Código: Guardianes

Capítulo 90

Nota de autor: Para identificar a cada personaje, pondré un 910 o 911 entre paréntesis para identificar si es uno de los Guerreros o uno de los Guardianes, respectivamente.

Susan y Marin corrieron hasta el edificio alto más cercano, y subieron a la azotea corriendo por la vertical del mismo, y se acercaron a la antena de televisión más cercana, y sacaron sus destornilladores sónicos, tras lo cual se pusieron a trabajar con el cableado. Sus compañeros la miraban con curiosidad, no se explicaban cómo eso podría servir para borrar la memoria de los sucesos de los aliens y de sus poderes en París, pero confiaban lo suficiente en ellas como para dejar que hicieran. Tras un rato pelando cables y cuchicheando entre ellas, se levantaron y miraron al grupo con una sonrisa victoriosa.

-En cuanto activemos la señal que hemos instalado en la antena, esta emitirá una señal que borrará esos recuerdos de las mentes de los civiles, y gracias a esos postes de allí- dijo señalando los de los edificios próximos- la señal se amplificará y llegará sin problemas a todas partes- añadió Marin.

-¿Y cómo haréis para el resto del mundo?- preguntó Aelita- Se irá transmitiendo ella sola por todas partes, en unas horas habrá llegado a todo el planeta- les explicó- Gracias al destornillador hemos logrado separar el comando que queríamos que se ejecutara, así que sólo borrará esos recuerdos concretos- siguió Marin- Nosotros lo podremos recordar, pero el resto olvidará esos sucesos, y desde el súper ordenador lanzaremos un virus para borrar cualquier rastro de videos, imágenes y demás de la red- acabó su hermana.

Una vez dicho eso, bajaron del edificio y dejaron a las ondas hacer su trabajo, al día siguiente sabrían si había funcionado o no, aunque esperaban que así fuera. Y ya que Kadic estaba cerrado por la policía, decidieron ir a hacer tiempo mientras las chicas de Gallifrey se dirigían de nuevo a la fábrica donde se encontraba el mundo virtual de Lyoko. Durante el trayecto, notaron las energías de sus homólogos ir y venir por el bosque, concretamente la de Aelita (910), que parecía bastante molesta. Eso no les sorprendió demasiado, probablemente estarían al tanto de lo que pasaba, y por ello se dedicaban a escudriñar el parque de Kadic.

-Esa gente es súper seria, me sorprende que nos quieran ayudar a pesar de la enorme diferencia de poder- comentó Ulrich.

Yumi asintió- Ya, me pregunto si no lo hacen más por miedo a Gabriel que por deseo propio- comentó la japonesa- No es que me pareciera mal si vienen algo obligados, pero se notará cuando peleen- añadió.

-Serán de ayuda, eso desde luego- dijo Patrick, a lo que todos asintieron. Mientras hablaban entre ellos animadamente, llegaron a su destino, el centro comercial, donde entraron a entretenerse un rato hasta que la situación se calmaba.

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Susan y Marin corrían por el bosque en dirección a la fábrica cuando en el camino se toparon con Aelita (910), aunque lo que sorprendió a ambas fue lo que portaba, nada menos que macanas negras, unos guanteletes metálicos granate oscuro con el dorso de la mano de tela acolchada negra y la parte de los dedos en punta, como si fuesen zarpas, y un cinturón negro con varios bolsillos. Además, su pelo se había vuelto blanco y en sus mejillas había dos líneas rosas. (1)

-¡Dejadme pasar! Llevo prisa- pidió, por el tono se le notaba enfadada, y su energía no contradecía esa sensación- ¿A donde vas? Ni que fueras a la guerra- bromeó Marin.

Querían saber que estaba haciendo, no por que no confiaran en ella, sino por que a esas alturas ir sólo no era buena idea. La aludida gruñó un poco, y en seguida la temperatura de la zona cayó en picado. Como única respuesta la dejaron pasar, aquello no les había intimidado pero preferían no hacerla cabrear, por el bien de todos debían llevarse bien, sus razones tendría para ir así.

-Creo que ha sentido la energía del demonio que mató a Atenea, ¿y tú?- preguntó Susan, mientras seguían andando, a lo que la otra asintió- Seguramente haya notado los remanentes, es probable que crea que aún ande por ahí, pero nunca está de más revisarlo todo- comentó su hermana.

Poco después llegaron a la sede de Lyoko, y entraron a la sala de mandos, donde antes se sentaba Jeremy para ayudar a sus amigos en su lucha contra Xana. Este se mantenía encendido desde la última vez que fueron a Lyoko a recuperar los colgantes de Aelita y William, pues Xana había demostrado ser benigno de nuevo, desde luego no había dado problemas desde ese día, al contrario, tras la supuesta derrota de Gamma les había ayudado en algunos asuntos, como la resolución de unos ejercicios que ni Jeremy sabía resolver. Tener un súper ordenador de tu parte era realmente útil en algunas ocasiones.

-¿Xana, me escuchas?- preguntó Susan, una vez que se sentó en el sillón móvil y se colocaba los auriculares. Segundos más tarde, una imagen de un ser humanoide apareció en la pantalla.

-Me alegra verte, Susan- saludó, cordial, con una ligera sonrisa- Igualmente, ¿estás ocupado? Necesitaré tu ayuda para agilizar la creación de un programa- preguntó.

Xana asintió- Dame las instrucciones- pidió. Al oír eso, Susan comenzó a teclear comandos, y según hacía eso, le iba hablando- Te estoy mandando la base del programa, cuando lo acabe, lo lanzarás a la web, lógicamente añade partes para impedir que nadie pueda localizar esta posición- ordenó.

Tras unos minutos de escribir comandos en el servidor, Susan puso el programa a funcionar y se lo mandó a Xana, que lo llevó a la red- A ver si funciona, aunque imagino que sí- comentó la chica, mientras bajaba del asiento y se acercaba al ascensor de la fábrica.

-Dalo por hecho, hermanita- le dijo Marin, mientras se montaban en el montacargas y subían. En ese momento, notaron una energía entrar a la fabrica, y, segundos más tarde, una bien conocida por ambas: la de Gamma, que hacía precisamente lo mismo. Rápidamente Marin teletransportó a ambas a las cercanías de ambas fuentes, y se escondieron tras unas maquinas para ver que pasaba.

Vieron a una figura desconocida para ellas andar husmeando. Vestía con una especie de túnica con capucha de color negro con dos aparentes colmillos saliendo del borde superior y dibujos de dos ojos amarillos con pupilas afilada y marcas granate alrededor de estos, simulando en conjunto la cabeza de una serpiente, guantes a medio dedo y con placas metálicas en el dorso, y unas botas de armadura granates con suela negra. El resto de su indumentaria no se podía contemplar debido a la túnica, salvo por la cola que salía por debajo, y su cara. Era una suerte de criatura reptiliana, con una piel escamada de color gris con algunas líneas negras, unas de las manos afiladas, cabello negro carbón, orejas afiladas y ojos amarillos con pupilas afiladas. A pesar de su aspecto, parecía rondar los cuarenta años. Nada más verle, y obviando que aquella criatura tendría un olfato muy sensible, ocultaron su presencia y se dedicaron a observar, aunque con el fuerte olor a azufre que había en la sala, ocultar su olor no hubiera sido necesario.

