En tiempos pasados estos dos poderosos clanes estuvieron en una guerra por décadas, la cuál termino gracias a Senju Hashirama y Uchiha Madara por formar una alianza entre sus clanes. Tiempo después crearon Konohagakure no Sato.
Antes de este suceso, incluso antes del mundo Shinobi, el creador del chakra, Rikudō Sennin Hagoromo Ōtsutsuki el Sabio de los Seis Caminos, tuvo dos hijos, uno de ellos llamado Indra Ōtsutsuki quien heredo el Sharingan de su padre pero no su empatía y el otro Asura Ōtsutsuki quien sólo heredo la empatía de su padre pero no su DouJutsu. Esos 2 niños crecieron para heredar el puesto de su padre. Años pasaron y el gran día llego, el día de heredar el puesto de su padre. Hagoromo Ōtsutsuki eligió a su hijo menor, Asura Ōtsutsuki, este acto provoco que Indra Ōtsutsuki le tomará un profundo odio a su padre y hermano menor, entonces Indra reto a su hermano a una pelea.
El perdedor de está pelea fue Indra, quien le tomo más odio a su hermano y tomo su camino. Esa pelea fue el comienzo de la mayor guerra de clanes . Asura creo el clan Senju, y Indra el clan Uchiha . Y así comenzó la mayor guerra de clanes. Algo que nadie sabe, es que la pelea de Indra y Asura nunca termino, ellos en forma de encarnación siguieron con su supuesta pelea eterna. Su última pelea fue la de Senju Hashirama y Uchiha Madara los 2 más poderosos Shinobis de su época.
Konohagakure no Sato luego de la unión de los dos más poderosos clanes, la aldea nació. Pero, tiempo después ocurrió algo inesperado. Madara Uchiha se revelo contra Senju Hashirama, el más grande combate de Shinobis estaba por suceder en el Valle del Fin (bautizado así por la misma pelea). Madara Uchiha con su Sharingan logro controlar al Kyuubi (la bestia con cola más poderosa) para que lo ayude con su pelea legendaria y, con su Mangekyou Sharingan logro aún ser más poderoso con el Kyuubi. Pero con todo y más, él, el Uchiha más poderoso, fue derrotado por su mejor amigo, Senju Hashirama.
Años más tarde; el Yondaime Hokage (Cuarto Hokage), El Destello Amarillo de Konoha, Minato Namikaze, estaba junto a su esposa apunto de dar a luz en una ubicación secreta por el estado de Jinchuriki de su esposa Kushina Uzumaki. 1 hora después ella para de gritar para dar un suspiro de alivio, pero sin que nadie se diera cuenta enfrente de ella se materializa un sujeto en mascarado. Este tomaría al bebe de los brazos de la mujer y lo apuntaría un Kunai. Minato desesperado diría que por favor no haga nada, y el sujeto en mascarado lanzaría al bebé al aire, mientras que Minato lo atraparía y se daría cuenta que estaba cubierto de papeles bomba, él con toda su velocidad sacaría los papeles bomba y los lanzaría lejos de Naruto y saltaría por la ventana. La casa explotaría. Él se teletransporta a la aldea y ve que el Kyuubi está destruyendo la aldea, dejaría a Naruto en un lugar seguro y se teletransportaría cerca del Kyuubi . A lo lejos Minato podría ver a Kushina con sus cadenas de chakra tratando de detener al Kyuubi y el pensaría en algo pero sabía que iba a ser muy duro para Naruto, Kushina y para él. Al instante Minato aparecerá enfrente de Kushina y ella confundida de porque traía a su hijo recién nacido a un lugar como este, y preguntaría. -¿Qué piensas hacer Minato? - Pregunta ella extrañada y asustada de porque traía a su hijo aquí. Mientras él respondía. -Lo siento Kushina es la única forma de salvar a la aldea- Kushina entre lágrimas asiente con la cabeza sigue con la tarea de detener al Kyuubi por más tiempo.
