Trunks se quedó pensativo- Pues... hace una semana dejamos de entrenar por que lo logramos ese mismo día, así que...- empezó a decir Trunks- Si, hace una semana- dijo finalmente.
-¿Donde fue? No noté su energía cuando lo hizo por primera vez, y estoy seguro que semejante pico de energía se hubiera notado- le preguntó.
-Fue en la sala del tiempo, papá- le respondió el más joven. Tras eso, Vegeta se alejó con Trunks, y por las expresiones de ambos se veía que estaban discutiendo, así que el resto decidieron adelantarse y evitarse problemas con Vegeta.
Precisamente al llegar de nuevo al edificio central, vieron que los organizadores del torneo habían vuelto, cosa que les indicaba que iban a seguir con los combates de la segunda ronda. Precisamente entre los jueces estaba el presentador, que, al verles, se les acercó animadamente.
-¡Vaya, veo que ya habéis vuelto de vuestro descanso!- dijo, animado- Sí, ¿cuando se reanudarán los combates?- le preguntó Asmae.
-En cinco minutos volveremos, así que id yendo al edificio, por favor- les pidió, amable. Tras darle las gracias, se dirigieron hacia allí.
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Odd y Percy se acercaron a la plataforma de combate juntos, mientras las gradas, una vez más llenas, les aplaudían efusivamente y les animaban, algunos a Odd, y otros a Percy. Una vez que estaban en la plataforma, y tras darse la mano, se alejaron un poco del otro.
-¡QUE COMIENZE EL COMBATEEEEE!- gritó el presentador con fuerza mientra la campana resonaba como si fuera un trueno, seguido enseguida por los gritos eufóricos de los espectadores.
Y ninguno de los dos se hizo esperar, nada más sonar la campana se acercaron a gran velocidad con el puño en alto, y cuando estaban pegados el uno al otro, lanzaron el puñetazo, impactando entre ellos. El golpe fue lanzado por ambos con la misma fuerza y la misma velocidad, por lo que ambos fueron lanzados hacia atrás varios metros. Odd no quiso darle tigre y, transformado en tigre fue directo a por Percy. Este vio como Odd saltaba hacia él, y, sin perder la calma, agarró a Odd de la zarpa y apoyó su pie en la tripa de su compañero, y le lanzó al suelo. Cuando cayó al suelo, Odd volvió a su forma humana y le lanzó una esfera de energía color purpura, y esa vez Percy no pudo evitar ese golpe, lo que si pudo hacer es pararlo. Cruzó sus brazos en forma de X, y se protegió del golpe.
-Que defensa tienes, tío...- murmuró Odd, sonriente. Percy asintió- Tu ataque tampoco está nada mal... ¡pero yo también se atacar!- dijo Percy, con fuerza, lanzandose contra Odd con el brazo en alto.
-¡Extinción de luz estelar!- gritó, lanzando su ataque. Odd vio perfectzmente ese ataque y lo esquivó sin demasiadas dificultades, tras lo cual estiró su brazo, y la uña del dedo indice de su mano derecha se alargó y tiñó de rojo carmesí.
-¡Aguja escarlata!- gritó Odd, lanzando varios rayos de luz morada, que volaron directos a por Percy. Este, de un solo movimiento de la mano, levantó su muro de cristal, y las agujas escarlatas impactaron en el muro, disolviendose al golpear el poderoso muro.
-¡Y ahora recibe tu propio ataque, Odd!- y con esas palabras, Odd vio como su ataque iba directo hacia él, a la misma velocidad con la que fue lanzado en primer lugar por el guardián de las bestias. Decidió dar un salto y logró esquivar varias de las agujas, y, en el aire, se transformó en un águila que voló directamente a por Percy.
El chico se tuvo que proteger con los brazos de los zarpazos y picotazos que Odd le lanzaba sin descanso, y cuando terminó la ráfaga de ataques, notó una fuerte esfera de energía que le dio de lleno en la tripa. Percy entonces notó como Odd lanzaba de nuevo la aguja escarlata, y esa vez ese ataque le dio en su muslo.
-Maldita sea...- murmuró, llevándose la mano a la herida- Tranquilo, no lleva ni una gota de veneno- dijo Odd de repente.
-Si, lo noto- le respondió Percy. Y con eso, elevó su energía, siendo enseguida rodeado por su aura color metal, y lanzó de nuevo su extinción de luz estelar, solo que en esa ocasión, lo hizo de otra manera. Estiró los brazos y en sus manos apareció un par de esferas de luz formadas por millares de haces diminutos que giraban a toda velocidad.
-¡Extinción de luz estelar!- aquel ataque doble era ineludible, cosa que que cofirmó Odd cuando recibió de lleno el ataque de energía, y aunque paró mucho de los haces con su aguja escarlata, no logró parar los suficientes para poder esquivar el resto, y le dio de lleno.
-¡Al final me diste!- dijo Odd, mientras se quitaba el polvo de la ropa. Percy sonrió de medio lado y se acercó de nuevo a gran velocidad a por Odd.
Este elevó su energía y su característica aura purpura le rodeo, y así, envueltos en sus auras de colores, ambos chicos se vieron envueltos en una danza de puñetazos y patadas, muy igualado en cuanto a la fuerza y a la velocidad de los golpes, por lo que esa danza era bastante pareja. Esa pelea le recordó a Percy algo que le dijo Mu. Normalmente, el caballero de Aries tenía la defensa más fuerte de los doce caballeros dorados por ser precisamente el custodio de la primera casa. Y por tener esa enorme defensa, Mu le enseñó que no debía fiarse siempre de ella y que debía tener un ataque que nadie pudiera evadir o detener, cosa que Percy pensaba que no podía existir, hasta que Marin se lo demostró.
-¡Oye, Odd!- le gritó, de pronto. Este le miró- ¿Sabes que es lo bueno de tener una novia que es de Asmara, y además angelida?- le preguntó. Odd le miró sin entender.
-¡Que te puede enseñar trucos con el aire!- dijo Percy, elevando su energía. Odd notó que esa energía se arremolinaba y era lanzada hacia él. Odd notó entonces que su cuerpo era lanzado y zarandeado, no solo por el aire, también por la energía de Percy.
