Advertencia: Este capítulo contiene cierto material fuerte que puede no ser muy agradable. Sugiero leer bajo criterio ya que son temas que pueden desagradarles. Gracias por su atención.

Los personajes de Death note pertenecen a su respectivo creador, yo solo tomo los personajes para crear la historia sin fin de lucro

Asesina y Detective

Capitulo 19: El pasado de Misa Amane

Había llegado con tiempo a la ciudad, no tenía muchas prisas por atender sus negocios pero entre más rápido mejor. Iría primero al hotel y luego de un breve descanso planeaba salir directo a atender su trabajo. Pero sus planes se vinieron abajo cuando en un semáforo en rojo el taxi fue interceptado por un auto de vidrios polarizados y una camioneta.

Lo que sucedió fue tan rápido, el taxista con miedo levantó las manos al tiempo que un hombre armado se acercaba mostrando una placa del FBI para luego ordenar que se bajara, cosa que hizo, y luego otro agente, esta vez una mujer, abría la puerta del pasajero ordenando que se bajara él. Se bajó tratando de entender que sucedía y apelando que era un mal entendido pero la mujer simplemente apunto más firme para luego sentir que algo le pinchaba el cuello. Después todo se volvió confuso, borroso, y lo último que vio fue que lo metían dentro del auto polarizado para luego caer dormido.

No supo cuanto tiempo estuvo inconciente pero todo lo que veía era oscuridad, tenía una mordaza en la boca y apenas tenía despierto los sentidos. Intentó moverse pero estaba esposado a una silla. Alguien le habló, pero no distinguía sus palabras y tras quien sabe cuánto tiempo logró captar el sonido de voces lejanas. Como si fuese una televisión.

- Ya ha despertado – escuchó decir a un hombre quien seguramente estaba a su lado por la cercanía de su voz

- Bien, ahora solo queda esperar las ordenes – respondió otra voz masculina un poco más lejos de él

Luego solo escuchó silencio, silencio interrumpido por aquella película que veían. Al menos así permaneció hasta que escuchó las voces de unos chicos. Extrañado presto atención a lo que decían, hablaban de alguien subiendo las escalaras hacia el piso donde estaban lo cual le dio la pauta que se encontraban en un edificio. Oyó la conversación sin entender nada y estaba empezando a desesperarle esa situación. Si esos sujetos que lo tenían ahí eran agentes no deberían tratarlo así y además que recordara no le habían dicho porque se lo llevaban. Si era algún ajuste de cuenta de alguna persona a quien había estafado en el pasado entonces si estaba en problemas aunque se preguntaba cómo habían dado con él si siempre se aseguraba de desaparecer como un camaleón.

- Rayos, ahora si es un problema – escuchó que alguien se quejaba y comenzaba a preguntarse qué diablos querían esos disque agentes del FBI

- Odio que tenga razón – dijo otro y casi al instante sintió que le quitaban las esposas para luego levantarlo y sacarlo del lugar donde estaba aunque sin quitarle la capucha

- Será mejor que esperen aquí, mantengo asegurado – ordenó una de las voces mientras los otros respondía un "sí señor" – Near, Mello vamos – les dijo a dos de los que estaban con él y luego los escuchó terminar de subir la odiosa escalera que tantos enredos le había hecho al estar vendado

Estuvieron en silencio, él siendo agarrado de uno de los brazos mientras la otra mujer, por lo que oía, revisaba su arma a la cual le quitó o le puso, no lo sabía, el seguro. Tras unos minutos escuchó como uno de los dos respondía un "Entendido" justo antes de pedirle a su otro custodio avanzaran de una vez. Recorrió lo que quedaban de escaleras y lo guiaron a través de un pasillo. Al final se detuvieron frente a alguna de las puertas y entraron. Escuchó un intercambio de palabras y creyó escuchar un nombre familiar pero perdió la línea de pensamientos cuando escuchó el tono filoso de una mujer.

- Esta consiente – la oyó preguntar con ese tono serio y filoso

- Completamente, el efecto del tranquilizante se esfumó hace casi 10 minutos – indico uno de sus captores

- Bien – fue toda la respuesta que escuchó de la chica – quítenle la capucha – y sin más palabras de por medio le quitaron el trapo que cubría por completo su cabeza haciendo que la luz de la habitación le cegara y tuviera que parpadear varias veces para luego enfocar lo mejor que podía

Frente a él estaba una chica rubia de ojos azules. Una chica a quien en un inicio no reconoció pero que tras observarla por unos instantes recordó de donde se le hacía familiar y su sorpresa no pudo ser más grande.

- ¿Tú? – inquirió tras reconocerla, imposible se dijo pero era cierto

- Así es... señor John Campbell... o prefiere que le diga... Douglas McLaren – preguntó con una sonrisa entre arrogante y burlesca que solo hizo que le viera con sorpresa – es un gusto verlo después de tanto tiempo – puntuó haciendo que su sorpresa aumentara

- A-Amane... Misa – mencionó quedamente, ¡imposible! Se repitió en su mente pero no podía negarlo... era ella

La rubia sonrió ante su contrariedad, era una sonrisa con un toque de crueldad y burla. Paseó sus ojos por la habitación encontrándose con al menos 14 o 15 personas, incluidos sus captores. Eran niños, jóvenes y adultos. Estaba confundido, todos parecían verlos a ellos, la rubia y él, con extrañeza. La chica rubia se alejó un momento para luego mirarlo de frente con esa sonrisa arrogante en sus labios, como si le divirtiera la situación.

