Tras un día de varios preparativos Karin por fin pudo sentarse a descansar un poco.
Había salido a fuera y cerca del inmenso bosque se sentó en un tronco que estaba puesto a propósito como asiento.
Estiró sus manos hacia atrás y miro el cielo que ya estaba oscureciendo y pronto la noche estrellada daría la señal para empezar el ritual de festejo y despedida del año.
Hacia tiempo que ella no pasaba el día de fin de año con sus hermanas y esto la tenia con cierta emoción, volver a ver de cerca sus tradiciones y renovarse con la energía pura de la luna.
Había tenido suerte pasando por ahí cuando Konan -su conocía desde hace años- la convenció de quedarse diciéndole que seguro disfrutaría la renovación de esta noche ya que hoy se daba un suceso casi único. Esta noche, la última del año habría luna llena. Una luna completamente dorada y grande.
Ahora entendía que quedarse había sido lo mejor ya que, se sentía cómoda junto a ellas y eso que no la conocía a todas.
Por otro lado también sabia que el festejo tendría restricciones y no seria como otros años por el motivo de la extrema matanza que estaban viviendo. Sus creencias prohibían el no festejar y no hacer nada, así que lo harían de forma distinta para recordar a sus hermanas caída y renovar su poder para no quedar con tanta desventaja antes sus enemigos.
—Piensas demasiado —escucho Karin y vio a su derecha que otra chica de piel morena se sentaba a su lado y le dedicaba un sonrisa.
Karin bajo su mirada hacia su vestido que llegaba a su talones y contesto con simpleza —Tal vez.
—Pronto estaremos bien —dijo con optimismo y Karin le dio una pequeña sonrisa, quería pensar como ella, pero hace poco había tenido otra probada de los poderes enemigo y otra vez casi no escapa.
»—De igual tienes que relajarte para la hora de la Unión.
La Unión era cuando a las doce y punto todas se tomaban de la mano en un círculo y daban su energía al aire y tomaban la de la luna quien le daba nuevos poderes, como hoy la luna tomaría una forma especial la energía que recibirían seria más fuerte.
Un lindo aire hizo volar su rebelde cabello rojo y más adelante se escucho la voces de dos jóvenes juguetear.
—... el viento se llevará todo...—gritó
—... ¿Qué cosas interesantes tienes que te preocupan?...—pregunto entre risas.
—...tengo una vela para el amor...
—Las jóvenes de ahora solo piensan en "amor" y esas cosas —dijo su compañera casi rodando los ojos.
—Esta bien a su edad, es lo único por lo que deberían preocuparse —y su mente traicionera trajo un rostro tan particular junto a unos ojos oscuros que se cerraban por la cálida sonrisa que le dedicaba y su corazón latió.
—¿Que hay de ti? No eres de pasar las celebraciones por aquí ¿donde la pasaba antes?
—No lo festejaba mucho, así que solo hacia una comida y ya —Karin pensó que su amiga diría algo, ya que un tan simple festejo no era digno para las brujas, pero esta no dijo nada y su cabeza volvió a recordar, en un forma más intenta.
Hace no tanto, habría festejado este día de forma sencilla, pero con una persona tan especial que el momento fue único.
Karin despertó en la cama sintiendo una parte vacía, solo tubo que alzar un poco la vista para ver a una persona sentada en el borde.
Sasuke estaba poniéndose los zapatos para comenzar con su día de trabajo.
Karin volvió a echarse sobre la almohada que estaba solo para ella y su mirada se perdió en el techo de madera de la pequeña casa.
Hacia ya varios días que estaban juntos y dormían en la misma cama más, Sasuke jamás se pro pasaba un poco, incluso cuando en una ocasión ya habían ido mas allá de todos los limites.
Su convivencia era tranquila y con el paso de los día se había convertido en algo relajante y emocionante.
Hoy que se supone era un día especial, un día festivo, por fin de año, lo empezado de forma normal, como todos los días.
Hacia varios años que ella ignoraba este día, no le importaba renovar sus poderes ni pasarla bien y hoy simplemente haría lo mismo que Sasuke, después de todo era su casa.
Durante el día solo observaba lo que él hacia, ya que no tenia nada que hacer y se sentía cómoda con su presencia tranquila.
