Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.
Diálogos:
(Amo las oppai) – Pensamientos varios.
"Probando, probando ¿se oye?" – Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, etc.
[No quiero hablar de ello] – Ddraig, seres sobrenaturales de categoría superior.
[Aquí hay demasiada perversión, mierda de autor] – [Dama del Lago]
(Duro contra el muro) Pensamientos internos.
Advierto que en este fanfiction puede haber temas sugestivos o leves actos sexuales que puedan ofender/alarmar/molestar al lector. A quien no le guste, lo considere excesivo o no se sienta cómodo... Adiós y que le vaya muy bien la vida.
A los de piel y ojos sensibles, Ichiei esbozó Slash/Dog como una historia monógama para su protagonista, algunos fans no vieron con buenos ojos ese giro comercial para mejorar ventas, yo respeto su idea inicial y he reutilizado a Lavinia y Suzaku. A quienes no se sientan cómodos ya saben dónde está la puerta, cerrad al salir.
Si pese a todo esto decidís leerla. Leedla bajo vuestra responsabilidad y consecuentemente sed respetuosos con el contenido. Nadie os obliga a leerla y yo me estoy cansando de tener que repetir lo mismo una y otra vez.
Los reviews ya no serán respondidos, admito mi falta de paciencia y al no poder garantizar respuestas educadas he decidido abstenerme. Los PM serán respondidos lo más rápido que pueda.
- High School DxD –
[Draconic X Deus]
–Especial de Navidad–
-Residencia Gremory-Hyodo-
-En un futuro indeterminado-
El ambiente, tenso, no le intimidaba lo mas mínimo.
Tumbando sus cartas, sonriendo divertido, sus ojos rojos inspeccionaron a sus oponentes.
Dos pelirrojos, uno mayor, otro más joven. Un hombre rubio, joven, otro rubio, mayor. Una mujer de reducida estatura y orejas de gato. Un hombre barbudo y rostro tosco.
-Nunca he sido bueno con estos juegos…- admitió Baraqiel abandonándose a la bebida.
-Caído de pacotilla… ¿No eran los tuyos los expertos en vicios y trampas?-
-De eso háblale a Azazel, mocoso…-
-El ángel caído ha palmado… ¿Quién le sigue?- exclamó una joven, de baja estatura, cabello blanco y mechones negros, orejas de gato y sonrisa traviesa, dejando unas cartas sobre la mesa.
-Me hubiese sorprendido que supiese jugar mejor a las cartas…- dijo un hombre rubio mirando con recelo al arcángel.
-Los ángeles son más decepcionantes de lo que uno puede creer-
-Baraqiel… Me prometiste que te comportarías- dijo Issei tomando otra carta de la mesa –Nada de racismo-
-Eres el más racista de la mesa- dijo Sirzechs tomando una carta.
-Y tú que mantendrías tus manos alejadas de mi hija-
-Touche-
-En el Cielo no practicamos estos juegos, perdonad mi falta de aptitud- dijo Michael separando levemente su silla de la mesa.
-Venga, venga… El ángel caído y el angelito han palmado… Humanito, apuestas?- preguntó Magari animada.
-Me retiro… No es honorable… Que se diría de mi si se supiese que participo en…-
-Al carajo los Pendragon!- lo interrumpió la gata –Arturo tendría más pelotas… Solo quedan los demonios y el dragón-
-No te atrevas a insultar a…-
-Dos calzonazos y una gata que habita en los bosques… Pan comido!- exclamó Issei sirviéndose otra copa –Subo la apuesta!- colocando algunas fichas sobre el montón de la mesa redonda –Estos dos no pueden hacer nada sin la autorización de sus esposas…-
-Veo la apuesta y la subo…- añadió Zeoticus -¿A cuál de ellas le pides permiso para apostar en las cartas?-
-Yo no le debo obediencia a nadie, anciano-
-Lo mismo- siguió Sirzechs poniendo más fichas en el centro de la mesa.
-Apostar con dinero está bien… Pero en mi tierra sirve de bien poco…- ronroneó la gata mirando al dragón con complicidad.
-Me gusta esta gatita… Y estaba esperando este momento!-
-Entiendo que quiere subir la apuesta con algo más que con dinero… Puede ser interesante… Diga su apuesta-
-Mis niños necesitan terrenos para crecer, ahora que por fin podemos darles cobijo las primeras crías están empezando a nacer…-
-Quieres parte de los terrenos que tenemos en el mundo humano… ¿En el norte de Japón? De hecho no quedan lejos de sus tierras ocultas en Kanto…- dijo el patriarca Gremory.
-Así es… Me apuesto en servidumbre a algunos de mis gatitos por esas tierras…-
-¿Esto no es trata de blancas?- preguntó Uther molesto.
-Acepto esas criaturas por las tierras- aceptó Zeoticus divertido.
-¿El Maou se apuesta algo?- preguntó Magari -¿Tiene pelotillas?-
-Un gatito para Milicas no estaría mal… Me apuesto la no interferencia de mi gobierno, temporal, por supuesto-
-Interesante!- exclamó el dragón mirando a sus compañeros de partida –Que podría poner sobre la mesa…-
-Descendencia- respondió Magari al instante.
Los demonios sonrieron complacidos por la propuesta.
-¿Repite?-
-Kuroka, priorizarás tu apareamiento con ella. Tu primer hijo será un youkai si gano yo- dijo Magari con una traviesa sonrisa.
-Un demonio- dijeron Zeoticus y Sirzechs al unísono.
-Si gana alguno de nosotros, con Rias, obviamente-
-¡Mierda… debí esforzarme más!- exclamó Baraqiel –Como se entere Shuri de esto…-
-Mira, ahora me alegro de haber perdido… Antes muerto que incentivar que mi hija pase más tiempo contigo…- masculló Uther.
Issei ofreció otra botella, sirviendo a todos los presentes con calma, rodeando la mesa a paso lento, meditando su respuesta.
-Terrenos en Japón… Gatos… Y derechos de no intervención del gobierno demoniaco…-
-Temporal, que nos conocemos- incidió Sirzechs.
-Sí, si… A cambio de los críos… Veo la apuesta y la acepto- mirando a Zeoticus –Adelante, machote-
El ex patriarca reveló sus cartas.
-Color!- exclamó Zeoticus dejando las cartas sobre la mesa.
-No está mal… ¿Calzonazos?-
-Escalera…- gruñó el Maou dejando las cartas, acabándose su copa para ahogar su miseria –Lo siento, Ria-tan…-
-Mal mal… ¿Qué esconde la gatita?-
-Escalera de color, mocoso!- exclamó Magari revelando su cartas, orgullosa –Quiero que vengas a mis terrenos mañana mismo, tengo un complejo de lujo preparado para hacer realidad todos tus perversos deseos… Quiero una cría antes del verano!-
-¿Escalera de color? No me jodas…- gruñó Issei derrotado, dejando sus cartas –Aunque… ¿Qué es eso ante… Una Escalera Real?- girándolas, levantándose alzando los puños.
-¡No puede ser!- protestó la gata.
-Jajajajaja! Contra los dragones no se apuesta!- mirando divertido al resto de participantes –Aquí la llegada de los mocosos la decido yo, nadie va a interrumpir ni acabar con mi vida de constante estucado, ya me entendéis! Pienso mojar la brocheta de manera ininterrumpida por el fin de los tiempos!-
El tiempo pasaba… Cada día lo sentía en sus huesos, sentía como su cuerpo se hacía pesado, lento… Ya no era el mozo que una vez fuera.
Más todo aquello parecía no tener importancia en ese sitio.
Había visto a su hija, hermosa, joven y radiante. Una eterna y perenne veinteañera, en la flor de su hermosura y juventud. Un espíritu fresco y vivo, rebosante de alegría que miraba con tal afecto a esa criatura…
Las canas habían sustituido su cabellera rubia, las arrugas habían poblado el rostro de su esposa, incluso su hijo mayor ya era un adulto plenamente formado…
Y su hija seguía siendo una joven…
Parecía ser más su nieta que su hija. Su hija los dejaría a todos atrás, todos atrás por culpa de ese…
-Ese dragón…- masculló molesto, abriendo otra puerta.
Accediendo a una inmensa biblioteca.
Fascinado, recorrió lentamente los interminables pasillos con miles de volúmenes colocados con cuidado en innumerables estanterías.
