El sol resplandecía con fuerza una linda mañana de sábado, eran las 10 AM algo temprano para estar en pie, pero aun así Link se encontraba desayunando solo en la pequeña mesa de la cocina.

- Hoy será un gran día de descanso y ocio.- Murmuró Link mientras se comía una manzana.- A la ducha y luego al centro.

- Y yo quisiera ser ese por quien tú despertaras ilusionada…- se escuchó de repente una voz cantando proveniente de la pieza de Link.-

- Debo cambiar ese ringtone.- Dijo Link corriendo al segundo piso para alcanzar el teléfono.- ¡Aló! Si soy yo, ¡¿Qué?! Pero si… ah rayos, está bien, iré.

Después de una larga ducha reflexiva como le gustaba llamar a Link a sus largas duchas, pero la verdad es que le daba frío salirse del agua caliente, se vistió, bajo rápidamente, fue al patio, abrió la bodega que era una pequeña cabaña y sacó su bicicleta, era un modelo para hacer acrobacias, algo pequeña y ligera.- ¿A dónde vas hijo?- le preguntó su madre mientras regaba el jardín.

- Tengo que ir a una reunión "extraordinaria" del curso por el tema de reunir dinero para el viaje de estudios.- Volveré en la tarde.

- ¿A qué hora volverás?

- Mmmm… tarde, almorzaré allá.

- Está bien bebe, que tengas un buen día.

- Adiós mamá.- Se despidió y comenzó a pedalear, con destino a la casa de Kafei.

Kafei vivía más alejado que cualquiera de sus compañeros, su casa estaba cerca del bosque kokiri si es que se le podía llamar bosque a un grupo de arboles talados, solo quedaban raíces de árboles muertos, el sector era bastante exclusivo y la casa de Kafei ocupaba un terreno bastante amplio para una época en la que la sobre población hacía que las casas se construyeran cada vez más compactas, a todos les gustaba esa casa, por eso toda actividad extra del curso se hacía allí, generalmente en la antigua torre de reloj que estaba contigua a la casa de Kafei.

- ¡Hola Link!- Exclamó una voz conocida por este.

- ¿Qué…- La cara de Link mostraba un asombro total al ver de frente a Zelda .

- Pensé que estarías más feliz de verme.- Le dijo Zelda en tono de broma.

- Si, estoy feliz.- Al decir esto Link se ruborizó, al igual que Zelda que trató de disimularlo con una pequeña risa.- Ósea si un poco…- Contestó rápidamente nervioso Link, cuando apareció Anju.

- Zel ¿Por qué no nos acompañas? Luego Link te puede ir a dejar a tu casa, van en el mismo camino.

- Pero ¿Link no vive hacia el noroeste de aquí?, yo voy hacia el norte…

- Si, pero tengo unos asuntos que atender en la ciudadela de Hyrule, te puedo acompañar hasta la reja del castillo.

- Claro Link, me encantaría.

- Que bien todos felices, después me agradeces Link ¡Vamos! Kafei está preparando la torre.

- ¿Agradecer? ¿De qué?-. Preguntó la rubia princesa.

- Mmmmm…este…- Nerviosísimo Link no podía pensar en nada, pero Anju salió en su defensa, más menos.

- De que alegro su vida todos los días, incluso los fines de semana ¿Cierto Link?- Dijo Anju con una sonrisa sarcástica.

- Ja-ja-ja, claro.- Respondió Link con aún más ironía.

Ya adentro de la torre Link ayudó a Kafei que estaba en la sala de estar conectando una computadora portátil a una pantalla de plasma realmente grande. La sala era muy amplia, y alta también, tenía varios sillones y una mesa con bocadillos, estaba todo dispuesto para la reunión, es más, había comida como para 2 cursos y espacio también. De a poco fue llegando el resto del curso, cuando por fin llegó el último.

- Hola a todos, disculpen la tardanza, pero es sábado, tengan algo de conciencia social.- Protestó Timo, queriendo molestar a Anju.

- ¡Esto es por el bien de todos! ¡¿Crees que hago esto por mí?! ¡¿Quieren tener viaje de estudios?!- Exclamó algo furiosa Anju.

- Ya relájate era una broma.- Se defendió el Zora usando como escudo a Groe, mientras Anju trataba de alcanzarlo, pero el Goron era muy ancho.

- Anju tranquila, empezemos.- Dijo Linu, alejándola de Timo.

- ¿Puedo preguntar algo?

- Ya estás preguntando algo Terry.- Dijo Timo.

- Adelante pregunta.- Contestó Anju sin hacerle caso a Timo.

- Sin ofender ¿Qué hace Zelda aquí? Es una reunión secreta.

- Si les parece puedo irme, yo estaba antes con Anju, se le ocurrió la idea de la reunión…

- Así es, luego se irá con Link.- le interrumpió Anju.- Y no seas infantil esto no es un club secreto, gente por favor hagan cosas con sentido.

