¡Capítulo final!
taskani: ¡Cuánto tiempo! ¡Me alegra mucho verte por el fandom Rivetra! Me pone re contenta que te gusten las historias, espero que también disfrutes de este último capítulo. :) ¡Saludos y feliz año!
MJ Keehl: Me alegra que te haya gustado. En cuanto a Petra en el capítulo anterior, es un misterio, pero tengo mi sospecha y teoría de que ella murió y Levi no la supera yendo al bar donde se conocieron. Pero por ahí lo estoy sobrepensando y nada que ver XD. Espero que este último capítulo te guste y que pases un feliz año. ¡Saludos!
Luchador
Mientras apretaba las vendas de sus manos, Levi rodó sus hombros, aflojando las torceduras que endurecían su postura la mayoría de las veces antes de un combate. Era un hábito corporal; la tensión en su espalda era inexistente en cualquier otro momento, sólo lo atormentaba justo antes de entrar al ring. No era que estuviera nervioso. Por todos los diablos que no. No había estado nervioso por un combate por más de ocho años, tal vez había estado nervioso y tenso por un tiempo cuando se convirtió en luchador, a tal punto de permanecer ese hábito en él.
'¿Estás listo?' Le sonrió Erwin, entrando en la habitación.
'Ese bastardo caerá,' gruñó Levi, deseando romperle la cara a su oponente.
'Lo gracioso es que él está diciendo lo mismo de ti. Por supuesto, nosotros sabemos quién será el ganador.'
Erwin tenía razón. La lucha clandestina era ilegal en todos los sentidos, pero aquello no detuvo la jerarquía acumulada en los luchadores permanentes. Max, su oponente, a quien él planeaba mandar al hospital dentro de una hora, estaba veintinueve en la clasificación. La clasificación de Levi había subido de dos a tres años atrás, permaneciendo en el importante puesto decimosexto. No había dudas sobre quién ganaría. Los dieciséis luchadores por encima de él aún no habían tenido el infortunio de enfrentarlo. Si llegara a suceder, Levi estaba seguro (si no completamente confiado) de que entraría entre los diez mejores. Pero era una batalla lenta y constante, la lucha por la cima. Y Levi era paciente. Podía esperar.
'¿Qué pasó entre ustedes dos para que quieras vencerlo con tanto ahínco?' Preguntó Erwin, extendiéndole una toalla. Levi la tomó.
'Fuimos compañeros en el colegio. Esa perra era una completa farsa. Odio sus agallas,' murmuró para sí mismo la última parte.
'Qué coincidencia que los dos sean parte del mismo sistema de lucha ilegal,' comentó Erwin. Levi ya no dijo nada más.
'Bueno, el combate comienza en cuarenta y cinco minutos. Saldré en media hora. Tienes huesos que romper esta noche, Ackerman. Que sea un gran espectáculo y la gente apueste por ti.'
Levi no respondió y Erwin salió de la habitación, dejándolo en silencio y con ninguna compañía más que la suya propia. Observándose a sí mismo en el espejo de cuerpo entero, Levi le frunció el ceño a su reflejo. 'Va a caer,' repitió. De ninguna manera dejaría que la sordidez de Max se salvara fácilmente. Había esperado cerca de una década para devolverle el favor de lo sucedido en la escuela secundaria, y ahora era el momento.
'Tú también eres bastante agresivo en la vida real,' musitó una voz detrás de él. Levi miró por el espejo a la sonriente chica que había entrado en la habitación. Era joven, tal vez apenas entrados los veintes, y sus brillantes ojos ambarinos relucían incluso a través del espejo. Lo que le llamó la atención fue su altura, y Levi se dio la vuelta sólo para confirmar que de hecho era tan bajita como parecía. Le dio cierta satisfacción saber que no todas las mujeres atractivas tenían que ser altas.
'Creo saber por qué no te cae bien La Bala,' declaró ella.
La Bala era el apodo Max, que se le dio por su velocidad y agilidad en el ring. No le impresionó que ella lo usara frente a él con tan poco cuidado.
'Dime,' dijo con aspereza, mirando sutilmente su figura.
'Él es la razón por la que tienes esa curvatura en la nariz.'
Sus ojos se abrieron de golpe y la sonrisa de ella se ensanchó, como si lo tomara como una confirmación.
