3.ª. Los elfos de Navidad.

Se acercaba la navidad, faltaba una semana. En los diferentes talleres repartidos por el polo Norte, se esperaban en la construcción de regalos de Navidad, que repartiría Santa Claus. Por el hilo musical sonaba música navideña, algunos elfos incluso bailaban, todos sonreían, pero todo era una máscara.

Trabajar en unos de los talleres de Santa Claus era casi un trabajo de esclavos. Con una paga muy baja., Se trabajaba las veinticuatro horas del día, en dos turnos de doce horas. casi sin vacaciones, y en ellas no poder ir a la costa. Debían permanecer encerrados en el Polo Norte.

En ese trabajo tenían dos descansos. Quince minutos para el almuerzo y para la comida media hora. Ahora estaban durante la comida.

Todos aparentaban ser felices, ¿a todos? ¡No! Había seis elfos que no ocultaban su malestar.

Los seis elfos infelices comían solos, nadie quería saber de ellos, se lo habían buscado ellos mismos.

Esas seis personas odiaban la navidad, odiaban a Santa Claus, odiaban esos estúpidos villancicos, pero lo que más odiaban eran a esas dos personas que se habían visto obligado a alejarse de ese taller. Buenos las tres elfas odiaban a la que huyó, y los tres elfos al elfo que huyó.

La razón era que los dos exiliados, aunque no eran de todo exiliados, le pidieron un cambio de trabajo a Santa Claus y este se vio obligado a dárselo. Los dos supuestos exiliados eran muy amigos desde niños, al crecer esa amistad se volvió en algo más, y se volvieron pareja. Algo que no aceptaron esos seis elfos envidiosos, se interpusieron entre la pareja siempre que quisieron con la voluntad de separarlos.

Para ello eso seis hicieron toda clase de trucos, llegando a destruir casi por completo el taller Furinkan. Los dos enamorados ya hartos pidieron un nuevo trabajo. Un trabajo muy siniestro, y le fue concedidos, y esos dos chicos se fueron del taller y del pueblo de Nerima, y se fueron a su nuevo destino.

-Cada vez esta comida está peor- dijo Ukyo, una elfa cocinera- tu padre se ahorra el dinero de la comida y lo debía para comprar sus tonterías.

Kodachi, la hija de director del taller, que también era alcalde del pueblo, la miró mal.

-Mi padre se puede dar los lujos que quiera- contestó la chica- una elfa pobre como tú no lo entendería.

-Callar de una vez y comer- dijo Ryoga- se nos acaba el tiempo de descanso y vosotras tres siempre os estáis peleando.

Las tres elfas lo miraron mal.

-Esos no importar a elfo- cerdo- dijo la tercera de las elfas- vosotros tres también pelear entre vosotros.

Y la discusión en esa mesa fue en aumento. Todo auguraba una pelea entre ellos, cosa que era normal y diario.

-Ya vuelven a pelearse- dijo Yuka- volverán a pelearse y destrozar el restaurante, y nos tocará a nosotros repararlo, como siempre.

-Si, por que el director Kuno es el padre de dos de ellos y siempre los disculpa.

-Ya estoy harto de esos seis- dijo otro elfo- por culpa de esos seis Ranma y Akane se tuvieron que ir. Y ahora…

No continuó el nuevo trabajo de Ranma y Akane les ponía a todos los pelos de punta.

-Si mi querido Ranma estuviera aquí me cogería en sus brazos y dijo Kodachi.

- ¿Por qué a ti? - preguntó Ukyo- Ran-chan me quería a mí.

Y empezó una discusión entre las tres de quien se quedaría con Ranma.

Y dos de los chicos con Akane.

El tercero, un corto de vista los miró, estaba enamorado de Shampoo, y le daba igual la desaparición de Ranma y Akane, para él mejor, que ese elfo no estuviera cerca de su persona amada.

-Ellos se fueron juntos- dijo- y los culpables fuimos nosotros, y nuestro acoso, No nos querían, se querían ellos, por esos están juntos- lo que dijo ese elfo lo opinaban el resto del personal del taller y el pueblo, ¿Todos? ¡No!, un pequeño grupo de seis personas se resistía a pensar que eso era verdad. Y le dieron a pobre Mousse, ese chico cegato una paliza.

Mientras le estaban pegando un elfo de poca edad, unos cincuenta años, que representan cinco años para los humanos, se acercó a la mesa. Ese niño y sus amigos eran famosos por ser los más traviesos del lugar.

-Hola. ¿te gusta el pimiento? - dijo el niño, miró a Shampoo- Me gustaría dormir entre tu pecho y salir contigo. Aunque mí que Nanako es más guapa.

Shampoo lo miró asombrada que un niño tan pequeño le propusiera algo tan indecente y encima decirle que no era tan guapa como otra chica, eso daño su ego. Ese niño era un pervertido. Se enrabio iba a pegarle. Cuando…

- ¡Shin chaaan! - gritó la madre del niño ¿Cuánta vez te he de decir que no intentes ligar con chicas mayores que tú? - y le dio con el puño al niño y le hizo un chichón- ¡lo siento mucho! - se disculpó la madre del niño y cuando se lo llevaba a rastras

- ¿Por qué no puedo estar con chicas mayores que yo? La de mi edad son aburridas, y tienen tan poco pecho como tú.

Sin-chan recibió otro golpe y le salió otro chichón encima del primer chichón. Varios elfos pensaron que eso era maltrato infantil. Aunque esa elfa era de genio rápido y tenía maltratado tanto a su hijo como a su marido, que eran los dos unos mujeriegos.

Eso disipó el ambiente, todos se relajaron, hasta que llegó Santa Claus acompañado del director Kuno.

-No veo progresos-dijo el barrigón. - Vamos muy atrasados. Sobre todo, los envíos a España.

-Allí hay mucha competencia, Los Reyes Magos. En la parte de Cataluña el caga tió y en otras partes otros personajes.

