Código: Guardianes

Capítulo 88

Con los Guardianes, estos se encontraban en la biblioteca de Kadic estudiando para las clases. Desde que volvieron de la dimensión de Jamily no habían hecho mucho más que eso, aparte de hacer vida normal, por recomendación de la hechicera, y sobre todo, de Susan y Marin, que ya habían vivido esa experiencias más veces de las que les gusta recordar.

-Esperemos que haya varios días más relajados, para que todo se asiente un mínimo, al menos- dijo Susan con un suspiro algo largo.

Su hermana asintió, e iba a responder, cuando notaron una oscilación tremenda en el flujo espacio-temporal. Ambas se levantaron de golpe, y, a paso veloz, salieron de la biblioteca. Desde luego, eso no lo podían dejar pasar, por eso, avisaron a sus compañeros vía gema para que se preparan, y les explicaron someramente la situación, o al menos lo que parecía en un principio.

-¿Que se supone que ha pasado, Marin?- preguntó preocupada Sam- Por que eso de "estamos jodidos, corred" no es muy concreto- le dijo.

La aludida se limitó a acelerar el paso en dirección al punto donde se había producido la explosión espacio-temporal, y se encontraron con una enorme grieta en el aire, de cerca de cinco metros de largo, y que se asemejaba a la que habría en una pared, sólo que no había nada detrás, únicamente unos árboles.

-Eso de ahí es lo más peligroso que os podáis encontrar, no se sabe a donde lleva ni a cuando, hay que cerrarlo cuanto antes- dijo la dama del tiempo, mientras elevaba su energía y extendía la mano en dirección a la grieta.

Pero antes de que pudiera hacer nada, la grieta colapsó y se cerró totalmente, como si nunca hubiera existido, cosa que sorprendió especialmente a las chicas de Gallifrey, que jamás habían visto algo así.

-Es como si lo hubieran solucionado desde el otro lado...- murmuró Susan, mientras se acercaba al lugar donde se encontraba la anomalía. Su hermana la acompañó, y ambas se quedaron allí, hablando entre ellas en lo que parecía un debate que se prolongó durante cinco minutos.

-Debemos investigar esto, vosotros volved a la Academia, nosotras nos encargamos- dijo Marin, a lo que todos obedecieron sin rechistar.

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Cuando la luz que emitía Gabriel desapareció, y una vez que pasó la ola de energía de largo, el grupo de Guerreros pudo volver a levantarse, aunque muchos de ellos se tambalearon pues mientras eso pasaba también oyeron un desagradable chillido.

-¿Que fue eso? Joder, ni que pudieras brillar como el Sol- se quejó el homólogo de Patrick, se aún tenía los ojos entre cerrados.

-Usé mi poder para hacer que Lilith huyera- se explicó el aludido, mientras se acercaba despacio a ellos- Que, por si no os disteis cuenta algunos, es uno de los Caballeros del Infierno- dijo, mientras le lanzaba una mirada acusadora a Noelia, que gruñó por lo bajo.

Por alguna razón, sus heridas internas no sanaban todo lo rápido que debiera- Esos demonios son los lugartenientes de Lucifer, mucho más poderosos de lo que cualquiera de vosotros será jamás, y os pueden matar con solo chasquear los dedos, así que os recomiendo no volver a poner su paciencia a prueba- dijo, mientras colocaba un par de dedos en la frente de la chica.

En seguida, ella notó como las hemorragias internas se curaban instantáneamente, mucho más rápido de lo que se curaría de, incluso, cualquier herida menor en la piel.

-En fin, en todo caso, y ya que ella ha desvelado mi verdadera identidad, me presentaré de nuevo, me llamo Gabriel- dijo este, con seriedad.

Sería la homóloga de Aelita la que hablara- ¿El... arcángel?- preguntó, a lo que el aludido asintió.

-Me gustaría poder explicaros más cosas, pero mirad eso de ahí- pidió, mientras señalaba una enorme grieta detrás de los Guerreros, aunque esta estaba suspendida en el aire. Lo que más les asustó es que esa grieta iba extendiéndose poco a poco, dejando un vacío lila según crecía.