- Que sucede señor McLaren, ¿el gato le comió la lengua? – inquirió con tono mordaz haciendo que su atención se centrara en ella

- Te equivocas niña – logró decir recuperando un poco su habitual tono profesional – creo que te equivocaste de persona – le dijo levantando el mentón en un intento por parecer completamente tranquilo

- Has dicho mi nombre sin muchos problemas, o al menos lo mas que te permitió tu sorpresa – respondió a sus palabras altivamente

- ¿Crees acaso que nadie podría reconocerte?, apareces en numerosas revistas es lógico – le rebatió un poco fastidiado de su tono

- Si, es lógico ese argumento – concordó con él pero luego sonrió más ampliamente – pero no importa cuántas mentiras o cuantos nombres falsos poseas... yo puedo ver tu verdadero nombre – aquello lo desconcertó, ¿a qué se refería esa chica con eso?... la leve carcajada de la chica le hizo mirarla más detenidamente – por favor McLaren, no quieras hacerte el desentendido – le dijo con diversión – ambos sabemos que no podrías engañar a la única testigo de tu crimen a quien por un tiempo diste por muerta – afirmó aun riéndose de él en su cara

- Así que tu amigo si existe eh – la voz del castaño contenía sarcasmo, la rubia simplemente le miró de reojo sin perder su diversión – y para esto necesitaste de la ayuda de Ryuuzaki, vaya si eres patética – mencionó con burla

- No soy yo quien ha perdido el juego – rebatió la modelo tranquilamente – y aunque te parezca patético él era el mismo objetivo que pretendía obtener al acercarme a ti – le dijo girando su cuerpo para verlo de frente – él y yo tenemos una cuenta pendiente y tú solo serias una fuente de información para ayudarme a buscarlo... obteniendo información de registros y de los medios no me bastaba pero tras la aparición de Kira... fue una ganga el unirme a ti para poder buscarle a él – terminó por decir para luego mirarlo seriamente

- Así que cuando descubriste la ventaja que L tenia por sobre mi lo elegiste ¿no?, después de todo como podría alguien como tú contactar al mejor detective si tu simple y llano caso no le iba a interesar un comino – se rió ante la situación, comenzaba a comprender un poco que ella siempre fue una actriz

- Si, no lo niego... no podía tener el servicio de L al inicio por eso cuando la libreta llegó a mí y ante el auge de Kira decidí que lo encontraría para usarlo. Si era tan bueno como para matar a todo un listado de criminales encerrados en la cárcel quería decir que tenía acceso a información especial y eso me bastaba para acercarme – afirmó sin mucho pesar – tenerte atado a mi aunque fuera por medio de una destructiva y completamente falsa relación solo fue para asegurar que estaría contigo y de ese modo completar mi objetivo... un objetivo que he perseguido por 8 años – agregó girando a ver a Douglas

- Maldita mocosa, tu estas muerta – la aseveración que hizo McLaren llamó la atención de todos los presentes, no tenía idea de que pasaba y oír el nombre de Kira le hacía sentirse atrapado pero no se amedrentaría por una estúpida chica rubia

- Ya no niegas conocerme eh – comentó con burla la chica mientras se alejaba del castaño y se acercaba tranquilamente a él – interesante

- ¿Qué demonios quieres? – preguntó con molestia, si encerrarlo quería ya era tarde, el caso estaba cerrado y con un caso del pasado podía simplemente hacer sus movidas y salir libre de cargos y que ella fuera a parar a un manicomio por loca

- Venganza – la gélida respuesta de la chica paralizó a medio mundo

Los sucesores, cada quien con sus típicas reacciones, observaban a la rubia... estudiando su comportamiento y sorprendiéndose porque ella mostrara tal templanza y crueldad. Los agentes del FBI miraron con sorpresa a la chica sin saber que hacer o que pensar de lo que estaba ocurriendo. Por último los miembros de la fuerza especial estaban completamente shockeados, esa chica era muy diferente de la habitual Misa-Misa y Sayu, quien había salido de su impresión veía algo espantada a la idol juvenil en una faceta completamente opuesta de lo que pensaba. Light simplemente se limitó a verla contrariado, al parecer había subestimado en demasía a Amane Misa. Por su parte Ryuuzaki observaba todo con un semblante neutro, tal parecía que el momento de la verdad había llegado... la pregunta era ¿Qué había pasado entre ellos? Y ¿qué incluía la venganza de Misa?

Rem tomó la olvidada death note mientras la veía, justo la misma tétrica expresión... la misma que le dio al tomar conciencia del poder de la death note y darse cuenta de lo mucho que podía beneficiarle su uso así mismo el trato de los ojos.

Misa volvió a ponerse de frente a él, quien aun era sostenido por sus captores, y le miraba con diversión, crueldad y burla.

- No te parece familiar – mencionó de repente la chica confundiendo al hombre – estamos en una habitación... rodeados... pero el cazador esta vez pasó a ser presa – mencionó con un falso tono dulce – curioso ¿no?

- Muérete maldita perra – ¡plaf! La cachetada que la chica le propinó tomó por sorpresa a todos y le giró la cara dejando una marca roja

- Cuida lo que dices, esta vez los papeles se invirtieron – le dijo molesta para luego erguirse por completo

- Uyy... esto es interesante – comentó el shinigami de negro que miraba todo desde un costado de la chica

- Y esto no es más que el inicio Ryuk – le dijo ella sonriendo arrogantemente confundiendo mas al pelinegro frente a ella pues no sabía a quién se refería – Rem – llamó a lo que volvieron la vista a la shinigami que sostenía la libreta que antes sostuviera Light – tráela – y sin que nadie pudiera evitarlo el ente de la muerte llevó la libreta hasta ella entregándosela

- ¿Qué hace Misa? – inquirió con cierta alarma Matsuda al ver como la chica recibía en sus manos la libreta

- Amane ¿Qué pretendes? – habló Ryuuzaki sorprendido aunque sin mostrarlo en su taciturna expresión facial

- Veamos – susurró la chica sin siquiera responder las preguntas de Matsuda y Ryuuzaki – ¿qué podemos hacer? – preguntó con cierto toque infantil

- ¡Detente! – las armas de todos los agentes de seguridad inmediatamente apuntaron a ella quien fue protegida por Rem quien se interpuso entre las armas y la rubia

- Esto no estaba en el plan, Misa – dijo la voz de Ryuuzaki

- Eso es porque nunca te dije mis planes – contestó ella con frialdad

- No hagas una estupidez Amane – el señor Yagami a pesar de todo logró centrarse, debía hacerlo y ahora que ella amenazaba con matar a alguien usando la libreta debía actuar como el policía que era

- No es una estupidez – murmuró con un tono filoso – tan solo voy a terminar con este asunto de una vez – dijo completamente seria y viendo de frente a los únicos dos agentes que tenían rango libre de disparo si querían

- Maldita... te crees que me asustas – le retó McLaren mirándola como quien mira a un demente

- Deberías estarlo – siseó duramente – porque no solo te haré pagar lo que me hiciste a mí y a mi familia – le dijo mirándolo penetrantemente - ¡Te mataré porque yo soy la segunda Kira! – exclamó con rabia obteniendo la reacción que esperaba

McLaren pareció atragantarse. Esa chica no podía ser Kira. La rabia que vio brillar en los ojos de la chica... por un segundo creyó haber visto un destello infernal en sus ojos. Ella sonrió con superioridad y el resto parecían no saber si disparar o no.