Santa Claus se enfureció,

- ¡No es justo!, ¿soy el más famoso! Y en esa parte del mundo soy infravalorado, sobre todo por esos tres Reyezuelos que van en camellos. ¡En camellos!, que ni vuelan, ¡Y yo voy en un trineo mágico tirado por renos mágicos- bufó Santa Claus- y ellos hacen el trabajo entre tres y para sólo un país- se lo pensó un instante- creo que sólo van a España! Y yo voy a todo el mundo.

-No se preocupe, con la cantidad de películas sobre la navidad que dan en ese país, pronto dejaran de lado a esos tres Reyes. Y se pasaran a nuestro bando.

- ¡Pero a ellos le hacen cabalgatas como si fuera Carnaval! Y a mí ni eso- se quejó Santa Claus casi llorando el gordo de pelo blanco.

-No se preocupe- dijo el director- Haremos un documental de nuestros talleres y al ver la felicidad de nuestros elfos, todos le mandaran cartas a usted en lugar de a esos tres Reyes.

-Y lo de caga tió en Cataluña. ¡Alimenta un palo con cara y barretina! Y darle golpes hasta que caga juguetes y caramelos. ¡Estoy peor considerado que un trozo de madera!

Cada año igual, cada año ese personaje se reprimía al llegar la navidad. El porqué, cada país seguía sus tradiciones y él quería ser el único en el mundo que en navidad repitiese regalos.

Los elfos los miraban asustados ahora esa depresión la pagarían ellos, Santa Claus era conocido por su mal genio. Aunque para los humanos era un bonachón.

- ¡Y quien tiene la culpa? - preguntó el gordo de traje rojo- ¡Unos estúpidos elfos que son mandados a recoger mis cartas y se dejan robar el terreno por los pajes de unos reyezuelos y un trozo de madera! No tengáis miramientos con ellos, si tenéis que echarlos lo hacéis- bramó ese repartidor de juguetes.

Y no era lo peor, ahora la competencia no sólo eran los Reyes Magos, u otro personaje. La gente pedía sus regalos por internet y se lo traían empresas de reparto, ¡Más competencia!, eso no lo debía saber el jefe, ¿Pero cuánto tiempo podían ocultarle ese dato?

Estaban todos contemplando al gordo de traje rojo. Cuando pareció que las luces bajaban su brillo, empezó a hacer más frío de costumbre y se abrió la puerta del golpe.

Todos supieron que significaba eso. Había llegado el momento que todo temían. Incluso Santa Claus. Ahora entrarían las personas más terribles del ese mundo. Acababan de llegar los Elfos Oscuros, los que vigilaban que nadie escapara al mundo humano, los que controlaban a lo que eran mandados a ese mundo que hacían su trabajo sin incidentes. Los que cazaban elfos que huían del polo norte. Los únicos elfos que podían viajar al mundo humano cuando quisieran.

Y esos elfos entraron en el comedor, poetando con ellos su frio, y su terror. No vestían de colores, sino con traje negros, verdes, o marrones. Llevaban capas con capuchas, e iban armados, con espadas, arcos u otras armas, algunos de ellos incluso con pistolas, y la mayoría tenían poderes mágicos.

- ¿No vienen este año muy pronto? - preguntó uno en voz baja. Era cierto, siempre llegaban una semana antes de Navidad, y acompañaban a los elfos elegidos al país asignado. Pero habían llegado casi quince días antes de siempre. Algo debía pasar.

Ese grupo de elfos entró en el comedor despendiendo un frio helado que congelaba a todos. Aunque eran una tropa iba en grupos. Se decían que vivían en un castillo al sur, en una mansión, en un bosque impenetrable y peligroso. Que llegar a ese castillo era un desafío. Los que querían entrar en la Guardia llegar a ese castillo era la primera prueba a superar.

En uno de esos grupos dos de sus miembros iban de negros, los llamaban los sihnigamis y llevaban unas katanas llamadas zanpakuto. Un chico con gafa delgado con gafas y un arco. Y dos elfos una chica y un chico de aspecto imponente.

-Mira son los Sihnigamis, dicen que tienen unos poderes terribles. Son capaces de vencer incluso a espíritus.

-Esa llamada Rumia es bomboncito, pero la que se llama Orohime tiene muy buenos pechos- dijo el niño elfo al que llamaban Shin-chan. Poniendo una risa pervertida- podía cambiarla por la Misae.

- Si- opinó su padre, que era igual de pervertido que él- una madre joven y guapa.

Se oyeron varios golpes y tanto ese niño como su padre le crecieron en la frente varios chichones.

- ¡Hombres! -dijo la madre del niño furiosa y con desprecio. Pero tanto ella como su hija, miraban a esos elfos rubios de ojos azules.

Otro de los grupos que entró iba compuesto por dos Yokai, uno de ellos con tres ojos, al que llamaban Hiei, el otro era muy guapo, y llamó la atención de muchas elfas, que lo miraron con ojos brillantes.

-Mirar es Kurama- dijo una de las chicas que lo miraba embobada- ¿Verdad que es guapo?

Un humano alto y de aspecto atemorizador.

-Es Kuwabara tenía fama de gamberro- dijo un elfo- Puede crear una espada a lo Star Wars, ¿No creéis que es un plagiador? - acabó.

Todo miraron a ese chico con miedo. No era bueno burlarse con los elfos oscuros.

Y por último un mestizo de demonio y humano. Con un gran poder, podía disparar balas de anergia por sus dedos. Era el líder y su nombre era Yusuke Urameshi.

Esos dos grupos eran los más terribles de todos, bueno había otro aún más temido, y lo peor que sólo lo componían dos personas.

El grupo de Yusuke iba a reunirse con los otros elfos oscuros, cuando fueron interceptados por el joven Shin Chan, Miró a Hiei.

-Te pareces una fusión de Tenshin han y vegeta- le dijo. - ¿Eres el hijo secreto de los dos?

