15. Ese mayordomo, sin palabras.
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El aire era seco. Todo permanecía impecable, dentro de su sitio y eso me irritaba. Yo estaba acostumbrada a los grandes desastres y de pronto llegar a un lugar tan limpio y correcto me sacaba de quicio, suena extraño pero es cierto.
Me sentía incomoda e indeseada, como un adefecio o un error de la naturaleza.
Dios ¿Por qué me pones con toda esta gente?
La cuestión era que me hallaba sentada en una cómoda silla frente a un escritorio de roble donde un recatado y trajeado abogado rebuscaba y acomodaba algunos papeles sobre el escritorio, a mi lado en otra de las sillas se hallaba un hombre ya anciano… a su lado y de pie un hombre de no más de cuarenta y pocos y de bellos ojos azules que me examinaba con la mirada pero que hombre era ese, claro, de mi otro lado estaba el perfecto Sebastián sin quitarme los ojos de encima ¡Samantha calla ya!
Dios, ya enserio ¡¿Por qué me pones a mí la enana promedio entre tanto hombre guapo?! ¡Dímelo!
Respiré hondo, me acomode la ropa y me acomode el cabello detrás del oído.
Tranquilízate, tranquilízate, tranquila, tranquila… ese era mi mantra personal del día.
Sentí nuevamente como una bola peluda rozaba mis piernas frotándose con fuerza, miré al adorabilísimo Pomerania sentado a mis pies viéndome con sus ojos café como implorándome que le acariciara y movía la cola emocionado.
Llevaba media hora ahí, resistiendo el impulso por tomar al pequeño y peludo animal en mis brazos y acariciarlo y estrujarlo, pero, debía contenerme, yo era una mujer adulta completamente madura… una seria y reconocida escritora y podía aguantar la cara de ese hermoso y tierno animal… ¡Al diablo!
Y tomé al esponjoso perro entre mis brazos, el chillaba lamiéndome la cara y ni me importó el llenar mi vestido negro de pelos anaranjados.
Creo que cometí el peor error en lo que iba del día, pues, el recatado abogado apartó la vista de los papeles para verme como si me hubiese tirado un gas o algo por el estilo.
Escuché un carraspeo fuerte a mis espaldas y me gire aferrando al canino a mi pecho, Demian en un pulcro traje negro se asomaba por la puerta del despacho conteniendo una carcajada. Le fulmine con la mirada y el solo me sonrió burlón mientras se acercaba hasta quedar detrás de mi, apenas pude ver como Roseanne entraba a la habitación con mi silla de ruedas.
—Lamento el retraso señorita— me susurró Demian posando sus fuertes manos en mis hombros.
— ¿Qué hace el aquí?— reclamó el sujeto de los bonitos ojos con un deje de reproche.
— ¡Ah! Evan, que gusto es verte después de tanto ti…— dijo Demian amigable pero en medio de su charla un puño se estampó contra su cara de galán de televisión.
Solté al Pomerania completamente enfurecida e impotente por no poder agarrar a golpes al agresor de mi simpático padre así que me limité a dedicarle mi mirada más amenazante.
— ¡¿Qué haces pedazo de imbécil?!— vociferé con rabia, si Demian hubiese tenido tiempo para hablar habría dicho justamente lo mismo.
Evan y sus ojos azules me miraron furibundos y apretó los dientes mientras se sobaba la mano.
Roseanne ayudó a Demian a levantarse y un joven que hasta entonces no había notado que existía se acercó tomando por los hombros a Evan intentado frenar la inminente pelea entre los dos.
El anciano sentado a mi lado ni se inmuto, como si aquello no hubiese pasado, solo se limitó a revisar por millonésima vez la hora en su reluciente rolex de oro.
Aquello enserio me hizo rabiar.
—Mira, no sé quien rayos seas ni porque estas aquí, la verdad no me importa y ni quiero que me lo digas, pero… ¿Podrías intentar tener respeto por mi madre y no golpear gente como un imbécil retrasado?— dije intentando contenerme pero sin evitar el arrastrado y venenoso tono de mi voz.
De haber tenido mis extremidades bien sanas me habría arrojado contra él pero, ya saben, mi bendita suerte… así que ese par de sujetos se mantendrían a salvo, por ahora.
Él bufó sin poder dirigirme la mirada y regresó a su sitio a lado del viejo. El otro muchacho me miró anonado pero enseguida se giró manteniéndose a un extremo de Evan como un perro asustado.
El Pomerania ajeno al asfixiante ambiente que se había formado estaba sentado en mi regazo y ladró reclamando por más mimos y caricias. Atendí al perrito sin dudar rascándole por detrás de las orejas.
Dios… lo que daría porque en lugar de este pequeño infierno estuviese encerrada y sentada frente al escritorio con una enorme taza de café caliente en mis manos y en lugar de ese peludo perro en mi regazo estuviese la elegante Sue ronroneando y dándome ánimos. Ah… realidad, como te odio.
Miré por el rabillo del ojo al par a mi derecha, Evan miraba al abogado con sus amenazantes ojos azules (igualitos a los de Lilian) prendidos como si fuesen llamas azules, pero el abogado seguía ensimismado en su trabajo de poner todos los papeles en orden. Más allá de su furica y rabiosa mirada se le veía sumamente triste, había ojeras por debajo de sus ojos apenas notorias y algo hinchadas como si no hubiese dormido en días y hubiese llorado a mares a pesar de su porte bien refinado y elegante, vestía un elegante y seguramente costoso traje negro, una camisa celeste y una corbata azul cobalto, su vestimenta hacía resaltar su pálida tez y sus cabellos negros y perfectamente peinados hacía atrás lo hacían verse más alto (si es que era posible). Aun si no podía negar el posible parentesco con ese sujeto me negaba a admitir que alguien tan bien parecido fuese pariente mio.