Minato dejaría a su hijo en el suelo y comenzaría a hacer los sellos de mano para el estilo de sellado de 8 trigramas y sellar Kyuubi dentro de su hijo. El Kyuubi miraría con atención que hacía Minato y al darse cuenta gritaría enojado. -! NO¡ ¡NO ME SELLARAN DENTRO DE ESE MOCOSO! - Y lanzaría su ataque con sus garras al bebé, pero antes de poder matarlo, Kushina se atraviesa y igual Minato siendo ambos atravesados por la garra del Kyuubi. Minato se daría la vuelta porque sintió una cabeza en su hombro y abriría los ojos más grandes que la luna más llena que pudo a ver en está tierra y se le caería una lagrima traicionera acompañada de un gran ardor en sus ojos. Justo en ese momento llegaría el Sandaime Hokage (Tercer Hokage) acompañado de varios Anbus y sería el único que podría ver los ojos de Minato. En los ojos de Minato se podría ver el legendario DouJutsu, el Sharingan. Minato llegaría su mano a sus ojos y con su último aliento terminaría los sellos de mano invoncando al Shinigami y pidiéndole que sellara al Kyuubi dentro de ese bebé, el Shinigami asiente y comienza con el sellado. Antes de morir Minato se da vuelta y abrazaría a Kushina que padecía muerta detrás de él. El Shinigami desaparecía después de sellar a Kyuubi y Minato moriría, y Naruto sería recogido por Hiruzen.
4 años más tarde. 10 De octubre en Konohagakure no Sato. 8 a.m, una ventana ligeramente entre abierta dejaba entrar un perqueño pero poderoso rayo de sol, el cuál fue directo a un rostro que sobre salía de las sabanas de una cama, entre esas sabanas abría un pequeño vuelto el cuál comenzó a inquietarse por el rayo de sol que le daba directo a su ojo derecho. Las sabanas salieron volando por todas partes y gracias a tal acto se podría ver a un pequeño niño de aproximadamente 4 años, el cuál se coloco rápidamente su mano derecha en su rostro para acto seguido levantarse de su cama rápidamente y susurrar. -Maldito sol, ya es de día, y es 10 de octubre. Genial...- Diría el niño con sarcasmo. Este caminaría hacía la cocina y de está tomaría un tazón de ramen instantáneo, y con un poco de agua caliente cocinaría el ramen. Luego de desayunar, el niño se dirigió al baño para lavarse los dientes. Él, se miraría al espejo y se vería fijamente. -Espera... ¿Hoy no es el día para inscribirse en la academia?. Pero, creo que era a las 7 a.m. ¡NO, NO!, ¡no llegaré a inscribirme!- Diría el niño mientras escupe lo que le queda de pasta dental en la boca y se iría corriendo hacía la torre Hokage.
En la torre Hokage. El niño llego a la torre lo más rápido posible y vio a una familia enfrente de él hablando con una dama de pelo color marron y unos ojos verdes profundos. La familia diría. -Llegamos tarde, espero no sea problema, es que mi hijo desea ser un ninja como el gran Yondaime Hokage. La dama peli marrón asiente con la cabeza y dice. -No es problema aún nos quedan muchas inscripciones-. El niño se le escaparía un suspiro porque eso quiere decir que todavía tiene oportunidad de ser un ninja y sonríe con su gran sonrisa zorruna. La familia enfrente de él se comienza a ir y el se adelanta hacía la mesa de la secretaría, la cuál se tenía que parar de puntillas para poder ver a la dama detrás de la mesa. -Señorita... Señorita...- diría él lo más educadamente posible refiriéndose a una dama. La mujer enfrente de él todavía con la cabeza baja dice. -¿Digame?- Y el niño todavía con una gran educación le dice. -Hola señorita buenas días. Vine a inscribirme a la academia. La señora diría mientras levanta la cabeza. -Sí pequeño, cla...- Se le cortaría la voz al ver al pequeño niño parado de puntas de pie para tratar de ver a la señora. Era un niño rubio con ojos azules y muy bajito, seguro por mala alimentación. A la señora se le durece la mirada y perdiendo toda su amabilidad de hace un instante dice. -Lo siento, no hay más inscripciones- El niño pierde su feliz mirada y con una ligera tristeza dice. -Pero escuche que...- La señora elevo la voz por un instante y más dura que antes dijo. -Dije que no hay más inscripciones. Vuelve el año que entra-. El niño perdió su feliz mirada por completo, asintió con la cabeza, y salió por la salida.
El niño estaba caminando por la aldea, recibiendo duras miradas de los aldeanos y murmullos a sus espaldas. Él ignoraba esas miradas aún que a veces parecía imposible escapar de ellas, no sabía porque lo odiaban tanto, siempre lo golpeaban y maltrataban, él parecía que aprendió a aceptar los golpes y el rechazo. Seguía caminando yendo a su casa, y se cruzó con un restaurante de ramen. Él siempre cruzaba por ahí pero nunca entraba, tenía miedo, cada vez que entraba a un lugar nuevo tenía miedo, siempre lo hacía, así que aprendió a no entrar a ningún lugar nuevo. Llevó su mano derecha hacía su bolsillo y saco 3 monedas de él. Era lo último que tenía, y sólo salió corriendo. Antes de llegar a su hogar, vio muchas personas paradas yendo a dirección de su casa. Él pensó y se acordó, es 10 de octubre. Abrió los ojos tan grandes que parecía que se le iban a salir. Estaba tan contento y apurado para llegar a la torre Hotake para inscribirse a la academia, que se olvido de que día era. Él comenzó a temblar, y dio un paso atrás y justo en ese preciso momento uno de los muchos aldeanos que había ahí se dio la vuelta. Él se paralizo del miedo y sólo pensó en correr, correr muy lejos, lejos de ellos.