- Wow, luego le agradeces Link.- Exclamó la zora Rayda.

- ¿Y tu? La semana pasada ni apareciste.

- Estaba ocupada comprándome ropa.

- ¿Agradecer de que?- Preguntó Zelda.

- Nada nada...- Se apresuró a decir Link moviendo los brazos desesperadamente.

- Bueno pongan todos atención a lo que vinimos.- Dijo Kafei, alzando la voz para llamar la atención.

- ¡Mandoneado!

- ¡Haste ver!

- ¡Rompe el régimen totalitario de Anju!- Los gritos espontáneos de sus compañeros no se hicieron esperar.

- ¡Cállense!- Exclamó Anju, quien detestaba que el curso viera a Kafei como alguien que seguía siempre sus órdenes y le hacía caso en todo, pero en cierta parte era verdad.

- Bueno chicos, como ven en la pantalla, aquí están nuestros índices de crecimiento económico con la reciente venta de rupi colas, de tener nada, pasamos a tener un buen capital como para comprar más rupi colas y llegar al objetivo final de mil botellas, pero eso se los explicará Tifany, nuestra tesorera.

La kokiri se puso de pie junto a la pantalla.- Tifany deberías pararte para verte mejor, oh lo siento ya estás de pie.- Exclamó Timo en tono burlesco a lo que los hombres rieron.

- Timo, que pesado.- Le reprochó Ilia.

- Eres un insensible.- Dijo Rayda.

- ¡Discúlpate con ella!- Exclamó Linu.

- Pero yo…

- ¡Hazlo ahora!- Dijo Ann.

- Lo siento Tifa.

- No te preocupes Timo está bien.- Le respondió Tifany con una gran sonrisa.

- ¿Y así nada mas? Hazlo sufrir, que suplique.- Agregó Anju.

- Empecemos por favor.- Dijo algo molesto Suarte.

- Bueno mediante el sistema de devolver el dinero del envase a quienes nos compraron para que nos lo devolvieran, tenemos cien botellas vacías y tan solo nos faltan novecientos envases para entrar en el sorteo, para lo cual tenemos el dinero justo, así que hay dos opciones, arriesgarse y comprar las novecientas rupi colas o invertirlo en algo seguro.

Al terminar de hablar Tifany se formó un silencio momentáneo y luego estallo el tumulto de comentarios de todos, nadie podía escuchar lo que decía y el ruido crecía cada vez más como cada vez que se discutía algo importante dentro del curso. El silencio no hubiera sido interrumpido si Durián no hubiera levantado la mano para hablar, momento en el que hubo silencio total.

- No puede ser de nuevo.- Dijo Timo asombrado.

- Está en racha de palabras.- Comentó Suarte.

- Por favor hablen de a uno.- Dijo Durián seria y serenamente.

- ¡¿Eso es todo?! ¡Pensé que dirías algo importante!- Exclamó Anju abalanzándose contra Durián siendo retenida por Deify.

- Si me preguntan a mi creo que lo mejor es ir a lo seguro nadie gana en esos concursos.- Dijo Deify.

- Concuerdo en parte con mi hermano.- Dijo Link que le gustaba llamar a Deify su hermano.- pero…

- ¡No son hermanos!- Le interrumpió Linu.

- Es mi hermano y no se habla más.- Contestó duramente Link.- como decía antes de ser interrumpido.- Lanzó una mirada asesina a Linu.- Concuerdo en parte con mi hermano, pero si no tenemos el viaje de estudios este año tendremos que esperar dos años, porque los años escolares aprobados por el ministerio de educación de Hyrule para realizar un viaje de estudios son el 1ero y 3ro de secundaria, si no resulta tendremos tiempo de sobra para juntar dinero, solo habrá que esforzarnos igual que ahora, que nos unimos y vendimos muchas rupi colas muy rápido.

- ¡Bien dicho hermano!- Exclamó Deify levantando el dedo pulgar, gesto que Link respondió.

- ¿Alguien en contra?- Preguntó Tifany a lo que nadie dijo nada.

- Muy bien, he dicho ¡caso cerrado!- Exclamó Timo.

- Que delicioso están estos bocadillos.- Dijo Terry con la boca llena.

- En teoría solo vinimos a comer.- Dijo Groe.

- Lo más bien que pudimos habernos quedado durmiendo en nuestras casas.- Agregó Suarte sacando un pastelito de chocolate.

- Cualquiera pudo haber tomado esta decisión, no era necesario que viniéramos todos.- Dijo Deify.

- ¡Claro! ¡Después si llegamos a clases con la decisión tomada todos se ponen a reclamar hasta que se les explica todo detalladamente! ¡IDIOTAS!- Refutó enfadada Anju, que tan solo decía la verdad, cuando nadie estaba informado siempre habían represalias.

