Confesiones

Atardecía en la cuidad de Karadura, en ella se encontraba el capitán de decimo escuadrón Hitsugaya Toshiro meditando como ocurrió aquella situación tan problemática. Todo ocurrió en el Sereitei, había pasado casi un año de la derrota de Aizen; era el cumpleaños de este capitán y el comandante-general Yamamoto convoco para decirle que como regalo le daría una licencia de dos semanas como regalo.

Fue así que el joven se encontraba en la cuidad, caminando por ahí, y para suerte estaban en invierno así que disfrutaba él clima, no fue sorpresa para él encontrarse con una más madura kurosaki Karin, ya teniendo 12 años, y aunque aún era una niña ya mostraba signos más adultos, era poco más alta y su pecho ya se estaba formándose sobre un suéter.

-Toshiro, ¿Qué haces de nuevo por aquí? – pregunto la joven

Y este le respondió con una actitud indiferente propia de él-de licencia-

Karin solo suspiro y dijo-tengo un partido mañana y me gustaría que participaras-

El joven capitán no le contesto, solo camino a su lado con una cara de molesta. La joven vio la reacción y decidido cambiar de tema preguntado: - ¿y en donde te hospedas? –

El de ojos turquesa responde: -en la tienda de Urahara-

La jovencita continua con su interrogatorio: - ¿ya visitaste a Haru obaa-chan?

-Si-fue todo lo que dijo; sin darse cuenta habían llegado a la colina en donde pasaron en silencio hasta que termino el día.

Al día siguiente él se encontraba el campo de soccer, y observo que los contrincantes también eran niños humanos. Vio a Karin con los mismos niños tontos de siempre, la niña de pelo castaño, flaca con lentes, el niño con pelo negro en forma de castaña, el chico con afro y lentes, y el chico rubio; todos se veían más altos y todos con ropa de invierno. El otro equipo era muy parecido, eran igual de altos, uno de ellos era rubio, otro era pelirrojo, los demás tenían cabello negro.

-llegaste Toshiro- dijo Karin al verlo.

El pelirrojo pregunto - ¿Quién es él? –

la de ojos ónix respondió-si está con nosotros-

-no pienso jugar- contesto el de los ojos turquesa con total frialdad.

Karin puso una cara de enfado, y pensó "que no vas a jugar, vamos a ver enano de primaria", -muy bien, es hora de empezar el partido- dijo ella.

-espera un momento, porque no hacemos las cosas más interesantes- comento el pelirrojo con cierta expresión de malicia en el rostro.

-más interesante- exclamo los ojos de ónix.

-sí, una apuesta Karin, si tu equipo gana te hare la tarea por un mes, y si yo gano tendremos una cita- dijo el pelirrojo, y todos los presentes se pusieron rojos al oír eso.

-está bien- dijo la Kurosaki con la cara roja como tomate.

En ese momento apareció Toshiro con una mira que decía "sobre mi cadáver".

El de pelo blanco se alineo para jugar, solo digamos que el partido termino antes de comenzar. Después del partido Karin y Toshiro, partieron en camino visitar a Haru obaa-chan. Ahí se encontraron una buena decoración navideña y un montón de fantasmas festejado de cierto modo. Toshiro se sentó donde siempre para tomar té y comer caramelos, sin notar que Karin se acercaba a él hasta que sentido un beso en la mejilla.

Sorprendido por tal acción el de los ojos turquesa sobresaltado, con leve color rosa en las mejillas pregunto: - ¿Por qué hiciste eso? -

Tanto Haru obaa-chan, como la de los ojos de ónix se rieron de la reacción, y le dijeron -es una tradición-

El joven mostro una mirada de confusión, la chica señalo hacia arriba en donde había una planta colgaba en el techo.

-se llama muérdago y en esta época del año se dice que si estas de bajo de uno debes recibir un beso- explicando la joven.

El joven capitán con la cara aun algo colorada pareció un poco más calmado, ambos se quedaron silencio por varios minutos compartiendo los dulces que la Haru obaa-chan les daba. Luego de eso se despidieron de la señora con una reverencia.

En el camino pasaron por la colina y vieron el atardecer, en ese momento la del pelo de negro le dijo: -mañana es noche buena me reuniré con mis amigos en la tarde para intercambiar regalos-

el de pelo blanco la miro con típica mirada de indiferencia diciendo solamente: -y eso que-

- ¿quieres acompañarnos? - pregunto la joven concierto aire de timidez no propia de ella

y él solo respondió solamente -ya veremos-

era 24 de diciembre, la cuidad estaba decora para fecha, Karin y sus amigos estaban en una soda celebrando la victoria de ayer y claro la navidad, los chicos estaban tomando chocolate y Toshiro un té, claro que eso molesto a Karin, pero por la víspera decidió pasarlo por alto, "esto es bastante agradable" pensó el joven.