'Tu nariz está torcida hacia la izquierda. No es obvio, pero lo que sea que lo haya causado fue lo suficientemente severo como para asegurar una desfiguración permanente,' observó la joven. 'Supongo que La Bala era una perra en el colegio.' Así que estaba escuchando a escondidas. Chica espiona.
'¿Qué te hace pensar que fue él?' le cuestionó.
'Oh, nada,' dijo despreocupada, 'sólo intuición femenina.' Le extendió la mano y se presentó, 'Me llamo Petra. Soy una gran admiradora tuya y estoy lo suficientemente informada como para no apostar por ti esta noche.'
Él levantó una ceja, con el orgullo levemente herido. 'Claramente, no estás lo suficientemente informada como para saber que yo ganaré esta noche.'
'Hmm, no lo creo. Jamás he perdido una apuesta antes. No en estos combates, y definitivamente no en el tuyo .'
Su arrogancia era confrontante, y lo enojó levemente escucharla hablar con tanta confianza, pero había cierto encanto que lo atraía, como si guardara un secreto que quería descubrir. '¿Por cuánto tiempo has estado apostando?' Le preguntó, sin tomarle la mano. Ella bajó el brazo a un lado, pero no parecía perturbada por su rechazo.
'Siete años.' Era mayor de lo que aparentaba, concluyó él. A los menores de edad se les tenía estrictamente prohibido mirar las peleas, ya que eran espantosas y sangrientas, poco apropiadas para los adolescentes. Ella le sonrió, con cierta belleza que él quería volver a ver.
'Eres un hombre interesante, Levi Ackerman.' dijo.
'Esa intuición tuya ya es algo,' le comentó él.
Ella rio, y su risa no fue melodiosa ni tranquilizadora, pero sí contagiosa y calma. Pero él no cedió ante la sonrisa que amenazó con extenderse en su rostro.
'Bueno,' respiró ella. 'Te veré en el ring. Perderás, pero te animaré de todos modos.' Y cuando se fue, la atmósfera de la habitación se sintió aburrida y seca repentinamente, y Levi no recordaba que hubiera cambiado.
Se sentó en el banco, con la toalla alrededor de su cuello, mientras pensaba en las palabras de la chica. Sabía que no perdería, sólo lo sabía, pero no dejaba de preguntarse por qué ella pensaba que no, y por qué se lo diría tan descaradamente a la cara. No pudo encontrar la respuesta antes de percatarse de la hora en el reloj de pared.
En el ring, Max se veía tan orgulloso y arrogante como lo recordaba, y su nariz casi se crispó al reconocerlo, como si una colección de recuerdos dolorosos estuvieran surgiendo por estar simplemente en presencia de ese fraude.
Dile adiós a tu carrera, pensó Levi con suficiencia. La campana sonó, y Max atacó primero con un puño hacia su mejilla, que Levi esquivó hábilmente. La Bala podía ser rápido, pero Levi lo era mucho más, probablemente debido a su complexión pequeña. Al propinarle un puñetazo en su estómago, Max tambaleó hacia atrás, y Levi sonrió, sintiendo que todo se acomodaba. Lanzándose hacia adelante, lo golpeó con la derecha en la mejilla y en su distracción, Max olvidó enfocarse en sus piernas y Levi lo hizo tropezar con una patada rápida. Golpeó el suelo con un pum pero rodó hasta ponerse de pie, reacio a caer tan fácilmente.
Antes de que Levi pudiera volver a tomar la ofensiva, alguien en su visión perimetral llamó su atención. Volteando la cabeza levemente, divisó a Petra entre la multitud, como si sintiera sus ojos fijos en él. Ella animaba ruidosamente junto con el resto de la audiencia, pero sus ojos estaban enfocados en él. El brillo travieso en ellos lo tomó desprevenido y recibió un puñetazo en el estómago.