Escuchando voces en la distancia se acercó con cuidado. Llegando al final del pasillo se percató que la estructura era centrifuga, todos los pasillos estaban levantado rodeando un espacio central con múltiples mesas.
Charlando animadamente estaban dos bellezas. Una joven rubia de larga cabellera y divinas proporciones y una de largo cabello grisáceo.
Uther Pendragon apretó los puños enfadado.
Era evidente la sensualidad que desprendían esas jóvenes, todas las chicas que vivían en esa casa. Cuerpos obscenos y ropas provocativas, faldas cortas, tops, escotes… Mas parecía un burdel que una casa tradicional de gente de bien.
Pero lo que más le molestaba era la alegría que desprendían cada una de ellas.
-Son… felices…- susurró el hombre para si mismo.
-Moooooo. Kuro es tan descuidada!-
-¡!-
Enfocando su atención en un extremo, su propia hija apareció cargada de libros.
Apenas un palmo de falda, una chaquetilla que dejaba su ombligo al aire, un profundo escote… Y una mirada radiante.
-¿Kuroka ha vuelto a dejar material tirado?- preguntó la albina.
-Esa jovencita solo le hace caso a él… Luego hablaré con Ise. Ahora no es momento de discusiones…- dijo la otra mujer con una melodiosa voz –Le Fay, cariño me pidió hablar con Vali-kun… ¿Ha logrado hacer que Arthur pueda venir?-
-¿Al final lo acabó llamando?- preguntó Rossweisse ayudando a Le Fay.
-¿No lo sabes?- exclamó Le Fay sentándose en una de las mesas, cruzándose de piernas con elegancia.
¿Cuándo se había convertido su niña en una mujer tan sensual? ¿Qué le había hecho ese dragón a su pequeña?
-Issei-sama y mi hermano se llevan bien… ¿Por qué tendría que hablar con Vali?- preguntó Le Fay divertida.
-¿No le respondía?-
-Correcto… Digamos que mi hermano estaba ocupado y no respondía… Issei-sama, que no tiene precisamente mucha paciencia con los hombres fue a buscarlo… Y lo encontró en Paris… Y ya sabéis lo que le gustan los franceses. Su humor era uno de perros, obligado a viajar, a tratar con franceses para hablar con un hombre… Para encontrarse que mi hermano no estaba solo-
-Ah, no! No, no, no!- chilló Lavinia llevándose las manos a la boca.
-No me digas… ¿Ellaine?- exclamó Rossweisse.
-Resulta que la visita diplomática no lo era tanto…- rió la rubia divertida.
-Ise es un animal, no se detendría hasta ver a tu hermano personalmente estuviese donde estuviese… Una vez interrumpió a Tobio en el baño… ¿Subió hasta el dormitorio?-
-El perrito- sentenció Le Fay.
Las mujeres estallaron en risas.
Uther Pendragon nunca había visto reír así a su hija.
Una reputada estudiosa.
Inmortal.
Amada.
-Su lugar está aquí… ¡!- se resignó el hombre, incapaz de encontrar un solo atisbo de incomodidad en la mirada de su hija.
Alzando la mirada vió a una gata blanca de múltiples colas mirarlo con sus ojos amarillos.
-Sabía decisión… Le Fay-onee-sama… Somos su familia… Será ella quien decida si quiere o no quiere estar aquí-
-¡!-
La gata se levantó, desapareciendo con agilidad.
Optando por hacer lo mismo, Uther Pendragon volvió con su esposa… Habiéndose quitado un oscuro pensamiento de su corazón.
-Padre no estaba contento…- dijo Le Fay cortando verduras para colocarlas con cariño en cuencos de cerámica blanca.
-Tu padre tiene un palo tan metido en el ojal que me sorprende que pueda caminar recto-
-Eso es cierto…-
-Pero se ha comportado mucho mejor de lo esperado- susurró el hombre envolviendo la cintura de la maga por la espalda, apoyando su mentón en su hombro.
-¿Lo ha hecho?-
-Ha aceptado participar en nuestra partida… Ha bebido, ha bromeado… Puedes estar orgullosa…-
-Me alegro…- sonrió Le Fay besando dulcemente a su esposo.
-Aunque juega fatal…- dijo Lavinia entrando con más bandejas -¿Me las puedo llevar?- mirando las que la morena tenía a su lado.
-Adelante- respondió Suzaku entre fogones.
-Qué envidia… Papa ni quiso intentarlo- dijo Irina resignada en su faena.
-El hermano Touji es un exorcista ejemplar, no esperes que juegue en timbas…- dijo Xenovia.
-Pero bien que se apuntó Michael- respondió Suzaku divertida.
-¡Suzaku-onee-sama!- protestó Irina.
Suzaku respondió con una leve risita.
-Qué suerte tenéis de que esa anciana no ganase la partida… Nya- murmuró Kuroka sentada en un rincón de la enorme cocina.
-Onee-sama, eres la única que no hace nada… Ayuda- dijo Shirone plantándose frente a ella con los puños en la cintura.
-Nyaaaaa- ronroneó Kuroka abrazando a su hermana –Sabes que te habría llevado conmigo… Podríamos hacer gatitos juntos…-
-¡Onee-sama!-
-Gata inútil, colabora- exclamó Rossweisse cruzándose de brazos –Todas llevamos días encerradas aquí mientras tú no haces nada-
-Nyaaaaa…- gruñó Kuroka volviendo a su asiento, claramente desmotivada.
Una mano recorrió su vientre desnudo, el espacio entre su minifalda y su chaqueta corta. La asgardiana suspiró levemente, girándose con una sonrisa en el rostro al sentir al dragón tras ella, alzando su mano para acariciar el rostro de Issei.
-Déjame a Kuro a mi…- susurró el chico pegándose a ella.
-Se estricto…-
-Os quiero demasiado para ser muy duro excepto… Ya sabes…- subiendo su mano por su vientre hasta alcanzar el valle de sus pechos, posando sus labios sobre los suyos.
Rossweisse protestó guturalmente al sentir como su calor la abandonaba.
-Sabes que no soy buena cocinando… Nya-
-Pero compartes mi pasión por la bebida…- tomándola en brazos al estilo princesa.
-Nyaaaa… Dime que vamos al dormitorio… Gatitos…- ronroneó la morena lamiendo su mejilla lentamente.
-Negativo!- abandonando la cocina, llegando al comedor donde Serafall, Ingvild y Valerie rellenaban cuencos y botellas con bebidas -Preciosas… Os traigo un poco de ayuda…- dijo Issei dejando a la morena en el suelo.
Valerie se giró, mirándolo con una ceja alzada.
-¿Ayuda para beber o para trabajar?-
-Para trabajar… Kuroka es una buena chica…- respondió Ingvild.
-A beber, claramente… Largo, largo!- protestó Serafall ahuyentándola con las manos.
-Sera…- siseó Issei.
-Ya vamos muy retrasadas, I-kun-
-Propongo que ayuden a Ravel… Ella está sola con los adultos, no?- propuso Valerie continuando con la preparación del ponche.
-Yo podría llevarla…- dijo Ingvild alzando la mano –Tampoco puedo ayudar mucho…-
-¿Ayudar a broche de pollo? Nah…-
PAM
El hombre palmeó con fuerza su trasero.
-Iré… Nya- corrigió la morena.
-Las buenas chicas siempre tienen premio…-
-Me llevaré a la novata hasta la yakitori… Pero luego quiero mi ración de leche…- siseó mirando fijamente al dragón.
-El placer será mío, se buena chica y tendrás lo que pidas-
-¿Hay premio?- preguntó Ingvild con inocencia.
-Claro, claro… Ven, te contaré lo más divertido que puedes hacer en esta casa, nya!- exclamó Kuroka tomando a la demonio de la mano.
-Como si no lo supiese ya…- dijo Issei con media sonrisa –Al menos han ido…-
Serafall la miró con desaprobación antes de girarse hacia Valerie.
-Estarás contenta-
-Más tranquila, si-
-I-kun!- protestó Serafall Hyodo inflando su mofletes.
El dragón la tranquilizó besando su frente antes de abrazar a su otra esposa por la espalda.
Recorriendo los hombros desnudos a besos.
