DISCLAIMER: Black Clover no me pertenece, sólo hago uso de sus personajes por mera diversión.
ADVERTENCIA: Muy posible OoC / Universo Alternativo
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NIEVE
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Los ojos de su cuñado sobre su persona, le parecían más fríos que la nieve que los había cubierto a él y a Noelle horas atrás.
Se habían desviado un poco del camino en busca de comida y ahora la repentina nieve los había atrapado dejándoles la opción de que alguien viniera a recogerlos, y ese alguien resultó ser Nozel Silva.
La chica alzó la mano en señal de un patético saludo. ― Hermano… qué gusto… ―
― Suban al auto ― Ordenó con su perfecta voz fría y ese semblante serio que lo acompañaba desde siempre, dándoles la espalda casi al instante.
La pareja tembló, pero para este punto sabían que no era obra del clima frío. Obedecieron sin más y Nozel tomó lugar en el asiento del piloto con los niños atrás.
― ¿Entonces ahora prefieres estar de vaga en vez de asistir a tus clases de ballet? ― Interrogó el mayor, sin apartar su vista del camino, una vez arrancaron de regreso a casa.
Noelle bajó la mirada ocultando su rostro en su bufanda rosada, sintiéndose cohibida. Quería a su hermano mayor, enserio que sí, pero a veces su carácter era tan difícil que llegaba a asustarla.
― ¡Fue mi culpa! ― Exclamó el peli cenizo con el ceño fruncido. Ver deprimida a la chica de ojos rosados, aunque fuera por una milésima de segundos, lo hacían actuar al instante, como si un interruptor se activara.
Nozel suspiró mirándolo por el retrovisor. ― Evidentemente… ― Respondió para nada sorprendido por el exalto del más bajo.
El chico chasqueó la lengua con frustración, de inmediato Noelle le tomó la mano, apretando sus meñiques como forma de calmarlo, cosa que de inmediato funcionó.
El Silva mayor suspiró y volvió su atención al camino cubierto de nieve.
El chico no terminaba de agradarle, pero ya estaba ahí y a su hermana menor le ponía muy feliz tenerlo cerca, así que no podía hacer mucho.
Menos ahora que esos dos eran pareja.
No podía negar la idea de que Asta le parecía molesto, vulgar y de extrañas costumbres que Noelle había terminado por adoptar.
― Sólo quería llevarla por algo de comer… siempre está trabajando duro que creí que merecía un descanso… ―Explicó ya más tranquilo el de ojos verdes buscando la mirada de su cuñado a través del espejo.
Bueno, al menos tiene modales.
Fue lo que pensó Nozel, antes de desviar el automóvil hacia una tienda de autoservicio. Maldiciéndose internamente por sus acciones, deseando que nadie jamás en la vida se enterase de lo que estaba a punto de hacer.
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Al final hicieron una parada en aquella tienda de comida rápida, la idea no le agradaba, pero no quería seguir siendo el malo de la historia.
― Hermano, muchas gracias… no tenías que… ― Algo nerviosa después de probar de su hamburguesa con papas, Noelle le dio un codazo a su novio, mismo que reaccionó de inmediato que casi se atraganta.
― ¡Oh! Fsgraciash opor da comiiidwa cap ¡AUCH! ― Exclamó de dolor, luego de que su novia decidiera pisarlo, provocando que terminara atragantándose.
― ¡Bakasta, resiste! ― Exclamó ella preocupada pasándole su soda para que pudiera tragar y volver a respirar.
― ¡Gracias Noelle! ― Dijo el chico ya volviendo a su color natural mientras sonreía y alzaba su pulgar derecho.
En todo ese tiempo, la ceja izquierda de Nozel no dejaba de tener un leve tic nervioso. Estaba a nada de perder la paciencia y salir corriendo de ahí.
Pero ver a su hermana sonrojarse, mientras el idiota sonreía pareciendo aún más idiota; le hizo un hueco en el pecho, como si de repente ahora fuera él quien se quedó sin aire.
Quizás no era tan malo que esos dos estuvieran juntos.
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Conducir en silencio, volvía el viaje más llevadero; el clima se había controlado un poco, pero de todos modos había nieve por todas partes. Pasarían unos cuarenta minutos más, antes de que pudieran llegar a la Academia Clover.
Por milésima vez en esa noche, el Capitán del dormitorio de las Águilas Plateadas observó a sus acompañantes de la parte trasera del coche.
Ambos se habían quedado dormidos en el hombro del otro.
Asta de los Toros Negros, no le terminaba de agradar. Pero se notaba que en verdad quería a su hermana menor; ambos se complementaban mutuamente, el pueblerino había logrado romper la barrera de Noelle y como hermano mayor se sentía satisfecho, pues como no queriendo, el de ojos verdes se había ganado su respeto.
Sonrió ligeramente, ante sus pensamientos "locos".
Los dejaría ser.
Total, no es que fueran a casarse ¿O sí?
N/A: ¡Uh! Terminó siendo más largo de lo que creí, espero no haber ido tan de prisa y haberlos enredado.
¡Nos leemos en la próxima idea!
GEMITHA0208
Diciembre 30 2020