Volviendo a concentrarse, le devolvió el golpe, arremetiendo de izquierda a derecha y al centro con toda la fuerza de la que podía hacer acopio, y pudo sentirlo, su victoria, como si fuera la luz al final del túnel. Pero las palabras de Petra volvieron a él, y sus ojos ambarinos nublaron su mente. Y conscientemente, sin saber por qué o cómo, cambió de opinión y le dio la espalda a la luz. Diez minutos después, estaba en el suelo del ring con una llave en la cabeza, con el árbitro haciendo el conteo de diez. Tenía la energía y la resistencia para librarse, para levantarse. Tenía toda una botella de ira que todavía no había abierto contra La Bala Max, pero mientras el conteo del árbitro llegaba a seis, Levi olvidó sus pensamientos de venganza y del dinero de la apuesta que podría obtener de ganar la pelea. Su posible ascenso al puesto decimocuarto en la clasificación. Todo lo que podía pensar era, ¿por qué no? Déjalo ganar. ¿Por qué mierda no?
Y con el árbitro cantando dos, Levi se dejó llevar por completo. Podía imaginar el disgusto de Erwin por su comportamiento, cómo le costaría un montón de dinero en efectivo, pero la mirada complacida en el rostro de Petra superaba el enojo de Erwin. Él había cumplido un destino, desarrollando su visión y su intuición. Tal vez significaba algo, pensó.
Cero. Había terminado.
'Te lo dije,' dijo una sonriente Petra mientras entraba en la habitación. 'Mi intuición es fantástica.'
'No pudo presagiar la ira de mi jefe,' replicó él con ironía, flexionando la mandíbula para aliviar el dolor que sentía debido al puñetazo de Erwin.
'Tonterías,' dijo ella rodando los ojos. 'Gracias a ti, estoy forrada de dinero.'
'Gracias a ti, sigo en el puesto dieciséis.'
Ella volvió a reír. 'En primer lugar, es un lugar muy lejano de donde estás ahora.' Se acercó, disminuyendo la distancia entre ellos mientras lo hacía. '¿Qué tal si hago esto menos humillante para ti? Causé tu fracaso, así que también podría invitarte a cenar, ¿verdad?'
'Es casi medianoche,' señaló él, pero no podía ignorar la agitación en su estómago.
'Tonterías,' repitió ella, como si lo ignorara.
Él aceptó, un poco menos amable de lo que hubiera sido de haber dejado el ring como ganador, pero era culpa de ella, así que bien podría dejar que lo compensara.
Pasados veinte minutos y después de ducharse, ambos estaban en una cena tardía, comiendo hamburguesas y papas fritas.
'Entonces, ¿cómo supiste realmente que iba a perder?' le preguntó.
Ella sonrió, mordiendo una papa. 'No lo sabía. Era una prueba.'
Él frunció el ceño, confundido. '¿Qué significa eso?'
'Sólo quería saber si mi método funcionaría. Soy estudiante de Psicología, por lo que los experimentos en vivo son bastante reveladores.' Le guiñó un ojo.
Él permaneció sentado, congelado en su sitio. ¿Acaso había regalado su carrera gratuitamente? ¿Por una chica atractiva que lo estaba usando para probar su teoría?
'Además, quería ver si perderías por mí.' Agregó ella.
Él la miró, todavía sintiéndose un poco aturdido.
'Quiero decir, tenía muchas ganas de invitarte a cenar, por lo cual, mi motivo era ver tu reacción hacia mí. Todo eso de la Psicología era un extra.' Parecía un poco nerviosa, y él pudo ver el rubor trepando por su cuello.
'¿Me encuentras atractivo?'
'Tal vez.'
'Todo esto está en el orden incorrecto,' afirmó él sin rodeos.
Ella levantó su vaso de refresco a los labios, bebió y lo bajó. '¿Por qué?'
'La próxima vez,' dijo él deliberadamente despacio, 'te invitaré a salir.'
Definitivamente ahora estaba sonrojada. 'Hecho.'
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FIN
Muchas gracias a todos por su apoyo y espero que estas historias hayan gustado mucho. A mí me encantaron tanto al leerlas como al traducirlas. Levi y Petra son magia aparte, debo decir :)
Mi infinito agradecimiento a Elliot Grace And Theories por su permiso y buena onda. Sobre todo por crear escenarios tan lindos para la pareja :)
Espero que, a pesar de todo, hayan pasado unas felices fiestas, y ojalá que en el 2021 los astros se acomoden de nuestro lado. Empecemos por nosotros, cuidándonos y cuidando a los demás. ¡Feliz año!
