El templo de Hera
Capítulo 7
Sadie y Tétalo, caminaron por un pasillo hasta un par de puertas muy grandes, Sadie pregunta con cierto fastidio –bien puedes decirme al menos el templo de que dios estoy defendiendo- a lo que el desconocido responde con orgullo –este es el templo de la reina del olimpo, la diosa del matrimonio y la familia- Sadie de repente recordó una película que vio una vez –Hera, la madrastra malvada original- a lo que Tétalo dice con cara ligeramente molesta –si mi señora desgraciadamente tiene esa fama con los ignorantes- el "ignorantes como tú" estaba implícito en su tono, ella responde levantando una ceja -¿Qué ella no atormenta a todos los hijos de Zeus?- a lo que él responde –a los bastardas de Zeus, nunca ha hecho nada contra lady Atenea- con un tono mucho más tranquilo, entonces abre las puertas y dentro ahí una sala, con otras dos puertas el doble de grandes, en cada lado de la sala ahí una estatua de mármol blanco de tamaño natural, a la derecha era una de una mujer, su cara y expresión eran iguales a los de la estatua de Mut, pero su vestimenta era diferente no era para nada egipcia, tenía encima un vestido de metal dorado, no, al acercarse más comprobó que el vestido era de hecho oro, tenía una corona de plata sobre la cabeza, y un cuco de plata en su hombro derecho, en su mano derecha tenía un báculo de bronce con un una flor de loto rosa de metal incrustada, y en la izquierda una espada de bronce, Sadie noto que tanto la espada como el báculo no eran de bronce normal, parecía que esa cosa brillaba, Tétalo dijo con admiración –esta era su forma original, Hera a la que jure lealtad- Sadie lo miro expectante y pregunto -¿original?- a lo que él responde con una sonrisa señalando a la estatua izquierda, Sadie se acercó y de nuevo, noto la misma cara pero su expresión era de alguna manera más seria y solemne, aunque era difícil, además envés de vestido traía una armadura completa, no como la de Xena, sino una armadura de verdad, sobre los hombros tenía una capa de piel de cabra, en el hombro izquierdo había un halcón de obsidiana gris, en la mano izquierda tenía el mismo báculo solo que de oro envés de bronce, también era de oro el escudo que tenía en el brazo derecho, no era un pequeño escudo circular, sino un gran escudo rectangular con un ángulo convexo, en él se veía la imagen de una loba amamantando a dos bebes debajo suyo, de repente el cerebro de Sadie se ilumino y pregunto -¿Roma?- a lo que Tétalo asintió y dijo con voz respetuosa –este es su aspecto romano, Juno, también le serví a ella en su momento, siempre procure mantenerme neutro es sus disputas para no ser desfavorecido por ninguno de sus aspectos- entonces camino tranquilamente hacia las puertas y las abrió, dentro había una enorme sala, con una enorme piscina en medio, solo que envés de agua tenia carbones ardiendo, y enfrente de ella se hallaba una estatua enorme, una vez más la cara y expresión era iguales pero era mucho más grande, era de al menos unos 6 metros, y eso que estaba sentada, a diferencia de las otras tenia ropa moderna, era uno de esos trajes formales para mujeres ejecutivas, tenía también el báculo del loto en la mano derecha y un brasero con fuego azul en la izquierda, estaba sentada en un trono que al parecer era de oro puro con incrustaciones de diamantes del tamaño de la cabeza de Sadie, al lado derecho del trono estaba la figura de un enorme pavo real de turquesa, y del izquierdo la estatua de una vaca de terracota, y Tétalo dijo –esta es la imagen que actualmente utiliza cuando se ve en la necesidad de hablar con simples mortales- esa frase tenia implícito un "simples mortales como tú no yo" entonces Sadie pregunta -¿y la estatua de Mut como por qué?- a lo que Tétalo respondió –ha, esa cosa, si veras cuando Grecia conquisto a Egipto el general Ptolomeo decidió mezclar a las deidades griegas y egipcias para lograr una mayor acep..