-Mu me enseñó que la mejor defensa es un buen ataque- dijo simplemente Percy, orgulloso. Odd le miró, no podía zafarse de ese viento de energía.
Percy vio como Odd lograba lanzarle las agujas escarlata, y aunque Percy logró esquivar el ataque, Odd también logró zafarse del terrible viento que había levantado Percy.
-¿Eso lo hiciste con tu energía?- preguntó Odd, a lo que Percy asintió- Así es, debes expandir tu energía y moverla a gran velocidad, ese es el secreto- le reveló Percy.
Odd sonró, sabía que tan fácil no debía ser, pero no iba a intentar eso ahora. Decidió elevar de nuevo su energía y lanzar otra vez las agujas escarlata, pero esa vez fue con todo y lanzó todas las que le quedaban a Percy, 13 agujas.
-¡Extinción de luz estelar!- ese ataque lanzó de nuevo a Odd al aire, pero en esa ocasión Odd ogró pasar a través de los haces de luz rodeado de su energía. Percy se sorprendió de eso, pero logró agarrar al chico por los hombros y lanzó a Odd al suelo, no sin antes recibir un cabezazo de parte del rubio, que le hizo bastante daño.
Odd se iba a a levantar cuano notó la suave hierba entre sus dedos, y, con un suspiro, se incorporó- ¡Y el ganador es... Percy!- proclamó el presentador, levantando el brazo del aludido, quien sonreía y saludaba a la grada.
Tras eso, y juntos, Percy y Odd volvieron al edificio donde estaba el resto, acompañados en todo momento de los vítores y ánimos de la grada, cada vez más emocionada por la intensidad de os duelos.
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Yumi miró a su novio subir las escaleras delante de ella en dirección a la plataforma de combate, donde en breve deberían pelear por una plaza en los cuartos. No le gustaba la idea de tener que luchar contra él, pero de ser necesario lo haría, además, hacer sufrir un poco al chico iba a ser desde luego bastante divertido, sobre todo si ella le lograba liar con sus plantas. Ulrich pese a ser el guardián del fuego no era de quemar cualquier cosa porque sí, y por respeto a Yumi solía tener especial cuidado por las plantas. En ese momento ella decidió usar eso a su favor. Con ese pensamiento llegaron a lo alto de la plataforma, y, con el sonido de la campana, empezó el combate.
Nada más sonar la campana, Ulrich se lanzó a por la chica sin titubear, y ella hizo eso mismo. Cuando se juntaron, se golpearon mutuamente en la mejilla, él con el puño envuelto en fuego, y ella con plantas espinosas en los nudillos. Cuando se separaron, Ulrich elevó su energía y generó una esfera de fuego la cual lanzó a Yumi formando una llamarada. Yumi para defenderse dio un golpe al suelo con el pié y de debajo de ella se elevó una pared de frondosas ramas las cuales detuvieron las llamas, aunque algunas de las lianas salieron ardiendo.
-¿Plantas que aguantas las llamas? Curioso- comentó Ulrich. Yumi sonrió- Si, existen, y desde hace mucho- le respondió ella.
Ulrich simplemente creó un dragón de fuego y lo lanzó contra Yumi, quien esquivó sin problemas el ataque y creó una rosa negra de la nada y se la puso en la boca.
-¡Recibe mi ataque más fuerte! ¡Rosas piraña!- gritó, lanzado su ataque. Cientos de rosas de energía surgieron en el aire y volaron en dirección a Ulrich, quien también lanzó su ataque.
-¡Plasma relámpago!- y con eso Ulrich lanzó su ataque, con cientos de haces de energía de fuego. Los ataques casi se eliminan el uno al otro, pero unos pocos golpes lograron pasar y golpear al otro, pero no fueron unos golpes muy fuertes, la gran mayoría se quedó entre medias, donde colisionaron los ataques.
-Veamos ahora que puedes hacer con un combate cuerpo a cuerpo- dijo ella, mientras se acercaba corriendo. Ella le fue a propinar un puñetazo, pero él paró el golpe con su antebrazo y le devolvió el golpe con un cabezazo. Ella se llevó la mano a la nariz pues le dolía bastante por el golpe, pero no se dejó asustar, y elevó su energía para atacar. Este consistió en una nube de polen que lanzó contra Ulrich.
Este tosió con fuerza por el polen, además no podía ver apenas, por lo que se rodeó de llamas de color azul que quemaron los granos. Cuando el aire se despejó, no veía a Yumi.
-¿Donde estará...?- se preguntó el chico. En ese momento notó la energía de su chica detrás de él, y fue entonces que sintió una fuerte patada en su espalda. Fue entonces que Ulrich entendió que lo del polen era para tenderle una trampa.
-¡Plasma relámpago!. Gritó Ulrich, dandose la vuelta y golpeando a Yumi, quien no se esperaba ese ataque, y para defenderse simplemente cruzó los brazos en forma de X y se cubrió.
-¿Esto es todo lo que tienes?- le preguntó con tono pícaro Yumi. Ulrich frunció ligeramente el ceño, pero no se dejó llevar y creó una llamarada azul.
-Las llamas azules son bastante más poderosas que las rojas... ¡y ahora sabrás por que!- dijo, lanzando las llamas contra Yumi.
Ella vio la llamarada ir directa a por ella, y se sorprendió por lo calientes que eran las llamas. Ella elevó su energía y lanzó su propio ataque, las rosas diabolicas. Estas se desintegraron por las llamas, pero fueron lo suficientemente poderosas para detener la llama. Tras eso, se lanzó a por el chico y elevó su mano, generando en su mano una rosa de color blanco, y se la lanzó a Ulrich.
Esa rosa voló directa al pecho de Ulrich, pero él se defendió con una muralla de fuego, que quemó la rosa cuando pasó a través de la muralla. Yumi frunció un poco el ceño, y volvió a mandar sus rosas pirañas.
