Aclaraciones: ¡Capítulo nuevo! Tsunade POV.
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Disfruten la lectura
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Cap 4: Omnisapiente
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Levantó la mirada de los documentos que estaba revisando en ese momento, justo a tiempo para ver a Shizune ingresando a su oficina con otro montón de papeles que requerían su firma. ¿Por qué había aceptado volver a Konoha a jugar a ser Hokage? Resopló con resignación y Tonton en sus piernas emitió un ligero ronquido, cerdita afortunada.
Pasaban las 11 de la noche cuando finalmente se fue del despacho a caminar. Todo el mundo decía que ser Hokage era un gran honor y tener a su espalda la responsabilidad de velar por el bienestar de la aldea era algo a lo que había estado dispuesta, pero nadie hablaba nunca de todo el odioso trabajo burocrático que había detrás ni de las aburridas reuniones del consejo que hacían que la monotonía fuera la principal palabra para definir su día a día. Por eso se había empezado a salir a caminar en las noches, por lo general a altas horas y los ANBU encargados de patrullar ya se habían acostumbrado a verla cada vez más seguido haciéndolo.
Las primeras veces solo caminaba sin rumbo fijo, cuando se encontraba a alguien y era reconocida le hacían conversación, o le contaban algún problema nuevo para que los ayudara, impidiéndole así cumplir el objetivo de sus paseos, que era despejar su mente. Por lo que ahora salía ligeramente disfrazada y a menos que se detuviera o alguna persona la viera detenidamente, no le hablaban. Era solo una transeúnte más, una posible turista buscando su posada o una residente que regresaba por fin a su morada después de haber departido un poco con amigos en algún comercio. Con el avanzar de sus caminatas cada vez se adentraba más en zonas por las que no solía pasar, y empezó a descubrir que lo que se ve a la luz del día y en público es completamente diferente a lo que ocurría de puertas para adentro cuando la privacidad y oscuridad aparecían.
Así había aprendido además que en su oficina no se enteraba ni siquiera de una tercera parte de lo que en realidad estaba pasando en la aldea, y esto podía ser en parte porque sus consejeros hacían un buen trabajo filtrando información para que a ella solo le llegara lo verdaderamente importante o que directamente alguien más buscaba que no se enterara de lo que pasaba en la aldea que había jurado proteger. Por eso también continuaba saliendo, en los años que llevaba haciéndolo sus habilidades de observación habían mejorado mucho. Fue así como empezó a sospechar de las constantes visitas del Kazekage a la aldea con mensajes que podían haber sido transmitidos perfectamente por cualquiera de sus emisarios, y luego de las misiones de Hinata a la aldea de la Arena. Hasta que finalmente, tras lo que supuso fue una dura charla con la familia de la Hyūga, los dos involucrados anunciaron oficialmente su compromiso y el eventual traslado de la joven al que sería su nuevo hogar, Hiashi no pudo oponerse a dicho compromiso pero dado que estaban empezando a entrenar a su primogénita para que asumiera el liderazgo del Clan, pidió que pospusieran su partida todo lo posible mientras organizaban algunos asuntos internos.
Muchos se sorprendieron, otros fingieron sorpresa al avisarle, pero ella ya lo sabía. Entre más tiempo pasaba menos cosas se le pasaban por alto. Esa noche solo se paseó por la salida de la aldea, estando atenta que el guardia designado se encontrara atento en su labor y luego regresó para descansar, no tenía muchos ánimos ese día, todo estaba en calma, casi parecía la calma antes de una tempestad pero no podía prever aún que clase de tormenta era la que se aproximaba.
Su mañana empezó como cualquier otra, había tenido que acercarse al hospital a atender a un shinobi herido de gravedad por un ataque en el camino y solo tras estar completamente segura que se encontraba fuera de peligro fue a su oficina, lista para seguir con la montaña de documentos que tenía la capacidad de reproducirse sola. Tomó un nuevo papel, la academia había solicitado algunos suministros y sus consejeros ya habían anexado el presupuesto disponible para esto por lo que en teoría solo faltaba su firma, pero nunca estaba de más leer. Estaba concentrada en la lectura cuando Shizune entró.