Yo era la enana promedio con la elegancia de un toro en una cristalería.
Así que seguí mimando al perrito pasando las manos por su espeso y largo pelaje rojizo.
Escuche la puerta caoba del despacho abrirse con un rechinido y un taconeo apresurado resonó por el alfombrado suelo del despacho, luego se escuchó otro par de pies y después un rechinido me dio a entender que la puerta se había cerrado.
— ¡Oh lamento tanto el llegar tarde! Mi vuelo se retrasó y apenas y pude dar con la dirección—, alego aquella femenina voz, el esponjoso perrito se bajó de mis piernas y corrió en dirección a donde el ruido de los tacones seguía resonando.
Me volteé, solo para sentirme más insignificante y terminar por destruir mi amor propio; una despampanante mujer de cabellos castaños estaba ahí contoneándose sobre unos enormes tacones de aguja como si caminase descalza en la playa. Era altísima, santa madre… ¡¿Dios, enserio, dime, dime porqué demonios pones a toda esta gente salida de concursos de belleza frente a mí?! ¡Ya destruiste mi ánimo lo suficiente, para ya!
Después de recobrar la compostura, me sentí pequeñita como una oruga bebe enfrentándose al mundo, arrastrándose huyendo de los pájaros y otros insectos más grandes, bellos e imponentes que yo… me estoy volviendo loca, lo sé.
La espectacular mujer con su silueta de modelo de bikinis que se notaba aun encima del traje negro que le sentaba tan jodidamente bien se contoneo en mi dirección mientras el Pomerania paseaba feliz de la vida a sus pies.
Me miró con sus grandes y luminosos ojos color miel llenos de lágrimas y tomó mi rostro haciéndome girar bruscamente, me besó las mejillas y creo que su labial fucsia quedo bien marcado en mi pálida piel, luego con una fuerza de la que le creí incapaz me levantó de la silla y me estrecho contra su pecho de proporciones gigantescas.
Creo que comencé a ahogarme entre tanta personalidad y afecto de la mujer.
Me soltó cuando ya estaba viendo estrellitas en lugar de caras ropas de diseñador y olor a chanel #5.
—Tiffany Aspen a tu entera disposición mi cielo ¡Lamento tanto lo de Lili! ¡Querida, ella y yo éramos tan buenas amigas en aquellos tiempos! Como la extraño…—, sollozó tomándome de las mejillas y sentí sus uñas de acrílico encajarse en mi carne, de un gesto lo más gentil posible aparte su voluptuosa persona de mi cara ¿Ya e dicho que no estoy acostumbrada a tales muestras de afecto tan empalagosas?
Hasta entonces reparé en su bien marcado acento francés y con el amor propio más pisoteado que antes esbocé un intento de sonrisa y le apreté la mano a modo de saludo.
—Samantha Carson— susurré con la voz medio ahogada.
Volvió a besarme las mejillas con los ojos cayéndose de lágrimas como si hubiese visto a un cachorro enfermo en lugar de una chica enfadada.
Se irguió con toda su estatura y luego abrazó a Sebastián y repitió aquel acto empalagoso besándole ambas mejillas haciéndose la sufrida.
Tiffany Aspen si no te quitas de encima de mi mayordomo a la cuenta de tres enserio que te mato ¡No quieras ascender más lugares en mi lista negra!
— ¡Tú debes ser Richard el futuro esposo de mi ahijada! ¡Lili habló tanto de ti por teléfono!— gritoneo con jubilo aferrándose más a Sebastián.
Es oficial… mi amor propio no existe el día de hoy ¿Alguien tiene algo con lo que pueda suicidarme? Lo que sea sirve, pero dénmelo ya…
Entonces todos los presentes en aquel pequeño infierno vieron al demonio como si quisiesen asesinarlo, como un pedazo de basura repugnante en lugar de verlo como el jugoso trozo de carne que era.
Me encogí ahí, furiosa, triste, decepcionada y avergonzada no solo porque las palabras de la tal Tiffany fueron como llevarme un dedo a mi enorme yaga haciéndome recordar en un momento tan inoportuno a mi prometido si no porque ver a tantas personas que enserio tenían algo que ver conmigo, eran mi familia, tan enojados conmigo me hacía sentirme aún peor de lo que ya me sentía.
Quise corregir la situación pero no tuve el valor para alzar el rostro y ver al demonio, así que seguí calladita mirando con suplica al abogado que seguía como si nada haciendo su trabajo.
El otro par de pasos que había escuchado tomaron la forma de un devastado hombre que si mal no estaba tenía casi la misma edad que Lilian, era rubio, se veía pequeño en comparación de los demás pero sin duda era más alto que yo, no era tan deslumbrantemente apuesto pero de que era guapo era guapo, tenía unos hermosos ojos verde esmeralda los que se llenaron de odio al ver Demian y luego al ver al viejo quien por millonésima ves en lo que iba del día revisaba la hora en su rolex. Sin embargo se fijo en mí viéndome con melancolía y algo más que en ese momento no pude descifrar pero a juzgar por el gesto furibundo que Demian le regresó al percatarse de cómo me miraba supuse que sería algo como un gran y desmedido cariño.
Redirigí mi vista al abogado quien por fin había dejado de acomodar la tanda de papeles de su escritorio y me miraba con detenimiento, pude leer un gran "Lo siento tanto" pintado en sus ojos negros.