-No me mires así… Ingvild estorba, Kuroka molesta- jadeó la vampiresa dejando los vasos en la mesa, apoyándose en ella, cerrando sus ojos –Ingvild lleva demasiado tiempo durmiendo… Aun no conoce… Lo suficiente como para ayudar… Kuroka… Gabriel y Ravel podrán hacerse cargo de ellas…-
-No es un reproche… Sé muy bien los esfuerzos que estás haciendo…-
-No te creo-
-¿Qué?-
-No has venido por eso…- girando sobre sí misma, sentándose sobre la mesa, envolviendo la cintura del hombre con sus piernas.
-Me duele que mi esposa piense que puedo tener otros motivos…- susurró Issei recorriendo los muslos de la mujer, desplazando su falda lentamente.
-Mujeres y alcohol…- murmuró la rubia alzando una copa llena de ponche –Esto es lo que hay aquí… Esto es lo que buscas…-
Una copa que tomó Serafall, extendiendo sus alas, colgándose a su espalda, colocándola en sus labios mientras Valerie desabrochaba su camisa.
-Ah, ah! Yo venía a traer a Kuroka y…-
Valerie acarició su pecho, besando su cuello antes de morder suavemente su piel, sorbiendo alegremente su sangre.
Issei rodó los ojos, poniendo a prueba su integridad.
Una integridad que se fue al carajo cuando vio sus pantalones en el suelo.
-Sera!- se quejó el castaño.
-Aun faltan unas horas para que vuelvan Rias y las demás…-
-Y el ponche esta hecho…- prosiguió Valerie.
-Serafall y Valerie Hyodo… Sabéis que os quiero mucho, verdad-
-Lo sabemos… Pero quizás quieras demostrarlo…-
-Bueeeeno… Sabéis que mi mayor deseo es ser un buen marido…-
-Eso quería escuchar…- ronroneó Valerie satisfecha.
XXXXX
-¿El musculitos no viene al final?- preguntó Xenovia curiosa.
-¿De nuevo pensabas retarle a un pulso?-
-He mejorado… ¿No crees que pueda ganarle?-
-NO-
-Qué poca fe tenéis en mi…- cabizbaja.
-¿No viene nadie de tu familia?- tanteó Lavinia mirando con timidez a Suzaku.
-¿Cacasguchi no viene?- preguntó Shirone divertida.
-No, no. Es Pikachuguchi!-
-Irina… ¿Eso te lo acabas de inventar-
-¿Chuchichuchi?- probó Gabriel.
-¿Por qué le seguís el juego a Ise?- preguntó Suzaku girándose, secándose las manos con un trapo de cocina.
-¿Por qué es nuestro marido?-
-Ise no se lleva bien con los hombres, vale. Pero KAGUTSUCHI es un buen hombre… Él y su esposa, Natsume, están haciendo un muy buen trabajo con los Cinco Clanes- pasando su mirada a Le Fay –Tu recuerdas muy bien que se llama Tobio…-
Le Fay respondió sacando la lengua levemente, ladeando la cabeza.
-Joe… Podrían haber escogido un nombre más sencillo de recordar… Como Tobi-
-Ese es nombre de… ah! Muy bueno Xenovia!- exclamo Irina ofreciéndole su mano.
PAM
-Y podéis descartar a Nakiri, también tiene planes… Relaciones con los Clanes, obviamente- prosiguió la morena.
-Bien que hicimos en sacarte de esa secta- dijo Akeno abrazando a su prima.
-Pasó de una secta a otra!- exclamo Xenovia riendo, chocando las manos de nuevo con Irina.
-Una con prácticas especialmente pervertidas-
-Prácticas en las que te veo muy participativa…- sonrió Lavinia, riendo al ver el sonrojo en la nekomata.
-Ni mi hermano, ni el primo de Rias-onee-sama, ni el primo de Suzaku-onee-sama, ni Ooryuu-sama, obviamente podemos descartar a Vali… Gabriel-onee-sama, donde esta Dulio-sama?-
-Las fiestas las pasa siempre en sus orfanatos, pero envía sus felicitaciones…-
-Seegvaira tampoco vendrá… No tendremos muchos invitados…-
-Somos un montón… Ha venido la gente más especial para nosotras…- murmuró Gabriel contenta.
-Y lo mejor está por venir…- sonrió Shirone traviesa.
-¿Sabes algo, Shirone?-
-Estaba durmiendo en el regazo de Ise cuando escuché una jugosa conversación de los chicos…-
Las esposas dejaron sus quehaceres para centrar su atención en la albina.
-Tres nombres… Gasper, Milicas, Yuuto-
Riendo divertidas, todas las mujeres se reunieron alrededor de la joven nekomata.
Hora de los chismes.
Touji Shidou recorrió la enorme casa con calma, sin perderse detalle alguno, interesado, obligado.
Tenía que revisar a conciencia el lugar donde su adorable y tierna hija vivía en pecado con el que había sido su ahijado… para pasar a ser su yerno.
Una casa diseñada para albergar a mujeres de muy diversas índoles y culturas, con diversas necesidades.
Una planta entera dedicada al deporte, laboratorios, enormes bibliotecas… Nadie diría que aquello era una "casa".
Y en el centro del salón, colgada en la pared… una espada sagrada que conocía muy bien.
-Hauteclere…- susurró el exorcista observando la espada de su familia brillar tenuemente junto a algunas de sus hermanas.
Excalibur, Durandal, Ascalon, Yamato, Clarent…
-Ahora la espada familiar está con su nueva familia, Touji…-
Girándose, el hombre vió la elegante figura de su esposa sentada en el reposabrazos de uno de los sofás, observando lo mismo que él. Tan absorto estaba en sus pensamientos que no la había visto.
-Nuestra hija es feliz aquí… Pero eso es algo que has visto ya- dijo la mujer.
-Issei no deja de sorprenderme… Siempre pensé que esa idea del harén era un disparate… Hasta que he visto esta casa…- acercándose a su esposa, sentándose junto a ella.
-Devoción, Touji, Issei siente y procesa devoción a todas las chicas…-
-No se me ocurre una mejor manera de describirlo…-
Una mujer morena había entrado en el salón.
-Tú debes de ser… ¿Shuri Himejima?-
-La misma, es un placer conocer a los padres de Irina-chan- sonrió la mujer acercándose a la castaña.
-Ángeles Caídos…- susurró el hombre intrigado, mirando al fornido barbudo tras la mujer.
-¿Se siente incómodo?- preguntó la mujer mirándolo tras intercambiar unos besos en la mejilla con su esposa, cortesía de saludo.
-Hace años seguro… Ahora… ¿Somos familia, no?- preguntó el hombre no muy convencido.
-Que tendrá mi hija en la cabeza…- suspiró Baraqiel derrotado, sentándose en uno de los sillones.
-Eso mismo pienso yo… Nunca me tomé sus palabras en serio…-
-Pensaba que acabaría eligiendo a mi hija…-
-Que desastre…-
-Como le rompa el corazón a mi niña…-
-Le haré espacio en su culo para que entren todas esas espadas!-
-Oye… Para ser exorcista me gusta como piensas…-
-Lo mismo digo…-
Las mujeres rieron divertidas al ver a los hombres interactuar.
-Yo estoy satisfecha con su decisión-
-¿Tú también?-
-Me ha llevado tiempo aceptarlo… Pero ahora cada vez que veo la sonrisa y el brillo en los ojos de Irina…-
-Sabes que es donde tiene que estar- acabó Shuri juntando sus manos.
-Exactamente…-
-Issei-kun ha crecido hasta convertirse en un magnifico hombre, un excelente marido que valora, atesora y respeta a…-
CLANC
-Oh… Que estáis aquí… Mierda, me había olvidado que teníamos visitas…- exclamó Issei, con la camisa desabrochada, cargando con Valerie y Kuroka en brazos…
O eso podían reconocer por los ropajes que podían ver, viendo apenas sus piernas y traseros.
-Mejor nos buscamos otro sitio!- girándose volviendo a cruzar la puerta.
Valerie y Kuroka se despidieron con la mano traviesas.
Los adultos los miraron incrédulos.