-¡No me vas a ganar con esas rosas, Yumi!- le gritó Ulrich, mientras generaba un par de lanzallamas azules con las manos. Entonces, Yumi hizo aparecer una rosa algo diferente. No era ni roja, ni blanca, ni negra, como las que había ido lanzando Yumi hasta entonces. Era de color azul celeste, con tonalidad muy cercana a la del hielo, se podría decir que casi era una flor de hielo.
-Este ataque no me lo enseñó Afrodita, Ulrich- empezó a decir Yumi- Este es uno que desarrollé yo misma, como tú hiciste con tus llamas azules- le dijo la chica- Bueno, no es así realmente, esta es una técnica que desarrollé junto a Jeremy- prosiguió la japonesa.
-¿El también puede crear esa rosa azul ahora?- le preguntó el chico, pero ella negó- No, tenía la idea de este ataque, y le pedí ayuda a Jeremy- le explicó ella- Pues él es el único que puede generar el viento helado que se necesitaba para este ataque- le explicó ella.
Ulrich la miró con sorpresa. Se supone que las plantas morían cuando el frío era demasiado extremo, por eso no hay vegetación en los polos. Entonces, ¿que planeaba la chica? Ulrich lo descubrió en ese momento. La energía de Yumi se elevó en su característico color verde. Entonces, notó como las rosas azules se multiplicaban en el aire, y un aire frío las rodeaba.
-¡Rosas heladas!- gritó la chica, mientras lanzaba las azuladas rosas. Junto a ellas, se podía ver claramente una uerte corriente de aire helado que intensificó más aún el poder de las rosas. Ulrich lanzó un par de llamaradas de color azul para intentar destruir el ataque, pero el calor de su fuego no fue suficiente, y las rosas le golpearon, y aunque no le hicieron mucho daño, si fue suficiente para levantarle en el aire y que acabara impactando contra la pared. Tras eso, acabó cayendo al suelo, tocando la hierba.
-¡Y la ganadora es... Yumi!- dijo el presentador, alegre, levantando la mano de la joven, seguido de los vítores del resto de espectadores.
Ulrich entonces se acercó a la chica- La próxima vez ganaré yo- dijo el chico, mientras la miraba a los ojos y la señalaba al pecho, con una sonrisa de medio lado- Si, claro, y yo soy rubia- bromeó ella, mientras se iban al edificio donde estaban el resto.
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Jamily fue la primera en subir a la plataforma donde iba a combatir contra Nicolás. Allí, ella aprovechó para saludar al público, que aclamaban a ambos personajes, y con bastante efusividad, todo había que decirlo.
-¡¿PREPARADOS PARA VER EL TERCER COMBATEEEEE?!- gritó el presentador, y enseguida se oyó un rugir colectivo que decía un muy claro "Sí". Dicho y hecho, la campana que daba inicio al enfrentamiento resonó, y nada más pasar eso, Nicolás elevó su energía, la cual le rodeó inmediatamente.
-¡Extinción de luz estelar!- Nicolás ni se contuvo, lanzó el golpe a la velocidad de la luz, con los haces de luz a plena potencia y tamaño, por lo que eso era, en principio, a lo máximo a lo que podía llegar el muchacho.
Jamily dio un salto y esquivo ágilmente el ataque de energía de Nicolás- ¡Vaya si empiezas con fuerza!- dijo la chica, divertida.
-Derrotaste sin demasiados problemas a Susan, y ella es de los más fuertes del grupo, así que no me puedo permitir no ir con todo- dijo el chico, con otro par de energías en las manos.
Jamily sonrió, y alzó el brazo, generando un torbellino de viento. Nicolás noto que dicho torbellino iba a por él, pero no se dejó pillar, y dio un salto en dirección a Jamily con el puño en alto. La fue a golpear en la mejilla, pero la maga logró esquivarle, empezando de esa manera una danza de puñetazos que ninguno estaba dispuesto a perder. En un momento determinado, Jamily agarró a Nicolás de la muñeca y le hizo una llave: colocó su pié en el estomago de Nicolás, y con la propia fuerza del chico, le tiró al suelo.
-¡Chispazo explosivo!- exclamó Jmily, lanzando su ataque eléctrico. Nicolás tuvo que comerse el ataque entero, pero no le hizo demasiado daño ya que se logró defender antes de que ella lanzara el golpe con el muro de cristal, y aunque el golpe fue devuelto al que lo lanzó, ella había logrado volar lo suficientemente lejos como para poder esquivar el golpe, aunque en el proceso de todo eso se levantó una buena corriente de humo que le tapó la visión a la aelida, aunque pese a eso podía sentir la energía de Nicolás detrás de todo el humo. Decidida a poder verle físicamente, levantó una corriente de aire y vio a Nicolás arrodillado en el suelo, con los brazos en alto y dirigidos hacia ella.
-¡Hondas de Espíritus Celestiales!- gritó Nicolás, lanzando su ataque. Este viajó a la velocidad de la luz como era habitual en sus ataques de energía, y Jamily decidió que era hora de transformarse. Elevó su energía, y, como la última vez, parte de sus mechones de la coleta, así como el pelo que rodeaba su cara se tiñó de azul, y sus ojos, otrora oscuros, se volvieron morados.
Ahora transformada, agarró el ataque sin demasiados problemas con las manos, y, sin tener que elevar mucho más su ya de por sí alta energía, detuvo el ataque. Una vez que estaba parado entre sus manos, lo lanzó hacia el cielo, donde explotó como si fueran fuegos artificiales, provocando los aplausos de todos.
-¡Ahora si que lo tienes claro, muchacho!- le gritó ella, con una sonrisa de medio lado, tras lo cual, alzó los brazos haciendo una suerte de cañón con ellos, y su aura la recubrió. Cuando su energía era lo suficientemente alta, bajó los brazos, y lanzó su ataque.
-¡Extinción de aurora!- gritó ella, lanzando el ataque de viento helado. Nicolás vio llegar la fría corriente de aire ir directa a por él, por lo que elevó su Muro de cristal. La Ejecución de aurora dio de lleno en el Muro de cristal, y aunque no dio a Nicolás, fue suficiente para medio resquebrajar el muro.