- Zelda ¿ya nos vamos?- Le preguntó Link dulcemente, tono que trataba de poner siempre cuando iniciaba una conversación con ella, por eso a veces se quedaba estancado no podía procesar todo rápidamente.

- Si, veo que los ánimos están un poco acalorados.

Zelda y Link abandonaron la torre del reloj mientras Anju seguía discutiendo con los hombres, que no le prestaban atención y solo comían. Link estaba feliz y nervioso, acompañaría a Zelda al castillo de Hyrule, así que camino junto a su bicicleta y junto a Zelda.

- ¿Cómo has estado? No hemos tenido mucho tiempo de hablar.- Dijo Zelda mirando a Link con sus enormes ojos azules, aunque a Link le parecía que lo estaba hipnotizando.

- Bien, algo cansado con el colegio, y siempre hay algo más que hacer.

- Me alegro, aunque deberías hacerte un tiempo para visitarme un día de estos.- Dijo Zelda en forma coqueta.- El castillo es un lugar mágico, si no vives ahí claro.

- ¡Claro!- Respondió casi de inmediato Link muy emocionado.- Tu me avisas cuando y yo voy.

- ¿Que te parece el próximo fin de semana? Ya que ahora tienes cosas que hacer.

- ¿Cosas que hacer?- Preguntó Link confundido.- ¡Ah! Si, tengo algunos asuntos…

- ¿Por qué no nos vamos en tu bicicleta? Tiene pedalines.- Dijo Zelda.

- ¿Estás segura? ¿Estarás cómoda?- Preguntó Link preocupado a su acompañante.

- Pensé que ya tenías claro que no soy la típica princesa, si me gusta el rosado, y espero a mi príncipe azul, pero puedo ensuciarme, me gustan los deportes y no soy delicada, vamos conduce.- Dijo la princesa de Hyrule subiéndose a los pedalines de la bicicleta.

NOTA: No sé si la mayoría entiende lo que son los pedalines, pero son los pedales extra que traen las bicicletas acrobáticas para hacer trucos.

- Aquí vamos, sujétate Zel.- Dijo Link acelerando a todo lo que daba.

- Nos conocemos hace mucho y nunca me habías dicho Zel…

- Lo sé, nunca antes había sentido la confianza, la verdad me gustaría conocerte mucho más, más de lo que se puede ver, más de lo que toda la gente sabe sobre ti.- Dijo Link con bastante sinceridad que conmovió a Zelda.

- Solo depende de ti, aunque nunca parecieras tener tiempo, tuve que yo invitarte a mi casa, tu nunca me invitas a salir.- Replicó Zelda mostrando algo de molestia.

- No sabía que querrías pasar tiempo conmigo, tu si que debes ser una persona muy ocupada, eres la princesa de Hyrule- Se apresuró a decir Link.- Además debes cuidar tu imagen pública, no puedes andar por ahí con cualquiera…- Agregó algo triste Link.

- Tú no eres cualquiera, eres un buen alumno, un buen deportista, eres una excelente persona, y cualquiera en el colegio lo sabe.- Le dijo Zelda en el oído a Link.

- Gracias…

- No me agradezcas, esa es la imagen que transmites en el colegio.

La escena era perfecta, un precioso día soleado, el viento en sus caras, las manos de Zelda sobre los hombros de Link, tan solo eso le bastaba para sentirla lo bastante cerca, para sentirse especial para ella, lo estaba tocando, y durante un rato bastante prolongado, no quería que ese momento terminará pero de a poco se fueron acercando a la ciudadela de Hyrule, donde Link realizaba distintas maniobras para esquivar a la gente que pasaba que alrededor de las dos de la tarde era bastante, los mejores restaurantes y locales de comida rápida eran copados los fines de semana, los centros comerciales eran bastante recurridos, pero para Link esto resulto a favor los obstáculos hacían que Zelda se aferrara más a él y que tardaran más en llegar al castillo. Dicen por ahí que todo lo bueno tarde o temprano se acaba, para Link fue más temprano que tarde pero llegaron al castillo donde dos guardias miraban inquietos a Link de pies a cabeza.

- ¿Está usted bien su majestad?- Preguntó uno de los guardia con voz firme.

- Si Gruyo, estoy muy bien, no te preocupes.- Dijo Zelda bajándose de un salto de la bicicleta.- Gracias por haberme acompañado Link y por el paseo en bicicleta.

- De nada Zel, nos vemos en la escuela, lo pasé muy bien contigo, adiós, que estés bien.- Link hizo un gesto con la mano e hizo un gesto de dar media vuelta pero Zelda lo detuvo.

- No tengo prohibido despedirme de mis amigos, soy una persona como todas.- Dijo Zelda dándole un beso en la mejilla a Link.- Y sigue llamándome Zel, me gusta.