-¡Que interesante!-una voz resonó de pronto, y ambas sabían muy bien de quien era. Ante el ser apareció Gamma, que no pareció inmutarse ante aquel dantesco espécimen-Me llamo Gamma.-se presentó, comenzando a andar en círculos en torno a su interlocutor-Un pajarito me ha dicho que no sois de este universo.-dijo Gamma, mientras el ser le seguía con la mirada-Me da igual como hayáis llegado aquí tú y tu grupito de fenómenos, lo que si me importa es que sois lo suficientemente poderosos como para ayudarme.-dijo, mientras de su chaqueta sacaba un libro perfectamente encuadernado con anillas y bastante grueso, y se lo entregaba-No hace falta que te lo leas, es un contrato por el cual tu y tus amiguitos accedéis a ayudarme, y, a cambio, os daré mi protección- dijo, mientras se apoyaba en la pared.

-Si me negara sería un estúpido, Señor Gamma.-respondió solemnemente-En verdad tenemos intereses similares. Tú quieres acabar con los Guardianes y yo deseo que los Guerreros Lyoko desaparezcan. Puede que le interese conocer más afondo a mi maestro, será alguien de confianza.

-Ya he hablado con ese cuervo. Resulta encantador, pero para mis aspiraciones lo veo muy pobre y corto.

-Claro.-sonrió perversamente-Nekro es así. De todos modos, me haces gracia, Gamma.

Entonces le agarró de la muñeca-¿Gracia?-Gamma le estrujó la muñeca con fuerza. Este poco a poco notaba como rompía los huesos de su mano. Estaba ejerciendo una presión enorme, cosa que le sorprendió debido al aspecto, en principio endeble, del demonio que sonreía siniestramente-Escúchame atentamente.- pidió, mientras le susurraba al oído-Obedece y ayúdame, o te mandaré a ti y a tus intentos de villanos a las fosas más profundas del Infierno.

Sin embargo, el reptiliano no se inmutó, de hecho solo parecía sonreír más. Antes de que cualquiera lo previese sacó una daga de su túnica y, de un movimiento limpio, se rebanó la mano, soltándose así de Gamma. Las gemelas y el propio Gamma se sorprendieron demasiado ante ese acto. Debido al corte la mano cayó al suelo, así como salía sangre a borbotones del brazo del reptiliano, quien no parecía nada adolorido, como si nada hubiese pasado. Este tomó su mano del suelo y la unió a la zona de la hemorragia. Estaba calmado y serio.

-Nadie es totalmente inmortal, incluso los dioses mueren, lo que indica que no son dioses. Tampoco son omnipotentes, ni omniscientes, ni omnipresentes. Tan solo son seres más poderosos que el resto. Eso concluye que los dioses no existen.-soltó su mano y esta quedó unida a su antigua posición. Además de poderla mover y que no quedase cicatriz, como si en ningún momento se hubiese cortado-Tan solo pueden alargar sus vidas más allá del límite y hacerse más poderosos. Los débiles mueren mientras que los fuertes prevalecen.-volvió a sonreír con burla-Por esa regla, hasta un mortal puede volverse un dios.

-Maldito insecto.-gruñó por lo bajo.

Gamma entonces se dio la vuelta al notar una energía. Tanto Susan como Marin supieron en seguida de quien se trataba, era la Aelita del otro universo. Las gemelas se miraron entre ellas, ella sola no podría contra el demonio, que si bien no era excesivamente fuerte y cualquier guardián podría con él, no uno de los Guerreros del universo 910.

-Veo que te has ocultado muy bien. Bajaste tu energía hasta que no se pudiese notar nada, como si no existieras o estuvieses muerta. ¿Son así las cosas en tu Tierra, Aelita Schaeffer?

La aludida salió de detrás de un pilar de acero en una planta superior, y de un salto se puso enfrente de ambos. En poco tiempo tras localizar el foco de la energía los había situado a ambos y se escondió y vigiló esperando el momento para atacar. Cuando este llegó dejó de ocultar su presencia.

-¿Fuiste tú?- dijo con una calma tácita, a pesar de que apretaba con fuerza sus macanas.

.Gamma la miró sin entender demasiado-¿Que se supone que he hecho?- preguntó.

-Matar a Atenea.-dijo con un tono aún calmado, a pesar de que en su rostro se enfatizaba cada vez más el enfado.

Gamma la miró con diversión- No, no fui yo cariño, no sé qué demonio fue, pero imagino que algunos Guardianes te podrán decir qué demonio pudo ser.- le dijo.

Aelita (910) le miró furiosa-Por cierto, ¿cómo pudiste sentir mi energía oscura, si apenas puedes controlar la tuya?- preguntó interesado.

La chica no respondió, y simplemente se lanzó a atacarle. Gamma la esquivó con cierta facilidad, pero el estilo de pelea de la chica demostró ser tan bueno que en más de una ocasión casi le roza. La agarró de los hombros, y la lanzó por los aires contra una pared, aunque la chica rápidamente reaccionó y giró hasta tocar con sus pies la pared, la cual quedó agrietada. Volvió a saltar hasta posarse sobre el suelo y, una vez colocó las macanas en la parte trasera de su cinturón, cargó de nuevo contra el demonio. Sin embargo esta vez el reptiliano alzó los brazos, y de estos salieron varias serpientes de algunos colores que variaban entre marrones y verdes. Aelita (910) cargó energía eléctrica en su mano derecha, la cuál expulsó en un potente rayo de electricidad púrpura que destruyó a todas las serpientes. Entonces el reptiliano sonrió, sacando su lengua (que sorprendentemente no era bífida pero sí grande) y se lamió la boca.

-Shiden. Me gusta que vayas con todo, Eagle Rose.

-¿Qué planeas, Naga?-dijo Aelita.

-Solo son negocios, querida.-respondió el ser, quien había sido identificado como Naga.

-Se acabaron los "negocios".-en eso cargó una especie de disco giratorios considerablemente grandes en sus manos, hechos de fuego-¡Shurikens de Fuego!-esos fueron lanzados contra Naga, pero antes de que este pudiese reaccionar, dos ataques de energía provenientes de Gamma desvanecieron los Shurikens.

-Deja de "jugar", Naga. Yo soy tu rival, ¿no?-elevó un poco su energía-Pues enfréntate a mí.-a casi la velocidad de la luz, Gamma corrió hacia Aelita, cubierto en su energía. Pero, sorprendentemente, Aelita reaccionó a tiempo cubriendo sus brazos de un manto energético rosa, que unido a una expulsión de su propia energía, pudo hacer de escudo ante la embestida de Gamma. Por un momento ambos hacían presión y estuvieron igualados, pero Gamma demostró más fuerza y logró empujarla de nuevo. Aelita evitó el choque gracias a que expulsó un manto de energía desde su espalada que lo bloqueó. A su brazo derecho envuelto en energía se le sumó un despedida de rayos eléctricos, con lo que intentó golpear al demonio, pero Gamma la detuvo con su energía, extendiendo también el brazo derecho, y la paró en seco. Entonces, cerró poco a poco la mano, y la chica se retorció de dolor.

