Disclaimer: Los personajes de Shingeki no Kyojin les pertenecen a sus respectivos autores, editoriales y productoras. Es una historia destinada sólo al entretenimiento y sin fines de lucro.
Traducción del fic "Life is beautiful with you" de Elliot Grace And Theories, ID: 2859534. Link del fic original: (web de fanfiction) /s/10260557/1/Life-Is-Beautiful-With-You
Portada de PkYupe (pixiv). ID: 7601571.
Deseos inesperados: Diez momentos en los que Levi se enamoró lentamente de Petra Ral.
Sorpresa
La primera vez que Levi vio a Petra Ral, ella era parte de los nuevos reclutas para las Tropas de Reconocimiento. Bajita—inclusive más que él—de corto cabello cobrizo y ojos brillantes, no impresionaba a primera vista. Pero su sonrisa era contagiosa, y su aura atraía a las personas. Era atenta, suave, generosa, inocente, oh, cuán inocente.
Petra Ral era la tenue luz de felicidad en las aburridas vidas de los de la Legión, cosa que Levi consideraba un desperdicio. Quería decirle que se largara antes de que fuera demasiado tarde, porque detestaba las muertes innecesarias, y él sabía, lo sentía en sus huesos, que ella moriría en su primera expedición.
Pero cuando la expedición llegó y se llevó a cabo, se sorprendió al verla pelear. Era valiente, y llena de un fuego tan brillante que él no podía creer que ella fuera aquella que contagiaba de felicidad a sus camaradas. Y cuando la expedición terminó y volvieron a los Muros, la vio en su caballo mientras cabalgaban por las calles.
Se dio cuenta de que ella no era tan débil como pensaba.
Casual
En los entrenamientos, ella era feroz. Físicamente, era más pequeña que los demás, pero su sola determinación era suficiente para superar las dificultades del equipo tridimensional e incluso atacar a otros reclutas en las prácticas de combate. Se preguntaba cuántos años tendría, suponía que dieciséis.
Un día, estaba sentado en la sombra, observando a los reclutas descansando bajo el sol ardiente, donde insistían en continuar con el entrenamiento defensivo. Y fue ahí que ella se dejó caer a su lado, llevando dos tarros de lo que él asumió era agua. Ella le ofreció uno, y después de mirarla, lo tomó sin decir nada, para no parecer grosero.
Ella estaba sudando y con la respiración agitada por el entrenamiento, pero la sonrisa en su rostro era tan clara como el día.
'¿Cómo va su día, Capitán?' le preguntó casualmente, mirándolo de reojo.
La encontró muy directa, y tuvo la buena idea de decirle que se fuera a la mierda, pero no lo hizo. Comprendió que esa era la manera en la que ella se ganaba los corazones de todos a su alrededor.
'Mirar el entrenamiento de los novatos es un trabajo aburrido,' le dijo bruscamente, tomando un trago de agua.
Ella levantó una ceja, divertida. 'Debería enseñarnos, podríamos aprender mucho de usted. Y podría mantenerse un poco ocupado, ¿no le parece?' Ella apoyó el tarro contra su cabeza, observando su expresión.
Él se mofó, bajando el suyo a sus pies. 'El descanso ya se acabó, soldado. Ve a entrenar.' Le ordenó.
Ella, en cambio, le extendió la mano, 'Me llamo Petra. Petra Ral.'
Lo sé, pensó él distraídamente, no podía recordar cómo supo su nombre. Miró fijamente la mano de la chica, y cuando ella vio que él no iba a devolverle el gesto, chasqueó la lengua y se puso de pie, saludándolo.
'Como diga, Capitán.' dijo alegremente, y se fue.
Durante el resto de la tarde, él continuó observándola, y la encontró más capaz de lo que parecía al principio.
En la tercera y cuarta expedición, ella mató a seis titanes, y fue allí que él decidió que estaba más que impresionado con Petra Ral.
Pocos meses después, Erwin Smith le pidió que eligiera su escuadrón, y después de escribir unos pocos nombres, contempló el papel por unos momentos antes de escribir el suyo también.
Café
Ella era una conversadora increíble, notó él, mientras le hablaba durante la primera mañana como parte de su escuadrón. Estaban en la cocina, eran los únicos despiertos, mientras ella le hacía café. Le gustó mucho el sabor, en contraste con el negro que siempre tomaba.
