Death note pertenece a Tsugumi Oba y Takeshi Obata, yo solo tomo los personajes para crear la historia sin fin de lucro
Asesina y Detective
Capítulo 23: Adiós al segundo Kira
- Sayu – Misa susurró el nombre de aquella chica que parada en el umbral de la puerta la miraba con calidez y cierto deje de tristeza pero que aun así decía no odiarla
- Sayu – el señor Yagami pareció demasiado sorprendido de ver a su hija puesto que no había razones para que estuviese ahí en primer lugar
Unos quedos sollozos más atrás de la joven atrajeron la atención, una mujer de cabello corto acompañaba a la chica lo cual causó aun mas sorpresa al detective Yagami y el resto que simplemente miraban a las recién llegadas sin comprender por qué estaban ahí.
- Entonces... Light... – la señora Yagami estaba demasiado conmocionada, lo último que esperaba oír cuando llegaron a ese pasillo, en dirección a la habitación de la ex-novia de su difunto hijo, era que "él" era ese asesino
- Sachiko... ¿qué están..?
- Yo no te odio – volvió a afirmar la chica con la voz tranquila dando dos pasos adelante
- Sayu – volvió a susurrar la rubia mirándola perpleja – ¿qué haces aquí? ¿cuánto han oído de lo que hablábamos? – preguntó no sin cierto desasosiego, no sabía cómo tomar la presencia de la madre y la hermana de Light en la habitación y mucho menos sabía qué pensarían de ella según lo que habían escuchado
Aiber y Wedy observaron a la destrozada madre que intentaba contener el llanto y a la castaña que por segunda vez estaba en el lugar que no debía pero aun así enfrentaba la situación. Mello, Near y Matt la vieron avanzar hasta estar frente a la cama de la modelo y cada quien por su lado solo pensaba en cuán molesto era que ella volviera a estar en medio de una situación que no la incluía. Los demás observaron la situación con cautela... que otras personas, además de las presentes hasta antes de su aparición, se enteraran de asuntos oficiales al caso era complicado.
- ¿Qué haces aquí Sayu? – preguntó el señor Yagami recomponiéndose de la impresión inicial
- Vine a ver a Misa-Misa – contestó con tranquilidad, ya había llorado bastante a solas en su habitación por lo que se sentía un poco más fuerte para llevar la situación – y respondiendo a tu pregunta – se giró hacia Misa – escuchamos bastante de la conversación – indicó a lo que los demás se mostraron un poco incómodos con que alguien más estuviera al tanto de situaciones concernientes al caso Kira
- ¿Por qué rayos terminas en donde no debes? – mencionó Mello al escuchar a la castaña, ya se había metido en el asunto del enfrentamiento contra el psicópata de Light y ahora no solo venia a estar de nuevo en el mapa ella sino también su madre
- Cariño – la voz de la señora Yagami captó la atención de su esposo quien la miró con cierta pena pues no esperaba que la actual situación se diera – ¿es cierto? – inquirió con cierto dolor en la voz, quería creer que no era cierto nada de lo que decían.
Pero su esposo no pudo decir una palabra, la más fácil de las mentiras que podía darle no salió de sus labios haciendo que Sachiko Yagami rompiera en llanto, uno que aun trataba de ocultar.
Misa no pudo sino sentirse devastada ante el llanto de la señora Yagami. Sintió su corazón oprimirse por una fuerza invisible y pensó en su vida... en su familia. Apartó la mirada con un nudo en la garganta, no podía mirar de frente a aquella madre que lloraba. L, a su lado, observaba completamente neutro la situación, era complicado que alguien ajeno al equipo de investigación se enterara de los detalles sobre Kira y en especial los allegados de aquel asesino pero parecía que las situaciones se prestaban para que eso sucediera aunque no lo consideraran.
- Señora Yagami – susurró quedamente la rubia sin atreverse a mirar a nadie más que sus manos en su regazo
- Misa-Misa – le llamó la castaña por lo que la rubia levantó la mirada hacia la chica que tranquila se acercó más y más hasta estar de frente – yo no te culpo... mi hermano – hizo una pausa en la cual bajó levemente la mirada – mi hermano... él fue quien se condenó con sus actos – afirmó lo más firme que podía
- Sayu – el señor Yagami se sorprendió de aquellas palabras viniendo de su hija
- Papá, no culpes a Misa-Misa por eso. ¡Ella no tuvo la culpa de lo que mi hermano se volvió! – le dijo lo más firme que pudo dejando un poco de tensión en el ambiente ya que el resto miraba a padre e hija esperando la reacción
El silencio y la tensión eran palpables y los presentes, con sus reacciones, mantenían un silencio total mientras los directamente involucrados seguían sin decir una sola palabra. L miraba todo con la misma expresión monótona mientras que Misa no sabía que pensar o sentir con la actual situación, sin querer se había convertido en la manzana de discordia que ahora parecía enfrentar a padre e hija.
- Sayu, esta situación no es algo con lo que debas lidiar – comentó con voz seria y firme
- Mi hermano se volvió un asesino pero no por culpa de Misa-Misa – reclamó la castaña mirando a su padre – Light… Light ya ni siquiera era el mismo y tu lo viste papá – le dijo con la voz llena de tristeza
Otro silencio inundó la habitación y esta vez la tensión había disminuido para darle paso a la pesadumbre. Near y Mello observaron a padre e hija por igual mientras Matt, en aptitud relajada, simplemente se cruzó de brazos observando el panorama. Sayu no sabía cómo hacérselo ver a su padre pero tenía en claro sus ideales y pensamientos al respecto y estaba clara que Light ya no era el mismo desde mucho antes.
- Misa-Misa no merece que le culpen de todo… Light simplemente cambió – la castaña se giró a ver a Misa acercándose – por esa razón yo no la odio… y la perdono – mencionó con un par de lágrimas cayendo por sus mejillas
Misa por su parte le miró con algo de sorpresa, sin poder terminar de creer tales palabras. Negó un poco con la cabeza y sonrió con cierta ironía hacia sí misma. Rem por su parte veía las expresiones de Misa con atención mientras el resto de humanos en aquella habitación parecían debatirse en ¿qué hacer o decir? Al final L se movió un poco de su sitio aunque no llegó a decir nada en realidad.
- No puedes perdonarme… no deberías hacerlo – mencionó la rubia con la voz un poco sombría y sin levantar en un inicio la mirada – no deberías perdonarme – le dijo con un tono más serio mirándola algo cohibida
- Eso es algo que yo elijo – Sayu sonrió un poco, sabía que tal vez su perdón no era suficiente pero esperaba que al menos eso le demostrara al resto que podía haber perdón para ella de alguna forma – yo te perdono. Sé que no comprendo muchas cosas que han sucedido pero yo no te juzgo, tu vida no fue fácil y tampoco pretendo darte mi lastima… pero en tu lugar muchos habrían hecho lo que hiciste para obtener justicia – mencionó la castaña comenzando a sentir un poco de pesar por la situación
- Eso no justifica nada, con el tiempo te darás cuenta de ello – murmuró sin evitar sentirse bastante mal al respecto.
- ¿Y tú muerte significará algo? – el resto volvió a ver a Sachiko sin lograr terminar de comprender la situación que se estaba desarrollando – ¿Qué esperas que pase al respecto? ¿Cambiará algo con tu muerte acaso? – indicó la mujer mirándole con severidad pese a las lágrimas que aun derramaba.