Nuevamente mi interior se revolvió y no pude evitar abrazarme a mi misma de solo recordarlo.
Rebobinemos la cinta un poco, hace casi dos días… el mismo día en que me besuqué con Sebastián, el mismo día en que la zorra de Charlotte se le insinuó a mi asistente, el mismo día en el que regresé por primera vez en años a la cabaña del lago de mi difunta abuela, el mismo día en que la temperamental Lady y yo nos rencontramos, el mismo día en que Bruno y yo volvimos a hacernos bromas y en lugar de ver al debilucho chico de hacía unos años me topé con el trozo de bistec más jugoso que había visto en muchísimo tiempo (Luego de Sebastián por supuesto), el mismo día en que el demonio y yo habíamos tenido una de las más escandalosas e irracionales peleas en lo que iba desde que nos conocimos, el mismo día en que decidí no hablarle porque soy tan poco madura y miedosa, el mismo día en que Evangeline de la peor manera me pudo decir que Lilian estaba moribunda, el mismo día en mi impulsiva e irracional forma de actuar me hizo huir dramáticamente montada en una yegua nerviosa al interior del bosque, el mismo día en que las serpientes se convirtieron en mis oficiales enemigas naturales, el mismo día en que me caí de Lady y me rompí una pierna, el mismo día en que casi muero desangrada como una sucia prostituta sobre el lodo y abandonada en medio del bosque, el mismo día en que deliré viendo a mi prometido, el mismo día en que conocí a mi padre bilógico y me enteré de que no era un violador como me habían hecho creer sino un hombre bien parecido con el que compartía un sin fin de rasgos físicos y el humor delirante que en veces tenía, el mismo día en que visité a Lilian con toda su excentricidad y locura sacándome más de un estremecimiento, fue también el mismo día en que la existencia de los shinigamis se convirtió en un hecho para mi y descubrí que la muerte no estaba envuelta en la obscuridad si no que vestía de rojo, era bien guapo, se contoneaba con gracia en enormes tacones y muy para mi desgracia bateaba para el equipo contrario y portaba una ronroneante motosierra, también fue el mismo día en que algunos de los oscuros y extraños secretos de mi familia salieron a la luz, me vi envuelta en una realidad que aun me aterra de sobremanera y mi linda y angelical madre dio su último suspiro en mis brazos.
Así es, Lilianne Ivette Emerson Phantomhive para su familia, la Lili de Grell y mi Lilian Carson había muerto.
Demasiadas emociones para un solo día… lo sé.
Regresando al último momento del capitulo anterior (¡Ja!) luego de que el corazón de mi madre dejase de latir y su respiración se extinguiera permanecí inmóvil aferrada al abrazo de Lilian, apenas y podía procesar información… era como un cascaron vacío y no volví a derramar ni una sola lágrima.
El pelirrojo shinigami me miró como entendiendo mi dolor y besó con ternura una de las manos frías e inertes de Lilian, me apartó de su cuerpo pero yo pataleé exhausta.
— ¡No seas necia niña! Ella ya se ha ido… tienes que dejarla ir— recuerdo claramente que dijo, se le oía muy triste y asentí sintiendo que si no me daban un abrazo pronto me desboronaría así que a pesar de la mala impresión que había tenido de Grell hacía unos minutos antes lo abracé enterrando la cara en su gabardina roja aun consciente de lo amenazante que podía resultar su cercanía con mi desafortunada vida y la motosierra que sostenía sin dificultades con la otra mano.
Por primera vez en toda mi vida deje mi orgullo de lado y mi impenetrable burbuja que me mantenía incapaz de llorar se resquebrajo, como nunca antes deje que me vieran frágil e indefensa, emotiva, devastada pero no pude llorar otra vez… ya no tenía más lágrimas para llorar y el nudo en la garganta apenas y me dejaba respirar así que en silencio me aferré al pelirrojo buscando consuelo.
Muy en el fondo de mi me hubiese encantado que ese abrazo hubiese sido con alguien más, me refiero al estupido Sebastián pero en esos momentos estaba demasiado dolida como para verlo sin comenzar a gritar y enserio necesitaba algo del silencioso y reconfortante consuelo que en ese momento me proporciono Grell.
Grell tensó su cuerpo por un minuto, quizá sorprendido por mi impulsivo abrazo pero se relajó en un instante y me correspondió el abrazo pasando una de sus enguantadas manos por mi maraña de cabellos acariciándolo con lentitud.
Escuché como el motor rugió imponente, pero no me atreví a preguntar nada, solo me quede ahí con los ojos fuertemente cerrados y aferrada al pecho del shinigami.
Escuché que dijo unas palabras las que distinguí vagamente como "Adiós querida amiga, yo la cuidaré" y luego deje de sentir su mano en mi cabeza, los músculos de sus brazos se movieron como si alzara el aparato por sobre nuestras cabezas y luego escuché como los dientes metálicos desgarraban la carne haciendo que todo mi ser se tambaleara tembloroso. No duro mucho, de inmediato el estruendo de la motosierra se calló y oí el leve sonido del metal al encontrarse con el piso.
—Lo hice lo más delicado posible querida, solo porque es mi linda Lili… ahora ya descansa en paz, ya es feliz—, dijo abrazándome una vez más y se apartó de mi con lentitud, haciendo que quedáramos cara a cara.
Sus ojos verdosos me miraron con detenimiento analizando mi rostro inexpresivo y vacío, siempre me habían dicho que mis ojos eran muy inexpresivos y fríos, como si mirases el vacío… el gélido y crudo vacío en mi mirada. Casi sonreí ante la ironía pero intente mantenerme firme por medio segundo más.
