Los personajes de Death note pertenecen a su respectivo creador, yo solo tomo los personajes para crear la historia sin fin de lucro

Asesina y Detective

Capitulo 18: Enfrentar la verdad, reencontrar el pasado

Aquella declaración hecha con tal vehemencia y satisfacción había paralizado a los miembros de la policía japonesa. L miraba de frente a su adversario mientras Misa miraba fija y seriamente a Light quien sonreía como si hubiese ganado ya la contienda. El silencio y quietud del lugar fue interrumpido por el señor Yagami quien cayó de rodillas en el suelo, producto de la impresión que había recibido. Su hijo... su hijo era un asesino... su hijo era Kira.

- No deberías poner esa cara papá, al contrario deberías alegrarte de la situación – habló con suficiencia el castaño

- ¡Cállate! – gritó Matsuda apuntando con más firmeza su arma contra el hijo de su jefe

- Como te atreves, ¿alegrarse dices? ¿Por qué? ¿por qué su hijo es un asesino serial? – casi escupió las palabras Aizawa, no era sino hasta ese momento que terminaba de comprobar cómo las apariencias engañaban a cualquiera

- No un asesino, un juez... un dios – declaró con total soltura ampliando su sonrisa

- Estás loco – mencionó Mogi, no concebía como las cosas habían dado ese giro tan inesperado

Light simplemente se limitó a verlos sin varias su expresión altiva. Sabía que podía haber tergiversado las cosas a su favor, que podría haber mantenido todo a su favor así mismo la farsa pero ya eso no importaba. Además que aunque hubiese sobrellevado la situación de otro modo no contaba o más bien no estaba en el plan que Misa fuera una maldita traidora que lo había entregado en bandeja a Ryuuzaki, ella había abierto la boca y confesado mas sin embargo L esperó para desenmascararlo frente a los demás por lo que ahora que esa verdad estaba dicha pretendería jugar cartas a favor.

No sabía si Watari estaba ahí o no pero podría matarlo fácilmente así mismo con Wedy y Aiber quienes lo más seguro es que estaban escuchando todo en alguna parte. En cuant el resto... ellos morirían ahí... en ese momento. Miró a la rubia quien estaba en el suelo mirándolo con furia quizás por el empujón que le dio el cual le hizo golpearse en el sillón individual de la sala. La muy maldita pagaría muy caro su traición y le importaba muy poco lo que Rem quisiera hacerle... a ella podía manejarla.

- Nunca espere que fueras tan traidora Misa... aunque tampoco es que deba pensar en ti como una santa – mencionó empuñando el lápiz contra el papel de la libreta haciendo caso omiso de los demás ahí presentes – todo este tiempo... tan solo una actuación en estos últimos días para entregarme ¿no? Vaya si eres patética

- Puede ser – mencionó a su vez la rubia mientras se levantaba sin dejar de verle a los ojos – pero aun así logre engañarte... una mujer puede manejar fácilmente a los hombres fingiendo docilidad y sumisión. Patético tal vez seas tú por confiarte y creer que tenias todo bajo control – le dijo con satisfacción en la voz, satisfacción que aumento al ver como el castaño fruncía mas el seño en señal de molestia por sus palabras

- Mira quién habla de ser patético, te vendiste inventaste todo ese cuento del amigo de tu padre y ¿qué? ¿También vas a desechar a Ryuuzaki una vez tengas lo que quieres?... ¿también juegas y engañas al único sujeto que puede encerrarte de por vida o condenarte a muerte? – inquirió casi riéndose de la situación de la rubia

- Al menos mis objetivos se cumplirán en cambio los tuyos son solo fantasías – replicó la chica sin dejarse amilanar por la situación

- ¿Fantasías? – Light se rio como si estuviese desquiciado – yo soy Kira, y he hecho de un simple bolígrafo y mi propia letra la justicia que este mundo necesita... yo he hecho lo que muchos jueces mediocres y viles corruptos no han podido... ¡les he dado una esperanza de un mundo sin crímenes a las personas!

- ¡Tan solo los llenas de miedo! – alzó la voz la modelo - ¡No es justicia sino una simple ejecución en masa!

- Para conseguir la paz son necesarios los sacrificios y si la paz se consigue eliminando lo que está podrido que así sea – declaró el castaño con un tono amenazante – tú lo sabes mejor que nadie... después de todo tú también eres Kira

- Es cierto, seguía tus órdenes, ejecutaba cuando lo dictabas, hacia lo que me pedias e incluso me rebaje a soportar una relación destructiva tan solo para utilizarte – sonrió con cierta maldad – de verdad creíste que quería compartir mi poder incondicionalmente contigo. ¡Por favor!, ambos sabíamos y sabemos que mientras tú necesitabas nombres y rostros a mi me bastaba con solo ver una imagen y escribir su nombre... era y aun soy más letal para ti que tu para mi

- No eres tú quien sostiene la libreta en sus manos, debería matarte de una vez – advirtió con un tono amenazante pero con lo que no contaba era con que Rem, casi al momento de decir lo último, se colocara entre él y Misa

- Eso no lo voy a permitir Yagami Light – la voz de la shinigami era totalmente amenazante y sus vacios ojos miraban con rencor al castaño – te lo advertí antes y te lo vuelvo a decir, si algo le pasa a Misa te mataré

El silencio que se instaló tras esa amenaza era tan tenso. El señor Yagami pareció recuperar un poco su compostura y se puso de pie como pudo aun sin terminar de digerir en lo que se había convertido su hijo. La situación era bastante fuerte para algunos y para otros, como Ryuuzaki, era un caso a punto de llegar al final.