-Como le haga algo a mi hija le corto los huevos!-
-La escuela va bien-
-Pero…-
-No, Gondul-
-Mi pequeña Rose podría…-
-No, Godul. No interferiré en su trabajo-
-Pero si está haciendo esas investigaciones es porque quiere distraerse…-
-Gondul. La academia tiene buenos profesores, funciona debidamente, incluso Xenovia participa y me habla maravillas de ella... Hay estudiantes muy prometedores y las escuadras de valquirias se han integrado en el Inframundo. Que mi esposa se esté centrando en su otra pasión, la magia, es totalmente natural-
-Mi nieta no está satisfecha con la academia-
-Mi esposa ha descubierto que su primer proyecto funciona muy bien y que no es tan absorbente como pensaba, lo que es mejor porque ha dejado ese trauma a un lado para centrarse en lo que más le llena, investigar-
-Pero es la escuela la que la llevará lejos!-
-No. Tú quieres que triunfe en la escuela para darle renombre a tu familia-
-Necesita méritos para recuperar el Blasón… Los estudios mágicos se revalorizan con el pasar de los siglos… Es esperar demasiado-
-Rossweisse no está interesada en el Blasón, Gondul-
-Issei Gremory! Tu no…- exclamó la anciana levantándose de golpe.
-No permitiré que me alecciones de cómo cuidar de mi esposa, Gondul- exclamó el joven serio –Rossweisse llegó aquí destrozada, una sombra de una mujer, con los ánimos por los suelos, sin autoestima y cargada de complejos… Rose Hyodo es una mujer completamente diferente. Ahora es una mujer realizada que sigue y persigue sus pasiones, y sea cual sea yo estaré allí para apoyarla. Y no hemos hablado en ningún momento de recuperar ese Blasón. Considero que es agua pasada. Y como su marido solo deseo lo mejor para ella, que en este caso es alejarla de todas las malas influencias del pasado. Tú te has ganado el privilegio de estar en su vida, y digo ganado porque ella te procesa afecto. Yo no creo que sea tan meritorio… Se cauta, mueve bien tus fichas y no pierdas este privilegio tan delgado y frágil que te tengo. No me temblará la mano si tengo que sacarte de su vida-
-¡!-
-Ahora por favor, siéntate. Aún no hemos acabado de hablar-
-Hemos acabado de hablar. Si no quieres hablar de Rose no sé qué hago aquí-
-Hablar de Rose, por supuesto-
-¡!-
-A veces Rose habla con nostalgia de sus tiempos en Asgard y tenía pensado algo para su cumpleaños de este año-
-¿?-
-Tengo una lista de valquirias, antiguas amigas, compañeras, con las que me gustaría ponerme en contacto… ¿Podrías hacerlo por mí?-
Gondul se sentó lentamente.
-¿Podemos discutir sobre lo que realmente seria ilusionante para ella?-
-… Te escucho- capituló Gondul.
-¿Por qué estas triste?- preguntó Ingvild abrazando a su hermana.
Serafall la miró sorprendida.
Tan ensimismada que estaba mirando por la ventaba que no se había percatado de la llegada de la descendiente de la Leviatán original…
-So-tan no ha querido venir…-
Ingvild bajó la mirada triste.
-I-kun insistió… Pero So-tan es tan cabezona…-
-Sona está bajo mucha presión…- dijo Gabriel corriendo a abrazar a la demonio.
Serafall sonrió levemente al verse rodeada en el sofá, cerrando los ojos para disfrutar del calor de sus hermanas.
-Ha sufrido mucho… Y no he podido estar con ella…-
-Estas con ella… Ella lo sabe, solo necesita tiempo…-
-Eres una buena chica que sacrificó cientos de años para poder garantizar la seguridad de su familia… Ella tarde o temprano lo entenderá-
-¿Eso creéis?-
-Estamos seguras…-
-Yo… Quiero volver a ver a So-tan…-
-Pronto, Serafall, pronto… ¿Cuánto tiempo podrá continuar llevándole la contraria a Ise?-
-Y si se resiste… Lo mismo te la encuentras un día atada y amordazada en el comedor…-
-Sí, es muy capaz…-
Las mujeres rieron divertidas, abrazadas.
Protegiéndose mutuamente.
-¿Os cuida bien?-
Shuri miró con incredulidad a su marido.
-¿En serio les estas preguntado eso? ¿Sabes cuantos años de casados llevan ya?-
-Lo suficiente como para hacer que se les caiga la venda de los ojos-
-Mis sentimientos por él crecen día a día, padre-
-Ise nos cuida muy bien, Shuri-okaa-sama… Ise ha abandonado todo vínculo y responsabilidad con el mundo para estar con nosotras- dijo Suzaku.
-¡!-
-Entonces es cierto…- murmuró Baraqiel –Había oído que el mocoso había renunciado a su todos sus cargos y títulos…-
-Sigue siendo el patriarca de la familia Gremory, pero solo hasta que Milicas esté preparado para tomar el mando- respondió Akeno.
-Cuando Milicas tome las riendas nos trasladaremos a la dimensión artificial Ryuuteimaru…- continuó Suzaku.
-¿Os iréis?-
-Será nuestra casa, nuestro hogar, un mundo para nosotras… Para nuestra familia, pero no cortaremos nuestros vínculos con el mundo exterior, madre- respondió su hija.
-Ise no quiere que nos separemos completamente, por ejemplo, Le Fay y Lavinia tienen vínculos y trabajo con las organizaciones mágicas. Valerie asiste a Gasper con los quehaceres del reino de los vampiros…-
-Y las nekomata están muy implicadas con la expansión de los territorios de Magari…-
-Por no hablar de la escuela de Rossweisse…-
Shuri las miró orgullosa.
PAM
-¡Akeno-okaa-sama!-
-¡Suzaku-okaa-sama!-
Un par de revoltosas lolis irrumpió en la terraza, localizando y corriendo hacia las sacerdotisas, lanzándose a sus brazos.
Sentándose en el regazo de las mujeres, Shuri las miró curiosa.
-Ellas son… diosas-
-¡Lilith!- se presentó una loli.
-¡Ophis!- la imitó la otra.
-Las lolis supremas!- exclamaron al unísono.
-Son las adorables hermanas pequeñas de Ise- susurró Akeno acariciando el cabello sedoso de la dragona.
Ophis sonrió agradecida por la atención.
-¿Ise no aprecia vuestra colaboración?- tanteó Suzaku divertida.
Los rostros de las lolis pasaron de una sonrisa a una mueca de disgusto.
-¡Desagradecido!-
-¡Borde!-
-¡No aprecia la ayuda de las lolis!-
-¡Sacrilegio!-
-¡Nosotras solo queremos ayudar a onii-sama!-
-La cocina no es un buen lugar para niñas tan guapas…- dijo Akeno.
-Que se pueden ensuciar los bonitos vestidos- prosiguió Suzaku.
-Mmm…-
-Mmmmm…-
-¡Onii-sama deberá compensar!-
-¡Exigimos caricias!-
-Y plátanos!-
-Muchos plátanos!-
-Y caricias en la cabeza-
-¡Muchas caricias!-
-Seguro que vuestro onii-sama estará contento de complacer a lolis tan guapas y educadas-
Más tranquilas, las niñas volvieron su vista al frente.
-Pajarraco gruñón- reconoció Lilith.
Baraqiel alzó una ceja molesto.
-Tu… La madre de pechotes-Akeno-okaa-sama- continuó Ophis.
-Tu presencia exige respeto-
-Onii-sama lo dijo-
El matrimonio Himejima se tomó unos minutos para digerir la personalidad de las diosas dragón.
-Que niñas… tan… curiosas…- murmuró Shuri sorprendida.
-¿Por qué os llaman… madres?-
Akeno y Suzaku desviaron la mirada, levemente sonrojadas.
-Son nuestras madres!- explicó Ophis.
-Ellas dicen que nos parecemos a lo que serán sus hijas con onii-sama- finalizando Lilith.
A Baraqiel se le desencajó la mandíbula.
Shuri rio levemente, divertida.
-El vestido es simplemente perfecto!- exclamó Ingvild contenta.
-S-señora. ¿Puedo tomar este vestido…?-
-Por supuesto que puedes!- exclamó Akeno dándole un último retoque a su hermoso cabello –Aunque sigo pensando que falta escote, ufufu-
-Y la falda más corta!- prosiguió Serafall.
-Yo le quitaba la falda y le daba un camisón un poco más largo… Ceñido, espalda descubierta… Nya-
-Dadle eso y Gasper se muere desangrado…- sentenció Xenovia.
-Gya-suke aguantará… O eso creo-
-Oh, Elmen! Espera a que Gasper-kun te vea!- chilló Irina emocionada.
-Esta cinta en tu cabello… te quedará genial!- exclamó Suzaku anudando una pequeña cinta en un mechón lateral.