Grell se dio media vuelta y tomando su ensangrentada sierra echándosela por sobre uno de los hombros fue hacía al balcón y me dedicó una última mirada.
—Fue un placer niña, nos volveremos a ver pero intenta que no sea tan pronto—, dijo con una felina y afilada sonrisa en su rostro e hizo un gesto con la mano como mandando un beso al aire y se fue dando un salto hacía el exterior.
Justo cuando perdí de vista al singular shinigami el ajetreo llegó a la habitación, Roseanne y una horda de médicos y enfermeras prorrumpieron la habitación haciendo un escandalo. Comenzaron la labor de intentar resucitar el cuerpo muerto de mi madre, le entubaron y le inyectaron epinefrina con la esperanza de que volviera a la vida, con las paletas y el equipo para resucitarla lo intentaron más de cinco veces pero nada funciono, ella ya estaba muerta.
Si entendía bien todo lo que implicaba la palabra shingimi, el trabajo consistía en recoger las almas de los muertos para que fueran juzgadas y llevadas ya fuera al cielo o al infierno. Estaba segura de que mi linda Lilian iría al cielo así que me sentí un poco más aliviada porque ella ya no estaría aquí sufriendo, pero eso no calmaba el gran vacío y el gran dolor del momento.
Constataron su muerte, fue declarada muerta por los doctores a las 11:56 de la noche el martes 5 de Junio por un paro cardiorrespiratorio.
Roseaanne lloraba sin control y me abrazó completamente deshecha, no era el momento correcto como para decirle que sus abrazos me asfixiaban así que intente proporcionarle tanto consuelo como Grell me dio a mí.
Mi mascara de indiferencia volvió a su sitio y toda emotividad se diluyo de mi cuerpo, pero hice un esfuerzo cuando logré ver al demonio, de pie en el marco de la puerta incapaz de dar un paso más… miraba con detenimiento el cuerpo inerte de Lilian, no había ni una sola pizca de emoción en su rostro y cuando se dio cuenta de que yo le estaba viendo me miró, me miró de pies a cabeza como revisando si yo estaba bien y entera, casi se sorprendió al verme de pie… con toda esa conmoción ya ni sentía el dolor físico de apoyar la pierna enyesada en el suelo. Le miré con cólera y toda la frialdad y crueldad que retenía en mi interior, sus facciones se endurecieron como dándose cuenta de que había hecho algo terrible e hizo ademan de acercarse hacía mi pero de inmediato Roseanne me colocó en la silla de ruedas y me llevó lejos de esa habitación.
Jamás agradecí tanto la sobreprotección de la enfermera, se mantuvo pegada a mí, atendiéndome y cuidando de mi persona durante lo que resto del día hasta que caí rendida en un profundo sueño.
Volví a ver al niño en mis sueños… pero era diferente, lo soñé sentado en una mesa, vistiendo un traje muy fino y elegante de color verde bandera, me evocó a recordar la Inglaterra victoriana como si me hubiese transportado en el tiempo a la pomposidad de aquella época.
Estaba sentado manteniendo un porte muy adecuado y recto para una persona de su edad y el ojo donde vi la reluciente marca del contrato era cubierto por un parche negro, daba unos aires de imponencia y autoritarismo impresionantes y mantenía una sonrisa arrogante y falsa, sin embargo sus ojos seguían reflejando esa tristeza inmensa como si deseara algo pero no pudiese obtenerlo.
Bebía té en un precioso juego de porcelana lleno de detalles y comía pastelillos de chocolate haciéndole ver tierno e infantil. Había una sombra negra pegada a sus espaldas y vislumbré un par de ojos rojos en la figura que me resultaba irreconocible.
Mi sueño terminaba ahí, viendo los ojos rojos que me atravesaban como encajándose dentro de mi.
Para cuando desperté ya era un nuevo día y había dormido tanto que comenzaba a oscurecer.
Me encontré con Demian quien se veía desesperado yendo de allá para acá dando vueltas por la habitación donde estaba durmiendo, me saludó intentando parecer calmado y con una leve sonrisa forzada. No ocultó su preocupación y me interrogo preguntándome como me sentía y chequeo mi pierna al menos una centena de veces hasta estar completamente seguro de que no había agravado mi lesión.
Un poco más calmado y luego de que Rose me llevara algo para comer, tragué como cerdo y pedí doble ración; Demian me pidió que firmara unas formas… era una forma del crematorio, solo yo podía firmarla porque era el único familiar directo y autorizado para que el cuerpo de mi madre fuera incinerado tal y como ella quería. Me moleste con solo saberlo, después de todo los Phantomhive seguían sin mostrar sus narices aun sabiendo que mi madre acababa de morir.
Roseanne aclaró que se les avisó de inmediato a los familiares de Lilian pero todos justo ahora estaban en Inglaterra y se tardarían varias horas en llegar, pero eso no redujo mi molestia… de hecho me enojé más sabiendo que era inminente el hecho de conocer a esa horrible y maldita familia.
Unas horas después, luego de charlar con Demian sobre los acontecimientos y circunstancias de la muerte de Lilian y otras cosas… Sebastián hizo su aparición, su presencia bastó para derrumbar gran parte de mi barrera a prueba de sentimientos y mi estabilidad mental. Demian no dejo que siquiera me dirigiera palabra, de pronto se portaba muy sobreprotector y agradecí al cielo y a mi suerte que las cosas pasaran de esa forma porque yo aun no estaba lista para afrontar el mundo exterior.
