Me abstuve de protestar cuando vi cómo, aquel semblante lloroso e hipócrita hablaba en el pequeño atrio que habían montado sobre la tierra húmeda.

Miré los ojos azules de Jacob, parecía tan perturbado, cuando su mirada se encontró con la mía la apartó de inmediato y vi como el paraguas que sostenía se bamboleaba haciendo que un fino chorro de agua empapara los brazos de Natalie, quien siguió deshaciéndose en sus lloriqueos de cocodrilo mientras decía lo mucho que la pérdida de alguien tan joven y especial como Lance Riddle impactaba la vida de todos los ahí presentes.

Tonterías.

Volví a clavar la vista a su lugar de origen. La madera obscura de su ataúd, lustrosa, brillante, yo había pagado por ese ataúd. Yo había pagado por todo lo referente a su muerte, a esto, el viaje de sus amigos y familiares, su estancia, todo lo había pagado yo.

Incluso el traslado del departamento entero de policía de Shirlight City, todos los uniformados, el mismísimo Antonio Morales que junto a los amigos más cercanos de Lance habían cargado su ataúd en la procesión al cementerio.

Solté un pequeño gemido, una exclamación apagada y apreté los ojos con fuerza. Sus manos estaban frías y lo pude sentir aún a través de la tela del abrigo.

— ¿Estas bien? —me susurró y no pude soportar las ganas de echarme a llorar.

Era la primera vez en meses que escuchaba la voz de Jessica y me di cuenta de lo mucho que la echaba de menos.

No pude evitarlo y me giré para estrecharla en un abrazo que terminó por empaparnos a ambas, el paraguas de Jess cayó al lodo pero a ninguna le importó. Ella me apretó con fuerza, había incluso olvidado el olor de su perfume, el cómo se sentía recibir un abrazo suyo…

—Lo siento tanto Jess —murmuré enterrando la cara en su pelo azabache, ella se apartó un poco de mí mientras la voz de Natalie a mis espaldas seguía parloteando un discurso patético.

—No, yo lo siento… —alcanzó a decir, sus ojos grises como los de Lance, parecía tan consternada y verla tan afligida solo me hizo sentir peor.

Volví a estrecharla en un abrazo que pretendía expresar todo lo que yo no podía decir.

Y sin embargo eso no logró reconfortarme.

Me sentía tan profundamente destrozada, tan rota.

Antes de que siguiéramos empapándonos bajo la inclemente lluvia que azotaba a Shirlight city aquella tarde de Abril, un conmovido Harry acercó un paraguas para las dos, él y Paul, los guardaespaldas sobrevivientes continuaban cuidando de mí, incluso aunque estaban heridos. No se habían ido por ningún motivo. Y aferradas la una a la otra volvimos a mirar al frente.

Natalie bajaba del atrio mientras peleaba con Jacob, mascullaba con su sonrisa falsa mientras nos miraba como si nada ocurriera. Pero sus murmullos eran lo suficientemente altos como para que Jessica y yo, que estábamos hasta al frente de la multitud; pudiésemos escucharla. Su barriga había crecido al grado en que parecía una albóndiga con patas, seguro estaría ya en el segundo trimestre; se aferró al antebrazo de Jacob jalándolo con brusquedad hacia sí misma y se colocó a un lado mío fulminándome con la mirada. Alcancé a ver a Jacob, sorprendiéndole mientras me miraba, sé que quería hablar conmigo, de seguro para disculparse conmigo y lamentarse por Lance. Pero a mí no me importaba lo que Jacob Sullivan pudiese decirme, no había cosa en el mundo que pudiese importarme a éstas alturas.

Todo lo que me importaba en ese momento estaba dentro de ése ataúd.

Había un sacerdote que dio unas palabras y aquello me pareció tan ridículo, cualquiera con cerebro sabía que Lance no era creyente y que detestaba las rosas blancas, que le parecía un acto hipócrita y tonto el dejar pudrir las flores por alguien que ha muerto.

Gemí por lo bajo, aferrándome a los brazos de Jessica, mis piernas temblaron y contuve el aliento. Podía escuchar la voz de Lance en mi cabeza, diciendo una broma sin gracia que sin duda me haría sonreír, clamando divertido que deberíamos de hacer una gran fiesta en lugar de un deprimente funeral. Pero su voz era sólo una ilusión, sólo un rastro más de la locura que me arañaba desde que eso ocurrió.

Y no pude apartar la vista, no pude dejar de ver al frente, a como bajaban su ataúd y comenzaban a cubrirlo con tierra.

Vi entonces a Paul acercarse antes de que perdiera de vista la caja de Lance, le vi arrojar algo y mi alma se partió en mil pedazos, era Reminiscencia escrito por Nicholas Wolff, el último tomo de la saga de novelas que a Lance le gustaba.