- Light Yagami – la voz de Ryuuzaki atrajo la atención del resto y el detective caminó un pequeño tramo hasta estar a la par de los miembros de la fuerza especial – ríndete, que tengas la libreta contigo no te da seguridad... no puedes escribir todos nuestros nombres antes que podamos detenerte – indicó a lo que el aludido sonrió con suficiencia

- ¿y quien dice que escribiré yo los nombres? – preguntó con presunción haciendo que el resto le viera contrariados a excepción de Ryuuzaki

- Te he vigilado y no tienes ningún otro elemento a tu favor, Misa es la única persona que ha actuado a tu lado ejecutando como Kira – puntuó el detective ante las palabras de Light

- No necesito que la persona que escriba en la libreta sepa exactamente lo que está haciendo... deberías saberlo L – dijo con desdén – después de todo la mejor prueba la tienes con Raye Penber – indicó a lo cual todos le vieron confundidos – lástima que su novia no pudiera darte pistas sobre eso pero así es el juego – afirmó con fingida lastima

- ¿Qué cosa? – preguntó con sorpresa el padre del castaño haciendo memoria del trágico episodio que dio muerte a los agentes del FBI quienes se habían involucrado en el caso Kira cuando este inicio y los cuales fallecieron simultáneamente mientras trabajaban en el caso

- El agente Penber fue el gran autor de la muerte de sus propios colegas, morir no le dio más que paz a su alma – comentó con burla

- El sobre que Penber portaba – dijo Ryuuzaki en un tono firme, recordando lo que había notado en los videos de las cámaras de seguridad – era el listado de los agentes enviados para investigar el caso Kira en Japón

- Así es pero sin pruebas más allá de lo que seguramente encontraste no tenias conexión alguna para poder culparme – su arrogancia era palpable, estaba presumiéndole a L que no había podido encontrar mucho en su contra en aquel entonces y de haber permito que Naomi Misora, la prometida de Penber, hablara con L tal vez se habría visto en aprietos pero afortunadamente logró ganarse su confianza para luego acabar con ese obstáculo antes de siquiera intentar poner al tanto a L con sus premisas

- Así que aceptas tus delitos eh – mencionó con cierto toque de victoria en la voz

- Después de todo estoy hablando con muertos – le dijo ante el comentario del detective – no tienes idea que quizás ya sus nombres hayan sido escritos en las hojas de la death note

- ¡Eso es mentira! – exclamó Aizawa – la libreta está con nosotros, no hay manera que pudieras tener acceso a ella si ha estado guardada en el edificio de investigación

- No es la única libreta que existe y aun si ustedes la tienen no quiere decir que no me haya quedado con algunas hojas del death note – esa declaración dejó un poco paralizados a los demás aunque hubo algo que verdaderamente no esperaba

- Yo no creo que eso suceda Yagami – indicó la voz de una mujer quien entró acompañada por un hombre rubio al lugar

- Wedy – la voz de Mogi reflejaba sorpresa, no esperaba que ella y Aiber se presentaran

- ¿Wedy? ¿Aiber?... ¿qué están...?

- Hemos estado sobre ti de muchas maneras y sabíamos que no podíamos confiarnos – comentó tranquilamente Aiber mientras se acerba a L – muy astuto pero no lo suficiente – de entre su chaqueta sacó un par de hojas de cuaderno ordinarias a simple vista las cuales Light reconoció

- ¿Qué es eso? – preguntó Matsuda confundido

- El último recurso de Light... una hoja de la death note y una hoja con los nombres de cada uno de los involucrados en el caso junto a su fotografía la cual dejó en casa para que Sayu Yagami trasladara los nombres a la hoja de la death note y así eliminarnos a todos – informó sonriendo – no creíste que solo te vigilaríamos a ti, también hemos vigilado a todos sin excepción lo cual incluye a tu hermana a quien por cierto planeabas usar dejándole indicado en esta hoja – mostró la pagina con información – que escribiera los nombres de todos planteándolo como un juego o algo parecido – Aiber mostró diversión ante un plan infantil y bastante ridículo que de no ser por la vigilancia habría resultado en un grave problema que nadie hubiera esperado o siquiera imaginado – es una lástima que hayamos llegado a tomarlo antes que Sayu y la señora Yagami lo encontraran

Soichiro Yagami miró con aun más impacto a su hijo y las hojas que él había dejado para Sayu, pretendía usar a su hija menor para conseguir eliminarlos sin importar quienes eran. ¡Por Dios, planeaba usar a su propia hermana! Miró a Ryuuzaki con una mezcla de confusión, duda y desilusión... ahora se daba cuenta que debía haber notado algo pero siempre había creído todo pensando en su hijo como una persona recta. La death note lo había embriagado de poder y Soichiro Yagami se sentía completamente devastado con la realidad.

- ¿Cómo pudieron saberlo? No había modo de saber si eran las hojas de un death note – murmuró aunque fue completamente audible su interrogante

- Eso es simple Light – habló la modelo sonriendo satisfecha de algo – Ryuk acompaño a Aiber hasta tu casa y al tocar la hoja pudieron verlo – terminó diciendo

Light se mostró sorprendido, ¿Ryuk también estaba en ese complot? Imposible, ese idiota shinigami no tenía motivos para unirse a algo así pero justo antes de decir algo y a pocos segundos de haber declarado tal cosa la rubia Ryuk entró a través de la ventana del departamento de Misa mirando la situación con diversión.

