Código Guardianes

Capitulo 91

Nota de autor: Para identificar a cada personaje, pondré un 910 o 911 entre paréntesis para identificar si es uno de los Guerreros o uno de los Guardianes, respectivamente.

Al día siguiente después de la pelea entre Susan (911) y Noelia (910), ambos grupos se habían reunido en la explanada que había cerca de la casa de Jamily, pues la noche anterior se habían puesto de acuerdo para entrenar juntos. En la mente de los Guardianes había calado hondo el mensaje de la chica. Es cierto que en ocasiones dependían demasiado del resto del grupo, eran pocas las ocasiones en las que iban solos y lo mejor era estar preparado para cualquier cosa. En cuanto a los Guerreros, sabían que no llegaban al nivel de poder necesario, y para alcanzarlo era imprescindible el dominio de la energía. Así que ahí estaban, dispuestos a mejorar en lo posible para poder perder esos puntos débiles.

-Esto será interesante.-comentó Jeremie (910), mientras observaba a su alter ego. En principio, los Guardianes no usarían sus poderes, sólo la fuerza de sus puños, y su energía.

-Desde luego. Me pregunto qué tan efectivo puede ser el Chakra contra la Energía.-sonrió Jeremy (911).

-Es por eso que quiero hacerte una petición.

Jeremy le miró con curiosidad-¿Cuál es?

-No te contengas. Usa tus poderes y atácame. Un maestro no puede enseñar bien a su alumno si no le explica adecuadamente lo que sabe. Y para aprender de un Guardián tengo que conocer cómo pelea uno.

-¿Cómo sé que no vas a usarlo en mi contra cuándo menos me lo espere?-se conocía a sí mismo lo suficiente como para saber que era todo un amante del saber y el conocimiento, el cual era un arma más peligrosa que cualquier bomba atómica. Tener la capacidad para que la mayor virtud de un rival se convierta en su defecto más mortal es algo que cualquiera desea tener al alcance. El saber es poder, y su homólogo no debía ser la excepción a la regla.

-Podría hacerlo. ¿Y quién dice que tú no harás lo mismo?-preguntó, imperturbablemente. El Guardián sonrió de medio lado.

-No lo niego. Se nota que ambos somos homólogos casi idénticos. Ni siquiera el Multiverso o las alteraciones espacio-temporales nos distancian de tener pensamientos similares.-Jeremie asintió.

El primero en atacar fue el Guerrero. De un rápido movimiento le asestó un puñetazo a Jeremy en el rostro, pero este no se amedrentó y le propinó otro en la boca del estomago, para, acto seguido, darle una potente patada en el brazo. Antes de que el Guardián pudiera hacer nada, su homónimo le agarró de la pierna y le bamboleó con insistencia, provocando que cayera al suelo, cosa que aprovechó para atacarle usando sus dos kunais, pero Jeremy (911) fue más veloz y le dio un testarazo que si bien no fue suficiente para mandarle a volar, sí como para que se apartara, permitiendo al Guardián que se levantara, para, inmediatamente, comenzar a darle puñetazos a toda velocidad, pero, sorprendentemente, el Guerrero los esquivaba y bloqueaba también a enorme velocidad, no sin esfuerzo, pero sin dar su brazo a torcer. De pronto lanzó a suelo una un objeto esférico, el cual estalló en una gran nube de humo, que impidió a Jeremy (911) ver donde su oponente estaba, hasta que delante de él apareció una enorme roca, que le golpeó con violencia, tirándole al suelo.

-¡No está mal, para no tener poderes!-felicitó el Guardián, haciendo desaparecer la niebla creada con un movimiento de mano. El combate sólo había empezado.

Jeremy (911) entonces generó una esfera de energía y se la lanzó a su oponente, que dio un salto para esquivar el golpe, y, tras posarse de nuevo en el suelo, corrió hacia el Guardián, que esquivó el primer puñetazo, pero no pudo parar la patada, aunque logró agarrar la pierna del Guerrero con una mano, y le lanzó por los aires con facilidad. Pese a eso, el mayor logró volver a tomar el control de la caída, y le lanzó unos shurikens imbuidos con chakra, que Jeremy esquivó con facilidad, y le lanzó, en forma de represalia, una corriente de aire helado con las manos. La misma le dio de lleno al Guerrero en el pecho, logrando incluso helar parte de las protecciones que llevaba. Con una mano retiró el hielo que había creado el aire helado, y se dispuso a atacar de nuevo al Guardián, pero este repitió el proceso varias veces, logrando helar buena parte de las ropas del Guerrero. Este intentó repetir el mismo proceso, pero en esa ocasión le costó mucho moverse.

-¿Te cuesta, eh?-bromeó Jeremy (911), que observaba como su homologo intentaba librarse de la cárcel de hielo en la que estaba, pudiendo hacer apenas nada-Tardáis demasiado tiempo, a veces, en usar vuestros poderes, debe haber una manera más eficiente de hacerlo. Además, eso de tener que juntar las manos para ejecutar vuestros ataques es una gran debilidad para pelear. Si perdéis las manos u os las bloquean seréis inútiles.-comentó el Guardián, a lo que el Guerrero asintió.

-Totalmente de acuerdo, pero poco podemos hacer, nos pasamos el día entrenando, y es complicado lograr un avance, pero estamos en ello.-el Guardián asintió.

