Disclaimer: El copyright y la marca registrada del nombre y personaje de Harry Potter así como los demás nombres propios y personajes, así como todos los símbolos y elementos relacionados son propiedad de Warner y J.K Rowling pero la trama desarrollada en esta historia es mía y sin fines de lucro.

3.- Probabilidad

-¿Cuál es la probabilidad de que salgas conmigo?

-¿En este momento? Ninguna

Esas habían sido las palabras de Rose. La había conocido por casualidad, en esa remota playa del pacifico mexicano, su melena rojiza resaltaba en medio de un mar de gente que bailaba en un festival local. Ninguno de los dos buscaba conocer a alguien, sin embargo por alguna razón sus caminos se habían cruzado casualmente en el tiempo y lugar exacto.

Al principio no le había prestado mucha atención, Rose era una chica pelirroja de ojos azul en medio de un mar de gente bronceada y cabello oscuro. Lo que los había llevado a coincidir el uno con el otro era su idioma y los problemas de comunicación que Scorpious estaba teniendo con algunos vendedores locales en la playa. Rose se había acercado por casualidad y en un español intermedio le había ayudado, esa había sido la primera vez que había coincidido.

La segunda había sido en la recepción del hotel, cuando Scorpius estaba a punto de salir una expedición de aventura, la había visto cruzar el vestíbulo con un maxivestido amarillo calabaza y un enorme sombrero playero, iba sola pero parecía sumamente feliz. La había visto saludar a alguien del staff con una sonrisa radiante y una cámara fotográfica entre sus manos. El recuerdo de esa sonrisa le había durado todo el día en la mente.

La tercera vez había sido en el último día del festival local. Rose estaba demasiado entretenida sacando fotografías de la celebración que ni siquiera se había dado cuenta de su presencia. Scorpius se había acercado a saludarla con el pretexto de agradecerle por su ayuda como traductora, allí le había preguntado su nombre y le había dado el suyo. Rose había sonreído y sorpresivamente lo había invitado a tomar una bebida en un bar local. La vio pedir una bebida sin alcohol, su plática directa y sencilla sin dobles intenciones habían terminado por interesarlo aún más, por alguna razón se sentía extrañamente cómodo con ella y se sorprendió a si mismo expresándole el vacío interior que sentía. Rose lo escuchó atenta sin interrumpirlo.

-Creo-dijo con cautela-, creo que en realidad lo que estás buscando es amor.

-¿Amor?-preguntó Scorpius incrédulo.

-Sí, amor, pero no el tipo de amor que te enseña el mundo-dijo Rose mirando a la playa-. Más bien el tipo de amor de ese del que ya no se habla, un amor que te llene y te haga sentir pleno pero no porque la persona que te amé te deba algo o tenga la obligación de hacerte feliz, me refiero más bien a ese tipo de amor que se comparte, que te ayuda ser la mejor versión de ti mismo, el tipo de amor que no está basado solo en el sexo o en obtener algo de alguien.

-¿Y cómo lo encuentro?

Rose sorbió su popote pensativa antes de contestar.

-No lo se, creo que no es algo que puedas ir buscando con una lupa, más bien creo que deberías de ser tú el que te debes dejar encontrar.

Y Rose le contó su historia, Scorpius se quedó con la boca abierta. Le costaba creer que una chica tan sonriente hubiese tenido alguna vez el corazón roto, o que se hubiese sentido tan quebrantada como él.

-¿Qué te sorprende, Malfoy?-pregunto Rose divertida- ¿Qué me hayan plantado meses antes de mi boda o que tenga sentimientos humanos como tú?

-No, es solo que…

-Todos hemos tenido el corazón roto una vez-dijo Rose-, pero creo que lo importante es en como intentas salir de ese dolor, yo no quise ser más víctima y decidí hacer algo más que solo sentarme a llorar.

-¿Y qué hiciste?-pregunto Scorpius, retándola- ¿Acaso fuiste a buscar a tu ex y darle una paliza?