Jessica me soltó sólo para que Harry pudiera colocar sobre mis hombros un cálido chal, la única prenda que tenía que había podido salvar de la tragedia. Era un chal de lana que por una cuestión u otra había dejado olvidado en el apartamento de Jess.

—Se lo pedí a un amigo editor, trabaja con el autor y esa es la primer copia que ha salido del libro —escuché a Jess mientras apretaba suavemente mi mano—, no creí que hubiese un regalo de despedida mejor que ese…

Asentí mientras observaba como terminaban de cubrir su ataúd.

Me limpié los rastros de lágrimas, la lluvia había cesado y la gente había comenzado a marcharse, todas eran caras conocidas, era otra decepcionante reunión de nuestra clase de secundaria sólo que esta vez coronada por el departamento de policía y la cara poco amigable del teniente Morales, y todos me miraban, despectivos, con lastima.

Yo misma me hubiese mirado de aquella manera.

¿Por qué él había muerto y yo seguía viva…?

Me tallé los hombros buscando un confort que jamás llegaría, buscando como una tonta entre las siluetas obscuras alguna que le perteneciera a él… pero era inútil. Lo sabía.

Sebastián me había abandonado.

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Hola gente bella de fanfiction, aquí estamos, después de tanto tiempo. Primero que nada sé que debí actualizar esto hace más de un mes, casi dos, pero por una cuestión u otra no podía terminar el capítulo. Perdón por eso.

Y ahora bien, espero hayan leído todo hasta el final, porque ha sido una proeza titánica el escribir todo esto. Han sido 37 páginas de word el capítulo final y debo de agradecerle enormemente a la bella AnVi por toda la ayuda, el apoyo, las noches de locura roleando nuestras joterías y dándome su opinión sobre todo esto. Mujer, eres el mejor BR del mundo, y una gran amiga. Que por cinco años has podido seguir esto con la ilusión de que algún día terminaría. Y henos aquí, cinco años después, entre lágrimas cuando creías que todo eran puras risas.

Otro bello saludo de amor verdadero para la bella Mon, oppa, sé que enventualmente leerás esto y espero que lo hagas antes de que nos veamos, porque en el fondo soy masoquista y quiero que me reclames por matar al husbando.

Gracias a todas esas personitas que leyeron esta historia, sin importan que sean fantasmas o si han dejado reviews a de amor, gracias por entrar a esta historia y tomarse el tiempo de leer de leer mis cosas, buenas o malas, gracias por aguantarme y leer hasta el final.

Debo decir, porque tengo que decirlo, que llegando a este quizá quedan cosas por explicar.
Vamos por partes, primero que nada quiero hablar sobre el inicio del capítulo final. Sí, por eso esperé para poner mi comentario en el epílogo, respecto a eso la más grande pista sobre la identidad de nuestro asesino era ese pedazo de canción, tenía en mente un montón de otros fragmentos de canciones para poner al inicio del capítulo final, pero al final me decanté por "No place like home" de Todrick Hall porque ¿Qué había más atinado que un familiar extraño para nuestro asesino?
Y sí, la teoría ganadora es ésa, no era muy complicado a decir verdad, pero sí. El asesino es Richard Daniels, la misteriosa figura del prometido desaparecido. No tengo mucho que decir al respecto, tal vez ahondar un poco más en su comportamiento, su cosa con Samantha Carson nunca fue amor de verdad, hasta cierto punto Richard tenía una especie de obsesión con ella, una que se convirtió en esta ansia monstruosa de querer poseerla en todos los apectos, tanto que la veía a ella en otras mujeres a las que sin duda asesinaba.

La cosa del "ángel", Sariel alias Linette Blackwood es algo que aún sigue despertando muchas incógnitas. Sí, cuando Sariel habla de su "hermano caído" se refiere a Ash, la cuestión es que quería darle una historia de fondo. Sariel no es sólo un ángel que viene a vengar la muerte de otro de su tipo, lo de Sariel llega a un nivel más personal. Ash no era un ángel común y corriente, y es aquí donde yo meto mi cuchara, en el universo de este fic Ash/Angela era un arcángel, Raguel, aquel que se encarga de castigar las almas de los pecados y mantener el equilibrio y la pureza del mundo. Sariel en cambio es el arcángel de la justicia y sí, sé que no tiene tanta coherencia por ahora, ya les diré en unas lineas más.

El cuanto a ciertos personajes que se nos fueron, primero tenemos a Malena Blackwood, la médium, la amiga más grande que tuvo nuestra Lilian. Pese a que apareció por muy poco tiempo en realidad fue un personaje al que llegué a querer mucho, su apoyo por la linda Lili, su valentía.