Sin embargo al ver que el joven seguía su rutina normal no pudo evitar cuestionar —¿Haras todo igual que siempre?
—No tengo otra cosa por hacer —karin entendió y no mencionó mas, después de todo ¿qué podrían hacer ellos solos?
»—Cerca de aquí, llegando al pueblo harán un festejo. Si quieres podes ir.
La casa de Sasuke estaba a apartada a una buena distancia del pueblo, sumergida mas cerca del bosque por lo que, prácticamente no tenia vecinos.
—Sabes que no me llevó bien con los humanos —contesto negando cortésmente —. A excepción de alguien —temino diciendo en forma coqueta.
—Podriamos, comer afuera de la casa —propuso relajado.
—Mmh me parece bien —dijo sin más.
Al anochecer, ambos cocinaron juntos y aunque la cocina era pequeña se habían acostumbrado a manejarse y aunque ninguno tenia algo interesante por contar su conversación allí era complaciente.
Sacaron lo necesario a fuera y Karin puso varias decoraciones sobre la mesa y alrededor, también prendió varias velas para que ilumine de forma bonita y por suerte la noche los acompañaba con un muy buen clima.
Al final, estando agotados, solo se sentaron uno frente del otro y comieron sin hablar y al rato para romper el silencio Karin empezó a poner en practica la mejor forma que tenía de molestar a Sasuke, o quizás la única.
—Te vestiste distinto, tu arreglo de hoy se bien. Te ves mas guapo de lo normal.
Karin sonrió, sin esperar respuesta, esto era lo que hacia su compañero cuando empezaba a recibir halagos y ella solo podía saber que le molestaba al sentir un ligero cambio en su energía.
Mas sorprendentemente cuando iba a volver a habla, escuchó su voz.
—Al igual que tu.
—Al igual que yo estas bien arreglado o...
—Estas guapa —contesto antes de que ella pudiera terminar.
Karin hizo un puchero y continuo —¿Tú crees? Hace mucho que no uso ropa tan elegante y no sabia si me vería bien.
—Te ves muy bonita como siempre —Sasuke comió de su plato pero, planto frente en su mirada.
Y si, se sonrojo un poco y luego río de alguna forma la situación se invirtió.
Busco con que intercambiar la jugada y nada le salía, por suerte un explosivo ruido se escucho y el cielo se ilumino de forma distinta.
Ambos miraron hacia arriba y pudieron notar la presencia de los fuegos artificiales expandirse en un hermosa forma.
Karin se levanto del asiento y camino un poco para tener una mejor vista —Jamás los vi de tan cerca.
Sasuke también se levanto de forma lenta y Karin volvió a decir emociona —¡Ven, mira!
Y lo tomo del brazo para que se posara al lado de ella.
Desde allí se veían mucho mejor.
El cielo se iluminaba una y otra vez con distintos colores justo delante de sus cabeza. Sin duda una hermosa presentación.
Karin estuvo un rato mirando el espectáculo y cuando recordó que Sasuke estaba a su lado, su ojos lo buscaron y noto que él ya la estaba observando de frente.
Y otra vez su rostro se tiño un poco de rojo.
Sasuke quien no parecía incomodo con la situación tendió su mano y Karin sin entender bien la tomo, este la agarro y atrajo el cuerpo de ella hasta si mismo.
Con sus manos tomada, Sasuke poso la otra en su cintura y se movió para los costados.
Karin entendiendo lo que el chico quería hacer -aunque extrañada por la situación- acompaño sus paso y juntos parecían que estaban bailando.
No parecía lo estaban haciendo, como si fuera un baile real se movían hacia los costados y hacia adelante, también lo acompaño con giros y un pequeño salto. Formando un baile de forma tradicional.
La situación no se sentía extraña, Karin se había relajado hace tiempo y solo se divertían de forma rara.
También había ratos en la que sin querer se perdía en sus ojos oscuros que la miraban fielmente y el cielo seguia estallando en colores.
Accidentalmente Karin piso una rama y tropezó, rompiendo el baile y un gritito se le escapo al pensar que se caía. Mas no cayo por que Sasuke estaba delante suyo.
