Disclaimer: "Jujutsu Kaisen/呪術廻戦" y sus personajes son propiedad de Gege Akutami, esta obra es sin fines de lucro, únicamente recreativos.
Por Lala Dmo a la plataforma de Fanfiction. Cualquier modificación o re-subida a un sitio diferente sin autorización será reportada. Todos los derechos reservados.
Advertencias: AU, capítulos muy cortos, contenido R-18 con adolescentes, vocabulario no apto para menores, historia sin mucho contexto, smutt, Ooc, mezcla de shipps como: GoYu, SukuFushi, SukuIta, GoFushi y FushIta-ItaFushi, infidelidad, etc.
Muchas advertencias, lo sé y lo siento, pero son necesarias.
No recomiendo leer si no te gusta separar a tu shipp.
Esto solo iba a ser publicado en un capítulo único, pero decidí dividir el capítulo en varias partes, para que no sea tan pesado a la hora de leer.
No es que sea muy largo, pero quise experimentar un poco.
No tengo mucha experiencia escribiendo, pero para eso estamos, para aprender, así que por favor disfruten y en la semana estaré subiendo las demás partes.
"Vamos a jugar.
No contestes el teléfono y solo déjalo sonar.
No hay necesidad de decirle a nadie más que a nosotros dos". —Exo - Playboy.
Algunas de mis ex parejas me llegaron a decir que soy bastante insaciable, y tal vez tienen razón o simplemente no supieron darme lo que quería.
Pero con mi actual pareja no es así, aunque me dice algo similar, pero la diferencia es que él sí me llena.
Estoy bastante bien con Gojo Satoru, mi actual pareja, con el que llevo ya casi dos años; es simplemente perfecto, es guapo, alto, rico, joven, lo suficientemente experimentado para poder darme lo que quiero y lo mejor es que me ama.
Cada que quiero él me folla todo lo que yo quiero y claro que yo también le doy todo. No le molesta experimentar, así que sin duda lo hace perfecto para mi.
Me gusta tanto, que no tengo que buscar a otros, él sabe llenarme bastante bien.
Ahora mismo me encuentro con él, estamos pasando por las bonitas carreteras de la Isla Oshima, directo a una casa en la playa que tiene, y sí, vamos a pasar vacaciones juntos y por qué no, celebrar juntos el día de San Valentín.
Será una semana muy interesante, o por lo menos es lo que me prometió.
Este viaje lo planeamos para celebrar nuestro aniversario, pero también quisimos aprovechar para celebrar San Valentín, pues queríamos que fuera diferente al año pasado.
La música dentro del coche sonaba baja, pero la podíamos escuchar sin problemas.
Estaba algo aburrido, pues llevamos un buen rato en la carrera y solo hemos podido parar dos ocasiones, una para comprar víveres y la segunda para comer y para tener un poco de sexo en el coche.
Sí, nunca desaprovechamos el tiempo.
Habíamos viajado de Tokyo a Oshima, lo cual implicaba un viaje de más de un día en avión, y estaba agotado.
Por lo que solo estaba mirando los bonitos paisajes por la ventana cuando escucho que me llaman.
—Yuuji —dice la persona a lado mío.
—¿Sí? —respondo mientras sigo admirando el paisaje.
Siento que toca mi pierna, por lo que me giro hacia él. Me sonríe y me dice.
—Estamos por llegar, solo soporta 10 minutos más, ¿sí? —dice en un tono dulce.
—Está bien —le digo mientras le sonrió levemente.
Ese hombre sabía leerme bastante bien, sabía cuando me sentía agobiado y siempre me daba ánimos o me dedicaba una dulces palabras.
Pasaron unos minutos más y sentí como su mano, que simplemente no se movía de mi pierna, estaba tratando de tocar más de lo debido.
Por lo que tomé su mano, que seguía reposando en mi pierna, y la uní con la mía.
Tenía que hacerlo pues Satoru estaba empezando a ponerse juguetón, y solo estaba sintiendo como su mano se paseaba por mi pierna, la cual estaba a su disposición, pues yo llevaba puesto unos pequeños shorts de tela, ya que hacía mucho calor, pero esto solo lo dejaba fácil para que él tuviera acceso a mis partes íntimas.
Satoru me miró de reojo y me sonrió, pero era una sonrisa más traviesa, así que tuve que decir algo.
—Necesitamos llegar pronto, pon tu atención al frente, ya tendremos más tiempo para eso —dije en tono tranquilo.
Soltó un pequeño bufido de resignación y con su mirada puesta al frente, llevó mi mano a su boca, depositó un beso y dijo.
—Está bien.
Me soltó y seguimos con nuestro camino.
Pasado de los diez minutos llegamos a aquella casa en la playa, que en algún momento perteneció a su familia y que ahora era completamente suya.
Lo primero que pudimos ver fue aquel gran edificio en donde pasaremos nuestras vacaciones.
Era un lugar precioso, la casa era grande, de un bonito color blanco y de dos pisos; con unos bonitos y grandes ventanales que daban una interesante vista hacia el interior de la casa.
Satoru estacionó el coche y por fin pudimos bajarnos a estirar las piernas, de aquel largo viaje.
Había un hermoso jardín que nos recibía en la entrada de la casa, junto a otros bonitos y elegantes adornos.
El lugar era bastante solitario, pues como propiedad privada era normal que no hubiera gente.
Tenían personal para darle cuidado a la casa y al terreno en general, pero por la semana en la que estaríamos ocupando el lugar, sus visitas serían en menor cantidad y los días que harían limpieza sería sólo cuando se les necesitara.
