Los personajes no me pertenecen. Son de Rumiko Takahashi. No escribo por animo de lucro.
1ª. Un ataque antes de Navidad.
.
Akane estaba sentada en la posición del loto en medio del dojo del dojo. Su mente estaba tranquila y relajada, o eso pensaba ella. Su prometido no pensaba igual.
- ¿Quieres relájate? ¡no estás para nada relajada!- ordenó de forma tajante el furioso chico. -Tenemos menos de una semana para entrenarte, te tienes que enfrentar a esas tres.
Ella perdió la paciencia, Ranma era un buen maestro, el mejor que había tenido, pero era riguroso hasta la extenuación, aunque sabía que nunca llegaría al externo de Genma.
- ¡Es muy difícil conseguir el estado que me pides! - gritó ella enfadada- ¡No lo conseguiré!. ¡Me pides mucho demasiado!.- gritó
- ¡Te pido lo que está a tu alcance! ¡No eres débil!, no eres como tus amigas. No eres una estúpida princesita que espera sin actuar al imbécil de su príncipe azul la rescate. ¡Eres una luchadora que no se rinde!
- ¡No soy como tus otras prometidas que se arrastran a tus pies! - gritó furiosa Akane- ¡Podemos dejar esto y te puedes ir con esas tres doñas perfectas! - gruñó Akane- esas tres que saben cocinar, coser y tienen el cuerpo prefecto…mientras yo… y a la chica se le escapó una lagrima.
Ranma la miró con desesperación.
Se acercó a la chica, y la miró. Le acarició la cara y le miró la frente. Akane lucia una pequeña cicatriz, tenía otra en el brazo y otra en la pierna. Con el tiempo no dejarían marcas. El chico al ver la cicatriz se enfureció. Fue durante la última encerrona con esas tres locas, la quisieron matar, Akane se defendió, pero ellas utilizaron trucos sucios y lograron herirla. Y cuando iban a darle el golpe de gracia, apareció Ranma y la rescató.
-Siempre igual, siempre me tienes que rescatar. Tal vez si sea parecida a esa princesa en espera que la rescate su príncipe azul- dijo ella llorando-siempre me tienes que salvar. Ellas tienen razón, soy una carga para ti-No comprendía a Ranma siempre la insultaba, pero si ella estaba en peligro, era capaz de todo por salvarla, ahora la estaba enseñando y no se reía de ella y la animaba, no era el Ranma que ella conocía.
Ranma la miró con tristeza.
- ¡No llores no me gusta verte llorar! No aguanto verte llorar. Me dan ganas de pegar a quien te hace llorar, incluso a mí mismo porque soy el que más te hace llorar. No eres una carga, eres mejor de lo que te piensas
Ella lo miró y siguió llorando, se sentía una inútil. Ranma cambió de táctica para que ella dejará de llorar
-Mira, lo que te enseñaré que no es difícil, al contario es muy fácil conseguir el estado de tranquilidad que debes asumir. - dijo el chico – ahora te lo demostraré, cuando me veas totalmente tranquilo, atácame como si te hubiera insultado, con todas tu fuerzas.
El chico se puso en la posición de loto y cerro los ojos, poco a poco se fue tranquilizando, hasta conseguir un estado de clama total, como su prometida no lo había visto jamás. A ella le recordó un lago tranquilo, el chico estaba en armonía con su entorno. Ella se sorprendió, alguien tan impulsivo como Ranma que estuviera tan relajado, casi pudo visualizarlo como una estatua en un templo.
Y entonces ella atacó, en ese estado el chico era un blanco seguro. Pero su patada dio al aire, se había movido y esquivado el golpe, aunque seguía sentando en el mismo sitio. Akane lo intentó todo golpes, patadas, pero el chico lo esquivaba todo sin moverse del sitio y sin abrir los ojos. De repente Akane atacó al estómago del chico, este saltó hacía atrás y se puso en posición de defensa, abrió los ojos, y la chica en ellos vio tranquilidad y serenidad. No mostraba nada. Era como enfrentarse a un robot.
Akane atacaba y el tranquilo chico esquivaba o paraba con facilidad los golpes. De golpe ella se enfureció.
- ¡Ataca!, ¡No te defiendas sólo! - gritó la chica – y atacó a Ranma furiosa. Este sólo tuvo que barrer a la chica y esta cayó al suelo. Ranma se sentó encima de ella y la inmovilizó, ella se enfureció, si era el Ranma de siempre.
- ¡Déjame pervertido! - gritó ella- ¡Suéltame! ¡Cuándo me libere…
Ranma la miró con esa mirada tranquila y sin mostrar ningún sentimiento.
-Cuando te liberes no conseguirás darme, en tu estado actual no conseguirás nada. Te dejas llevar por tu emociones y cometes errores, no piensas lo que haces, sólo actúas- dijo Ranma con un tono carente de sentimiento. El chico la dejó y saltó hacía atrás alejándose de ella.