-Este universo está colapsando, demasiada energía unido a que ya los átomos en este punto de la realidad estaban comenzando a agrietarse y romperse han provocado esta situación- les explicó- La única manera de salvar la situación es "reiniciar" este universo- sentenció.

Antes de que ninguno de los presentes pudiera decir nada, Gabriel extendió de nuevo sus alas y elevó su energía conforme sus ojos se iluminaban como si fueran dos estrellas gemelas. Entonces, cargó en su mano una esfera de energía, y la lanzó contra la distorsión que tenía delante, cerrando los ojos antes del impacto. En cuanto el golpe alcanzó su objetivo, una fuerte explosión de luz lo lleno todo casi instantáneamente, cubriendo todo ese universo en cuestión de unos pocos segundos. Unos segundos más tarde, el arcángel notó un poco de viento, y volvió a abrir los ojos.

-Parece que funcionó- dijo, mientras andaba un poco. Y es que eso era lo que tenía reiniciar un universo entero.

Cuando se hacía, el que realizara el proceso volvía al punto anterior al momento de inicio del mismo, sólo que cualquier anomalía desaparecía. En ese sentido, se parecía a un ordenador, aunque infinitamente más complejo, pues existía la posibilidad de que ciertas cosas cambiaran, que gente que no llegara a existir, que otros nuevos ocuparan su lugar, cambios en las culturas...

-Todo parece correcto- suspiró Gabriel, algo aliviado. Extendió sus alas, y voló por todo el universo a través del mundo astral, que era donde viajaban los ángeles, era bastante útil para ir de un sitio a otro en un lapso de apenas un segundo.

Notó que seguían existiendo los Guerreros, pero con sutiles diferencias. Seguían siendo útiles, notó, su poder era en parte parecido, así que les pediría ir con él, aunque dudaba que, tras semejante demostración de poder, estuvieran dispuestos a seguirle sin hacer muchas preguntas, que era la idea que tenía. Pasadas las horas decidió volver al mismo sitio del que partió. Ese Universo era bastante interesante, y lo que había observado a lo largo del cosmos lo corroboró, sin embargo a su regreso se percató de que el reinicio había hecho algo mucho más allá de reconfigurarlo todo.

Lo primero que había descubierto era que en esos momentos la Tierra 910 se encontraba en el año 2018 de la Era Cristiana, es decir, que había avanzado 2 años en el tiempo. Lo segundo con lo que se había topado era que, lo que llamaban "Despertar de los Mutantes" había acontecido en septiembre del 2017, 2 años después de lo que fue en la antigua línea temporal y 1 año antes del momento en el que se encontraba, por lo que aún era un fenómeno reciente. Pero lo tercero y último, que lo sorprendió por sobre lo anterior, era que percibía una energía diferente en ese Universo, algo que antes no estaba pero que ahora era una ecuación y rasgo intrínseco. Podía percibirlo en todas partes. Si tuviese que describirlo podría decir que se sentía como percibir la circulación sanguínea de un cuerpo desde dentro de las arterias y venas. Se percató de que esta energía recorría a cada ser vivo, pero más o menos todos, inclusive los mutados, la tenían al mismo nivel, entre apagada y encendida.

Se dirigió hacia donde los homólogos de los Guardianes tenían su base, según recordaba de las palabras de Jamily. Ya que era un sábado por la mañana no debería de haber ningún problema con respecto a faltar a las clases, y supuso que al menos uno de ellos estaría allí. Se internó en la parte más profunda del bosque, aquella donde nadie se atrevería a aventurarse, y llegó hacia una elevación de rocas con apariencia de montaña. En apariencia no era nada del otro mundo. Entonces sonrió.

-Sé que a estas alturas ya me deberíais de haber detectado. Por mucho que os escondáis en una madriguera como conejos, este zorro os terminará atrapando.-cerró los ojos, su rostro mostraba una total soberbia.