Hiei se quedó un momento parado, odiaba que lo comparasen con esos dos, por suerte el grupo de Son Goku habían ido a otro taller, y vigilarían a otros elfos. El elfo de tres ojos miró al chico casi con ganas de matarlo.

- ¡No soy hijo de esos dos idiotas! - gritó.

- ¡Entonces eres hijo de Pai y Yakumo! - volvió a preguntar el niño.

Hasta allí llegó la paciencia de Hiei, iba a demostrar a ese niño educación, pero antes de que pudiese actuar, la madre del niño lo cogió y le hizo varios chichones en la cabeza. Ese grupo miró a esa elfa.

-Después los demonios y terribles somos nosotros. -Dijo el elfo de tres ojos. Pero notó la mirada asesina de la madre del niño. Y decidió callar, no quería un enfrentamiento contra los elfos que trabajaban en el taller, al menos aún, era demasiado pronto. Antes debían comer y beber, después ya se verían. Y pensó que esa mujer sería una Guardia Oscura

Fue entonces cuando empezó a hacer más frio, todos notaron que se acercaban dos entes terribles, dos seres que hacían décadas que no veían. Sabían que habían ido no sólo por ser contratados, sino por venganza, y conociéndolos no se rendirían hasta conseguirla.

Por la puerta aparecieron dos elfos, iban vestidos de negro y con unas largas capas acabadas en capuchas con la que se cubrían la cabeza, aunque nadie le veía las cabezas, todos sabían quiénes eran.

En medio de ellos andaba presa una elfa encadenadas y esposada. Esta mujer andaba orgullosa. Había sido capturada por los dos elfos encapuchados que la acompañaban.

Esa joven elfa, hacía tiempo que escapó al mundo de los humanos, allí montó una organización criminal dedicada al chantaje, las drogas, la usura, y demás actividades delictivas. Los dos elfos que la capturaron se debieron infiltrar en esa organización, cambiar su aparecía. Y poco a poco ir descubriendo sus planes y así desmontar su organización, capturar a esa prófuga y hacer desaparecer el paso por el mundo humano tanto de la fugitiva como de ellos mismos.

Los tres elfos fueron hasta donde estaban el director Kuno y Santa Claus.

-Vengo a entregarle a estos dos chicos tan alocados, como no sabían cómo volver y le daba vergüenza volver los he tenido que traer yo. Aunque ellos se empeñan en decir que son ellos lo que me traen presa- dijo Nabiki, que era la presa, con ironía y burla.

-Venimos a cobrar la recompres por Nabiki Tendo- dijo el chico en un tono siniestro- esperemos que nos pague lo justo, que ya estamos hartos que nos engañen tanto usted como ese gordo cebado que cada navidad cruza los aires en un trineo conducido por alces.

-Son renos mágicos- rectificó Santa Claus.

-Me da igual lo que sean, como sin son pulgas- dijo el joven elfo-o como si va en motos mágicas. Nosotros sólo queremos lo pactado o nos paga… o aténgase a las consecuencias.

Los dos hombree miraron a esos dos cazadores. O pagaban o podían tener problemas con los elfos oscuros. Los dos sabían cómo actuaban ese grupo de elfos. No se detenían hasta conseguir lo pactado, para ellos los firmado en los contactos era sagrado y pedían a la otra parte que reputase los tratados como hacían ellos.

El director Kuno le tiró una bolsa con moneda y la cogió la cazadora y por el peso supo que el director intentaba engañarla.

-Falta, el precio acordado era el triple de lo que hay aquí, y eso no incluía gastos- dijo la joven elfa. Paguemos o nos la llevamos y se la entregamos a los Reyes Magos, piden el doble de lo que pactamos con usted, y ellos no nos toman el pelo.

-Debo añadir- dijo la presa, usaría una información para escapar de su perseguidores, si le salía bien, saldría libre y su captores serían juzgados- que estos dos cazadores para conseguir acercárseme a mí se hicieron pasar por humanos. Se casaron según los ritos humanos y vivieron juntos.

Esa manipuladora pretendía que los elfos del taller se quejaran, la apoyaran y quedar libre. Se elevaron críticas contra esa clase de matrimonio, casarse como humanos era una herejía.

- Además fue un golpe bajo que mi propia hermana pequeña me entregue a mi como presa. No eres la elfa dulce y amable, ahora eres una maldita elfa oscuro- escupió Nabiki.

Los dos elfos se quitaron las capuchas y vieron a los dos personajes más famosos del mundo élfico. Esos dos cazadores eran Ranma y Akane, todos los miraron. Físicamente, como todos los elfos, en esas décadas apenas habían envejecido. Pero se lo veía más serios y siniestros.

-Por culpa de seis imbéciles y una hermana que nos vendía cuando quería, estuvimos acosados durante años- dijo furiosa Akane encarándose con su hermana- Tanto fue el acoso que sólo nos quedó dos opciones o huir al mundo humano, donde hubiéramos sido capturados, o unirnos a la Guardia negra.

-En el momento que llegamos al mundo humano ya estábamos casados- dijo Ranma- Nos casamos cuando entramos en la Guardia Oscura. Ese matrimonio es válido. Llevamos casados desde hace décadas- miró como se callaban los comentarios- menos en una mesa, en esa mesa estaban los seis personajes más odiados del Polo Norte- tendremos los papeles en reglas.

Y entonces de esa mesa que estaban las seis personas que nadie quería se levantó un personaje y…

-Yo me encargaré de que ese matrimonio se anule. - dijo Tatewaki ¡, el hijo del director de Taller. En el acto recibió una flecha lanzada por Ranma, que le dio en el muslo.

Ranma se acercó al hijo del director mientras Akane se quedaba discutiendo los honorarios que realmente debían cobrar.