- Hola Light – saludó el shinigami con su usual tono de voz

- ¡¿Tú también?! – se encolerizó el castaño al tener de frente al culpable de que Wedy y Aiber descubrieran que las hojas que dejó, minutos antes de salir con la rubia hacia el departamento de ella, eran verdaderas hojas de la death note

- Ku ku ku... parece ser que la diversión empezó – se burló el shinigami logrando fastidiar a Light

- Bien hecho Ryuk, has cumplido así que yo también cumpliré – y sin importarle que aun le estuvieran apuntando tanto a ella como a Light, ni mucho menos inmutándose por el castaño, tomo su bolso del cual rápidamente extrajo una manzana grande y roja la cual aventó al aire y el shinigami tomó con una exclamación maravillada

Los miembros de la fuerza especial solo veían como la manzana había quedado suspendida en el aire y poco después comenzaba a desaparecer en invisibles mordiscos. Ryuuzaki simplemente se limitó a observar todo de manera neutral mientras sacaba un pequeño trozo de la libreta de uno de los bolsillos de su pantalón para luego pasárselo a Matsuda indicando que todos tocaran ese trozo. Tras hacerlo los miembros de la fuerza especial observaron al ente de negro que flotaba justo a un lado de la shinigami blanca el cual los miró con esa sonrisa tétrica.

- Maldito shinigami – siseó con furia destellando de sus ojos – ¡te uniste a este complot por una estúpida manzana! – reclamó aun mas encolerizado

- Me limite a hacer lo que Misa pidió, no estoy interfiriendo de ninguna manera – respondió tan tranquilamente como siempre – para mí esto es un juego, ya te lo había dicho antes Light

- Light Yagami, será mejor que sueltes esa death note y te rindas. No es necesario llevar esto más lejos – demandó L mientras todos apuntaban más firme hacia el castaño y la rubia

Light se sentía atrapado, no tenia mas nada de respaldo. Las hojas que había dejado en casa habían sido su último recurso, jamás espero que le tendieran una emboscada en la cual le dejaran sin opciones más que tratar de matarlos a todos antes que pudiesen pararlo lo cual no se veía bien pero a pesar de ello no pudo evitarlo. Comenzó a reír por lo bajo y esa risa fue aumentando logrando que todos le vieran contrariados y como si de repente se hubiera vuelto loco. Misa le miró confundida y sin entender que le causaba gracia y mientras tanto Rem le mantenía fija la vista en espera del menor movimiento contra su protegida para detenerlo y matarlo.

- ¿Qué es tan gracioso? – inquirió el detective que al igual que el resto, y aunque no lo demostraba, estaba intrigado con su reacción

- ¿De verdad crees que me has vencido? – preguntó mirándolo apenas girando los ojos hacia su oponente – ¿de verdad piensas que estoy acabado? – volvió a preguntar a lo que todos se mantuvieron alerta

- Ya no hay nada más, no serás capaz de escribir todos nuestros nombres y en especial el mío el cual según sé desconoces en absoluto

- Hay alguien que lo sabe

- Misa Amane no te lo dirá bajo ninguna circunstancia y de eso puedes estar seguro en un 100% - aseguró el detective

- No hablo de ella – declaró sencillamente, reponiendo un poco de compostura y mirando con maldad a L – me refiero a ustedes dos – afirmó mirando de soslayo a los shinigami

- Jamás haría algo para ayudarte Yagami – le dijo sombríamente la shinigami

- De eso no puedes estar completamente segura – sonrió con malicia – mátalos a todos o yo mismo mataré a Misa – y diciéndolo afianzó el bolígrafo contra la libreta

- No lo permitiré – afirmó con énfasis la shinigami

- No me detendrás Rem, para cuando quieras detenerme habré terminado de escribir su nombre – y justo al decirlo le mostró la libreta donde a medias tenia garabateado el nombre de la rubia

Todos le vieron sorprendidos pues nadie se había dado cuenta del momento en que había hecho tal cosa y eso los dejaba con dos opciones: que la shinigami se negara y terminara permitiendo que mataran a la rubia o que ella accediera al pedido de Light y si de algo estaban seguros es que no podrían hacer nada para detenerla.

Misa pudo ver la decisión que tomaría mucho antes de pronunciarla y no iba a permitirlo. Recuperando un poco su templanza y frialdad se adelantó a contestar antes que Rem se atreviera a hacer algo.

- ¡No te atrevas! – el firmé tono con que la chica habló hizo que todos la vieran – ni se te ocurra acceder – advirtió mirando fijamente a la shinigami – ¡si tu lo haces morirás! – exclamó sorprendiendo a todos

- Si no lo hace la que morirá serás tú, poco me importará lo que Rem haga después pero no voy a permitir que L o tú ganen en mi juego – desafió el castaño mirando victoriosamente a la chica

- ¡Entonces hazlo de una vez! – desafió con firmeza sorprendiendo al resto

- No lo voy a permitir – declaró la shinigami

- Y yo no te permito que te metas Rem – aseguró ella

Entre la discusión que se llevaba a cabo Light comenzó a mover el bolígrafo sobre la hoja aunque antes que cualquiera reaccionara, o que incluso alguien quisiera evitarlo, alguien atacó a Light quien soltó el bolígrafo al romperse en su mano. El castaño miró sorprendido lo que había sucedido sin comprender nada y tan impresionado que no sabía qué hacer.