- No diría que eres como todas, adiós Zel.- Dijo Link con una enorme sonrisa de oreja a oreja, subiéndose nuevamente a su bicicleta y marchándose, Zelda se quedó mirando como se iba con una enorme sonrisa también.

- ¿Él es Link?- Le preguntó el otro guardia.

- Si Vilán.- Contestó Zelda.

- No me agrada mucho, no es para una princesa como usted.

- ¿De que hablas? Se ve un buen chico, y parece ser todo un caballero.- Dijo Gruyo en defensa de Link.

- Nosotros somos caballeros, para eso estudiamos, él es tan solo un pobre vago.

- Ya dejen de discutir, no importa lo que todos piensen de él solo importa como es en verdad y como es conmigo.- Sentenció Zelda, yéndose del lugar a saltitos muy alegre.

En su regreso Link estaba muerto de hambre tenía pensado que Kafei lo invitaría a almorzar, pero con la inesperada visita de Zelda no estaba esa opción, por lo que pensó en pasar al Rancho Lon Lon, el cual era un restaurant famoso por su comida casera y contundentes platos, atendido por Malon y sus primas, era uno de los negocios más fructíferos en todo Hyrule y ayudaba al alcalde Talon en las encuestas cada Domingo que atendía a los clientes.

Luego de alejarse de la ciudadela de Hyrule Link pedaleaba por un camino solitario cuando de repente un guerrero sheika se para justo en frente de él provocando que frenara en seco y Link saliera despedido por los aires, aterrizando varios metros más allá. El guerrero estaba vestido con la ropa de batalla ajustada y azul, con los símbolos sheika, en su cinto poseía una gran cantidad de armas, llevaba la boca tapada, pero Link se paró de un salto, vio sus inconfundibles ojos rojos y ese cabello plateado y lo reconoció de inmediato.

- ¿Durián? ¿Qué rayos te pasa? ¿Qué haces aquí?- Interrogó Link a su compañero, pero este no le respondió, le levanto la mano en señal de alto y le hizo un gesto para que lo siguiera.- Pensé que ya hablabas.- Dijo finalmente Link antes de recoger su bicicleta y seguir a Durián. Los jóvenes se desviaron del camino hacia un río cercano, donde se detuvieron.

- Link, escúchame con atención.- Dijo Durián una voz casi desconocida por Link.- Toma aire y aguántalo.

- ¿No me dirás que pasa?- Preguntó Link, pero luego de buscar la respuesta en los ojos de su compañero decidió tan solo obedecerlo, así que con todas sus fuerzas tomo una bocanada de aire, a lo que Durián respondió agarrándolo y lanzándose con el al río.

La corriente del río era muy fuerte, los arrastró a ambos en un abrir y cerrar de ojos a un lugar que parecía ser un desagüe, Link se paró, tosió un par de veces se sacudió para despertar y siguió a su compañero que estaba como si nada hubiera pasado.

- Bienvenido al desagüe de Hyrule.- Dijo Durián con un tono de voz muy monótono.

Link observó el lugar era inmenso, estaba parado sobre una plataforma y a su alrededor en las paredes había una gran inmensidad de túneles con inscripciones del lugar al que se dirigían con agua cayendo hacia un estanque común bajo la plataforma, todos los túneles tenían pasillos a los lados para poder circular. Durián hizo una seña a Link para que se acercara a él, lo afirmó del cuello de sus ropas y sacó una especie de gancho con la que apunto hacia una pared y presionó un botón, inmediatamente el gancho salió disparado, al instante después Link y Durián atravesaban una caída de agua para aterrizar en uno de los túneles.

- ¿A dónde vamos?- Preguntó Link.

- Tranquilo.- Dijo Durián caminando hacia el oscuro túnel.

El camino fue en silencio y muy monótono, Link estaba totalmente desorientado, y dejo fluir todo, aunque era demasiado raro, su compañero más misterioso que casi no conocía lo estaba guiando con rumbo desconocido, pero había algo que hacía que confiara en el, sabía que algo pasaba y pronto averiguaría qué era exactamente. Después de unos 10 minutos llegaron al final del túnel para acceder al templo del tiempo por detrás de un estante ubicado a uno de los costados del templo.

- Que bueno que llegan.- Dijo Rauru algo nervioso.

- ¿Cómo rayos hemos llegado aquí?- Preguntó Link confundido.

- Los acueductos de Hyrule le han servido a tus antepasados a transportarse, desde que fueron modificados desde hace unos 500 años.

- Y Durián ¿Qué tiene que ver con todo esto?

- ¿Por qué no se lo has preguntado tu?

- Claro que lo he hecho, pero está muy ocupado, guardando silencio eternamente…- Durián hizo un gesto y le dio la espalda a Link.- ¿Ve a lo que me refiero?

