Disclaimer: Los personajes no son míos, pertenecen a Riichiro Inagaki & Boichi.
Nota: Esto sería un "retelling" de la cenicienta, pero con muchas cosas diferentes y adaptado a nuestros conocidos personajes. También será un fic corto.
EL CIENTIFICO Y LA ZAPATILLA DE CRISTAL
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Una vida sin amor
no es una vida en absoluto
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Byakuya estaba asombrado con la capacidad que su hijo tenía para hacerlo enfadar cada cinco minutos.
Mentiría si dijera que no adoraba a su hijo, a decir verdad, era su felicidad absoluta verlo crecer día con día. Desde hacía mucho que Senku se había vuelto un hombre en toda la extensión de la palabra, alguien apuesto y demasiado inteligente para su edad.
Al principio creyó que este se volvería un aficionado en los combates, pero un día el pequeño Senku acudió a él con una pequeña duda.
¿De dónde proviene la electricidad?
Byakuya se había quedado en blanco ante la cuestión del pequeño.
Ishigami Senku creció con un millar de preguntas, las cuales fue respondiendo de manera gradual con el tiempo y sus investigaciones solitarias. Ningún tutor del reino podía asegurar de donde provenía la inmensa curiosidad del chico o como es que se las ingeniaba para construir cosas cada vez más avanzadas.
Para el reino no era ningún secreto la pequeña -gran- afición del príncipe por la ciencia.
Senku destacó en muchísimas ramas de la ciencia, siendo uno de los principales contribuyentes para la prosperidad de los habitantes del país. El chico de ojos rubíes superaba por mucho a los maestros que provenían del extranjero, su carácter distaba mucho de ser cariñoso, pero no era totalmente indiferente con las situaciones preocupantes que llegaban a presentarse.
El príncipe Senku era sin lugar a duda, una personificación de la grandeza.
Y aun así, estaba frustrado con la situación actual.
Byakuya estaba cansado, deseaba retirarse a descansar en una de sus islas con su compañera. Viajar hasta la pequeña playa vacacional que poseía, tomar el sol a las orillas del mar con un buen coctel, sentir la brisa fresca del mar en su cuerpo. Ser recibido por los brazos de la tranquilidad absoluta.
Pero no podía.
No cuando su terco hijo negaba rotundamente el hecho de casarse.
Senku tenía un único defecto.
Aborrecía la idea de concebir matrimonio con una chica, rechazaba el sentimiento del amor, negaba la necesidad de cariño que una pareja podía proporcionarle.
Su hijo ya tenía 20 años.
¡Necesitaba una novia!
El reino tenía una sola ley inquebrantable y era que el próximo sucesor necesitaba casarse para recibir la corona. Había sido de esa manera por muchos años, trayendo consigo una señal de bienestar y buena fortuna para el país.
Y Senku estaba totalmente en contra de esa ley, llegando al punto de rechazar la corona con tal de no contraer nupcias con alguien, desestimando en gran parte las costumbres propias del país y a todas las doncellas que hacían fila para conocer al guapo príncipe del reino Ishigami.
Byakuya no pedía mucho, solo quería la felicidad para su hijo – y tal vez nietos – y es que Senku no parecía tener cabeza para nada que no fuera la ciencia o sus experimentos.
Siempre lo encontraba enfrascado en su habitación con un nuevo libro entre sus manos.
Como ahora.
—Deja de molestar viejo, tengo bastantes cosas que hacer. — Espetó con un tono de fastidio en su voz —Si es por el tema del matrimonio, te lo puedes ahorrar…no me casare con nadie. —
—¡Senku! — Gritó Byakuya, desesperado.— No puedes huir de tus obligaciones como futuro rey—
—Eh? — Senku lució levemente confundido.—¿De que estas hablando?
Byakuya no se inmuto.
—Sabes a lo que me refiero hijo, la corona no podrá se pasada a ti sino encuentras una esposa pronto- Declaro— Ya viene siendo hora de que te preocupes por el reino y asumas el cargo de rey—
-Entonces debo someterme a la infelicidad solo para hacer feliz a los ciudadanos ¿es lo que tratas de decir?- Cuestiono Senku molesto—Es lo que hicieron tus padres contigo y lo mismo harás conmigo—
Odiaba ver a su hijo de esa manera, pero no podía dar su brazo a torce. Necesitaba mantenerse firme en cuanto a la decisión que había tomado.
