Leiviv: Hola! Sí... me encantan porque es una pareja que no necesita de mucho para expresar cuánto se aman, y los tonos de sus voces sólo es una muestra. Es casi telepático lo de ellos XD. Me alegro que te haya gustado y espero que este también. Saludos y gracias por el apoyo!


Brusco


Por lo que Petra podía recordar, Levi siempre había sido frío, rapaz y un completo grosero. Era parte de su carácter, y Petra rápidamente aprendió a aceptarlo, a lidiar y a abrirse camino con ello. Pero entre más tiempo pasaba con él, más se percataba de su falta de habilidad para expresarse, y en todo caso, eso lo hacía más encantador. Ella llegó a amar su personalidad incómoda, a adorar su individualidad poco amable. Aprendió a leer entre líneas, a entender lo que él trataba de decirle sin decir ni una palabra.

Te amo, se expresaba cuando colocaba su cabello detrás de la oreja. Era un gesto dulce, como el toque de una pluma, como si ella fuera una muñeca de porcelana y él temiera romperla.

Eres hermosa, decían sus besos. Eran dados a lo largo de su mandíbula, sobre su nariz, sus ojos, su mentón. Era íntimo, adorable, y su pulso se incrementaba con excitación. Ella tenía muchas cicatrices en el cuerpo, pero cuando él las besaba, como si fueran lo más maravilloso que había visto, Petra de verdad se sentía hermosa.

No me dejes, transmitían sus manos. Habían tenido un encuentro cercano con los titanes, y horas después, estaban entre la multitud. A Levi nunca le había gustado el afecto en público, pero ella podía ver su miedo de casi haberla perdido, y su alivio al saberla con vida. Su mano rozaba la suya cuando nadie podía ver, y ella sentía sus emociones a través de ese breve contacto. Y muy levemente, sus dedos encontraban los suyos y los apretaba con fuerza, como diciendo, Sigo aquí.

Pero ningún gesto había sido tan expresivo como en ese momento, con sólo tres palabras y la mirada en sus ojos para ganarse su corazón una y otra vez.

'¿Te casarías conmigo?'

Debería haber sabido que este día llegaría, y no era que no lo hubiese hecho. Fueron las circunstancias en las que se dio todo. Aquí, frente a todo el mundo, con Levi apoyado en una rodilla, y ella en su asiento, congelada en su sitio. Levi sostenía un anillo con un diamante que brillaba bajo la luz de la habitación. Pero la mirada en sus ojos, la desesperada y esperanzada mirada en sus ojos que parecía rogar por su aceptación, fue suficiente para ella. No importaba si le daba un anillo hecho de sujetapapeles; no había manera de que se negara.

'Sí,' suspiró ella, y la alegría de su voz resonó por toda la habitación, y en cuestión de segundos, todos estaban aplaudiendo. La expresión de Levi se relajó, y Petra no se percató de cuán tenso estaba hasta que sus hombros se aflojaron, para después dejar deslizar el anillo en su dedo. Luego la abrazó, con la ovación de la multitud que los observaba siendo casi inaudible para los oídos de ambos.

Pero cuando se separaron, Hanji se abalanzó sobre ella, agarrándola con fuerza mientras chillaba a su oído. '¡Felicitaciones!'

Y así estuvieron un rato, con todo el mundo felicitándolos por su compromiso, e insistiendo en salir a tomar algo para celebrar. Ni Petra ni Levi protestaron (aunque él mostró su disgusto), y en el transcurso de la noche, ya no pudieron pasar otro momento juntos. Aurou clamaba que sería el padrino, mientras que Jean argumentaba que sería una molestia, haciendo que todos rieran. Incluso Mikasa esbozó una sonrisa, claramente feliz por ellos, y al ver que la joven expresaba su gusto, el corazón de Petra se disparó. No se le pasó desapercibida la manera en que Eren se acercó y agarró su mano, y creyó ver un indicio de promesa en las miradas de la joven pareja.

Cuando volvieron a casa, Levi entró silenciosamente en su habitación, lejos de las miradas indiscretas de los demás.

'Hola.' Petra le dedicó una delicada sonrisa.

'Hola.'

Estuvieron así por un momento, hasta que ella ensanchó aún más su sonrisa y se lanzó a sus brazos.

'Te amo,' le dijo ella al oído, y aunque él sonrió, cuando se separaron, ella pudo ver el amor en sus ojos.

Levi no era de ninguna manera un hombre expresivo. Pero ella no necesitaba de las palabras cuando sus ojos eran las verdaderas ventanas de su alma. Se volvieron a abrazar, y el brillante anillo en su dedo llamó la atención de Petra. La realidad de los eventos de la noche finalmente recayó sobre ella, y trató de vocalizar su nuevo nombre sólo con su lengua.

Petra Ackerman.

Sonrió. Decidió que le sentaba muy bien.