- Podría pasar bruscamente si quisiera, pero he decidido hacer las cosas por las buenas. Si sois tan amables de devolverme el favor lo agradecería mucho, de verdad-el silencio acaeció sobre el lugar, solo la brisa de viento parecía ser la única respuesta.

- Bueno, me esperaba más educación, a decir verdad. Pero…-un destello morado se hizo presente durante una fracción de segundo. Entonces el arcángel sonrió más- Me alegra haberme equivocado. Es bueno ver que todavía existe la amabilidad-se dio la vuelta- ¿No, Odd Della Robbia?

En efecto, el Odd de ese Universo había hecho acto de presencia. En apariencia era muy distinto del Odd anterior al reinicio. Ahora era un joven que rondaba la veintena, de aproximadamente 1'71 m. de estatura, además de estar más musculoso. Al igual que el Odd Guardián su cabello era rubio con un mechón morado al frente, pero se diferenciaba este era considerablemente más corto, por lo que su característica (y estúpida) cresta puntiaguda no existía, pero estaba más revuelto, dándole un aspecto más salvaje.

-Supongo, pero agradecería no arrepentirme de lo que estoy haciendo. Creo que sabe a qué me refiero- dijo el chico, acercándose.

-Por eso no te preocupes- dijo Gabriel, levantando las manos levemente- He venido en son de paz-

-No lo parece. Si mal no recuerdo, lo de antes no fue precisamente una charla amena. ¿No, Gabriel?-le espetó.

El arcángel no ocultó que eso último lo sorprendió- Espera, ¿lo recuerdas todo?

-¿Cómo no?-comentó con ironía- Imagínate que estás con tu chica es una cita perfecta y os estáis dando el lote como nunca, cuando de repente te vienen recuerdos de cosas que en parte has vivido y otras que no. Solo piensa en la cara de gilipollas que se nos quedó cuando supimos que al resto le pasó lo mismo. Como que eso tira a ser muy chungo, ¿no?- le dijo, con evidente enfado.

Gabriel sopesó lo dicho. Se supone que cuando se efectúa un reinicio todas las personas del Universo afectado perdían sus memorias de cómo había sido la línea temporal previa. Ninguno de los homólogos de los Guardianes debería recordar qué fue lo que sucedió con todo el problema de Lilith. A no ser que…- Necesito que me traslades hacia tu grupo.-dijo serio.

-¿Por qué debería? Dame al menos tres motivos- exigió Odd, cruzándose de brazos.

-No tengo tiempo para juegos. Es necesario reunirme con vosotros- sentenció Gabriel.

-A mí tampoco me apetece jugar a tonterías. Dame tres motivos y puede que te deje. No esperes que confiemos en alguien como tú de buenas a primeras- conforme decía eso, adoptaba una posición defensiva.

-Vale.-dijo con fastidio- Primero, así os puedo explicar de forma más detallada el motivo por el que reinicie vuestra realidad; segundo, también os puedo decir qué pintaba aquella diablesa y por qué os quería muertos; y tercero, es algo vital para mi realidad y puede involucrar al Multiverso, ósea, que estáis metidos en esto os guste o no. ¿Te parecen suficientes razones, Della Robbia?- le espetó Gabriel.

Odd hizo un gesto pensativo- Tal vez.-dicho esto puso su mano en el hombro de arcángel y desaparecieron en un destello morado. Inmediatamente después reaparecieron dentro de la base, donde ya estaban todos los Guerreros Lyoko reunidos- Bienvenido a casa, "angelito"- dijo con ironía.

-"Sin duda es Odd. Ya me gustaría encontrar una versión seria. Por lo menos parece más maduro y centrado que el Guardián de la Bestias, algo es algo."-pensó Gabriel- Eh… Bueno, hola a todos, otra vez. Vuestro amigo ya me contó sobre lo de…-en ese momento interrumpió la homóloga de la Guardiana de la Naturaleza.

-Vimos y escuchamos toda vuestra conversación. Lo mejor sería ir al grano- dijo tajante esta.

