Los personajes no me pertenecen. Son de Rumiko Takahashi. No escribo por animo de lucro.


2ª. Encuentro en el parque.

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El joven entró en el parque y se sentó en un banco, bajó la cabeza y pensó.

-No debería haber vuelto. Tuve que huir. Sin me ven volverá todo al principio y alguien volverá a sufrir. Soy una desgracia para los demás, siempre le causo problema a quien tengo cerca.

Recordó siete años antes, cuando entre sus tres presuntas prometidas y sus rivales destrozaron parte de la ciudad y le arruinaron la vida.

Él y Akane habían ido de viaje de entrenamiento con sus padres. Cuando volvieron gran parte de Nerima estaba en ruinas, sobre todo el Furinkan y el dojo.

Esas locas fueron a buscarlos a la escuela para que eligiera a una y de paso matar a Akane, en el camino se pelearon entre ellas destrozando todo a su paso, al llegar a la escuela siguieron peleando, cuando supieron que no estaba allí, se fueron peleando hasta el dojo Tendo. Los heridos en la escuela fueron muchos y por las calles también hubo muchos heridos.

Los tres rivales de Ranma se encontraron y lucharon para saber quién mataría a Ranma, llegaron al Furinkan minutos después de que se fueron las locas y destrozaron lo poco que dejaron en pies las chicas. También provocaron muchos heridos.

Fueron a buscar a Ranma al dojo y en su camino destrozaron la mitad que no fue destrozada por las chicas.

Los seis llegaron al dojo a la vez, ellos dispuestos a vencer a Ranma, y ellas a Akane. El resultado fue un como si por allí hubiera pasado un huracán. Las hermanas de Akane y la madre de Ranma fueron heridas de gravedad.

Cuando los dos patriarcas y sus hijos volvieron del entrenamiento y vieron el barrio como zona catastrófica se asustaron. Al enterrarse de lo ocurrido se enfadaron. Aunque nadie los cumplo, sabían que ellos no tenían las cuplas, pero ellos si se sintieron culpables.

Esa noche Akane fue atacada por Shampoo, y la dejó muy mal herida.

-Ahora Shampoo vencerte y Airen será mío- decía esa loca- y cuando iba a matarla, recibió un golpe en el costado.

- ¡No vuelvas a acércate a Akane! ¡Heriste a Kasumi y a Nabiki!, ¡Heriste a mi madre!, sólo por ellos debería descuartizarte- dijo una voz. Shampoo se giró y vio a Ranma furioso, un aura negra lo rodeaba- ¡Jamás vuelvas a acercarte a mi familia!, ¡Ni a nadie de mi entorno! ¡Jamás los ataques! Hazlo y te ¡mato… pero antes mataré hasta la última persona de tu puto y maldecido pueblo. Y tú verás cómo los mato uno a uno sin poder hacer nada.

-Airen ser de Shampoo- dijo la chica china- Yo hacer lo posible para que tú ser esposo de Shampoo.

Ranma la cogió por el cuello y se lo apretó. La chica se ahogaba, y Ranma la miraba como si fuera basura, para él no era nada.

-No intentes nada, no es sólo tu vida la que peligra. - dijo el chico. Y la soltó, Akane tenía que recibir ayuda médica. Al alejarse oyó decir a esa chica china.

-Jamás me rendiré, tú ser mío.

-Haz algo y tú y tu aldea series historia- dijo Ranma, y se fue con su prometida cogida en brazo hacía el hospital. Iba por los tejados, más rápido que una ambulancia, no podía perder tiempo. Esa chica debía salvarse

Akane recibió curas, pero en el hospital sufrió el intento de asesinato de las tres chicas. Ranma supo que la única forma de salvarla, y a las demás personas, era alejarse de ellos, esos locos no se rendirían nunca.

Y eso hizo. Dejó una carta a Akane diciéndole que se iba para que nadie la atacará ni a ella, ni a nadie, que era un peligro para quien lo rodeaba y que siempre la quería y la tendría en su corazón, que era la única persona que amaría siempre.

Y el chico se fue. Volvió a vagar, pero no se limitó a hacerlo por Japón. Lo hizo por todo el mundo, menos China, allí Vivian las amazonas, y no quería problemas con ellas. Aprendió muchas técnicas y estilos de lucha. Participó en muchos combates y se hizo famoso, Pero no como Ranma Saotome, dejó ese apellido atrás.