-Noto una energía divina venir de ti, pero no es la de un ángel, se parecen pero no es igual...- comentó.

-¿De qué hablas?-decía la chica con una vos aquejada debido a la presión.

-Ni yo mismo lo sé, pequeña.

Susan decidió intervenir entonces y lanzó una honda de energía que tiró al suelo a Gamma, que dejó de presionar a Aelita (910), a quien rápidamente se le acercó Marin, que la sacó de allí usando su teletransportación.

-¡Vaya, Susy, cuánto tiempo!- dijo el demonio con diversión, mientras se levantaba sin demasiada dificultad- ¿A qué debo el honor?- preguntó.

La aludida le miró seria- Ya decía yo que notaba algo raro por aquí- comentó, mientras hacía aparecer su guadaña- Eres una plaga que voy a exterminar ahora, Gamma- dijo, elevando su energía.

Este alzó las manos hasta la altura de su pecho, en señal de que parara- Verás, el caso es que vine aquí por ese tipo- dijo, señalando a Naga, que seguía medio aturdido.

Susan miró a este de reojo- Parece que aún no os entra en la cabeza que también quiero evitar que Lucifer vuelva a la Tierra- siguió hablando este.

-Intentaste matarnos hace seis meses, creo que es normal que no te creamos.-le espetó- Además, eres un demonio, se supone que quieres el Apocalipsis.-a eso Gamma negó.

-Si se produce la Guerra, miles de millones morirán a lo largo y ancho del Multiverso, y eso viene mal al negocio, querida- le explicó.

Susan frunció ligeramente el ceño- Si mueres, no puedes vender tu alma y conseguir algo a cambio, y precisamente a eso me dedico yo- siguió hablando el demonio, y en sus manos apareció el cuaderno que antes le tendió a Naga.

La dama del tiempo lo tomó y comenzó a leerlo, pasando las hojas rápidamente- ¿Y esperas que me crea esta excusa más propia de un niño?- gruñó- Las cosas se demuestran con actos, y por ahora no vas bien, hasta estás reclutando a villanos-

-Lo que te tienes que preguntar es qué es ser bueno y qué es ser malo- le inquirió Gamma- Ya sé que eso es filosofía barata, pero reconoce que tiene su importancia, más con lo que viene ahora- según hablaba, Gamma iba andando en círculos cada vez más cerrados en torno a Susan, cosa que a ella no le pasó desapercibida.

-Yo no te caigo bien, y joder, vosotros a mi tampoco, pero estamos en el mismo bando, así que os pido que no metáis vuestros apestosos culos en mis asuntos, ¿capisci?- le dijo Gamma, tras lo cual desapareció de allí, llevándose a Naga con él.

-Ese maldito capullo hará que me vuelva loca...- murmuró Susan, mientras salía de allí usando su energía. Debía avisar a los Guerreros de la Tierra 910, no sin antes abroncar a la Aelita de esa realidad.

Precisamente ambas la esperaban a la salida de la fábrica. Con una mirada, pidió a su gemela que se retirara, cosa que esta hizo en seguida. Aelita (910) se disponía a irse cuando Susan la agarró del brazo.

-Espera- le pidió. La aludida no se dio la vuelta- Vosotros seréis héroes y a veces vais por libre, pero ahora estáis en nuestra realidad, y aquí somos una unidad, nada de heroicidades- comenzó a hablar- Esta vez estábamos Marin y yo cerca, pero la próxima vez puede que no, y aunque vayamos a la velocidad de la luz o nos podamos teletransportar, vuestras energías son demasiado pequeñas para sentirlas a largas distancias, ¡ASÍ QUE NI SE TE OCURRA HACERLO DE NUEVO!- le gritó esa última parte, mientras la tiraba al suelo.

-¡Ya han muerto Atenea y Frank estando nosotros al lado, y por poco no les pasó lo mismo a Sissi, Herb, Nico, Sam y William, así que dejad de lado vuestros enormes egos y hacednos caso!- le dijo, tras lo cual relajó su gesto, y se levantó del torso de la más joven.

Aelita (910) la miró con algo de confusión-Tener casi tres siglos de vida te hace ver muchas cosas, yo ya estoy acostumbrada a ver morir a gente pero no el resto. Han sufrido mucho en cuestión de meses, la presión de salvar ya no sólo su planeta, también toda la realidad, es enorme y puede que más de uno caiga, por eso no nos podemos permitir más fallos y mucho menos muertes.-le dijo.

La peli rosa la miraba-No tengo intención de dejaros morir a ninguno, ni de los Guardianes ni de los Guerreros, así que tened cuidado.-pidió. Tras eso, ayudo a la otra a levantarse.

Volvieron a la dimensión de Jamily en silencio, uno realmente tenso tras aquellas palabras, pero sin duda el mensaje a la más joven le había quedado claro.

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Gabriel se encontraba tumbado boca arriba en la cama de su cuarto, el que compartía con la hechicera aelida. Le daba vueltas a lo que había sucedido cuando los dioses paganos descubrieron su verdadera identidad como arcángel, estos le obedecían sin rechistar, y su comportamiento se había vuelto de total sumisión hacia su persona. Aún así era lo normal, ellos eran seres a los que todos obedecían, incluso en el cielo aún le respetaban a él o a su hermano Azrael, todo pese a llevar eones sin pisar el Cielo. En ese instante estaba esperando a que Jamily saliera de la ducha.

-Pasa.-dijo al oír que llamaban a la puerta. Esta se abrió y entró Apolo, que hizo una reverencia nerviosa.

-Ya están todos reunidos, señor-dijo. Gabriel se levantó e invitó al dios a que saliera del cuarto-En seguida voy- dijo.

Poco después salió del baño la morena, que estaba prácticamente vestida para ese punto.

-No entiendo por qué insistes en que esté en este cuarto contigo, si tengo mi propia casa y este hotel tiene habitaciones de sobra-le dijo ella.

Gabriel simplemente abrió la puerta- Eres la única en la que confío de todos esos miserables.-respondió- Además, esos son capaces de intentar matarte por la espalda-dijo.

Ella le miró con sorpresa-Sí, algunos te tienen ganas y seguramente te quieran muerta, y como yo no necesito comer o dormir, puedo velar tu sueño.-le respondió.

Eso hizo que ella se sonrojara un poco- No hace falta, me se defender solita.-le dijo.

Conforme hablaban llegaron a la sala de juntas, y entraron. En esa reunión, si se seguía el plan que se les pasó previamente, Gabriel les anunciaría una decisión importante.

-No sé si sabéis que cada arcángel tiene un objeto sagrado que le identifica del resto.-comenzó a hablar-En mi caso, es el cuerno de Gabriel, un objeto con el cual se llama a la guerra a los ángeles, y que desata un poder tremendo capaz de derrotar a prácticamente cualquiera cada vez que se toca.