-Está bien, te doy la razón, Yumi Ishiyama, sin vaselina-dijo risueño- Veréis, no estoy aquí por placer, de hecho este Universo no me interesaría lo más mínimo si no fuese por las circunstancias actuales. Lo que pasa es que está a punto de empezar una guerra. El Apocalipsis, nada menos- les informó.

-Todas las guerras son un apocalipsis. ¿Qué tiene esta de distinta y por qué puede afectar al Multiverso?-preguntó Yumi.

-Es por mis hermanos, concretamente Miguel y Lucifer. Ambos desean acabar el uno con el otro sin importar las consecuencias. Rafael es básicamente la mano derecha de Miguel, y cree que la muerte de Lucifer era lo que deseaba nuestro padre- explicó Gabriel.

-¿Padre? ¿Te refieres a Dios?-cuestionó la homóloga de la Guardiana de la Belleza.

-Sí. Él fue el creador de mi Universo, más bien de mi realidad metafísica. También nos creó a mis hermanos y a mí. Técnicamente somos sus únicas creaciones, junto con el Paraíso y el Infierno. Lo del resto de la realidad fue pura reacción en cadena, es decir, que él no creo a la humanidad, eso fue puro azar- les dijo.

-Eso tiene más lógica que lo que suelen decir las religiones, la verdad.-comentó el homólogo del Guardián del Fuego.

-Ya. Sobre todo con lo referente a su creación. Nunca hemos dicho de dónde surgió, tan solo que de un lugar lejano, pero da igual-suspiró.

- De todos modos, volviendo a lo que estábamos, dos de mis otros hermanos, Raguel y Remiel, son neutrales en esto, prácticamente les importa un comino lo que suceda. Pera lo único que prestan atención es a sus propios intereses y más si tiene que ver con su poder. Están corruptos, y no dudo de que puedan alinearse con Miguel si la propuesta les agrada. Él único lo bastante confiable es el último de mis hermanos, Azrael. Digamos que él tiene ciertas cosas que proteger como para desear que no se produzca esta guerra, así que técnicamente es como un aliado más.-volvió a suspirar.

- Esta guerra puede afectar al Multiverso tan sólo por el poder de los arcangeles, yo no soy el más poderoso y he reiniciado un universo entero sin cansarme; además se están reuniendo muchos recursos y tomando a aliados, así como destruyendo a posibles inconvenientes. Esa demonio, Lilith, probablemente fue enviada para asesinaros porque sois aliados de los Guardianes.-la sorpresa ante dicha declaración no fue poca.

- Ellos aún no lo saben, pero serán activos muy importantes en la Guerra. Ambos bandos tienen claro que no van a ser apoyados por los Guardianes, sino que por el contrario irán contra ellos. Así que a estas alturas están enviando heraldos que cumplan el trabajo de eliminar a sus posibles aliados y demás personas importantes para ellos, ya que por ahora es apresurado atacarles directamente. Los Guardianes existen para mantener la paz en tiempos oscuros, y la generación actual podría llegar a ser tan poderosa que igualarían o incluso superarían a los arcángeles, por ello los dos bandos necesitan prevenir eso antes de tener que lidiar con un grupo de guerreros supremos en su contra- acabó Gabriel.

-A ver si lo pillo.-dijo el homólogo del Guardián de la Oscuridad- Va a comenzar una guerra por culpa de varios arcángeles con ganas de acabar con Satanás, pero tú estás en contra. Sin embargo los Guardianes pueden superarlos y los quieren muertos junto con sus aliados. ¿Me dejo algo?-Gabriel negó- Suena a locura profética de Nostradamus- Comentó.

-Tal vez, pero es un hecho. El Universo del que vengo puede verse destruido por completo de darse esta Guerra, lo cual podrían aprovechar ambos bandos o el que ganase no solo para construir uno nuevo sobre el viejo, sino que podrían emprender una campaña hacia otras realidades y conquistarlas, en busca de poder. Otro motivo por el que seguramente buscaban afectar a este Universo se deba a que está más cerca del Conglomerado Cross- les dijo.