- Es lo mejor para todos, muerta seré un problema menos para este mundo – Misa desvió la mirada, no soportaba ver aquellos ojos llenos de lágrimas pues le era muy parecidos a lo que vio por última vez en su madre antes de dejarla morir en aquella casa, su hogar.
- ¡Ese no es el punto Misa- Misa! – exclamó Matsuda de forma impulsiva – ¡nada se resuelve por el camino fácil! Morir no es una solución – le dice con convicción en la voz pero Misa ni siquiera miró de frente a nadie, mantuvo su mirada en sus manos mientras el detective terminaba de hablar
- ¿Y que otro destino aparte de la muerte es el que me espera? – cuestionó – además ya resolví los asuntos pendientes que tenía y ya no me queda más – sentenció sombríamente. Tenía muy en claro su situación pese a lo que todos le dijeran, ella ya había cumplido su promesa y podía estar en paz aunque le tocara morir por dictamen de un tribunal.
- ¿Y qué hay de Kana Idachi? ¿Ella acaso no es importante? – insistió un poco más el joven detective de la APN observando como la chica pareció reaccionar ante el nombre
- Yo… ya le di suficientes problemas… ella merece vivir su vida – mencionó no sin cierta vacilación en su tono después de todo Kana la había ayudado a sobresalir cuando pensaba que lo único que quedaba era su soledad y tristeza manchada con pesadillas que le hacían despertar gritando noche tras noche
- Aun así la harás sufrir, ella te quiere mucho según tengo entendido ¿Quieres verla sufrir en serio con tu muerte? – inquirió Aizawa con voz solemne tras escucharla
- Todos debemos morir algún día – sentenció con voz fría pero aun así esa afirmación no pareció ser lo suficientemente convincente para L
- Podrás decir lo que quieras pero tú misma no puedes creerlo – Matt encogió los hombros de manera despreocupada mientras los demás solo le dedicaban una mirada
- Eso no me importa… no importa ya nada, obtuve lo que quería y acepto sus consecuencias. No voy a ser una molestia para nadie y menos para ella – Misa suspiró cansada y un poco triste sin querer mirar de frente a nadie – esa es mi decisión aunque no les parezca
- ¿Entonces quieres morir realmente? – Rem de verdad no parecía a gusto con la idea pero quería asegurarse de ello y al ver el asentimiento de Misa solo se sintió confusa por su pensamiento
- Tu puedes matarme Rem. Si nadie quiere juzgarme tú lo harás entonces –mencionó con la voz apagada y una falsa sonrisa mientras el resto solo miró a la shinigami, consientes que esa petición no la podían impedir si el ente de la muerte obedecía pero el gesto estoico y sin signo de emoción de la shinigami no dejaba a sospecha sus intenciones.
Sayu y Sachiko no comprendían que pasaba. ¿Quién era el tal Rem del que hablaban? Por su parte L miró directo a la shinigami sin saber que haría, ¿Acaso iba a obedecer esa petición?
- Me parece que estas tomando demasiado a la ligera lo que está ocurriendo – indica L con su típico tono monótono aunque la rubia no parecía querer mirarle
- Más bien ya lo pensé demasiado durante mucho tiempo – murmuró con un tono frío
- Si eso decides entonces puedo obedecer aunque este en desacuerdo – afirmó la shinigami haciendo que voltearan a verla – recuerdas lo que te dije de las reglas de la death note – inquirió y la rubia asintió sin mirarle
- No hay cielo o infierno para quien use la libreta – recitó lo que una vez le dijo la shinigami, en aquel entonces se asustó de ello pues eso significaba, para su creencia, que jamás estaría con sus padres de nuevo aunque después de un tiempo aquello no le preocupó más en absoluto
- Así es. Si en verdad te sientes lista para la muerte será tu decisión –
- ¡Alto, no pueden hacer eso! – exclamó Matsuda sabiendo que aquello era demasiado y no podían intervenir
Misa solo sonrió, una sonrisa que en verdad no llegaba a ocultar su propio estado de ánimo en general. Los pensamientos se le revolvían a cada momento pero tenía claro muchos puntos de su vida y su situación como para dejar que los sentimentalismos se interpusieran en medio.
- Supongo que es una lástima tu decisión entonces – L se alejó un poco haciendo que Misa le observara. ¿Tan pronto se daba por vencido o dejaba de importarle su vida? La verdad no sabía que pensar realmente pero parecía que era muy cierto todo eso, que tal vez junto a L no podría estar aun si pudiera elegir quedarse a su lado.
Las miradas se dirigieron a L quien parecía tan normal como siempre aunque muy en el fondo el pelinegro solo pensaba en lo que haría si pudiera evitar el asunto pero si la shinigami había accedido ya era demasiado tarde hasta para poder hacer más. Para los jóvenes sucesores una cosa era clara, esa mujer importaba para L. Era algo estúpido hasta cierto punto pero no podían evitar pensarlo de esa forma. ¿Por qué otro motivo haría tanto solo porque ella viviera? ¿Por qué parecía preocuparle en sobremanera ese hecho? Muerta ella los dos Kiras habrían pagado por sus crimines en una visión poco ortodoxa pero aceptable de cierta forma.
- Bueno, no hay más por decir del hecho entonces. Si esa decisión se ha tomado no tenemos más compromiso que la simple documentación sobre la muerte del segundo Kira – menciona tomando de sorpresa a todos los presentes y más aun a Watari por todo lo que implicaba aquello tras conocer mejor que nadie los sentimientos del detective, le parecía muy extraño que accediera de esa manera – aunque antes deberías ver a Kana por última vez – declaró con un tono monótono mientras salía de aquel lugar a paso lento y arrastrando los pies, como era su costumbre.
- Pero Ryuuzaki – Matsuda intentó en vano decir algo más porque el detective simplemente salió con toda la tranquilidad del mundo o eso es lo que aparentaba.
Los sucesores solo observaron la situación y simplemente guardaron silencio mientras su mentor se perdía en el pasillo. Las cosas quedaron tan tensas en el ambiente que parecía que podía cortarse con un cuchillo. Misa nunca espero esa acción de su parte realmente.
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Fuera de aquella habitación, y de la vista del resto, L por fin sintió que podía pensar en paz. No estaba seguro si lo que hizo dio pie a dejarla morir pero no soportaba más estar con todos dentro observando. Era la primera vez que se sentía sofocado por una situación en concreto. Siempre había estado entre ambientes hostiles, llenos de misterios y acertijos que le gustaba resolver. Los casos en los que se involucraba eran en verdad por su gusto personal de probar que podía hacer lo que otros no. Una situación algo egocéntrica de cierto modo pero que era lo que más conocía y sabía hacer pero entonces llego el caso Kira y todo cambio de cierta forma. Un misterio, un enigma que nadie pudo descifrar. Muertes que parecían no tener lógica o sentido razonable y lo único en común que tenían era que todas las muertes eran ataques al corazón como si estas estuviesen siendo sistematizadas aunque sonara imposible pero a medida que el caso fue avanzando descubrió su poder, el poder de Kira y aunque le costó un poco llegó a comprender de donde venía ese poder tan grande que parecía que solo un dios podía tener y así era. Ahora que todo había concluido tal parecía que no solo le había generado tantos problemas por la dificultad del caso en sí, aparte de eso se había visto involucrado de una manera que jamás pensó llegara a suceder. Misa Amane lo cambió todo para él… y ahora ella perdería su vida aunque esta haya sido salvada por el afecto de un dios de la muerte.