Akane enfurecida por el trato recibido por el chico lo atacó, sacó el mazo y no consiguió nada. Es más, Ranma se lo quitó. Akane lo miró sorprendida y se dejó caer en el suelo, ese chico le había quitado su mazo, la había vencido con facilidad.
Ranma miró el mazo y volvió a ser quien era. De nuevo tenía esos ojos burlones y esa sonrisa de ególatra.
-Ya sé cómo haces para hacer aparecer este artilugio del diablo, - se lo lanzó a la joven y le dijo- empecemos de nuevo. Ponte en posición de loto- ella supo que tenía que obedecerle. Ranma se puso delante de ella y también adquirió esa posición la cogió por las manos- ahora piensa en un lago tranquilo. Tu mente está haciendo que en ese lago haya olas, relajado, cálmate, y ese lago se calmara.
Poco a poco la chica fue calmando su lago interior y vio el lago interior aún más tranquilo de su prometido.
-Lo estás consiguiendo Akane- oyó decir a Ranma. -Ahora mantenerlo, que nada lo altere, ni lo insultos, ni las provocaciones, ni el frio ni la lluvia. Ese estado debe estar mientras luches con ellas, relajada, pero atenta a lo que pasa a tu alrededor. Las pisada de la gente, su calor corporal, el viento entre los arboles. Debes reconocer a tu rival, aunque no la veas, saber que está haciendo.
Los dos estaban tranquilos.
-Vamos a dar una vuelta, vamos a ver percibir a nuestra familia. En la cocina…- dijo Ranma.
-Hay dos personas… son dos mujeres, están cocinando- dijo Akane. - son Kasumi y tu madre.
- ¡Bien! - respondió Ranma.
Siguieron explorando la energía de las personas del dojo.
-En el sótano hay alguien, ¿En el sótano? ¡No sabía que teníamos un sótano! ¿Es Nabiki?
-Si, lo es, es Nabiki- contestó Ranma- parece que allí donde revela sus fotos- dijo Ranma – ahora que lo sabemos podemos desmontarle sus chantajes.
Akane y el chico sonrieron.
-Nuestros padres juegan- dijo Akane, se están peleando. Deben hacerse trampas. - de golpe la chica se enfureció- detecto a la gata y a la cocinera.
-Vienen hacía aquí. Contestó Ranma querrán una cita, o darme comida. No me fio de lo que traigan. Y no conseguirán nada. No quiero ni su comida, ni tener nada con ellas
-Aún queda un rato para que lleguen y seguro que se encuentran y pelean entre ellas, y no llegan a casa
De repente notaron que algo no iba bien. Y se concentraron en Nabiki, notaron que la chica había conectado el ordenador y los espiaba, había cámaras en el dojo. Los dos jóvenes se dieron cuentan donde estaban escondidas esas cámaras y se lanzaron contra ellas.
-Tu hermana ha pedido unos juguetes- dijo Ranma.
-Y caros, lo compró por internet, con lo que nos chantajeó la última vez. Creo que estará furiosa. Pero al menos nos hemos vengado. -dijo la chica sonriendo.
Ranma la miró y sonrió.
- Lo ves, no es tan difícil. Mañana te enseñaré a atacar y defenderte en este estado. Pero no debes pensar que esas locas están por debajo de ti. No te fíes de ella, aunque estén en el suelo inconscientes y parezcan desmayadas, son unas tramposas. Debes usar con ellas todos tus sentidos. Debes ganarlas.
-Y así tú podrás salir la noche de Navidad con quien te dé la gana- dijo Akane triste. Y la chica salió del dojo.
- ¡Idiota! Con quien quiero estar esa noche eres tú- pensó el chico.
Esa era la apuesta, quién ganará saldría con Ranma la noche de Navidad. Akane se apostó que si ganaba ella… Ranma podía estar esa noche con quien él eligiera, sería libre de elegir. He hizo prometer a las otras chicas que no sabotearían esa cita.
Ranma no estaba de acuerdo, ya había planeado una cita con Akane, y su familia, lo tenía todo preparado y esa maldita apuesta tiró todos sus planes por el suelo.
Pero el también hizo prometer algo. Que no habría repesarías contra la chica con quien saliese, les hizo firma un documento a las cuatro. Akane lo miró, ese chico había aprendido algo de Nabiki. Pero lo que no dijo Ranma, que ese documento guardaba una pequeña trampa.
Y con otro documento les hizo prometer por su honor que no harían trampas, si una de ella usaba un solo truco sucio, quedaría eliminada y él se encargaría de ella, no se fiaba ni de Shampoo, ni de Kodachi, y en menor escala de Ukyo. En ese documento especificaba que si alguna recibía ayuda de alguien, él no se estaría y haría con ese alguien lo que quisiera.
La trampa del primer documento lo diría en el momento que Akane ganase, porque estaba seguro que sería ella la ganadora.
Ranma salió del dojo y se encontró a Nabiki.