-¿Conglomerado Cross?-preguntó Yumi.

-Veréis, el Multiverso tiene infinidad de mundos y Tierras, algunas tan similares que podrías pasarte una vida entera sin encontrar una diferencia, y otras tan distintas que desafían toda comprensión. Todas las halladas hasta ahora están catalogadas de forma numeral. Por ejemplo, esta sería la Tierra 910. La de mi Universo es la Tierra 911. El motivo de tantas conexiones entre ambos mundos no es solo debido a su proximidad numeral, sino que ambas son Tierras Gemelas. Comparten una línea de sucesos similares pero divergen en cierto momento- explicó Gabriel.

-En ambas, el superordenador y Lyoko fueron descubiertos en 2009. Ese es uno de los motivos por los que un talismán se encontraba en este mundo. Pero el que varias veces se halla roto la línea que separa las dos realidades es producto de la futura guerra. Varias batallas se han dado en el espacio que separa ambas realidades. Sumando los factores era claro que tarde o temprano esta iba a ser un objetivo y podrían sacrificarla para afectar a mi realidad y que esto potenciase la Guerra de forma más acelerada, tal vez para debilitar más a los Guardianes- dijo Gabriel.

- El Conglomerado Cross, que antes nombré, es un conjunto de Universos que por su posición se ven afectados por otras realidades, mezclándose muchos elementos de cada una en todos los Universos que forman el conglomerado. Sería similar a que vosotros existieseis en un mundo con la Liga de la Justicia o los Vengadores- siguió este.

-Eso no estaría nada mal.-dijo Odd.

-Este Universo es el que más cerca se encuentra de ese conglomerado, y se ve afectado por ese tipo de energía y los traspasos hacia otros Multiversos, así que este es un punto clave. Pero ahora que tanto vosotros como el Universo 910 estáis bajo mi protección haré de todo por salvaguardaros.-su semblante se volvió más serio.

- Aunque hay algo que me inquieta sobre el reinicio que se ha producido. Es decir, hay una energía extraña en el ambiente. No suele variar entre seres vivos regulares como mutados, pero puedo notar cómo en vosotros es totalmente distinto. Y algunos de vosotros la tenéis tan elevada que debería ser imposible. Una mutación no puede provocar eso- dijo Gabriel pensativo.

-¿Habla del Chakra?-preguntó el homólogo del Guardián del Agua.

-Si así es como lo llamáis vosotros, supongo que lo es. Ese nombre me suena de algo, aunque ahora no caigo. De todos modos me lo podríais contar cuando vayamos al Universo 911- dijo, mientras se apoyaba en una pared cercana.

-Espere… ¿Cómo que "cuando vayamos al Universo 911"?-preguntó la homóloga de la Guardiana de la Luz.

-Es obvio, Aelita Schaeffer. Mi plan desde un inicio era reclutaros, solo que no podía ir como yo. Por suerte a mi buen amigo Loki no le importa demasiado que tome su forma. Eso me permitió trasladarme hacia esta realidad sin problemas.-todos lo miraban extrañados- Os contaré por el camino. Lo primero es que os preparéis. Si os apetece podéis llevar esos disfraces tan peculiares. No hay mucho tiempo que perder. En 20 minutos os llevaré a mi Universo y podremos charlar amenamente con vuestros homólogos. ¿Os parece?- dijo, sonriendo.

No les quedó más remedio que asentir. Todos se dirigieron a prepararse para el viaje. Mientras terminaba de preparar sus cosas, Jeremie sopesaba la situación. Todo había pasado a ser una locura de un momento a otro, aunque en cierta forma se empezaba a acostumbrar, pero esto superaba los límites de todo lo creíble. En esa diatriba mental estaba cuando alguien toco a su puerta.

-Pasad.-dicho esto entraron Aelita, Yumi y Ulrich. Todos cargaban unas mochilas considerablemente grandes- ¿Qué pasa?

-Sabes que todo esto es demasiado fuerte para no ser nada. ¿Qué se te ocurre?-dijo Yumi.