- El juego acabó Light – comentó L quien al verlo tan confundido con lo sucedido se acerco hasta él para luego apartar de sus manos la libreta lo más rápido que pudo – bien hecho Watari – felicitó con su tono monótono haciendo que el aludido saliera de su escondite en el cuarto de la chica – y también has hecho un buen trabajo Misa – afirmó viendo a la rubia de frente

- ¿Qué demonios pasa? – preguntó el castaño quien estaba sin la libreta ahora parecía animal acechado por depredador

- De nada sirve que esta contiende continúe, todo lo que esperaba era atraparte y terminar este juego del modo en que lo iniciamos y para ello tomé muchas medidas importantes

- Malditos – siseó con enojo

- No te lo esperabas, eh Light – mencionó la chica con dulzura fingida

- Espósenlo – ordenó Ryuuzaki y Aizawa no lo dudó para acatar la orden del detective y justo tras hacerlo sacó otro par de esposas para acercarse a Misa – no es necesario esposar a Amane – le dijo justo antes de acercarse más a la chica

- ¿Qué? Pero ella es...

- Si, es el segundo Kira – anunció tranquilamente – pero Amane permanecerá libre por ahora – indicó mientras miraba a la chica y a la shinigami

- Ella al igual que Light son...

- Eso lo sé perfectamente señor Yagami – le dijo apenas dirigiendo su mirada hacia él – pero antes que nada... tenemos una reunión más que concretar

El comentario tomó por sorpresa a todos e incluso Light, quien estaba sentado en el sofá y esposado, mostró un leve gesto de contrariedad aunque luego de pensarlo un instante supo a que se refería.

- Pueden subir ahora – ordenó a través del comunicador y tras esa orden el silencio cayó en la habitación hasta que la aparición de ciertas personas los hizo mirar hacia la puerta... y esperaban de todo menos lo que vieron

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Habían cerrado el instituto hacia poco por una reunión importante de docentes así que la castaña simplemente se decidió por ir a casa de una vez y pasar el tiempo viendo la televisión o escuchando música. La verdad que le había caído bien que la reunión la hicieran tras la segunda e inicios de la tercera clase por lo cual tenía el resto de la mañana libre. Seguramente cuando llegara a casa su madre no estuviera pues usualmente hacia las compras tras adelantar algunos oficios en casa.

Estaba a menos de tres calles para llegar a casa y se sentía completamente tranquila, su padre había ido a trabajar ese día y su hermano estaba en la universidad, seguramente saldría hasta las 10 u 11 así que encontrarlo en casa era improbable y eso solo significaba completa soledad en su casa.

Suspiró ante sus pensamientos, últimamente venían acudiendo a su mente dichas cosas. Desde hace un tiempo a la fecha Light no era el mismo, lo sentía alejado y aunque siempre se mostró dispuesto a ayudarla en cuanto problema tuviera no lo sentía muy cercano. No es que fueran hermanos muy unidos pero cuando lo veía sentía que había algo oculto en su hermano... algo que había cambiado y con el actual caso Kira en el cual su padre estaba involucrado sentía miedo que el día de mañana fuese él o Light quien perecería bajo la mano de ese asesino. Tal vez entendiera el hecho de tomar la justicia por mano propia pero ella no lo aceptaba fielmente. ¿Que las leyes estaban quebradas? Si. ¿Que la corrupción hacía imposible una verdadera paz y cese de criminalidad? Si. Pero una cosa era sentirse descontento con eso y otra muy diferente convertirte en verdugo... manchando tu alma con el peso de matar, convirtiéndote en un asesino de asesinos.

Tan inmersa en sus reflexiones iba que no se dio cuenta de lo rápido que recorrió el trayecto a casa y justo levantaba la mirada hacia el frente, apenas le quedaba una casa de distancia, cuando vio salir por la reja del jardín de su casa a dos personas desconocidas. Un hombre y una mujer rubia. Instintivamente se ocultó contra el primer poste de tendido eléctrico que vio, el cual estaba cerca de su casa, y con cuidado observo a los "ladrones" para luego dar aviso por el teléfono de casa, ya que no poseía un teléfono móvil, de los criminales que habían entrado a su residencia.

- Terminamos en la casa Yagami – avisó la mujer hablando con el hombre

- Bien Wedy, debemos irnos ahora. La reunión comenzará de un momento a otro – fueron las palabras del hombre – es una suerte que tu sistema de vigilancia te advirtiera de esta situación en la casa

- No tenía intenciones de observar nada mas pero quería saber que pasaba – comentó con diversión la mujer – fue una sorpresa encontrar que una de mis cámaras fue eliminada pero si no hubiese seguido sus pasos no habríamos sabido lo que planeaba

- ¿De qué están hablando? – se preguntó la chica aunque sin perder detalle de los "ladrones"

- Es increíble que haya intentado usarla – mencionó con cierto toque de precaución – pero no podemos confiarnos de nada, si pretendía usar a alguien tan inocente como su propia hermana me indica que esta mas retorcido de lo que creía al inicio

- ¿Qué? – dejó escapar quedamente la castaña, ¿Qué querían decir con aquello?