-¿La cinta de Rossweisse-sama?-
-Te dará suerte- sonrió la morena alejándose unos pasos.
-Simplemente adorable!- aplaudió Gabriel emocionada.
-¿A Gasper le gustará?- preguntó Elmenhilde cohibida.
-Va a romper la bragueta en cuanto te vea!- exclamó Xenovia divertida, haciendo sonrojar violentamente a la vampiresa.
-Pero la Reina…-
-Tu ni caso, Valerie es cosa nuestra- respondió Suzaku acabando de inspeccionar a Elmenhilde.
-Pero Rias-sama…-
-Rias esta con vosotros!- respondió Irina.
-Issei-dono…-
-Móntalo como a un semental, nena!- chilló Ingvild alzando un puño –Eso diría Ise si estuviese aquí-
La rubia se enrojeció aún más.
-Pero Gasper depende de…-
-Rias entiende la importancia de Gasper para con su raza, Issei lo ha formado desde que era pequeño, preparándolo para liderar a su raza. Valerie renunció a gobernar para que Gasper pudiese hacerlo… Él te quiere, eres lo mejor que le puede pasar, la gran mujer que necesita un hombre como él… y cuentas con todo nuestro apoyo- sentenció Suzaku satisfecha con el resultado, dejándole espacio a Lavinia, que la recorria con la mirada.
-¡Ahora ve a esa cita y déjalo seco!- chilló Serafall.
Tomando un bolso de las manos de Lavinia, Elmenhilde Karlstein abandonó la sala completamente nerviosa.
A los pocos segundos una mujer con una peligrosa aura irrumpió en la sala, llevándose la atención de todas las presentes.
-¿Qué pasa aquí?- preguntó Valerie mirando a sus hermanas con sus ojos rojos.
Amenazante para cualquier ser vivo… excepto para ellas.
-Charlando… ¿Quieres unirte?- respondió Gabriel inocentemente.
-Huelo a perfume y… ¿Dónde está esa usurpadora?-
-¿De quién hablas?- preguntó Akeno con seguridad.
-Sabes muy bien de quien hablo- siseó peligrosamente.
-Camino de hacer de Gasper un hombre- respondió Xenovia levantándose de su asiento, encarando a la poderosa y explosiva Reina de los Vampiros.
-Sobre mi cadáver que esa chupasangre de tercera me va a quitar a…-
Las mujeres se miraron, asintiendo entre ellas.
-¡A por ella!- exclamó Akeno señalando a la rubia.
-¡!-
Al instante todas las chicas acorralaron a la vampiresa, sujetándola de brazos y piernas.
-Hace unos años te ayudamos a sublevarte a tu familia para que aceptase que fueses la compañera de sangre de Ise…- siseó una voz autoritaria entrando en la estancia.
Rias Gremory miró sin miedo alguno a la Reina de los Vampiros, sosteniendo un cáliz con un líquido rojizo.
-Ahora serás una buena chica y dejarás que Gasper escoja…-
-Ni hablar- respondió la rubia con dureza.
-¿Ni por un cuenco de sangre?-
SNIF
-¿C-cómo?-
SNIF SNIF
-¿E-es sangre de Ise?-
-Él no ha podido venir… Pero me ha dado un presente para tratar de convencerte… ¿Les dejarás ir?-
-S-si… Pero dámela! Dámela!-
Las hermanas soltaron a la Reina, que se desplazó con rapidez hasta tomar el cáliz, bebiéndolo como si fuese la mujer más sedienta del mundo.
Gimiendo con fuerza, Valerie descansó en el suelo, sintiendo el poder de la sangre recorrer su cuerpo.
-Ahhhhhhh!-
Liberando su poder, una ola de poder se esparció por la estancia, contagiando a sus hermanas.
Las esposas empezaron a jadear, acaloradas.
-Que Reina de Vampiros ni que… Llámala la Reina de las pervertidas…- jadeó Xenovia.
-Por lo que más queráis… Decidme que Ise tiene el cristal preparado…- dijo Suzaku incapaz de contenerse.
-Rossweisse lo tiene preparado-
-Oh… Asgardiana ninfómana…- gimió Akeno cayendo de rodillas –Allí tendría que estar yo…-
-Basta de palabras…- exclamó Le Fay chasqueando los dedos, enviando a todas las mujeres a cierto lugar…
Sus fríos e implacables ojos violeta mantuvieron el pulso con los azules que en su día formaron parte de la prestigiosa familia Phenex.
Dos jóvenes que aparentaban apenas haber dejado atrás su adolescencia se tantearon con paciencia.
La actual matriarca y máxima representación de la Casa Sitri, una de las supervivientes originales de las 72 creadas por el Lucifer Originales siguiendo las directrices prohibidas.
Frente a ella la representante, concubina y esposa del actual líder de la Casa Gremory, de igual condición que la suya, venida a mas en las últimas décadas.
Una gloria que no parecía ir a menos con el pasar de las generaciones.
-Así que ese cobarde ha enviado a su perra fiel a librar sus batallas…-
-Issei-sama tiene asuntos más importantes que escuchar los ladridos de una frígida sumamente frustrada- respondió Ravel echándose su mechón rizado hacia atrás.
-Donde esta Tsubaki-
-Esperábamos su presencia en la cena familiar que se lleva a cabo en mi casa…-
-No pisaré esa casa mientras ese degenerado no pida disculpas públicamente por haber mancillado el honor de mi familia-
-Mi marido nunca ha hecho tal cosa-
-Mi hermana trajo gloria y respeto a mi familia. Obligarla a abandonar su posición fue una ofensa que nunca le perdonaré. Ni a Rias el haber usado a su familia para darle cobijo-
-Serafall Hyodo actuó en completa libertad de juicio. Ni fue coaccionada ni fue obligada a hacer nada-
-No la llames así…-
-Serafall HYODO es mi hermana política, otra de las esposas de mi marido. No permitiré ataques gratuitos a su persona-
-Hablas de mi hermana de sangre, Phenex-
-Hyodo, soy Ravel Hyodo- corrigió la rubia alzando su mano, mostrando su reverso.
Sona miró con desprecio el reluciente anillo en su dedo anular.
-No has respondido-
-Los quehaceres, localización y actividades de Yuuto Kiba no son menester de mi marido- respondió Ravel relajándose en su asiento.
Largas y torneadas piernas expuestas cruzadas frente a Sona, sus manos sobre los reposabrazos.
Una orgullosa sonrisa en sus pintados labios.
-Rias…- masculló Sona negando con la cabeza, moviendo la melena negra que caía por su espalda.
-Así es. Mi marido respeta por completo la autoridad que mi hermana Rias posee sobre sus siervos. Si Rias permite que Yuuto se vea con tu Reina, mi marido no hará nada para contradecirla-
-Pero los protegerá, porque están en sus terrenos, verdad?-
-Ni lo afirmo ni lo desmiento-
-Basta, no tengo más que hablar- ordenó la matriarca Sitri desviando la mirada.
-Tengo dos mensajes más que entregar-
-Habla y vete-
-Mi hermana Rias considera que deberías permitir que esos dos puedan estar juntos, no desea que arrastres a Tsubaki en tu camino de soledad…-
-¿Y el otro?-
-Mi marido y señor… Desea que visites nuestra casa- suspiró la rubia derrotada.
-¿Cómo?-
-Eres la hermana de una de sus esposas, la mejor amiga de otra de ellas… Issei-sama te abre las puertas a su casa-
-¡!-
-Sin compromiso ni intenciones políticas, Issei-sama espera que en un futuro cercano puedas restablecer la relación que tenías con sus esposas-
Sona Sitri miró atentamente a la demonio dragoniaca frente a ella.
-Dile a ese puerco… Que tendré muy en cuenta sus palabras- concedió la morena negándole la mirada a Ravel Hyodo.
Asintiendo… Ravel deshizo el hechizo, cesando la comunicación a distancia.
-Tampoco ha ido tan mal…- exclamó la belleza rubia orgullosa –Hora de informar a Issei-sama!-
Grayfia Lucifuge estaba buscando a su marido.
O a Rias…
En su camino se había topado con una hermosa melodía. Intrigada, seducida, subió hasta lo que creía que era la terraza superior.
Un enorme jardín levantado en el punto más alto del edificio. Maravillada vió a Issei con su esposa legal apoyada en su hombro, las gemelas en sus brazos.
Michael en un rincón junto a Griselda.