-¡Nadie había podido hacerle eso al Muro de cristal!- exclamó sorprendido Nicolás. Jamily sonrió de medio lado con evidente orgullo- ¡Y no será lo único que se haga por primera vez!- siguió ella.
Entonces, elevó de nuevo su energía y extendió sus alas de mariposa, tras lo cual aleteó con fuerza y voló directa a por Nicolás, cargando con el hombro. El golpe hizo que el chico retrocediera unos metros, pero logró agarrar a la aelida de los hombros, logrando detenerla. Ella, sabiéndose detenida, se posó en el suelo y empezó a empujar ayudándose de las piernas para lograr vencer a Nicolás. En ese momento, comenzó un combate para saber cual de los dos tenía mayor fuerza física, si el guardián de la fuerza, o una aelida transformada en una taelida. Durante unos treinta segundos estaban en perfecto empate, pero poco a poco se fue decantando por Jamily, pues era capaz de usar más energía para hacer fuerza.
-¡AHHHHH!- gritó ella, mientras, con una oleada de energía, se impulsaba y levantaba a Nicolás en el aire, y le lanzaba. En esa misma posición, ella le lanzaba de nuevo la Extinción de aurora, y el gélido ataque esa vez sí le dio de lleno.
-Que frío...- se quejó Nicolás, tocándose en la barriga. Pero no se iba a dejar derrotar. Elevó su energía, y su aura color magenta le rodeó- ¡No me derrotarás solo con un viento frío!- exclamó el chico.
-¡Extinción de luz estelar!- gritó, lanzando su ataque. Millares de haces de luz volaron a la velocidad de la luz contra Jamily, quien se defendió del ataque poniendo sus brazos en cruz, y contraatacó usando el chispazo explosivo.
El resultado de la colisión de los ataques contra el adversario resulto con que ambos salieran volando, aunque Jamily logró mantener la compostura en el aire, no así Nicolás, quien acabó tirado en la hierba, fuera de la plataforma de combate.
-¡Y la ganadora es... Jamily!- proclamó el presentador exhaltado, levantando el brazo de la aelida. Ella saludó al público contenta, y se dirigió a ayudar a Nicolás a levantarse, aunque este ya se estaba quitando la arenilla de la ropa para ese momento.
-Venga, vamos con el resto- dijo ella, cambiando de nuevo a su forma habitual.
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Goku salió corriendo a la plataforma de combate en cuanto su nombre sonó por megafonia, en cuanto a Marin, ella a pesar de estar algo emocionada por el nuevo combate controlaba más sus emociones. Una vez que subieron a la plataforma, saludaron al público, y se saludaron entre ellos con un apretón de manos.
-¡Buena suerte... ehm...!- dijo alegre Goku- Marin- respondió rápidamente la chica, riendose ligeramente. Goku asintió- ¡Pues eso, buena suerte, Marin!- le deseó el saiyajin.
Ella asintió, y le sonrió- Igualmente- y con eso, la campana sonó. Goku enseguida elevó su energía y, con un grito, salíó volando hacia Marin.
Ella, de un salto, logró esquivarle sin demasiadas complicaciones, y le mandó una esfera de energía color perla a la espalda. Esta fue parada por las manos de Goku, que se dio la vuelta segundos antes de que la esfera impactara en su espalda. Tras eso, Marin lanzó varias esferas más, las cuales si que impactaron contra Goku.
-¡Y ahora recibe mi mejor ataque! ¡Extinción galactica!- gritó ella, mientras alzaba sus manos y estas se iluminaban de color perla. Goku solo pudo notar una enorme energía golpearle sin misericordia, pero finalmente logró levantarse y elevó su energía. Rápidamente, Goku se transformó en súper saiyajin, y sus pelos se volvieron dorados y sus ojos un par de zafiros. Sin siquiera esperar a nada, Goku se acercó a la dama del tiempo volando, esa vez a mucha más velocidad que antes.
-¡Venga Marin! ¡Seguro que puedes más que eso!- gritó Goku, alzando la mano, y creando una gran esfera de energía. Esa misma fue lanzada contra Marin, la cual fue volando a una gran velocidad, pero ella logró crear un portal, por el cual pasó el ataque sin mayores problemas.
-¡Extinción galáctica!- gritó de nuevo Marin, mientras volvía a ejecutar su técnica, una bastante más poderosa que la anterior, cosa que notó Goku.
-¡Mucho mejor!- gritó Goku, emocionado. Tras eso, Goku juntó sus manos, y entre ellas, se formó una esfera de energía, la cual empezó a crecer al poco.
-¡A ver si puedes parar esto!- le dijo Goku, con una sonrisa de medio lado, tras lo cual, lanzó la esfera de energía, seguida enseguida por una estela energética la cual era dejada atrás por la esfera.
Marin se vio obligada a agarrar la esfera de energía con las manos, y logró pararla, aunque le costó su esfuerzo y ser arrastrada por la potencia del ataque varios metros hacia a´tras, levantando las losas del suelo en el proceso. Una vez que hubo parado el ataque, concentró su propia energía en las manos, y logró lanzar la misma esfera de energía que lanzó Goku, a la que había que sumar la energía de Marin.
-¡Guau!- comentó Goku al ver volver la esfera de energía, esta vez de color azul con tono perla. En esa ocasión Goku no se lo pensó y directamente esquivó la esfera de energía, no sin antes darle una fuerte patada, la cual logró levantar la esfera de energía al aire varios cientos de metros. Cuando estaba en su punto más alto, Goku lanzó una esfera de energía más pequeña, logró hacer explotar la esfera más grande, formando en el proceso un bello espectáculo de fuegos artificiales de color azul y perla.
-Creo que es hora de pasar a ponerse serio...- comentó Goku. Entonces, Marin notó como la energía de Goku crecía muchísimo, así como su aura dorada, la cual se intensificó exponencialmente. Goku, entonces, dio un grito, y se transformó de nuevo, aunque los cambios no fueron tan notables como en la primera vez. Su pelo ahora es mucho más largo, llegaba hasta la parte baja de la columna, y no tenía cejas ya, lo que le daba un aspecto mucho más duro. Además, su musculatura había crecido mucho.