- No me hagas reír – logró decir con cierto esfuerzo

- ¿Quieres apostar? – su sonrisa ladina y la reacción que tuvieron los demás le indicaban que ella no hablaba por hablar

- ¡Suelta la libreta Amane! – ordenó – lo que sea se puede resolver de otra manera, no así – indicó Mogi

- ¡No existe otro modo! – exclamó – no existe manera de castigar un pecado como el suyo...

- Te equivocas Amane, siempre...

- ¡NO! – el grito de la rubia detuvo las palabras de Aizawa – esperé suficiente ¡8 años sin una verdadera justicia y viviendo entre la seguridad y guardaespaldas para evitar que este imbécil pudiera acercárseme!... ¡no merece vivir!

- Misa...

- ¡Este maldito destruyó a mi familia! – gritó fuera de si para luego mirarlo de frente a él – primero fue dinero pero cuando papá dijo que vendería sus acciones a otro ¡decidiste matarlo!... y no te bastaría con una firma de la carta poder de toda la fortuna y bienes de mi padre – la chica hizo una pausa y una mueca de repugnancia apareció en su rostro – silenciarías a todos... de la manera más cruel que pensaste

- ¿Qué estás...?

- Lo recuerdas Douglas... recuerdas la sensación de entonces – comentó mientras lo miraba con una sonrisa demente sin prestar el mínimo de atención a los demás – recuerdas lo que fue volarle los sesos a mi padre – tal afirmación sorprendió a todos – recuerdas como fue golpear a mi madre hasta la muerte – la sorpresa crecía cada vez mas – ¡recuerdas lo que disfrutaste al violar a mi hermana para luego dispararle! – gritó y el resto no pudo evitar que la impresión los llenara – o si... recuerdas todo tan bien como yo – le dijo con un tono dulce fingido – recuerdas como me dejaste en medio de cadáveres para luego incendiar la casa ¡porque si tu no lo recuerdas yo sí! – expresó logrando que la repugnancia, el dolor y el odio se mezclaran haciendo que el brillo de los ojos shinigami refulgiera como las mismas llamas del infierno

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18 años atrás

La vida que había llevado hasta hace un par de años había dado un vuelco para él. Alguien que entraba en los 23 años apenas y que no era muy mayor como para ser tomado muy en consideración pero que había sabido arreglárselas. Sus padres le habían apoyado en su decisión de viajar al extranjero y estuvo estudiando arduamente en Europa para luego, tras una oferta de una transnacional, ir hasta América. Era un simple empleado más pero tenía muchas aspiraciones y estas poco a poco fueron tomando forma al unirse con antiguos amigos de universidad para fundar una pequeña sociedad. El papeleo les resultó engorroso y les hizo pasar por varias situaciones pero al fin habían pasado la barrera y quedaba ver qué sucedería a largo plazo... nunca imaginarían el auge que tendrían en apenas 7 años de fundación.

Pero lo que nadie le dijo era que la felicidad tocaría a su puerta siendo aun joven... y esa felicidad la encontró con ella... su hermosa y bella Lidia Carson con quien se había casado y con quien ahora esperaba el nacimiento de su primer hija... porque sabía que a su lado no tendría solo un motivo para celebrar y aumentar su familia y felicidad.

Esperando, pensando en un millón de razones para amar a esa mujer quien de una manera inesperada se había metido en su vida y corazón, aguardaba por la gran noticia... el regalo mayor que podía recibir de su adoraba Lidia Amane.

11 años después

Se sentía un poco agobiado con la actual situación financiera de la sociedad aunque no lo demostraba ante su familia, el dinero era pasajero pero necesario aunque no debía preocuparse demasiado. A pesar de la lucha que habían hecho por mantenerse en el mercado no había mucho que hacer, era continuar e ir a la quiebra o cerrar. Durante mucho tiempo fueron una prospera sociedad y pensaron que eso seguiría por lo cual apostaron con casi el 50% de capital propio para ampliar sus servicios pero luego de 2 años la competencia y los problemas económicos hicieron que la sociedad fuera cayendo poco a poco.

Suspiró, la decisión que les quedaba por ahora... era la que había propuesto su amigo Mattews aunque al menos por su parte sentía que ya era suficiente... ya había tomado una decisión al respecto así que haría sus trámites y luego se llevaría a su familia consigo.

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Misa acababa de llegar de la escuela junto con su hermana y su madre, quien las recogía a la salida, estaba bastante feliz aunque agotada por el día de escuela pero las cosas no estaban mal. Lily y ella subieron rápidamente a sus habitaciones para tirar la mochila en la cama y luego bajar riendo y jugando hasta entrar en la cocina.

- No vayan a estar haciendo un desorden – les dijo la cálida y sonriente mujer que las miró con cariño

- ¡Si mama! – respondieron al unisono para luego reír por el hecho y tras tomar agua desaparecieron de la concina

- Estas niñas – comentó con una sonrisa divertida, sus hijas siempre eran igual de hiperactivas

Las dos chicas llegaron a la sala para luego encender el televisor pues uno de los programas favoritos en común estaba por iniciar.