- Durián es uno de los mejores guerreros sheikah y casualmente es tu compañero desde siempre, desde que se supo que tu eres el elegido por las diosas es literalmente tu ángel guardián, te ha vigilado constantemente y nos entrega un informe de tu persona todos los días.

- ¿Qué? No necesito que me vigilen, es casi espionaje ¿Qué hay de mi privacidad? Además que soy completamente capaz de defenderme solo.

- ¡ja!- Ante ese último comentario Durián soltó una risa irónica.- No tienes idea de lo que se viene.- Sentenció Durián y desapareció por la puerta principal del templo.

- Joven Link, tienes que entender, eres una persona importante ahora, pero no eres invencible, es más, estás muy lejos de eso, te falta demasiado todavía, Durián es el más capacitado para protegerte, todo esto es necesario, tan solo, sigue entrenándote, ten paciencia.

- Lo entiendo, pues entonces sigamos, luego de la paliza que le di a Vaati, Kenshi desapareció, no me llegó ni una tarjeta de felicitaciones, ni de misión completa.

- Bueno pues él en este momento te está esperando en el lago Hylia, si gustas puedes usar los viaductos para llegar allá.

- No gracias profesor, iré caminando como la gente normal.- Dijo Link subiendo por la escalera que había usado para irse en su primera visita al templo, así que luego de aparecer por la plaza pública frente al colegio camino un par de cuadras para entrar a la estación del metro.

El metro había sido construido hace un par de años y constaba de varias estaciones en distintos puntos del reino, como la ciudadela de hyrule, la villa kakariko, el lago hylia, la entrada al bosque kokiri y la entrada al desierto entre otras, era un método muy eficiente para transportarse y el más barato del reino. Luego de un par de minutos llego el metro en el que Link tuvo un tranquilo viaje hasta que descendió en el lago Hylia.

El lago estaba muy vacío, salvo por un par de pescadores, generalmente los días domingos era muy concurrido y el municipio realizaba diversas actividades, Link comenzó a descender hacia el lago mismo donde divisó a Kenshi sentado a la sombra de un árbol junto a su espada con los ojos cerrados, se veía cansado, su rostro estaba cansado de guerra pero se avecinaba una grande por la cual valía la pena luchar.

-Buenos días Link-. Dijo Kenshi levantándose y extendiéndole la mano.- Tengo buenas y malas noticias para ti.

- Buenos días ¿No olvidas algo?- Dijo algo molesto Link.

- ¿Estas de cumpleaños?

- ¡No!- Respondió molesto Link- Mis felicitaciones.

- Ahh… eso, es tu deber.- Respondió Kenshi sin darle importancia.

- Bueno como empezaré por la buena noticia, "venciste" a Vaati, en teoría porque se salió del área de duelo aunque tu lo impulsaste pero debiste haberlo vencido simplemente y no haberlo humillado, como héroe eso te puede costar muy caro.

- Me la debía…- Dijo Link con satisfacción.

- Si te entiendo, pero no puedes dejarte llevar por tus emociones, eres un héroe, tienes que dar el ejemplo y ser alguien único y diferente, un símbolo de unión, al que todos reconozcan y todos sigan.

- Lo siento, no debí hacerlo, pero así lo sentí, estoy recién entrando a este proceso, mejoraré.- Respondió el joven rubio muy seriamente.

- Me parece, pero la mala noticia es que tienes un pésimo equilibrio, pero solo a veces.

- ¿Ah? ¿Cómo es eso?-.

- Te mostraré.- Kenshi dio un gran silbido con lo que Durián apareció de la nada con un balón de fútbol lo dejó en el piso y desapareció nuevamente.

- ¡¿Qué rayos acaba de pasar?!- La cara de Link no tenía precio estaba impactado.- ¿Por qué no me enseñan a hacer eso?

- No será necesario, con el tiempo lo entenderás tu tranquilo.- Le respondió su maestro con seguridad.

- Creo que sería de ayuda…

- Tiempo al tiempo, bueno pone atención cubre el balón de fútbol.

- Claro…¿Para qué?- Preguntó el héroe de tiempo colocando el balón bajo sus pies.- A penas terminó de decir eso Kenshi se abalanzó a quitárselo pero Link se movía hábilmente dándole la espalda y moviendo el balón de un lado a otro, Kenshi lo empujaba y le pegaba patadas en el pie de apoyo pero nada Link seguía con la pelota.

- ¡No podrás quitármelo! ¡Es mío!- La cara de Link expresaba completa felicidad.

- Lo sé ese es el punto, cuando juegas fútbol entras en un estado en el que ocupas toda tu capacidad física y tus sentidos están agudizados al máximo, continuaremos el entrenamiento por ahí siempre tienes que estar alerta y con tus capacidades al tope.