-Nosotros os podemos ayudar en eso.-le aseguró, a lo que el Guerrero asintió.

-Sin embargo, el poder no lo es todo. La mejor arma de un combatiente es la imaginación. El pensamiento creativo, libre de barreras y que surge de manera espontánea. Con ella se pueden crear nuevas técnicas o usar de manera original una ya creada, y sorprender al enemigo. Se puede idear un plan para obtener la victoria o encontrar la debilidad que a un rival se le olvidó cubrir. Una de sus ramas más eficientes es el engaño.-sonrió, para luego convertirse en agua, quedando un charco con varias placas de hielo donde antes se encontraba el Guerrero.

El inicial estupor cambió a un escalofrío cuando sintió un filo en su cuello y algo presionándole por la espalda. Detrás de él se encontraba Jeremie (910), sosteniendo una daga en su mano derecha, cuya hoja estaba posicionada en su garganta, y con la izquierda sostenía una pistola, a la altura del tórax.

-¿Cómo has…?

-Un clon de agua. Cuando lancé la bomba de humo aproveché los segundos de ventaja que supusieron lo que tardaste en reaccionar y creé el clon, oculté mi chakra y me escondí. La roca que te lacé fue un aliciente para aturdirte y desenfocarte del entorno, menguando por un instante tu sentido de la alerta, un simple instante en el que el clon se colocó frente a tí, haciendo que centrases tu atención en él, y el engaño funcionó de maravilla. Si hubiese ido con verdaderas intenciones asesinas no hubiese dudado en acabar contigo. Te abría rebanado la garganta antes de que te hubieses percatado de lo que estaba pasando. Pero si no hubiese funcionado y te lograbas deshacer de ese inconveniente, teniendo en cuenta que puedes transformarte enteramente en agua o de forma parcial para atravesar objetos, tendría estimado que una vez volvieses a reformarte no accederías a esa capacidad por unos segundos, y en ese margen de tiempo te dispararía, directamente en el corazón.

Jeremy abrió los ojos, anonadado, pero intentó mantener la compostura-Es un buen truco, sí, pero inútil, no nos puedes matar con armas comunes, la energía que nuestros cuerpos emanan constantemente nos protegen de las armas comunes, puede que incluso seamos invulnerables a las nucleares, te recuerdo que podemos estar en el vacio del espacio como quien pasea por su casa-sonrió con sorna-… Además, tengo más trucos para escapar.-dicho eso, se transformó en agua y atravesó cada uno de los poros de Jeremie, infiltrándose en su cuerpo.

El Guerrero se sintió bloqueado y oprimido, no podía hacer nada-"Tienes razón, la imaginación es muy útil."-susurró en Guardián desde la mente del Guerrero-"Ahora tengo pleno dominio sobre tu cuerpo. Podría sobre cargarlo y convertirte en una bomba humana. O podría ser más cruel y jugar tanto con tus fluidos internos como con tus órganos."-de pronto Jeremie sintió como si le estuviesen aplastando el corazón, y el dolor consecuente fue prácticamente insoportable-"Estás en un serio aprieto."

-Eso es lo que crees.-dijo Jeremie, sonriente, a pesar del dolor- Dime, ¿cuál es la debilidad del Agua?

Esa pregunta tomó desprevenido al Guardián-¿A qué te refieres?

El Guerrero sonrió más-Armadura de Rayo.

Fue entonces que Jeremie se cubrió de una capa energética de despedía rayos. La intensidad fue tal que Jeremy se vio obligado a salir del cuerpo del Guerrero. Al reformarse quedó bloqueado por la remanente carga que recibió, impidiendo el movimiento de sus músculos y alterando su sistema nervioso, por lo que no pudo defenderse de la patada que recibió en el tórax, y que lo lanzó hasta unos árboles cercanos, destrozando hasta 5 árboles antes de acabar en el suelo, dejando un cráter bajo él.

Se levantó sin demasiadas difcultades, y de un destello apareció frente a él Jeremie, bañado en esa estela de rayo, pero en ese instante regresó a la normalidad.

-Modo Chakra de Elemento Rayo, o Armadura de Rayo. Ideal para defenderse de los ataques de Agua.-sonrió, sarcásticamente-Como te dije, el engaño es una rama de la imaginación. Hacer creer a tu oponente que eres débil y que utilice confiadamente una virtud, dándole a entender que ha ganado. Pero cuando sus defensas bajan le devuelves el golpe, convirtiendo su punto fuerte en su "Talón de Aquiles".

-No me lo esperaba.-dijo con sorpresa-Pero en la próxima ronda serás tú el que acabe por los suelos.

-Ambos tenemos que aprender del otro. Yo tengo que mejorar la velocidad y potencia de mis ataques. Tú debes aprender a engañar y a no depender de tus compañeros.

El Guardián asintió-Eso hacemos ahora.-dijo Jeremy, y, tras una sonrisa de medio lado, se prepararon para el siguiente asalto.

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Ellos no eran los únicos que luchaban entre ellos. Aurora (911) también luchaba contra su homóloga, sólo que en su caso lo hacían en el cielo. La Guardiana esquivaba con rapidez los ataques de su oponente, que usaba el viento como medio para luchar, usando para ello una suerte de shurikens de aire, que por el sonido que generaban al cruzar el espacio entre ellas debían estar realmente afilados. A la Guerrera le cansaba esa actitud, así que se acercó a toda velocidad a su oponente, empezando así una danza de golpes, y, para su frustración, Aurora (911) los evadía con total facilidad, era como si se estuviera burlando de ella. Por ello, generó una esfera de viento entre sus manos y lo lanzó contra su oponente cuando la tenía prácticamente al lado, con la esperanza de que le llegara a dar, pero la Guardiana simplemente destruyó el ataque con un movimiento suave de muñeca.