- ¡Siempre con tus locuras Kuno! -dijo Ranma- Tú no conseguirás nada- No has conseguido nada hasta hora y no conseguirás nada-Ranma sacó su espada y se la enseñó a su rival- ¿Sabes la particularidad del material que están hechas nuestras flechas, nuestras espadas, y otras armas? - Kuno llorando de dolor negó con la cabeza- Te pueden atravesar, pero no te matan, y una vez arrancadas no dejan señal. Pero el dolor es el mismo que si te atravesara un arma de verdad. Te puedo atrevas el corazón y los puntos vitales, pero no te matarán, sólo son armas defensivas, para atacar a nuestros enemigos. No para matarlos.

Kuno gritaba de dolor.

-¡Quítame esta flecha hijo de…!- y Ranma le hundió la espada en el estomago y dejó a ese estúpido clavado en el suelo- ¿Nadie te ha enseñado a ser educado y tener respeto por las madres de otras personas- se giró y miró al director- pero siendo el hijo de ese negrero, no me extraña que no tengas educación.- Ranma le arrancó la espada- quédate quieto aquí y no te muevas aún tienes una flecha clavada- y le advirtió- Haz algo y te lanzaré tantas flecha que parecerás un erizo.

El elfo oscuro se acercó a la mesa donde estaban sus rivales.

- ¡Mira a quien tenemos aquí! - dijo Ranma con ironía- a los cinco trozos de basura por lo que tuvimos que abandonar este pueblo, aunque ni Akane ni yo queríamos seguir trabajando aquí, en este taller. Nuestra ilusión era seguir con la tradición familiar y regentar el dojo Tendo, pero entre vosotros y ese imbécil del director Kuno acabamos obligados a trabajar aquí y vistiendo eso ridículos trajes de elfos de navidad, con tantos colorines. Que más que de elfos parecen de payaso,

- ¡Son los trajes de elfos tradicionales! - dijo Kuno.

Ranma le lanzó otra flecha que se le clavó en el hombro izquierdo.

- ¡Te dije que callaras! - le ordenó Ranma y aunque habló mirando a sus rivales, hablaba para todos los allí reunidos- habéis perdido un par de cosas. Los elfos fuimos siempre gente del bosque. Guerreros y cazadores, vosotros habéis perdido esa dignidad y ahora sois esclavos de un director loco y gordo seboso que quiere acaparar las fechas navideñas y no tolera la competencia. Os ha pasado lo mismo que a los humanos, ¡Habéis pedido el sentido de la navidad!, Una época para estar con la familia y ¿qué hacéis vosotros? Os dejáis dominar por dos personajes inferiores. Los humanos en estas fechas se dejan seducir por el consumismo. Han cambiado paz y armonía por consumir y engordar, de forma parecida vosotros habéis cambiado esa paz y armonía por trabajar como esclavos.

Todos lo miraron asustados, ese elfo era un hereje. Estaba hablando contra los principios de esa sociedad élfica actual. Para ellos trabajar en ese taller era todo. Ese taller movía todo. Los regalos de Navidad que Santa Claus llevaba en su trineo.

- ¡Estás hablando en contra la tradición! - dijo Ryoga- y yo a base de golpes te haré retratarte de tus palabras- y ese chico se lanzó sobre Ranma. Antiguamente los dos elfos estaban igualados, pero ahora Ranma estaba muy por encima de su rival y Ryoga cayó al suelo en apenas tres segundos.

-No eres nada, siempre te faltó algo para ser mi igual, ahora no tienes nada, estás muy por debajo de mí.

Ryoga lo miró.

-En unos segundos me levantaré y te mataré-dijo ese elfo. Pero esos segundos se volvieron minutos. Al final Ranma cansado de un golpe lo dejo K.O.

- ¡Airen! - grito Shampoo y se lanzó sobre Ranma para abrazarlo, pero nunca llegó a su objetivo dos flechas la hicieron caer al suelo.

Shampoo miró a las flechas que tenía clavadas, y miró a quien se las lanzó.

- ¡Akane!, ¡Yo te…! - dijo la chica, y…

Akane hablaba con el director y Santa Claus, exigía el precio estipulado por la cabeza de Nabiki, más los gastos.

-Nos debe el triple, más los gastos- dijo furiosa Akane- Lo que nos ha pagado no es ni una cuarta parte de lo prometido-dijo la elfa oscura.

-Es lo justo, - contesto el director Kuno- habéis tardado mucho en conseguir capturarla.

- No fue nada fácil. No tuvimos que crear unas identidades humanas, infiltrarnos en una de las empresas que creó mi hermana. Ir descrubiendo sus planes sin que ella sospechara de nosotros. Capturarla en el momento preciso. Borrar de la mente de los humanos los recuerdos sobre Nabiki. Y destruir esa organización. Si los humanos sospechaban algo nos podían meter a los elfos en problemas. No deben sospechar nuestra existencia, para ellos sólo somos partes de sus leyendas.

-Eso me importa poco- dijo el director Kuno que era muy tacaño-lo pagado es más de lo que merecéis.

Akane miró a ese jefe elfo rabiosa, y llevó su mano a la empuñadura de su espada.

-Si se sabe que el director Kuno no cumple con su palabra, ningún miembro de la Guardia Oscura acudirá cuando pida ayuda. Tendría problemas y de los gordos- miró a Nabiki- También podíamos llevar a Nabiki a los Reyes Magos, como he dicho, ellos también pusieron precio a la cabeza de Nabiki… y ellos si cumplen sus promesas.

- ¿Me venderías a los Reyes Magos como me quieres vender a Santa Claus? - dijo asombrada Nabiki- eres mi hermana, al menos podía tener más respeto por los vínculos familiares.

Akane se encaró con su hermana.

- ¿No nos vendiste a mi a Ranma? ¿A esos seis gilipollas cada vez que te vino en gana? - contestó Akane- Por tus manejes acabamos teniendo que trabajar en este taller vestidos como payasos. Y tiempo después por culpa del acoso de esos seis sólo pudimos hacer dos cosas. O huir y volvemos unos fugitivos y ser cazados por la Guardia Oscura, o unimos a ellos. Y ya sabes lo que hicimos. Ahora te venderemos a ti y comerás del mismo veneno que nos hiciste comer a nosotros.