- ¿Qué le has estado enseñando a mi hermanita? – preguntó la mercenaria- se lo he preguntado a Akane y me ha dicho que no lo entendería.
Ranma la miró y sonrió.
-Tu hermana tiene razón, no lo entenderás.
- ¡He practicado artes marciales! - dijo Nabiki- ¡Que Akane sea la más dotado en eso no significa que yo no lo entienda!
-No lo entenderás- contestó Ranma- tu espíritu es débil. Sólo piensas en el dinero- se acercó a su más que posible futura cuñada y la miró con una cara malvada- No te metas por medio, si me entero que va y le cuentas algo a esas tres, o a los tres idiotas… y tu hermana sufre un daño… me encargaré de que sufras, te haré responsable a ti y no te gustará lo que te haga.
-No sabrás si te espío o no- dijo Nabiki, nadie impedirá que informe a quien quiera, si no dame diez mil yens.
-Te refieres a espiarnos desde tu escondite en el sótano- dijo Ranma con sarcasmo- ya no existe, Akane te lo está destrozando ahora.
Nabiki miró con terror al chico.
- ¡Es mentira! No podéis saber que tengo un escondijo en el sótano.
- ¡Tenias! -dijo una voz. Nabiki se giró y vio llegar a Akane. La prometida llevaba parte del ordenador secreto de Nabiki. Lo había destrozado con saña- esto es lo que queda de tu escondijo. No te busque otro sabremos donde estará y acabará igual.
Y los dos prometidos entraron en la casa dejando a Nabiki sola, ella los oyó jugase a piedra, papel, tijera quien se ducharía ante. Como en todos los juegos ganó Akane y fue esa chica la que se duchó antes. Después lo hizo Ranma. Nabiki sospechó que a veces Ranma hacía trampas para que su prometida le ganase.
Horas después estaban cenando todos, increíblemente ni Ranma ni Akane se peleaban. Pero usaban sus palillos para coger los mejores trozos de comida del plato central. Siempre que iba a coger algo Nabiki, uno de los dos actuaba antes y se lo quitaba, Nabiki sólo acabó comiendo lo que tenía en su bol, la pobre pasó hambre.
Toda la familia miraba a los dos prometidos asustados. No estaban enfadados, parecían muy relajados y los dos tenían una sonrisa traviesa en sus rostros. Mientras Nabiki estaba muy sería, incluso asustada. Algo había pasado, los dos chicos parecían que se vengaban de Nabiki.
- ¿Qué ha pasado aquí? - preguntó Soun-No es normal que no os peleéis.
-Estamos entrenando- dijo Akane.
-Y Nabiki se ha querido meter por medio, para saber qué hacemos y vendernos como siempre hace- continuó Ranma.
-Y le hemos dado una pequeña lección- dijo Akane.
Nabiki la miró con rabia, con ganas de matar a su hermana y a ese idiota.
-Ni lo intentes- le advirtió Akane.
Nabiki la miró sorprendida.
- ¿Ni intente qué? - preguntó Kasumi.
-Nabiki pretendía atacarnos- dijo Akane de forma tranquila.
La mercenaria se asustó. No sabía cómo su hermana supo que la atacaría, pero no se dejó asustar.
-Vuestro entrenamiento me puede dar mucho dinero, si lo vendo a …
La chica se calló, tanto su hermana pequeña como Ranma la miraban tranquilos, eso no era normal, en ese momento Akane se debería haber levantado furiosa y chillarle. Pero no, la miraba con una tranquilidad pasmosa, pero aun así Akane transmitía una amenaza .
-Debes saber que valoras más. Si a tu dinero o tu vida. -dijo calmado Ranma si inmutase, mientras comía- si te vas de la lengua no nos estaremos quietos, y sufrirás las consecuencias de tus actos, como te he dicho antes.
- No podéis amenazarme- contestó Nabiki furiosa.
- ¿Has visto Ranma? - dijo Akane riendo- Nabiki siempre ha mantenido la sangre fría, y nos ha hecho enfadarnos, pero hoy hemos sido nosotros los que la hemos hecho enfadar.
-Si, es divertido verla fuera de su casillas- dijo el chico como comentando el tiempo- ya he acabado de comer-Dijo el chico, se giró a Kasumi- Te ha quedado muy buena la cena, felicidades, ojalá otras se dedicaran a actividades útiles y no a tonterías- dijo mirando a Nabiki.
Akane se levantó y miró a Kasumi.
-Yo también he acabado- dijo la chica- Ranma tiene razón, hoy te has superado. - miró a Nabiki con tranquilidad, y no le dijo nada.
Los dos chicos subieron a piso de arriba y se encerraron en la habitación de Akane.
Nabiki se levantó.
- ¿Dónde vas? - Preguntó Kasumi- yo de ti los dejaría en paz hoy están muy raros. Y te han avisado, no te metas con ellos, o te harán pagarlo caro.