—Vamos a bajar las maletas cachorro —dijo repentinamente Satoru.
Dirigí mi mirada hacia él y simplemente asentí.
Tomamos nuestra cosas e ingresamos a aquel lugar en el que pasaremos toda una semana de vacaciones.
Tardamos aproximadamente una hora en poder instalarnos, por lo que estuvimos un rato metidos en lo nuestro.
Él acomodaba su ropa y yo la mía, era un ambiente bastante cómodo y tranquilo.
—¿Cuándo llegarán ellos?
Pregunté repentinamente, lo que interrumpió el ambiente silencioso y tranquilo que habíamos tenido hace unos minutos.
Tardó un poco en responder, pues parecía que trataba de recordar algo específico, hasta que por fin habló.
—No estoy seguro —respondió tranquilo —pero muy probablemente lleguen el día de hoy.
Dijo mientras seguía tranquilamente arreglando sus pertenencias.
—Entiendo —respondí sin decir más.
Había recordado que no estaríamos solos en estas vacaciones, pues me había dicho que pasaremos vacaciones junto a dos personas más, su protegido y el novio de aquel chico.
Cuando Satoru tenía 20 años, conoció a un niño el cual se dedicó a cuidarlo, pues Saroru conocía a los padres y después de enterarse que estos habían muerto, decidió hacerse cargo de aquel niño que se había quedado completamente solo.
No lo conocía en persona, pero no me molestaba que nos acompañara. Solo íbamos a pasar unos cuantos días allí, así que teníamos que disfrutar de esas vacaciones.
"Dejémoslo así.
¿Qué te preocupa tanto?
Está bien". —Exo - Playboy.
La vivienda estaba perfectamente colocada, la playa quedaba a 10 minutos, lo cual era muy cercas y como a 20 minutos, en coche, habían algunos lugares para conseguir víveres.
No estaba mal para un sitio en el que no se acercaba ni un alma.
Todo esto me emocionaba y era algo lindo, porque al final conocería a la persona, de la cual mi novio se sentía muy orgulloso.
Me daba curiosidad.
Después de unos minutos más, por fin terminamos de instalarnos y decidimos preparar algo de comer.
Charlamos un poco para no hacer aburrida la preparación de los alimentos, pero cuando todo estaba preparado suena el teléfono de Satoru.
—¿Diga? —contestó.
Yo seguía con lo mío mientras lo veía alejarse a la sala de estar.
Se le escuchaba muy alegre y a los pocos minutos de terminar su llamada regresó a mi lado.
Y no pude evitar preguntar.
—¿Quién era? Te escuchabas muy contento —dije.
Él me miró, me sonrió y se dirigió a mi lado.
—Era Megumi —dijo tranquilamente mientras me abrazaba y depositaba un tierno beso en mi cabeza.
Tras dicho eso comprendí, era el protegido del que tanto presumía. Así que no dije más, asentí a manera de confirmación y seguí con lo mío.
Estaba un poco celoso por esa llamada, pero me relajé un poco al saber que era aquel chico quien estaba haciendo reír a mi pareja.
Sabía que Satoru era alguien alegre y no era raro ver que siempre se llevara bien con los demás, pero había sonado tan familiar con aquella persona, que me había logrado confundir.
Pero decidí ignorar lo sucedido y seguir con lo que estaba haciendo.
Unos minutos más tarde terminamos de cocinar y por fin pudimos probar algo decente.
La comida fue tranquila y sin mucha conversación.
Yo seguía perdido en mis pensamientos cuando escucho que me llaman.
—Yuuji.
—¿Si? —respondí sin apartar la vista de mi comida.
Sin decir algo, sentí como Satoru tomó mi mentón y me obligó a verlo directamente.
—¿Por qué estás tan callado? —preguntó en un leve tono de preocupación —¿pasó algo?
Me preguntó y pude ver su rostro algo afligido.
Me sentí mal por preocuparle, cuando en realidad no era nada, solo estaba perdido en mi mente.
Así que tomé su mano para poder dirigirla a mis labios y darle un ligero beso.
—Estoy bien, solo me siento algo agotado, pero nada de qué preocuparse —le dije tranquilo mientras le dedicaba una pequeña sonrisa.
Pude ver que su rostro se volvía un poco más tranquilo, me regresó la sonrisa y me dijo.
—Entiendo, será mejor que descanses, yo me encargo de limpiar todo.
—Esta bien, no te preocupes, prefiero ayudarte, tal vez así despeje un poco mi mente.
—Si así lo prefieres, entonces está bien.
Y así fue como terminamos haciendo los deberes juntos.
"Sé cómo se siente tu corazón.
Está bien.
Muéstrame todos tus secretos". —Exo - Playboy.
Bien ¿Qué les pareció este inicio?
¿Lento o muy apresurado?
La verdad que no es una trama muy complicada.
Como ya lo había dicho al inicio esto iba a ser un capitulo único, pero quise darle un poquito más de tiempo a las parejas que van a estar y para eso necesito un poco más de tiempo.
Así que de momento les traje esta primera parte que ya estaba lista.
Es algo soft, pero solo porque es el inicio, ya vendrán más cosas. Solo necesito darles un buen acomodo y dar una que otra revisión para evitar errores.
Ya tengo todo planeado así que no se preocupen, solo necesito tiempo.
Cómo saben yo edito todo sola, por lo que si ven algún error les pido perdón, tal vez se me paso y ni me di cuenta.
En fin, solo quiero aclarar que será un escrito un poco raro, sin mucha trama, solo momentos de mis parejas favoritas y ya.
Agradezco su apoyo y cualquier duda, sin problema se los responderé.
—Los quiere Lala.