En el centro tres mujeres.
Ingvild, Gabriel y Lavinia.
Las tres bellezas entonando una melodiosa canción.
Arpas mágicas sostenidas en el aire.
Una poderosa y conmovedora canción que despertaba todas las emociones posibles.
Un homenaje a la música.
La cúspide de la melodía entonable.
La máxima expresión del sentimiento musical.
Al acabar la canción las chicas recibieron un sonoro aplaudo.
Grayfia se lamentó no haber llegado antes.
-Chicas… Es la hora… Ese centro os va a encantar- sonrió Grayfia.
-¿Centro de qué?- preguntó Michael.
-Ah, no! Esto es solo para chicas!- exclamó Ingvild animada.
-¿Solo para chicas?- ladeando la cabeza, confundido.
-Amor mío- susurró Rias llamando la atención del dragón.
-Os dejo solas, yo me encargo de los pichafloja…-
-No es eso, tontito. Mi hermano, quiere hablar contigo-
-Hablaré con él… Ahora id a pasároslo bien- murmuró el joven besando dulcemente a su esposa.
XXXXX
-Veo que aun recuerdas lo que te enseñé- exclamó Zeoticus contento, sirviéndose… vaciando una botella de buen whisky.
-Cómo olvidarlo… Rias me ha dicho que querías hablar conmigo- dijo Issei pasando a mirar a su cuñado.
-¿Entramos en materia? Siempre directo al grano… Fabium se quiere retirar-
-Serafall no volverá- respondió Issei al instante.
-Lo entiendo. Quizás esté relacionado, pero dadas las circunstancias estamos tanteando renovar el Gobierno del Inframundo…-
-No me parece mal, son tiempos nuevos que necesitan una mente joven y acorde a estos tiempos… ¿En qué puedo ayudaros?-
-Hemos pensado en relevar a Fabium con Diehauser, él está a favor-
-Pensaba que querías sangre nueva…-
-Y por ello pensaba en darle el cargo a tu Reina, la auténtica Leviatán…-
-NO-
La negación del dragón fue rotunda.
Cruzándose de piernas, entrelazando sus dedos, su semblante duro.
-Podemos asegurar que su participación será moderada, podrá seguir viviendo contigo…-
-Se lo consultaré a ella, la última decisión es suya pero no dejaré a otra de mis mujeres en cargos de tanta responsabilidad, son demasiado absorbentes. Tenéis gente muy capacitada que puede tomar el testigo-
-¿Cómo tú?-
-Yo me retiré hace muchos años de la primera línea… Estoy retirado, Sirzechs-
Padre e hijo se miraron entre ellos, frunciendo el cejo, desanimados.
-Rias me ha dejado caer que a ella le hace ilusión la idea…-
-¿Estás hablando con mi esposa a mis espaldas?- preguntó el dragón molesto.
-Salió el tema en una conversación casual padre-hija-
-Ya…-
Zeoticus desvió la mirada, silbando suavemente.
-Vali Lucifer, Sairaorg Bael, Diehauser Belial… Y según lo que decidan mis esposas, lo que quiera hacer Ingvild… Ingvild Hyodo podría aceptar el cargo de Leviatán- concedió el dragón –Esa es mi propuesta-
-Habíamos llegado al mismo punto- respondió Sirzechs sonriente –El joven Sairaorg está preparado y Vali es una opción segura, dándole mi cargo podría volver a centrarme en Milicas… Ahora más que nunca me necesita si quiere tomar el mando de la familia… ¿Alguna opción de que ocupes un asiento?-
-Perdona. No te estaba escuchando, acabas de decir alguna gilipollada?- preguntó el castaño hurgándose la nariz.
-No, no… Solo que pensaba en tomarme un descanso… Siento que se lo debo a Grayfia…-
-¿Podemos dejarte a Vali a ti?-
-¿A mí? Ese whisky te ha subido rápido…- respondió Issei levantándose para servirse una copa –Hablaré con Lavi-
-Tienes que ser tú-
-Yo creo que no-
-Te respeta y valora tu opinión… Tienes que hacer que salga de esas catacumbas en las que está encerrado. Motivarlo!-
-¿Ahora que soy? ¿Un terapeuta?-
-Ddraig y Albion están de acuerdo-
-Oh, venga…- volviendo a su asiento.
-Te dejamos que hables con ellas…- exclamaron los pelirrojos levantándose con una estúpida sonrisa en la cara.
-¿A qué viene esa cara?-
-Harás lo que ellas digan-
-No, lo consultaré con ellas-
-¿Quién es el calzonazos ahora?-
Issei miró duramente a los pelirrojos.
-Largo, ya-
Los demonios empezaron a reír divertidos, alejándose a paso rápido, lanzando comentarios al viento.
El dragón se quedó solo con sus pensamientos, moviendo sinuosamente su copa de whisky.
-Maldita sea…-
-Exactamente porque celebramos la navidad…- preguntó Issei caminando del brazo de una hermosa mujer.
-¿Tiene algo de extraño?-
-Es un evento cristiano… Religioso…- mirando a Venelana –Y no me digas que es algo creado por los demonios…-
-La navidad es un invento de los demonios- sonrió la Gremory divertida –La creamos usando los eventos más importantes… Ya sabes, en el Inframundo nos aburrimos demasiado…-
-Por favor…-
-¿No es una buena idea? Nos aprovechamos vilmente de los mayores logros de nuestros enemigos para pasárnoslo bien-
-Que malvados…- ironizó el dragón.
-No aceptaré críticas de un miembro de una raza que no celebra nada…-
-Celebramos cosas…-
-¿Concursos de fuerza? ¿Apareamiento?- bromeó la castaña.
-Me siento ofendido…- fingiendo ofensa –Te olvidas de los torneos de destrucción…-
-En realidad solo usamos ese evento para reunirnos en familia… Y tú eres el actual líder de la familia…- mirándolo con una indulgente dureza.
-No me voy a reunir con los Sitri, Venelana- deteniéndose, mirándola a los ojos.
-Eres el líder de la Casa Gremory, siempre nos hemos llevado bien con los Sitri, desde los tiempos de Sirzechs y Serafall…-
-Ese es el problema, Venelana, no voy a reunirme con ellos hasta que le pidan perdón a mi esposa-
-Ese hombre lo haría… El problema es su madre… Nunca le perdonará a Serafall el haber seguido a mi hijo…-
-Si no la perdona a ella yo no la perdono a ella, así de simple-
Venelana suspiró pesadamente.
-Tú eres el patriarca Gremory, aceptaremos tus decisiones… ¿Y los Phenex?-
-Respeto a los Phenex por mi esposa Ravel, pero lo que tengo con ellos es personal-
-Riser… Los hombres son celosos, pero lo de los dragones machos roza la locura…-
-No tienes por qué preocuparte, mis relaciones con Lady Phenex son excelentes-
-Que alegría…-
-¿Le he dicho ya que esta preciosa esta noche?-
-Adulador… Es lo mínimo que quiere escuchar una mujer tras pasarse tantas horas encerrada en una peluquería-
-Eso es algo innecesario para usted, la eterna juventud de su raza sumada a su belleza natural…-
-Oh, Issei…- sonrió Venelana.
-¿De nuevo intimando con mi madre?-
Sonriendo divertido, Issei se giró levemente.
En la entrada del salón estaba Rias Gremory, vestida con un traje de noche negro, su cabello recogido en un elaborado moño negro.
Cruzada de brazos, alzando levemente su generoso busto, labios pintados de rojo, un flamante anillo dorado en su dedo…
-Sencillamente la mujer más hermosa del mundo… ¿Se puede ser un hombre más afortunado?-
-Issei Gremory…- murmuro la pelirroja caminando hacia él, ajustando su corbata –Adularme no te servirá de nada… Ya soy tu esposa…-
-Eres mucho más que eso…- colocando sus manos en la cintura de su mujer.
-¿Mucho más?-
-¿El amor de mi vida? ¿Mi sol?-
-Eso suena bien…-
-Sabes que no necesitas aguantar esas insufribles sesiones de estética…-
-Una mujer a veces necesita sentirse hermosa…-
-¿De qué hablas? Ese es tu día a día-
-Más hermosa de lo normal entonces-
-Tonterías…- acariciando su rostro.
-Parejita… ¿Mi próximo nieto estará por llegar, no?- susurró Venelana divertida.