-¡Esta transformación es la del súper saiyajin 3!- le explicó Goku, contento. Marin le miró con sorpresa, ahora la energía de Goku era muy superior a la suya, y eso no le gustaba nada.
-Maldita sea...- pensó Marin, mientras fruncía ligeramente el ceño. La limitación de no poder usar ni armas ni armaduras era bastante restrictiva para ellos, con su armadura podría ser tan fuerte como Goku en esa forma, pero sin ella... eso era otro cantar.
-¡KAAAAA...!- Aquel grito solo podía significar una cosa, y es que Goku preparaba su mayor ataque- ¡MEEEE...!- Marin decidió elevar su energía para contrarestar el ataque de Goku, usaría su explosión galáctica.
-¡KAAAA...!- la esfera de energía entre las manos de Goku giraba ya a buen ritmo y su tamaño no era para nada despreciable- ¡MEEEEE...!- Goku ya tenía la esfera preparada para atacar.
-¡HAAAAAAAAA!- Goku lanzó su ataque más fuerte, el cual era una esfera realmente de energía que giraba sobre si misma a gran velocidad, con olas blancas recorriendo sus superficie. Marin abrió un gran portal justo delante de ella, y aunque el ataque pasó por el portal, era tan potente que el portal apenas se podía mantener estable. Marin se vio obligada a elevar su energía para poder controlar el poder del ataque de Goku, pero no pudo, el portal acabó explotando, aunque al menos el ataque había pasado del todo.
-Nunca me había pasado esto...- murmuró sorprendida Marin, mientras jadeaba un poco- De tener mi armadura puesta lo había logrado, pero sin ella...- siguió ella.
Goku la miró con sorpresa- ¿Y por que no la usas?- le preguntó Goku con sorpresa- Eso te da más poder, ¿no?- le preguntó el saiyajin.
Marin asintió- Sí, pero...- Goku no la dejo terminar ya que enseguida saltó hacia ella- ¡Pues úsala, seguro que con ella tendremos un combate muy divertido!- exclamó Goku.
-Las reglas del torneo me lo impide- le respondió Marin, Gou se quedó pensativo, y sonrió de medio lado.
Elevó su energía a unos niveles asombrosos, tan alto, que hasta hacia temblar a la propia tierra, lo cual nunca antes había sucedido con los guardianes. Marin frunció ligeramente el ceño, cualquiera que fuese el ataque iba a ser exageradamente fuerte, tal cual estaba a lo mejor no podría ni evadirlo. Eso se confirmó cuando el ataque fue lanzado, pues Marin, aunque veía perfectamente el ataque de Goku ya que podían ver ataques a la velocidad de la luz, este era tan masivo que no podría lograrlo. No al menos sin la armadura, si quería salir indemne de semejante ataque tendría que activar su armadura y usarla para ganar poder. Suspiró, ese era el plan de Goku, obligarla a hacer eso.
-¡De acuerdo, tu ganas!- gritó Marin, mientras agarraba el ataque con sus manos, mientras todo su cuerpo se recubría de una aura perla, haciendo así la entrada en escena la armadura de Marin.
En cuanto la armadura la recubrió su energía creció muchísimo, y el ataque, antes incontrolable, ahora podía pararlo sin problemas. Con facilidad levantó al esfera de energía y la lanzó al aire, impidiendo que provocara ningún tipo de destrozo. Goku la miró contento, la energía de Marin ahora era mucho mayor, y según lo que le habían dicho, aquello no era lo máximo. Cuando la conmición pasó el presentador carraspeo, llamando la atención de todos.
-Por incumplimiento del reglamento al usar armadura, Marin queda eliminad- dijo este, mientras se les acercaba- ¡Así que el ganador es... Goku!- proclamó, mientras levantaba el brazo del ganador, ya con su aspecto habitual.
-Siento mucho que perdieras el combate por eso..- dijo algo apenado Goku, pero Marin le restó importancia- Tranquilo, no pasa nada- le aseguró ella, sonriente.
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William y Sam fueron juntos a la plataforma de combate para así dar inicio al quinto combate de la segunda ronda del torneo. Durante la ida hacia la propia plataforma, ambos se fijaron en que los espectadores estaban bastante animados, cosa que no les extrañaba en lo absoluto, ya que los combates hasta ahora habían sido realmente emocionantes. Y ahora les tocaba a ellos hacerlo bien para, no solo ya entrenar y mejorar sus técnicas de combate físico, también para dar un poco de espectáculo a los espectadores, finalidad secundaria de aquel torneo.
-¿Lista, Sam?- le preguntó William, mientras flexionaba las piernas y se ponía con los brazos en posición ofensiva. La chica solo le lanzó a por él en cuanto sonó la campana que daba inicio al combate. En cuanto se acercaron, empezaron a darse puñetazos a diestro y siniestro, cada vez más fuertes y rápidos, llegando en menos de un minuto a la vez del sonido. Junto a los puños también usaban las patadas, las cuales intentaban darlas en prácticamente cualquier lugar del cuerpo del otro, aunque este solía pararlas bien con el antebrazo o bien dando un salto hacia atrás para esquivarla. En un momento determinado, Sam fue capaz de agarrar a William de la muñeca y hacerle una llave de judo, con la cual fue capaz de tirarle al suelo. En esa posición, indefenso, William no podía hacer nada, y vio como la chica cargaba con él y como le lanzaba en dirección a la hierba, y por tanto fuera de la plataforma.
-¡No será tan fácil!- gritó William, en el aire, mientras se rodeaba de su aura de color negro, empezó a flotar en el aire, y, tras dar un giro en el aire, voló con los puños por delante dispuesto a golpear a Sam con los mismos.
Sam entonces dio una voltereta y logró esquivar a William, y, una vez que este había pasado de largo, generó una esfera de energía de color marfil, y la lanzó contra William. Esta le dio de lleno al chico, pero se recompuso enseguida y creó una esfera de agua con las manos. Cuando la esfera estaba preparada, la lanzó con fuerza, generando así un potente chorro a presión que dio a Sam de lleno. La chica se vio obligada a elevar su energía a ver aquel potente chorro de agua, y decidió contraatacar.