- Debemos llegar al edificio de departamentos donde vive Amane, recuerda que tenemos nuestra parte en el asunto este – la mujer subió a la motocicleta estacionada cerca de la entrada de su casa

- Muy bien, andando entonces – dijo el hombre rubio para luego cruzar la calle en dirección hacia el auto azul negro cerrado que estaba estacionado – vámonos ya – y sin más que eso ambos comenzaron a alejarse

Sayu se ocultó lo mejor que pudo en su escondite y tras ver pasar los dos transportes salió y miró la calle por la que se dirigían. Sin pensarlo demasiado corrió a casa y abrió rápidamente la reja, cruzo el pequeño jardín y sacó las llaves de su bolso tras comprobar que la cerradura aun funcionaba. Abrió la puerta principal y con cierto miedo recorrió con la vista el recibidor. Nada estaba fuera de lugar y la puerta estaba asegurada pero por lo que habían dicho esos dos habían estado dentro de la casa. Revisó en la sala, recorrió la cocina, buscó en todos los cuartos de la planta baja y luego de comprobar que nada faltaba, o al menos así parecía a primera vista, se decidió a subir a la segunda planta. Miró las puertas del pasillo y empezó con la misma inspección, nada faltaba. Se detuvo ante la puerta de la habitación de Light y tras una breve duda abrió encontrando todo en su lugar a excepción de un cable en el escritorio el cual no quiso averiguar que era y fue a revisar el resto. Nada. No faltaba nada a simple vista y no parecían siquiera haber estado ahí en primer lugar.

- Porque entrar en la propiedad, sin entrar en casa ni intentar robar algo – aquello no tenia sentido para la joven Yagami

- No tenía intenciones de observar nada mas pero quería saber que pasaba fue una sorpresa encontrar que una de mis cámaras fue eliminada pero si no hubiese seguido sus pasos no habríamos sabido lo que planeaba

- ¿Cámaras? – ahora que lo recordaba... salió rápidamente de su habitación para ir al cuarto de Light y tras entrar fue directo al escritorio, ahí estaba esos cables que había visto

Los tomó mirándolo confundida pero entonces reparó en el extremo del cable... había una pequeña lente.

- Es una cámara – mencionó contrariada ¿Qué significaba aquello?

- Debemos llegar al edificio de departamentos donde vive Amane, recuerda que tenemos nuestra parte en el asunto este – recordando eso y lo demás que había escuchado se sintió con una extraña ansiedad, además... el apellido Amane, solo conocía a una persona con ese apellido, Misa Amane, la novia de su hermano

- ¿Qué está pasando? – se preguntó, sintiendo más curiosidad y ansiedad con aquella extraña situación que había descubierto sin querer – estaban vigilando... y ahora van con la novia de Light pero ¿por qué? – se estaba comenzando a sentir bastante confundida y aunque se mostraba como una chica normal que hace lo que los demás a su edad hacen no podía evitar que cierta decisión naciera en su ser – solo tengo una forma de saberlo – meditó ella y dejando la cámara en el escritorio salió de la habitación y fue a su recamara para buscar un pequeño bolso, dinero, las llaves de la casa y luego tomar un pequeño trozo de papel que tenia pegado en su escritorio, era la dirección del departamento de la modelo, quien en una de sus escasas visitas, le había dado para cuando gustara de ir a verla, aunque haciéndolo prometer que no le daría esa dirección a nadie, y divertirse juntas aunque con todo el asunto de Kira y otros factores no había tenido oportunidad de ir – no sé si lo que hago es correcto pero... no hay mas – pensó ella para luego salir y bajar para posteriormente abandonar la casa y comenzar a caminar hasta unas calles lejos y pagar un taxi que la llevara a la dirección del papel

Apenas pudo conseguir un taxi tan solo le resto esperar hasta que la llevara al lugar. Viendo por la ventana, y sin prestar atención a las calles y las personas que transitaban tan solo pesaba una y otra vez en lo que había escuchado de esos dos sujetos.

- Es increíble que haya intentado usarla pero no podemos confiarnos de nada, si pretendía usar a alguien tan inocente como su propia hermana me indica que esta mas retorcido de lo que creía al inicio

- A que se referirían con eso, estaban hablando de Light pero... no comprendo porque dijeron eso – meditaba contrariada – tal vez no sea nada, empiezo a sentirme estúpida pero... no puedo haberme equivocado al oír – pensaba aunque la verdad sentía que lo que encontraría o sabría no le iba a gustar

El taxi se detuvo de un momento a otro y la chica salió de sus pensamientos ante el llamado del taxista que le decía que habían llegado. Sacó el dinero de su bolso y pago para luego bajar del taxi sin notar absolutamente nada de como el taxista parecía verla con cierto toque lascivo a la vez que contrariado de que una chica de instituto, lo sabía porque la chica aun llevaba puesto su uniforme, fuera sola hasta ese lugar.

Una vez fuera del auto y tras dirigir la mirada a la entrada no hizo más que suspirar y pensar que tal vez solo estaba siendo una equivocación el llegar hasta ahí pero dejando eso de lado decidió que debía entrar y alejar dudas de una vez por lo que sin más vacilación se dirigió hacia el interior del edificio.

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- Uh – el leve pero aun así audible sonido que hizo el albino atrajo la atención de los demás quienes le vieron con curiosidad pues estaba con la vista fija en una de las pantallas de las cámaras de una manera absorta

- ¿Qué pasa Near? – inquirió Matt quien pausó su consola portátil y miró extrañado al chico

- Parece que tenemos un invitado imprevisto – fue lo que dijo sin girarse en ningún momento

Todos vieron hacia la pantalla central, que era la que veía el chico, y observaron como una chica castaña se acercaba a la entrada del edificio de departamentos. Mello y Matt se acercaron justo como lo hicieron lo hizo Lester para ver quién era. Castaña, joven de por lo menos unos 14 tal vez 15 años, vestida con el uniforme de la preparatoria y de estatura media.