Lo fuegos artificiales se terminaron y se quedaron en silencio luego de su gritito, al rato simplemente no pudo evitar estallar en risas.
La situación era graciosa si, pero también estaba contenta.
Sasuke también río y era la primera vez que ella lo veía reír tan ampliamente, tanto que sus ojitos se achicaron un poco.
—¿Porqué estamos bailando sin musica? ¿Ya estamos ebrios?—preguntó aún riendo.
—Bailar durante los fuegos artificiales es lo que hacen en las fiestas los aldeanos.
—Con que eso, imaginó igual que con musica —respondio divertida.
—Acabo de comprobar que también se puede hacer sin música —contestó y Karin creía que intentaba imitar la forma coqueta de ella.
—¿Qué hora es ya? —bien ahora ella imitaría su forma de evadir aquello.
Miro el reloj de arena que había dejado en la mesa como decoración y se dio cuenta que faltaban minutos para ser primero de enero.
»—mira tenemos que brindar.
Y así fue a preparar la cosas. Sasuke abrió la botella de alcohol y ella tomó la única dos copas que había sobre la mesa y las sirvieron.
Ahora sentados uno al lado del otro. Con las copa en manos, esperaban la hora justa.
—Bien ¿No tienes algo por que pedir para el siguiente año?
Sasuke negó.
—¿Nada? Yo si, ehhh... —pensó— Ya sé —exclamó.
Sasuke la miro esperando sus palabras, ambos demasiados cerca.
—Ves la luna— Karin la apunto en el cielo y Sasuke miró —.Nostras solemos pedirle a ella renovaciones y deseos de todo tipo, por lo general se pide más por poderes y eso es lo que yo pedía.
Sasuke asintió demostrando que la escuchaba.
»—Esta vez voy a pedirle algo totalmente distinto...—hizo una pausa.
—¿Que es?
—Pedire suerte en el amor.
Y sonrió, porque se avergonzó luego de decirlo.
El reloj de arena termino de vaciarse anunciando el comienzo de un nuevo día y una nuevo año.
Ellos chocaron sus dos copas. Karin tomo un trago y cuando volteo a su costado sintió lo labios de Sasuke tomando su boca, dándole un suave y excitante beso.
Sasuke se separo un poco y ella lo siguió con su boca, uniéndolas nuevamente una y otra vez.
Besándose a veces con besos cortos y otras con besos mas profundos y exigentes.
Karin noto que se había vuelto a perder en sus pensamientos y sonrió al recordar tales momentos alegres y llenos de otros sentimientos.
De pronto fue otra cosa que recordó y se puso roja totalmente al darse cuenta que la habilidad de Nahía era leer mentes e incluso podía ver la misma imagen que ella y ella al tener sus defensas apagadas -riquísimo para la Unión-,seguro había visto todo.
Su compañera volvió a echarle una de sus distinguidas sonrisas, mientras sus rulos revolotean por su cara.
Tampoco la juzgaba, al ella también tener su defensas apagadas su poder viajaría de forma natural a todos lados.
—Ya veo... Puedo preguntar ¿qué pasó con el humano?
—¿Como sabes que era humano? —pregunto exaltada y avergonzada, seguro haciendo una cara rara porque esta vez Nahía río con fuerzas antes de contestar.
—Ya, Ya, lo digo porque solo los humanos festejan con comida, brindis y algo de musica, muy básico para mi gusto.
Karin asintió y pensó que la conversación quedaría ahí, pero la mirada insistente y curiosa de Nahia la seguía.
—Nosotros... Tuvimos que separarnos... —respondió sincera.
Karin alzó la vista para ver su reacción, sabia que estaba buscando palabras para consolarla, pero ella no las necesitaba.
»—Ha sido lo mejor, ahora él esta a salvo y esperó también feliz —finalizó.
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Hola.
Bueno si bien la historia es para el SasuKarinweekquería unirla con un historia que tengo pensada y tal vez un día escriba.
Como se ve ahísería una historia de brujas y hombres lobo/licántropos me pregunto si les interesaría ¿?
No sabía para que día del SKWentraría porque tiene como los temas mezclados xd
El tema de las personalidades de Karin y Sasuke jamás fue mi fuertejejeje
Sin más espero que les haya gustado y disculpen si tiene falta de ortografía.