Sin embargo, cuando ella dijo, 'No me quiero entrometer, Capitán, ¿pero cuántos años tiene?' decidió que había pasado la línea. Pero la mirada en sus ojos era de inocente y simple curiosidad, e hizo que volviera a pensar en la grosera respuesta que iba a darle.
'¿Cuántos años tienes tú?' le preguntó a cambio.
Ella sonrió, frunciendo las cejas con diversión, 'Si se lo digo, ¿usted también me lo dirá?'
Él asintió sin pensarlo.
'Dieciocho,' respondió, y él desvió la mirada hacia otra parte. Aún era joven, pensó. Demasiado joven.
'Su turno, Capitán,' insistió ella.
'Cállate, Ral.'
Miedo
Había sentido miedo. Mierda, había sentido tanto miedo. Todavía podía recordar la manera en la que el titán agarró el cable del equipo tridimensional de Petra, la imagen estaba clara en su mente. La sola idea de lo que hubiera sucedido si Erd no hubiese estado allí para cortar ese cable hacía que su pecho se apretara de una manera que él sabía que no debería.
La noche después de la expedición, Petra lo encontró en el techo y se sentó junto a él, extendiéndole una botella, como cuando se hablaron por primera vez. Él la ignoró, negándose a mirarla. No quería verla en ese momento, cuando el miedo de perderla aún se sentía tan crudo.
'¿Está enojado conmigo?' preguntó ella con suavidad, inclinando la cabeza hacia un lado para mirarlo.
'No.'
'¿Entonces, por qué está así?'
No le respondió, y ella le dio un golpecito gentil. 'Oiga, míreme, Capitán.'
'No me llames así,' le dijo él de repente. 'Así no.'
No sabía por qué le molestaba tanto. Odiaba el sonido de la palabra en la boca de ella. Aborrecía eso, porque de alguna manera, ella se había metido en su corazón para hacerse un espacio allí, y aquello había cambiado su relación lo suficiente como para que él ya no quisiera escucharla llamarlo de ese modo.
'Está bien. Levi, ¿me mirarás?'
De verdad que no quería hacerlo, pero al final lo hizo, levemente.
'Debí haber sido más cuidadosa. Sé que estás molesto, y lo lamento.'
'No estoy molesto,' declaró indignado.
'Entonces estás enojado.'
'No lo estoy,' dijo con los dientes apretados.
Ella suspiró, e hizo algo que lo tomó desprevenido. Apoyó su cabeza sobre su hombro y volvió a suspirar.
'Seré más cuidadosa la próxima vez. Realmente lamento haberte preocupado.'
Él quería decirle que no estaba preocupado, pero no podía mover la mandíbula, así que simplemente lo dejó.
Beso
No entendía por qué lo hacía. Tal vez por el vaso de whisky que había tomado, o la tensión sexual que habían acumulado en estos últimos meses. Cualquiera fuera la razón, lo tuvo acorralando a Petra contra la pared en su oficina, una noche, para besarla con ardiente pasión. En el momento en que la empujó contra la superficie dura, supo que despertaría a la mañana siguiente fingiendo que no había sucedido nada. Pero cuando Petra correspondió a su beso, con los brazos alrededor de su cuello para acercarlo más y besarlo en un abandono igualmente salvaje, hizo de lado la idea. Pensó que le gustaría hacerlo más a menudo.
Dolor
La primera vez que hicieron el amor, estaba más que sorprendido de que fuera la primera vez de la chica. Era una mujer atractiva con mucho que ofrecer; así que era entendible que hubiera intimado antes con alguna otra persona—a diferencia de él, a quien no le gustaba participar en esas actividades tan extrañas. Por lo que, cuando vio su rostro arrugado por el dolor al penetrarla, besó su frente, mientras apretaba sus manos.
'Dime cuando estés lista.'
Ella lo miró con confianza, con los ojos llenos de tierno amor. Él le acarició la mejilla y posó su frente sobre la de ella. 'Seremos nuestra primera vez.' le dijo, y cuando ella se dio cuenta de lo que le había dicho, le sonrió y se levantó para besarlo.
Pasado
'¿Fue duro?' Le preguntó ella una noche mientras yacían en la cama de él, completamente desnudos. Ella hacía dibujos imaginarios en su pecho, con la cabeza metida debajo de su barbilla. Él sabía a lo que ella se refería, pero no podía encontrar las palabras para responderle.
'Está bien,' dijo ella tranquilamente, 'si no quieres hablar de ello. Todo el mundo tiene un pasado que quiere ocultar.'