-Creo que el motivo por el que recordamos todo se debe a que estuvimos prácticamente pegados a la fractura. Todo esto ha sido un verdadero Flashpoint. Vivir una vida y recordar otra distinta. Curioso, ¿no?- comentó el rubio.

-Él dice que nos protegerá, pero lo mejor sería no confiar tan prontamente. Al cuerno, ni si quiera sabemos que no nos matará nada más hacer ese viaje.-dijo Ulrich.

-No percibo nada raro en su esencia, nada de sentimientos negativos. Tampoco me quiero confiar, pero no parece malo, y sus argumentos son muy convincentes- intervino la pelirosa.

-Aún eres muy ingenua, Aelita.-dijo Ulrich- Pretendes ver bien y ser amable con todo el mundo.-entonces sonrió- Te felicito, parece que La Sombra no te ha cambiado demasiado.

-Ya. Pero algo de todo lo que dijo no me gustó demasiado.-el semblante de la chica se volvió muy serio- Tengo un mal presentimiento sobre los Guardianes, como que ha pasado algo- dijo con un semblante frío.

-No te preocupes.-dijo Yumi, que puso una mano- Las cosas ya no son como antes, ahora les podremos ayudar.

-Nos echaron la mano una vez. Es hora devolverles el favor.-dijo Jeremie decidido. Todos emprendieron la marcha hacia el punto de reunión.

-¿Algún plan de emergencia para lo que pueda pasar?-preguntó Yumi.

-De todo y lo que surja. Podemos acordar algo si te parece.

-Vale. Ya sabéis que si hay problemas lo mejor es ir con la pareja adecuada o formar el cuádruple punto muerto. Y que si la situación se complica demasiado hay que hacer lo que mejor sabemos, ¿entendido?-Jeremie, Aelita y Ulrich asintieron.

-Ahora que lo pienso.-dijo Aelita- Hay que mandarle un mensaje al grupo que aún está de misión- les recordó.

-Ya me encargué de eso.-dijo Jeremie- Tardarán un par de días en completarla. Lo más probable es que estemos esa misma cantidad de tiempo allí o que volvamos a este día. Ya están enterados de lo que pueda pasar.-el resto asintió y continuó su camino.

Una vez cumplido el plazo Gabriel volvió a tomar la forma de Loki y abrió el portal, por el cual pasaron todos, siendo el último el mismo arcángel.

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Las Susan y Marin guardianas se encontraban en frente de la recién cerrada anomalía, cuando notaron que se acercaba un grupo grande de gente, se trataba de cerca de una veintena, y por sus energías se notaba que estaban nerviosos, lo peor es que iban armados.

-Deberíamos irnos, hermana- dijo Marin, mientras miraba en la dirección en la que venían aquellos individuos, aunque empezaban a formar un círculo.

-Vete tú sola, yo me quedo, me debieron ver en Paris por lo de los Durantos, y se pondrían más nerviosos aún por ver a una veintena de luces surcando el cielo- le dijo Susan.

La otra chica no parecía muy dispuesta a dejar sola a su compañera, pero el tiempo se agotaba, así que se fue de allí. Sabían de sobra que ninguna de esas armas le haría daño, pero igualmente le agradaba poco la idea de ser una presa. Marin, obediente, se fue de allí, dejando a su hermana sola, esperaba no tener que arrepentirse.

-Joder, ahora no...- gruñó Susan, al notar como un portal se abría cerca de allí. También notó como las energías de aquellos soldados desaparecían de golpe, y más se sorprendió cuando notó que no era capaz de cerrar aquel portal, algo lo impedía, una energía muy superior a la suya.

De pronto, notó como unas personas muy familiares hacían acto de presencia, y una que no conocía de nada pero que no era, ni de lejos, lo suficientemente poderosa como para evitar que ella cerrara el portal. Y es que habían aparecido allí mismo sus alter ego súper héroes, aunque notaba en ellos algo ligeramente distinto, pero era tan poca cosa que debían ser ellos. Se acercó a su posición a velocidad luz, y les vio, sin duda eran ellos.