—Solo quiero que seas feliz hijo— Admitió en voz baja. Podía sentir la tensión aumentar dentro de la habitación.
Pero Senku no parecía entender sus palabras mientras se levantaba de su asiento y recorría la habitación con desesperación, como si fuera una criatura encerrada dentro de una jaula.
—Lo único que me hace feliz en esta vida…—Comenzó diciendo con voz temblorosa—Es la ciencia, no quiero nada más—
La ciencia.
Claro que lo sabía.
Sin embargo, esta vez tendría que hacer caso omiso a los berrinches de Senku y hacer lo que debió haber ocurrido cuando el chico cumplió la mayoría de edad.
—Lo siento Senku- Hizo una pausa, luego añadió: —Serás el próximo rey, te casaras y recibirás tu corona. Tendremos un baile dentro de tres días, todas las doncellas del reino asistirán…entonces tendrás que elegir a una para ser la futura reina—
La mirada de Senku permaneció perdida en alguna parte de la habitación. Parecía no prestarle atención, pero sabía que fue escuchado en su totalidad.
Ya no había marcha atrás.
Tenía todos los preparativos listos.
El baile se efectuaría dentro del palacio y sería una fiesta por todo lo alto. Anunciaría su retiro del trono y la próxima sucesión del trono.
Sabiendo que no recibiría respuesta alguna por parte de su hijo decidió que lo más sensato era retirarse del lugar. Camino con parsimonia hacia la puerta, miro por última vez a Senku antes de salir con una suave despedida.
El solo quería hacer lo mejor para su hijo y el reino.
No tenía dudas de que Senku sería un rey excelente.
Ya había mostrado sus grandes dotes de liderazgo y su manera tan hábil de resolver cualquier problema.
Además, nunca había visto tanta riqueza hasta aquella época, la comercialización de sus telas y medicinas fueron el paso para un nuevo camino de crecimiento económico. Los muelles estaban repletos de comerciantes, el trabajo nunca faltaba, las cosechas de los campos se volvían abundantes, por lo que, la hambruna fue erradicada dentro del reino.
Senku había desarrollado grandes avances en la medicina, logrando una fórmula de reparación total. No entendía mucho los términos, pero fue consciente del gran impacto que esta tenía. Logro curar a la población en su totalidad y prever de plagas o pandemias.
La gente clamaba por el príncipe.
Era querido y amado por su pueblo.
Senku sería el mejor rey de todos los tiempos.
Con ese pensamiento, se marchó hacia su propia habitación.
Senku chasqueo la lengua con fastidio mientras rascaba su oído con el dedo meñique, como ya era costumbre.
Pensaba que si ocasionaba un berrinche o ponía una cara de desamparo, entonces su padre desistiría de la idea del matrimonio.
No es que estuviera asqueado de la palabra.
Pero sabía que no había nadie en el reino que pudiera aguantar su genio o sus formas de actuar ante ciertas situaciones. Incluso se sorprendería de quien no criticara su suerte de mierda.
Admitía que era alguien obsesivo y quisquilloso.
No estaba cerrado a sentir amor por alguien, es solo que no conocía a nadie más que a sus compañeros.
Tsukasa era su guardia real y amigo desde hacía ya años.
Chrome era con quien compartía su afición por la ciencia.
Taiju y Yuzuriha eran sus amigos de la infancia y con quienes contaba la mayoría de las veces.
Ryusui era el príncipe del reino Nanami, se volvieron amigos cuando Senku decidió ir en un viaje para aprender sobre métodos de curación, el rubio estaba tratando de adueñarse de unos barcos junto a su fiel mayordomo, Francois.
Ahí se cerraba su círculo social.
Por lo que, la sola idea de tener un baile en donde conocería a la futura dueña de sus dolores de cabeza, no le parecía atractiva.
Podía imaginar la escena con tan solo cerrar sus ojos, saber que el salón principal estaría repleto de gente a la espera de verlo, que tendría que bailar con alguien y que su padre estaría demasiado observador en el momento en que las doncellas fueran circulando para conocerlo frente a frente.
—Maldita sea— Masculló entre dientes mientras ponía a trabajar su mente.
Pero nada se le ocurrió.
Necesitaría aire fresco.
Esas paredes lo estaban asfixiando.