- a lo que Sadie rodando los ojos responde –sí, si esa historia ya me la sé, para que el pueblo egipcio no los destripara, bla bla bla, déjame adivinar Hera y Mut se combinaron ¿no?- a lo que Tétalo asintió –sí, puede que sea de otra cultura, pero para bien o para mal siempre será una parte importante de nuestra señora, es por eso que ocupa una parte de este templo- entonces ambos salen del salón y Sadie pregunta -¿los otros dioses olímpicos también tienen templos como este?- a lo que Tétalo responde tranquilamente –no se ni me importa- Sadie pregunta -¿Dónde está el templo exactamente?- a lo que Tétalo responde –cambia de lugar a donde se mueva la sociedad occidental, solo puedo decirte que desde hace más o menos un siglo esta en Estados Unidos- Sadie también se conocía ese cuento, se estremeció al pensar "¿estarán todos los dioses de todas las culturas deambulando por Nueva York?" pero se limitó a preguntar -¿y están siempre atacándolo?- a lo que él responde –no, normalmente es muy tranquilo, pero ayer por la noche mi señora tuvo un pequeño malentendido con Anfitrite la emperatriz del mar y Perséfone la reina del inframundo, y desde entonces han venido monstruos de ambos lugares a atacarnos- Sadie responde –¿y por qué se pelearon?- a lo que Tétalo responde –según mis visiones, fue una pequeña discusión sobre sus hijastros, se preguntaban cuál era mejor, Thalía y Jasón Grace de Zeus y Júpiter, Nico Di Angelo y Hazle Levesque de Hades y Plutón o Percy Jackson de Poseidón- Sadie decidió que era mejor omitir el hecho de que conocía al último, y dijo –y cada una defendió al suyo- a lo que Tétalo bufo y respondió divertido –por supuesto que no, obviamente cada una defendía a los otros- después de pensarlo Sadie decidió que en efecto eso tenía mucho más sentido. Sadie pregunto -¿y las arpías y nubes macabras?- a lo que Tétalo respondió –los ventis, vienen a ayudar, mis señora los envía- Sadie pregunta -¿y sus esposos no se enojan de que desperdicien así sus ejércitos?- a lo que él responde –al casarse con ellas les dieron autoridad para hacerlo, además acaba de haber una guerra y muchas fuerzas se quedaron preparados y deseosos de entrar en acción, pero no pudieron- Sadie se vio tentada a preguntar por qué, pero se dio cuenta de que eso no ayudaría en nada, los monstruos estaban ahí y querían pelea, así que solo pregunto -¿y qué tengo que hacer?- a lo que Tétalo respondió sacando un pequeño broche de sus mangas -ponte esto en la chaqueta- el broche era una pluma de pavo real de cristal, al verlo Sadie dijo –los broches son para ancianas- a lo que él responde –tienes como cinco en tus pantalones- a lo que Sadie dice ofendida –esos son botones de bandas de rock, completamente diferente- a lo que él contesta con expresión cansada –ahí jóvenes, jamás los entenderé- Sadie decidió preguntar después y actuar ahorra, así que pregunto –¿para qué es el broche?- a lo que Tétalo responde –mientras lo tengas las arpías, ventis y cualquier otra cosa que mi señora envié sabrá que estas de nuestro lado y no te atacaran, a menos claro que tú los ataques- Sadie se sintió aliviada de que llegaran los del mar antes que los del cielo, si no tendría problemas, bueno más problemas, Sadie a regañadientes se puso el broche en su chaqueta y ambos caminaron hacia fuera, el abrió las puertas y dijo serio –estas criaturas no son parecidas a nada que hayas enfrentado antes egipcia, espero que él lo valga- Sadie salió del templo y contemplo la batalla más asombrosamente loca que había visto jamás, ella trago saliva y pensó "debí responderle lo que pregunto".
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Nuevo capítulo, se aceptan comentarios y críticas, espero que les guste, este es el último que tengo hasta ahora, si quieren más un poquito de motivación estaría bien