- Me pregunto si realmente sé lo que estoy haciendo en este momento – se cuestionó sin comprender del todo sus pensamientos… en verdad esa mujer se había metido muy hondo en su mente y en su corazón aunque esto pareciera casi imposible.
Siguió avanzando por aquellos pasillos hasta alejarse lo suficiente. Tal vez había cometido un error, más bien dos, pero de cierta forma no se arrepentía tanto de uno de ellos ya que por primera vez había conocido una parte de sí mismo que simplemente paso su vida haciendo a un lado. Ahora todo lo que quedaba era que la decisión de Misa Amane acabara con su vida.
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Kana llegó en el vuelo de las 4:30 pm a Kanto. Estaba nerviosa, angustiada de cierta forma. Llevaba ropa normal para pasar desapercibida por el resto pues ya le habían explicado la situación y como la mayoría de reporteros estaba tratando de conseguir una exclusiva sobre el incidente en el que se había visto involucrada Misa Amane. Pensar en ella le hacía sentir una sensación de vacío en su ser. Una chica a la que había ayudado y cuidado después de una terrible tragedia y ahora verse involucrada en otra situación tan horrible seguro la tenían muy afectada. Esperaba que aún no fuera tarde para volver a salvarla de la oscuridad en que una vez había caído. Aunque esta vez no era alguien tan ligado a su vínculo familiar, esta vez había perdido a otra persona importante según tenía entendido ya que era su novio.
- Misa – murmuró justo antes de tomar el primer taxi que la llevara al hospital donde se encontraba la modelo
El recorrido casi le resultaba eterno pero al final cuando llegó solo trató de no mostrarse tan preocupada o de lo contrario podía complicar las cosas para Misa y eso era lo que menos quería.
En cuanto entró en el lugar vio a un hombre que parecía esperarla y dudosa fue encaminándose. No se equivocó. El hombre la saludó amablemente y de forma cálida para después encaminarla a la habitación de la modelo mientras ella le consultaba ciertas cosas que él le fue respondiendo con la mayor calma del mundo lo cual de cierto modo le dio seguridad en que al menos estaba fuera de peligro aunque eso no significara que no estuviese siendo afectada por toda esa situación.
Al llegar al lugar simplemente le miró con calma para después dejarla sola frente a la puerta dándole la completa privacidad que necesitaba. Suspiró y abrió la puerta de una vez para acabar con sus propias dudas respecto a ella.
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- En verdad es necesario estar preocupándose tanto por todo esto – Mello como siempre tenía presente ese tono de hastío al hablar y Matt simplemente le sonrió con calma mientras negaba ligeramente y volvía a centrarse en su videojuego.
- Es extraño lo que ha pasado, supongo que eso tiene peso más si es L de quien hablamos – comentó de forma relajada sin mirar a nadie.
- Si pero es que no puedo tolerarlo. ¿Qué demonios le hizo esa mujer a L para que se porte así? – preguntó con hastío y molestia. Su mentor estaba actuando así por ella y eso no tenía sentido en absoluto. Nunca esperó ver el día en que su mentor actuara de manera tan extraña por una mujer.
Near apenas les prestaba atención, realmente Mello estaba haciendo un escándalo por una pequeñez. Si su mentor L tenía algún tipo de relación con esa mujer entonces era su problema.
Siguió armando su rompecabezas blanco mientras de vez en cuando observaba hacia la puerta. Se preguntaba qué haría al final de cuentas esa mujer. Estaba claro que quería morir aunque sus probabilidades para cumplirlo eran algo dudosas pues la mente de las personas trabajaba de maneras muy distintas y eso lo sabía muy bien. Se tomó un mechón de cabello mientras analizaba las opciones que había al respecto. Ciertamente no eran tan malas si se pensaba fríamente la situación. El segundo Kira moriría sin más y el caso estaría del todo resuelto aunque entendía algo de todo eso… esa no era la forma de trabajar realmente puesto que no se necesitaban de sacrificios tan extremos para resolver un caso.
- Oye Near, ¿Tu qué opinas de todo esto? – mencionó Matt de forma tranquila observando como el albino se quedaba silente y sin moverse como si no le hubiese escuchado en absoluto, tanto así que Matt pensó que no diría nada
- No es algo que nos compete. Es una decisión muy personal de ella y por tanto también L dejó que se decidiera de esta manera – afirmó con tono serio y calmado. No había más que discutir al respecto. Eso era lo que ellos querían así que solo restaba aceptar y rápidamente ignorar el asunto sin mas
- Sí que eres frio – Matt sonrió un poco y siguió con su juego. No tenía caso seguir diciendo algo más, lo único que conseguiría es que Mello siguiera más molesto de lo que estaba y que Near le ignorara por completo.
Suspiró internamente. Seguro que dentro de un par de horas esa chica moriría de un paro cardiaco y con ello el caso Kira estaría definitivamente terminado.
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Lo que fue una larga espera para el resto de los miembros de la investigación había llegado a su fin. Cuando vieron salir a Kana supieron que ya todo estaba hecho así que solo sería cuestión de tiempo para que la shinigami escribiera el nombre de Misa Amane en la libreta y esta muriera, dando fin así al caso Kira. De manera especial los miembros de la policía japonesa veían a L esperando alguna reacción pero el joven se encontraba absorto mientras comía algunos dulces como era la costumbre del excéntrico detective. No podían llegar a saber lo que verdaderamente pensaba pero tampoco querían preguntar ya que rara vez llegaba a contestar algo sobre eso. Un poco resignados solo esperaban el momento en que todo terminara y la cosas por fin pudieran ser dejadas de lado para pasar la página de un caso que realmente había sido sin precedentes.
El ambiente se ponía ciertamente incomodo, no tenían mucha idea de que sucedería en ese momento y no fue hasta que la shinigami apareció que todos se pusieron atentos a lo que sucedería.
- Rem – Matsuda miró con cierta incógnita a la shinigami al igual que los demás. Ya veían venir la situación que se daría pero ciertamente era un momento de tensión sin importar nada
- Misa quiere hablar con L – le dice con una voz monótona y fría
El resto miró a L con atención y algo de incertidumbre por esa petición de parte de la rubia. Era por demás extraño pero simplemente pensaban que se trataba de algo referente a una última voluntad. Por su parte el detective dejó a medias su bocado de pastel cuando escuchó aquello y simplemente miró sin ningún rastro de emoción a la shinigami que igual sostenía su mirada de una manera casi sombría.
Sin decir una palabra dejó el tenedor por un lado y se puso de pie en su típica posición desgarbada mientras comenzaba a caminar directo a la puerta. Nadie estaba seguro de preguntar nada así que solamente le observaron salir preguntándose ¿qué sucedería?
La shinigami solo se quedó observando mientras se iba. Lo que sea que quería hablar con él no lo sabía pero no iba a permitir que la chica muriera aunque ese fuera su deseo.
Por su parte L simplemente se dirigió hacia la habitación de la rubia con su típico caminar. Tenía varias cosas en mente pero no podía sacar conclusiones aún sino hasta haber hablado por última vez con el segundo Kira. De alguna forma sentía que tal vez sería la última vez que la vería y por algún motivo eso le desagradaba mucho aunque era algo que no se podía evitar.
Al llegar a la habitación entró sin pensarlo demasiado, si las cosas iban a pasar de cualquier modo no tenía caso querer atrasarlas. La rubia giró la mirada hacia la puerta viéndole y el silencio se hizo presente mientras el detective se acercaba a la camilla.