-Un chico y una chica en una habitación encerrados es muy sospechoso- dijo Nabiki.
E iba a subir con los dos patriarcas a espiar a los dos jóvenes.
- ¡Nabiki! - se oyó gritar a Akane- Ni se te ocurra subir a espiarnos, ni a tú tampoco papá.
- ¡Por ti también va viejo! - dijo Ranma refiriéndose a su padre.
Nadie sabía cómo los dos chicos sabían lo que pretendían los tres chismosos. Ni supieron lo que hicieron los dos chicos en el cuatro de Akane, pero por la falta de sonidos no sería nada prohibidos. Ranma abandonó muy tarde la habitación de la chica.
Al día siguiente cuando se levantó Kasumi, pensaba que era la primera en levantarse, oyó ruidos en el dojo, supo enseguida que eran los dos prometidos. Se debían estar entrenando de muy pronto y no los molestó, ni dejó que nadie los molestara.
En un descanso, los dos chicos estaban desayunando en el suelo del dojo. Habían dejado el estado de calma total y volvían a ser lo mismos de siempre.
-Al final no llegaron ni Shampoo ni Ukyo- dijo Akane. Quería ver la reacción de Ranma.
Ranma la miró y sonrió.
-Mejor, menos jaleo, no hubiéramos podido cenar tranquilos, ni entrenar a detectar la esencia de las personas en tu habitación.
- ¿Esencia? - preguntó Akane- creo que ayer lo llamaste de otra forma.
-En algunos animes los llaman Ki, en otros cosmos, o chakra. Da igual como lo llames, si quieres energía vital. No necesitas los ojos para saber dónde está tu enemigo, aunque este escondido. Pero ten en cuenta que gente como Shampoo puede saber también a utilizarlo, y disimularlo, tú debes hacer igual, y no pasa como en los animes, sabrás donde está una persona, que hace, pero no te dirá su fuerza, es como un radar, te indica sólo el objeto y quien es. Además debes captar su olor personal y oírlo, utiliza todos tus sentidos, aparte de tus ojos. En cuanto a la tranquilidad de la mente, esa loca china también pueden saber ese truco. No debes fiarte de nada.
- ¡Si! - gritó Akane.
-Ahora viene lo difícil, entrenarnos sin abandonar el estado de calma total. - y cogió un pañuelo y tapó los ojos de Akane.
-¿Qué haces?- preguntó ella asustada.-¡pervertido!, ¿Qué va hacerme?, ¡ Como me hagas algo juro que te mato!
-¡No te hare nada!. Parece que el pervertido no soy yo. – se puso serio- ahora basta de bromas-Deberás luchar contra mi sin verme, y yo haré lo mismo- y se tapó los ojos.
En un principio Akane no detectaba a Ranma, este disimuló su esencia, pero poco a poco fue aprendiendo a visualizar la poca energía que emitía Ranma y le dio algunos golpes. También captó el olor personal del chico.
- ¡Bien! -dijo Ranma- ahora es hora que tu aprendas a disminuir tu energía, aprenderás pronto, No hoy, tal vez mañana. Y una vez que sepas comenzará el verdadero entrenamiento.
Como dijo Ranma no fue un entrenamiento fácil. Se estaban entrenando todo el día, y alguna vez que otra Akane se frustró, pero Ranma logró que volviera a entrenarse. Ella como vio el primer día era un maestro riguroso y exigente, pero que no le permitías rendirse.
Al cabo de tres días ya dominaba todo y empezó la segunda fase.
-Ahora te toca aprender sin venda, usar los ojos y tus nuevos sentidos, combinar los dos -dijo Ranma. Y en poco tiempo ella 9logró dominar ese conocimiento.
El día anterior a la lucha Akane se había superado a ella misma, no era la misma de antes, era muy superior a la antigua Akane.
Y esa noche en el tejado del dojo.
-Mañana es la pelea- dijo ella- no sé si ganaré
-Debes hacerlo. - dijo él. - así podré cumplir mi sueño.
- "Sólo me quiere para cumplir su sueño"- pensó ella- "Realmente no me quiere a mi"
-Ya veo, sólo me quieres para puedas elegir a quien tú quieras.
-Si- dijo sin pensar el chico- es algo que llevo planeando desde hace tiempo, he invertido mucho dinero en eso. Y no quiero que nadie me malogre eso. -dijo – Oye Akane, que tal si…
-Ranma estoy cansada- dijo con tristeza la chica, ese tonto no quería pasar la navidad con ella. No sabía si dejarse perder.
Ranma vio como ella se iba triste sin saber por qué.
-No me ha dejado decirle que quiero hacer una fiesta sólo para la familia. Mis padres, ella, sus hermanas y el tío Soun. - miró las estrellas- Mañana se lo contaré.
Al día siguiente Akane se levantó triste, lucharía por Ranma, para que él tuviera una noche de Navidad con quien él eligiera, que pensaba que no era ella.