Cuando dijo eso, en su mano se materializó un cuerno de color oro con letras que ninguno de los presentes conocía escritas en el lateral, era del tamaño del antebrazo del arcángel y tenía la forma del asta de una cabra, como si fuera uno de los que se usaba antiguamente.

-Cuando este cuerno suene tres veces, comenzará un proceso que llevará al Apocalipsis, así que es evidente que debemos evitar de cualquier manera que eso pase.-les dijo-Y hoy, se lo confiaré a uno de vosotros.-siguió, mientras miraba a los dioses paganos.

Todos le miraron expectantes, queriendo saber quien tendría semejante labor. Rápidamente el arcángel se acercó a Jamily y le dio el objeto-Entrégaselo a los Guardianes, quiero que ellos lo protejan, este no es lugar seguro, tu dimensión sí.-le dijo.

Ella asintió y lo guardó, ante la mirada bastante celosa de los dioses paganos-Ve y dales el cuerno, nosotros seguiremos con la reunión.-ordenó, abriendo un portal detrás de la aélida.

Esta obedeció y pasó a través del portal, tras lo cual, el portal se cerró. Gabriel entonces observó al resto de los presentes.

-En cuanto al resto, debemos proteger más este lugar, cualquier ángel podría entrar aquí, yo mismo os enseñaré como convertir este sitio en un bunker a prueba de prácticamente cualquier ser sobrenatural-según hablaba, le pasó una hoja a Zeus.

-Ahí tenéis una serie de hechizos enoquianos que evitará que entren seres celestiales a este sitio, aunque obviamente yo podré entrar-les dijo. (2)

-Pero señor...- dijo Ra-¿Y los demonios? ¿No nos deberíamos defender también de ellos?-preguntó. Gabriel negó.

-Ellos por ahora no pueden entrar aquí, Jamily lo ha defendido bastante bien- les dijo-Pero en poco tiempo habrá que hacerlo-

Todos asintieron-¿Lucharemos en algún momento?-preguntó Visnú, a lo que Gabriel se rio.

Todos se miraron con molestia, el arcángel se estaba riendo en sus caras-¡No digas tonterías!-le pidió, adoptando una actitud más seria. Tras eso, desapareció de allí, dejando a los dioses solos y muy molestos con él.

Jamily apareció, tras atravesar el portal, en su antigua casa al lado de Eritrea. Tenía el cuerno en la mano, pero antes debía ir a por una persona y ponerla a salvo en su dimensión, su alumna: Akira.

-¡Akira!- la llamó, mientras se acercaba a toda velocidad hacia allí usando su energía. Vio a la joven entrenar en una planicie cercana a la casa. Se trataba de una adolescente angélida de la misma edad que los Guardianes, de piel morena y rostro asiático, con el pelo oscuro y ojos de un ligero tono rosa. Llevaba un traje de entrenamiento color blanco con un generoso escote en forma de V.

Esta le miró y se acercó corriendo-Maestra- la saludó con una ligera reverencia-¿Llevas todo el día aquí?- preguntó.

La menor asintió-Sí, desde mediodía estoy entrenando aquí, desde la derrota de Zeros todo es más fácil.-dijo ella.

La mayor asintió. Esa chica era su alumna, pero no vivían juntas. Es verdad que a veces se pasaba semanas entrenando con ella, pero desde que empezó todo el tema de los ángeles prefería centrarse en ayudar a los Guardianes, y a decir verdad la joven se lo había tomado bastante bien.

-Recoge tus cosas, estarás más segura en mi casa.-le ordenó. La chica asintió, y se dirigió al inmueble, que si bien era muy viejo, estaba en perfecto estado gracias a las sucesivas reformas. En realidad, lo único que quedaba de la choza original es el soportal, el resto se fue cambiando con el tiempo.

Minutos más tarde, salió con un par de mochilas en las manos, y se acercó a Jamily, que abrió un portal-¿Ya lo tienes todo?- preguntó.

Como Akira asintió, penetraron al portal, que dio a la dimensión de la aelida. La más joven ya conocía a Michaelis, pero no a los Guardianes, para ella era todo un honor, en numerosas ocasiones había fantaseado con esa situación que le atraía muchísimo. Cuando llegaron, encontraron que sólo el angélido se encontraba en la casa, pues los Guerreros habían ido a investigar lo ocurrido con los policías calcinados en el bosque de Kadic, y los Guardianes estaban fuera de la academia por órdenes del director, que se encontraba con la policía, en un intento de esclarecer que pudo pasar en ese bosque.

-Entiendo... en ese caso esperaremos a que vuelvan, debo entregarles un objeto muy importante-dijo, mientras mostraba a ambos el cuerno que le había entregado Gabriel.

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Los Guardianes se encontraban en un parque haciendo tiempo hasta que Kadic quedara libre por los policías que andaban de un lado a otro de la academia. Los Guerreros estaban con ellos, estar todo el día entrenando tampoco les gustaba del todo y de vez en cuando les gustaba relajarse, y en eso estaban cuando aparecieron las gemelas de Gallifrey junto a la Aelita de la Tierra 910.

-¿Ya habéis arreglado aquello?- preguntó Jeremy (911), a lo que Marin asintió-Mañana por la mañana no habrá ni un sólo archivo en internet de todo lo ocurrido.-aseguró, sonriendo.

Odd (910) miró a su compañera y suspiró, toda la tensión que tenía hasta ese punto se fue, cosa que no pasó desapercibida- ¿Ocurre algo?-preguntó Tamiya.

-De hecho, si ocurre.-dijo Susan. Aelita (910) bajó el rostro, odiaba que le echaran broncas, y menos que la humillaran de la manera en la que Susan lo había hecho al derrotarla con un sólo movimiento.

Jeremie (910), sabiendo de sobra como era su mejor amiga, la miró interesado-Ella intentó luchar sola contra Gamma, y evidentemente perdió.- les dijo-Os pido que a partir de ahora ese rollo de heroicidad os lo guardéis y que ni se os ocurra ir por libre, debéis estar siempre acompañados, más de uno ha muerto por hacerse el valiente.-les dijo. Oyó como uno de los Guerreros gruñía-Eso va sobre todo por tí, Noelia, según sé tú eres la más problemática en ese sentido.-dijo, mientras la encaraba.

Esta resopló con fastidio-Supongo que no cuenta demasiado que tenga la costumbre de trabajar sola, ¿no?-las gemelas negaron-Soy lo suficientemente fuerte para valerme por mi misma, no necesito la "magia" o lo cualquier cosa de esas para serlo.-le espetó.

Susan sonrió de medio lado-¿Apostamos? Si te gano yo, obedecerás lo que te diga, si tú me ganas, tendré que obedecer tus órdenes- propuso Susan, mientras alargaba la mano.

Noelia (910) la miró por unos instantes, y tomó su mano en señal de aceptación-¿Aquí mismo, en este bosque?- ante la propuesta de la guardiana, la otra sólo asintió.