- ¡Qué día! – suspiró la rubia tras tirarse sobre el sofá con el control en la mano

- Y que lo digas – mencionó la otra niña, rubia-castaña de ojos igualmente azules como su hermana y dos años menor que la otra

- Lo bueno de todo es que es la última semana antes de vacaciones – comentó Misa sonriendo con mayor animo – y papá dijo que iríamos a la casa de playa para las vacaciones y luego no se que – dijo lo ultimo dudando pues no recordaba que más había dicho su padre

- Creo que dijo sobre ir con los abuelos – meditó la menor – crees que esta vez será solo unos días – inquirió pues recordaba que casi no veían a sus abuelos por parte de su padre más que solo unas veces cada... 7 meses más o menos... y lo peor es que ella les tenía mucho cariño pues sus abuelos maternos habían fallecido hace 4 años y por parte de madre no había más familia pues era hija única

- No lo sé, yo espero que podamos algún día quedarnos con los abuelos siempre – le dijo Misa quien al igual que su hermana Lily quería permanecer con sus abuelos más tiempo del que duraba una visita

- Espero que algún día suceda – susurró la otra cerrando los ojos como si pidiera un deseo

- Lily, Misa quieren comer algo – inquirió la madre de las mencionadas

- ¡Si! – contestaron al mismo tiempo

- Bueno, en ese caso les traigo un jugo de naranja y unos sándwiches – les dijo mientras se acercaba a ellas con una bandeja en las manos

- Mami, ¿a qué hora regresa papá? – preguntó la chica rubia-castaña

- No debe tardar, últimamente no hay mucho que hacer salvo papeleo – contestó calmadamente la mujer rubia de ojos grises

- Entonces papá ya no va a trabajar más con los señores Pekins, Mattews, Smithsen y McLaren – inquirió Misa para luego morder su bocadillo

- No, ellos han decido que ya no seguirán – respondió tranquilamente – pero no se preocupen, su padre les tiene una sorpresa y el que ya no trabaje con ellos no significa que algo malo pase, es mas después de que salgan a vacaciones nos iremos a la casa de playa para divertirnos juntos – les comentó con alegría

- ¡Sí, nos iremos de vacaciones a la playa! – gritó con emoción la pequeña de la familia

- Si tenemos esos ánimos entonces serán unas fantásticas vacaciones – el comentario que hizo Satoru Amane tomó desprevenidas a las presentes pues no lo habían escuchado entrar

- ¡Papá! – y tras ese grito el hombre castaño de ojos azules se vio envuelto por un efusivo abrazo de sus dos pequeñas princesas

- Hola princesas, ¿qué tal el día? – preguntó mientras correspondía al abrazo de sus hijas

- Bien, hoy hicimos muchas cosas en mi clase y la profesora me felicito por mi trabajo de literatura – mencionó Lily con una sonrisa satisfecha por sus logros

- Yo obtuve un calificación alta en matemáticas y el examen de lengua fue muy fácil – mencionó Misa sonriendo feliz

- Esas son mis chicas – les dijo para luego darles otro fuerte abrazo – sigan así niñas, serán muy importantes algún día – les dijo con orgullo

- Bueno, yo también merezco un abrazo ¿no? – comentó la mujer con las manos en la cadera en una pose molesta meramente fingida

- Yo también lo creo niñas así que déjenme darle un abrazo a su madre antes que me deje durmiendo en el sofá – bromeó a lo que las niñas se rieron y le soltaron

Abrazó y besó tiernamente a su esposa como lo hacía siempre a lo que las niñas solo sonrieron la una a la otra. Poco después todos se encontraban ubicados en la sala mientras charlaban y veían televisión de manera alternativa, un cuadro propio de una familia unida. Las risas estaban presentes, la felicidad de ambas niñas hacia sonreír tranquilamente a sus padres y tras muy variadas planeaciones de sus próximas vacaciones llegó la noche.

Tras comer, hacer la tarea entre otras cosas Satoru Amane subió con sus hijas para leerles un cuento antes de dormir. Una vez acabada la hora de la lectura, les dio un beso en la frente a ambas para luego recibir un "Buenas noches papi" de parte de las niñas. Bajó a la cocina donde encontró a su esposa terminando de guardar los platos y cubiertos, de espalda a él, por lo que le fue fácil envolverla en sus brazos desprevenidamente.

- Ya están dormidas – inquirió la mujer con una tranquila sonrisa en los labios

- Así es – respondió mientras ubicaba su mentón en el hombro derecho de su esposa

- Y que tal tu día amor – preguntó con interés, sabía que se estresaba pero nunca lo demostraba por lo que siempre preguntaba a modo que dijera aquello que lo agobiaba o le molestaba

- Sin muchos problemas – contestó de manera vaga – papeles, papeles y mas papeles – bromeó un poco para luego besarla – eso y un par de visitas de los abogados así como las revisiones de los estados financieros hasta el mes pasado cuando finalizamos las actividades

- Y las planillas de pago ya están solventes – preguntó mientras se liberaba un poco del abrazo de su esposo para girarse y verlo de frente

- Afortunadamente – le dijo con cierto toque dramático – al menos las planillas no fue tanto como las ultimas insistencias de Douglas – comentó medio en broma pero su esposa le miró con cierta seriedad en su rostro

- De nuevo McLaren – aquel comentario hizo que Satoru arquera una ceja – amor, no se pero esa insistencia de Douglas no me está gustando nada

- Solo está tratando de entrar en el juego de nuevo, está dispuesto a pagar bien por mis acciones pero... la verdad es que no podría, ya le di mi palabra a Ray así que... veré como hacerle entender

- Cariño... no se pero – la mujer dudó un poco, su opinión en general sobre el quinto socio que había entrado tras los primeros tres años de fundación de la sociedad no era precisamente la mas tranquilizante... siempre le daba un cierto aire de alerta su presencia

- Sé que McLaren no termina de convencerte pero todo es cuestión de darle una oportunidad, él ha sido muy bueno en su trabajo y tras entrar como socio... fue un gran sostén para los nuevos proyectos que visualizamos por aquellos años – le dijo tranquilamente, sabía bien que su esposa no estaba muy tranquila con la presencia del último miembro de la sociedad El Anillo de Oriente, siempre decía que le daba mala espina y aunque ya habían pasado los años pues... ella decía que él tenía algo que no le terminaba de gustar a lo que él le pedía darle una oportunidad, que tal vez era una mala percepción de él