-¡Los cien dragones!- gritó la chica, con su energía rodeándola, con los ojos iluminados de verde como le pasaba a Dohko, e incluso le salio un tigre en la espalda, a modo de tatuaje. Cuando aquello le pasó por primera vez Dohko le explicó que eso era signo que había alcanzado la cúspide de poder de aquel ataque.
William vio con sorpresa como los cien dragones de Sam eran capaces de detener su chorro de agua, y no solo eso, también le empezaban a comer terreno, lo cual era realmente sorprendente. Por eso mismo, decidió elevar su energía más aún, y lanzó su propio ataque.
-¡Hondas infernales!- gritó William, lanzando el ataque que le enseñó Angelo. Este recorrió a gran velocidad el espacio que había entre ellos e impactó contra los cien dragones, y aunque la potencia de los golpes estaba equiparada, el golpe de Sam era bastante más masivo que el de Willim, cosa que este último sabía, y si no esquivaba el ataque podía meterse en serios problemas.
-¡A ver como te salvas de esto, Will!- le gritó la chica, mientas veía a su compañero fruncir ligeramente el ceño. Lo que ella no se esperaba es que, de pronto, William se disolvió en humo y desapareció de la trayectoria del golpe, y por tanto esquivando el mismo. Segundos más tarde la chica notó un fuerte golpe en la espalda, seguido de sentir su cuerpo ser levantado y posteriormente lanzado por los aires en dirección al exterior de la plataforma. Ella logró reaccionar rápido, y como antes de salir de la plataforma tocó suelo, logró parar y se levantó, aún dentro de la plataforma, aunque entre su pié y el borde había apenas un metro.
-¡¿Cómo hiciste eso?!- le gritó ella, sorprendida. William se rió un poco- ¿Sorprendida? Eso de ahí me lo enseñó un día Aurora: hacerte uno con el aire y viajar como el mismo viento- le respondió.
Sam le miró sorprendida, no por nada tanto Aelita como él eran los dos más poderosos de todos ellos. No solo por tener a su disposición los mismos poderes que varios de ellos, también por que ellos son los que más energía tienen, y además su control de esa energía es bastante alto. Es por estos motivos que, en caso de que uno de los dos se descontrole, el único que podría intervenir es el otro.
-Venga, fantasma, deja de hacerte el guay y pelea de verdad- le dijo en broma Sam. William solo sonrió, y se lanzó de nuevo a por Sam. En esa ocasión, William iba con los puños electrificados, cosa que se notaba por que de vez en cuando los puños de William soltaba chispazos bastante violentos en algunos casos. Con eso, William empezó a atacar, mientras Sam se limitaba a esquivar como podía los ataques del chico, siendo empujada sin darse cuenta hacia el extremo de la plataforma. No fue que se dio cuenta hasta que al dar un nuevo paso hacia atrás no notó suelo bajo el pie, cosa que puso nerviosa a la chica.
-¡Esto se acaba, Sam!- le dijo William, mientras le asestaba un cabezazo a la chica y mientras la empujaba. Sam intentó de algún modo mantener el equilibrio y permanecer dentro de la plataforma, pero no pudo e intentó darle un último golpe a William con energía, por eso creó una esfera de energía que fue directa a William. Este, para no salir demasiado herido, creó su propia esfera de energía, la cual chocó con la que mandó Sam, provocando una ligera honda de energía, lo suficientemente fuerte como para hacer que la chica definitivamente cayera al suelo, fuera de la plataforma.
-¡Y el ganador es... William!- declaró el presentador, elevando el brazo del chico, junto a los aplausos de los presentes, inclusive de la propia Sam.
-Buen combate, Will- le felicitó la chica, a lo que William asintió- Gracias, tu también lo hiciste bien- reconoció el chico.
Tras eso, y acompañados por los aplausos de los espectadores, volvieron al edificio donde estaban sus compañeros y amigos.
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Auora se dirigió algo nerviosa hacia la plataforma. Le toaba luchar contra Vegeta, el hombre, mejor dicho saiyajin, que había derrotado a Patrick en la ronda anterior, derrota que se había producido sin tener el saiyajin demasiados problemas para manejar al guardián de la tierra. Vale, ella también era una guardiana, la reina del aire, pero también era verdad que Vegeta era un rival realmente poderoso. Por eso mismo decidió ir con cuidado y darlo todo en aquel combate.
-A ver si tu me duras más que tu compañero- comentó el saiyajin, con una sonrisilla en la cara y los brazos cruzados. Aurora solo elevó su energía, la cual enseguida la recubrió.
-¡Te demostraré aquí y ahora el poder del viento!- gritó Aurora, mientras un remolino de aire aparecía encima de la plataforma y hacia que el pelo de los presentes se moviera salvajemente, aunque eso no le pareció importar a Vegeta, quien se mantuvo firme y con los brazos cruzados, aunque llegados a un punto, rompió esa posición y adoptó una postura defensiva, listo para el combate.
-Un poco de brisa no será suficiente para detener al principe de los saiyajin- dijo serio Vegeta, frunciendo el ceño. Entonces, decidió elevar su energía, la cual enseguida le recubrió con su aura color oro, y se transformó en súper saiyajin, aunque en esa ocasión, las chispas que salían de su cuerpo eran más intensas, y su pelo estaba más erizado que cuando se transformó en el combate contra Patrick.
Una vez que se transformó, se lanzó a por la adolescente con una esfera de energía color azul ya en la mano, preparada para ser lanzada. Aurora se dio cuenta de ese detalle, y generó una fuerte corriente de aire, justo en el momento en el que Vegeta le lanzaba el ataque. La esfera de energía se movía despacio por el fuerte viento, pero aún así seguía avanzando sin detenerse, lo cual era encomiable para Aurora, pero no se lo diría al saiyajin. Para detenerle, decidió hacer que el viento fuera cargado con grandes cantidades de energía, para así lograr que la esfera lanzada por Vegetea no pudiera avanzar.