-Crearé una barrera para que ningún civil salga herido.- dijo Marin, mientras elevaba un campo de energía que cubría parte del bosque.

-Tengo una pregunta. ¿Con armas o sin armas?-dijo Noelia.

Susan dudó un momento-Como te apetezca.-Noelia asintió.

Una vez que habían limitado el área del combate, ambas entraron al mismo, y se posicionaron a cinco metros de la otra. Noelia sacó una cosa pequeña de su bolsillo, la cual en un principio no pudo identificar, hasta que explotó en una nube de humo, revelando una especie de pergamino.

-¿Un pergamino?-preguntó Susan-¿Vas a pelear usando el don de la palabra? Al menos has cambiado algo.-le dijo en tono de broma.

-Yo no diría eso.-Noelia abrió el pergamino, una vez lo puso en el suelo, se mordió el pulgar derecho, hasta que le salió sangre, y posó su mano sobre este. El pergamino brilló y de él salieron fundas con cintos de lo que parecían espadas, una grande que puso a su espalda atándola por el pecho a modo de bandolera, y luego un cinturón que tenía una funda para dos espadas más pequeñas que se ataban en la pierna derecha. Terminado eso cerró el pergamino, que en una explosión de humo se volvió pequeño y fue guardado de nuevo en el pantalón-Tan solo sacaba mis juguetes.

Susan había visto algunas cosas así en el pasado, pero le sorprendió mucho que alguien como Noelia pudiese hacer eso-¿Qué más habrá cambiado en vuestro mundo?

-Eso es una sorpresa.-Noelia cruzó en brazo derecho por delante con el puño cerrado y los dedos índice y corazón elevados-¿Bailamos?-preguntó con burla y descaro.

-Sí.-dijo Susan, preparada para pelear.

Entonces Noelia se lanzó al ataque corriendo y empezó una pelea a base de puñetazos y patadas. Susan los esquivaba bien, pero la mutante parecía tener un mejor estilo, bastante fluido y con golpes potentes. Contraatacó con más fuerza y pudo ver algún que otro hueco, pero este era prontamente cubierto. Su técnica parecía contradecir sus recuerdos sobre la furia ciega con la que solía atacar Noelia. Ahora parecía pensar antes de actuar, y era más comedida. Ambas se dieron cuenta de que la otra se contenía y de un salto se alejaron.

-Si quieres ganar no te contengas. Ya sabes que no eres rival para mí.-entonces Susan creó unas espadas de energía y le atacó. Noelia des envainó sus espadas laterales, las cuales eran dos tanto. Se enzarzaron en un duelo bastante igualado. Sin embargo Susan no era tan buena usando las espadas, a lo que Noelia parecía tener ventaja-¿No sacarás tus garras?

-Si las saco demostraré que soy débil, que no sé pelear y que por eso recurro a regenerarme.-atacó con más fiereza pero sin perder la compostura-Yo no soy así.-entonces saltó y, mientras la mutante estaba en el aire, lo siguiente que visualizó fueron tres kunais que lanzó hacia ella. Tuvo tiempo de esquivarlos.

-Armas arrojadizas. Muy efectivas, pero necesitas que el enemigo se quede quieto o sea muy lento.-dijo Susan mientras sonreía.

-Eres buena, Guardiana. Eso me gusta.-dicho eso, Noelia empezó a realizar varios movimientos manuales a gran velocidad-¡Técnica Ígnea! ¡Gran bola de Fuego!-de su boca salió una potente llamarada que derivó en una enorme bola de fuego, la cual se dirigió a velocidad contra Susan, que no se lo esperó.

Le dio tiempo a saltar, sin embargo no pudo evitar que Noelia volviese a realizar esos movimientos extraños-¡Técnica Acuática! ¡Misil de Agua!-de su boca salió esta vez un, aún más poderoso chorro de agua bastante enorme. Apenas pudo esquivarlo, aunque le dio por poco. Pero no aterrizó siquiera cuando Noelia volvió al ataque-¡Técnica Acuática! ¡Dragón de Agua!-Esta vez de la Tierra surgió un gran torrente de agua del que se formó un dragón, este pareció mirarla detenidamente y luego se lazó a por ella. Susan lanzó un fuerte rayo de energía que impactó contra el dragón e hizo que reventara y se produjese una lluvia artificial.

-¿Qué ha sido eso?-preguntó Susan-¿Desde cuándo puedes dominar elementos? Encima fueron dos.

Noelia sonrió-Ya conoces lo que es un jutsu, una técnica basada en el moldeamiento del Chakra. Se deben juntar dos energías, la Física y la Espiritual. Finalmente se ejecuta con una secuencia de sellos manuales. Esto es lo que ofrece el Chakra. Se pueden dominar hasta 5 elementos de la naturaleza. Fuego, Aire, Rayo, Tierra y Agua. Normalmente se tiene afinidad sobre uno y con el tiempo se pueden desarrollar habilidades en otros. Quien controla los cinco elementos es alguien poderoso y de temer. Yo domino los 5, aunque mis afinidades son el Agua y el Aire.-su gesto se volvió burlesco-No creas que soy tan débil.-volvió a un sello-¡Guadaña de viento!-concentró una gran cantidad de aire en su mano derecha y, al moverlo rápidamente en un movimiento de izquierda a derecha, lo lanzó en una potente ráfaga que Susan no pudo esquivar, y la empujó a varios metros, pero al mismo tiempo levantó mucho polvo.

A penas podía ver a un palmo por delante de ella, pero reaccionó con velocidad para esquivar unos shurikens que se dirigían a una velocidad monstruosa y que parecían tener una estela de aire girando con ellos, pero vino otro que no pudo esquivar completamente y cuya estela le hizo un corte poco profundo en el brazo. Estos dejaron de venir y el polvo se desvaneció, devolviendo la visibilidad al campo de batalla. Ambas contrincantes se vieron desafiantes.

-¿Acaso pretendes matarme?-preguntó con furia Susan.

Noelia no parecía burlarse esta vez, su seriedad era absoluta-Digamos que intento probar algo.

-Parece que lo anterior era una evasión pero eso último ha sido demasiado fuerte.

-Me he dado cuenta de que la Guardiana del Aire se limita a usar sus ataques de formas brutas y descontroladas, todas dirigidas a impulsar. Pero el Aire es mucho más que vuelo o empuje. Si se domina adecuadamente y se estiliza, las posibilidades al alcance serían superiores. Puede afilarse y con ello cortar. En una espada generaría un tajo bastante bruto.

-"Lo sabía. Sus técnicas de ataque no se dirigen a imposibilitar al enemigo, sino a acabar con él. Maldita Noelia, no ha cambiado nada, sigue siendo una asesina. Pero es aún peor."-pensó Susan-Desde luego has mejorado mis expectativas. Me esperaba un combate corto y de risa, pero desde luego no eres débil. Sin embargo, recuerda que soy la Guardiana del Tiempo. Veo tu destino, y perderás.