No podría continuar con su investigación en lo que restaba de la tarde. Lo vería al día siguiente por la mañana, al menos esperaba que la rabieta de su padre se hubiera desvanecido para entonces.
Tomo algunas de sus cosas del escritorio y salió de su habitación con total sigilo.
Había descubierto algunas entradas y salidas secretas, y las mantuvo de esa forma para su beneficio propio.
No había nadie afuera, así que se movió con rapidez por el corredor hasta llegar a una de las pinturas ya conocidas por él, abarcaban toda la pared de arriba hacia abajo, pero solo tenía que moverla un poco para dejar en descubierto una pequeña puerta.
Asegurando de que nadie estuviera mirando, paso a través de la puerta con lentitud, moviendo a su vez la pintura para dejar todo en su sitio.
Ese camino lo llevaba hacia uno de los jardines traseros del palacio, en donde podría llegar al bosque para descansar el resto del día. Había un pequeño rio en el cual disfrutaba nadar.
Recorrió por algunos minutos el corredor, había instalado ya luces y un camino de madera para tener una buena orientación. Después de todo, no serviría de nada que se perdiese en un lugar como ese para jamás ser encontrado.
Visualizo la salido unos metros adelante y pronto se vio envuelto en la belleza de los jardines.
Mientras caminaba por los senderos, no pudo evitar pensar porque seguía esa ley tan absurda y retrógrada en sus decretos.
Sabía que Byakuya deseaba retirarse del cargo para descansar, pero no entendía su necesidad de que el contrajera matrimonio, muchísimo menos la idea de tener mocosos.
En el pasado, demostró su capacidad para liderar el reino, logro decretos de paz con varias naciones, hizo florecer el comercio. Incluso había mejorado la medicina.
No necesitaba una esposa para continuar con lo que ya llevaba haciendo varios años.
Esperaba al menos no caer en la infelicidad por un capricho de su padre.
Kohaku no sabía si sentirse asqueada o indignada, y es que Mozu no tenía ninguna pizca de vergüenza en todo su ser.
Mira que ir a pedirle matrimonio en medio de una plazoleta, aun cuando ellos ni siquiera eran pareja o algo por el estilo. Le gustaba el método de combate del chico, pero jamás dio pie a que la relación fuera en otro camino.
El castaño no desistía de su idea de casarse con ella, sin embargo, aprovechaba cada ocasión para rechazarlo.
Como ahora, después de la bochornosa escena, decidió que lo mejor era pasear un rato por el bosque.
Estaba agotada, cuidar de su hermana y de los deberes del hogar le drenaba parte de su energía. La cual recuperaba cuando practicaba sus métodos de combate.
Ese día en específico prefería estar fuera de casa.
Se anuncio del próximo baile en el reino, todas las doncellas solteras estaban invitadas a asistir. Era el evento del año.
El príncipe Senku elegiría una prometida de entre todas las mujeres.
Era algo inaudito para ella.
Escoger una esposa como si se tratara de alguna mercancía o de escoger entre el ganado a la mejor res.
Su padre insistía en que tenía que ir.
Era la única soltera de la familia.
Ruri ya estaba comprometida con un consejero del reino. Kirisame estaba en un noviazgo con Kinro, quien era un soldado y protector de la entrada al palacio.
—Como si fuera a casarme con un desconocido— Técnicamente no está casándose con él, solo era un baile para que el príncipe escogiera. Pero no podía evitar sentirse incomoda con tal hecho.
Conocía al príncipe, al menos de vista.
Era alguien demasiado ambicioso y arriesgado. Constantemente se le veía involucrado en todo lo importante del reino.
Kohaku estaba agradecida, no dudaba que era alguien bondadoso y que no dudaría en ayudar a quienes lo necesitaban.
Pero seguía siendo extraño que escogiera por esposa a una desconocida.
Con eso en mente, continuo su caminata por el bosque. Esperando encontrar algo interesante para hacer.
Hellooooo
Aquí con una nueva fic, esta vez sí será muy corta. Sera de al menos un capítulo más. Así la pensé y así la quiero terminar.
Recuerden que es un retelling, las situaciones no serán meramente iguales pero tienen una ligera pizca de la Cenicienta.
El siguiente capítulo será largo debido a que es el clímax y desenlace de la historia, les pido paciencia para poder redactarlo y revisarlo.
Cuídense
Espero disfruten del fic~~