Así que protegida y escudada bajo la agradable presencia de mi padre bilógico fui en su compañía, un rato al centro de Appleton Lakes a conseguir algo de ropa para el funeral de Lilian el que se haría al día siguiente en cuanto los Phantomhive nos honraran con su presencia (nótese el odio con el que dije lo último).
Hablé con Jess por teléfono la mañana siguiente (Para que se entienda, esta mañana lo había hecho) aclarándole porque no había regresado a casa pero sin ahondar en detalles o mi pobre amiga sufriría una crisis nerviosa por mi culpa. También telefoneé a Frank avisándole que llegaba hoy mismo en la noche para que dejara de preocuparse porque para mi suerte había perdido el celular nuevo y seguramente el pobre me hablaba por teléfono como un loco.
Después de arreglarme Roseanne vino por mi para irnos a la capilla dónde se efectuaría el funeral, Demian se había ido al trabajo a atender unos cuantos pendientes con algunos de sus pacientes y posponer algunas cirugías para pasar un poco más de tiempo conmigo.
Acabado el funeral un recatado y trajeado hombre de cabello cano e inescrutables ojos negros se acercó a mi pidiéndome que le acompañara, se presentó como Gregory Lambert el abogado de Lilian y padre de Roseanne (Eso me sorprendió demasiado ¿Cómo era posible que la dulce y maternal Roseanne fuese la hija de un viejo tan recatado y frio?).
Volviendo al tema, Gregory me pidió que lo acompañara para la lectura del testamento de Lilian la que se efectuaría en Bridgeport no sé porque razón, en una casa justo en el corazón de la ciudad lo que me intrigaba tanto que casi me eché a reír por los nervios.
Así que dentro del Mazda negro con interiores de cuero mis nervios se dispararon hasta las nubes, en ese momento deseé con toda mi alma el regresar a casa y atarme a la cama con la cara pegada al colchón a ver si así alfin encontraba la calma que imploraba en esos momentos.
El trayecto fue largo, silencioso y agobiante para mí… Roseanne había tenido la delicadeza de ir donde mi padre biológico para que así el llegara a Bridgeport sin ningún inconveniente, como detesté la amabilidad de las personas en ese preciso instante ya que muy apegado a mi suerte de perros tuve que compartir el automóvil con el viejo que no paraba de ver su reloj. Ajá, ese mismo resultaba ser el abuelo de Lilian, mi bisabuelo… el adinerado y famosísimo Frederick Phantomhive cabeza de las empresas Funtom… y su perro, efectivamente, el peludo y esponjado Pomerania que respondía al nombre de "Sir Demi" ¿Qué buena broma, no?
Bueno, era eso o condenarme a respirar el mismo aire que Sebastián dentro de mi Mercedes que más que mi auto se estaba convirtiendo en una cámara de tortura.
Así que por eso estaba ahí, dentro de la oficina de la tradicional casa americana de madera como las de las series de televisión o las películas de terror. Rodeada de un motón de gente que en mí vida había visto más que en los noticieros y las revistas de chismes.
En ese pequeño infierno finamente amueblado estaba yo sentada a la espera de que el abogado se dignara ya en empezar con la lectura del testamento porque un segundo más y asesinaría a todos los presentes porque ya no soportaba la compañía de los Phantomhive y sus conocidos.
Déjenme ilustrarles con la apariencia de cada personaje. Como ya dije esta el abogado del otro lado del escritorio, Sebastián a mi lado izquierdo, yo en el sofá de cuero, a mi derecha primero estaba sentado en el otro silloncito Frederick, un viejo hombre de ojos de un azul clarísimo, cabello blanco en su totalidad que peinaba pulcramente de lado… en su rostro lleno de arrugas tenía un bigote algo tupido y si tuviese que comparar su apariencia y buscarle un gemelo idéntico diré que Frederick Phantomhive era la copia exacta del coronel del pollo Kentucky.
Luego esta Evan Emerson Phantomhive, hermano mayor de Lilian, heredero universal del imperio Phantomhive y vicepresidente de la compañía… a él si lo reconocería aun siendo ciega. Su rostro de ángel aparecía continuamente en las portadas de las revistas de espectáculos siendo participe de los mayores escándalos de la Inglaterra moderna luego de la realeza británica.
El muchachillo tímido y tembloroso a su lado era Bill Aspen, primo menor de los Phantomhive y socio de Evan… él era el que cubría casi todos sus escándalos haciendo que la prensa no revelara información de más pero aun así eso no le restaba importancia porque justo ahora era el jefe de las empresas que se sostenían en América. Era delgadito y considerablemente menos alto pero aun así me ganaba por algunos pares de centímetros, tenía un pelo castaño clarísimo, algo revuelto y medio rizado, ojos café y facciones finas y aniñadas.
Luego estaba Tiffany la que se había ido a reunir junto a su hermano menor, si aunque ustedes no lo crean… Tiffany era mayor casi por diez años… si calcularan su edad la encontrarían en la juventud de los veintes pero en realidad era una cuarentona devora hombres; era modelo… diseñaba, tenía perfumes a su nombre, marcas de ropa y medio millar de hombres a su merced. Era la prima mayor de Lilian y si, el ciclo se repitió… ya fuera Lilian o yo ambas contábamos con una prima zorra en la familia.
Demian estaba detrás de mí con sus fuertes manos sobre mis hombros y la mejilla hinchada y amoratada por el dulce recibimiento de Evan, a su lado Roseanne parecía impasible.