Nabiki miró a su hermana asustada, Akane había cambiado, antes era dulce y simpática, ahora era pura rabia. Si ante no era bueno desafiarla, ahora era una locura.

-De todas formas, no te pagaremos lo acordado- contestó el director Kuno- la culpa fue vuestra por fiaros de mí.

-No ha cambiado en nada- contestó Akane- siempre teniendo las mismas locuras, como aquella vez que nos quiso rapar el pelo a todos a su mal gusto. - la elfa oscura sonrió- Pero ahora ni estamos a su servicio, Ni somos como esos elfos deformes que trabajan para los magos de esa escuela de magos. Tantos esos elfos como los que trabajan aquí son esclavos. Nosotros los de la Guardia Oscura somos libres- miró a su alrededor- Páguenos, nos está ofendiendo, una ofrenda a un Guardia Oscuro es una ofrenda a todos los Guardias Oscuros, podíamos intentar que nos pague por la fuerza… pero este taller quedaría arruinado, y Navidad es muy pronto- Akane sonrió con maldad. No había regalos para que Santa Claus hiciera su trabajo.

- ¿Nos estás chantajeando? _ preguntó Santa Claus.

-No, que va- dijo Akane con ironía- Sólo les hago ver la verdad.

El director Kuno trago saliva, sabía que tenía la de perder. Y le lanzó otra bolsa de dinero a Akane, ella lo cogió lo sobrepeso. Miró al director y le hizo un signo con las manos, allí faltaba dinero. Y el jefe del taller se vio obligado a pagar lo acordado más los gastos- ese elfo casi lloró pensaba gastase ese dinero en sus caprichos.

-Es bueno hacer negocio con usted. -dijo Akane, y les entregó a Nabiki- hagan con ella lo que quieran.

De golpe esa elfa se giró, sacó de la nada un arco y disparó dos flechas contra unos de los seis rivales y este grito de dolor. Se acercó a la mesa donde estaban los seis que lo acosaron durante años, allí estaba también Ranma.

Akane se acercó a su esposo, le pasó una mano por la cintura, miró a Shampoo que se retrocedía de dolor por las flechas que le había lanzado.

- ¡Akane!, ¡Yo te…! - dijo Shampoo.

- ¡Tu no harás nada! - dijo Akane. - Ya no tengo miedo, ni a ti ni a esa dos que también iban detrás de Ranma. No temo vuestros trucos- miró a Ranma- ¡Ranma es mío y sólo mío! - y miró a los tres rivales de su esposo- ¡Y yo soy suya y sólo suya! Nos pertenecemos desde que éramos niños. Nos amamos desde siempre, e hicimos el pacto de amor eterno cuando éramos muy niños, para nosotros no fue un juego- todos se asombraron, ese pacto era inquebrantable. Se debía estar muy seguro de amarse para hacerlo, todo aquel que lo hiciera voluntariamente reconocía que se amaría siempre, que se era uno- No podéis romper ese pacto, si lo intentáis romper, caerán sobre vosotros miles de maldiciones. Después de entrar a los Guardias Oscuros renovamos ese pacto. Ya no eramos niños, y ese pacto se fortaleció. Y después nos casamos.

Todo había cambiado, ese pacto era sagrado, y nadie se interpondría entre dos elfos que hubieran hecho ese pacto. Y más entre Ranma y Akane que lo habían hecho dos veces.

Todo el mundo respetaría ese pacto menos seis locos, el padre de dos de ellos y la bisabuela de una de las chicas.

-No permitiremos ese matrimonio- dijo iracundo Ryoga- siempre las has tratado mal, siempre te reías de ella. No te la mereces.

- Eso fue parte de nuestro plan. Nadie podía ver lo que sentíamos el uno por el otro, nuestros padres nos hubieran casado, y éramos unos niños. – dijo Ranma.

- Y años después, cuando vosotros aparecisteis en escena, fue un peligro que se descubriera nuestra relación, nuestras vidas hubieran corrido peligro. Estáis tan locos que hubierais querido acabar con vuestro rival en el amor para quedaros con quien considerabas vuestro.

-Sólo veías vuestros deseos egoístas, no lo que queríamos Akane y yo. Nos perseguisteis hasta la extenuación. No teníamos ni un momento de paz, ¡Vosotras tres os colasteis en mi habitación para meteros en mi cama, y no poder escapar de un compromiso con vosotras! - grito furioso- y os colasteis en la habitación de Akane para acabar con ella.

Akane miró a Kuno y Ryoga.

-Vosotros hicisteis lo mismo. Os metíais en mi habitación para lo mismo. Y en la de Ranma para acabar con él. No nos dejabais en paz ni para ir a la escuela, ni para ir a la cafetería. Ni siquiera durmiendo.

- Y al final el más idiota de vosotros habló con su padre para que acabáramos trabajando en este taller, vistiendo esa ropa ridícula. Cuando queríamos dedicarnos al dojo familiar, era lo que queríamos desde niños, y por vuestros estúpidos deseos al final nos tuvimos que unir a la Guardia Oscura para alejarnos de vosotros.

- El entrenamiento fue duro, pero lo pasamos con facilidad. Enseguida fuimos ascendiendo en el escalafón de la Guardia, ahora lideramos un grupo, él que ha venido a este maldito taller.

Los seis se los quedaron mirando.

-No consentiré que te vuelvas a llevar a Akane- dijo Ryoga. - no te la mereces es muy buena para ti.

Los dos prometidos se quedaron mirando y rompieron a reír.

-Eres todo un payaso, ¡cerdo!. Veo que no habéis cambiado en nada- dijo Ranma- sois igual de molestos que cuando Akane y yo tuvimos que escapar de vosotros.

Los cuatro que no estaban heridos se levantaron para atacar a esos dos. Pero enseguida se detuvieron, el resto de elfos oscuros se levantaron para defender a sus dos compañeros.