Se sentó a desayunar
Ranma se levantó y se sentó a su lado, y la miró. La vio triste.
-No te preocupes por el combate ganarás- dijo él le guiñó el ojo- la tristeza de Akane aumentó. Sólo la veía como un objeto. - ¡Kasumi!, ¡Mamá! ¿puedo hablar con vosotras? Debo pediros algo.
Ranma salió y estuvo un momento hablando con su madre y Kasumi. Akane vio como prometido tenía secretos para ella, pero no para su madre o Kasumi.
El chico volvió al cabo de un rato con una sonrisa.
-Tu hermana y mi madre son fantásticas, se puede contar con ellas.
-A ellas puedes contarle secretos, pero a mí no- le gritó ella un poco furioso.
-Debes esperar un poco, después de que ganes te lo cuento. Ayer te lo iba a contar y me degastes con la palabra en la boca.
-Sólo me quieres para…-dijo ella.
Ranma miró el reloj.
- ¡Dios!, ¡Es muy tarde! Vámonos, no quiero que esas piensen que eres una cobarde y que te has rajado.
Y sin dejarle hablar la cogió de la mano y se la llevó al lugar de la lucha.
En donde se iba a celebrar la lucha.
-Chica violenta tardar. Ella acobardarse- dijo Shampoo- Ella temer a Shampoo.
-No, seguro que Ranchan no la deja venir. Quiere que yo salga con él, y como tiene un buen corazón no quiere que ella sufra mal. Sólo la quiere como una hermana.
-Las dos os equivocáis, mi Ranma sólo me quiere a mí. Esta noche iremos al mejor hotel de Tokyo, me regalará un anillo y me pedirá que me case con él.
-Hacía tiempo que no escuchaba tanta gilipolleces juntas- dijo una voz. Las tres chicas se giraron y vieron llegar a Ranma cogido de la mano de Akane. La chica parecía triste, debía estarlo, hoy sería humillada, y se quedaría sin su Ranma.
-Akane jamás se acobarda- dijo Ranma- hoy luchará contra vosotras y os ganará. Acordados de las promesas, nada de venenos ni pociones, nada de explosivos. Y nada de trampas. Alguien ya ha querido hacer trampas y le ha salido mal, por eso hemos llegado tarde- y el chico enseñó el bulto que llevaba en la mano. Shampoo gritó, era Cologne desmayada- nos tendió una trampa, para debilitar a Akane, y la vencí, a ella y a las amazonas que llamaste para aniquilar a Akane. Cuando despierten se habrá acabado el combate. No permitiré más trampas contra Akane, quien las haga o reciba ayuda… no saldrá viva. Y recordar. No habrá represalias contra la que gane, que será Akane, y si alguien se quiere vengar… me dedicaré a hacer que se recuerde del mal día que nació.
-Airen, pensar en que chica violenta vencer, y eso no pasar- dijo segura Shampoo.
-Sé que ella os vencerá- dijo Ranma- y en cuanto se cumpla se acabó eso de Airen, Ranchan o Ranma querido, para vosotras seré Saotome.
-No dices lo mismo a Akane- dijo Ukyo-Cuando venza a Akane, se acabará lo de prometida.
-Eso pasará cuando se hiele el infierno- dijo con tranquilidad Akane. Hablaba por primera vez- Si gano, Ranma será libre de elegir con quien pasará esta nochebuena, sea una de nosotras cuatro u otra chica. Como si la quiere pasar bebiendo con sus amigos, o con Ryoga o Mousse. Será libre de elegir con quien pasar la nochevieja.
- ¡Qué será conmigo! ¡Me elegirá a mí!- Dijeron las tres chicas y se lanzaron sobre Akane.
La chica estaba triste, pensaba que no iría con ella esa navidad. Pero debía luchar contra sus rivales manteniéndola calma y la cabeza fría.
La primera enseñanza de Ranma era atacar el punto débil de su rival, y con las veces que había combatido contra ellas se lo sabía de memoria. El segundo, empezar a atacar a la más fuerte y atacar la última a la más débil, si empezaba con la más débil. Se iría debilitando y al atacar a la más fuerte, estaría más débil.
Y la más fuerte era…. ¡Shampoo!
Las tres chicas atacaron y Akane las esperó tranquila. La primera en llegar fue Kodachi, que la atacó con su cinta.
-Eres buena con tus instrumentos de gimnasia y era rápida, pero te falta fuerza. - dijo Akane- esquivó la cinta y de una patada la mandó a un lado- ¡espera tu turno!- le dijo Akane. Me enfrentaré a las tres, pero cada vez a una. ¿O sois tan cobardes de atacar las tres a la vez? -.
Consiguió lo que buscaba, enfadarlas.
-Ran-chan será mío. Él no puede salir con una chica tan débil como tú- y la atacó con su espátula grande. Akane la esquivó, y le dio un codazo en la cadera. Ukyo se quedó sin aliento, cosa que aprovechó Akane para darle una patada y alejarla- te digo lo mismo que a Kodachi, ¡espera tu turno!.