- No es Yagami Sayu – inquirió el agente Lester tras hacer memoria de las personas envueltas y mantenidas en vigilancia así como sus allegados más cercanos

- En efecto – Near observó detenidamente, según lo que percibía en sus reacciones parecía no saber que hacia ahí, era intrigante

- ¿Qué diablos hace aquí la hermana de Light? – preguntó con cierta molestia el chico al verla avanzar y entrar en el edificio

- Lo que sea debemos evitar que interfiera en la captura de Kira – mencionó el albino mientras enrollaba entre sus dedos un mechón de su cabello – Matt, bloquea el elevador de inmediato – ordenó al ver como ella se encaminaba a el

- No crees que debemos avisarle a L sobre la llegada de ella – inquirió mientras cerraba el sistema del elevador por completo

- No podemos interferir ahora Matt – renegó el rubio antes que el otro – recuerda que hasta que no recibamos la orden de intervenir lo mejor que podemos hacer es retardar a la chica esa el tiempo necesario... además se supone que nosotros no existimos y debe seguir así hasta que L nos llame – declaró mientras desenvolvía una barra de chocolate para luego darle una mordida

- Concuerdo con Mello, no debemos dar a conocer nuestra presencia interrumpiendo la situación en esa habitación – secundó el albino mientras veía como iban las cosas en el otro monitor y volvía a escuchar lo que ocurría sin perder de vista a la castaña que enojada había dado un fuerte pisotón en el suelo para luego resignarse a subir por las escaleras

La vieron subir lentamente diciendo quien sabe qué mientras avanzaba. Mello y Matt siguieron atentos a cualquier llamado que fuesen a recibir por los transmisores que cada uno poseía y al fondo de la habitación estaban Halle y Stephen custodiando a alguien sentado en una silla y amarrado, amordazado y con la cabeza cubierta. Lo miro brevemente, había estado inconsciente hasta hace unos minutos pero por el simple hecho de estar amordazado no emitía muchas palabras.

- Está llegando a este piso – avisó Near llamando la atención de todos

- Deberíamos interceptarla, que este aquí y vaya precisamente subiendo mas sin detenerse en ningún otro piso en particular quiere decir que va hacia el domicilio de Amane – indicó Halle con seriedad

- Está a punto de pasar, será fácil detenerla – ahora fue Gevanni quien habló

Pero antes que cualquiera contestara la chica se detuvo repentinamente. Parecía meditar el porqué iba hacia allí. Miraba hacia los lados avanzando más lentamente con un gesto extrañado. Parecía estarse percatando que en su trayecto no había nadie. Luego de dudar un poco pareció querer regresar aunque luego negó fervientemente para correr por las escaleras hasta el piso 13 donde la rubia residía.

- Maldición, se nos pasó ya – mencionó con fastidio Mello quien se dirigía hacia la puerta con la intención de ir tras esa chica y detenerla por su cuenta

- Espera... aun no

Las palabras de Near quedaron en el aire cuando se percataron que en el piso de la modelo todo estaba llegando a su fin. Los shinigami estaban en medio de los Kira y estaban prácticamente retándose. Por medio de los micrófonos podían escuchar la discusión y luego de poco Light fue esposado por Aizawa. Antes que el oficial esposara a Misa Ryuuzaki lo detuvo y poco después el sonido de la voz de L resonó en los transmisores de cada uno de los presentes en esa habitación

- Pueden subir ahora – fue la escueta indicación pero entonces vieron como la castaña se dejaba ver en la puerta de entrada del piso de Amane

- Rayos, ahora si es un problema – se quejó Matt quien salió antes que nadie y subió hacia el piso superior donde estaba el departamento de Amane

- Odio que tenga razón – dijo el rubio para luego dirigirse a la puerta seguido del resto que llevaron consigo al sujeto de la silla

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Sayu estaba fastidiada. Cuando entró le pareció raro no ver al conserje o a alguien pero no tenía importancia, igual estaba atendiendo algún problema y ya, pero cuando intentó tomar el elevador este no funcionó. Presionó repetidas veces pero la cosa esa no funcionaba y molesta dio un pisotón. Resignada y suspirando por su mala suerte se dirigió hacia las escaleras. ¡Genial! Lo mejor de todo es que el departamento de Misa-Misa estaba en el piso numero 13.

Resignada comenzó a ascender con rapidez por los primeros 5 pisos pues ya al empezar a subir al sexto se lamentaba de su pobre condición física pues ya estaba cansándose. Siguió subiendo con el mejor ánimo que podía reunir pero cuando estaba por llegar al noveno piso sentía ganas de detenerse. Siguió a pesar de todo, y llegó hasta las escaleras que llevaban al piso 12. Ya le faltaba poco y a pesar del cansancio sentía que había recorrido mucho tramo en poco tiempo pero comenzaba a extrañarse.

- ¿Dónde están todos? – se preguntó mentalmente pues desde que comenzara a ascender no había visto a absolutamente a nadie

Miró por el pasillo del decimo segundo piso sin detectar el menor ruido o siquiera presencia de persona. Caminó con paso más lento, confundida y sobre todo preguntándose si hacia lo correcto al estar ahí... pero entonces recordó que fuera del edificio estaban la moto y el auto azul negro que conducían los "sujetos" que habían estado en su casa y recuperando su energía corrió hacia las escaleras y subió de un tirón hasta llegar al pasillo del decimo tercer piso. Jalo aire y caminó por el pasillo pero leves palabras se colaban al silencioso pasillo. Escuchando eso sintió miedo y este solo se acrecentó cuando un disparo rompió el silencio asustándola.