De un costado, pegado a una de las paredes del lado derecho de la habitación estaba el rubio de bellos ojos esmeralda, él era Allen Middleford el ex futuro-esposo de mi difunta madre. Por eso el odio desmedido hacía Demian. Por lo poco que sabía los Middleford y los Phantomhive en algunos años ya lejanos eran familia directa pero tras varias generaciones y jugadas genéticas la línea de sangre entre ambas familias se había perdido. Sin embargo seguían siendo muy unidos los unos con los otros, pero también eran rivales en el mundo de los negocios y Allen era el hermano menor de cuatro hermanas y dos hermanos mayores. Así que sus esperanzas en los negocios recaían en la alianza matrimonial que jamás tuvo con mi madre. Ahora Allen emprendía por cuenta propia reduciéndose y conformándose a ser accionista y apostar a favor de otros rivales corporativos.
Si… todos eran tan importantes, imponentes y adinerados que yo me sentía como una pobre vagabunda siendo cegada por la luz que sus solas presencias irradiaban.
Trágame tierra.
El pequeño infierno se quedo en absoluto silencio (Si es que era posible más silencio en ese lugar…) mientras el abogado se aclaraba la voz y después de casi una hora de tenernos encerrados ahí se digno en hablar.
—Ahora que todos los familiares y conocidos de la señorita Lilian están presentes, procederé con la lectura del testamento que la señorita redacto hace unos días…
Mi mente vagó ante las palabras del señor Lambert… ¿Entonces mi madre sabía que iba a morir? ¿Sabía realmente qué era Grell? Oh… y no murió hasta que yo estuve ahí, maldición… me siento tan malditamente mal…
— ¿Señorita Carson? ¿Se encuentra bien?—, inquirió el abogado sacándome de mis cavilaciones.
—S-si, usted siga… todo esta bien conmigo—, alcancé a decir intentando sonar convencida para mi misma pero me oí tan patética y débil que me di lastima yo solita.
—Como iba diciendo—, repitió el abogado aclarando su voz—… las acciones de las empresas Funtom a nombre de la señorita serán dividas en tres partes igual, la primera de ellas regresarán a manos del señor Frederick con la condición de que el porcentaje de las ganancias correspondientes al porcentaje de las acciones dadas sea donado a obras de caridad y fundaciones para tratamiento de enfermedades y padecimientos mentales. La segunda parte de las acciones serán devueltas a las empresas para ser compradas por otros inversionistas y accionistas con la única condición de que ninguno de esos compradores sean Frederick Phantomhive o el hermano de la señorita, Evan, ni Allen Middleford o Bill Aspen. La última parte de las acciones quedan a nombre de la hija de la señorita, ósea se… que un 10% de las empresas Funtom le pertenece a Samantha Carson…
— ¡¿Qué?!—, balbuce histérica sin poder evitar abrir los ojos y la boca como retrasada.
Nuevamente todos me miraban como el bicho raro que era. Me sentí tan indeseada que en ese momento preferí que de alguna manera el tiempo pudiera regresarse y Lilian decidiera abortarme.
Mi cabeza hizo cálculos como una calculadora gigante… ¡Oh Dios mio eso era muchísimo! Las empresas Funtom controlaban casi todo el mercado de comercio europeo y eran tan exitosos y ricos que… ¡Oh Dios mio eso es demasiado!
¡Trágame tierra!
— ¿Por qué tenemos que obedecer ese testamento, que no Lilian no estaba en uso de sus facultades como para heredarle una parte tan considerable a esa niña?—, reclamó Allen presa de la exasperación, tan sorprendido como yo.
Yo concordaba con él, no es por ofender pero Lilian…
—Lilian estaba completamente loca ¡No podemos dejar algo tan importante en manos de alguien así de incompetente!— atacó Evan estampando las manos con fuerza sobre el escritorio de roble.
Exploté.
— ¡Cállate imbécil!— vociferé arrojando mi autocontrol al carajo— ¡No te atrevas a decir que Lilian estaba loca! ¿Tú que sabes de ella? ¡¿Tú que sabes de mí como pare decirme que soy una incompetente?! ¡Todos ustedes no son más que una bola de idiotas ambiciosos que no tuvieron ni la menor consideración por Lilian cuando ella les necesitó y le dieron la espalda como los cobardes que son, la abandonaron y me abandonaron a mí también cuando más los necesitábamos! ¡¿Y qué si no soy tan femenina como la zorra de Charlotte?! ¡¿Y qué si no terminé una carrera?! ¡¿Y qué si no tengo un maldito trabajo bueno?! ¡Ella era mi madre, mi familia y yo si estuve con ella cuando me necesito! ¿Saben qué? ¡Váyanse al infierno con sus acciones y su jodido dinero! ¡No lo quiero! No lo necesito, sé valerme por mi misma y lo e echo durante todo este tiempo lejos de ustedes y así quiero seguir mi vida, libre ¡Me importa un reverendo rábano que puedan pensar de mí! Soy una loca, histérica, desgraciada e infeliz y no necesito ser parte de ustedes… ¡Soy una Carson no una maldita y estúpida Phantomhive o una perfecta Simmons! Y mi madre, MI Lilian también lo era ¡¿Así que, por qué no se largan de aquí y dejan que ella descanse en paz?! ¡Por el amor de Dios, es solo dinero!
Grité irguiéndome con torpeza del sillón y camine como pude jalando con todas mis fuerzas el brazo de Sebastián para que me sacara de ahí cuanto antes, me azoté sobre la silla de ruedas y ante la atónita mirada de todos ahí el demonio, Demian y yo salimos de ese pequeño y horrible infierno.