-¡Lucha contra mí, maldita sea!-gritó la Guerrera, a lo que la otra negó-No hasta que entiendas algo relacionado con nuestro elemento.-dijo, con una ligera sonrisa.

Aurora (910) se lanzó contra su homóloga con cara de rabia y siguió con los ataques, pero poco o nada había cambiado. Sus golpes eran cada vez más lentos debido al coraje de sentirse el objeto de burlas de la Guardiana, que parecía tomarse aquello como un juego, cuando era evidente que para ella no lo era. Llegó un punto en el que ya casi ni podía acertar el cuerpo de la otra, momento en el que la angélida dio por acabado el combate, y, con un gesto, le pidió bajar al suelo. Eso sí la sorprendió, pero al ver como bajaba, decidió seguir su petición, y se posó a pocos metros de la Guardiana, que estaba sentada en posición de loto.

-Vuestra Noelia comentó que no usaba el viento de forma eficiente, que podría usarlo, tal y como tú haces, como si fuera una espada afilada.-comentó la angélida-Eso sólo demuestra que no sabes lo que es el viento.-siguió hablando Aurora (911), mientras hacía que el aire corriera entre ellas con suavidad.

Su homóloga la miró con interés, no tanto por sus palabras, sino por su gesto, se había tornado a uno serio, como si fuera a decir algo importante- El viento es el elemento que fluye, se mueve y deforma como ningún otro lo hace, por ello está muy hermanado al agua.-comenzó a hablar.

Entonces, alzó ligeramente una mano, y en su palma se formó un mini tornado-La mayor demostración del poder del viento son los huracanes, aunque los de la Tierra no se comparan con otros, como los de Júpiter o Saturno, o incluso los ciclones que se forman en las estrellas como el Sol, y, si te das cuenta, esos vientos son puro poder capaz incluso de levantar edificios enteros... y usándolo de forma adecuada, incluso pueden desmembrar a un individuo.-Aurora (910) poco a poco asimilaba las palabras de la Guardiana, que se mostraba especialmente calmada, pese a lo que estaba contando era realmente sobrecogedor.

-A pesar de que pueda usar el viento de forma natural, tengo muchas complicaciones para elevarlo a un campo más masivo sin que eso me enloquezca. Muté con ese poder, y no necesito realmente ejecutar ningún jutsu para atacar, pero es desbordante. Aprendí que controlando desde un nivel más básico podría escalar de mejor forma hasta la cumbre de mis capacidades, y mas allá.-reconoció la Guerrera-Lo que no entiendo es por qué prefieres usar ráfagas de aire, si puedes cortar al enemigo.-reconoció.

La angélida en ese punto sonrió-¿Para qué? Es más efectivo quitarle los sentidos uno a uno.-dijo, con una sonrisilla traviesa, provocando que la otra tragara saliva nerviosa, se parecía extrañamente a Noelia (910), solo que la de su compañera era más una mezcla entre la del Gato de Cheshire y Freaky Fred.

Aurora (911) poco a poco elevaba su energía, y a su alrededor el viento se iba arremolinando-Como antes dije, el viento puede ser muy poderoso si se sabe usar bien, y si bien usarlo como una cuchilla en determinados momentos puede ser muy útil, a la larga sólo provocará que no puedas usarlo de otra manera, pues te cansarás demasiado rápidamente.-al pronunciar la última sílaba, el viento que la rodeaba se disipó de pronto, y, segundos más tarde, se pudieron apreciar en el suelo grandes cortes, muchos de ellos de varios metros de profundidad y de anchura.-Primero aprende a usar el viento de forma masiva para acostumbrarte a ello, y luego podrás darle usos mucho más específicos llegado el caso- La Guardiana entonces le tendió la mano a su homóloga, que la tomó, decidida a aprender, estaba claro que había cosas que no sabía-Pero explícame antes qué era eso de "desbordante".

-Bueno. Se supone que llegar a una considerable cúspide de poder es muy complicado. Mi problema es que suelo salirme de esos márgenes.

La Guardiana la miró extrañada-¿Salirte de los márgenes? ¿Cuáles son tus capacidades exactamente?

-Mi habilidad sobre el Viento varió en algo aún mayor, el siguiente nivel. ¿Recuerdas lo que dijo Noe sobre las Barreras Sanguíneas.-la Guardiana asintió-Conmigo pasa eso. Solo que yo no convino dos elementos, sino que domino la forma avanzada del Viento, el Elemento Tifón.

-¿Elemento Tifón?

-Me permite crear enormes huracanes, al igual que tú, pero son mucho más destructivos e irascibles.-sacó un kunai de su bolsillo-Imbuido en un arma, el Elemento Viento potencia su velocidad y su corte.-el kunai se iluminó de una estela morada-Pero con el Elemento Tifón ocurre otra cosa.-lanzó el cuchillo a nos 10 metros de distancia, y al contactar con una roca, explotó violentamente, creando una potente ola expansiva, pero ambas Auroras se mantuvieron en sus posiciones.