Fue entonces cuando los niños empezaron a intercambiar presentes, claro que Toshiro tenía un regalo que con siguió con ayuda de Urahara, lo que sorprendió a la joven, el regalo era un poster de un jugador de soccer, lo que encanto a la joven, por parte la chica le regalo una bufanda de color verde turquesa, la joven solo dijo: -hace juego con tus ojos-

Cuando empezaba a atardecer los niños ya estaban despidiendo, sino antes de molestar al joven capitán, con burlas que eran absurdas según su propia opinión, a eso se agregó la joven kurosaki con este comentario:

-porque esa cara de amargado enano de primaria, acaso no te gusto pasar el tiempo con nosotros-

Es comentario fue la gota que derramó el vaso, y así voltio con una expresión de enfado, se voltio a ver a Karin diciéndole -solo me gusta pasar el tiempo contigo-

Todos los presentes quedaron verdaderamente sor prendidos por tal comentario, sobre todo acierta ojos de ónix. Cuando el de ojos turquesa se dio cuenta de lo que había dicho, se paralizo por un momento; antes de que pudiera pensar en algo que decirle, sonó la alarma del celular para avisar que había un Hollow cerca, agradeció al rey de los espíritus por eso, saliendo con una excusa de ahí.

A la mañana siguiente el capitán del décimo escuadrón estaba en medio de un puente, parado observando un rio semi congelado, pensando en lo que ocurrió la noche, y el por que dijo ese comentario tan repentino.

Luego de un tiempo apareció uno de los chicos tontos del juego de futbol, el mismo que solicito como premio la cita, ellos se reconocieron mutuamente.

El niño se acerco a Toshiro y le pregunto - ¿tú eres que ayudo a Kurosaki? –

El de los ojos turquesa no contesto, solo fijo su mirada al rio.

Viendo que no contestaba, siguió hablando – sabes a mi me gusta Kurosaki- esas palabras empezaron a irritarlo – el próximo año estaremos en segundaria le pediré que salga conmigo y será mi no…- la frase que inconclusa ya que el joven capitán lanzo un puñetazo al niño y lo levanto para darle otro, pero en ese momento se oyó un grito -TOSHIRO- era la voz de Urahara.

El joven capitán soltó al niño que salió corriendo llorando, este paso al lado Urahara con la cara baja, sabiendo que lo que hacía estaba mal; paso el día caminado sumido en sus pensamientos hasta que llego a la colina, y así llenos de al principio.

En ese instante un sonido llamo su atención, era la chica que le metió esos sentimientos sin que se diera cuenta. – hola – dijeron al mismo tiempo, con la cara en rosa.

-no tiene nada que explicar, se fue cosa del momento- dijo la chica al verlo – así finjamos que no paso nada de acuerdo- y con esas palabras voltio para dirigirse a su casa.

Pero no pudo por la razón de que el joven tomo su mano, y sintió un cálido apretón en ella. El de los ojos turquesa intentaba detener a la de los ojos de ónix.

-lo que dije en ese momento no era mentira, en verdad me gusta pasar tiempo contigo- dijo el joven con la cara roja y ella con los ojos llorosos se voltio para mirarlo de frente.

Ambos se quedaron viendo durante un breve tiempo mientras el sol se ocultaba, y sin que se dieran cuenta empezaron acercarse uno al otro, y en ese instante se dieron un dulce beso frente a un anaranjado tardecer.

Cuando termino no pronunciaron palabra alguna, caminaron juntos hasta una esquina y con una sonrisa el en sus rostros se despidieron, prometiéndose que se verían mañana.

Los últimos días fueron bastantes tranquilos, Karin llevo al joven capitán patinar, para darse cuenta que este no sabía, fue todo espectáculo verlo caerse en el hielo cada tanto, para la joven Kurosaki no tubo precio.

En año nuevo los dos estaban en una zona apartada de un templo, dándose un beso de despedida. El capitán estaba con su uniforme, y ella con lindo kimono.

- ¿Cuándo volverás? – preguntando la chica con un tono impropio de ella.

- cuando consiga otra licencia – y con una mirada directo a los ojos le dijo – me gustas – reafirmando sus acciones esa tarde.

- también me gustas – con una expresión de felicidad en cara.

Nota: las confesiones no solo son de palabras también están en las acciones.

2 Nota: espero les guste y no olviden criticar el escrito.