-¡Tesoro del cielo!- gritó Aurora, lanzando su ataque. Vegeta notó que aquel ataque de energía era muy poderosa y le hizo bastante daño, e incluso notó un fuerte pinchazo en la nariz, eso le intranquilizó, pero rápidamente notó que el dolor remitía y que respiraba con normalidad. En ese momento, vio como la chica delante de él se acercaba con las alas replegadas, y le daba fuertes golpes en la cara, los cuales, aunque no le hacían demasiado daño, si que le hacían retroceder un par de pasos, aunque Vegeta logró controlar los ataques de Aurora, y enseguida empezó a recuperar el espacio perdido, y logró golpear varias veces a Aurora con los puñetazos que le lanzaba.
-No te defiendes mal- comentó Vegeta, mientras golpeaba de nuevo a la chica. Ella se llevó la mano a la boca, le había dado ahí y le dolía un poco. Pero no se iba a dejar intimidar, por eso decidió elevar de nuevo su energía, la cual le rodeó e hizo que su cabello se moviera al son de su energía. Además, tenía los ojos cerrados y estaba en posición de meditación, con las palmas de las manos juntas como si estuviera rezando.
-¡¿Que ocurre?!- preguntó Vegeta, sorprendido, al ver a la chica en posición de loto, flotando en el aire. Entonces, y de pronto, ella abrió los ojos, y hubo un estallido de energía, el cual hizo que Vegeta retrocediera un par de pasos, y tuvo que cruzar los brazos en forma de X, ya que la energía que salía despedida de Aurora era muy fuerte, aunque no se iba a dejar asustar, y creó una enorme esfera de energía con las manos juntas.
-¡Big Bang!- gritó el saiyajin, mientras lanzaba el golpe. El ataque de energía voló directo contra Aurora, sin siquiera debilitarse en lo referente a la velocidad pese a tener que ir contra corriente. Antes de recibir el ataque, Aurora dio un grito y fue rodeada de una esfera de energía protectora, la cual logró proteger a su dueña, generando una densa nube de polvo. Cuando se hubo ido la nube, Vegeta comprobó que el ataque no había sido parado del todo, pues vio un hilo de sangre en la mejilla de la adolescente.
-Creo que es hora de dar el todo por el todo- comentó ella, seria- ¡Estaba esperando a que lo dijeras, niña!- le dijo Vegeta, con ímpetu.
Entonces, Aurora dejó su posición y se lanzó a por Vegeta con el puño preparado, envuelto en energía. Vegeta paró su puño con la palma de la mano y fue a propinarle un golpe con su puño en el estomago, aunque ella logró parar su ataque agarrando al saiyajin de la muñeca. Al verse en esa situación, Vegeta le dio un cabezazo, y tan fuerte fue ese golpe que ella se llevó las manos ala frente, le dolía bastante. Vegeta entonces aprovechó para golpear con la pierna a Aurora en la quijada, mandándola a volar. Aún en el aire, Vegeta voló hacia ella a súper velocidad y fue dar un golpe en la espalda a la chica, pero ella se recompuso en el aire con facilidad, empezando así un férreo combate aéreo.
-¡Eres buena!- le dijo el saiyajin. La chica sonrió de medio lado ante esa información, pues sabía ya que aquel hombre era muy orgulloso, lo cual suponía que aquel alago tomaba un significado especial.
-¡Pero no lo suficiente!- afirmó de nuevo el saiyajin, mientras generaba un montón de pequeñas esferas de energía, las cuales volaron directas contra la adolescente. Aurora dio un grito y la misma esfera de energía que la protegió anteriormente apareció, y aquella esfera fue golpeada incesantemente por las pequeñas esferas de energía, las cuales poco a poco fueron rompiendo la pared de energía, hasta desmenuzarla. Sin duda aquella era una defensa muy poderosa, pero aún así no era rival contra los ataques de Vegeta.
-Eso se termina aquí y ahora- declaró el saiyajin, mientras se tiraba contra Aurora y le hacía una llave. Tan potente fue la misma y con tanta fuerza atacó, que la chica no pudo siquiera mantenerse flotando en el aire, y cayó irremediablemente contra el suelo de césped fuera de la plataforma.
-¡Y el ganador es... Vegeta!- gritó el presentador, alzando el brazo del aludido. Antes de irse de vuelta al edificio central, miró de reojo a la adolescente, quien se levantaba sin demasiados problemas y se quitaba el polvo de la ropa. Sonrió de medio lado, era poderosa, pero aún le faltaban por aprender un par de cosas.
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Aelita iba andando junto a Jeremy a la plataforma de combate para disputar entre ellos el penúltimo combate de aquella ronda. Ambos habían llegado a la misma conclusión: no querían que el otro se dejara ganar, si uno ganaba que fuera porque era mejor que el otro, y no porque se dejaba ganar, tal y como les pasó a Yumi y a Ulrich. Tras subir a la plataforma del combate, esperaron a que sonara la campana para que diera inicio al combate. Justo cuando sonó, Jeremy se recubrió de su aura azul, generando en el acto una ligera capa de hielo al rededor de él. Fue entonces que generó detrás de él una gran ola de agua, y, con un movimiento, la lanzó contra Aelita. La chica vio la enorme pared de agua caer sobre ella, y como ya no podía esquivarla, se protegió intentando ejecutar en esa posición ejecutando el trueno atómico, aunque apenas pudo hacer nada, pues enseguida litros y litros de agua cayeron sobre la pelirosa. Cuando el agua acabó de caer del todo, no estaba demasiado mojada gracias a que ella también controlaba el agua, pero ella sabía de sobra que lo que pretendía Jeremy con ese ataque no era eso, sino lograr que ella no pudiera ver que era lo que él hacia para preparar su verdadero ataque.