-De estos nos ocupamos nosotros, pero estad alerta- ordenó Ranma y todos los elfos oscuros le obedecieron.

- Os venceremos seis contra dos- dijo Mousse.

¿Seis? ¿Qué seis?, sois cuatro- contestó Akane, señaló a Kuno y Shampoo - esos dos están inutilizados. No os podrán ayudar. Y al resto de elfos les da igual lo que os pase. Se le nota en sus miradas que no os quieren. Están deseando que os peguen una paliza. ¿Y quién mejor que nosotros dos? Os lo habéis buscado durante años. Es hora que nos venguemos.

-No os atreveréis- contestó Ukyo- caeréis en desgracia, como cayeron vuestra familia, al largaros los dos vuestra familia fue acusada de traición al director Kuno y encerrados en la prisión del Norte, donde permanecerán durante siglos.

- Sólo sí mi amado Ranma accede a casarse conmigo y divorciarse de esa plebeya, yo hablaré con mi padre y serán liberados.

- Mi familia ya ha sido liberada, ahora están de camino al castillo de los Guardias Oscuros, junto a más gente apresados injustamente por la familia Kuno y vosotros. Hemos asaltado esa prisión y hemos liberado los presos que fueron mandados allí por llevar la contraria al director.

-No puedes hacer eso- dijo Kuno- la Gente Luminosa los seguirá.

La Gente Luminosa era la policía creada por los directores de los talleres de Santa Claus. Esa policía tenía fama de ser crueles y salvaje.

Ranma lo miró.

-Por su bien espero que se queden en casa. Esa policía no son rivales para nosotros. Si un grupo de nosotros, entramos y liberamos a los prisioneros, con la vigilancia que hay allí. ¿Qué harían esos soldados en contra de todo un ejército de lo que vosotros llamáis elfos oscuros?

- ¡Nada! No lograrán nada. Sólo quedar heridos y presos, nosotros tenemos también una prisión donde metemos a vuestros soldados de juguete - dijo Akane con ironía- y como veo que no es justo que lucháis vosotros cuatro contra nosotros dos os daremos una pequeña ventaja.

Y Ranma se dirigió hacia Kuno y le arrancó las dos flechas, El herido se miró donde debía tener las heridas, pero no vio ninguna herida, ni sangre. Ese material era asombroso podía atravesar los cuerpos, pero ni mataba ni dejaba heridas, Akane se dirigió a Shampoo y le arrancó sus dos flechas y la elfa china se miró donde debió tener las heridas y no vio nada, esa chica sintió rabia, quiso acabar con Akane, pero cayó al suelo. Las heridas aún le dolían.

-Sentiréis el dolor durante unos minutas- dijo Ranma al ver las intenciones de la chica- podéis atacar ahora o esperar que Kuno y Shampoo se recuperen. No importa lo que hagáis el resultado será el mismo, ¡Seréis derrotados!

-No pensamos lo mismo-dijo Kuno, miró a los demás – seguiremos el plan que trazamos hace años para vencerlos- los otros cinco elfos asistieron- ¡Retirada!- Gritó el chico- ¡Cuando estéis distraídos os atacaremos! - !Esos seis intentaron huir-cuando estemos preparados volveremos y os venceremos.

Los seis locos escaparon en direcciones contrarias, intentando escapar de Ranma y Akane, eran dos y no podían coger a todos.

Ranma y su mujer se muraron sorprendidos, después sonrieron. Ese plan de esos seis era simple, una buena estrategia, pero hecha por seis idiotas, en pocas palabras no resultaría exitosa.

- ¡A por ellos!, ¡ Que no escapen!- gritó Ranma, y en el comedor se produjo una batalla campal, no sólo participaron, en la captura de esos seis fugados, los elfos oscuros, sino la totalidad de los trabajadores del taller, estos también querían vengarse de los seis locos.

Shampoo fue cogida por Akane. La elfa china se creía superior, pero se vio ampliamente vencida por una rival a la que siempre infravaloró y subestimó.

-No sé como te temía haces años, nunca fuiste nada. Debía haberme fiado de lo que me decía Ranma, ni tú ni las otra dos valíais gran cosa.- Y las elfa oscura esposó y ató a su rival más peligrosa.

Los hermanos Kuno en su huida chocaron entre ellos, y cayeron al suelo. No pudieron levantarse, sobre ellos cayeron sus compañeros de trabajo y los ataron.

Mousse confundió una columna con Ranma y lo desafió

-Te ganaré Saotome- dijo el cegato. Y le dio un puñetazo a la columna y gritó de dolor- ¿Desde cuando tienes la cara tan dura?

- ¡Estoy aquí! - dijo Ranma apareciendo detrás suyo, y le pegó una patada por detrás y lo estampó en la columna, y Mousse cayó desmayado. -Estás más ciego que nunca.

Ryoga vio que nadie lo seguía, corría hacía la puerta, o eso pensaba él, pero pronto vio que corría directamente hacía la mesa donde estaban los Guardia Oscuros.

- ¿Cómo he llegado aquí? - dijo el elfo perdido.

-Por que eres un idiota que siempre se pierde- dijo un elfo oscuro, y fue atrapado y atado.

La única que parecía que había escapado fue Ukyo, pero pisó una manzana que a alguien se le había caído, y fue a dar con sus huesos al suelo.

- ¡Oh! - exclamo Yuka- se me cayó la manzana que me iba a comer- dijo con falsa inocencia, ¡mentira!, la lanzó para que se cayera Ukyo.

- ¡Mala bruja! - le dijo Ukyo al darse cuenta de la verdad. Y se fue a levantar para pegar a la chica que le provocó la caída, pero una manzana y un melón que se le "cayeron" a Sayuri y otra joven elfa impactaron en la cabeza de Ukyo y quedó inconsciente.