-¡Guau! ¡Es increíble!-aplaudió la Guardiana-Enséñame todo lo que sabes.-la Guerrera resopló, resignada, y de un gesto creó un huracán, que se expandía a gran velocidad. Aurora sonrió-Esto no será nada.-apuntó con su mano al huracán, y, de un mero movimiento, logró detener casi por completo el vendaval de aire, cosa que sorprendió sobremanera a su homologa.

-Ese Tifón que creaste viajaba a unos 600 km/h, mucho más rápido que los huracanes mñas poderosos de la Tierra, lo cual no está nada mal... Pero yo hace tiempo que dejé de entrenar en la Tierra- esas palabras sorprendieron a la Guerrera, que con un gesto le pidió explicaciones.

-Yo entreno en el planeta Neptuno, cuyos vientos son superiores a los 2000 km/h, imagino que entenderás la diferencia de potencias- sonrió divertida la Guardiana- Y ahora, explicame eso de elemento Viento- pidió

-No es Vierto, sino Tifón. Esto cuesta tumbarlo aún más. Aunque incluso a mí me cuesta estabilizarlo, y no sé que pueda pasar si esto se descontrola, aunque ya veo que si eso pasa, tu puedes pararlo

-Corrijo. Parece que sabes muy bien lo que es el Viento, y lo mucho que puede destruir.-señaló con gracia al rastro de árboles caídos y al enorme cráter donde hasta hacía unos segundos estuvo ese huracán, avergonzándola un poco-Manos a la obra. Te voy a enseñar a dominar ese potencial oculto.

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Mientras esto pasaba, las dos Electras hacían lo propio, pero en una zona realmente alejada del resto, pues encima de ellas había grandes nubes de tormenta, que no paraban de lanzar rayos realmente potentes, que provocaban fuertes explosiones cada vez que caían. En ese punto, ambas luchaban entre ellas con puños y patadas, usando la Guerrera técnicas de lucha libre que en más de una ocasión casi lograban tirar a Electra (911) al suelo. Ambas se divertían luchando contra la otra, era una verdadera danza de puños, unos esquivados y otros detenidos, unos con carga eléctrica y otros sin ella, pero desde luego todos con la intención de golpear al rival, que no cejaba en su empeño de hacer lo propio.

-No te defiendes mal, para no saber usar la energía.-comentó la Guardiana, mientras detenía el puñetazo de su oponente, y esta hacía lo propio con el suyo.

-Técnicamente el Chakra es una energía, aunque supongo que lo vuestro pinta más imponente al decirlo en mayúscula. ¡ENERGÍA!-dijo bromeando, a lo que la Guardiana rió-Y veo que no dependéis demasiado de vuestra energía.-al decir eso, se separaron y dieron un salto hacia atrás, alejándose unos diez metros la una de la otra.

Electra (911) entonces generó un rayo en cada una de sus manos, y los lanzó contra su oponente, que logró esquivar por muy poco el golpe, para lanzarle ella una esfera eléctrica, que fue devuelta por un golpe de la Guardiana con la mano. El ataque dio de lleno en el pecho de la Guerrera, que si bien no se inmutó demasiado, sí la ralentizó lo suficiente como para que la Guardiana le propinara un cabezazo, que la dejó tirada en el suelo. Esta le iba a rematar con un rayo, pero la chica se levantó rápidamente y esquivó el golpe, tras lo cual, le lanzó otra esfera de electricidad, que en esa ocasión sí dio en su objetivo. La Guardiana no se dejó impresionar, y se rodeó de su energía, dispuesta a realizar su principal ataque.

Excalibur!-del brazo derecho de la rubia salió un fuerte resplandor y un haz de luz que cortaba el suelo a su paso, pero era lo suficientemente lento como para permitir a su oponente esquivar el golpe.

-Como supongo que sabrás, los Guardianes podemos lanzar ataques a la velocidad de la luz, pero en este caso estoy conteniendo esa velocidad, no quiero cercenarte ningún miembro.-dijo, mientras su brazo se iluminaba de su característica energía de color amarillo.

Entonces, lanzó de nuevo su ataque especial, pero esa vez algo más deprisa, y así cada vez que su homóloga esquivaba el golpe. El ataque de energía era cada vez más veloz, hasta que para Electra (910) le era imposible ver el haz de luz que lanzaba desde sus brazos.

-Ni siquiera está cerca de la velocidad con la que sueles lanzar ese ataque, pero ya no soy capaz de ver su trayectoria.-reconoció la Guerrera, a lo que la otra asintió-Me gustaría ser capaz de lanzar ese ataque también.-eso sí que sorprendió a la Guardiana.

Tras la sorpresa inicial, asintió, y dejó de rodearse de su energía-Por supuesto que te puedo enseñar.- le dijo, con una sonrisa de orgullo.

La Guardiana, entonces, alzó el brazo, y del mismo salieron varios haces de luz. Estos recorrieron el espacio entre ella y su oponente en pocos segundos, pero en esa ocasión, era lo suficientemente lento como para que la Guerrera pudiera ver el ataque, aunque sólo pudo esquivar un par de los golpes de energía. En sus brazos se formaron varias líneas de sangre, que brotaban de sendas heridas. Estas no eran especialmente profundas, pero sí lo suficiente como para que dolieran.