- Lo se... aun así – volvió a dudar para luego suspirar con cierta derrota – olvídalo – le dijo mientras agachaba ligeramente la cabeza – tal vez solo sea mi forma de verlo – comentó con un amague de sonrisa

- Cariño – Satoru levantó el rostro de su esposa – tu opinión siempre me ha importado y aunque estemos o no de acuerdo solo debemos dejarlo estar... Douglas es una buena persona, aun si no lo fuera merece una segunda oportunidad... todos merecemos una segunda oportunidad en la vida

- Tienes razón – sonrió más genuinamente

- Tranquila... ya verás que todo saldrá bien Lidia – le dijo mientras acariciaba su mejilla – además tenemos unas vacaciones planeadas y después de ellas solo restará una semana más para luego comenzar una nueva vida – le dijo con total convicción a lo que ella simplemente le dio la razón para luego abrazarse a él – solo terminaré con la disolución de la sociedad y luego tú, yo y las niñas nos iremos a Japón – le dijo mientras acariciaba el cabello de su esposa... estaba seguro de eso... pero nunca pudo prever lo que sucedería

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Las vacaciones habían llegado, Misa y Lily no podían estar más felices por eso. Habían viajado hasta su casa en la playa y habían pasado los primeros días divirtiéndose enormemente en la arena o en el agua. La familia Amane tenía un condominio bastante bonito y espacioso, una hermosa casa de dos pisos, amplia y cercana al mar, con un amplio jardín delantero y garaje.

Satoru y Lidia se habían pasado muchos momentos felices y la visita de Sam Pekins, uno de los mejores amigos de Satoru, había traído mucho mas ambiente ya que las niñas siempre se ponían felices de verle así como también disfrutaban las visitas de Mattews y Smithsen ya que ellos habían sido amigos de la universidad de su padre. Pasaban cada día con actividades divertidas, a veces paseaban y saludaban a algunos de sus vecinos, si es que así podían decirles a las personas que vivían a casi 5 metros de su casa. Sus vacaciones estaban yendo de maravilla y su felicidad se multiplicó al saber que tras terminar con los asuntos de la disolución de la sociedad se mudarían a Japón, aunque claro que antes dejarían terminar a las niñas con su año escolar para poder irse a vivir a Japón definitivamente.

No había nada que pudiera arruinar la felicidad de la familia Amane y pudo seguir así de no ser porque había alguien demasiado desesperado por conseguir dinero y que estaba a solo una semana de perder la oportunidad de obtener otra buena parte que le ayudaría a salvar su pellejo.

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Estaban a solo tres días de terminar sus vacaciones planeadas para luego volver a su domicilio urbano. La habían pasado genial durante sus vacaciones y tan solo una visita del señor McLaren había sido lo único que había creado un clima de incertidumbre al menos brevemente. Misa y Lily por algún motivo nunca podían sentirse a gusto cuando él estaba presente, era como si algo les molestara aunque nunca decían nada puesto que su padre siempre se mostraba tranquilo y alegre con las visitas.

Ya había caído la noche y las niñas estaban en la habitación que compartían, jugando con un rompecabezas de 500 piezas que su padre les había comprado. Satoru estaba en la sala viendo la televisión mientras Lidia preparaba la cena. Tras unos 15 minutos la mujer le hizo saber que ya estaba lista la cena y luego subió para llamar a sus hijas.

- Niñas es hora de cenar – anunció tras abrir la puerta encontrándose con ambas niñas, sentadas en el suelo, con el rompecabezas a medio terminar

- Ya vamos mamá – contestó Misa mientras colocaba otra pieza más del rompecabezas

- Veo que ya les falta poco – les dijo la mujer mientras se acercaba a ver

- Si, solo quedan 30 piezas más y terminamos – le dijo contenta la menor

- Así veo pero ya es hora de cenar así que dejemos esto tal como está y bajemos al comedor de acuerdo – indicó a lo que ambas le miraron para luego asentir

- Iré a lavarme – indicó Lily levantándose del suelo

- Bien, yo guardo la caja con las piezas restantes para que no se nos pierdan – dijo la rubia tomando la caja y comenzando a colocar las piezas en la misma al tiempo que Lily salía en dirección al baño

- Te ayudo linda – se ofreció la mujer mientras se hincaba en el suelo y recogía una a una las piezas desperdigadas en el suelo

Concentradas en eso estaban cuando un fuerte sonido proveniente de la planta baja les sobresaltó levemente. La mujer adquirió un semblante preocupado y curioso ante eso pero no fue hasta que escuchó a su esposo gritar un "¿Qué pasa?" cuando se alarmó

- Mamá – Misa estaba un poco asustada pues tras escuchar a su padre se oyó el sonido de un golpe

- Quédate aquí, iré a ver – indicó la mujer quien con cautela salió dejando a la rubia inquieta por lo que escucharon

Misa sentía un poco de miedo, escuchaba movimiento y no sabía qué pasaba. Recordó a su hermana y quiso salir pero su madre le había dicho que se quedara ahí... pero casi decidiendo si ir por Lily o no su madre regreso un poco agitada abriendo y cerrando rápidamente con seguro la puerta

- Mamá – la rubia sonó mas asustada de lo que parecía y la mujer se acercó rápidamente a ella, levantándola del suelo y arrastrándola hacia el armario

- Pase lo que pase no salgas y no hagas ruido – indicó para luego cerrar el armario sin dejarle tiempo a la rubia de preguntar qué sucedía o donde estaba su hermana

El corazón de la niña se aceleró desmedidamente y apenas veía una rendija de luz por entre ambas puertas del armario donde estaba. Oyó golpes en las casa, como de puertas siendo derribadas y conteniendo las ganas de alzar la voz escuchó algo que le paralizó momentáneamente.

- ¡Mamaaaa! – gritó la menor de la familia por lo cual escuchó un "¡Lily!" y luego la puerta del cuarto siendo golpeada una y otra vez hasta que esta cedió

- ¡Déjenla! – demando su padre aunque nadie le hizo caso

- Mami... papi – lloriqueaba Lily mientras era arrastrada bruscamente del brazo hasta que entró en la habitación

- Suéltenla – rogó su madre pero el sonido de una bofetada cortó cualquier otra palabra que fuese a decir

- ¡Quiénes son y qué es lo que quieren! – exigió saber su padre pero nadie contestó y él fue amarrado en una silla mientras su esposa era sujetada por dos de aquellos hombres que habían irrumpido en su casa

Lily seguía llorando, mientras Lidia y Satoru Amane trataban de comprender que sucedía. Misa estaba conteniendo el aliento y aunque quería ver que sucedía no se atrevía a acercarse a la rendija del armario, prefería esconderse en las sombras por miedo.