Llevaba la cara bien en alto conservando lo que me restaba de dignidad y mi orgullo semi-intacto de no haber sido por la puta silla de ruedas.
Cuando iba a mitad del corredor de la casa a la puerta de salida escuché la respiración agitada del abogado que nos alcanzó llevando algunos papeles en la mano.
— ¡Aún no se vaya señorita!— dijo recuperando el aliento y se plantó frente a mí.
— ¿Qué quiere ahora?— dije tajante.
—Sé como se siente, pero, por favor, intente calmarse—, dijo viéndome condescendiente.
Bufé, conté hasta 20 en mi cabeza y una vez habiendo repetido mi mantra del día por doceava vez asentí pidiéndole que continuara.
—En el testamento también dejan la posesión de esta propiedad a su nombre—, dijo recuperando su tono profesional y serio entregándome un folder amarillo.
—No la quiero—, espeté cruzándome de brazos.
El abogado arqueó las cejas confundido pero sonrió casi orgulloso de mi respuesta.
— ¿Quieres que yo los guarde hasta que las cosas se calmen, linda?—, sugirió Demian con suavidad.
—Si.
—Bien —, dijo Gregory Lambert con una pequeña sonrisa entregándole a Demian el folder amarillo—… Lilian quería darte esto—, dijo con gentileza dándome un pesado sobre color amarillo pato perfectamente sellado—… son algunas de sus pertenecías personales que quería darte, especialmente para ti. Quería que nadie más se enterara de la existencia de este sobre más que tú— afirmó posando sus huesudas manos en mis hombros como un gesto cariñoso.
Quede anonada viendo el sobre en silencio por algunos segundos intentando no llorar en el proceso.
Le sonreí de manera significativa al anciano agradeciéndole y me despedí con un asentimiento de cabeza.
Demian me subió al asiento trasero del mercedes y se aseguro de que fuera cómoda durante el viaje, se sentó a mi lado y me abrochó el cinturón… me hizo sentirme a como cuando tenía cinco años y Jerry se portaba muy sobreprotector conmigo.
—Estuviste maravillosa querida, ni yo mismo lo hubiese hecho mejor… aunque creo que fuiste muy dura con ellos—, me dijo sonriendo con diversión pero no podía negar que se veía horriblemente deprimido y su cara de galán de telenovela gringa era enmarcada por las ojeras más grandes que había visto en mi vida luego de las mías.
Contuve mis tremendas ganas de abrazarle y chillar en su hombro pero aún tenía la cabeza bien caliente y humeante por el escandalo en el pequeño infierno. Así que me limite a mi muestra de cariño más afectuosa por el momento: recargué mi adolorida y confundida cabecita en el hombro de Demian.
Cerré los ojos colocándome en las orejas los audífonos blancos de mi viejo y olvidado i-pod que siempre dejaba en la parte trasera del auto, apartándome del mundo entonando bajamente la animada y familiar tonada de Without you de Becca cuando el potente motor del auto fue encendido y comenzamos a avanzar de regreso a casa.
Abrí los ojos unos segundos para encontrarme con la cara de Evan saliendo de la casa de madera y me miró sin furia o algo así, se veía tranquilo y pude jurar que me sonrió mientras movía la mano despidiéndose de mi.
Puras patrañas Samantha, seguramente lo alucinaste… no es como mi queridísimo y amado tío se alegrara con mi existencia cuando yo le llame imbécil frente a toda la bola de su familia ¡Patrañas!
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Hola!
Es inusual para mi hacer esto en domingo a estas horas de la noche cuando siempre me echo a ver películas en el sofá como una vaca floja xDD Jajaja pero los días tan lluviosos como estos me sobre isnpiran de alguna forma ah... lluvia, un gatito rechonchillo que ronronea, pizza y buenas películas con mi algunas de actrices favoritas... sip, tenía que repartir mi amor con alguien más para sentirme menos loca xDD
Pero más que nada actualizo porque, gente, ¡Llegamos al capitulo 15 de toda esta cosa!
Pfff... nunca antes había llegado a un capitulo quince en alguna pagina de fics, por alguna extraña razón jamás e ido más allá del ocho y últimamente el número tres era como un verdugo donde mi cabecilla me abandonaba y no podía seguir haciendo y diciendo como ahora hago. Así que esto es como una celebración para mi... llegar tan lejos con este fic que no estuve al principio muy segura de enseñarle al mundo, es un logro personal y eso... e_é estoy muy feliz!
Gracias a todas todas las personillas (creo que todas son mujeres... si hay algún hombre dígalo, aunque la verdad lo dudo mucho así que se diría algo así como que un ENORME GRACIAS A TODA LAS LECTORAS DE ESTE FIC!) jajaj exactamente, my lovely Sae and I say thanks! ¡Gracias por todos sus reviews hermosos que ya son 50! Joder! Estoy eufórica, nunca había tenido tantos reviews, vomitaré flores por todo el amor que borbotea en mis entrañas~
Los amo, los amo, los amo ¡Ya dije! e_é
Gracias a todos y cada uno de los que han dejado su review y siguen esta historia y a mi persona, los que me han marcado como autor favorito y se han tomado su tiempito para leer mi perfil lleno de rarezas y eso. Gracias por tomarse bastante de su tiempo para leer este fic... también es impresionante la cantidad de visitas que tiene esta historia... enserio que estoy eufórica ¡Si, que si!
Graciasa Black Cat... mujer ya e dicho cuaanto te amo, verdad? lo repito, te amo, porque tu apoyaste y comentaste en este fic desde el principio!