Él la acercó más a su cuerpo. 'Algún día.' Le prometió, y sintió que ella sonreía contra su piel.
'Algún día,' repitió ella.
Hermosa
Eran momentos como ese los que le hacían apretar los dientes en un intento de controlar su temperamento, y también los puños, para mantenerlos ocupados.
'¿Qué sucede? ¿Por qué te ves tan tenso?' Le preguntó Petra mientras caminaban por las calles del interior del Muro Sina.
'Nada,' respondió él con rigidez, pero su mirada seguía a un hombre que miraba a Petra con una sonrisa cómplice.
Ninguno llevaba puesto su uniforme, ya que tenían el día libre y Petra había insistido en dar un paseo por la ciudad. Pero cuando no usaba su atuendo, la gente tendía a menospreciarlo.
Su altura no era uno de sus puntos fuertes, y los orgullosos y arrogantes hombres de Sina podían mirar a Petra sin reservas ni temores a lo que Levi pudiera hacer.
Deberían tener miedo, pensó, e hizo crujir sus nudillos mientras observaba al hombre que miraba a Petra, luego a él, y aún así no le apartaba la mirada.
'Levi, relájate,' Petra aflojó el agarre de la mano de él y entrelazó los dedos de ambos. '¿Por qué estás así? ¿Pasa algo malo?'
'No pasa nada,' repitió él, y después de dedicarle una mirada extraña, ella decidió dejarlo pasar.
No deberían estar mirando, deberían apartar los ojos de ellos, esa era la advertencia de Levi a los hombres que contemplaban a Petra como si fuera un trofeo. Pero suponía que era su culpa por haber elegido una novia tan linda como ella y no poder controlar sus celos.
Miró a su lado, donde Petra miraba las vitrinas, ajena a todo.
¿Por qué tienes que ser tan jodidamente hermosa? Fue su último pensamiento antes de vislumbrar a otro pervertido que caminaba hacia ellos. Lo poco que tenía de paciencia se fue al garete, y sin contenerse, soltó la mano de Petra para lanzarse hacia el sujeto. Apretando su puño, lo dirigió directamente a la nariz del hombre.
Expedición
'¿Por qué me miras así?' Inquirió él, mirando por encima de sus papeles a una Petra de pie en la puerta de su oficina. Era la noche antes de la nueva expedición, y ella debía estar durmiendo, para descansar un poco.
Ella se mordió el labio. 'Tengo algo que decirte.'
'Entonces dilo.'
Ella entró y cerró la puerta, y sólo eran ellos dos. Petra permaneció en silencio por un momento, como si estuviera lista para decir lo que necesitaba, antes de decidir que no.
Él levantó una ceja. 'No tengo todo el día. Estos papeles tiene que estar en el escritorio de Erwin mañana, antes de que nos vayamos.' Dijo con impaciencia.
Con una respiración profunda, Petra cerró los ojos y soltó rápidamente, 'Creoqueestoyembarazada.'
Él abrió la boca para preguntarle qué mierda le había dicho, pero luego cayó en la cuenta, y su pluma cayó sobre su escritorio en un claro tintineo.
Hubo un momento de silencio entre ellos, y cuando Petra al fin abrió los ojos, no pudo decidir si la mirada de Levi expresaba felicidad o impresión. ¿Tal vez ambos?
'Mañana no vas,' fue lo que dijo, y antes de que ella intentara discutirle diciendo que aún no estaba segura, se recostó en su silla y agregó, 'y es mi jodida última palabra.'
Diez
Se había perdido de un total de tres expediciones durante su embarazo. Después del cuarto mes, Levi la envió a casa de su padre, ya que era donde más cómoda se sentía, y durante los últimos meses, debía permanecer en ese estado mientras él salía a las expediciones. Aquello no hacía que se preocupara menos por ella, y la visitaba cada vez que el tiempo se lo permitía, lo cual pasaba bastante a menudo, por suerte.
Tres días antes de la tercera expedición, estuvo en casa de los Ral, preparando café mientras ella estaba sentada en la mesa del comedor. Su padre había salido a trabajar, dejándolos solos.
'Esta expedición puede tomar un tiempo,' le informó, dejándole una taza de té. Ella la envolvió con sus manos, para calentarlas. 'Siempre y cuando vuelvas antes de dos semanas. No querrás perderte del nacimiento.' le sonrió ella, su tono era suave, y él se inclinó frente a ella, tomándole una mano. 'Ese mocoso Eren es más problemático de lo que pensé. Casi no quiero ir, ya que hay posibilidades de que no vuelva a tiempo.'