-¡Ejecución Aurora!- oyó de pronto. Ahí iba el verdadero ataque de Jeremy, el agua era una mera distracción. Y esa vez sí, ella logró ejecutar su ataque- ¡Trueno atómico!- gritó la chica, y, segundos después, ambos ataques chocaban entre medias de los dos, en perfecto equilibrio, ninguno ganaba al otro. Conforme sucedía el choque de ataques, el suelo por la parte de Jeremy se empezó a cubrir de una capa de hielo, mientras que en la parte de Aelita saltaban chispas, completos opuestos.
-¡Estamos empatados, Aelita!- dijo al rato el chico, mientras ambos ataques se acababan disolviendo en el aire. La chica asintió, era verdad. Pero ella aún no había dicho, ni mucho menos, su última palabra. En su mano derecha formó un rayo, mientras que en la izquierda lo que se formó fue una esfera de fuego. Enseguida ella lanzó ambos ataques a la vez contra el chico, quien lanzó un fuerte chorro de agua contra la esfera de fuego, aunque no pudo evitar el rayo lanzado por Aelita, el cual le dio en el pecho.
Jeremy se llevo la mano al pecho, le dolía un poco, pero para evitar que eso le hiciera perder potencia enfrió esa parte con sus poderes, por lo que no le dolía demasiado. Entonces, Jeremy alzó los brazos, y, cuando bajó los brazos, de los mismos salieron unos potentes chorros de agua. Aelita dio un salto e intentó esquivar los ataques, pero uno de los chorros le dio de lleno a la chica, y ella acabó de esa manera en el suelo, pero aún dentro de la plataforma. Se levantó sin demasiados problemas, elevó su energía de nuevo, y aprovechó las gotas de agua que había en sus ropas para crear una esfera de agua con las mismas, y se la lanzó a Jeremy. Sabía de sobra que eso no le iba a hacer nada a Jeremy, pero si lograría distraerle lo suficiente para poder atacar de otra manera. Y así fue, Jeremy paró sin problemas la esfera de agua, pero no vio como de la tierra salían un par de lianas que ataron a Jeremy al suelo, impidiéndole moverse. Cuando se dio cuenta ya era tarde, pues Aelita le dio varios golpes en la quijada, y como el último fue especialmente poderoso, hizo que Jeremy saliera volando hacia uno de los extremos de la plataforma.
-Eso me cogió por sorpresa...- murmuró Jeremy, levantándose. Vio como Aelita se acercaba con el puño envuelto en luz y lleno de energía, sin duda iba a lanzar su ataque. Para no dejare coger, el chico alzó los brazos y también ejecutó su técnica. Tal y como pasó antes, los ataques acabaron chocando en el centro, y ninguno parecía ganara al otro. Aelita frunció el ceño, tendría que usar su otro ataque.
-¡Rotura del infinito!- gritó la chica, lanzando su mayor y más poderoso ataque. Jeremy notó que la corriente de energía era demasiado poderosa como para poder resistirse a ella, por lo que simplemente dio un salto y esquivó el ataque, y, con la mano, lanzó una esfera de hielo a gran velocidad contra Aelita.
Aquel ataque, pese a no ser demasiado fuerte, si que golpeó a Aelita y la hizo desequilibrarse, lo suficiente para que Jeremy la golpeara con la pierna y mandarla al cielo. Allí, Aelita recuperó la compostura y extendió sus alas de luz. Planeando, vio que Jeremy ascendía rodeado de agua, y, en su mano, pudo ver ya lista una esfera de hielo que giraba a gran velocidad.
-¡Ejecución aurora!- gritó el chico, a la altura ya de ella. La chica se cubrió con los brazos en forma de X, y el ataque impactó en su brazo, congelando en parte los antebrazos de ella. Cuando el ataque finalizó, ella se miró los antebrazos, la parte exterior estaba ligeramente congelado, por lo que ella elevó su energía e hizo que sus brazos se llenaran de llamas.
-Tu hielo es realmente frío, Jeremy- dijo la chica, impresionada- ¡Veamos si puede ganar a mi fuego!- dijo ella, mientras lanzaba sus llamas, en esa ocasión azules.
Jeremy lanzó entonces una ráfaga de hielo que, al impactar contra el fuego de su novia, generó una fuerte nube de vapor que lo recubrió todo. Jeremy, entonces, dejó de atacar y se concentró para saber por donde vendría el ataque de ella.
-¡Por aquí!- oyó una vez, y enseguida notó un fuerte puñetazo en la quijada que hizo que saliera disparado en dirección contraria. Pocos segundos después sintió un fuerte impacto contra una pared, se había chocado de espaldas contra uno de los muros que rodeaban la plataforma. Sin remedio cayó, y aunque intentó mantenerse a flote no fue capaz, ya que estaba demasiado bajo. Con un ruido seco acabó cayendo al suelo.
-¡Y la ganadora es... Aelita!- declaró el presentador, alzando el brazo de la chica. Esta enseguida se acercó a su chico y le acarició el rostro.
-¿Estas bien, cielo?- le preguntó ella. Jeremy asintió, mientras se levantaba- Tranquila, hace falta mucho más para hacerme daño de verdad- le respondió él, tras lo cual, la beso despacio.
Dicho eso, y entre aplausos, fueron juntos hacia la sala donde estaba el resto. Minustos más tarde, llamaron a Electra para que luchara contra aquel guerrero anónimo que, tal y como se predijo, no dio demasiaods problemas a la chica y fue derrotado bastante fácilmente. Por lo tanto, y tras esa segunda ronda, los combates de la tercera ronda serían los siguientes: Percy VS Yumi en el primero, Jamily VS Goku en el segundo, William VS Vegeta en el tercero y Aelita VS Electra en el cuarto. Los ganadores de estos combates pasarían a las semifinales, y de ahí al combate final.
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Bueno chicos al final decidí dividir el torneo en tres partes para así que no se os hiciera excesivamente pesada esta parte, tal y como posiblemente pasó en el anterior capítulo. Espero que os guste, ya en breve toca la gran batalla final contra Zeros y sus hermanos! ^^
Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who. Los personajes de Piratas del Caribe que aquí aparecen tampoco me pertenecen, sino a su legítimo propietario, de acuerdo con los derechos de copyright. Tampoco me pertenecen los de Dragon Ball que aquí aparecen.