En un momento el plan bien trazado de huida de esos seis, calculado y ensañado durante años, fue desbaratado. Cuando despertaron de su inconsciencia estaban atados y esposados. Les habían tapado la boca con cinta americana y le lanzaban comida.

Ranma los miró y sonrió.

-Dejémoslos aquí un buen rato- hemos de hablar con más de una persona.

Y el chico y su esposa se dirigieron a hablar con sus antiguos amigos, que al verlos llegar se asustaron.

-No os asustéis somos los mismo que antes- dijo Akane sonriendo.

-No, no lo sois con esos trajes oscuros sois muy lúgubres y siniestros.

- ¡Sayuri! debajo de esto trajes somos los Ranma y Akane que conocimos. Podemos cazar elfos fugados, pero para nosotros vosotros sois nuestros amigos.

-Hacéis maldades- dijo Hiroshi- soltáis presos de la prisión del Polo Norte.

Ranma lo miró serio.

-Sólo hemos soltado los que no se merecen estar allí, los que llevaron la contraria al director Kuno, o a Santa Claus. Los que merecen estar en prisión no lo hemos soltado, y seguirán allí. Nabiki será mandada allí, y permanecerá durante mucho tiempo.

-Podíais haberos alistado en la Gente Luminosa- dijo Daisuke. -Al menos estaríais aquí.

Los demás elfos de ese grupo lo miraron como si estuviera loco.

-Ni a punta de pistola- dijo Akane- a pesar del nombre, son corruptos, practican la tortura, y las detenciones indiscriminadas. Trabajan sólo para el director Kuno, o los otros directores corruptos de los otros talleres. Ni Ranma ni yo podíamos trabajar para alguien así. Y en esas condiciones.

-Sé por que lo dices Daisuke- dijo Ranma- a nosotros también nos gustaría estar aquí con vosotros, y llevar el dojo familiar, y estar con nuestra familia. Pero mientras el director Kuno, Santa Claus y esos seis sigan aquí no podemos volver. Este pueblo del Polo Norte es una tiranía.

-Hay que cambiar el sistema, escoger otro director, y otro Santa Claus más justo, no alguien que os explote- siguió Akane-. En el pasado los ha habido mejores. Este taller fue regentado por directores mejores, y hubo Santa Claus mejores que esos dos. Hasta que se produzca ese cambio no podemos volver a vivir aquí, vendremos a vender nuestros servicios, pero no a vivir.

-Pero es tan difícil cambiarlo- dijo una de las chicas- esos dos controlan todo, nuestra forma de vestir, nuestra comida, la educación de los niños. Y vuestros seis rivales son sus topos en este taller. No podemos hacer nada.

-No podemos casarnos con quien queramos, ni salir de fiesta con los amigos- dijo Hiroshi- hace años que no tenemos una reunión fuera de este taller. Hecho de menos una buena fiesta como la que nos pegamos cuando vosotros estabais, pero ahora ni eso, con el cambio de turno de trabajo, de ocho horas durante cinco días. A doce horas durante seis días. No tenemos ni ganas de fiesta, estamos muy agotados.

-Pero ni podemos hacer fiesta, hay que pedir permiso para hacerla y nunca nos lo dan.- y como ha dicho Hiroshi- ya han elegido a nuestras parejas, pertenecen a la Gente Luminosa- a Yuka le costó decir lo que seguía- a mi y a Hiroshi nos han tocado parejas de nuestro propio sexo. Las elegido el director para castigarnos por ser amigos vuestros. Si nos negamos… nuestras familias sufrirán las iras del director

Los dos elfos oscuros los miraron asombrados. La maldad del director era muy grande

- Pero vosotros dos erais pareja- dijo Akane mirando a Yuka e Hiroshi- y vosotros dos también – dijo los otros dos elfos.

-Eso ya es pasado- dijo Yuka con tristeza, y llorando- ahora es el director Kuno el que decide con quien debemos casarnos. Y ha decidido o lo obedecemos y nos casamos con quien él quiera o en caso contrario seremos solteros.

Akane y Ranma los miraron entre asustados y cabreados. Esos si que era una herejía no lo que había dicho Ranma minutos antes. Según las leyes asentarles de los elfos incluso el más débil de ellos tenía derecho a conseguir pareja y casarse con quien eligiera. Negarle a un elfo su boda era un crimen, aunque con ellos había pasado. No estaban dispuestos a que sus amigos pasaran por algo parecido a los que ellos pasaron.

Ranma se giró a Akane.

-¡Esto debe acabar!, esto no puede seguir así- dijo Ranma.

-Tienes razón, pero ese director tiene mucho poder y Santa también. Y recibirán ayuda de los directores de otros talleres- dijo Akane.

-Pero nosotros somos la Guardia Oscura y somos más que su mal entrenada Gente Luminosa, podemos revocarlos y volver al viejo sistema, que los directores de los talleres y sus alcaldes y Santa Claus sean elegidos por el pueblo, como se ha hecho durante milenios.

-Que la gente elija su profesión y no sean obligados a trabajar en el taller y no tener un horario abusivo- dijo Akane.

-Hemos venido a ver si todo había cambiado, como no lo ha hecho debemos cambiar el sistema y volver al sistema anterior. Para eso fuimos contactados.

-Será un golpe de estado.

-No, el golpe de estado lo hicieron ellos, derrocaron con trampas a los antiguos directores. Santa Claus sustituyó a su padre y lo mandó al exilio, para que muriese, nosotros la Guardia Oscura lo recogimos y supimos la verdad. Él nos ha encargado que derroquemos a su hijo.

- Si, pero eso debe ser después de Navidad, el día después de Navidad, el día San Esteban. - contestó Akane.

-Ahora elegirán quienes saldrán del polo Norte e irán al mundo humano como enviados de Santa Claus, sé de seis que se llevarán una sorpresa.