Pero al ser conocido, debía viajar continuamente, no vivir mucho tiempo en un lugar, para que sus acosadoras y rivales no diesen con él. Se inscribía en los hoteles con nombre falso, para que ninguno de sus acosadores supiera donde estaba, estaba un par de días y volvía a desaparecer.

Ahora volvía a Nerima, buscaría un hotel pequeño donde pasar desapercibido.

Estaba cavilando sentado en un banco, cuando se le acercó una niña de unos seis años.

- ¡Tu eres Ranma!… Ranma Yanada- dijo la niña, mirándolo emocionada, con los ojos brillantes- mi madre es fan tuya, tiene posters tuyos, y te ha ido a ver a varios combates.

Ranma miró la niña asombrado, se había cambiado el apellido, soltado la trenza y teñido el pelo.

-No, soy Ranma Yamada. - dijo el joven, utilizando el apellido que el hizo famoso- ¿y no te han dicho que no debes hablar con desconocido?

-No eres un desconocido- dijo la niña sentándose a su lado- sales en la tele. Te he visto luchar, eres muy bueno, mejor que mis abuelos y mi mamá.

Ranma rió, esa chica le hizo reír de verdad, después de mucho tiempo sin hacerlo.

- ¿Ha que has venido Nerima? -preguntó esa niña curiosa- ¿Vas a participar en el torneo de Tokyo? Participará Ryoga Hibiki- la niña lo dijo con rabia, y cerró los puños con rabia- le ganarás ¿verdad? No lo aguanto es un estúpido. ¡ganarle! Por fi.

- ¡Y tanto que le ganaré a ese cerdo! -Se llevó las manos a la boca no podía decir insultos delante de esa niña, los padres de ella podían decir que la pervertía. -lo siento, no quería insultarlo.

-No te preocupes, mi madre y mis tías también lo llaman cerdo y cosas peores, que a mí no me dejan decir porque soy una niña.

Ranma rió, esa niña le caía bien.

- ¿Has venido sola? No es bueno que una niña tan pequeña este sola en un parque, puede haber hombres malos. Yo puedo ser un hombre malo que me como a los niños curiosos.

-Tú no eres malo, tú me protegerás de esos hombres malos. Y mamá está comprándome un helado. Yo te he visto y te he seguido. A ti también te pueden atacar hombres malos. Y te he visto tan triste que he venido a animarte. - ¿te han hecho daño hombres malos?

Ranma sonrió con tristeza. Esa niña era muy perspicaz.

-Si, hombres y mujeres malas, como los que me separaron de mi familia.

- ¿No tienes familia? - preguntó la pequeña curiosa.

-Si tengo a mis padres y a alguien que considero mi familia. Pero unas personas malas me alejaron de ellos. Les hicieron daño por mi culpa, y yo me tuve que alejar, para que no les volvieran a hacer daño.: Ranma no sabía por que le contaba eso a la niña, pero notó que era una forma de desahogarse. Había estado siete años guardando para él esa amargura.

- ¿Y no lo ves? Eres malo, debía ir a verlos.

-Me da miedo que les pase algo, si me tienen cerca los pongo en peligro. Y si estoy lejos ellos estarán a salvo.

- ¿Y eres feliz? - dijo la niña.

Ranma se sorprendió por la pregunta de la niña. Tan pequeña y tan madura.

-No, no lo soy- dijo el joven hombre y se le escapó una lagrima-los echo mucho de menos. Los quiero tener a mi lado, los necesito tanto.

La niña le acarició la cara.

-No debes llorar, los hombres no lloran, lo dice mi abuelito.

-Tu abuelito se equivoca, los hombres también sufrimos y nos duele el corazón. Y lloramos.

Ella lo miró extrañada y sonrió.

-Me caes bien, quiero que conozcas a mi mamá. Ella también está sola. Mi padre se tuvo que ir, y ella también lo echa de menos. Ella sonríe cuando está conmigo, pero a veces la oigo llorar en su habitación y llamar a mí papá. ¿Sabes también se llama Ran…

- ¡Rankooo! - se oyó llamar a una mujer, la niña empalideció. Tenía miedo a su madre cuando se enfurecía. - ¿Cuántas veces te he dicho que no te separes de mi lado? ¿Y que no hables con desconocidos? - dijo la mujer, y reparó en el hombre que hablaba con su hija. Por un momento la sangre se le heló en las venas. Después de tanto tiempo lo volvía a tener delante- Ran… Ran… Ranma.