-La clave de Excalibur reside en cómo se lanza la energía.-comenzó a explicar Electra (911)-Debes lanzar mucha energía, pero que esta forme delgadas líneas, de forma que pase de ser mera fuerza, a una aguda hoja capaz de cortar la materia.-le explicó.

-Si te confieso algo, se parece mucho a un ataque mío.-la Guardiana la miró con curiosidad-Aparte de dominar el Rayo, también controlo el Agua. Muté con ellos, y adquirí una Barrera Sanguínea, el Elemento Tormenta, que es la combinación de los dos. Puedo hacer cosas como esta.-hizo varios sellos manuales-¡Ciclo de Láser!-de la unión de sus manos surgieron varios haces de luz, los cuales fluían con velocidad y delicadeza, tal que corrientes de agua. Electra utilizó a Excálibur y ambos ataques colisionaron, pero algunos de los haces procedente de Electra (910) de bifurcaron hasta pasar las barreras de la Guardiana, que tuvo que esquivar y detener su ataque. La Guerrera también se detuvo.

-Eso ha molado. Casi tengo ganas de darte una paliza por atreverte a igualar mi ataque, pero esto no ha sido nada. Me encanta el Elemento Tormenta, y es muy interesante eso de unir la potencia de un rayo a la fluidez de una corriente de agua. Y me he percatado de que este ataque no es realmente directo.

-Exacto. Localiza al enemigo y se bifurca hasta dar con él. Es muy efectivo si hay que tratar con el problema de que este enemigo tenga rehenes. Es muy útil y efectivo, la verdad.-dijo orgullosa.

-En ese caso es hora de aprender y potenciar.-dijo Electra (911), lista para la acción.

Pero ellos no eran los únicos que entrenaban, todos lo hacían. La inminencia de la Guerra les hacia apremiar los ejercicios para adquirir poder cuanto antes. En su inmensa mayoría lo hacía en parejas o pequeños grupos, todos, excepto Jhonny. El joven se encontraba a un lado del grupo, con sus alas totalmente extendidas formando una sombra en el suelo y sus ojos iluminados como focos. Su energía estaba elevándose a toda velocidad, mientras se centraba en sus brazos. Tras dar un fuerte grito, liberó su energía, formando en el proceso una inmensa ola de poder que se extendió en una área enorme. Estaba claro que era de los más poderosos del grupo, a pesar de no tener arma o talismán y de haber obtenido hace poco su gema y, por lo tanto, haber entrenado mucho menos que sus compañeros.

-Jhonny.-le llamó alguien, y, rápidamente, el chico se giró. Sonrió al ver que se trataba de Jamily-¿Sucede algo?- preguntó.

Ella contempló la ola de destrucción que el joven había provocado y se aclaró la garganta- Yo pensaba que Asmae, siendo la Guardiana de la fe y la que iguala en poder a los Guardianes de la Luz y la Oscuridad a raya era la más poderosa... Veo ahora que me equivocaba.-ante esas palabras, el chico se sorprendió.

-Está claro que tu padre divino te ha dado un poder inmenso, y si a eso le juntamos que eres un Guardián... a saber de lo que eres capaz de hacer- dijo la mujer.

-Me gustaría saber al menos su nombre...- reconoció el chico, algo apenado, pero la mayor le restó importancia- Empiezo a pensar que los ángeles no son tan buenos como nos los presentaban-

-Puede que lo mejor sea que no lo sepas, Jhonny- añadió, para después sonreír- Lucha contra mí – Me da que soy la única que ahora mismo puede hacerte frente- dijo ella.

La maga elevó su energía, así como Jhonny, que se lanzó contra la aelida. Ella detuvo su primer golpe, pero notó como de la mano del chico salía una enorme cantidad de energía, que expulsó en forma de esfera de energía de color plata que impactó en su pecho con violencia, cosa que la mandó contra el suelo a varios metros de distancia. Pero no se dejó amedrentar, y procedió a lanzar su ataque de energía, mientras corría a toda velocidad hacia él. Cuando estuvo a la distancia adecuada, lanzó su golpe, y si bien Jhonny logró esquivar buena parte del torrente energético, parte de este le golpeó en el brazo, dejando este algo adolorido.

-He oído que puedes transformarte en.. taelida, ¿puede ser?- le preguntó, a lo que Jamily asintió - ¿Quieres ver mi transformación?- preguntó, a lo que el joven asintió.

La aelida sonrió de medio lado, y concentró su energía hasta que esta se liberó de golpe, haciendo que ella se transformara, haciendo así que su pelo pasara a ser de un color azul y sus ojos, otrora negros, pasaron a ser morados. Jhonny se sorprendió de esos cambios físicos, pero no dijo nada y se limitó a atacar a la maga con una honda de energía, la cual fue esquivada con facilidad por ella, que de un salto se colocó al lado del pelirrojo, el cual tuvo que esquivar cientos de puñetazos y patadas que ella lanzó contra su persona, pero logró detener el aluvión de golpes, lanzando una segunda ola de energía que obligó a Jamily a alejarse varios metros de él.

-Impresionante, eres el primer Guardián que logra estar a mi altura estando transformada- dijo, sonriendo. Notó entonces una ligera brecha en su mejilla de la que brotó una pequeña gota de sangre. Ella no se inmutó por ese hecho, pero le impresionó bastante.