Ella suspiró, inclinándose hacia adelante para besar su sien. 'El bebé esperará. Será lo suficientemente paciente como para esperar a su padre.'
'Será una niña,' dijo él rotundo, y ella rodó los ojos. 'Soy la madre, y digo que será varón.'
'Una niña.' Repitió él, negándose a creer en otra cosa.
Petra sonrió, 'Entonces vuelve a tiempo, por nuestra niña.'
Levi posó una mano sobre su vientre hinchado, recordando las veces que sintió a su bebé patearle la palma. 'Lo haré.'
Volvió nueve días después. Estaba cansado. Habían perdido muchos soldados, y tuvieron poco éxito con el Titán Hembra, pero estaba orgulloso de volver en tiempo récord. Pero cuando llegaron al cuartel, una joven soldado salió corriendo hacia él, jadeando y con las mejillas sonrosadas.
'Capitán,' dijo sin aliento, tratando de recuperarlo.
'¿Qué pasa?' No podía importarle menos lo que la chica tenía que decir, pero cuando habló, su cuerpo se agarrotó. 'Es Petra Ral, Capitán. Entró en labor esta mañana y el Comandante Smith me ordenó que se lo dijera tan pronto como volviera.'
Maldiciendo por lo bajo, Levi volvió a subirse a su caballo, listo para cabalgar hacia el Muro Rose.
Se suponía que el bebé no debía nacer hasta dentro de una semana más.
Horas después, al llegar al hospital donde ella estaba y encontrar su habitación, no dudó en entrar sin tocar. Se adentró sin pensarlo, y luego casi se arrepintió.
Dentro, la habitación estaba sutilmente iluminada, y Petra yacía en una cama de hospital. Sus ojos se posaron en ella, examinándola cuidadosamente. Se veía terrible. Su cabello era un absoluto desastre, y las ojeras eran visibles bajo sus ojos. Lucía cansada, pero su mirada estaba llena de luz, esperanza y felicidad.
'Shhh,' le dijo suavemente, y fue allí que él se percató del bulto de mantas que tenía en brazos. Acercándose, se sentó en una silla junto a la cama. El bebé, su bebé, estaba succionando el pecho de su madre, con los ojos aún cerrados.
No podía sacarle los ojos de encima, estaba como en trance, y cuando levantó su mano, Petra la tomó y posó su palma sobre la cabeza de la criatura.
'Tenías razón,' le susurró, 'Es una niña.'
Sus ojos se alzaron para encontrarse con los de ella, y no pudo detener la lenta sonrisa que se formaba en sus labios. 'Lo sabía.' Dijo él, orgulloso.
De repente, se sintió sucio. Aún llevaba puesto el uniforme. Estaba cubierto de suciedad, y su chaqueta estaba manchada con algo de sangre, por lo que se la quitó y la dejó a un lado, no queriendo ver a su hija por primera vez con eso puesto.
Después de un rato, la bebé dejó de mamar, y Petra se acomodó la ropa antes de arrullar a la niña contra su pecho. Suspiró. 'Estaba pensando en llamarla Patience. Obviamente parece no hacerle honor a su nombre si ni siquiera pudo esperar a que su padre llegara. Tal vez esto la ayude en el futuro.'
Él asintió. 'Le enseñaré una lección a esa enana cuando crezca un poco.' Su expresión cambió súbitamente. 'Perdóname, Petra. Debí haber sido más rápido.'
Ella negó con la cabeza. 'Llegaste a tiempo.' Y se hizo a un lado en la cama. 'Ven, durmamos juntos.'
Él dudó. 'Necesitas descansar.'
Ella rodó los ojos. 'Descansaré mejor si te acuestas aquí. Tengamos nuestra primera siesta juntos, como familia.'
'Estoy cubierto de mierda.' se excusó, pero no podía negar que también quería acostarse.
'Todos lo estamos. Ven aquí.'
Después de un momento, obedeció, y mientras yacían juntos, con Patience entre ellos, Levi se sentía feliz como nunca. No importaba que la expedición no saliera como lo esperaban. Nunca había pasado antes.
'Te amo, Petra,' murmuró contra su cabello, y pudo percibir su sonrisa.
'Lo sé,' le escuchó decir; 'Yo también te amo.'
Entonces cayó dormido, con su futuro entre sus brazos.
