El templo de Hera

Capítulo 6

Sadie destapo el frasco y bebió el contenido, era la cosa más asquerosa que había bebido en toda su vida, sabia incluso peor que las suyas, y eso ya es decir mucho, pero de repente sintió el cuerpo muy ligero, tomo la chaqueta de Walt y la estiro, para su sorpresa pudo llevar a Walt sobre su hombro, no era exactamente una pluma, lo llevo como llevaría un costal lleno de patatas, no era un paseo por el parque y no haría maravillas con su cuello, pero podía hacerlo y era lo importante, el misteriosos desconocido la llevo hasta el otro lado del templo, ella noto como Walt se ponía muy pálido en el camino, llegaron hasta unas puertas de metal sin perilla ni manija, él se acercó hasta una pequeña pantalla táctil alado de la puerta, coloca su pulgar en él y escribió una clave de cuatro dígitos, el cual Sadie no pudo memorizar, la puerta se abrió y en el interior había un laboratorio de alta tecnología, había pizarrones electrónicos con fórmulas científicas, una pequeña computadora con el PC más grande que Sadie había visto en toda su vida con entradas para toda clase de formatos, calentadores, centrifugadores, rotuladores de ADN y muchos más aparatos raros que ella solo había visto en películas de ciencia ficción, en el centro del laboratorio había dos camillas desocupadas, Sadie coloco a Walt en una y luego vio como el otro chico habría una puerta, esa era una puerta antigua que abrió con una llave que saco de las mangas de su túnica, y entraba por un pasillo, después de comprobar que Walt aun respiraba, aunque cada vez más lento, ella lo siguió, entro en otro laboratorio, este era mucho menos moderno, parecía el de Frankestein, con tres enormes mesas llenas de vasos y tubos con liquido moviéndose en ellos, mezclándose y separándose con quemadores bunsen y otras cosas, el piso y las paredes parecían de la década de 1800 y las paredes estaban llenas de estantes de biblioteca abarrotados de libros antiguos y al parecer frágiles, pero él no se detuvo, camino hacia una vieja y fea puerta de madera y la abrió usando una agarradera, y subió por unas escaleras con Sadie pisándole los talones, subieron suficientes peldaños como para una torre y Sadie estaba segura de que desde afuera no había visto ninguna torre, llegaron hasta una habitación de cinco paredes, tres estaban llenas de estanterías hexagonales ordenadas para parecer una colmena, y cada hexágono contenía al menos una docena de pergaminos enrollados, las otras dos paredes estaban llenas de frascos de colores extraños y brillantes, algunos muy grandes para cargarlos una sola persona y otros pequeños como muestras de perfume gratis, en medio de la habitación había un inmenso caldero burbujeante que despedía vapor de color arco iris, él se aproximó a uno de los estantes y tomo una pequeña caja circular y dijo –aquí esta, y mejor nos apresuramos, no le queda mucho tiempo-, volvieron al laboratorio moderno y el tipo se acercó a la camilla de Walt y le dice a Sadie –mientras el efecto de la poción de fuerza dure será mejor que los sujetes, mantenle abierta la boca, debe beber hasta la última gota, te lo advierto niño, sabe a orina de duende- Sadie se coloca a la cabecera de Walt y pone su brazo derecho alrededor de sus grandes hombros y con la mano izquierda abre su quijada, el tipo raro abre la caja y saca de dentro una caja aún más pequeña, y le dice -¿y que me darás por el?- Sadie pensó en gritarle de que rayos hablaba, pero se dio cuenta de lo ridícula que sonaría, este tipo obviamente iba a querer algo a cambio de su ayuda, así que responde -¿Qué quieres?- el sostuvo la pequeña caja en su barbilla un momento –sabes en otra ocasión también ayude a una princesa egipcia a salvar a su amado, el precio fue que se casara conmigo- Sadie se estremeció con esa idea, tenía ganas de lanzársele encima al desconocido con su nueva súper fuerza, pero él no le habría dado esa poción sin tener algo para detenerla, pero por fortuna siguió hablando –eso no termino bien, pero bueno, en otra ocasión ayude a una pareja joven, más o menos de sus edades, de hecho sufría lo mismo que tu novio, el precio fue su primer hijo- Sadie palideció ante la idea, quería a Walt y quería creer que haría lo que fuera para salvarlo, pero "eso" Sadie no tenía planes para nada cercanos de convertirse en madre, pero la sola idea, pero el desconocido continuo -eso resulto peor aún, así que vamos a ver ¿qué quiero?, ¿Qué quiero?...- mientras se sentaba en la otra camilla, Walt tosió una gran cantidad de sangre y Sadie estaba a punto de gritarle que lo digiera de una p**a vez, cuando el desconocido se quedó estatifico y por unos momentos sus ojos se volvieron blancos, entonces dijo para sí mismo –es peor de lo que creía- entonces reacciona y dijo –pero creo que hay una razón por la cual tú y el terminaron aquí justo ahora, a las Moiras les gusta jugar con nosotros- Sadie no tenía idea de que hablaba pero lo dejo terminar –la estatua no podrá abrir otro portal hasta dentro de 12 horas, así que te daré la poción si juras en el nombre del dios al que estas unida y a tu sangre real que hasta que amanezca defenderás este sagrado templo, ¿hacemos el trato?- Sadie sabía que había una trampa aquí, había tratado con suficientes vendedores ambulantes para saber que le vendían plata como si fuera platino, pero no tenía opción, así que dijo –en el nombre de Isis y dando mi palabra como primera en la línea de sucesión al trono de Egipto, lo juro-.

El tipo dijo –sostenlo fuerte- Sadie lo hace, el abre la pequeña caja y saca de ella un frasco de tamaño diminuto, pero el color era extraño, era de colores topacio, moviéndose como lámpara de lava y parecía tener luz propia, el tipo vertió el líquido gota por gota en la boca de Walt, mientras Sadie lo sostenía y le mantenía la boca abierta, Sadie estaba muy agradecida de su súper fuerza, de lo contrario no hubiera podido detenerlo, esa cosa debía saber horrorosa, Walt se retorcía y hacia todo lo posible por no tragarla, así que Sadie tuvo que taparle la nariz con su mano libre, al final entro hasta la última gota, la fuerza de Sadie estaba desapareciendo rápidamente así que tuvo que recostar a Walt en la camilla, temía que vomitara la pócima pero de repente dio una inhalación fuerte y una tranquila exhalación, su cara recupero el color y la expresión de dolor desapareció totalmente, Sadie pregunto temerosa pero aliviada -¿te encuentras bien?- a lo que Walt respondió –si, de hecho me siento mejor que nunca- e intento sentarse en la camilla, el desconocido dice –no intentes levantarte, será mejor que te quedes en cama hasta el amanecer- a lo que Walt responde firmemente –no, tengo que ayudarla, todo esto fue por m..- pero antes de terminar la frase volvió a tomarse el estómago con expresión de dolor, Sadie le responde –acuéstate en esa cama ahora mismo, yo hice el trato yo pago el precio, he tu misterioso desconocido, vámonos- el desconocido responde –me llamo Tétalo, pero si será mejor que vayamos, hay cosas que debo mostrarte- ambos salieron por la puerta, en los últimos pasos Sadie vio que Walt volvía a tratar de incorporarse y señalándolo con el dedo le dice –ni se te ocurra, acostado dije- y sale luego de ver que Walt se queda acostado.

)()()()()()(

Nuevo capítulo, se aceptan comentarios y críticas, espero que les guste