Jhonny se disponía a atacar, cuando notó algo raro, y se giró para mirar en la dirección de esa anomlaía. Jamily le miró con sorpresa, ella no notaba nada raro.

-¿Sucede algo?- preguntó. Este le miró.

-He notado algo raro... Tengo que irme- dijo, mientras abría un portal y lo atravesaba rápidamente. Ella le imitó, no sin antes avisar al resto de aquello, no sabía muy bien que pensar de aquello.

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Gabriel se encontraba sentado en un parque. Hacía poco que aquel Universo, el del la Tierra 910, había sido reconfigurado por su poder, y la verdad es que había descubierto cosas realmente interesantes. Al principio no entendía de donde habían surgido esos seres supremos que regían aquella pequeña parte de la realidad, pero rápidamente se dio cuenta de que era precisamente de él de donde habían nacido. Cuando reordenó los átomos para evitar la destrucción, lo hizo con su poder divino, de lo cual provino la génesis que, posteriormente, creó a esos seres, que acabaron, como siempre, interfiriendo en las vidas de los seres mortales que pueblan la realidad para bien o para mal, y en este caso, como casi todos, lo hicieron para mal. Para conocer mejor la nueva historia de ese Universo, decidió recorrer la línea temporal del mismo, y ya de paso, asegurarse de que los átomos ya estaban asentándose, y, al terminar, ordenó uno de esos celestiales que se reuniera con él. Y ahí estaba, esperando pacientemente su llegada.

-Espero no haberte hecho esperar.-oyó a una voz. Gabriel no necesitaba darse la vuelta para saber quién era. A su lado se sentó un hombre de unos treinta años, de pelo largo hasta los hombros de color castaño y poblada barba del mismo color, con los ojos de color café. Su piel era morena, y llevaba unas ropas sencillas, sudadera azul con vaqueros y zapatillas de correr.

-No lo has hecho, Yahveh.-le respondió el Arcángel, mientras le tendía un helado de chocolate que acababa de hacer aparecer. Este lo tomó como si ya se lo esperara, y comenzó a comer, al igual que Gabriel.

-Perdónanos, Gabriel.-pidió al rato el ser-Tú le diste una segunda oportunidad a este Universo, y nosotros lo único que hemos hecho ha sido mancillarlo de nuevo con corrupción y odio.

-No sois los únicos a los que le ha pasado.- comentó el aludido-Hasta los seres de luz pueden acabar en las tinieblas si no tienen cuidado, yo mismo lo vi con mis propios ojos.-Yahveh sabía bien a lo que se refería-Lucifer cometió errores, al menos vosotros los asumís, al menos tú, y eso ya es un paso adelante- Gabriel suspiró-No puedo pediros que luchéis en el Apocalipsis, bastante tenéis con la que se os viene encima-añadió el Arcángel.

Yahveh dejó a un lado el helado y miró a su interlocutor- Tenemos poder, y mucho, no por nada tú nos creaste... Padre.-dijo, con seriedad.

El aludido le miró con diversión-Me haces sentir viejo al decirme eso.-bromeó, pero el dios no estaba de bromas, así que rápidamente adoptó una actitud seria-Vosotros estáis al nivel de un Serafín, lo cual no es suficiente para enfrentaros a uno de mis hermanos, y muchos de vosotros ni llegan a ese nivel, así que si os tenéis que enfrentar a uno de los Caballeros de Infierno estaríais en problemas serios.-le advirtió.

Yahveh sonrió de medio lado- Si nos quieres probar adelante, pero imagino que ya sabes que entre los Guerreros que has reclutado hay uno que tiene relación con alguno de nosotros.-Gabriel le miró expectante.

-Sé que Aelita Schaeffer tiene relación con seres celestiales, y sé perfectamente cual es.-Gabriel se levantó, y rápidamente fue seguido por el otro.

Anduvieron en un silencio cómodo hasta un árbol, un roble, que reaccionó rodeándose con una energía verde, que pasó rápidamente al suelo, que irradió un enorme poder.

-Lo supe al darme cuenta de que vuestra existencia se debe a mi poder.- comentó el Arcángel-No tenía la energía de un ángel, pero sí de algo bastante parecido, y vosotros sois los únicos relacionados con el Cielo de este Universo, así que uno de vosotros debe ser el padre de esa jovencita.

-Podría ser el caso, pero no es así. Sigue siendo la hija de Waldo Schaeffer y Anthea Hopper, y lo será hasta el fin de sus días. La cuestión al caso es su ascendencia, y desde luego en sus venas corre sangre cuyo origen no es de este mundo.-sonrió ladinamente-Te gustaría sospechar de tí, ya que te encantan las pelirrojas, pero va a ser que no.-una gota resbaló por la sien de Gabriel, sintiéndose ofendido por eso último-Es el mismo caso de Johnny. Ella parece ignorarlo, aunque ya más de uno se lo ha dicho, entre otros ese tal Seriel.-Gabriel asintió a eso.

-Ese ángel sabe que algo se cuece y creo que pronto descubrirá la verdad, y seguramente nada podrá evitarlo, tiene muy buenos informantes en el Cielo.-añadió.

-¿Te preocupa lo que un simple ángel pueda hacer?-preguntó con sorpresa, pero Gabriel negó.

-No es eso, pero me sorprende su naturaleza, normalmente no tienen capacidad de decisión, sólo siguen órdenes. Es realmente interesante.-dijo el Arcángel.