- Espera no hay pruebas de que no lo esté siempre y ¿Me están espiando? ¿Cuándo me han visto jugando fútbol?- Exclamó un poco alterado Link.

- Por favor, siempre te espiamos, te gusta el fútbol, Zelda, los videojuegos, la música sobretodo la que está de moda, pasas más tiempo en el techo de tu casa que dentro de esta y todos los fines de semana tienes algo que hacer. Y si hay pruebas de que no estás siempre alerta, pero como sabía que dirías esto…- Kenshi dio otro silbido con el que una piedra se acercaba peligrosamente a Link, este dio un salto hacia al lado para esquivarla pero cayó al piso.

- Mi punto está probado, a entrenar.- Dijo Kenshi caminando hacia el lago.

- Rayos… los demandaré por espionaje.- El héroe del tiempo se puso de pie y siguió a Kenshi.

El hábil espadachín dio un gran salto hacia varios troncos separados dispuestos de forma vertical que formaban un cuadrado, el peso de su espada y de su armadura ni se percibían en sus movimientos era bastante ágil para andar con tanto peso encima.

- ¿En serio?¿Quieres que salte ahí?- Preguntó Link mirándolo con desconfianza.

- Solo si te atreves, nadie te obliga.- Dijo Kenshi saltando de tronco en tronco.

- Tengo hambre no he almorzado.- Lo cual era verdad ya era hora de almorzar y a Link lo estaba matando el estómago.

- Almorzarás aquí, ahora no pongas más escusas y ¡salta!

- Está bien, aquí vamos…- Link saltó pudiendo mantener el equilibrio.

- Muy bien, ahora…- Kenshi dio un giro y golpeo a Link con un báculo de madera de unos 3 metros, lo que lo hizo caer al agua.

- ¡¿Qué rayos haces?!¡¿Y de dónde salió ese palo?!...- Un enfadado Link se dirigía hacia la orilla del lago y saltaba hacia los troncos otra vez totalmente empapado y decidido a vengarse.

- Esa actitud está mejor, tienes que estar siempre…- Mientras su maestro le hablaba Link se abalanzó sobre el, pero este dio un salto le pisó la cabeza y lo hizo caer nuevamente.- Como decía tienes que estar siempre atento.

- Esto no quedará así….- El rubio empapado héroe del tiempo una vez más subía a los troncos para hacer frente al hábil espadachín.

- Bueno, esta vez escucha mis instrucciones.- Kenshi le lanzó otro báculo a Link.- Intentarás derribarme sin caerte tu, puedes moverte por los troncos a voluntad, esto trabajará enormemente tu equilibrio y tu capacidad de acción en espacios reducidos y al mismo tiempo almorzaremos ¡Toma!- Diciendo esto Kenshi le lanzó un sándwich enorme, al mismo tiempo que se abalanzaba sobre el, pero esta vez Link logró esquivarlo moviéndose a otro tronco más lejano.

- ¡Ajá! Te ten…- Pero Kenshi movió el báculo hacia atrás y le dio a Link en la cabeza haciéndolo caer con sándwich y todo. Y nuevamente salía empapado del lago.- ¡No puede ser, arruinaste mi sándwich!- Exclamó enfadado Link saltando nuevamente a los troncos.

Así se paso toda la tarde del sábado, un cada vez más frustrado Link trataba como fuera de derribar a su maestro al cual el entrenamiento le parecía bastante sencillo, a duras penas Link logró almorzar otro sándwich y todo empapado finalizó el entrenamiento del día sin poder derribar a su maestro.

- Sé que eres un chico inteligente y que analizarás todo lo que pasó, además de que el cerebro ve cosas que nosotros pasamos por alto mientras dormimos, se acaba la luz y así nuestra jornada de entrenamiento, que tengas buenas noches.- Dijo Kenshi dándose media vuelta y perdiéndose de un salto en la altura de un árbol.

- Buenas noches… iré a descansar supongo…. ¿Qué rayos estoy diciendo? Es sábado, la noche solo comienza, creo que primero comeré algo. Aunque estoy bastante cansado…- A paso rápido Link se dirigía hacia el metro de Hyrule para volver a su casa, sentía que había perdido y no le gustaba para nada perder, en nada.- Todas las veces que he caído he estado pendiente de lo que hay bajo mis pies y frente a mí, mientras Kenshi ocupa todo el espacio con el báculo tiene un radio de protección y lo ocupa aprovechando los espacios… si eso es, el equilibrio, mmmm… bueno ya lo resolveré.

Luego de un tranquilo viaje Link llegó a su casa, se dio una ducha decidido a salir a la salvaje noche Hyliana pero cayó rendido en su colchón.

- ¡Lo tengo!- De un salto despertaba el héroe de tiempo muy ansioso por comenzar el día con una idea en mente, luego de darse una ducha y desayunar salió rapidísimo hacia el lago Hylia.