Una vez que tenían a la familia sujeta y a punta de pistola entró alguien más a la habitación. Un hombre de 31 años, pelinegro y ojos azul oscuro. El señor Amane abrió los ojos con sorpresa al verle y su esposa le lanzó una mirada de contrariedad.

- Buenas noches Satoru – saludó con aire tranquilo a pesar de contemplar la actual situación

- Douglas – inquirió a lo que él asintió sin dejar de lado su sonrisa – pero... que es... ¿qué significa esto? – preguntó contrariado

- Siento la molestia mi querido amigo pero ya me canse de las negociaciones pacifistas – comentó con cierta burla mientras miraba a la mujer y a la niña – no eran dos niñas – inquirió inocentemente viendo a Lily quien lloriqueaba de miedo sentada en su cama mientras uno de los 7 hombres en esa habitación le apuntaba con un arma

- No encontramos a la otra chiquilla señor – informó el hombre que apuntaba hacia Lily – a esta la hallamos escondida en el baño

- Deja en paz a mi hija McLaren – exigió Lidia con cierta furia al ver amenazada a su pequeña

- Oh descuida Lidia, solo queremos que las cosas sucedan con prontitud – le dijo el pelinegro mientras se acercaba a ella – tu esposo y yo tenemos un acuerdo no ejecutado así que espero que con este... pequeño impulso pueda decidirse a hacer las cosas de una vez – mencionó mirando a Satoru con una torcida sonrisa

- Ya te he dado una respuesta – aseguró el señor Amane – deja a mi familia fuera de esto – exigió

- Eso es algo a lo que no puedo acceder, en todo juego siempre hay que tener un comodín para tener ventaja – le dijo McLaren de forma divertida – así que si nos ahorramos los inconvenientes que me dices si reconsideras entregarme tus acciones por la buena – sugirió con cierta calma

- Deja a mi familia Douglas, déjalas ir – pidió, el temor de que algo les sucediera era muy grande y esperaba que Misa estuviera a salvo donde sea que se hubiera escondido

McLaren sonrió con cierto cinismo mientras se acercaba a la niña en la cama logrando alertar a los presentes. Sonrió con malicia y acaricio el cabello rubio-castaño de la menor de la familia en un gesto muy amenazador para los padres de ella.

- Una linda niña... no querrías que le pasara algo – comentó con un tono muy amenazador

- ¡Déjala! – grito la señora Amane pero justo al decirlo el sujeto que estaba a su lado le dio otra bofetada que la tiró al suelo por la fuerza empleada

- ¡Lidia! – Satoru forcejeó al ver a su esposa en el suelo pero las ataduras eran muy fuertes y aunque hubiese podido liberarse otro de los "amigos" de su socio le habría tumbado de un golpe

- Coopera de una vez y ahórrate el espectáculo – advirtió fríamente McLaren

Misa hacia todo lo posible por contener el llanto. Escuchaba la conversación y a pesar de no ver lo que pasaba las ideas se le hacían en la mente. Mordiendo su labio inferior trató de ver que sucedía pero su cuerpo seguía sin querer responderle, tenía miedo y este le paralizaba.

- ¡Suéltalas ya! – exigió Satoru – ese asunto es conmigo, déjalas libres – pero tras sus palabras Satoru recibió un fuerte golpe en el rostro que le hizo sangrar la nariz

- Cariño – exclamó Lidia desde el suelo mientras mantenía una mano en el lugar donde la habían abofeteado

- Ya te he dicho que hasta que no cooperes nadie ira a ningún lado – afirmó el hombre mientras se acercaba a Lidia – debiste pensar que mi oferta no iba a seguir en buen plan si te seguías negando

- Para que quieres mis acciones, no las necesitas si de todas maneras piensas vender las tuyas – le dijo Satoru sintiendo como la sangre le manchaba ligeramente los labios

- Eso es muy personal – dijo mientras tomaba de un brazo a Lidia y la levantaba con brusquedad – pero digamos que le debo a un amigo y ese amigo no va a perdonar una deuda así que... necesito tus acciones pero esta vez ya no quiero comprarlas – mencionó mientras empujaba a la mujer contra uno de los hombres ahí presentes – quiero que me des la potestad sobre tu dinero y tus acciones... así de simple, así de sencillo

- Claro que no, si te metiste en problemas debes saber resolverlos por ti mis... – otro golpe le hizo callar bruscamente haciendo que su esposa se asustara ante la fuerza con que le golpearon

- Será mejor que cierres la boca Satoru, casi fui atrapado 6 meses atrás en la auditoría fiscal de la empresa... no pienso ir a ponerme en blanco fácil cuando ya no hay mas actividades de compra-venta con las cuales manejar números para cobrar mi parte extra en las ganancias

- ¿Qué? – inquirió confundido, si mal no recordaba hacia 6 meses habían tenido un ligero déficit que puso en duda muchas cosas durante la auditoria, lo habían solucionado pero no parecían convencidos de ese fallo ni ellos ni el auditor en turno

- Tu como rayos crees que tengo todo lo que poseo... llevo más de 3 años abarcando capital extra al ver que la empresa comenzaba a caer lentamente – contestó divertido

- ¿Cómo pudiste?... y además porque me lo dices así como así – inquirió a lo que su socio le miró con una sonrisa extraña

- Por nada – comentó juguetonamente – solo quería decirte mi secreto mi querido amigo – le dijo mientras le sonreía – ahora, si eres tan amable en acceder de una vez – pero Satoru le miró con contrariedad para después mirarlo con reto y desagrado – veo que necesitas un pequeño... incentivo – y tras eso tronó sus dedos haciendo que el hombre al lado de Satoru iniciara una tanda de golpes

La pequeña gritó ante la violencia que se efectuaba enfrente de sus ojos y Lidia forcejeo vanamente mientras pedía que lo dejaran de una vez. Misa cerró los ojos fuertemente reprimiendo las ganas de salir y ayudar a su padre. McLaren volvió a tronar sus dedos y el hombre se detuvo. Satoru Amane estaba con la cabeza gacha en la silla mientras algunas gotas de sangre caían en sus piernas.

