Naruto corría por toda la residencia Uchiha, mirando hacía todos lados, buscando a Hitomi, pero sólo veía muertos. Al doblar la esquina, vio un pequeño cuerpo frente a él. El rubio paro de correr para comenzar a caminar lentamente hacía el pequeño cuerpo. Al llegar donde estaba el cuerpo, se agacho, y puso su cabeza entre sus piernas como almohada, y giró la cabeza de la aparentemente niña para que lo mirara a él. Al ver su rostro, Naruto se paralizó. Era ella, era Hitomi. Estaba muerta, con un corte en el pecho, que la atravesaba. Las lágrimas comenzaron a caer en rostro muerto de Hitomi. Naruto seguía llorando sobre Hitomi, mientras detrás de él apareció Itachi en un remolino de hojas. El rubio giró la cabeza hacía atrás lentamente para ver como el Uchiha mayor lo miraba con su rostro estoico. Itachi miró el cuerpo de Hitomi y luego los ojos de Naruto. Seguía manteniendo el Mangekyou Sharingan después de todo este tiempo. Era algo sorprendente para un niño de su edad. Pero Itachi pensó que se debía al chakra del Kyuubi. Naruto miro de arriba abajo a Itachi, y de la nada una lágrima de sangre salió del ojo izquierdo de Naruto. Itachi abrió los ojos muy grandes al ver como frente a él se comenzaba a formar unas llamas de color negro, que se acercaban al Uchiha mayor a toda velocidad. Itachi reacciono rápido y tomó un cuerpo que había cerca de él y lo lanzó a las llamas negras. Naruto al ver donde impactaron las llamas negras las extinguió. Itachi se sorprendió al ver como las llamas negras desaparecían. Naruto dejó el cuerpo de Hitomi delicadamente en el suelo, para luego pararse y mirar a Itachi con un rostro deprimido y decir. -¿Por qué lo hiciste?-. Itachi lo miró con su rostro sin emociones y contestarle. -Para medir mi habilidad-. Al decir eso Naruto gruño.-¿Para medir tu habilidad?-. Al terminar de decir eso, el cuerpo de Naruto comenzó a cubrirse por un chackra rojo, y sus ojos se les agregó otro cambió. Tenía una pupila raspada mientras seguía manteniendo el mangekyou sharingan y luego grito. -¡ESTÁS LOCO!-. En un shunshin Naruto desapareció, y apareció frente Itachi para luego en un rápido movimiento tragar de cortar a Itachi con su espada. El Uchiha mayor sabía la maravillosa habilidad del rubio de poner usar el shunshin no jutsu a voluntad, y gracias a eso bloqueo el ataque de Naruto con facilidad. Itachi se separó de Naruto rápidamente y pensó. -No puedo estar aquí por más tiempo, de seguro la mayoría de los Shinobis ya sintieron el chakra de Naruto explotar-. Luego de decir eso Itachi salió a toda velocidad para salir de la aldea. Naruto no lo quería dejar escapar y lo siguió. Itachi se paró de golpe para luego desaparecer en una nube de humo. Naruto miro asombrado y de la nada detrás de él apareció Itachi, para luego colocarle en la frente a Naruto un papel de supresión de chakra demoniaco. Naruto comenzó a cerrar los ojos lentamente, mientras el chakra rojo desaparecía, y sus ojos volvían a ser azules y cayó al suelo inconciente.