El chico miró a la mujer que tenía delante, en estos siete años se había vuelto toda una mujer, pero aún mantenía esa cara de niña que siempre le gustó.

Ella lo miró, él había crecido y ya era un hombre, aunque aún conserva esa cara de inocencia y bobo. Lo notó muy triste, supo al instante que él había sufrido mucho.

- ¡Aka… ¡Aka… Akane- dijo el tartamudeando!

Ambos se miraron nerviosos. Los ojos de los dos jóvenes se llenaron de lágrimas, ella dio un paso después otro y se lanzó a los brazos de su antiguo prometido.

La niña los miraba asombrada.

-Mamá conoces a Ranma Yamada y no me lo dijiste. Eres mala. Me lo podías haber presentado antes.

Akane rió, y miró a su hija. Y vio como Ranma la miraba.

-Ranma es mi amigo desde hace mucho tiempo, bueno fue mi novio- le dijo a su hija. Miró a Ranma y no le contestó a la pregunta que le veía en los ojos.

-Akane… yo…- temía que ella se enfadará y le gritase, y le diese con el mazo.

- ¿Dónde has estado estos años? - preguntó ella sin enfadarse, sabía porque huyó el joven, no le reñiría por eso- te he estado buscando durante años. Cuando llegaba a un sitio por el cual habías pasado tú ya te habías ido. Te he ido persiguiendo por medio mundo. Cuando iba a tus combates, no podía acercarme a ti. No sabes lo que me te echado en falta.

-Siempre huía. No quería que nadie resultara herido por mi culpa. Como pasó aquí. A nuestros compañeros, a nuestros vecinos, a nuestra familia o a ti.

-Lloré mucho cuando te fuiste, fuiste un bobo, no deberías haber huido... Pero al cabo de tiempo decidí ir en tu busca y traerte de nuevo a casa, pero nunca te encontraba. Todos te hemos echado de menos, tus padres, mi familia… y yo, sobre todo yo

La niña miraba como lloraban los dos adultos, parecían quererse mucho.

-Yo quería volver, pero eso significaba volver a los problemas. Esas locas, esos idiotas. Volverían a acosarme y os pondría en peligro.

- ¡Ranma! Siéntate- ordenó la mujer, y los dos lo hicieron, la niña se sentó encima de Ranma-Esos problemas ya no existen, poco después de destruir Nerima y tú irte, Nos juntamos los afectados y los denunciamos. Pasaron cinco años en prisión y no pueden volver a acercarse a Nerima en vida. Ukyo volvió a su ciudad natal, su padre la desheredo y ahora tiene un restaurante de baja calidad allí. Ryoga al salir de la cárcel, volvió con Akari y están casados. No puede acercarse ni a mí ni a mi familia. Los dos chicos chinos fueron expulsados de Japón y su tribu según oí los castigó, habían provocado un incidente internacional, al atacarnos. Cologne también fue castigada por no detenerlos. No sé qué le pasó… ni me importa. El ex director Kuno huyó con sus hijos a Hawái, y los obliga a vivir allí. Ya nadie que nos hizo daño.

Ranma la miró sorprendido y empezó a llorar.

-Tanto, tiempo perdido, tanto tiempo lejos de los míos, tanto tiempo huyendo sin necesidad de huir, cuanto tiempo desperdiciado.

-Ranma- le dijo Akane compasiva, limpiándole las lágrimas- eso ya ha pasado, te encontrado. Bueno te encontró Ranko, puede que fuese un acto de justicia, el destino. Ahora volverás conmigo, con tu familia, a tu hogar, donde debes estar

Ranma miró la niña.

- ¿Y esta pequeña chismosa y parlanchina? - preguntó Ranma. - ¿quién es? - le importaba poco quien fuera el padre de la niña, o que la hubiera adoptado Akane, con lo poco que había hablado con ella ya la apreciaba.

Akane lo miró y sonrió.

-Es mi hija- dijo, el chico la miró extrañado- tu hija. Nuestra hija. Tuya mía. Fue la principal razón para encontrarte y hacerte volver a casa.