-Me alegra veros- dijo, mientras llamaba su atención con un destello de luz color índigo- Espero que te hayan puesto el collar anti pulgas, Noe- dijo, con diversión.

La aludida del otro Universo gruñó y le mostró los caninos, aunque sería la Aelita de la otra Tierra la que intervendría- Hemos oído que estabais metidos en algo gordo, y hemos venido a ayudar- dijo esta.

Susan asintió, eso era verdad. También lo era sus cambios de apariencia, además de la presencia de aquel tipo que sin duda debía ser el que les trajo allí- Os noto ligeramente cambiados, además de vuestros segmentos temporales.. parecen alterados, y recientemente por cierto, y no se por qué apestáis a hidrógeno y helio- comentó.

-De hecho eso es por mi culpa- intervino el extraño que iba con ellos- Soy Loki, el dios pagano, creo que vuestra amiga, Jamily Mörker te habrá hablado de mi encantadora persona- dijo, con galantería.

La dama del tiempo no pasó por alto las miradas que se lanzaron sus alter ego, como si les sorprendieran esas palabras, aunque no dijeron nada. La chica sintió ganas de meterse en sus mentes, pero decidió no hacerlo, confiaría en ellos.

-En fin, yo me tengo que ir, cuidaos y no os metáis en más líos- dijo, tras lo cual, desapareció de allí.

-Gracias por venir a ayudarnos, por cierto- dijo Susan, segundos después de verle desaparecer- Es cierto, estamos metidos en algo gordo, y lo peor es que tenemos las de perder- dijo.

-Sabemos que estais metidos en una guerra entre ángeles y demonios, pero no mucho más- intervino el Jeremy del otro Universo. Susan notó un poco de duda en sus palabras, pero no dijo nada al respecto.

-Tenemos serias pruebas de que hay una guerra entre ellos, sí, y lo peor no es eso- dijo, mirando a la Atenea y el Frank de esa realidad- Ambos habéis muerto en este mundo, será mejor que ni Asmae y Aelita os vean, o podrían derrumbarse- dijo, seria.

Ambos adultos tragaron saliva ligeramente asustados- Os llevaré con el grupo, aunque me imagino que ya deben de saber que estáis aquí- dijo, mientras abría un portal hacia la dimensión de la hechicera. Era el mejor lugar para reunirse, y además el más seguro. Mandó un mensaje al grupo, y les mostró la casa a sus compañeros guerreros.

-Es un lugar bonito...- comentó, mientras andaban a paso lento, el Ulrich guerrero. Susan iba a hablar, cuando Michaelis se acercó curioso a ellos.

-¿Y estas ropas? Imagino que será otro efecto del hechizo de Jamily, pero...- las palabras del angelido se cortaron por Susan, que comenzó a explicarle la existencia de esos guerreros.

Precisamente en plena explicación llegó Jamily de vuelta de la reunión de dioses paganos, que se acercó al grupo con interés, mientras miraba con curiosidad a estos, notaba poder en ellos, y también que ocultaban algo, pero prefirió callar.

-¿Que tal la reunión, por cierto?- dijo Susan, tras finalizar de contar el como se conocieron, mientras miraba a la hechicera.

-Bueno... nos sorprendió ciertas cosas- dijo, mientras se acordaba de lo que pasaba.

Flascbak de Jamily

Unas horas después de irse Loki, este apareció por la puerta, triunfal y con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Ya llegó por quien suspirabais!- dijo, con diversión, mientras se sentaba en su silón. Todos le miraron, expectantes.

-¿Y bien?- preguntó Zeus- ¿Cómo te fue?- inquirió. Loki sonrió un poco- Bastante bien, a decir verdad- dijo, mientras comenzaba a comer un chupa-chups.

El dios griego del rayo pasó eso por alto y siguió indagando- ¿Lograste convencer a ese grupo para que nos ayudaran?- por toda respuesta, Loki asintió.

-Y no sólo eso, también les he traído a este universo para que luchen con los guardianes- dijo, sin intentar guardar su emoción.