En la torre del Hokage; El tercero había sentido el chakra del Kyuubi. Ese poder maligno, que con sólo pensarlo se le helaba la sangre. El viejo hizo una seña con la mano y en varios shunshin de hojas aparecieron 5 anbus. Los 5 ninjas enmascarados estaban inclinador de forma respetuosa. El Hokage sólo los miró y dijo. -Yo sé que más de uno sintió ese chakra. Y justo ahora iremos donde fue provocado, así que pónganse en marcha. -Los 5 anbus asintieron, y en cordinación gritaron. -¡HAI!-. Cuando terminaron de hablar, los 5 ninjas y el Hokage desaparecieron en un shunshin, y aparecieron justo afuera donde comenzaron a correr a la residencia Uchiha. Al llegar a la residencia Uchiha, el anbu de mascara de perro dijo. -Huelo sangre, mucha sangre-. El hokage asintió con la cabeza y ordeno. -Averigüen que sucedió-. Los 5 anbus asintieron y se dispersaron por toda la residencia. El anbu de mascara de perro comenzó a correr, mirando hacía todos lados, notando que todo estaba muy silencioso, y cada vez que se adentraba, el olor a la sangre se hacía más fuerte. Al llegar a un esquina, paro, y miro hacía derecha, lo que vio, le helo la sangre. Docenas de muertos por todas partes, niños, ancianos, shinobis y civiles. Kunais y shurikens en las paredes y ventana rotas y puertas caídas. El anbu trago salida, desenfundo la pequeña espada que traía en la espalda y comenzó a buscar supervivientes. Paso varios minutos buscando personas vivas, pero lo único que encontraba eran muertos, y más muertos. Como en las calles no encontraba nada, decidió ir a la primera casa que vio, la residencia del líder del clan Uchiha. La puerta estaba caída, dentro de la residencia, era tranquilo. Busco en la mayoría de las habitaciones hasta que llegó a la última habitación. Apenas entro, frente la puerta había una niña, la hija menor de Mikoto y Fugaku. No tenía ninguna herida superficial y decidió tomarle el pulso. -Bien, está viva-. Dijo el anbu mientras estaba agachado mirando a la niña en el suelo. Al levantar la mirada vio frente a él 2 cuerpos, aparentemente muertos en su propia sangre. El anbu tomo a la niña en brazos y se acerco a los cadaveres. Eran Mikoto y Fugaku, Itachi no estaba por ninguna parte. El anbu dio un largo suspiro, y desapareció en un remolino de hojas, para aparecer fuera de la casa y salir corriendo a dirección del Hokage. Mientras corría a toda velocidad, miraba los cadaveras por si había las supervivientes, pero no veía nada, hasta que vio una cabellera rubia. El anbu se sorprendió porque no conocia a ningún Uchiha de pelo rubio, excepto el hermano adoptivo de Shisui. Se acerco y vio como el niño tampoco traía heridas superficiales, excepto un pequeño corte, pero no era mortal. Se agacho y le tomo el pulso, estaba vivo. -Bien, uno más. Además esto explica ese chakra-. El anbu puso a ambos niños en su espalda y corrió hacía el punto de encuentro. Al llegar vio a los 4 anbus y al Hokage esperandolo. -Hokage-sama. Tengo buenas noticias, encontre a 2 vivos-. Dijo el anbu de mascara de perro. -Bien, los demás no tuvieron la misma suerte-. Le contesto el Hokage al anbu con una mueca en el rostro. -Están en mal estado, no físico pero si mental-. Dijo el anbu mientras miraba al Hokage. -Llévalos al hospital-. Le contesto el Hokage con una cara triste. El anbu de mascara de perro sólo asintió y desapareció en un remolino de hojas.
