-¿Me quieres, Sesshomaru? -la dulce voz de Rin llegó a oídos del demonio que poso sus ojos dorados en los anhelantes de ella.

-Ya te lo había dicho -su voz era calma, en ningún momento sonó molesto por su ya repetitiva cuestionante -Si me escuchaste antes no tienes porque preguntar.

-¡Te escuche!-exclamó ella, no quería que pensara que lo había ignorado.-Pero, me gusta escucharlo y me hace creer que estar contigo es real -dijo admitiendo la inseguridad que poseía porque su señor la amaba.

Parecía un sueño.

Al terminar de decir eso. Sesshomaru estiró el brazo y acarició con su pulgar la suave mejilla de Rin.

-Es real -dijo- Soy muy real- y se acercó mas a ella, los alientos comenzaban a mezclarse-Y puedo serlo aun mas-repuso roncamente.

Las mejillas de Rin se incendiaron. Sesshomaru se alejó y brevemente sonrió por lo que le había causado.

-Deberías ya acostumbrarte.

-Pero es que...

Rin bajó la mirada, mordió sus labios dudosa de contarle lo que pasaba, sus dedos apretujaban el kimono intranquila.

-¿Tienes algo que contarme?-preguntó el demonio al ver una postura tímida.

-Es que en el pueblo...

Sesshomaru se puso mas serio de lo usual. No le gustaba que le hablara de cosas que sucedió en el pueblo, mas que nada por no había estado-al menos todo el tiempo- vigilándola.

-¿Que sucede?

-Bueno...-empezó-Es que yo no parecía gustarle a las personas.

A Sesshomaru se le dilataron las pupilas por su declaración, ¿Eso quería decir que era excluida? Su ceño empezó a fruncirse.

Rin al darse cuenta por donde iban los pensamientos de su señor. Negó rápidamente la cabeza y movió sus manos en gestos negativos.

-Hablo de chicos... -inició. El demonio volvió a fruncir el ceño-Hubo varios -lo frunció con mas fuerza- ellos parecían cortejearme o al menos Kagome dijo que era así.

Eso fue peor. Sus colmillos comenzaron a vislumbrarse.

-Y eso te preocupa, ¿Por que? -sus dientes estaban apretados.

Rin al darse cuenta (otra vez) por donde iban los pensamientos de su señor. Negó rápidamente la cabeza y movió sus manos en gestos negativos.

-¡Oh no! -denegó con ímpetu- Yo solo lo amo a usted, señor Sesshomaru -alegó sinceramente. Sus ojos marrones fijos en los color ámbar de él-Pero luego actuaban distantes o huyendo como si odiaran mi compañía -contó, en sus pupilas se observaba el temor de que eso pueda suceder, el amor que su señor podía albergar por ella, un día podría esfumarse- Era doloroso que les guste estar conmigo y al día siguiente...

-Yo no voy hacer eso-espetó interrumpiendola- Esos eran humanos estúpidos -bramó-y cobardes-añadió en su mente, ya que sus amenazas habían funcionado. Porque el protegía lo que era suyo y no dejaría que nadie se lo arrebate.

A pesar de que -sin intención- le había provocado una mala experiencia a Rin . Por eso...

-Olvidate-ordenó-Olvidalos y únicamente piensa en mi.

Rin sonrió enormemente y su mirada se iluminó en felicidad, la inseguridad que pudo haber obtenido, iba desapareciendo por cada palabra que pronunciaba, por su intensa y sincera mirada.

-¡Yo ya pienso en ti! -confesó sin vacilación, pero para el demonio que se sintió celoso por la anterior mención de los chicos que pretendían algo con ella. Eso no fue suficiente.

-Mucho mas-demandó, antes de mezclar sus alientos al unir sus labios con los de ella y hacerle olvidar todo, menos su nombre.


Espero que les haya gustado!

Que tengan un feliz año!