Misa solo le miraba sintiendo algo de tristeza en su ser, debía decirle algo importante a L antes que nada y eso cambiaría muchas cosas ya que la visita de su antigua manager y amiga cambiaba todo panorama que tuviera en mente.
- Creo que sabes porque estás aquí L – indica y suspira con un poco de pesadez – ya he hablado con Kana – la chica sonrió un poco antes de continuar – tengo que decir que eso me ha ayudado a tomar una decisión más – le dice y mira al detective – espero que puedas entender lo que voy a pedir pues creo que será todo lo que quede al final de todo esto – mencionó mientras el detective la mira de forma atenta, y sin variar su gesto de siempre, a la rubia que ahora parecía mostrarse algo diferente de antes cuando dijo que moriría
- De acuerdo, estoy dispuesto a escuchar lo que quieras decirme – indicó con calma al respecto y mirándole con su expresión de siempre
Misa se tomó un momento para ordenar bien sus ideas por completo y expresar lo que había decidido. Aquello era algo que no estaba por completo en sus planes pero era lo mejor que se le ocurría aunque no estaba segura de todas las consecuencias de su decisión. Soltó un ligero suspiro antes de empezar, Rem seguro llegaría dentro de un momento ya que le había dicho que volviera aunque quería algo de tiempo a solas con L.
- Yo… voy a renunciar a la propiedad de la libreta – afirmó de forma clara y con voz firme haciendo que el detective le mirara fijamente.
Hubo un silencio que no se podía definir como cómodo o incómodo. Parecía que ninguno quería decir lo que de verdad pensaban al respecto sobre lo que había dicho hasta que Misa volvió a hablar nuevamente
- Dejaré de ser Kira para siempre – indica con un tono serio – ya no habrá mas razones para temer al poder de la death note – le dice sin mirarlo, más bien de una forma pensativa al respecto
- Entonces esa es tu nueva decisión – inquirió L con su tono monótono de siempre, sin dejar de mirarla fijamente
- Sí, eso es lo que he decidido – afirma con seguridad – sabes lo que eso significa ¿cierto? – pregunta mirándolo de nuevo a los ojos
- Ahora puedo comprenderlo mejor que al principio – le dice sin apartar su mirada oscura de ella
- En cuanto renuncie a la death note yo perderé mis recuerdos. Todo lo que hice siendo Kira será solo algo que jamás existió para mí – suspiró un poco antes de continuar – incluso perdería todo recuerdo importante que haya pasado en toda la investigación mientras tenía el control de la libreta. Ninguno de ustedes dejará de saber la verdad, yo seré la única que ya no sabrá que sucedió en realidad y tal vez sea mejor de ese modo – le dice para después mirar sus manos con cierta tristeza – quiero… quiero olvidar todo para no ser una amenaza además – hizo un corto silencio al pensar en lo que sucedió hacia un rato – creo que debería estar a su lado mientras pueda – afirma sonriendo levemente
- Te refieres a Kana Idachi – inquiere L al escuchar esas palabras
- Si, quiero permanecer con ella aunque no sé si realmente los demás quieran dejarme libre después de todo lo que pesa sobre mí no es algo sencillo – le dice con calma, algo que realmente no sentía pero que no quería que el viera
- Puede que los demás no te dejen libre, tus cargos por múltiples homicidios sin mencionar el asesinato de agentes policiales es algo que no se puede ignorar – le dice con simpleza, él tenía su decisión pero los demás seguro no dejarían las cosas así de fácil y eso lo sabía a la perfección
- Eso lo sé muy bien pero – Misa se detuvo y suspiró – pero mis crimines solo vivirán en la memoria de los demás menos en la mía al renunciar a la libreta – le dice con la mirada en sus manos – ¿Verdad que así es Rem? – menciona y la shinigami aparece en la habitación atravesando la pared
- Así es – confirma con tono sombrío de voz – el poseedor de la libreta pierde sus memorias al entregar de nuevo el cuaderno al shinigami – explica con calma – pero… es un hecho para ti que no quieres olvidar, Misa – le dice logrando la sorpresa de la chica y del detective
- Eso no es…
- ¿Cierto? – inquiere la shinigami – entonces ¿por qué lo has dudado hasta este momento? – pregunta de forma neutra logrando con ello que la chica guarde silencio
L observaba lo que pasaba sin decir una palabra. Existía una tensión en el aire mientras la shinigami observaba a Misa quien no encontraba las palabras para rebatir lo que decía Rem. Luego de un momento simplemente apartó la mirada mientras sus manos se cerraban en puños.
- Esta bien… lo acepto – murmura soportando las lágrimas que se habían acumulado en sus ojos – yo… no quiero perder lo que tengo – le dice con suavidad – no quiero olvidar lo que pasó, eso sería perder lo que siento por ti – menciona mientras aprieta más sus manos
Rem miró de Misa hacia L con neutralidad, ella ya sabía cuál era el temor de Misa, ella se había enamorado de ese humano y si renunciaba a la libreta era posible que olvidara ese sentimiento al desarrollarse mientras tenía la posesión de la libreta. L también debía entender lo que suponía el renunciar a la death note pero parecía que no mostraría algún sentimiento al respecto ya que permanecía neutro
- No tengo más elección – murmuró de nuevo la chica tras permanecer en silencio por un tiempo – esto lo único que queda, si esos recuerdos se van y la libreta desaparece de este mundo las cosas serán de nuevo normales, ya no tendrían que temer al poder de Kira, todo lo que una vez creó oscuridad se desvanecerá y yo podré ir con Kana sin tener remordimientos del pasado – le dice mientras más se convence que esa era la mejor decisión después de todo había una razón más en esa decisión ya que inicialmente prefería morir para expiar el pecado que había cometido contra tantos
- Si esa es tu decisión entonces solo quedaría traer la libreta para que puedas entregarla – aclara la shinigami con un tono sombrío – y me refiero a todas las libretas que existen en este mundo, tanto la de Misa y la que perteneció a Light Yagami como la que quedó en este mundo y perteneció a Ryuk. Yo misma me encargaré de regresarlas al mundo shinigami – indica sin más, mirando fijamente a Mis
- En ese caso le pediré a Watari que las traiga – indica L con simpleza mientras buscaba su celular en el bolsillo de su pantalón
Misa solo asintió sin decir nada más. Estaba claro que no habría más vuelta atrás así que con eso todo tendría un fin. Solo quedaba esperar que todo fuera dispuesto para acabar al fin con el nombre de Kira y toda la maldad-justicia que impartió.
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La noticia de la nueva decisión lleno de muchas dudas a los demás, Matt y Mello fueron quienes hicieron evidente su sorpresa y más al enterarse de otras reglas sobre las libretas. Near por su parte solo lo escuchó como algo ocasional aunque sin mostrar su sorpresa. Más bien tenía intrigas al respecto de todos los lineamientos que pudieran existir sobre el uso de las libretas aunque para él era preferible analizar las cosas en silencio y, de darse la oportunidad, aclarar sus dudas al respecto después.
Watari por su parte fue a cumplir la misión que se le había asignado junto con Lester, Aiber y Aizawa. La nueva decisión tomó de sorpresa a todos pero tal parecía que debían confiar en el juicio de L por el momento. En cuanto llegaron al edificio donde por meses estuvieron trabajando para resolver el caso todos fueron hacia la bóveda de seguridad donde tenían resguardadas las libretas. Watari abrió sin mayores preámbulos y tomaron las tres libretas que habían recuperado luego de la confrontación para después ir de regreso al hospital.