Shampoo miró a Akane, no era la misma que una semana antes. Ranma la había enseñado bien, demasiado bien, y en sólo una semana. Fue eso lo que motivo a la chica china, Ranma sería un buen esposo para ella, no lo dejaría para esa chica tan poco dotada, ese chico era demasiado valioso, debía ser suyo.
-Shampoo no dejar Airen para ti, Airen demasiado bueno para ti- dijo la chica.
- Akane no dejar que chica gata destroce vida de Ranma. Él tener derecho a elegir. – dijo Akane burlándose del acento de Shampoo, esta se enfureció.
-¡Esta ofrenda tú pagar!. Nadie se ríe de Shampoo- contestó Shampoo furiosa- chica violenta ser más fea que yo, y tener menos pecho.
-Si, tengo menos pecho- dijo Akane sin enfadarse- ¿pero sabe lo bueno de eso? Que tú al tener tanto pecho con el tiempo te perjudicará en la espalda. Te pesan demasiado esos cantaros. Eso no me pasará conmigo- la miró sería- creo que con los años te tendrás que reducir esos pechos de vaca.
Akane lo había dicho todo sin enfundarse, ni mostrar ningún sentimiento. Tranquila con la superficie de un lago en reposo.
Shampoo la quiso analizar, ver en ella miedo o duda y no notó nada, sólo paz y tranquilidad. Igual que Ranma, el chico miraba el combate sin inmutarse. En ese instante notó miedo, y no era su rival la que tenía miedo, era ella, esa Akane era terrible, era una rival a tener en cuenta, esa Akane le daba miedo, mucho miedo, pero ella era una amazona y no debía temerle a nadie. Pero no pudo olvidar el insulto de esa pequeña chica y despreciable chica japonesa. Y se abalanzó sin pensar.
Akane esquivo el bombori de su rival.
-Creo que quedamos en una lucha sin armas, con los puños. - dijo Akane- las tres habéis incumplido lo pactado.
-Tú ser tonta. En amor y en la guerra todo valer- dijo Shampoo, que atacaba sin conseguir dar un golpe a su rival. - Tú hacer trampas, tú aprender de Ranma.
-Eso me lo dice la que me ataca con un bombori- dijo Akane que seguía tranquila. En eso notó que la atacaban por detrás y se apartó. Ukyo quiso aprovechar que Akane atacaba a Shampoo para atacarla. El resultado la espátula de Ukyo marcó la cara de Shampoo, y el bombori de Shampoo marcó la cara de Ukyo.
-Tú ser idiota. Mira como dejar mi cara. -gritó Shampoo encarándose con Ukyo.
-Mejor de lo que la tenía-le contestó Ukyo- Me has roto la nariz. En cuanto acabemos con Akane tú y yo nos veremos la cara. - las dos chicas se miraban con rabia con sus cabezas muy cerca.
-No hace falta acabar conmigo para veros la caras- dijo Akane, que cogió por el cogote a las dos chicas e hizo chocar las cabezas de las dos chicas- ahora os habéis visto las caras de muy cerca. - y por primera vez se rió, como Ranma, que rió a carcajadas.
Las dos rivales de Akane cayeron al suelo, Akane cogió a Ukyo por la solapa y la mandó lejos.
- ¡Te he dicho que esperes tu turno! - le dijo Akane- ¡primero va la vaca china!.- y pateó lejos el bombori de Shampoo, el arma choco con una pared y se rompió en pedazos, ahora esta debía luchar desarmada.
Shampoo se levantó enfadada, era la segunda vez que esa tabla de planchar se burlaba de su hermosa anatomía. Miró su arma lejos y destrozada por la patada de Akane.
-¡Tú no volver a insultar a Shampoo!, ¡ Tú pagar por ello!
- No me haces falta insultarte. Eres un insulto tú misma..
Y Shampoo furiosa se lanzó sobre Akane, esta esquivaba sus ataques, casi todos, algunos le daban, pero no parecían afectar a esa chica. Shampoo estaba demasiado furiosa y encegada para luchar bien.
Fue entonces cuando Shampoo acertó de lleno a Akane en el estómago, está retrocedió unos metros, llevándose las manos a la barriga.
-Ver como yo ser mejor, ahora yo rematar y Airen quedarse conmigo.
Y se acercó a Akane la cogió por el pelo e hizo que la mirarse a la cara. La cara de Akane reflejaba dolor, y Shampoo sonrió.
-Ahora yo matar y…-dijo Shampoo. Cuando notó mucho dolor en la barriga. Akane le había incrustado un puñetazo en el estómago. Fue entonces cuando descubrió que Akane se dejó golpear para poder atacarla. Esa japonesita la pilló con la guardia baja.