-Por supuesto que no- contestó Rose- aunque al principio me sentí tentada a hacerlo. La verdad es que un buen día decidí vender mi anillo de compromiso y pagar un viaje a algún lugar en donde no hubiese estado nunca. Nunca imagine que este viaje sería uno de esos "healing travels", así fue como llegue aquí ¿y tú?

Scorpius ser río, Rose le había contado la venta de su anillo como si fuese la pero rebeldía del mundo, aunque era peculiar la forma en la que ambos habían terminado en ese lugar.

-Bueno, en realidad un viejo amigo puso una noche un ticket de viaje en mi bolsillo. No sabía a donde estaba viajando hasta que me monte en el avión, pero ha sido demasiado placentero.

Así paso el día y la tarde hasta muy entrada la noche, platicando y bromeando con aquella desconocida de melena rojiza. No había sentido el tiempo pasar y eso lo intrigaba ¿Qué tenía aquella chica que lo hacía sentir tan fluido, tan natural? Por primera vez en mucho tiempo se sentía atraído a alguien pero no por una belleza externa o por un deseo de llevarla a la cama, era una atracción diferente, más pura y más cálida.

En la última noche del festival la había invitado a bailar, más de cerca podía apreciar sus ojos azules, profundos y risueños, el manto de pecas coquetas que cubrían su nariz y su cabello que bailaba al son de la brisa. La había observado discretamente bajo aquellas luces tenues y los banderines de colores, su vestido floreado y las flores tropicales en su cabello creaban una visión de la que le costaba apartar la vista. Se había sentido como un adolescente cuando colocó su mano en su cintura por primera vez, su estómago había dado un vuelco cuando ella le había sonreído y un vacío se instaló en su corazón cuando la música cesó y ella se apartó.

¿Qué demonios le pasaba?

Ambos caminaban de regreso al hotel, de vez en cuando Rose se detenía a sacar algunas fotografías de la gente, los colores y las fachadas de las casas. Scorpius seguía cavilando en sus pensamientos ese mar de sensaciones. ¿Acaso se sentía atraído por ella?

-Rose- la llamó-¿Cuál es la probabilidad de que salgas conmigo?

Rose volvió, parecía incrédula ante su pregunta

-¿En este momento? Ninguna-decreto ella con mucha seguridad.

-¿Por qué?

-Porque necesito que mi corazón sane antes de salir con alguien, y tú necesitas aclarar que es lo que en realidad quieres-dijo Rose levantando su cámara-. Aunque a decir verdad creo que eres lindo.

Scorpius se quedó sin palabras pero su labios se curvaron en una inevitable sonrisa, vio el flash de la cámara y escucho el sonido del obturador, Rose lo había fotografiado totalmente desprevenido.

-¡Buenas noches!- exclamo Rose risueña antes de echar a correr al hotel.

-¡Hey!- llamó Scorpious, pero no trato de alcanzarla, la dejo ir porque necesitaba aclarar su mente y era posible que si la veía de nuevo no podría contener las ganas que tenia de besarla. La dejaría descansar y la buscaría a la mañana siguiente, aquella chica tenía algo que lo llamaba y quería saber que era.

Caminó por un rato más sobre el malecón junto a la playa, llevaba una sonrisa bobalicona en los labios, pensaba en como ella había dicho que le parecía lindo y nisiquiera prestaba atención a las iradas coquetas que las chicas le lanzaban.

A la mañana siguiente camino a la recepción decidido a averiguar la habitación de Rose, no quería perder un segundo del día.

-Lo siento señor Malfoy-dijo el chico detrás del mostrador- La persona que busca dejo el hotel hoy en la madrugada.

Silencio y luego nada.

Se había ido.

Rose se había ido.

Notas de autor:

¡Hola!

muchas gracias por leer, ¿Que les esta pareciendo esta historia? aún nos quedan dos capítulos por delante y muchas cosas pueden pasar.

Platiquenme, ¿Que les parece esta temática? ¿Se imagina Rose y a Scorpius de esta manera?