Jamily se fijó en un detalle- ¿Cómo llegaste a aquí?- preguntó, curiosa. Loki le guiñó un ojo- Tengo mis medios- dijo, mientras se acomodaba en su sitió.

Ra, entonces, encendió el reproductor de video, y mostró unas imágenes donde aparecía él, los guerreros... y Lilith. Loki puso cara seria, mientras miraba a sus compañeros divinos.

-¿Nos puedes explicar esto, Loki?- preguntó Visnú- ¿Cómo pudiste derrotar a Lilith, emitir esas luces, alas...? No lo entiendo, la verdad- dijo, mientras se acercaba amenazante.

Loki se rió ligeramente- Bueno, que puedo decir, hay cosas que sorprenden a cualquiera, yo mismo no sabía que pudiera hacer eso- dijo, haciéndose el loco, pero rápidamente adoptó una actitud seria.

-¿Por qué me espiabais?- preguntó- Queríamos ver a esos guerreros en acción, y nos encontramos con esto- dijo Poseidón, señalando el video. Loki sólo sonrió ligeramente.

-Soy el arcangel Gabriel, y dejadme decir que tenéis suerte de tenerme de vuestro lado- dijo, mientras se levantaba- Cualquier ángel que entre aquí os podría derrotar a todos sin esforzarse, yo mismo lo hice con Loki hace miles de años, le maté, y me he hecho pasar por un dios pagano desde entonces- comenzó a hablar.

-Se avecina el Apocalipsis, y vosotros no podréis pararlo solos, y yo estoy tan interesado como vosotros en impedir que empiece, creo que al ver el video os habréis dado cuenta- dijo, mientras miraba todos los presentes.

-¿Por que nos engañaste, Gabriel?- preguntó Jamily, seria, interviniendo desde que todo aquello comenzó. Gabriel se rió amargamente- ¿Hubierais confiado en mí, si me hubiera presentado como un arcangel? ¿No, verdad? Era más fácil ganarme vuestra confianza si pensabais que era uno de vosotros, y lo logré- dijo, mientras andaba despacio por la sala.

-¡Yo no quiero ver a mis hermanos matarse entre ellos, quiero evitar la guerra, y lo lograré!- estalló de pronto, y todas las luces de la sala reventaron de pronto, dejándoles a oscuras, aunque Ra colocó una esfera luminosa en la parte alta que logró iluminar bien la sala.

-¡Así que os guste o no ahora se hará lo que yo diga, vamos a pararles, y podréis vivir tranquilos vuestras patéticas vidas, vuestro afán de agarrarse a un clavo ardiendo con tal de sobrevivir es vuestra mayor ventaja en esta guerra, sois ratas que saben sobrevivir, y con mi poder, lo podréis hacer!- gritó, dando un golpe en la mesa que resonó en todo el hotel.

Eso logró hacer que todos dieran un respingo, no podían ni se atrevían a contradecirle, así que le harían caso.

-Gabriel, debería irme, no me encuentro muy bien- dijo, mientras se levantaba. Él la miró serio, pero asintió, así que la morena aprovechó para salir de allí.

Fin de Flashback.

-Y eso pasó- dijo Jamily, mientras se sentaba en una de las sillas del salón, que se quedaba pequeño para quel muy numeroso grupo.

Susan asintió, y se quedó pensativa- está claro que esto será dificil, pero debemos hacerlo- dijo Susan.

-Definitivamente nos quedaremos por aquí, os debemos una- afirmó la Atenea del universo marido iba a hablar, cuando oyeron ruido fuera.

Eran, sin duda, los guardianes, que habían llegado tras acabar las clases y estaban allí por el mensaje de Susan.

-¿Ya lograste arreglar el problema, Marin?- preguntó Percy, según entraba por la puerta, y miró a sus alter ego. Había notado sus energías, pero igualmente se sorprendió de verles por allí.

La chica iba a responder cuando pasaron por allí Aelita y Asmae, que habían llegado junto a Percy, que enmudecieron al ver allí a sus difuntos padres.

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Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who.