Los guardaespaldas "Cara cortada" y "Cosa 1", fueron las masas de músculos más leales y eficientes, que cualquier pudiera tener. La cosa de los apodos sí fue obra de Lance, pero también a que en cuanto los hice no los nombré apropiadamente, la señorita AnVi presenció el bautizo de los cuatro, que nunca jamás volverán a ser cuatro.

Sobre Linette Blackwood era de suponerse que estaba muerta, la cuestión era ¿cómo, cuándo? pues ya lo respondí, no tengo mucho más que decir.

La muerte de Frank Wiesse... el querido Frank, fue doloroso y horrible, pero era necesario, quería que tuviera impacto, que significara un unto de quiebre para Samantha Carson. En un inicio no estaba en mis planes matarlo, en un inicio Frank vivía y era él quien veía a Sebastián y a Samantha saliendo de la casa, aquel que sostendría el paraguas para Jess y Sam en éste epílogo. Sin embargo, su muerte era el punto de quiebre que necesitaba para Samantha Carson, para que todo fuera en crescendo, hasta llegar al final.

¿Qué les puedo decir sobre Richard Daniels? Tenía que morir o enfrentar a la justicia, la segundo opción habría sido la mejor pero la ira de Samantha Carson, su sed de venganza y su inevitable tendencia a la destrucción acabaron con él ¿Se lo merecía? Dejen su opinión al respecto en los reviews.

Y no, no se me está olvidando, pero lo dejaré para el final.

Hablando de otros acontecimientos en el capítulo, hablemos de la cosa que pasó con Sebastián. Sí, él estaba dispuesto a romper el contrato a dejar que Samantha y Lance pudiesen vivir juntos, alejados de todo aquello que perseguía a su contratista, sin embargo eso no ocurrió. Incluso si él no hubiera decidido abandonarla el contrato que sostenían no podía llevarse a término ¿Por qué? Muy sencillo, su contrato se basaba en salvar la vida de Richard Daniels, sí también en la venganza pero al final nada salió como esperaban.

Otra cosa que no debemos pasar por alto es la repetida mención de Sariel respecto a su venganza ¿Qué quiere decir con esto? ¿Su venganza pudo realizarse, o no? ¿Y por qué si es que quiere acabar con el demonio que mató a su hermano caído, por qué es que utilizó a Samantha Carson? Oh, sí, dejen sus teorías, todas en forma de review.

Ah... la cosa de ése último dialogo entre Sebastián y Samantha ¿Qué opinan, qué sintieron con eso?

Y sí, hemos llegado a lo importante, Lance Riddle.

Yo lo sé, pero era algo que no podía omitirse, su muerte es lo que marcaba la conclusión de la trama. Desde un inicio la presencia de Lance Riddle en esta historia tenía este propósito. Cuando lo cree supe de inicio a fin lo que pasaría con él y sin él no habría podido darle un final a ésta historia. No había manera de que las cosas pudieran terminar de "buena" forma sin que él muriera. Las pistas estaban ahí, no sólo en éste capítulo, si no desde un inicio, Lance era diferente, al menos ante nuestra protagonista Lance siempre significó más. Su historia no podía concluir de ninguna otra forma, mejores amigos que siempre sintieron algo mucho más el uno por el otro, pero que no se atrevieron a decírselo hasta que ya fue demasiado tarde. Y yo sé, tal vez todo el "romanticismo" que vimos con anterioridad no giraba en torno a ellos, sin embargo siempre hubo una chispa ahí, señales pequeñas, cosas que estallaron en su punto máximo en el penúltimo capítulo.

Lance Riddle siempre fue mi personaje favorito en ésta historia, y aunque me dolió y aún duele, no podía no darle éste final. Y a decir verdad, incluso la propia Samantha Carson lo amó como a nadie, ni siquiera Richard Daniels o el "amor" por Sebastián pudo contra él. Siempre fue él, y su muerte sin duda fue la estocada final para Samantha.

El diálogo de su confesión es una de las cosas más bonitas y difíciles que he escrito, toda esa secuencia, les juro que lloré. Eran las tres de la mañana y estaba escribiendo mientras lloraba como una loca, literal, con lágrimas reales que me escurrían por las mejillas. Matarlo fue algo muy difícil, pero si he de ser sincera ninguna muerte en ésta historia tuvo mayor significado que la suya.

Espero lo hayan amado tanto como yo lo hago, y sí, lo siento, pero era algo que no podía evitarse.

En un primer momento Lance moría de otra forma, pero hacer que Richard Daniels lo asesinara era el empuje necesario para que la venganza pudiera "concretarse".

Espero ansiosa que lean esto, que dejen un review, duda, amenaza de muerte, lo que sea.

Nos leemos pronto.