Era una mañana preciosa, el lago vacío aunque no por mucho los días domingo era el destino preferido de muchas familias. El héroe del tiempo se acercó a los troncos y con mayor habilidad que el día anterior de un saltó se posó sobre los troncos observando todo a su alrededor.

- Sabía que te encontraría aquí…- Kenshi apareció prácticamente de la nada frente a Link.

- ¡Aaaaahhhh!- Link se desplazó por los troncos para no perder el equilibrio.

- ¡Ajá! Veo que has mejorado.- Dijo Kenshi muy contento con una sonrisa en el rostro, la que rara vez se observaba.- Me recuerdas a mi nos parecemos mucho, sé que no te rendirás y que crees que eres mejor que yo, pero no es así…pero… debes seguir creyéndolo, solo eso te hará completar esta fase de tu entrenamiento.

- Eso está por verse.- Respondió Link con una pequeña sonrisa.

- Dime…¿Qué has descubierto?

- Primero descubrí que usas todo tu entorno a favor tuyo, por eso tienes una ventaja sobre mi…

- Bien, es un punto importante.- Le interrumpió Kenshi

- Pero no es todo, tus movimientos son más fluidos que los míos no piensas en los troncos como un soporte, los piensas como un piso que está caliente cuando te desequilibras pero que es soportable cuando estas en equilibrio.

- ¿Puedes decir eso más resumido?

- Mmmm…. En resumen no te comprometes a una situación que pueda provocarte desequilibrio.

- ¡Perfecto veamos como te va ahora!

Y así comenzó el entrenamiento nuevamente mientras llegaba más gente al lago Hylia todos atentos al espectáculo que tenían Kenshi y Link, este último caía de vez en cuando pero nuevamente subía a los troncos por una oportunidad más.

- ¿No quieres detenerte?- Preguntaba Kenshi mientras esquivaba los golpes de Link.

- ¡Esto recién comienza!

Después de largas horas ya un público considerable admiraba el entrenamiento, Link se movía con más confianza y rapidez, muchos ataques con saltos, uso del entorno por medio del báculo, e incluso esta vez pudo acabar su primer sándwich sin problemas…

- ¡Vamos chico rubio!- Una niña gritaba a favor de Link, junto con ese grito se desató el grito de toda la muchedumbre, con lo cual Link perdió su concentración y cayó una vez más.

- Veo que tienes, fans ¡Concéntrate!- Dijo seriamente Kenshi.

- ¡Ahora sí verás!- Exclamó Link.

El entrenamiento siguió al igual que el día anterior, Link progresaba pero no era suficiente, así terminó una nueva jornada, ya no quedaba casi nadie en el lago Hylia y Link se retiró una vez más derrotado.

Comenzaba una nueva y dura semana de clase, mientras Link seguía con troncos y agua en su cabeza, no podía pensar en otra cosa, su mente estaba completamente ahí, por lo cual todos notaban a Link muy ausente y cansado por cierto, el fin de semana le había agotado todas sus energías y su cuerpo estaba muy adolorido de tantos golpes. Link llegó a su lugar en su sala de clases y tomó asiento, más bien se lanzó sobre la mesa con la cabeza entre los brazos, pensando en como superar el desafío de equilibrio.

- Esto le encantará a Link de seguro…- Se escuchaban unas voces que se acercaban muy exaltadas.- Pero Link no estaba con la cabeza en el mismo lugar que el cuerpo, seguía en el lago Hylia.

- Tiene que verlo ahora…

- ¡Link que bien que ya has llegado!- Exclamó Timo.

- ¡LINK! Despierta ¿Pasa algo?- Preguntó Deify

- Lo siento, estoy muy cansado…¿Qué pasa?- Respondió Link volviendo en si y observando a sus compañeros Timo, Deify y Terry alrededor suyo.

- Sucede, que a tu queridísimo amigo Vaati…- A penas Terry pronunció el nombre de Vaati Link lo recordó, Vaati de seguro estaría muy enfadado, y querría vengarse de él, bueno aunque no sabía que era él, fue una humillación pública, de seguro iba a haber drama en los pasillos del Colegio Nacional de Hyrule.- le dieron una paliza públicamente frente a todo el colegio, no sé si lo recuerdas porque no te vi en ese momento…

- ¡Te demoras demasiado!-Exclamó Timo.- Vaati publicó en su blog en internet que buscaba a quien le dio la paliza, ofrece una recompensa por saber quien es, solo sabe que lleva una pulsera de cuero en la mano derecha y que es de piel muy pálida. Inmediatamente en el blog no oficial del colegio comentaron el asunto y tienen un reportaje a fondo del tema con un video en alta definición de la humillación a Vaati con bastantes comentarios en su contra, y según el mismo blog no oficial el profeta sabría quien es el famoso personaje que ha derrotado a Vaati.