-El destino no está escrito.-dijo con decisión Noelia, para luego poner delante su mano derecha mientras esta estaba cerrada con la excepción del dedo índice y corazón-¡Técnica de Ocultación en la Niebla!-entonces un banco de niela cubrió el campo de batalla.

Se notaba humedad en el ambiente, por lo que Susan supuso que debía tratarse de alguna técnica de agua. De repente todo estaba muy calmado, y aunque quiso notar la energía de Noelia se vio imposibilitada, ya que, de alguna manera, la sentía en todas partes, sin ubicar un punto de procedencia. Cuando se dio cuenta se vio a si misma de frente, en un principio se asustó pero se percató de que era una especie de espejo. Al girase notó que habían varios espejos rodeándola y en todos apareció Noelia.

-Controlas el Agua de maravilla. Tu avance ha sido tan enorme que incluso puedes creas hielo.-felicitó Susan.

-Esto no es Agua congelada.-Susan se extrañó-Es Elemento Hielo. Existen varios elementos que se forman por la combinación de dos. La unión entre Fuego y Tierra genera Lava. La Tierra y el Agua forman la Madera. En este caso, el Agua y el Aire crean el Elemento Hielo. Claro está que no es algo a lo que cualquiera pueda acceder. Es lo que se conoce como Kekkei Genkai o Barrera Sanguínea. Es algo que se desarrolla en determinadas personas y yo soy una de ellas.

-Interesante. Eso del Chakra es bastante sorprendente. Pero el Tiempo todo lo arregla-elevó su energía y destrozó los espejos con una potente ráfaga-O lo destroza.-los fragmentos tomaron la forma de cientos de shurikens que rápidamente salieron disparados hacia Susan.

Pudo pararlos todos velozmente con sus espadas de energía aunque algunos pasaron, en cuyo caso tuvo que protegerse con un escudo o empujes de energía. Cuando hubo acabado respiró más tranquila-Sorpresa.-escuchó siniestramente a su espalda. No terminó de girar cuando recibió un corte diagonal en su hombro. A cámara lenta pudo ver que, tras los chorros y gotas de sangre se hallaba Noelia, empuñando aquella espada grande que traía a su espalda, la cuál era una ninjato. A pesar del dolor, con velocidad agarró a Noelia del brazo que no empuñaba la espada (debido a que estaba muy cerca) y con su otra mano creó una esfera de energía que impactó contra el pecho de la mutante, lanzándola a varios metros.

El sangrado no importaba, se regeneraría de todas formas. Era la suerte de ser una Dama del Tiempo-Te lo dije, perderías. Aunque tu estrategia era buena.

-¿Quién ha dicho que he perdido?-entonces Noelia estalló en una explosión de humo.

-¿¡Pero qué!?

-Lo que ves.-dijo una voz tras ella. Al darse la vuelta vio a cerca de 20 Noelias-Eso de que salto al combate sin pensar quedó atrás. Sería muy estúpido saltar sin opciones de salida, ¿no crees?

-"¿Qué es esta técnica? Parece una ilusión óptica con relación a la niebla. Si se está clonando debería haber una auténtica, pero ¿cuál es?"-pesó Susan-¿Y esta técnica?

-Kage Bunshin no Jutsu o Técnica de Clonación de Sombra, es un jutsu que permite crear clones idénticos a usuario para dar soporte o realizar ataques combinados. No son simples ilusiones, son clones sólidos y permiten atacar al enemigo. Requiere de una distribución uniforme de Chakra, así que cada uno de estos contiene sus propias reservas. Da igual que seas un dios o puedas ver a través de ellos para detectar diferencias en el Chakra, o incluso si pruebas a leer los pensamientos. No hay una diferencia entre clon y creador. Es el engaño más poderoso en un campo de combate.

Susan estaba sudando de nerviosismo. Jamás esperó que alguien como ella le jugase aquello. Intentó por todos los medios sentir a la verdadera, pero no podía. Todas emitían el mismo Chakra, y sus intenciones eran iguales. Ni siquiera las diferencias a primera vista eran útiles. Cualquiera podía ser la auténtica.

-Sabes, creo que ya estoy comprendiendo el motivo de que estemos aquí.-dijo una Noelia a cierta distancia frente suya.

-¿De qué hablas?

La mirada de Noelia era solemne-Dices que no debemos hacer heroicidades ni ir por nuestra cuenta, y que hay que estar siempre con alguien.-entonces sonrió con ironía-He ahí el problema con vosotros. No sabéis trabajar solos.

-¿Y eso?

-Sois muy poderosos, y podéis serlo aún más, hasta ser dioses. Como un ejército os coordináis de maravilla. Pero la Guerra que se avecina no va a ser exactamente de un ejército contra otro. Para ganar algo a veces se juega con todas las cartas, hasta con las más asquerosas.

En eso Susan lo recordó.

(Flashback)

La dama del tiempo lo tomó y comenzó a leerlo, pasando las hojas rápidamente- ¿Y esperas que me crea esta excusa más propia de un niño?- gruñó- Las cosas se demuestran con actos, y por ahora no vas bien, hasta estás reclutando a villanos-

-Lo que te tienes que preguntar es qué es ser bueno y qué es ser malo- le inquirió Gamma- Ya sé que eso es filosofía barata, pero reconoce que tiene su importancia, más con lo que viene ahora- según hablaba, Gamma iba andando en círculos cada vez más cerrados en torno a Susan, cosa que a ella no le pasó desapercibida.

(Fin del Flashback)

-Jugar asquerosamente no implica que se pueda ganar una batalla. Eso sería caer bajo.

Noelia pareció sonreír con ironía y casi con pena-¿Enserio ese mayor? Esa ha sido la frase más infantil que he escuchado en mucho tiempo. La historia lo demuestra, todos juegan sucio en las guerras, nadie se salva.-Susan quiso responder pero Noelia se le adelantó- Pero no estoy hablando de cometer salvajadas de degenerado. Hablo de una Guerra de Guerrillas.

-¿Para qué?

-Simple. Agotas a tu enemigo y lo explotas en enfrentamientos indirectos. Grandes ejércitos han sucumbido a esto. Hay que adelantarse y atacar cuando menos lo esperen, oculto en las sombras y al acecho. Un ejemplo es lo que pasó entre los Guerreros y Lilith.

-Eso no tiene nada que ver con trabajar solo. Siempre se trata de un plan coordinado.

-Pero vuestro mayor punto débil es que no sabéis jugar a las Guerrillas. Siempre hay un objetivo que localizar y el esperado ataque del enemigo. No estáis preparados para los imprevistos ni los ataques a traición. De hecho vuestra debilidad es que esperáis que alguien cubra vuestras espaldas ya que siempre vais a misiones con al menos una unidad pequeña. Nunca vais solos. Eso hace que, a pesar del poder, las reacciones sean pésimas.

-Aelita iba sola y perdió. Con nuestra ayuda se pudo salvar.

-¿No se te ha ocurrido pensar que se pudo dejar vencer a posta?

-Menuda tontería. Estuve allí y ella las tenía claras. No era rival para Gamma.-dijo Susan con absoluta certeza.