- Y pensar que algo tan simple como esto pueda matar – menciona Lester al tener por primer vez el cuaderno en sus manos
- Sin duda es algo impensable de no haberlo presenciado – comenta Aizawa ante la expresión del agente a su lado
- En todo caso creo que ya podremos deshacernos de esto – les dice de forma tranquila Aiber guardando los cuadernos en un portafolios mientras Watari volvía a cerrar la bóveda de seguridad
- Ya está todo listo, debemos volver con L – mencionó el hombre mayor tras volver con ellos, quienes asintieron sin más para salir del edificio y regresar.
El camino de regreso fue silencioso pero aun había muchas dudas al respecto aunque nadie las exteriorizaba por el simple motivo que ninguno tenía la respuesta a ello. Parecía que había llegado el momento de darle un final definitivo a todo pero tenían muchas incertidumbres, sobretodo ante la orden que habían recibido.
Un tiempo después los cuatro hombres volvieron al hospital y se dirigieron sin preámbulos hacia aquella habitación en la que habían permanecido desde que Amane Misa fue ingresada. En los pasillos notaron a algunos miembros del equipo pero no preguntaron nada ya que Watari los dirigió hasta donde L se encontraba.
- Bien, creo que tenemos todo listo – afirmó el detective al verlos llegar. Estaba en su postura habitual mientras comía unos postres con total calma.
- Si, hemos traído las libretas como lo has pedido – indica Aiber quien le muestra el portafolios donde estaban las death note que tenían en su poder
- En ese caso las llevaremos con la shinigami y Amane – afirma con total calma
- ¿Es seguro hacer eso? – inquiere Lester un tanto preocupado porque el segundo Kira tuviera acceso de nuevo a la libreta
- Es necesario en este punto. Les explicaré todo después – fue lo único que dijo el detective antes de levantarse de su asiento – los chicos están con Amane en este momento. Fue movida a otra habitación y el pasillo está siendo vigilado por los miembros de la fuerza especial – indica con calma mientras mira a los cuatro presentes delante de él
- Bien, entonces supongo que vamos con la señorita Amane – le dice con una sonrisa Watari mientras observa con detenimiento las acciones del detective
- Si, así es – confirma con su tono de voz neutral – andando – es lo único que dice antes de encaminarse a la puerta para poder salir y dirigirse de una vez con ella, el segundo Kira, Misa Amane
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- Rem… ¿estas molesta conmigo? – pregunta la chica rubia mientras descansa tranquilamente acostada en la camilla
- Puede ser – comentó vagamente el dios de la muerte mientras le veía fijamente – ponerte a merced de ellos ya de por sí es demasiado – afirma con su tono sombrío
- Lo siento, en verdad – suspiró con calma
Los tres jóvenes sucesores solo la escucharon en silencio, parecía que para ella solo estaba la shinigami a su lado aunque igual era preferible pues ninguno tenía un tema de conversación para con la chica.
- Rem… después de esto… ¿te veré algún día? – suspira y luego ríe un poco para sí misma – aunque quizás no sea posible. No hay cielo o infierno para quien usa la libreta después de todo – menciona con tono solemne aquellas palabras que una vez le dijera la shinigami
- ¿Te asusta ese hecho? – inquiere luego de un momento en silencio
- Más bien me inquieta – contesta mirando a la nada
- El momento llegará tarde o temprano pero igual yo seré quien escriba tu nombre en mi libreta – mencionó vagamente haciendo que la chica sonriera
Antes que pudiera decir algo más la puerta se abrió y Misa observó a L quien entró sin mayores ceremonias a la habitación ante la mirada expectante de sus sucesores y los agentes que detrás de él observaron lo que sucedería a continuación.
La shinigami por su parte observó a L con detenimiento mientras aquel hombre que siempre estaba detrás de él llevaba consigo el portafolios donde estaban las death note que Misa le había pedido al detective.
- Tal como prometí, aquí están las libretas – indicó el detective mientras Misa asiente.
- Entonces… empecemos – suspira antes de tomar una a una las libretas. Sería la última vez que ella tocaría esos cuadernos.
Desde el pasillo todos estaban bastante alerta mientras la chica tomaba las libretas, ninguno descartaba la idea que ella tal vez decidiera escapar matando a todos pero por el contrario Misa solo las contemplaba como si aún no estuviera segura de lo que haría realmente. Lo estaba dudando.
- Rem… ¿estas segura de lo que me hablaste antes? – inquiere la chica mientras la shinigami le mira, ya sabía cuál era su duda
- No del todo pero es lo que pude averiguar – le dice con su tono sombrío a la modelo que solo sintió inseguridad pero aun así no tenia de otra… debía hacerlo
- ¿De qué están hablando? – mencionó Lidner quien escuchaba todo desde fuera
- A partir de este momento Kira desaparecerá – acotó la modelo con tono serio aunque aún tenía dudas en lo que haría, apenas le había dado tiempo a Rem de averiguar algunas cosas para hacer lo que tenía en mente
- ¿Acaso vas a escribir tu nombre por ti misma? – menciona Matsuda no sin cierta sorpresa y alarma
- No – responde con simpleza y miró al joven detective con calma – voy a renunciar y devolver estas libretas – afirma seriamente
- ¿Renunciar… y devolver? – menciona sin terminar de entender a que se refería con eso la chica
- Así es. Voy a devolver esta libreta a Rem así como también entregar las demás para que sean devueltas al mundo shinigami. De esa manera ya no existirá este poder y todo volverá a la normalidad – responde de forma solemne mientras Rem observa todo en silencio
- ¿Qué? – Matsuda estaba muy confundido al escuchar sobre eso y miraba a Misa y a la shinigami con muchas dudas al respecto pero sin decirlas
- ¿Y qué pasará al hacerlo? – pregunta seriamente Soichiro pues no estaba claro lo qué sucedería luego que Amane hiciera eso
- El propietario de la libreta perderá sus recuerdos relacionados a ese cuaderno – comentó de forma distante el chico albino quien llamó la atención de los presentes.
- ¿Eso es cierto? – inquiere casi sin creerlo
- Así es, cuando un humano propietario de la libreta renuncia a ella todos sus recuerdos relacionados a la misma se borran – afirma el ente de la muerte con tono sombrío – eso es precisamente lo que Light Yagami hizo una vez para librarse de las sospechas de L – menciona la shinigami haciéndole recordar al señor Yagami el hecho.
- Pero entonces eso significa que aunque Misa siga con vida no recordará nada de los crímenes que cometió usando la death note – razonó Matsuda quien a pesar de todo en el fondo sentía un poco de alegría a pesar de conocer todos los hechos
- Sí, eso sucedería – afirma L – aunque nosotros sepamos la verdad no podríamos juzgar los crímenes en alguien que ni siquiera es consiente de haberlos cometido de alguna forma
- Eso no quita el peso de la culpa – tajó Aizawa con seriedad al respecto aunque si lo veían de otro punto de vista lo que L decía era cierto, sería algo infructuoso juzgar de esa manera. Sería como juzgar a alguien con demencia.
Se hizo un momento de silencio en el lugar mientras todos procesaban lo que estaba por suceder pero entonces Misa retomó la palabra de forma solemne.