Reprimiendo el miedo y prácticamente luchando consigo misma la chica avanzo distinguiendo voces conocidas. No estaba prestando atención a nada salvo palabras sueltas como "espósenlo", "segunda Kira", "Light" y distinguiendo a su padre en esa ultima palabra se acercó con miedo que algo sucediera a su padre o hermano con lo cual escuchó claramente un "Pueden subir ahora" y ella sin poder contenerse terminó por pararse delante de la puerta, tirada abajo, del departamento de Misa.

- ¡Qué! – no sabía que pensar de lo que veía y ellos al notar su presencia se le quedaron viendo confundidos

- Sayu – su padre fue el primero en decir palabra, se le notaba agobiado y confundido al verla en ese lugar

- Papá – la chica no sabía qué hacer o que decir, veía a los compañeros de trabajo de su padre entorno a Misa-Misa, un chico bastante raro y su hermano el cual estaba esposado y sentado en el sofá de aquella sala – q-que ocurre – inquirió sin saber que pensar

- ¿Qué haces aquí? – inquirió aquel chico raro en un tono monótono y frio como si la acusara de algo

Pero antes que tuviera tiempo de contestar sintió el peso de una mano en su hombro lo cual la asusto y volteó para encontrarse con un chico pelirrojo de ojos verdes aparentemente de su edad.

- Lo siento, creo que esto fue culpa de que Near y Mello se pusieran de acuerdo por una vez – habló el chico con cierto toque de broma en la voz

- Entiendo – comentó aquel chico pelinegro sin variar su tono

- ¿Quién eres? – dijo la chica alejándose de él instintivamente

- Lamentamos el inconveniente – comentó una voz monótona y sin emoción alguna

En la puerta estaban otros dos niños y un hombre mayor. Todos se confundieron más de lo que ya estaban. Miraron a los chiquillos que estaban en el lugar y de quienes no conocían nada en absoluto, ni menos conocían al hombre que parecía estar cuidándolos como si fuese su guardaespaldas.

- ¿Quiénes son ustedes? – preguntó Aizawa con tono severo mientras empuñaba su arma, listo para responder fuego si se requería

- Por favor baje su arma Aizawa – le dijo Ryuuzaki haciendo que todos le prestaran atención – y también debo pedirles a ustedes, Wedy y Aiber, que escolten a la señorita Yagami fuera de esta habitación – indicó a lo que la pareja de rubios asintió para comenzar a acercarse a la chica

Al escuchar la orden de aquel chico, Sayu retrocedió pegándose contra la pared y buscando con la mirada a su padre y a su hermano.

- ¿Quiénes son? – preguntó temerosa la chica – ustedes estaban en mi casa – acusó ella a lo que los rubios parecieron sorprendidos de esa afirmación

- ¿Cómo lo sabes? – inquirió la mujer con cierta sorpresa en la voz

- Yo los vi cuando salían – aseguró con cierta valentía - ¿Qué está pasando? ¿qué hacían en mi casa? ¿y por qué tienen esposado a mi hermano? – exigió saber la chica

- Sayu – la voz de su padre fue firme obligando a la chica a hablar más – no sé qué te trajo hasta aquí pero será mejor que te vayas ahora mismo

- No papá, estas personas estaban en nuestra casa – replicó pegándose más contra la pared – además quiero saber que sucede con Light, ¿por qué lo tienen así? – pregunto con cierto desespero en la voz

- Porque Light es Kira – afirmó Ryuuzaki logrando que la chica abriera de golpe los ojos con sorpresa

- ¡Ryuuzaki! – la modelo habló por primera vez desde que entrara la castaña solo para reclamar por sus frías palabras

- ¿Qué? – preguntó sin poder creerlo

- Llévensela – ordenó firmemente el detective por lo que Wedy se acercó para tomarla del brazo pero en un jalón se soltó de su agarre y corrió hasta su padre

- E-es... cierto – pregunto con miedo, no podía y no quería creer que él, su hermano era ese asesino

El señor Yagami apartó la mirada, podría haberle reclamado sus impertinencias pero no lo hizo. No tenía ni el valor para decirlo ni la templanza para engañarla y con ese simple gesto la chica no hizo más que ver a la modelo con los pensamientos y sentimientos revueltos en una tormenta. Por último miró a su hermano, aquel a quien toda su vida había admirado, y al ver su rostro... sabía que quien estaba ahí no era el Light que ella conocía.

- Deja de mirarme así Sayu – reclamó el castaño con el rostro serio, una seriedad producto de la situación actual y de la confusión sobre los chiquillos que habían aparecido en el lugar

- Light – no pudo soportarlo, lo veía escrito en su rostro... ni siquiera lo negaba, la chica se derrumbó en su sitio apenas siendo tomada a tiempo por su padre

Los otros chiquillos miraban todo con una vacía mirada, justo como Ryuuzaki y eso le daba una sensación de molestia a Light. Miraba a todos con furia contenida mientras Misa sentía cierta pena por la chica. Ryuuzaki seguía tan monótono como siempre y sin importar lo anterior giró a ver a los recién llegados.