-Te contaré un secreto. Aelita jamás salta y pierde fácilmente sin ningún motivo de buenas a primeras. Es una estrategia para conocer al rival y usar lo aprendido en su contra. Tal vez si no hubieseis intervenido Aelita abría maquinado una escapatoria y ya no tendríais problema alguno con que esté herida. Es obstinada y hasta más intrépida que yo, pero es muy inteligente y astuta. Es una Kunoichi con todas las de la ley.

-¿Kunoichi?

-Supongo que sabrás los detalles en otro momento, pero lo básico es que es una ninja, y de las mejores. Analiza antes de atacar, piensa antes de actuar, deja de sentir antes de asesinar. Ese en un proverbio común para todos los que somos Shinobis dentro de los Guerreros, así que algunos de nosotros hemos tenido que tomar muchas misiones en solitario muchas veces. El resto, alguna que otra.

-No me está gustando hacia dónde se dirige esto.

La mirada de la mutante se volvió más severa-Si hubiese estado preparada, Atenea no hubiese muerto.-Susan abrió los ojos con desagradable estupor-Sí, sé cómo murió. Secuestrada y torturada de la peor manera. Aunque fue como alguien leal y digno. Sin embargo no quita el que no pudiese defenderse de su secuestrador ante el rapto y tuviese un medio de deshacerse de sus ataduras. Se su pone que sois poderosos pero no lo visteis venir. Y claro, luego está la muerte de Frank, que no le dio tiempo de apartarse de una roca que caía. Con entrenamiento y velocidad la hubiese destrozado o esquivado, pero ni sus poderes lo salaron porque no estaba preparado. Y eso que fue Rey y, supuestamente, recibió instrucción militar. Aunque no me sorprende eso. Ninguno de los reyes de Asmara vio que un día podrían ser traicionados por uno de sus Generales o que sus soldados podrían, un día, ser controlados por un ente maligno.-para este punto una sombre cubría los pensamientos de Susan-La ingenuidad te lleva a eso, a confiarte y a perder. Es de ingenuos creer que alguien te puede salvar las espaldas las 24 horas. Ni siquiera durmiendo se está a salvo. ¿Entiendes mi punto?

Susan estaba callada, pero elevó su energía exorbitantemente. Fue tan potente que incluso algunos clones desaparecieron en nubes de humo. El resto resistía el torrente, que incluso disipó la niebla-¿¡Quién te crees que eres para venir y juzgar lo que somos!? ¿¡A reírte sobre las tumbas de personas a quienes apreciamos!? ¿¡Quién te crees que eres, basura!?

-¡Vuestra aliada! ¿¡Es que no lo entiendes!? ¡Deja atrás los sentimentalismos y piensa en frío! ¡Estoy diciendo una verdad que debéis afrontar! ¡Cuando antes lo entendáis mejor!

-¡Hija de puta! Siempre de prepotente. ¡Vete a la mierda, asqueroso fenómeno!-dijo Susan mientras amentaba más su energía y cargaba un ataque en sus manos.

-"Está fuera de control. ¿Debería usar "eso"? No. No hasta una batalla de verdad. En todo caso…"-pensó Noelia mientras en su mano derecha se formaba un cúmulo de aire que giraba sobre sí mismo hasta crearse una esfera con un centro rotatorio y cuatro aspas a su alrededor, pareciendo un shuriken-¡Técnica Aérea! ¡Rasengan!-evadiendo la intensidad de la ráfaga, la mutante corrió directamente hacia su rival.

Susan aprovechó ese momento y lanzó su principal ataque-¡Explosión de galaxias!- lanzó su principal ataque de energía, que dio de lleno con el ataque de la chica, formándose una explosión. Tras desvanecerse el polvo se vio que Noelia acabó en el suelo, en el fondo de un cráter formado por el ataque de energía de la guardiana del tiempo. Presentaba muchas heridas superficiales y otras bastante profundas, el brazo derecho estaba destrozado y hemorrágico al extremo. Su pecho humeaba, y se podía ver como su herida trataba de cerrarse, pero la carne quemada hacía ese proceso más lento de lo normal. Noelia pudo ver cómo se le acercaba Susan, quien la miraba con desdén. A pesar de las heridas no perdía la calma.

-Al final perdí. Supongo que estarás encantada. Si sientes que necesitas más, adelante. Da igual.-dijo Noelia con una voz algo ahogada debido a la sangre que salía de su boca.

-¿A qué vino eso?

-A que si necesitas darme más golpes y destrozarme aún más…-fue interrumpida por Susan.

-¡No me refería a la batalla! Hablaba de lo de Frank y Atenea. ¿Por qué te has metido con ellos?

-A veces creo que soy lentos de mente.-resopló, fastidiada-Yo no me metía con ellos. Puede que esas palabras suenen crudas, pero en tiempos como estos en cundo más necesitamos recibir palabras crudas. Si no afrontamos eso no nos superaremos en el futuro. Necesitáis dejar atrás el luto, entrenar y luchar. Imagino que ellos hubiesen deseado que dejaseis de llorar su memoria y utilizaseis los errores que desembocaron en sus muertes para aprender.-se sentó con dificultades, y miró con solemnidad a la Guardiana-La crueldad nos puede hacer fuertes y más fríos, algo que no viene mal en estos tiempos.-ambas se miraron directamente a los ojos-Tú y tu hermana tenéis casi tres siglos. Se supone que la destrucción de vuestro mundo debió haberos abierto los ojos.-Noelia volvió a resoplar-En el fondo, por más edad que tengáis, seguís siendo unas mocosas.-Susan pareció enfadarse más-Ojo, que no os infravaloro. Eso sería de gilipollas, pero hay que avanzar. Sé que no queréis que nadie más muera, a pesar de que puede que caiga alguno. Cuando más presente tengáis eso, más debéis ver que una estrategia de guerrillas podría daros una ventaja. Atacar antes de que te ataquen.

Susan asintió, aún con esa mirada apesadumbrada-Ahora estamos en paz.- dijo, mientras la ayudaba a levantarse.

-¿Eh?-preguntó la menor.

-Tú nos torturaste a mi hermana y a mí el primer día que llegamos a vuestro mundo, nos hiciste bastante daño y muchísimas heridas, por suerte no tuvimos que regenerarnos del todo, aunque sí perdimos bastante energía regenerativa.-le explicó.

Noelia cerró los ojos con fuerza, como intentando acordarse, al final su miraba volvió a tener el tono aburrido de siempre-Ah, ya. ¡Qué rollo! ¿Todavía estás resentida por aquello? Que conste en el acta de presunción de inocencia que fui coaccionada a realizar torturas bajo la estricta mirada de mi jefe, el señor BlackHawk.-la fulminó con la mirada-Y con él, tú y tu hermana os lleváis de maravilla. Está claro que simplemente no os caigo bien y punto.-le golpeó en la mano rechazando la ayuda para levantarse, y se fue de allí gruñendo toda clase de insultos. Susan, olvidando un poco todo lo anterior, se rió, y salió de allí también, donde estaban el resto, que habían presenciado el combate gracias a la visión aérea de Aurora, que estuvo vigilando desde el cielo, además de Yumi, que usaba sus poderes sobre los árboles del bosque. Noelia observó que las hermanas parecían tener restos de lágrimas.