- Es injusto ¿cierto? – comentó casi con ironía en su voz y una media mueca que llamó la atención de los demás – pero debo decir que he llegado a otra resolución sobre esto – afirma con un pequeño suspiro mientras la shinigami observa a la modelo
- ¿Qué estas tratando de decir? – preguntó Lester sin poder contener la duda
- A decir verdad yo no deseo olvidar – menciona sin mirar a nadie – pero son las reglas y yo debo perder estos recuerdos una vez devuelva la libreta – les dice un sin mirar a nadie
- ¿Acaso hay una forma para que no pierdas tu memoria? – inquiere Mogi sin poder encontrar una manera después de todo esos eran asuntos que estaban más allá de lo que conocían
- Bueno… no es algo seguro – mencionó con un suspiro – antes lo hablé con L pero…
- Pero yo lo haré con una condición – indica la shinigami con seriedad mientras todos vuelven su atención sobre aquel dios de la muerte
- ¿Qué clase de condición? – inquiere seriamente el señor Yagami mientras el resto esperaba escuchar sobre eso. ¿Qué podría ser lo que Rem pediría a cambio?
- Nadie puede hacerle daño a Misa – indica la shinigami con voz un tanto fría – Misa Amane dejará de ser la portadora de la death note así que ella ya no será una amenaza para nadie
- Eso no quita el hecho que ella asesinó a muchos usando ese cuaderno – acotó Soichiro con voz firme
- Esa es la condición que yo doy. De otra forma los mataré si es necesario para asegurarme que Misa no sea lastimada – dice con frialdad la shinigami logrando que todos comenzaran a temer
- Rem, no. No hagas nada de eso – le dice Misa al escuchar la fría advertencia que dio – no importa lo que pase pero no quiero que mates a nadie – le pide casi con un tono preocupado y de suplica que sorprendió a la shinigami – yo sé que lo que hice es injustificable pero no quiero que tu mueras por mi culpa – dice la chica mientras los demás observan las cosas aun con preocupación pues la amenaza era muy latente
- Independientemente de lo que has decidido yo mantengo mi palabra y eso debe bastar para ti – habló de repente L llamando la atención de todos, una razón por la cual sus sucesores parecieron un poco sorprendidos, a su manera, por es afirmación
- ¿No estarás hablando en serio? – inquiere el señor Yagami con cierta molestia en su voz
- Ya lo había dicho antes además Misa Amane ya no será una amenaza para nadie. Incluso tengo pensado mantenerla bajo vigilancia para asegurarme de cualquier imprevisto – afirma – será algo así como una libertad condicional por su apoyo para terminar de una vez con Kira – finalizó haciendo que todos se quedaran en silencio tras sus palabras
Esa afirmación por parte del detective generó diversas reacciones en los presentes pero inicialmente nadie dijo nada debido a la sorpresa ante tales palabras ya que eso significaba la libertad al segundo Kira.
- Si tu mantienes tu palabra entonces haré lo que Misa pidió antes – afirma la shinigami con un tono neutral y frio – no hay garantías en lo que haré por lo tanto quedará como tu responsabilidad si algo le pasa – amenaza la shinigami
- Está bien. Llegaremos a un acuerdo después con el resto – afirmó de forma simple y tajante por lo cual Aizawa le dirigió una mirada de molestia que él ni siquiera tomó en cuenta
- En ese caso entonces esta será la despedida – dijo la shinigami que miró a la modelo y ella por su parte le sonrió
- Algún día… cuando muera espero verte otra vez – le dice con una sonrisa llena de ternura para después quedar a disposición de Rem y el mismo L quien no iba a cambiar su decisión y lo sabía.
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Estar en un lugar como ese solo le traía recuerdos encontrados pero, a pesar de todo, se había acercado al sitio por mero respeto, no a él sino a la familia de Light Yagami. Observó la fría losa de la sepultura y solo pudo tener pensamientos muy variados al respecto.
Lanzó un suspiro y de pronto escuchó unos pasos a lo lejos que se acercaban de forma lenta. No necesitaba voltear para saber quién era el que se acercaba así que solo esperó en silencio mientras pensaba en todo lo que había pasado.
- Así que aquí es donde nos reuniríamos – menciona con calma la persona que se acercó a paso lento a la tumba de Light Yagami.
- Si… me alegra que vinieras – sonríe de forma muy tranquila aunque con algo de pesar - ¿cómo ha salido la reunión con el resto? – pregunta mirándole con cierta incomodidad
- No ha sido algo necesariamente fácil para el resto pero ya todo está solucionado por completo – afirma sin mayores detalles y de una manera tan poco emocionada sobre el tema
- Espero que el tiempo pueda dar la razón para todo esto – suspiró y observó la tumba no sin cierto conflicto de emociones
- Entonces, a partir de este momento, estas en libertad completa de hacer lo que desees – menciona de forma monótona el detective que miró la lápida al igual que la rubia – pero debo advertir que aun así serás vigilada de alguna forma por lo cual si algo llega a pasar podrás ser aprendida y juzgada sin mayor objeción – le dice en advertencia por lo cual la rubia sonríe de medio lado
- Lo sé, pero ya no deben preocuparse por mi… después de todo Misa sabe seguir las reglas – menciona con un tono algo aniñado y nombrándose en tercera persona como solía hacer en su papel de idol plástica por lo cual L le miró con una sonrisa medio enigmática y algo burlona
- Entonces ahora llevarás a cabo tus nuevos planes – menciona de manera solemne mientras la modelo asiente sin apartar su mirada al principio
- Si… creo que es lo mejor que puedo hacer por ahora – dice con un tono tranquilo aunque su mirada denotaba algo de tristeza – L… ¿recuerdas lo que te dije en el hospital? – le pregunta luego de un momento en que dudaba en decirle algo sobre eso
- Por supuesto – confirma de forma neutral
- Entonces… te prometo que cumpliré con lo que te dije – le dice con seriedad al respecto - ¿Y tú? – pregunta con cierta duda en la voz mientras espera su respuesta, la cual tardó un poco en llegar
- Aún queda tiempo para que eso llegue a suceder – contesta de forma monótona mientras la modelo sonríe un tanto inquieta – pero si… también puede ser, si es que no hay ningún cambio, que cumpla con mi parte – comenta al aire haciendo que Misa le mire con sorpresa para después sonreír tiernamente
- Tal vez no merezca esto… pero, el tiempo que quede, deseo hacer algo especial – Misa suspira y mira esa lapida fría una última vez antes de tener que marcharse – así que… supongo que este será el adiós – menciona mirando de nuevo al detective
- Si… este es el adiós definitivo al segundo Kira – afirma L con su mirada fija en ella quien con una sonrisa se acercó con algo de duda
Ni siquiera estaba segura de lo que pretendía hacer hasta que todo sucedió. Un beso suave, más un roce que otra cosa, que se terminó tan rápido como terminó. Misa sonrió divertida antes de alejarse del detective que parecía un poco confuso por la situación y luego suspiró con calma. Casi sin quererlo ella le regaló una sonrisa muy animada antes de darse la vuelta tras dirigirle unas palabras y lentamente salió del cementerio. Sus caminos ahora serían distintos pero esperaría por cumplir con su promesa con el tiempo si así L también lo quería.
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Los reportes noticiarios volvieron a ser lo cotidiano en la vida de todos, las cosas regresaban a la normalidad con lentitud y aun con algunas páginas que seguían alabando las hazañas de Kira las cosas siguieron su curso hasta que, luego de casi dos meses, el nombre del asesino poco a poco se iba convirtiendo en un rumor e incluso en un tabú para muchos. Los niveles de criminalidad se habían visto reducidos en cierto punto debido al temor a la muerte pero eso se fue despejando conforme el tiempo iba pasando.