- Disculpe Tsunade-sama – no levantó la mirada pero hizo un movimiento de cabeza para que supiera que la estaba escuchando – hay un emisario del Raikage que solicita hablar con usted en privado – ¿del Raikage, era esa la tempestad llegando?
- Dile que siga – dejó lo que estaba haciendo y observó al joven que acababa de entrar, se veía tímido – buenos días – saludó al ver que no decía nada
- Buenos días Hokage-sama – le contestó y solo entonces pareció reaccionar para buscar el pergamino que debía entregar – el Raikage me pidió que le entregara esto – arrugó el ceño al desenrollar el papel y leer cada una de las palabras – dijo que tiene 1 mes para darle su respuesta – le aclaró al parecer notando que esa era su pregunta
- Muy bien ¿algo más? – lo vio negar y despedirse – ¡Shizune! – la pelinegra volvió a entrar de inmediato y le extendió el pergamino para que lo leyera
- Esto es... - una amenaza directa, sí. Completó en su mente – ¿Qué le va a contestar?
- Quiero un listado de kunoichis que cumplan lo solicitado – la mujer asintió y se fue, ¿qué le iba a contestar? No tenía muchas opciones realmente, la posibilidad de una alianza con un país con el que solían tener altercados frecuentemente no era descabellada y menos si del otro lado de la balanza estaba planteada la posibilidad de una confrontación.
Habían pasado 4 días cuando Shizune finalmente entró con la respuesta, esperaba una lista de al menos 3 mujeres para poder escoger a la más adecuada, aunque le había dado varias vueltas en la cabeza al asunto y no se le ocurría ninguna, pero tal vez su memoria no tenía presente a todas las kunoichis disponibles y estuviera pasando algunas por alto, por lo que confiaba que su asistente le trajera la solución, o en caso de tener razón y que no hubiese ninguna disponible que cumpliera todos los requisitos que hubiera sido lo suficientemente proactiva para listar a posibles chunins que pudieran suplir la ausencia de jōnins solteras. Supo que todo iba mal cuando lo que le entregó fue una simple nota con un solo nombre escrito en esta, pasó sus ojos por la única palabra allí plasmada: Tenten.
Su cabeza de inmediato se cuestionó por qué no había pensado en la castaña, y la respuesta era simple. Tenten era soltera, pero eso no significaba que no tuviera pareja, aunque era una situación en la que no se había involucrado y dejado a los dos implicados ver cómo resolvían las cosas entre ellos. Pero esa decisión, sin importar el motivo por el que la hubiesen tomado, la tenía ahora en el reflector, iluminada por completo para ser la única candidata disponible para cumplir la solicitud.
- ¿Tenemos novedades de la misión de extracción?
- ¿Tsunade-sama?
- La misión liderada por Neji Hyūga
- Enviaron un reporte hace 2 días, aún no es seguro realizarla y están buscando un nuevo punto de ingreso... ¿Tsunade-sama qué tiene esto que ver con...
- Notifícame tan pronto tengamos novedades o cuando informen su regreso – no le dijo nada más, ese era el tipo de cosas que ella sabía por haber observado con atención... y por sus paseos nocturnos
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Fue una mirada, nada más. Una mirada que duró media fracción de segundo mientras Neji salía de su oficina tras darle el reporte de la misión que acababa de completar después de varios días fuera de la aldea y Tenten entraba para recibir instrucciones de una misión a la que partiría al día siguiente al mediodía. Si ella no hubiera estado en ese momento viéndolos, le habría pasado por alto ese minúsculo detalle. Pero no fue así, esa media fracción de segundo, esa conexión entre los ojos blancos y chocolate le dejó claro que allí pasaba algo. La tarde fluyó rápidamente y en la noche cuando fue el momento de dar su paseo optó por dirigirse a la casa de la castaña buscando comprobar lo que le pareció notar. Porque tras analizarlo un poco creyó que pudo malinterpretar las cosas, ellos eran compañeros de equipo, podía ser simple alegría de cruzarse, pero su instinto le decía otra cosa.