-Por favor… ¿No ves que estamos en un momento íntimo?-
-Vosotros dos siempre estáis así… Eternos tortolitos diciendo cursiladas a todo momento…-
-Entra Ise, las demás también esperan de tus palabras- sonrió Rias señalando la puerta.
Lanzándole un beso con los labios, el hombre entró en la sala en la que decenas de mujeres cotilleaban nerviosas.
Chillando divertidas al verlo entrar.
-No tengo palabras para describir estos momentos- dijo Venelana tomando una de las manos de su hija.
-¿Madre, de que hablas?-
-Brillas, hija mía, brillas como nunca pensé que podría hacerlo nadie-
-¡!-
Sonriendo hermosamente, Rias abrazó a su madre.
-¿Qué ocurre cariño?-
-Muchas gracias madre…-
-¿Gracias porque?-
-Si tú no hubieses intervenido tantas veces durante este tiempo… ahora no estaría aquí-
-Mi niña, tu felicidad es mi felicidad…- acariciando su rostro, recogiendo algunas lágrimas con su dedo pulgar –Eres feliz-
-Como nunca podría haber soñado-
-Entonces yo también soy feliz, hija mía-
Esperando paciente en la terraza principal, Issei asintió satisfecho al ver un círculo mágico formarse sobre el cielo de su casa.
Un característico disco rojo, una puerta de dragón.
La puerta asignada al Dragón Emperador Celestial Rojo.
La imponente figura del dragón celestial emergió de la luz, sobrevolando el inmueble con autoridad, reduciendo gradualmente su tamaño hasta no ser más de unos metros de largo, aterrizando frente al hombre de ojos rojos.
-Ddraig-
-Issei-
-Me alegro de verte, compañero- exclamó Issei emocionado ofreciéndole el puño.
Ddraig respondió chocando con el suyo propio.
La emotiva reunión de dos compañeros de vida, de sangre, de batalla…
-Yo también, me alegro de volver a esta casa… ¿Llego tarde?-
-Las chicas apenas han salido de la peluquería… Llegas puntual, como siempre-
-El joven Milicas no ha podido venir… Ha prometido venir para año nuevo-
-¿Estaba Scatatch cerca?-
-Bien pegada a él- rio el dragón.
-Ah… Estos niños, crecen tan rápido…-
-¿Hablas de ti?-
-También de mi…- concedió el hombre con una carcajada –Que rápido que pasa el tiempo, Ddraig…-
-Demasiado quizás…- mirando al castaño de reojo –Aun recuerdo cuando perseguías faldas por el instituto… Chorreando sangre por la nariz cada vez que veías la sugerente ropa interior que Rias Gremory se ponía para ti-
-No se la ponía para ti-
-Y tanto que si… ¿No te parecía casual que siempre te encontrabas con Rias o Akeno a desnivel?-
-No veías ni torta así que te lo perdono-
-Poses sugerentes, encuentros accidentales, tocamientos, trabajitos discretos… ¿Todo obra tuya?-
-Seducción, Ddraig, todo gracias a mis artes de seducción-
-Desde el mismo instante en el que llegamos al instituto fueron a por ti-
-Nah, te equivocas-
-Jojojojo. ¿A día de hoy te piensas que tú las escogiste a ellas?-
-Por supuesto que sí, soy el Alfa y el Omega, no te olvides-
-No llegas ni a perrito de presa, ellas te siguieron, rastrearon y dieron caza. Un indefenso conejito perseguido por lobas hambrientas-
-La edad te ha pasado factura, anciano-
-Siempre han gobernado el timón de tu vida, dejando que como macho protector, cuidases de ellas… Incluso ahora en tu rango son ellas las que siguen gobernando tu vida… Ellas te eligieron y ellas te permiten todo este tinglado que tienes montado aquí… ¿Ya se lo agradeces?-
-Continuamente, con cada suspiro-
-Más te vale, compañero… No sabes lo afortunado que eres…-
-Y no solo con ellas… Y por eso tengo un cargamento especial para ti- palmeando el lomo del dragón.
-¿Para mí?-
-Tannin y Boba ya están aquí-
-Compañero, no me digas que…-
-Tengo cerveza de manzana dorada para parar un tren, Ddraig-
-Oh, compañero… Esto va a ser un fiestón!-
El joven dragón se posicionó en el centro del comedor.
Todos los comensales distribuidos en mesas circulares, en grupos decididos por un duro y discutido consenso.
-Buenas noches, damas, caballeros… Bienvenidos a mi morada- empezó Issei mirando a su alrededor –Primero, muchas gracias por estar aquí, hoy. Quizás no sean festividades celebradas en vuestras familias, pero mis esposas así lo han querido y así lo he procurado. Y vuestra presencia os doy las gracias… Todos vosotros estáis aquí porque alguna de ellas ha pedido vuestra presencia aquí, sois importantes para ellas y por ende, lo sois para mí. Padres y madres, hermanos o hermanas, sea cual sea el vínculo… Consideraos miembros de mi familia- dijo el hombre con una profunda reverencia.
Los invitados aplaudieron con fuerza.
-Mis esposas son lo más importante para mí, en el presente y el futuro. No hay nada más preciado para mí. Ellas son mi mundo, mi vida. Por haber cuidado de ellas y traerlas hasta aquí yo os doy mi más sincera gratitud… La familia de mi esposa Rias, los Gremory… La hermosa madre de Akeno y el gruñón que tiene por esposo… Mi querida instructora, Griselda, que tuvo la amabilidad de cuidar de Xenovia cuando yo no podía… Los Shidou, que cuidaron de mi tras quedar huérfano… Los Pendragon que tuvieron el atino de traer a Le Fay a este mundo, lo siento preciosa, tu hermano no ha podido venir…-
-No pasa nada, su propia familia le requería- respondió Le Fay con una sonrisa.
-Magari, una anciana que se resiste a retirarse que atendió a mis gatitas en su más tierna infancia… Gondul, lo único decente de la familia de Rose…-
-Como lo sabes!- respondió la anciana.
-Serafall, lo siento. Pero tu madre sigue siendo una imbécil… Michael, el hermano de mí amada Gabriel… Lady Phenex, me alegra tenerla aquí… Mis preciosas y amadas Valerie, Suzaku, Lavinia, Ingvild… Aunque no tengáis familiares que puedan atender a esta cena sabéis muy bien que esta no os dejará solas nunca…-
-Lo sabemos, cariño-
-Gasper es toda la familia que necesito que venga-
-¿Qué mejor familia podría venir que Akeno y Shuri?-
-No podría pedir una mejor familia…-
Issei sonrió orgulloso.
-Lo que os quiero decir es que, esta es vuestra casa, para cualquier cosa que necesitéis, la puerta está abierta de par en par. Estáis en vuestra propia casa- sentenció con otra reverencia.
Los asistentes aplaudieron con fuerza.
-Ahora os pido vuestra tolerancia y comprensión. En esta casa se respeta toda raza y opinión, espero lo mismo de vosotros… Ya os dejo que incordiar… Solo hay una máxima que no estoy dispuesto a tolerar… Mis esposas llevan días preparando esta cena, a quien proteste por la comida o por cualquier cosa que las pueda ofender lo mando a la!-
-Ya es suficiente, Ise- dijo Rias tomando a su marido del brazo, con Akeno arrastrándolo del otro.
-Por favor, disfruten de la velada- sonrió Suzaku tomando a Ophis y Lilith en brazos.
XXXXX
-Madre mia lo que bebe esta gente…- protestó Issei abriendo la nevera, cargándose con más botellas de vino.
-Y no te olvides de lo que comen…- susurró Lavinia en su oído, evidentemente sonrojada.
Sorprendentemente bebida.
-Pero ha sido un éxito!- la siguió Le Fay contenta.
O sea, bebida.
-Siempre y cuando Rose no pruebe trago alguno, esta noche puede tener un final memorable…-
-¿Memorable como el suyo?- exclamó Xenovia junto a Irina, riendo divertidas, mirando por la ventana.
Intrigado, Issei se asomó por la ventana de la cocina… sonriendo perversamente al ver quien estaba fuera.
XXXXX
PAM
Rias se sorprendió al ver a Gasper y Elmenhilde cruzar las puertas del comedor.
Empujados por una legión de sinvergüenzas, Elmenhilde no sabía dónde esconderse.
El alto joven en el que se había convertido Gasper intentaba liberarse del abrazo del dragón.