Para los miembros de la fuerza especial realmente las cosas volvieron a la normalidad luego de la odisea que había sido lidiar con el caso Kira. Hacía solo semanas que sentían que sus vidas retomaban su rumbo de nuevo aunque no todos eran tan felices como esperaban. Matsuda miró de soslayo hacia el escritorio de su jefe con cautela, para nadie de los involucrados era indiferente que si el jefe Yagami seguía al frente en el trabajo era solo para resarcir sus propias penas luego de cómo habían terminado las cosas.
Suspiró de forma apesadumbrada atrayendo la atención de Mogi quien estaba cerca pero sin decirse nada solo intercambiaron una mirada en silencio hasta que el jefe Yagami salió junto con Aizawa.
- Aun siento un poco extraño volver al trabajo y más me sorprende que el jefe Yagami aun siga aquí luego de todo lo que pasó – Matsuda lanzó un suspiro tras decirlo mientras miraba los papeles sobre su escritorio de forma distraída
- También me resulta un poco sorprendente aunque en parte comprendo un poco la situación del jefe – comenta Mogi por su parte, de forma calmada, dejando su trabajo por un lado y prestándole atención al otro.
Para él y para el resto había un sentimiento de culpa en el jefe Yagami. Su conciencia se remordía luego de descubrir en lo que se había convertido su propio hijo y nadie podría culparlo por dejar el trabajo pero aun así, para sorpresa de todos, él seguía al frente aunque en sus ojos había algo distinto pero nadie se atrevía a ponerlo en palabras.
- Me pregunto si su esposa y la pequeña Sayu han podido llevar bien las cosas luego de todo esto – el joven detective suspiró y miró con cierto pesar hacia la ventana
- Por lo que sabemos el luto será difícil de sobrellevar para la familia del jefe – le dice Mogi sin más mirando a la nada mientras pensaba en las cosas que habían sucedido en ese corto tiempo tras derrotar por fin al asesino Kira.
Todos los sucesos habían logrado generar gran impacto en todos los involucrados y no era para menos luego de la decisión que L había tomado respecto al segundo Kira. Aun se preguntaban si de verdad era lo correcto y también estaba el hecho de lo ocurrido con Misa Amane. Tal vez ya no tenía el poder de la libreta pero aun así L había afirmado que sería vigilada un tiempo y otra cosa importante fue lo que ocurrió el día que las libretas fueron devueltas a la shinigami.
- A veces me pregunto si de verdad todo esto ha ocurrido – suspira Matsuda de forma pensativa – es decir, todo es como si fuera sacado de algún libro de cuentos – menciona mirando al techo mientras meditaba un poco
- Realmente nadie creería esto si no lo viera por si mismo – menciono Mogi volviendo a retomar su trabajo mientras su compañero sólo miraba el techo de forma pensativa
- De todas formas ahora ya todo eso es parte del pasado. Las libretas ya no existen en este mundo y podemos estar a salvo de esa clase de poderes – comentó mas animado Matsuda mientras trataba de ser positivo para seguir con su trabajo. Lo mejor era no preocuparse mas de ello después de todo
Mogi sólo le dio una pequeña sonrisa y ambos retomaron lo suyo sin mas. Lo mejor era no seguir con el tema puesto que eso ya era algo que estaba solucionado. Al desparecer las libretas nadie mas podría tener el poder de Kira así que todo seguiría con su curso normal después de todo, según Rem, no era muy común que los shinigamis arrojaran sus libretas al mundo humano… ese hecho era mas bien un capricho personal de muy pocos como Ryuk.
- Me pregunto que estarán haciendo ahora L y Misa-Misa – comentó de improviso el joven detective mientras pensaba en ellos
- Lo mas probable es que regresaran a sus vidas cotidianas – respondió a su lado Mogi casi de forma automática
- Me gustaría un día volverles a ver – afirma con un ligero suspiro mientras el otro sólo asiente en silencio pues tal vez era probable que nunca mas les fueran a ver, al menos a L quien seguro seguiría con su trabajo a la sombra y sin mostrarse ante nadie más.
El silencio les acompañó mientras cada uno se dedicaba a su trabajo. De ahí en mas esperaban tener una normalidad en sus vidas y tratarían de hacer lo necesario para mantener el orden y la justicia como siempre había sido hasta el famosos caso Kira.
Lejos de ahí el detective excéntrico iba rumbo al avión privado en el cual volaría de regreso a Inglaterra. Los agentes a cargo de sus sucesores ya estaban dentro al igual que los chicos. Hacía poco había terminado todo tramite restante que tuviera que hacer antes de abandonar Japón así que habia llegado el momento de la partida. Habló una última vez con los miembros de la policía japonesa a través de su medio usual de comunicación y con un tono monótono agradeció la cooperación de los involucrados en el caso. No hubo mayores acciones de por medio y fue un muy corto tiempo el que dedicó para esa pequeña conferencia en línea con ellos. Realmente no importaba lo que opinara el resto puesto que al final el resultado era el que se había buscado desde el inicio, detener a Kira. Tal vez lo único en lo que no pudo cumplir era en llevarlo ante la justicia pero de igual forma ya había pagado por todos sus crímenes con su propia vida.
Subió al avión sin más mientras cada uno de los presentes se mantenía ocupados en sus propios asuntos y algunos le dedicaron una mirada. Ahora que todo había terminado quedaba una sensación de alivio y en algunos quedaron dudas que preferían dejarlas en el silencio puesto que ya L había dejado en claro sus decisiones.
Poco tiempo después el avión despegó y la calma se hizo presente. Cada quien guardaba sus pensamientos para si mismo y en cuanto a detective miraba absorto la ventana mientras tomaba un café dulce. Algunas cosas rondaban por su mente pero no quería pensar en ellas por el momento. Tenía tiempo suficiente para saber que hacer y ordenar todo dentro de su cabeza.
- Tendré el tiempo necesario para pensar claramente sobre esto – se convencía a sí mismo sin querer darle tantas vueltas a ciertas palabras en su mentepor el momento.
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Un año después
El ambiente era bastante frío en la ciudad, la vida agitada se sucedía sin mayores problemas. Todo había vuelto a la normalidad con el tiempo que había transcurrido desde que el afamado caso Kira se había desatado y el temor se hizo presente. Muchos seguían hablando en algunos foros de internet sobre aquel que fue llamado el justiciero, el asesino de criminales y para un pequeño grupo casi había sido un Dios.
Había tantas opiniones divididas también porque muchos recordaban las horribles muertes que hubo no sólo de criminales sino de miembros policiales que investigaban pero nada trascendía mas allá de las pantallas… y por otro lado había quienes simplemente ya trataban el tema como una leyenda urbana o un cuento.
Ciertamente aunque se hablaba de ello de alguna forma ya era algo que se trataba de manera mas simple y sencilla.
Los miembros del antiguo equipo de investigación del caso Kira ahora tenían unas vidas ajetreadas pero sin mayores temores de por medio como los habían tenido hacia un año. Muchos decidieron reconciliar su vida como el señor Yagami quien trataba con todas sus fuerzas mantener su familia unida después de lo ocurrido. Había sido un año difícil, y aun lo era, pero seguían adelante, recordando a su hijo de la mejor manera que podían a pesar de la verdad que pesaba en él.