-Ahora cumple tu palabra y obedece lo que te hemos dicho- pidió. Noelia (910) solo gruñó y asintió, podía ser muchas cosas, pero era una mujer de palabra.

-A la orden, jefa.-dijo mientras se acercaba a Aelita, Asmae y Asmeya. Parecía apenada-Quiero disculparme por lo que dije. No pretendía hacer daño con eso. Perdón.

Aelita (911) se acercó a Noelia (910). Se le notaba triste, pero no enfadada-Puede que te pasaras. Aún tenemos que procesarlo. No te preocupes.-Asmeya miró fijamente las heridas de Noelia. Estas se cerraban lentamente debido a que los poderes de los Guardianes tenían la capacidad de neutralizar las habilidades regenerativas, por lo que su forma de desangrarse en ese momento era bastante severa-Deberías ir a atender tus heridas.

-No es nada.-Noelia (910) se rascó la cabeza con la mano derecha (que no se desangraba como la derecha), pareciendo una niña que estaba siendo regañada, aunque su rostro mostraba su habitual aburrimiento.-Sobreviviré.-en en fondo sus pensamientos tenían otro rumbo-"Tal vez me lo merezco."

Su hermano, Miguel, iba a decirle algo, cuando los Guardianes recibieron un mensaje vía gema de Asmeya, y es que debían ir a la dimensión de Jamily, la hechicera iba a avisarles de algo. Y eso hicieron, abrieron un portal, y llegaron a la misma, donde les esperaban sus habitantes, más la alumna de Jamily, que rápidamente se les acercó y les hizo una reverencia.

-Es un placer conocer a los poderosos Guardianes de la naturaleza de Asmara- dijo, mientras el grupo se miraba con curiosidad- Es de tu misma especia, Au- le dijo Percy a la chica, que asintió y se le acercó.

-Es un placer, soy Aurora- le dijo, mientras se daban cuatro besos en la mejilla, era costumbre de Heavenland parecía ser- ¡Yo Akira, la alumna de la maestra Jamily!- dijo la chica.

Uno a uno se fue presentando, incluyendo a los Guerreros, a910)unque a estos no les miraba con tanta ilusión. Tras eso, Jamily procedió a explicarles no sólo la presencia de su alumna, Akira, también el tema del cuerno de Gabriel.

-¿No sería mejor que se lo quedara él?- preguntó Jhonny (911), a lo que Jamily asintió- Él dijo que él no puede tenerlo por que irán a por él e intentar robarle el cuerno, por eso es mejor que lo tengamos nosotros, nadie esperaría que tuviéramos el objeto sagrado de un arcángel- les explicó.

-Tiene sentido, la verdad- comentó Xavier (910)- Lo que yo sigo sin entender es eso que dijo Seriel de la naturaleza de Aelita y de su supuesta conexión con el cielo- añadió Electra (910)

-Ni idea la verdad- reconoció Jamily- Pero puede que sea por la misma razón que la de nuestro Jhonny- propuso entonces Sam. (911)

-¿La de que ella también es una Nefilim?- preguntó Patrick (910), a lo que Asmeya asintió- La verdad es que tiene sentido, pero supongo que eso sólo nos lo podría decir el propio Seriel-

-Yo creo que ni él puede saberlo, aunque Gabriel sí- dijo la hechicera- Le preguntaré- dijo, seria, a lo que todos los presentes asintieron.

Uno a uno se fueron retirando, los Guerreros tenían sus propios cuartos en la casa de Jamily, pero algunos preferían acampar en la planicie cercana a la casa, sobre todo Noelia (910), que no soportaba estar mucho tiempo entre cuatro paredes, le gustaba sentir el frío viento en su rostro y aspirar la fragancia de la naturaleza. Ya era de noche, y el cielo estaba lleno de estrellas, se podían ver cientos de constelaciones. Eataba tan ensimismada viendo el firmamento, que ni notó que a su lado se posaba Marin (911), que la miraba con una sonrisa.

-No sabía que te gustara mirar el cielo nocturno- dijo, y en seguida vio el filo de una de las armas de Noelia en su cuello. Al ver esta de quien se trataba, se relajó y la guardó en su vaina con cara de astío.

-¿Os habéis propuesto darme el coñazo hoy, o qué?- preguntó. Marin se sentó a su lado, y se uedó unos minutos en silencio mirando el cielo.

-Mi hermana aún tiene pesadillas de la Gran Guerra del Tiempo- comenzó a hablar- Los Daleks casi arrasan nuestro hogar, y nosotros el suyo, durante siglos pensábamos que estábamos solas en el Universo, sin nadie como nosotras, y eso te hace tener una perspectiva muy distinta de todo- continuó.

Noelia gruñó, no le gustaban esos monólogos, pero por respeto no dijo nada- Ella incluso fue madre- comentó, después. Eso sí llamó la atención de la mutante.

-Lógicamente no eran biológicos, pero crió a esos niños como si lo fueran, aún conserva sus fotos en una carpeta- añadió- A lo que quiero llegar es que ella ha estado sola por tanto tiempo que le será difícil todo esto de la guerra de guerrillas que dijiste antes, tener que ver como tus hijos, hermanos... mueren delante de ti no es agradable, es lo malo de ser tan viejas- Marin entonces se levantó.

-Creo que me das la razón- masculló Noelia, a lo que la otra asintió- Te pasaste, de eso no queda duda, y Susan aún tiene ganas de lanzarte a una estrella gigante para que ardas en ella, pero se le pasara- Noelia pensaba que hablaba de broma, pero el semblante de Marin decía lo contrario.

-Lo de Frank ya se superó, pero la muerte de Atenea fue apenas 24 horas, dales un par de días para que la lloren, y entonces verás el verdadero poder de un guardián- le dijo- Susan no se esforzó demasiado contigo, apenas llegó a la velocidad del sonido para atacarte, y te aseguro que por mucho entrenamiento que tenga Aelita (910), de no ser por nuestra intervención ahora seríais vosotros los que lloraríais su muerte, no es para bromas el poder de un demonio, va más allá de cualquier enemigo al que os hayáis enfrentado, así que id con cuidado si vais por libre- aconsejó Marin.

Tras eso, desapareció de allí, dejando a Noelia sola. Esta gruñó, estaba convencida de que habría más de una pelea en el grupo, y deseaba no estar presente en ellas, aún le dolía el pecho del último ataque de Susan, que estaba como si tal cosa tras la pelea.

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Un abrazo muy fuerte a todos los lectores venezolanos, que tanto sufren en su país, pero que aún así son de los que más leen este fic! Agradecer a DarkClaw1997 por su inestimable colaboración en este capítulo!

(1) Las macanas son unas armas parecidas a las tonfas.

(2) El enoquiano es la lengua que, según la mitología judeo-cristiana, hablan y escriben los ángeles.

Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar, me despido, hasta la próxima, y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who.