Además ¿qué esperaba descubrir? Habían pasado varias horas, a esas alturas el silencio reinaba en gran parte de la aldea. Con el sigilo que acostumbraba y caminando aparentemente sin rumbo para que los vigilantes haciendo rondas no sospecharan el lugar exacto al que se dirigía, llegó hasta la vivienda. Las luces indicaban que la ocupante de dicho habitáculo se encontraba descansando, pero al ir a dar la vuelta y rodear el lugar para continuar su recorrido se dio cuenta que de la ventana que daba al patio trasero se alcanzaba a percibir una luz y llevada por la curiosidad saltó la verja para ver, notando que a medida que sus pasos se aproximaban a dicha ventana el silencio que debería ser lo único presente menguaba y el inconfundible sonido de dos personas fundidas en un acto pasional hacía acto de presencia.
No daba crédito a sus ojos, parpadeó varias veces para ver si la imagen cambiaba, pero no era así. Los gemidos aumentaron y a pesar de su edad no pudo evitar sonrojarse, dentro de la habitación estaba Tenten, completamente desnuda y de pie con las manos apoyada en la pared para intentar darse soporte ante las despiadadas embestidas que le eran encajadas por el Hyūga, quien estaba detrás de ella en igual condición de vestuario y al parecer no lograba estar lo suficientemente profundo en su interior, sosteniéndola de la cadera y moviéndose cada vez más rápido. No era capaz de moverse, sus piernas se habían anclado al pasto mientras su cabeza continuaba incrédula tanto por estar apreciando tan íntimo momento como por el hecho que absolutamente nadie sospechaba que eso estuviera ocurriendo. Un grito y un gruñido sonaron casi de forma simultánea, debía retirarse, había descubierto más de lo que había salido a buscar y no pretendía ser atrapada espiando, salió del campo visual alcanzando a oír las palabras intercambiadas.
- Por fin regreso y te tienes que ir – dijo la masculina voz
- Ya te dije que solo serán 2 días – hubo silencio – ¿te quedaras aquí esos días?
- Sabes que no, además no he dormido en el Clan desde tu última misión
No escuchó más, se retiró a su hogar y al día siguiente en el hospital buscó el expediente médico de la castaña, en el apartado de "sexualmente activa" borró el recuadro de NO y rellenó el SI.
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Desde ese día no volvió a verlos de la misma forma, pero las miradas que duraban fracciones de segundo y no eran percibidas por nadie más seguían allí. ¿Cuánto tiempo había pasado desde eso? ¿2 años? ¿Un poco más? Y ellos seguían sin decir una palabra.
Otra semana pasó, Shizune no entendía su renuencia, ¿si ya había accedido a cumplir la solicitud porque no le entregaba la misión a Tenten? Personalmente estuvo buscando otras alternativas pero ya había pasado la mitad del tiempo que tenían para contestar sin avanzar ni un poco, por lo que finalmente la llamó. Le dio 1 semana para decidir, y como toda una coincidencia aunque no habían avisado nada, ese mismo día justo al atardecer llegó el otro shinobi que podía cambiar la respuesta. Si ellos probaban su relación, la castaña dejaría de ser la única opción disponible y directamente tendrían que hablar con el Raikage para negociar la condición del rango o de la edad para presentar a otra mujer que garantizara la alianza.