- Han traído lo que les pedí – inquirió haciendo que ellos le miraran para luego asentir

- Agente Lester, que lo traigan – pidió el albino mientras se hacia un lado justo como Matt y Mello lo hacían

- Súbanlo – pidió a través del transmisor y casi de inmediato una mujer rubia y un hombre joven pelinegro entraron al departamento sosteniendo a alguien encapuchado y esposado

- Aquí está el encargo – mencionó tranquila y seriamente la mujer

Todos miraban sin entender ya nada mientras trataban de encontrar su propia voz para preguntar qué ocurría. Ryuuzaki asintió a las palabras de la mujer sin emitir ninguna palabra mas y los sucesores simplemente se acomodaron en los alrededores mientras Halle daba un paso atrás y permitía que Lester tomara su lugar para mantener al hombre encapuchado a línea.

- Como lo pactamos Amane – dijo el pelinegro mirando ahora a la modelo

Misa se mostró confundida pues lo que había acontecido le había hecho olvidar ciertas cosas pero cuando vio al hombre que estaba casi frente a ella y escuchó las palabras de Ryuuzaki la comprensión le llego de golpe y le hizo esbozar una sonrisa bastante intimidante.

La rubia caminó hasta estar justo delante del sujeto siendo seguida de cerca por la mirada de Light quien a pesar de todo estaba intrigado con el "amigo" que tanto buscaba la chica y por el cual lo había vendido a L.

- Todos – indicó ella – aléjense – ordenó con un tono frio e intimidante que no hizo sino contrariar a los agentes quienes le miraron a ella y luego al detective que con un asentimiento les indicó que se alejaran, cosa que hicieron esparciéndose por la habitación hasta formar un circulo

- Ku ku ku... así que al fin tienes a tu objetivo – mencionó con diversión el shinigami y Rem tan solo se limitaba a verla sin emitir un sonido

- Así es Ryuk – afirmó ella con una sonrisa acercándose hasta tenerlo de frente, saboreando el momento... un momento por el que había esperado 8 largos años – esta consiente – inquirió antes que nada a los agentes que lo retenían

- Completamente, el efecto del tranquilizante se esfumó hace casi 10 minutos – indico el hombre mayor

- Bien – fue toda la respuesta de la chica para luego ver al sujeto – quítenle la capucha – y sin mediaciones ni cuestionamientos Gevanni retiró la capucha negra dejando ver a un hombre de al menos 39 años, cabello negro y complexión atlética para su edad quien tras parpadear por la luz del lugar logro enfocar débilmente, abriendo los ojos con dificultad, y encontrándose con el rostro de una chica de por los menos unos 17 o 18 años, rubia de ojos azules, que le miraba con una sonrisa egocéntrica en el rostro

- ¿Tú? – inquirió tras reconocer a la chica

- Así es... señor John Campbell... o prefiere que le diga... Douglas McLaren – preguntó con una sonrisa entre arrogante y burlesca – es un gusto verlo después de tanto tiempo

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Debió suponerlo durante mucho tiempo... al menos así lo veía pero no dependía de ella sino de su padre. Las personas merecen una segunda oportunidad decía su padre pero ella no pudo ni podría confiar en alguien como McLaren... y su padre solo pudo aprenderlo hasta el final... cuando ya nada se podía hacer.

Se estremeció, su cuerpo mojado por completo en el frio de la noche. Derramando lágrimas de sus enrojecidos ojos y sintiendo que se movía por simple inercia porque si de ella dependiera tal vez se habría ahogado en el mar ante su falta de voluntad y su miedo... ante la soledad que ahora la recorría.

Mirando sin mirar, caminando sin quererlo y viviendo deseando haber muerto... sus ojos estaban vacios, más allá de las lagrimas la vitalidad en su mirar se había extinguido... estaba tan muerta como su hermana y su padres a quienes tanto había querido

- Debería estar muerte a vivir este destino

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Notas de autora:

Estoy inspirada porque he terminado con este capítulo en tiempo record! ^_^ ¡Qué emoción!, como vemos ya tienen a Light amarradito pero la aparición de cierto personaje ha sido de lo más inesperado para todos. Pobre Sayu, tuvo que enterarse de una manera nada bonita. Y como vemos al fin hizo su aparición el misterioso amigo del padre de Misa... si, al fin aparece McLaren ^_^. Ahora las cosas si que se van a aclarar porque aunque no hice tanta participación de algunos personajes créanme que habrá mucho que contar todavía, y como vemos al final del capitulo ese es un pequeño flash back de los recuerdos de Misa.

Agradezco a todos por el apoyo y tomen esto como un pequeño regalo por la extensa demora, además que lo estoy subiendo antes que mi hermano se lleve la compu y que se acabe el internet del modem. No sé cuánto me tome subir el siguiente capítulo pues ya lo tengo comenzado pero aun me falta para terminarlo y pues... espero poder terminarlo antes de tiempo ^_^U. Por ahora me despido y espero que hayan disfrutado de la lectura ^_^ me he esforzado por terminar este capítulo solo por y para ustedes. ^_^

¿Me dejarían un review?... sería estupendo conocer sus opiniones ^_^

Luna Love

Micro adelanto del siguiente capítulo:

- Maldita... te crees que me asustas – le retó McLaren mirándola como quien mira a un demente

- Deberías estarlo – siseó duramente – porque no solo te haré pagar lo que me hiciste a mí y a mi familia – le dijo mirándolo penetrantemente - ¡Te mataré porque yo soy la segunda Kira! – exclamó con rabia obteniendo la reacción que esperaba

McLaren pareció atragantarse. Esa chica no podía ser Kira. La rabia que vio brillar en los ojos de la chica... por un segundo creyó haber visto un destello infernal en sus ojos. Ella sonrió con superioridad y el resto parecían no saber si disparar o no.