-Ahora te enseñaré el ataque especial de Ranma, aunque ya lo conoces, fue tu bisabuela quien se lo enseñó. -Y Akane le hizo a su rival el ataque de las castañas. Shampoo recibió más golpes que una alfombra vieja. Cuando Akane acabó con ese ataque, Shampoo caía al suelo, pero su rival sabía que para no tener problemas debía darle el golpe de gracia, y le dio un puñetazo en la barbilla.
- Mira que hacer el shoryuken, el golpe de Ken y Ryu de Street Fighter- dijo Ranma- no debe juagar tanto a juegos de lucha.
Shampoo cayó derrotada al suelo, Akane se acercó y la miró.
-No ha sido una lucha honesta- dijo la chica- ¿Pensabas que no me había dado cuenta que tu bombori tenía veneno?, por eso lo esquivé. – Saltó hacía un lado, y esquivo una flecha. Se giró y vio a Cologne despierta y apuntándola con un arco, dispuesta a dispararle otra flecha.
-Ha vencido a mi nieta, pero no a mi- dijo la vieja- te mataré y Ranma será para mi bisnieta, y… -La vieja calló. Una katana le apuntaba al cuello.
-No está cumpliendo con lo pactado- dijo Ranma que sostenía la katana de su madre- no debía interponerse en el combate. Vuélvalo a hacer y la despedazo con la Katana de mi madre.
Cologne miró al chico, lo había dicho con una tranquilidad pasmosa. Esa mujer supo que Ranma cumpliría su amenaza. No conocía esa técnica utilizada por Ranma y Akane. Pero no se rendiría e intentó disparar otra flecha contra Akane, pero antes de lograrlo vio como Ranma destrozaba el arco, la flecha y le hacía una cicatriz en la cara wue iba desde la frente a la barbilla, destrozándole el ojo derecho.
-No le voy a dejar pasar otra- dijo el chico, y de un golpe dejó de nuevo inconsciente a esa vieja momia.
-Ahora es tu turno Ukyo- dijo Akane- He acabado con Shampoo, te toca Ukyo. Ukyo sintió miedo, pero no se podía rendir, se sentía cansada. El veneno del bombori de Shampoo la afecto cuando le dio, pero sólo la había aturdido un instante. Se levantó y se lanzó con la espátula levantada contra Akane.
Akane esquivaba los ataques de Ukyo sin responder.
- ¡Cobarde!- Le grito Ukyo- huyes de mí porque sabes que soy mejor que tú.
Akane la miró y saltó para atrás, cogió una tapa de un cubo de basura y se lo lanzó a su rival como un frisbee. Ukyo lo esquivó y se rió.
- ¡Que mala puntería tienes! Dijo la cocinera- yo te hubiera dado… y notó un golpe en la espalda. Akane lanzó esa tapadera espesamente para que ella lo esquivará, ese frisbee improvisado rebotó en la pared y le dio en la espalda. - ¡Mala puta! - gritó Ukyo doliéndose la espalda intentó levantase apoyándose en la espátula.
La cocinera vio acercase a Akane. Esta cogió la tapa que había usado como arma. Ukyo la miró con miedo y Akane le dio en toda la cara dejándola sin sentido.
Y con eso van dos y una bruja- dijo Ranma- sólo queda la más floja.
Kodachi miró a sus rivales caídas, supo que no vencería a Akane, si usaba alguno de sus trucos, sería descalificada, le importaba pico utilizar trucos sucios para vencer a Akane, pero viendo lo que hizo Ranma a esa vieja, mejor retirarse. Ahora huiría y atacaría en unos días a Akane cuando bajara la guardia y estuviera distraída.
Lanzó su cinta dispuesta a huir y cuando huía algo cortó su cinta y cayo directamente en un container de basura, cuando iba a salir Akane cerró la tapa de ese container y Kodachi quedó K.O.
-Que penoso tu ultimo combate-dijo Ranma- Ni siquiera se ha enfrentado de cara.
-Si, este combate ha sido una pedida de tiempo- dijo Akane. Pero pensó que al menos Ranma iría con quien quisiera esa noche a celebrar la Navidad. - Buenos saquemos a Kodachi de ahí y despertémoslas. Tenemos que hablar con ellas.
Las tres chica desmayadas y la bruja despertaron cuando Akane las mojó con agua caliente, muy caliente, no quería que la chica china se transformará en gata.
-Habéis perdido- dijo Ranma- y ahora os toca cumplir con lo pactado- vio que ninguna lo cumpliría- si tenéis honor lo cumpliréis. – se fijó en Shampoo- si lo incumples, se dirá que las amazonas no tienen palabra, y tu pueblo te obligará a cumplir con lo prometido. Shampoo vio que cuando Ranma le hizo firma ese pacto le había tendido una trampa. Todas las chicas lo vieron, incluso Akane.- Me encargaré personalmente de quien incumple lo pactado- dijo Ranma- Y no os vengaréis de quien salga conmigo hoy, como habéis prometido. Ni ahora ni nunca, ni dentro de unas horas, ni dentro de unos años, ni de diez. Si hacéis algo lo consideré una revancha por hoy y acabaré con quien lo haga.