Y entre Santa Claus y el director Kuno, eligieron "al azar" quienes irían al mundo humano y quienes serían sus acompañantes entre los Guardia Negros- ni Santa Claus ni el director supieron que los elfos oscuros utilizaron su poder para amañar el sorteo

Al grupo de Yuka le tocó los sihnigamis. Los cuatro elfos se asustaron esos elfos oscuros daban miedo.

-Nos preocupéis no son malos- dijo Akane a sus amigos-.

- No son malos y no harán nada malos, ellos un poco pervertidos, pero no os darán problemas. -dijo Ranma a los elfos oscuros- Si intentan salir de fiesta, vigilarlos, que no se metan en líos, antes eran parejas, si lo vuelven a ser, no hagáis nada, dejar que disfruten lo que puedan, pero sin hacer daño a los humanos.

Los grupos de elfos que saldrían al exterior fueron saliendo y con ellos los elfos oscuros que los acompañarían,

Y cuando llegó el grupo de los seis idiotas, y con terror vieron que irían a España y serían acompañados por Ranma y Akane que los miraban perversos. Ese año no habría peleas con los pajes de los Reyes magos, ni destrozos del tió si iban a Cataluña. Ni dejarían ligar a Kuno con las humanas. Ese años no los dejarían divertirse a costa de nadie. Deberían ser buenos y comportarse como buenos chicos.

Para los seis ese trabajo iba ser una pesadilla. Para Akane y Ranma sería el sueño que habían tenido durante años. La oportunidad diabólica y divertida de vengarse. Sabían que esos seis romperían las reglas, molestarían a alguien o a ellos. Y ellos dos estarían allí para evitar jaleos. El primero sería cuando esos seis supieran que ellos dos dormirán juntos. La solución sería fácil, drogarlos y dormirlos.

-Sera un trabajo estupendo- dijo Akane- hacerles pagar lo por lo que nos hicieron.

- Si, vamos a disfrutar- contestó con maldad Ranma.

- El director Kuno está rabioso, no está contento con que hayamos liberado a sus prisioneros. – dijo preocupada Akane- buscará represalias.

-Por eso dejaremos un contingente infiltrado de Guardias Oscuros. Para que no pueda hacer nada.

Los portales mágicos a diversos países se abrieron y por ellos pasaron los elfos del taller y sus guardianes oscuros. Algunos elfos se disfrazaron de Santa Claus, otros irían con su traje de elfo y la Guardia Oscura estaría allí para vigilarlos y protegerlos.

Los seis rivales de Ranma y Akane no querían ir con ellos a su misión, con esos dos tendrían problemas, sin poder divertirse.

-Hay muchas formas de divertirse donde vamos, podéis pasarlo bien si no incumplís las normas. Nada de provocar disturbios o pelearos con nadie y menos con la competencia- dijo Ranma.

-Nada de intentar ligar, o escaparos- continuó Akane- estaremos allí para evitar que os desmadréis.

Los seis pobres elfos miraron a sus vigilantes, lo iban a pasar mal, y entraron en el portal mágico que los llevaría a su trabajo en el mundo humano.

Ranma y Akane los miraron entrar y sonrieron con maldad. Se lo pasarían bien vigilando y controlando a esos imbéciles. No les dejarían salir de noche e ir a disfrutar de cena y diversión. Pero nadie los obliga a que ellos no lo pudieran hacer. Drogando a sus rivales para que durmieran toda la noche, ellos serían libres de hacer lo que quisieran. Cenas, discotecas, o hacer el amor.

Cuando volviesen… a ese director impostor y a ese falso Santa Claus les quedarían horas en el cargo. Ese era el auténtico trabajo de la Guardia Oscura, para eso fueron contratados, para volver todo a la normalidad.

Ranma y Akane entraron en el portal mágico. Y este desapareció.

Santa Claus y el director respiraron tranquilos, no quedaba ningún elfo oscuro. Podían estar tranquilos. Cuando acabara la misión en el mundo humano los elfos oscuros volverían directamente a su mansión y en un año no sabían nada de ellos, sería un año de tranquilidad.

No supieron hasta que fue tarde que ese sería el último año que disfrutarían de ese cargo, que les quedaban días para seguir tiranizado a los habitantes del Polo Norte, que pronto serían depuestos. Y aunque lo hubieran sabido no podrían hacer nada contra lo que se le venía encima. Y sin saber nada siguieron maquinando como esclavizar aún más a sus trabajadores.


NOTAS DEL AUTOR:

Me ha salido un fic muy revolucionario.

Primero: pido disculpa, debí subir esta historia hacia días. Pero la escribí con el móvil, la tenía en la memoria interna y descargué sin querer un programa indebido y tuve que hacer un reseteado de fábrica y lo pedí. Y tuve que comenzar a escribir desde el principio y me la quedado muy distinto.

Segundo: Este año en mi trabajo se han disfrazado de elfos de navidad, no me gustan los elfos de Navidad. Soy más del los del " El señor de los anillos" y obras parecidas. Elfos con capas, espadas y arcos, no vestidos de colorines, y así lo dije. En resultado no me disfracé y de ahí salió esta historia.

Tercero: Tampoco me gustan el tipo de elfo que salen en los libros y películas de Harry Potter, por la misma razón que no me gustan los elfos de navidad.

Y lo que dice Ranma de perder el espíritu de la navidad es cierto todas estas fiestas se han vuelto muy comerciales, sólo pensamos en gastar.

El caga tió, es una celebración catalana, en que se le pega con un palo a un tronco con una cara dibujada mientras se canta una canción en catalán, la parte trasera de ese tronco se tapa con una manta, donde se ocultan los regalos que "caga" el tió. Para saber como la forma del tió mirar la foto que he puesto a este fic.

Como no he podido subir a tiempo esta historia no puedo felicitar la navidad, pero si el año nuevo, con la esperanza que no sea mucho mejor, que este año de mi…a que está a punto de acabar.

Es el primer crossover que he hecho y en cierto punto era un experimento, y en otra un homenaje.

Esta es la última historia de este fic tal vez, si puedo haré una historia especial para año nuevo aunque no es seguro.