Ranma la miró y miró a la niña. Si se parecía a Akane, aunque sus ojos eran azules, como los de él y tenía su mismo color de pelo.

- ¿Tengo una hija? - preguntó mirando Akane y ella sintió.

-En realidad tienes una hija y un hijo- aclaró Akane- su hermano gemelo se ha quedado entrenando en el dojo.

- ¿Eres mi hija! - dijo Ranma llorando y abrazó a la niña. Se había perdido tantas cosas, le habían quitado tanto, que lloró un buen rato. - y tengo un hijo.

Akane también lloró y lo abrazó para confortarlo, él la abrazó y lloró en el pecho de ella, Akane le acarició el pelo y suspiró, por fin recuperó a quien creyó perdido.

Entonces la niña salió de su asombro.

- ¡Eres mi papá!, ¡Ranma Yamada es mi papá! - dijo la niña contenta y casi bailando. - mis compañeros de la escuela no se volverán a reír de mí, por no tener papá.

- No es Yamada- dijeron los dos adultos- es Ranma Saotome- Ranma volvía a poder usar su verdadero apellido.

Ranko miró a sus padres que lloraban felices, por reencontrase, por tener sus hijos, porque ya nadie los separaría.

- ¿Por qué lloráis? Debíais estar contentos.

-Estamos contentos- dijo Ranma y le acarició la cara -por eso lloramos.

Akane se levantó del banco.

-Volvamos a casa- dijo la chica- por fin ya estamos toda la familia junta.

- Si, para siempre. -dijo Ranma.

- ¡Pero yo quiero mi helado! - dijo Ranko.

- ¡Y tanto que comerás un helado! - sé de un sitio donde hacen los mejores helados de Nerima- le guiñó un ojo a su hija- tu madre y yo íbamos muchos allí- miró a Akane-Supongo que aún existe.

-Si, aún existe, y aún hacen los mejores helados de la ciudad.

Los tres fueron a esa heladería y disfrutaron de los helados. Hablaron mucho y se rieron mucho.

Cuando salieron de la heladería la niña cogió de las manos a sus padres y caminó contenta, pero pronto se cansó y pidió a su padre que la cogiera, y este la cogió como a un tesoro, y en brazos de Ranma, Ranko se durmió.

Y así andando llegaron al dojo Tendo. Ranma lo miró con añoranza.

-Lo he echado mucho de menos. He pasado siete años soñando cada noche con el dojo, contigo.

-Pasa Ranma, vuelve a tu hogar. Hoy es Navidad y estamos toda la familia junta. Tu hijo, tus padres, el mío, mis hermanas, y el doctor Tofu que se ha casado con Kasumi, y tienen una niña de más pequeña que Ranko. Pasa que te hemos estado esperado durante mucho tiempo.

Al entrar el chico sonrió.

-Ya estoy en casa- dijo- por fin he vuelto.

-Se bienvenido-contestó Akane- y ambos entraron en la casa, con la niña dormida en brazos de su padre.

fin


Notas del autor.

En este fic quería que el rencuentro de Ranma y Akane no fuera violento, no quería que ella le echase en cara el tiempo que él estuvo lejos de ella, ni le pegase. Si no que los dos se sintieran alegres de volverse a ver.

La hija de Akane y Ranma, se me ocurrió que fuese parlanchina y que no le tuviese miedo a ese hombre que es Ranma, que algo en él le diese confianza, y ese algo fuera reciproco, que Ranma pudiese hablar con esa niña con franqueza.

Lo que pasó después de entrar al dojo, y el joven se reencontrarse con su familia, lo dejo a la imaginación del lector, o lectora. Al igual que el encuentro con su hijo, el hermano gemelo de Ranko. ¿Cómo se llama este y la hija de Kasumi? No lo sé, también se lo dejo a la imaginación de quien lo lea.

Este será el segundo fic navideño que subo. Ninguno de los dos hablará mucho sobre la Navidad, y este menos que el anterior. Sólo lo enmarqué en la navidad para que en el dojo estuviera toda la familia Tendo- Saotome.

Tengo planeado un tercer fic que pasa antes de Navidad. No se si lo acabaré haciendo, pero si lo subo será después de Navidad. Por ahora quiero que sea un crossover, pero cuando lo escriba, si lo hago, eso puede cambiar.