DISCLAIMER: Los personajes que reconozcáis pertenecen a JK Rowling, solo la historia es mía.
Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
PROMPT: voz
Gracias a Milenrrama por betear la historia
HMP
Myrtle siempre había sido una chica muy tímida y retraída que sentía que no encajaba en ningún lado. En el colegio muggle siempre estaba sola y aislada del resto del colegio. Al contrario que en muchos otros colegios donde siempre intimidaban e insultaban a los más retraídos, a Myrtle sencillamente la ignoraban y actuaban como si no existiera. Al principio eso la entristecía, pero con el paso del tiempo vio que en cierto modo le venía bien; no tenía la necesidad de defenderse ni de insultos o agresiones.
Cuando, al cumplir once años, recibió la visita del profesor Dumbledore para decirle que era bruja y que disponía de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, Myrtle pensó que quizá eso cambiaría su vida a mejor.
Al ingresar en Hogwarts descubrió que su vida no iba a ser mejor que cuando estaba en el colegio muggle. Aquí el alumnado la insultaba y se metía con ella, principalmente los mestizos y los sangre pura. En particular había una chica de su edad, Olive Hornby, de Slytherin, que empezó a insultarla desde el primer día que ambas llegaron al colegio.
En el tercer año, después de un insulto más sobre sus gafas por parte de Olive, Myrtle se encerró en un cubículo de los baños de chicas del segundo piso a llorar. Tras llevar un rato allí, escuchó la voz de un chico hablando en un idioma extraño y, enfurecida, salió del cubículo con las gafas en la mano dispuesta a decirle que se largara porque era el aseo de las chicas, pero no tuvo oportunidad de decir nada. Al asomarse por la puerta vio unos enormes ojos amarillos que la miraban fijamente y después no supo más.