- No seas obstinado, no te estoy pidiendo mucho – comentó con diversión

- Déjalas ir... solo déjalas ir – pidió débilmente

- Para que luego informen a la policía, no. Yo creo que no – le dijo tranquilamente – te haces el fuerte pero todo hombre coopera cuando se golpea en su punto débil – y al decirlo tomo el mentón de Lidia obligándola a que lo viera de frente – mi estimada Lidia, veamos que hará tu querido esposo si eres tu quien tiene que pagar sus estupideces

Pero Lidia estaba demasiado indignada y furiosa, sin pensarlo demasiado le miró con repugnancia para luego escupirle en la cara logrando que Douglas se molestara con eso.

- Maldita perra maleducada – y sin mediar más le propino una nueva bofetada

- ¡Déjala! – gritó el señor Amane – hare lo que pides pero déjala

Douglas sonrió con victoria y sin importar que Lidia le dijera que no lo hiciera, Satoru no iba a cambiar de opinión. McLaren hizo una señal y le soltaron las manos pero sin desatar su torso de la silla en la que estaba. Se acercó con un folder que extrajo uno de los hombres de entre su saco y se lo puso en las piernas al tiempo que le entregaba un bolígrafo. Satoru, sin mirar realmente los documentos, firmó hoja tras hoja.

- ¡Eres un bastardo! – exclamó Lidia, si antes solo le tenía cierta aberración ahora lo odiaba por lo que le hacía a su familia... los estaba dejando sin nada

- Si lo sé – aceptó sin mucho remordimiento – pero seré un bastardo que vivirá más de lo que ustedes vivirán

- ¡¿Qué estás diciendo?! No puedes...

- Nunca hicimos un trato más allá de "tu firmas y yo recibo todo" – argumentó con seriedad

- Si te atreves a hacerles algo...

- ¿Qué? Vas a escupirme como lo hizo tu mujerzuela – se rió a lo que Satoru apretó los dientes – no voy a correr riesgos, si he hecho mucho teatro me disculpo pero sin eso no había diversión – su sonrisa se ensanchó en un gesto totalmente desconcertante – lo siento mi amigo pero ya que sabes mucho no voy a permitir que vayas con la policía ni con nadie... tú y tu familia tienen que morir

Y tras decirlo los 7 hombres que los habían sometido antes apuntaron sus armas contra los tres miembros de la familia. Misa al escuchar tal afirmación no pudo evitar que un sonido de exclamación y miedo escapara de sus labios. Uno de los hombres alcanzó a escucharlo y Misa vio como una sombra impedía que la luz de la rendija pasara por ella. Se paralizó en su sitio, chocando su cuerpo con pánico en el armario y luego sin muchos miramientos aquel sujeto abrió el armario y escuchó a su madre gritar un fuerte "¡No!" al tiempo que ella era jalada y sacada bruscamente del armario.

- Mira nada más que tenemos aquí – mencionó el hombre apretando su agarre ante los intentos de la chiquilla por liberarse

- ¡Misa! – exclamó su padre con angustia al ver como su otra hija era arrastrada hasta estar frente a McLaren

- ¡Suéltenla!

- ¡Misaaa! – gritó y lloró la pequeña al ver a su hermana

- Así que estabas ahí eh – le dijo Douglas con cierto matiz de diversión

Misa estaba demasiado asustada, miraba a su padre atado en la silla y con varios golpes en el rostro, su hermana estaba siendo apuntada a la cabeza y lloraba de miedo en la cama y por ultimo su madre forcejando por acercarse a ella.

- Atenla – ordenó y poniendo una silla en el centro de la habitación sentaron y ataron a Misa quien veía todo con miedo y con los ojos llorosos – lo siento linda... pero tú te quedas ahí – le dijo con falsa amabilidad

- Papi – susurró medio ahogada con su llanto

- Papi no te va a salvar mas y sabes porque – preguntó para luego sonreír siniestramente – porque tu papi... va a morir – y sin mediar mas palabras Douglas McLaren apunto su arma hacia Satoru y disparó

- ¡NOOO! – el grito de las tres resonó con diferentes matices pero con el mismo sentimiento de miedo y aflicción

El disparo había sido directo a la cabeza y antes que Satoru Amane pudiera decir algo había muerto ante la vista de sus dos hijas y su esposa. Misa miró el cuerpo inerte de su padre, atado en la silla con la cabeza gacha y las lágrimas se le resbalaron casi instantáneamente mientras la risa del hombre que había matado a su progenitor se dejaba escuchar.

- ¡Maldito! – gritó Lidia pero antes que pudiera decir más la golpearon en el estomago con fuerza haciendo que perdiera el aire

Un golpe tras otro. En el rostro, en el torso, en la espalda. Con los puños o con los pies. La brutalidad de aquello era horrible de ver. Lily gritó y lloró al ver lo que pasaba pero fue detenida con fuerza por el hombre que le apuntaba. Cuando dejaron de golpearla su madre ya no se quejaba, ni lloraba o maldecía... su madre quedó tendida en el suelo de la habitación, inmóvil y sin señales de que estuviese viva.

- Que lastima... era muy bella pero en fin – comentó Douglas mientras se dirigía hacia la cama para el horror de Misa

- ¡Lily! – alcanzó a gritar entre el llanto y el miedo que le había mantenido paralizada y muda durante el asesinato de sus padres

Sin hacer caso de aquel gritó él se acerco con un andar depredador hasta su hermana de 8 años, mirándola como quien ha obtenido una mercancía o un trofeo. La pequeña, paralizada de miedo y con las lágrimas cayendo trató de moverse, alejarse como fuera pero no pudo hacerlo y aquel hombre la tomó fuertemente de los cabellos.

