Prompt: Cambio
La estudiante
A Bertha Jorkins le encantan los chismes.
Son lo que hacen la vida en Hogwarts entretenida. Mientras otros encuentran divertidas las pociones, los hechizos o las plantas que crecen en el invernadero, Bertha considera que no hay nada mejor que comprobar el efecto que tiene un escándalo sobre el alumnado. El más insignificante rumor se extiende como los círculos que provoca una piedra al caer en el agua, creciendo hasta golpear la orilla. Le resulta desternillante que una broma sobre Jane Court besando a un desconocido se convierta en una batalla campal en el césped del estadio de Quidditch, o que Nina Maryn suspenda dos exámenes seguidos por culpa del rumor de que ensucia las sábanas.
Por eso odia los días de malas noticias.
—Ha habido otro ataque —dice esa mañana Patricia Jones, una chica anodina que suele sentarse cerca de ella durante los desayunos—. Dos muggles y sus hijos, muertos.
—¿Solo muggles? —pregunta un alumno de mayor curso, que parece más interesado en mirar a Patricia. Bertha se anota ese dato.
—De momento. —Patricia se guarda el ejemplar de El Profeta que su lechuza ha dejado poco antes en la mesa.
Cuando ocurren cosas así, ya no queda espacio para la diversión. Bertha puede notar el cambio en el ambiente, la tensión que recorre a todos los miembros del alumnado, hasta dejarlos agarrotados de miedo. Ya no quieren susurrar sobre los besos de una alumna o las vergüenzas de otra; todo de lo que quieren hablar es del peligro en el exterior.
La mayor parte del tiempo, Bertha se siente a salvo en Hogwarts. Sabe del escudo mágico que rodea la escuela y que los mantendrá seguros. No entiende por qué sus compañeros se preocupan por los muggles o por la posibilidad de que aquellos que se hacen llamar mortífagos acaben por matar también a magos. Detesta escuchar conversaciones así, porque entonces el terror también se le contagia, y ese miedo no es como un chisme de estudiantes; no es divertido ni puede controlarlo. Son círculos en el agua que nunca encuentran la orilla.
Cuando Bertha sale del Gran Comedor, se detiene ante las escaleras y respira hondo. Se recuerda a sí misma que todo va bien; que las cosas no acabarán tan mal. Que en unas horas todo el mundo olvidará lo ocurrido y que hace un día precioso, y que debe averiguar si es cierto que Ted Tonks se esconde en los rincones con Andromeda Black.
Eso sí sería un buen escándalo.