-Al ganar chica violenta, Airen es libre de elegir con quien salir y será conmigo- dijo Shampoo.
-Te equivocas- contestó Ranma- soy libre de quedar con quien quiera, sea Mousse, Ryoga, o un compañero de la escuela. Tengo libertad total de elegir. - Akane acachó la cabeza, no sería con ella, pero al menos su prometido elegiría por voluntad propia con quien pasar la Navidad- y a quien elijo es …- se calló un momento- a mi familia.
Todas la miraron asombradas. No se esperaban eso.
-Es mi primera Navidad con mi madre, y lo quiero pasar con ella, y con mi familia. Espero no veros cerca- les dijo a las chicas. Se giró a Akane- vámonos que aquí no hay nada que nos interese y se hace tarde.
El regreso al dojo fue en silencio. Akane cavilaba, no la había elegido a ella. Pero si a su madre, envidió a Nodoka, pero estaba a feliz, Ranma pasaría la noche con su madre, lo envidió, ella recordaba tanto a su madre. Ranma le hablaba de esa noche.
-Iremos a un buen restaurante, llevo planeando esto desde hace meses, ahorrando en secreto, para que no me robe mi padre, ni me chantajee tu hermana.
Ella asentía, pero se sentía un poco desgraciada, como le hubiera gustado pasar esa noche con Ranma.
Y sin darse cuenta llegaron al dojo.
-Ya estamos en casa- dijo Ranma.
-¡Llegáis tarde!- dijo Nodoka- apenas nos queda tiempo.
-¡Ven con nosotras!- Dijo Kasumi cogiendo a Akane, y entre ella y Nodoka se la llevaron al baño.
- ¿Se puede saber que hacéis? -preguntó Akane.
-Pues lo que ves, ayudarte a bañar. Y no te detengas que después se ha de bañar Ranma, apenas nos quedan dos horas y hay mucho que hacer.
Después de bañarla la subieron a su habitación y la vistieron con un bello traje nuevo, la maquillaron.
Cuando bajó a la planta baja se encontró a Ranma cambiado y muy elegante con un traje, no parecía él.
-Esta muy guapa- dijo él- bellísima.
-Pero no ibas a ir con tu madre y tu familia a celebrar la Navidad en un restaurante.
-Si, y eso haremos- dijo Ranma muy colorado- yo, Mi madre, mi padre y mi familia.
- ¿Tu familia? - preguntó ella.
-Si, mi familia. Tu padre, tus hermanas– y se puso más colorado- Y mi única prometida, o sea tú, sois mi familia.
Akane lo miró y se sonrojó. Comprobó que estaba equivocada, Ranma si quería salir con ella esa Navidad.
-No sé lo que decir- dijo ella.
-Pues yo si sé lo que no decir- sonrió el chico- Hoy por mi boca no saldrán insultos hacía ti- hoy quiero pasar una noche muy buena contigo. Como te lo he dicho lo llevo planeando desde hace tiempo. Y esa pelea estuvo a punto a arruinar mis planes. Suerte que les hice firmar ese pacto. Sabía que ganarías, y así poder salir con nuestra familia.
Ella lo miró y sonrió, cuando quería era adorable. Todos habían salido de la casa, eran los únicos que quedaban en ella, su familia les esperaba fuera.
Ella le tendió la mano, él la miró con recelo, pero sonrió y la cogió.
- ¿Bailarás conmigo? -preguntó ella sonriendo.
-No se bailar, soy muy malo bailando.
-Yo tampoco sé bailar, pero ¿Bailarás conmigo?- repitió ella, y puso esa sonrisa que al chico le volvía loco, con esa sonrisa si ella le hubiese pedido la luna, él se la hubiese conseguido.
Él la miró y sonrió.
-Y tanto que, si bailaré contigo, toda la noche.
Y cogidos de la mano salieron a juntarse con su familia, esa noche sería la mejor de sus vidas
Notas del autor:
No he querido hacer el típico relato de Navidad, lleno de amor y luces. He querido que haya una pelea, un poco de humor y drama al recordar Akane a su madre. Un Ranma que ha engañado a sus tres pseudo prometida, como si fuese alumno de Nabiki. Y le ha ocultado a su prometida sus planes para Navidad, para darle una sorpresa.
No sé relatar una pelea y me ha quedado fatal. La he acabado repisa y sin daño a Akane. Quería que ella superarse de mucho a sus rivales, que fuera una venganza por vencerla día antes, ellas usaron juego sucio. También quería que Ranma harto de su acosadoras entrenase a su prometida para que las venciera. Un acto de venganza de Ranma.
Este es la primera historia. La segunda ya está escrita y la subiré a continuación. La tercera me está tomando más tiempo del debido y no sé cuando la subiré. Las tres historias son independientes la una de la otra no se continúan, sobre todo la ultima.
