DISCLAIMER: Los personajes que reconozcáis pertenecen a JK Rowling, solo la historia es mía.

Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.

PROMPT: conversación

Gracias a Milenrrama por betear la historia

HMP

Petunia Evans subió por primera vez al Expreso de Hogwarts sabiendo que su vida iba a cambiar para siempre. Ella sabía más o menos lo que le podía esperar pero todo iba a ser distinto a partir de ese momento. Relajándose en uno de los vagones, empezó a recordar cómo había sabido que era bruja y cómo se había sentido acerca de ese gran descubrimiento.

HMP

Petunia siempre supo que su hermana pequeña Lily y ella tenían algo especial. Ambas se habían enterado de que eran brujas cuando Petunia tenía 8 ocho años y Lily 6 seis. Esa información se la había proporcionado su vecino Severus Snape, que tenía la edad de Lily y vivía a unas calles de los Evans. Sev tardó unas semanas en decidirse a mantener la conversación que cambiaría todo, pero al final tuvo el valor suficiente para hacerlo y se acercó a ellas a mediados de agosto.

Esa primera toma de contacto, donde el chico les soltó semejante información, resultó ser extraña y Petunia tomó por loco a Severus. Llevándose a Lily de vuelta a casa, decidió no decirles nada a sus padres y obligó a Lily a no hablar con ese niño.

Lily se lo había creído casi desde el principio, pero Petunia no. Durante una semana estuvo en modo negación, pero acabó dándose cuenta de que su vecino tal vez tuviera razón. En diversas ocasiones pasaban cosas extrañas alrededor de ambas hermanas, daba igual que estuvieran juntas o separadas, siempre pasaban cosas más allá de la lógica y tal vez el hecho de ser brujas lo aclaraba todo.

Decidida a saber más del tema, fue junto con Lily al parque donde habían visto a Severus la primera vez y, tras darle las gracias por habérselo dicho y pedirle perdón por haber huido de esa manera en la anterior ocasión, las chicas le pidieron a Sev que les contara todo lo que supiera de la magia. Ahora que sabían que eran brujas querían saber todo lo que estuviera a su alcance.

El niño accedió encantado y tuvieron largas conversaciones a lo largo del tiempo hasta que llegó la hora de que Petunia fuera a Hogwarts. También les prestó libros de iniciación a la magia y el libro de la historia de Hogwarts.