-Entiendo... ¿Quieres que investiguemos eso?-preguntó, a lo que Gabriel asintió.

-Si lo queréis, sí, pero no desatendáis vuestras obligaciones aquí.- pidió, a lo que Yahveh rió.

-¿Obligaciones?-preguntó con sarcasmo-La práctica mayoría de ellos abandonó este planeta hace milenios, creyendo que este mundo estaba mejor sin que ellos lo supervisasen, incluso suprimieron el poder oculto de sus familiares terrestres y les disminuyeron la esperanza de vida para que se adaptasen y pasasen desapercibidos. Solo han regresado en fechas recientes para ver si aún quedan descendientes suyos con vida. Pero casi todas las líneas de sangre perecieron con el paso de los siglos. Tantas guerras, conspiraciones e intrigas han hecho que se extinguieran. Algunas de las pocas descendencias que se mantuvieron con vida fueron las que abandonaron este mundo junto con ellos. En la actualidad quedan muy pocas líneas de sangre con vida en la Tierra, o bien muy diluidas u ocultas del conocimiento público, una de ellas es la de Aelita. Y parece que la Profecía se está cumpliendo. Antes del "Despertar de los mega-humanos" ella desarrolló capacidades pre-cognitivas, ver el futuro a través de los sueños, al igual que un descendiente mío muy conocido. Y también es la primera de su línea en manifestar habilidades superiores desde hace 2000 años.

-Una profecía sobre Aelita.-era algo que no se le había pasado por alto en su viaje a través de la cronología de la Tierra 910, conocía de sobra lo que implicaba, pero aún no se atrevía a conjeturar nada. Ni siquiera conocía tan a detalle ese mundo, solo lo meramente superficial. A esas alturas no tenía tiempo para investigar asuntos tan concretos. Y aunque sospechara qué se cocía entre bambalinas, le faltaba el tiempo para siquiera pensarlo. Tal vez cuando todo acabara.

-Exactamente. "Una joven de ojos verdes que reunirá a los entes protectores y combatirá a la bestia de todas las bestias. Acabará con el origen de todos los males y su brazo ejecutor, la mano que mece el destino del mundo y lo ahorca en su alargada sombra."

-Y os estáis preparando para lo que pueda suceder. Tenéis vigilados a los Guerreros Lyoko.-sonrió-Es digno de admirar el que tú no hallas desistido de vigilar este mundo, a pesar de lo crueles que pueden ser los humanos.

Suspiró-No es que existan precisamente muchas especies inteligentes que tomen decisiones justas. Los humanos son solo un grano de arena más del montón de especies inteligentes que existen en el Universo, y los patrones son básicamente los mismos. Egoísmo, codicia, destruir lo que sea para ganar poder, incluso si se trata del propio planeta… Parecen ser el aspecto propio de una especie inteligente. Y fuera de nuestras habilidades, los que nos proclamamos como "Dioses", solo somos parte de una civilización que buscaba expandirse por el Universo, hasta que se topó con la Tierra, gobernándola por millones de años. Y buscando un poder más allá de toda comprensión, que resultó en una perdición. Lo que somos ahora tan solo es una consecuencia de decisiones duras, guerras y maldiciones. Y maldigo el día en que alguien pensó que ser dioses era lo mejor, que lo merecíamos. Solo es decadencia moral y sobrevaloración superficial.-el rostro de Yahveh permaneció sombrío.

-Creo que mi padre jamás me había planteado ese tipo de afirmaciones. Resulta, hasta cierto punto, divertido escucharlas de tí.

-Eres como mi hijo.-rio-Tan solo pensaba en cortejar a pelirrojas y no preocuparse de los problemas, aunque era y es alguien increíble. Echo mucho de menos a mis hijos.-Gabriel rió.

-En cierta forma todo es un resultado de mi intervención, pero a la vez no lo es. Creo que el único padre aquí deberías ser tú.-Yahveh rió-Me agrada que por lo menos la relación de mis hermanos y yo fuese distinta en esta realidad.

-Sí. Separados erais asombrosos, pero unidos no existía fuerza que se os opusiera. Lucifer era el prodigio, y aún sigo sin entender qué pasó para que la historia lo convirtiera en un villano.-parecía bastante fastidiado, y Gabriel solo pudo sudar la gota gorda, cansado.

-Cosas de la Realidad, supongo. En fin. ¿Y qué tenéis pensado para esta situación?-preguntó, volviendo a la seriedad.

-Por el momento seremos eros observadores, y actuaremos según se desarrollen los acontecimientos. Por otro lado, está el Apocalipsis.

Se quedaron un tiempo en silencio, en el que ambos reflexionaban sobre la situación. El Apocalipsis era grave, de eso no cabía duda, pero otro tema a tener en cuenta era lo que había pasado hacía miles de años en la Tierra 910 y que también tenía una importancia capital, sobre todo para el desarrollo de la humanidad. Amos temas eran muy críticos.

-¿Cuando tienes pensado volver a la Tierra?-preguntó Yahveh.

Gabriel tardó en responder, pero finalmente lo hizo-Sólo he venido a revisar este Universo, nada me gustaría más que quedarme, pero me temo que es imposible.-aseguró.

Yahveh asintió, en ese rato se había terminado el helado, y se disponía a tirar el envase a la basura, cuando vio como la tarrina desaparecía de su mano.