-Gente… Os presento a uno de mis hermanos menores… Gasper!-
Los asistentes aplaudieron tenuemente.
-Y tengo algo muy importante que anunciar!-
Silencio.
Gasper miró asustado a su hermano mayor.
-¡Por fin el travesti se ha hecho un hombre! Y con una hermosa joven!- chilló alzando el puño libre.
-UOOOOOOO!-
Todas las esposas se alzaron emocionadas, aplaudiendo y silbando con fuerza.
Elmenhilde intentó escapar, encontrándose con una enfada Valerie.
-M-mi Reina…!-
-¿Has tomado la pureza de mi hermanito?- siseó la rubia acariciando el mentón de la vampiresa.
-Y-yo…-
-¿Lo has cabalgado como te dijimos?- preguntó Xenovia.
-¡Xenovia! ¿Qué le dijiste a esa pobre chica?-
-Montar duro y salvaje!- prosiguió Irina.
-¡Irina Shidou! Esas palabras!- exclamó Karen –Sigues siendo una mujer cristiana…-
-Más quisieras… Para esa niña montar un caballo no es nada…- dijo Serafall divertida –Háblale de sus habilidades, Gabriel!-
-No creo que sea el lugar ni el momento, Serafall…-
-¿Lady Gabriel?-
-Lady dice…-
-Sera! Estate calladita, preciosa. Este es el momento de gloria de mi hermanito!- chilló Issei -¡Un brindis por él!-
-¡Por Gasper!-
Libre de su agarre, el chico corrió hasta la mesa donde estaba Rias, sentándose escondiendo su rostro entre sus manos.
-¿Te lo has pasado bien?- preguntó Rias sonriente.
-¿Tú también?-
La pelirroja rió divertida.
-Gasper-kun se ha hecho mayor!- dijo Akeno abrazando al vampiro que ahora era más grande que ella.
-En nada ya podremos ir preparando su harén!-
-Yo no quiero un harén, yo solo quiero a mi Elmen!-
-Ohhhhhh! ¿Habéis escuchado eso?- chilló Issei emocionado.
-¡Su Elmen! Nya!-
-Que romántico!- murmuró Ingvild.
-Gya-suke es un buen hombre, no como Issei-
-Por todo lo que más queráis… Dejadme en paz!-
-Gasper quiere a su Elmen! Gasper quiere a su Elmen!-
Pronto toda la sala lo estaba cantando…
XXXXX
Tumbados, en el suelo sobre la alfombra, observando el fuego en la considerable chimenea, la familia Gremory-Hyodo disfrutaba de los últimos instantes del día.
-No ha ido tan mal…-
-Ha estado muy bien!- mejoró Rias satisfecha.
-Ha sido una velada excelente, anata-
-¿Habéis visto lo nervioso que estaba papa con Michael en la mesa?-
-Apenas podía respirar!- respondió Xenovia.
-Pensaba que Magari-sama sería más considerada…-
-Una liante, te entiendo perfectamente, mi abuela es igual…-
-Hace unos años diría que no os parecíais en nada… Ahora que has ganado en confianza no sé yo…-
-Valerie, me estas comparando con esa liante?-
-Yo también veo la similitud, nya-
-¿Qué? Me niego a reconocerlo!-
-Esa mirada traviesa la has heredado de tu abuela, Rossweisse-san-
-¡¿Tú también, Ingvild?!-
-Ruval-sama podría haber venido…-
-Tu hermano también tiene familia que atender, Ravel, se ha marchado de casa para bien-
-¿Cómo Arthur?-
-Sí, si… Me ha dicho mama que hay una sospechosa reserva a un romántico hotel en Venecia a nombre de la familia…-
-¿Arthur y Ellaine de nuevo en una escapada romántica?-
-¿Verdad que suena bien?- exclamó Le Fay emocionada.
-A lo que tu llamas romántico yo lo llamo desenfreno, a saber que quiere hacer en un hotel que no pueda hacer en su mansión…-
-¡Issei-sama! Mi hermano es una persona recta y poseedor de una educación exquisita!- explicó Le Fay completamente orgullosa.
-Si, si… Como tu… Y ya dos "I-kun" no son suficientes para apagar esas llamas…- ronroneó Serafall.
-Yo con tres… la vi MUY cómoda- prosiguió Valerie.
-¡Serafall-onee-sama! ¡Valerie-onee-sama!-protestó la rubia avergonzada, pasando a mirar al dragón con los ojos llorosos.
-A mí no me mires, preciosa… Tu solita te has metido en ese barrizal…-
-Y hablando de parejas… chicas, donde está Gasper?-
-Jojojojo… Mis esfuerzos han dado sus frutos… ¡Esta con Elmenhilde!- exclamó Le Fay recuperando al instante su característica sonrisa.
-¡No!- exclamo la vampiresa -¿Tu eres la culpable?-
-¡Ya iba siendo hora!-
-Pese a todos tus esfuerzos por hacerle un trapito al final se ha sacado novia…-
-Repite eso, cariño- siseó Valerie.
-Estoy con mi marido… Cuanto tiempo nos ha llevado curar ese travestimiento…-
Pronto todas las miradas de reproche de la sala apuntaron a Valerie, que sintió disminuir rápida y sorprendentemente, su confianza.
-… Empezó siendo un hobbie… Que pronto se desmadró… ¿Era muy notorio?-
-Brutal, sin comentarios-
-Eh, con Gasper no se mete nadie excepto yo- intervino Issei.
Las chicas rieron divertidas.
-Ya estamos aquiiiii- exclamaron Ophis y Lilith cargando con bandejas con tazas, con Suzaku tras ellas.
Lavinia y Le Fay alzaron sus dedos, elevando las tazas con magia, entregando una a cada mujer.
-Chocolate calentito para todas!- exclamó el dueto contentas, caminando entre las chicas, sentándose cada una en una de las piernas de Issei, desplazando intencionalmente a las esposas.
Pese a no ser ni la primera ni la última vez, las sacerdotisas no lo permitieron, tomándolas en brazos, se las colocaron en sus propios regazos.
El dragón recorrió el suelo del salón de su casa.
El fuego ardía con fuerza, constante, iluminaba todo lo que le importaba.
Todas sus esposas disfrutando del silencio, de la presencia familiar…
-Rias, Akeno, Suzaku, Le Fay, Lavinia, Irina, Xenovia, Rossweisse, Shirone, Kuroka, Ravel, Gabriel, Serafall, Ingvild, Valerie… Mis amadas esposas… Y mis hermanas Lilith, Ophis… Todo lo que más quiero y aprecio está aquí ahora mismo… Irremplazables, no sé qué haría sin cada una de vosotras… No tengo palabras para describir lo que siento, pero me aseguraré de demostrarlo cada día del resto de nuestras vidas…-
Conmovido, sintió las cálidas y afectuosas miradas de sus esposas fijos en su persona.
-Feliz navidad, mis más preciosas existencias… Feliz navidad, chicas-
-¡Feliz Navidad!-
.
.
.
.
-Ara, ara… No quiero romper este momento mágico pero… - murmuro Akeno incorporándose divertida –Rias, he ganado…-
-¿Ganar el que?-
La morena, radiante, tomó la mano del dragón llevándola a su vientre.
-¿Para algo?-
-Ufufufu-
-¿Akeno?-
-Anata… Estoy en cinta- anunció la morena con la sonrisa más calidad imaginable.
Su figura parecía brillar más que el sol en la mañana.
Pero para el dragón nunca hizo más frio que en ese mismo instante.
Pese a la intensidad de la chimenea… podía sentir claramente como el aura helada del resto de sus esposas congelaba la estancia.
-Kurenai, nuestro hijo, será tu primogénito-
La luz del fuego se vio opacado por las oscuras y celosas auras de sus esposas.
-Onii-sama… estas jodido!- exclamaron las gemelas dando saltitos de alegría.
-¡HAZME UN NIÑO AHORA MISMO!-
-Fin-
Especial navideño!
Quería hacer algo diferente, algo más familiar y esto es lo que ha salido. Más bien un puñado de fragmentos sueltos que un capitulo en si… Pero todo son ideas que quiero exponer en la historia.
Solo faltaría añadir a Kunou, pero para evitar spoilers de una idea que aún no he madurado he decidido dejarla a un lado.
Espero que sirva como aperitivo antes de los siguientes capítulos.
FELICES FIESTAS, PEÑA!