Había pasado 1 semana desde la tragedia del clan Uchiha. Naruto había despertado hace unos minitos. No recordaba nada, no sabía que había pasado, y mucho menos sabía que le había pasado a él. Pero aunque no sabía que le había pasado y lo que había pasado, sentía un frio en el pecho, como si le hubieran sacado una parte de su alma. La habitación, estaba vacía. De golpe todos los recuerdos volvieron a él; como Itachi había matado a sus padres, y a todo su clan, la muerte de Shisui, y la... Y la de Hitomi. Después de encontrar el cuerpo de Hitomi, no recordaba nada más, sólo que estaba en una especie de alcantarilla, algo familiar para él. El rubio se sento en la cama del hospital, y llevó su mano a su rostro y lágrimas comenzaron a caer de él, acompañado de un fuerte ador en ellos. -¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste Itachi? ¿Por qué mataste a Hitomi y Shisui? ¿Por qué sensei? Estaban todos muertos-. Diría Naruto en un susurro entre lágrimas. Al levantar la cabeza, frente a él vio un espejo, y vio que tenía el Sharingan. El rubio no le tomo importancia, y sólo se recostó en la cama nuevamente mirando hacía arriba con el Doujutsu activado, y recordo las palabras de Shisui antes de morir. "Si no fuera por Itachi, Danzo me hubiera matado". -¿Por qué me Itachi me dijo que mató a Shisui? ¿Por qué me mintió? Algo está pasando. Ne... necesito hablar con el Hokage, necesito saber si alguien más vive-. Dijo Naruto para si mismo secándose las lágrimas de su cara. Luego de hablar, el rubio tomó su ropa, se la coloco, y se escapo por la ventana para ir a ver al Hokage. Hiruzen estaba hundido en sus pensamientos sobre la masacre del clan Uchiha, y de la nada escucha como alguien toca la puerta. -Adelante-. Dijo Hiruzen al desconocido que deseaba verlo. La puerta se abrió lentamente, y al abrirse por completa, el Hokage se sorprendió. -Na... Na...Naruto-sun. Deberías estar en el hospital-. Dijo Hiruzen algo sorprendido por la presencia del rubio. Naruto ignoro la pregunta y se comino hacía el escritorio del Hokage y dijo. -Hokage-sama. Qui... Qui... Quiero hacerle una pregunta-. Dijo Naruto en un tartamudeo con la cabeza gacha, para ocultar sus ojos vidriosos por las lágrimas que amenazaban en salir, pero el rubio permaneció con un rostro estoico. -Adelante-. Le dijo el Hokage. -¿Hubo supervivientes?- A la repentina pregunta de Naruto, Hiruzen puso una cara triste y le contesto. -Sí, una niña. Aun está inconsciente. Se llama Natsu Uchiha, la hermana pequeña de Itachi-. Naruto asintió con la cabeza, levanto la cabeza y se dirigió a la puerta. -Espera Naruto-. Dijo el Hokage al rubio, para que el rubio se detenga. Naruto se detuvo de golpe pero no voltio la cabeza. -Ya enterramos a todos. Si quieres visitar las tumbas puedes hacerlo-. Termino de decir el Hokage. El rubio desapareció en un shunshin sin hojas ni humo. El Hokage suspiró y nuevamente se hundió en sus pensamientos. Naruto apareció fuera de la torre Hokage, y corrió hacía las tumbas de su hermano y de Hitomi.
Naruto llegó al cementerio, y comenzó a buscar las tumbas de sus seres queridos. Pasaron varios minutos, pero las encontro, estaban una junto a la otra. Como si el destino lo quiciera comenzó a llover. La primera tumba decía "Shisui Uchiha", y la de la derecha "Hitomi Uchiha". El rubio se derrumbo y comenzó a llorar. -¿Por qué pasó todo esto? ¡Por fin había conseguido a una familia, a una verdadera familia. ¿Por qué Itachi lo hizo? ¿Por qué me dijo que te asesino?-. Dijo Naruto en susurros, para luego mirar al cielo y dejar que las gotas de la lluvia le golpeen la cara. -Yo... Yo... Yo no quiero vivir... No quiero si ustedes no están junto a mi. No quiero volver a estar solo. No quiero-. Termino de decir Naruto mientras caía nuevamente de rodillas. -Una vez tú, Nii-san, me dijiste que lo que te daba ganas de vivir era proteger a los que amas. Para mi es igual. Pero... Si ustedes no están, ¿cuál es el sentido de seguir viviendo?-. Al terminar de decir eso Naruto desapareció en un Shunshin, y se fue lejos del cementerio, para dirigirse al campo donde entrenaba con Shisui, Itachi y Hitomi. Un poco más adelante del campo de entrenamiento, había un barranco. Naruto al llegar al campo de entrenamiento, se dirigió hacía allí. Al llegar se paro cerca del barranco y miró hacía abajo. Era más de 100 metros de altura. Una caída desde allí mataría a cualquiera. El rubio se volteo y se dejó caer al barrando. Naruto estaba cayendo muy rápido. Mientras caía se le vino un recuerdo a la mente.
Flash Back.