Estaba preocupada, a pesar de todo era una misión vital para la aldea por lo que una vez firmó el último documento por esa jornada, tomó su disfraz habitual y sin perder tiempo se dirigió a la casa de Tenten a corroborar que ellos efectivamente seguían siendo igual de cercanos, al encontrar una escena bastante similar a la de la primera vez se retiró de inmediato. No había pegado el ojo en toda la noche, por lo que estuvo a primera hora en su despacho. Pensando que en cualquier momento ellos entrarían y hablarían de la situación, pero nada pasaba. Alrededor de 1 hora después pudo ver a Neji en su oficina entregando el reporte pendiente del día anterior, nada en él revelaba que supiera sobre lo ocurrido, aunque lo veía tenso. Sin perder más tiempo le dijo que esperara, y mandó a llamar a Tenten, de un modo u otro esa farsa terminaba ya.
- Buenos días Hokage-sama, Neji – saludó ella al ingresar
- Muy bien, el motivo de citarlos a los dos aquí es muy sencillo, quiero que me contesten con sinceridad y sin rodeos – pausó solo para verlos fijamente - ¿Ustedes dos son pareja? – la castaña se vio sorprendida por la pregunta, probablemente recordando la exclusión en la misión, pero el Hyūga parecía una estatua - ¿Y bien? No tengo todo el día
- No – a su mente acudió la imagen de un vaso de cristal tocando el piso, ese segundo en que se sabe que se va a quebrar, en que la primera fractura aparece y con velocidad se extiende por toda la superficie antes que estalle en mil pedazos. Así se veía la joven al frente suyo en ese momento – Nosotros solo somos compañeros de equipo Tsunade-sama
- ¿Tenten? – inquirió, los ojos chocolate se habían apagado por completo antes de dirigirse al suelo
- N...Ne... Neji ha dicho la verdad, solo somos compañeros de equipo
- Muy bien, pueden retirarse – la decepción caló en su voz – Una semana Tenten
Ella desapareció a paso veloz, evidentemente traicionada por el hombre presente en el cuarto que de un modo u otro acababa de hacerle saber que solo la veía como alguien con quien tener sexo y ya. La tarde estaba avanzando a marcha lenta cuando la castaña cabellera se asomó de nuevo, podía apreciar que aunque hubiera intentado ocultarlo, había estado llorando
- Disculpe Hokage-sama – su voz fue poco más que un murmullo
- Adelante Tenten
- Solo quería darle mi respuesta a la misión – ella inhaló profundo antes de volver a hablar – acepto – la palabra fue vocalizada con claridad al tiempo que le devolvía el pergamino y se iba
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Probablemente Tenten nunca lo sabría, y ninguno de los que estaban a su alrededor lograban entender el espiral casi de autodestrucción en que cayó Neji después de asistir a esa boda, no paraba en la aldea más de una noche antes de volver a irse, misiones tipo C, B, A, lo que fuera lo aceptaba. Fue perfectamente claro para ella que él se sentía culpable y sí supo el motivo de la pregunta así que contestó lo que consideró correcto, y tarde se daba cuenta del error que había cometido. Pasados 2 meses intentó forzarlo a descansar y creyó haberlo logrado, hasta que descubrió que él había encontrado una falencia en sus métodos y si ella se rehusaba a darle una misión se la pedía a Shizune, y de algún modo logró burlarlas por otros 2 meses, antes de finalmente dejarlo como inactivo en el sistema para que no pudiera evadirla de alguna otra forma. Para tener el título de "genio", la verdad es que el Hyūga había sido un completo idiota.
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Bueno, esta idea me rondó mucho tiempo, especialmente desde que empecé a usar a Tsunade en El Clan Kazirga. Me daba vueltas y vueltas incluirla de alguna forma aunque fuera con una participación pequeña en esta historia pero no hallaba la forma ni el lugar.
Y fue justo al ponerme a corregir errores para subirlo a la otra página que este capítulo apareció pero ahora tenía pendiente publicarlo aquí. En el capítulo 22 volverá este POV para ayudarnos en el cierre, por lo demás repito: la historia en esencia no cambio nada. Prometo de aquí al sábado tenerla completa de nuevo.
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De resto lo de siempre, no olviden que pueden dejar sus comentarios en un review o ir a acompañarme en mi twitter (Idamariakusajis)
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"Cuando amar no sea propiedad"
Att: Sally K