Torre Hokage, minutos antes. El Hokage estaba frustrado por la cantidad de papeleo que tenía sobre la mesa, sólo quería que alguien lo interrumpiera para pensar en otra cosa por un momento, hasta que pensó en que día era, y se dio cuenta, abrió los ojos muy grandes y llamo a su anbu de mayor confienza. Al instante apareció un sujeto con un chaleco gris y una mascara de gato y diría. -¿Qué desea Hokage-sama?- él sujeto en mascarado pensó mientras estaba de rodillas mirando hacía abajo. -Escucha muy bien Shisui- Diría el Hokage con una cara demasiado serio. Él anbu enfrente de él asintió y llevó su mano izquierda hacía su mascara y se la sacó. Detrás de esa mascara había un hombre con el pelo negro alborotado, algo revelde, y con unos ojos profundamente negros. El Hokage rápidamente hablo y dijo. -Quiero que localizes a Naruto Uzumaki y lo escoltes el resto del día. Acaba con cualquiera que sea una amenaza- Dijo el Hokage con su cara todavía seria. -Sí, Hokage-sama- Diría el hombre ahora identificado como Shisui y desaparecería en un remolino de hojas.
El niño ahora identificado como Naruto comenzó a corres mientras los aldeanos detrás de él gritaban. -¡Ahí está el niño demonio! ¡Atrapenlo, no dejen que escape debe ser castigado por sus crímenes!- Naruto siguió corriendo hasta llegó a un callejón sin salida. Los aldeanos se acercaban lentamente mientras él retrocedía un paso cada vez que ellos se acercaban. -¡Qué no escape, debe ser castigado!- Gritaban los aldeanos. -¡NO! ¡POR FAVOR NO!- Gritaría Naruto mientras se cubría con sus manos en un movimiento no intencional para tratar de defenderse. Entre todos esos aldeanos, saldría un ninja, aparentemente Chunnin por su chaleco y vestimente. Naruto pensando que lo ayudaría suspiro. -Oh, por favor ayúdame señor- Diría Naruto mientras se acercaba al hombre con las piernas temblorosas. -Sí, ven- Diría el hombre con una sonrisa en su rostro. Naruto confiando en el hombre se acercaría y de pronto sentiría un fuerte golpe en la cara. El hombre comenzaría a reír mientras diría. -JA JA JA. ¿Dencerio creíste que te iba a ayudar maldito demonio?. Naruto comenzaría a tener una hemorragia nasal, y saldría demasiada sangre su su boca por el fuerte golpe y comenzaría a llorar mientras que comenzaba a aceptar que iba a hacer golpeado hasta casi matarlo. El ninja Chunnin tiro varías Shuriken hacía Naruto y estas impactaron sobre la espalda de él. Hizo una mueca de dolor mientras comenzaba a llorar más fuerte. Los aldeanos aplaudían al acto del Shinobi Chunnin frente a ellos. El Shinobi sonrió maliciosamente, mientras comenzaba a hacer signos de manos para hacer un Jutsu, pero en ese momento llegó otro Shinobi y Naruto se asusto aún más, pero este ninja se puso frente a él mirando hacía los aldeanos y comenzó a hacer signos de manos más rápido que el Chunnin y dijo. -¡Estilo de fuego, Jutsu bola de fuego!- La bola de fuego quemo al Chunnin por completo y algunos aldeanos cerca de él, los demás aldeanos sólo se alejaron levemente del ninja que acabo con el Chunnin. El ninja se dio la vuelta, miro a Naruto lo tomo en brazos y le acaricio la cabeza, Naruto se alejo levemente pensando que lo iba a lastimar, pero el ninja dijo. -Tranquilo, estás a salvo. Me llamo Shisui. Yo te cuidaré- Shisui le dio menos de 4 caricias en la cabeza y Naruto se durmió. Shisui lo miro espectante y lo abrazo con fuerza. -Tranquilo, yo te curaré- Dijo él desapareciendo de la vista de los aldeanos.
Continuara.
