La aborrecía. Odiaba mirarla, era tan descuidada, tan desordenada, tan poco pulcra.
Sin duda su falta de limpieza lo sacaba de sus cabales y siempre que era menester, la reprendía por ello.
"Cuatro ojos, ¿cuándo vas a limpiar como la adulta que eres?" Le preguntaba. A lo que ella simplemente reía y le contestaba algo como "Enano, tú eres el único al que le importa algo como la limpieza".
Difícil creer que con lo mucho que se molestaban, y con lo mucho que las actitudes de Hanji provocaban urticaria en Levi, podían ser amigos.
¿Amigos?
Amigos.
O eso creía el Cuerpo de Exploración , porque quizá Levi no la miraba no por odio frente a su nivel de suciedad, sino que no lo hacía para evitar sentir otras cosas.
Porque desde que el pelinegro empezó a notar que la suciedad dejaba de ser relevante cuando estaba con la castaña, decidió que tenía que evitarla en espacios privados la mayor cantidad de tiempo posible.
Si tan solo el Capitán Ackerman supiese que la Comandante Zoë estaba interesada en él desde que eran simples soldados, quizá las cosas serían distintas.
Pero, mientras eso no pasara, ella se iba a esmerar en generar climas de discusión con él hasta que de una vez por todas terminasen cediendo a sus deseos más profundos.
Porque sí, Hanji Zoë anhelaba más dormirse entre los brazos de Levi que lograr formar amistad con Sawney y Bean, incluso más que experimentar con Eren.
Solo... esperaba que tuviesen el suficiente tiempo como para que algún día pudiese darse. Ella confiaba totalmente en las habilidades de Levi y en las suyas. Incluso, temía más por el temerario de Levi que por ella. Así que tenían tiempo ¿qué malo podría pasar?