Shisui estaba parado frente a un Naruto de 4 años. El peli negro se agacho y con una cama le despeino el cabello y le dijo. -Sabes... Mis padres murieron cuando yo era muy niño. Desde la muerte de ellos soy huérfano. Y yo entiendo por lo que tú estás pasando, porque yo conozco la soledad al igual que tú. Y por eso último, yo decidí... Adoptarte-. Naruto comenzó a llorar mientras decía. -Gra... gracias-. Shisui lo abraza para luego decirle. -Las personas como nosotros se deben apoyar entre sí. ¿No?-. Naruto asintió con la cabeza mientras lloraba en el pecho de Shisui. -Yo no le deseo a nadie la soledad, porque estar sólo, te hace más sabio, pero a cambió tu corazón se oscurece y se llena de odio y rencor. Yo no quiero que tu corazón se llene de odio a la aldea, quiero que tú, portes la voluntad de fuego-. Dijo Shisui a Naruto, para que este último lo mirara con extrañeza y decir. -¿Voluntad de fuego? ¿Qué es eso?-. Shisui ríe y le contesta con una gran sonrisa y con aires de profesor. -La voluntad de fuego en la razón para vivir y hacerte más fuerte-. Naruto aun confundido le pregunta nuevamente. -Y... ¿cuál es esa razón?-. Shisui sonríe aun más que antes y le vuelve a responder. -La razón es proteger a los que amas-.
Otro recuerdo.
Naruto estaba arrodillado con un Shisui moribundo entre sus piernas. -Otouto. Tú me recataste de la oscuridad. Me salvaste de la soledad. Y... Y... Quiero que me hagas una promesa-. Dijo Shisui mientras sangre le salía de la boca. -Lo que sea Nii-san-. Decía Naruto entre lágrimas. -Quiero que protejas Konoha. Por favor-. Naruto asintió con la cabeza rápidamente mientras las lágrimas le caían al pecho de Shisui. -Lo haré. Por que ese es mi camino ninja-. Dijo Naruto mientras Shisui sonreía y decía sus últimas palabras. -Eso quería oír.. Estoy muy orgulloso de ti. Mi Otouto-.
Fin del Flash Back.
El rubio seguía cayendo mientras el recuerdo de lo que dijo el Hokage. -Sí, una niña. Aun está inconsciente. Se llama Natsu Uchiha, la hermana pequeña de Itachi-. Y recordó otras palabras de Shisui. -Las personas como nosotros debemos apoyarnos para no hundirnos en el odio y la venganza-. Naruto abrió muy grandes los ojos y una imagen de Natsu la hermana de Itachi le paso por su mente. El rubio rápidamente sacó los Kunais de su bolsa de armas y con rapidez los clavo en el barranco para detener su caída. La caída se suavizaba poco a poco, hasta detenerse por completo. Al llegar al suelo el ojiazul sólo sacó los kunais de las rocas y los volvió a colocar en su bolsa de armas, para luego arrollarse en el piso y comenzar a llorar y decir. -Yo hice un promesa, y yo siempre las cumplo Nii-san, y. Natsu, la salvaré de la oscuridad como tú lo hiciste conmigo-. Una joven niña de aproximadamente 4 años, estaba en el hospital inconsciente. De un segundo a otro la niña se levanto de golpe, y comenzó a mirar hacía todos lados. Ella estaba temblando, y una lágrima le caía del ojo izquierdo. -No.. No... No puede ser verdad-. Dijo la niña mientras miraba hacía adelante. Delante de ella estaba Naruto mirándola con atención. Natsu se secó las lágrimas y le pregunto. -¿Quien eres y qué quieres?-. Naruto la miró y levanto una ceja y le contesto. -Soy Naruto Uchiha. Mucho gusto. ¿Y tú eres?-. La peli negra Uchiha sorprendida dijo. -¿Uchiha? Pensé que sólo quedaba yo-. Naruto suspiro y dijo. -Ya vez que no. ¿Me dirás tu nombre?-. Natsu asintió y dijo. -Me llamo Natsu. Natsu Uchiha-.
Continuará.