Un grandisimo abrazo también para iruze-chan que fue de las segundas personillas en dejar review y seguir la historia... te amo mujer! mucho, mucho...!
Un abrazo de oso para rin taisho asakura, mujer te adoro y te amo muchisimo... ya sé que repito eso hasta el cansancio pero es cierto ^^ gracias por todos tus hermosos reviews y por seguir leyendo este fic!
Adagio 10... mujer, ... a todas les digo mujer así que eh bueno, costumbre. Jajaja gracias por todos tus hermosos reviews y por leerme, por seguirme y todas esas cosas que haces! te amoo!
Shanyycita linda, te quiero como la gemela perdida que nunca tuve y siempre quise tener! te amo mujer, gracias por tus reviews! cuchumiles de abrazos para ti! :)
Sofi wesker, eres carne fresca en mi fic... xDD jeje te amo mujer, sos una linda mujercilla que deja reviews así que si, te amo!
Ein Winchester, tú si que eres la carne fresca en este matadero(? Jajaja no te creas, digo cosas raras todo el tiempo... gracias por tus hermosos reviews! Un besote desde mi deschafatada silla! Te has ganado un lugarcillo en mi corazoncito de pollo ;_;
Creo que ya e dado todas mis muestras cursis de afecto... ^^ gracias por soportar a esta autora con la colla en las nubes y ego de papel, je.
Ahora, hablemos de la historia... creo que ese era todo el rollo que querían escuchar ahahaha... ¿Qué puedo decirles? Desde un principio e tenido bien claro que hacer con este fic y admito que a pesar de que mi ex-esposo spoiler hizo de las suyas antes del divorcio (donde gané la caja y el gato!) No me e ido de curso con mi idea orginal no más por unos pares de centimetros pero fuera de eso a cumplido cada una de mis fantasias y alucinaciones.
Crear a Samantha sin que fuese demasiado yo a sido una p*ta parida mental de las buenas pero me encanta, me encanta mi Sam... le hago sufrir y exasperara hasta botarme de risa y creo que por eso la amo, es fantastica y muy maneable a nivel personaje pero intento siempre respetar lo que desde un inicio planteé con ella y afortunadamente todo a ido viento en popa (Bueno... si es que no crea un sindicato y nos demanda, o nos mata por todo el circo que hace ella sola xDD) Además creo que de cierta forma se a logrado aquella conexión lector-personaje que hace que todo esto se vea tan maravilloso como en mi cabecilla se ve.
Trabajar con Sebastián sin poner demasiado occ es... pff, es de lo más difícil, digo... es un demonio jodidamente sexy que me hace tirar baba cada milésima de segundo del día y me resulta a veces difícil contener mis impulsos por hacer que el se mantenga la margen de su personaje y personalidad que la diosa Yana Toboso le a dado, ._. aunque estoy pensado seriamente en mandar el protocolo por un cuerno y hacer un salvaje fiesta en la historia xDD pero no, todo va funcionando bien por ahora... hay mucha coquetería encanto y exasperación sin dejar lo sombrío y poco sentimental en ciertas cosas adsradra pero sigo teniendo ataques de amor-odio a diestra y siniestra e_é te odio y te amo tanto maldito estúpido y sexy Sebastian Michaelis!
Jessica Samuels es casi un personaje de la vida real, me base en mi mejor amiga de secundaria... mi Jazmín es mi Jessica personal ¡Te amo chica, y si lees esto quiero que lo sepas! Claro que no es porque ne realidad sea editora pero nos hicimos una promesilla para nuestro futuro lleno de patos y gatos! a que si mujer? Si Sam tenía a su Jaz porqué Samantha no podría tener a su Jess?
Lance Riddle es solo un personaje imaginario pero es mi fenómeno mental propio y pues ya no más sobre él, ya e dicho todo lo dicho y por decir.
Grell a sido de pura chiripa... al principio no tenía algo claro y boom la cosa salió y lo amo, amo tanto a Grell... es tan excéntrico y fabuloso... desgraciadamente batea para el equipo contrario
Gracias a mi loca madre con mentalidad de adolescente lleno de hormonas que a inspirado a las dos madres de esta historia, Evangeline y Lilian... ella es las dos en una y aunque no se lo diga mucho ¡Te amo mamá! Sin ella no sería esta clase de persona que me encanta...
Sue la gata gris y peluda es el amor de mi vida, en la realidad se llama Bicha y a sido mi pañito y almohada anti pánico durante este corto tiempo que compartimos las dos, pero le amo como a mi propia hija!
Ehh... ahora lo verdaderamente importante en todo este choro mareador... TENEMOS DOS OPCIONES!
En primera podemos dar el salto en el tiempo al siguiente arco que por cierto ya esta casi acabado y es, se los juro, malditamente genial!
Pero, podemos averiguar y saber más sobre la vida de Lilian y el porque de la aparición de Ciel en el último capitulo (el 14) Además de la peculiar amistad entre mi Grelly y Lili, sería así como salirnos un poco del marco d ela historia y dar ah... ¿Cómo le llaman? Oh si! ... si deciden por esta opción les proporcionaré el diario de LIlian...a já, con todos lso detalles y cosas sobre el guapo Demian y eso, sobre todo Ciel...
Así que... si es no mucho pedir, en sus hermosos reviews voten por cualquiera de esas opciones ya sea: SEGUIR CON LA HISTORIA TAL CUAL SIN MÁS DETALLES ó EL DIARIO DE LILIAN, DÓNDE CIELITO APARECERÁ!
Es todo my darlings.
Sam se va, a seguir viendo películas como una vaca echada dentro de su caja!