-Mi hermano Azrael se pondrá en contacto con vosotros regularmente para saber la situación en esta realidad.-le informó el Arcángel-La Realidad entera es el tablero de este juego, así que tenéis que estar atentos, al más mínimo indicio de energía demoníaca, avisad.-ordenó. Su receptor asintió-Recuerda, manteneos al margen de las peleas, pero estad atentos a lo que pueda pasar.-Tras eso, Gabriel desapareció de allí en un instante, dejando sólo a Yahveh.

-La cruel víbora llamada Destino. Envenenando siempre a las víctimas que se cruzan en su camino a través de los tiempos.-reflexionó-Posiciona y seduce con el fruto prohibido, la génesis de todas las desgracias. Malditos son los que caen bajo su influjo, abandonándose a la locura y la codicia más destructiva de todas.-luego se marchó.

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En un bar a las afueras de Boulogne-Billancourt, una mujer pelirroja se dedicaba a despachar a los últimos clientes al final de su jornada, mientras un compañeros suyo más joven atendía a otros clientes.

-Que te vaya bien- le dijo ella, mientras salía de la barra y se despedía del chico, que simplemente la despedía con una mano, mientras parte de los parroquianos de la tasca la despedían alzando sus jarras de cerveza y gritando su nombre.

Ella sólo se rió y les lanzó un beso, disponiéndose a salir de allí. Fue entonces que las luces del bar parpadearon.

-Joder...- gruñó ella, mientras revisaba los fusibles, que se encontraban en un lateral del edificio. Se encontraba cercionandose de que todos estaban bien, cuando notó a alguien detrás de ella.

-¡Azrael, que susto, la madre que te parió!- chilló ella, mientras le daba un golpe en el pecho. Él sonrió ligeramente- Por estas cosas me gustas tanto, me hablas como si fuera un humano normal- dijo, mientras tomaba sus manos entre las suyas.

Ella suspiró – Perdona, pero últimamente ando estresada, el niño está... Bueno, ya sabes- dijo ella, con evidente agobio en la voz. El rostro del arcangel se tornó serio – Lo sé, por eso estoy aquí- dijo, mientras le entregaba a la mujer un colgante, que se lo colocó con delicadeza.

Ella observó el presente con curisoidad, era de color plata con extrañas letras en su periferia, con un par de alas talladas a ambos lados- Es un colgante enoquiano, con el estarás protegida de cualquier cosa, ni los ángeles se atreverán a acercarse- dijo él, para luego colocar sus manos en el torso de ella.

Sus manos entonces se iluminaron y ella notó una enorme energía recorrer todas sus entrañas- Y por si eso no es suficiente, ahora estás protegida por mi poder, nada ni nadie se atreverá a tocarte- le dijo.

Ella bajó el rostro- ¿No es esto demasiado? Podrían sospechar- dijo, pero Azrael negó – Mis hermanos saben de sobra quien eres tú y Jhonny, pero no se atreven a haceros nada por que no me quieren de enemigo- dijo él.

-Se lo debes decir, a veces se pone muy pesado con saber quien es su padre, y ya viste la gema, TIENE que saber la verdad, Azrael- ante eso el arcangel sólo la acarició, para después desaparecer inmediatamente de allí.

-Si tu no lo haces... lo haré yo- dijo, mientras andaba con decisión a su coche, que se encontraba aparcado a unos metros de allí.

Se disponía a arrancar, cuando en el espejo retrovisor vio a alguien. Se tensó al ver que no era Azrael de nuevo- ¿Quien eres?- preguntó ella, arrugando la nariz por el intenso olor a azufre que emanaba del tipo sentado en la parte de atrás, cuya cara quedaba invisible por falta de luz.

-Soy Gamma- dijo el demonio, mientas se acercaba ligeramente a la mujer. Ella sacó de su chaqueta una espada plateada y se la colocó a Gamma en el cuello.

Él alzó por instinto el cuello al notar el filo del arma contra su piel- Veo que los rumores no eran falsos- comentó, mientras separaba ligeramente el arma de su cuerpo con un dedo.

Ella le invitó a hablar con la mirada- Veras cariño, yo quiero evitar tanto el apocalipsis como tu novio, así como tu hijo, así que me gustaría que sirvieras de enlace entre los tres, juntos podríamos hacer bastante- ella se mofó.

-¿Y por que debería confiar en un demonio?- dijo ella, a lo que Gamma respondió señalando su colgante- Con eso de ahí estás más protegida que el Presidente, y me da que es tan poderoso que ni te lo podría quitar un ángel- Gamma, de un veloz movimiento, intentó arrebatarle el colgante, pero una fuerte descarga proveniente del mismo lo evitó.

Ella le miró seria- Al igual que tú no quiero el Apocalipsis, vendría mal para el negocio- reconoció- Intentaste matar a los amigos de mi hijo, creo que eso son motivos de sobra- le espetó ella.

Gamma sonrió ligeramente y le tendió un papel- Si cambias de opinión, contacta conmigo- ella lo tomó con sorpresa, no se esperaba que el demonio tuviera un móvil. Tras echarle un vistazo rápido, fue a encarar al ser, pero este había desaparecido de allí.

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Un abrazo muy fuerte a todos los lectores venezolanos, que tanto sufren en su país, pero que aún así son de los que más leen este fic! Agradecer a DarkClaw1997 por su inestimable colaboración en este capítulo!

Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who.