El resto igualmente paso tiempo con sus familiares, tratando de mantener cercanía y al mismo tiempo agradeciendo el estar vivos tras todo lo que enfrentaron. El caso en que se habían visto involucrados les cambió de muchas maneras y esperaban seguir haciendo lo correcto, valorando cada momento que tenían y avanzando sin olvidar las cosas importantes.
Lejos del ruido de la ciudad había alguien que se mantenía de pie delante de una tumba en el cementerio de la ciudad. Llevaba ahí quien sabe cuanto tiempo, realmente no prestaba atención a ello pues estaba muy absorto en sus pensamientos al ver el nombre en la lápida. Tantos recuerdos en su memoria y aun así parecía que era mentira todo lo ocurrido. Sus ropas negras denotaban el luto que llevaba en su ser pero no precisamente por la persona que descansaba en aquella tumba. Su luto venia de alguien más, alguien a quien hacia poco mas de tres semanas tuvo que despedir…
Soltó un leve suspiro y comenzó a sentir que tal vez era un error estar ahí, quizás después de todo no llegaría la persona que esperaba. Su rostro mostró una mueca un tanto resignada y estuvo a punto de irse cuando escuchó pasos acercarse.
De alguna manera se puso en alerta y cuando los pasos se detuvieron cerca hubo un momento en que dudo en volver su vista hacia aquella persona que en silencio le observó sin decir nada.
- Realmente has venido – murmuró la chica girando su mirada de la lapida hacia el otro sujeto ahí presente
- Parece que al final si he cumplido en este encuentro – afirma por su parte el otro quien lo decía con una voz tranquila y bastante monótona mientras observaba a la rubia vestida de negro – ¿aun llevas el luto? – inquiere de forma bastante ocasional
- Si… después de todo fue hace poco tiempo que tuve que decir adiós a un ser querido de nuevo – indica con una leve sonrisa mientras mira al pelinegro que durante tanto tiempo estuvo en sus pensamientos – Y por lo visto tú no has cambiado en nada – le dice ampliando un poco su sonrisa al verle tal cual lo recordaba
- Es mi forma de ser después de todo – comentó sin más dejando ver una media sonrisa hacia ella
Se sumieron en el silencio por un momento y luego la rubia lanzó un suspiro, como si tratara de tranquilizarse. Le miró con atención y volvió a sonreír.
- Me alegro de verte de nuevo L – le dice sin mas la chica – la verdad es que tenía dudas. Creí que no vendrías al fin de cuentas… al igual que pensé que las cosas cambiarían – menciona lo último mas como un susurro
- A decir verdad no tenia planeado venir – afirma logrando que la rubia se sintiera inquieta y algo decepcionada – pero me he dado cuenta que llevo esperando este encuentro para comprobar algo – sigue diciendo, haciendo que ella le miré confusa
- ¿Qué es lo que querías comprobar? – pregunta sin comprender lo que estaba diciendo.
L guardo silencio, mirándola de esa manera penetrante que tanto recordaba y haciéndola sentir un tanto incómoda por lo cual la rubia se inquietó aun más pero antes de siquiera reclamarle algo él retomo la palabra.
- Primero quería comprobar si realmente vendrías – comentó vagamente y de forma despreocupada – ha pasado un año, había una alta posibilidad que al final acabaras olvidándote de esto y siguieras tu vida sin más, dejando por fin todo en el pasado – indica de forma calmada y analítica
- Pero ya has visto que no es así – interrumpe la rubia cruzando sus brazos en su pecho y mirándole casi con desafío
- Eso me lleva al otro motivo por el cual vine – afirma sin inmutarse por la interrupción o el semblante de molestia de ella
- ¿Y ese es..? – pregunta dejando en el aire sus palabras.
El detective le miró con detenimiento y luego habló con esa voz tan monótona. Misa abrió sus ojos de sorpresa cuando las palabras fueron dichas y le miró bastante asombrada… ciertamente nunca esperó algo como eso y sólo algo le llegó a la mente en ese momento
- Puedes prometer algo – mencionó la rubia sin levantar la mirada de sus manos en un primer momento y luego, al volver sus ojos al pelinegro, esperó alguna respuesta de su parte
- Siempre que este en las posibilidades para ello – respondió mirándole fijamente
- Dentro de un año… ¿podemos reunirnos frente a la tumba de Light? – pidió logrando un pequeño deje de curiosidad en el detective – para entonces… tal vez las cosas sean mas claras para ambos – había dicho por lo cual L asintió en acuerdo a ello
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Notas de autora:
Bueno… decidí dejar mis comentarios para el final
Se que muchos quizás ya se han olvidado de mi o simplemente me tienen en su lista negra luego de… ¿7 años? Creo que por ahí anda el tiempo en que deje esta historia en hiatus
Creo que pedir perdón por esto es poco pero ciertamente no tuve cabeza para seguir. Entre que buscaba trabajo, conseguí uno, me mantuve ocupada de muchas formas y muchas otras cosas mas que han pasado en mi vida (y me han afectado bastante en mi salud u.u) ciertamente avanzaba muy poco. Pasaba pocos ratos en una computadora y mi cel al no ser tan bueno pues no tenia posibilidad alguna de avanzar por ese medio hasta hoy que por fin tengo un cel decente que me soporta aplicaciones de edición de texto como se debe
En fin que también la inspiración nunca llegaba en el mejor momento y por eso también apenas podía avanzar… ciertamente ha sido una odisea terminar este capitulo (casi tiro la toalla a decir verdad u.u) pero he querido darle una conclusión a la historia por lo cual me concentré tanto como me fue posible (incluso releí la historia para tomar el hilo) y al fin acá esta… el capítulo número 23 ¡al fin! T-T
Aún no es el final de la historia (si, sé que tal vez quieran matarme por no concluir ya y de paso dejarlo ahí en suspense -_-U) porque realmente aun falta un capítulo o epílogo mas bien (aun estoy indecisa y tratando de retomar todo lo que tenia planeado para la conclusión del fic) que ya mismo estoy comenzando n.n esperando que el 2021 me sea mejor para la inspiración (ya que es mentira que termine de escribir de acá al jueves -_-U) así que espero realmente poder concluir este fic tan pronto me sea posible n.n
Por otro lado, espero que realmente hayan disfrutado de este capítulo, ustedes serán quienes juzguen al final, y espero no haber alterado tanto mi forma de escribir (ya que soy consciente que después de tanto tiempo he cambiado bastante y hay muchas cosas que ahora las puedo hacer distinto a como lo era hace 7 años ) quiero conservar la esencia de este fic que a pesar de muchas fallas en algunos lados (y que ahora he notado mas al releer todo) esta hecho con gran amor pues ha sido de las historias mas largas que he llevado n.n
Creo que por ahora ya no me resta mas nada que decir y solo espero que hayan pasado una linda navidad luego de este complicado año que hemos tenido. Deseo realmente que estén bien, que tengan mucha salud y que si han perdido algún ser querido por esta pandemia pues les envío un abrazo y mis condolencias u.u espero que tengan fortaleza para aceptar lo ocurrido y que Dios les de bendición, resignación y paz para curar las heridas de la perdida que hayan sufrido u.u
Este ha sido un año muy difícil para todos y creo que sólo esperamos que todo mejore y sigamos adelante. Yo les envío un fuerte abrazo virtual a todos y espero que puedan pasar su celebración de año nuevo con sus familiares, siempre cuidándose mucho 3
Les deseo un feliz año nuevo a todos y espero que me tengan paciencia, espero no tardar 7 años en actualiza esta vez después de todo UxD
¡Nos veremos en el próximo capitulo! n.n
Luna Love