- Tú me pareces muy bonita... tu hermana está bien pero... tu eres más divertida – y tras esas palabras tironeó del cabello de la niña obligándola a levantar la cabeza

La aventó bruscamente contra la cama y sujetándola bajo su peso comenzó a manosear a la pequeña que lloraba y gritaba una y otra vez el nombre de Misa. Tocó con cero sutileza su cuerpo quitando la ropa de por medio, si había algo que McLaren disfrutaba y que no muchos sabían era que gustaba de la fantasía o fetiche de hacerlo con un menor, una niña en este caso. Sin importarle nada, ni su entorno ni nada mas desnudó a la niñita mientras esta lloraba, con sus dedos la tocó en su pureza mientras ella trataba de impedir algo más.

Misa miraba con horror lo que sucedía. Atada como estaba no podía hacer más que llorar y gritarle que parara pero nunca fue escuchada. Vio como aquel hombre sin ningún tipo de moral violaba a su hermana. Lo vio manoseándola sin piedad, observó como la tocaba y como sus dedos se hundían en su cuerpo haciendo que la pequeña gritara más. Vio como la tomaba con brusquedad y la acercaba a su regazo... lo vio... vio como aquel hombre se desabrochaba el pantalón para luego sacar su miembro y penetrar sin ningún tipo de consideración en el cuerpo de su hermana que gritó y lloró mientras él se satisfacía a sí mismo. El horror estaba escrito en su mente y lloró amargamente, sintiéndose impotente y queriendo que todo fuese solo una pesadilla.

Cuando McLaren terminó con su diversión aventó a la pequeña niña que lloraba ahogadamente entre las sabanas revueltas y sintiendo algo liquido entre las piernas. El hombre se arreglo la ropa y miró a la niña como miraría a cualquier prostituta de la calle notando el terror en su mirada. Giró su vista a Misa quien estaba todavía más aterrada al ser la observadora del ultraje de su hermana. Sonriendo con cinismo le habló a la rubia mientras los demás hombres ahí presentes miraban las cosas con diversas reacciones.

- Una zorra muy deliciosa no Misa – le dijo y la rubia le miró con el rostro aterrado – lástima que nunca llegará a mas que esta noche – y sin mediar mas apuntó su arma a ella quien llorando y apenas tratando de mirar a su hermana con las lagrimas cayendo de sus ojos solo alcanzo a decir un "Mis..."cuando el disparo resonó abriéndole un agujero en la cabeza

- ¡NOOOOO! – Misa vio caer a su hermana sin vida en la cama... el tiempo se vio en cámara lenta para ella... había perdido todo lo que amaba

No supo nada de lo que hablaban los otros, tan solo alcanzó a escuchar un "Ya es hora" y vio como McLaren se le acercaba. Sus ojos sin brillo alguno y con las lagrimas inundándolo le observaron, arma en mano y sonrisa cínica... supo que iba a morir pero el miedo a la muerte se había esfumado... ella ya estaba muerta como su familia.

- ¿Qué hará con esa chiquilla? – inquirió uno de los hombre planteándose quizás un pequeño disfrute aunque sea con esa mocosa

- Oh, mira nada mas – mencionó con falsa ternura – parece que esta ya está bastante muerta – comentó mientras la observaba – a ella la dejaremos aquí atada – ordenó tranquilamente – la quemaremos junto con esta casa – y tras decirlo aquel hombre sonrió con crueldad para asentir a modo de confirmación de sus palabras – lo siento pequeña pero la vida es una perra y no siempre tenemos lo que queremos – le dijo acariciando una mejilla de la niña rubia – nos vemos en el otro mundo... algún día – y sin más se largó del lugar justo como los demás

Dejaron escapar el gas en la cocina donde la cena de ese día había quedado y provocaron un cortocircuito en la casa. Le prendieron fuego a las cortinas y salieron rápidamente de ahí pues solo era cuestión de tiempo para que todo explotara. Y tras unos minutos de espera la casa explotó y ardió en llamas.

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El sonido del timbre anunciaba a alguien y a pesar de la hora, y teniendo cautela ante todo, el hombre se dirigió a la puerta. Miro a través de la mirilla de la puerta sin ver a nadie pero al escuchar el timbre no le quedó duda que había alguien ahí afuera. Abrió sin quitar el pasador y observó de frente para luego mirar hacia abajo. Abrió los ojos con sorpresa al ver a aquella pequeña rubia, empapada de pies a cabeza, sin zapatos y con la vista perdida en el vacío. Quitó inmediatamente el pasador y abrió por completo la puerta mirando como la pequeña siquiera se movía.

- Misa – le llamó y la niña le miro vacíamente, con los ojos enrojecidos y el semblante completamente sin emoción alguna, como si estuviese muerta

- No debe... encontrarme – y diciéndolo el cuerpo de la chica cedió dejándose caer como peso muerto frente a la puerta de aquel hombre quien angustiado alzó a la niña del suelo mientras llamaba a su esposa quien al ver lo que sucedía se llevó las manos hacia la boca en un gesto asustado

Y la pequeña niña de 9 años tan solo seguía sin moverse o decir algo... ella comprendía que ya no estaba viva.

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Notas de Autora:

Bueno, después de varios días quebrándome la cabeza para ordenar esta idea al fin aquí esta. Esta vez vemos un capitulo bastante oscuro el cual nos muestra el pasado de la segunda Kira y el porqué de su actitud contra McLaren. Me ha costado mucho desarrollar este capítulo pues he puesto a Misa durante toda la historia como alguien con algo muy personal a tratar y como vemos, eso personal es muy fuerte lo cual explica algunas cosas que han ocurrido y la manera en que ha evolucionado el personaje en la historia. Aun falta mucho por explicar pero espero que a pesar de todo que les haya gustado... mejor dicho que les haya parecido el capitulo. En el siguiente habrá más aclaración y habrá participación de los personajes que como vemos no tuvieron mayor participación que al inicio.

Espero sus comentarios, sus opiniones siempre son importantes y agradezco mucho sus reviews que tanto me animan a continuar... un saludo y cuídense

¿Me dejarían un review?... sería estupendo conocer sus opiniones ^_^

Luna Love