Disclaimer: Los personajes y el mundo mágico son propiedad de J.K. Rowling. La trama y gran parte de los sucesos, son propiedad de mi imaginación.

Aviso: Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.

Categoría: Primera Guerra Mágica


Prompt: Causa

Personaje: Remus Lupin

Palabras: 494


CAUSA

Me fue imposible no temblar durante los 5 minutos que esperé a Dumbledore. No tenía idea del por qué me había citado, aunque en realidad tampoco quería imaginarlo.

—Buenas noches, Remus. —Saludó apretando mi hombro e invitándome a sentarme frente a él.

—Buenas noches, profesor.

—Sé que te intriga saber el motivo de mi convocatoria esta noche. —Dijo impasible luego de unos segundos.

—Así es. —Bajé la mirada. —Tengo algunas ideas al respecto basadas en los últimos rumores.

— ¿Qué tipo de rumores?

—Sobre los mortífagos. —Me incliné un poco más sin demostrar mi temor. —Sobre Fenrir Greyback.

Apoyó su barbilla sobre sus manos entrelazadas y sus ojos analíticos me miraron con detenimiento por largos minutos.

—Tus ideas no están del todo erradas. —Asintió lentamente. —Verás, Remus. —Ajustó sus gafas. —Fenrir Greyback está liderando una manada de hombres lobo e intenta reunir más haciendo promesas utópicas a magos con tu misma condición. Es justo que luchen por una mejora de sus derechos y su situación, no obstante es incorrecto darles falsas esperanzas con el único fin de hacerlos parte de las fuerzas de Lord Voldemort.

Mi primera reacción fue sentirme ofendido.

Confiaba en Dumbledore pero no podía creer que él sugiriera que yo podría ser tentado por quién me había convertido en esto. Al mismo tiempo, sentí compasión por aquellos que iban a morir siendo parte de la causa equívoca, solo por creer en promesas vacías.

Sí, sabía lo que Greyback prometía. Libertad, trabajo honorable, menos discriminación. Eso era algo imposible, por lo menos en nuestra prejuiciosa sociedad.

—Profesor, yo no… no podría unirme a ellos, ni aunque fueran ciertas sus promesas. —Retuve un gruñido.

Nuevamente me miró analíticamente, indagando la verdad tras mis palabras. Finalmente dijo algo que me dejó completamente pasmado.

—Entonces, tengo una propuesta que hacerte. —Su voz aun tranquila. —Debes infiltrarte en la manada que lidera Fenrir, en el bosque Wistman's Wood, para conseguir información sobre sus planes, lugares en los que atacaran, si piensan involucrar a otras criaturas, el tipo de órdenes que reciben. —Terminó y esperó mi respuesta.

Dumbledore volvía a depositar su confianza en mí y yo no era lo suficientemente capaz de hacer algo así. Sin embargo, recordé a Sirius, a los Potter y al bebé que iban a tener y que no merecía crecer en un mundo tan lleno de miedo y maldad.

Decidí que, si bien no me sentía capacitado para ser un infiltrado, me iba a esforzar siéndolo

Por la causa, por vencer a Voldemort y que esta Guerra terminara pronto para que mis amigos volvieran a sonreír y no arriesgaran más su vida, para que familias de mestizos y nacidos de Muggles no volvieran a temer.

Pensar en todo eso me dio la valentía y fuerza necesaria para internarme en el bosque y buscar a Fenrir Greyback.

Dolió que mientras cumplía mi misión; Sirius, James y Lily fueran desconfiando de mí y comenzaran a alejarse.

Sin embargo, lucharía por la causa hasta el final.