- Deberías ver su cara de vergüenza, lo vimos en el baño, está furioso tratando de averiguar quien es.- Agregó Deify.

- Todo el colegio quiere averiguarlo el blog colapsó de tantas visitas, todos tiene el video en sus celulares, se ha masificado el blog no oficial del colegio, y Vaati tiene su orgullo por el piso.- Dijo Terry con una sonrisa en el rostro.

- Lo había olvidado…- Dijo Link pensando en que la situación había crecido como una bola de nieve aunque todo estaría tranquilo hasta que no supieran que era el, la única pista era su pulsera de cuero, pero era muy obstinado para sacársela, en fin las mangas largas lo ocultaban por el momento.

- ¿Qué habías olvidado?- Pregunto Deify pero llegó el profesor Lu Frecel con mucho ánimo.

- ¡Buenos días chicos! Tomen asiento ¿Cómo estuvo su fin de semana?

- ¡Pésimo!- Respondió Timo tan oportuno como siempre.

- Timo… conmigo no.

- ¿Con usted no que?

- No inventes hablamos de ti en el consejo de profesores, estás completamente identificado.- Dijo el profesor Lu lanzándole una mirada asesina.

- Cada vez soy más famoso.- Dijo Timo con una enorme sonrisa.

- Me rindo…- Finalizó el profesor Lu

- ¡VICTORIA!- Exclamó Timo.

- Por ahora…- Agregó el profesor de educación física.

- ¡VICTORIA POR AHORA!-. Gritó Timo hacía el techo.

- Eres un caso perdido….

Así continuó el día de Link, pensando en como derrotar a Kenshi, y escondiéndose de Vaati, por si acaso, no estaba con humor para enfrentar un conflicto con él. Ahí recordó lo que había ocurrido el fin de semana, había dejado de separar el mundo del colegio con el mundo fuera de este y pensó en Durián, él podría ayudarlo, así que fue a donde se encontraba generalmente, en un apartado rincón del patio conocido como "patio de las armaduras" porque había diversas armaduras antiguas en las paredes.

- Hola Durián ¿Cómo estas?

- Hola, bien ¿Qué haces aquí?- Preguntó inmediatamente muy frío el guerrero Sheikah

- Mmmmm…. Te quiero pedir ayuda sobre… ¿Qué puedo hacer para mejorar mi equilibrio? No puedo derrotar a Kenshi, y tu eres muy ágil, tienes mucho equilibrio…

- Verás el desafío es solo para ti y estoy enterado de como vas y cada uno de tus movimientos, no te puedo ayudar y tampoco lo haría.-Respondió casi como un robot Durián.- Y no se si te di alguna señal pero no soy tu amigo, me gusta mi soledad…

- Claro- Link quedó confundido, no comprendía como funcionaba la mente de Durián, estaban en el mismo bando, eso los hacía amigos ¿no? En fin siguió con su día…

- ¡LINK!

- ¿Aaaah?...-Link no sabía que pasaba hasta que se dio cuenta que Rauru estaba frente a él. ¡¿Sí profesor?!

- Vaya a lavarse la cara y regrese a clases, estaba durmiendo.

- Si, lo siento, vuelvo en seguida.- Contestó Link poniéndose de pie agotado.

Después de clases Link se dirigía al lago Hylia para seguir con su entrenamiento estaba decidido a vencer a Kenshi en el menor tiempo posible, además que no podía sacar de su cabeza su derrota. Así lo hizo durante varios días siempre con el mismo resultado estaba cerca pero había algo que le impedía saltar la barrera del éxito.

-Tal vez mañana…el equilibrio es la clave.- Le decía Kenshi cada vez que fallaba, excepto un día que le dedicó unas palabras más extensas.- No solo tu cuerpo debe equilibrarse, discútelo con la almohada, pero relájate, el equilibrio es la clave…

- ¡Link! Hyrule llamando a Link ¿Estas?- Le dijo Ilia a Link que estaba apoyado en una baranda fuera de la sala de clases

- Si, claro…¿Qué pasa?- Preguntó Link como recién despertando.

- Soy tu amiga puedes contarme lo que sea ¿Tiene que ver con Zelda?

- ¿Por qué todos creen que todo tiene que ver con Zelda?

- Es lo que más demuestras, lo que más te importa.- Respondió Ilia con dulzura.- ¿Hace cuánto no la ves?

- ¿Qué?- Link no había pensado en eso, parecía un zombie, no era el, esta situación no era para nada normal.- Creo que no recuerdo…

- Se cruzaron esta mañana y ni la saludaste, lo sé porque fue a hablar conmigo…

- ¡¿Qué!? ¿Qué te dijo? ¿Está enfadada?- La actitud de Link había cambiado y por fin en varios días había despertado.

- Al fin estás aquí, pensé que nunca más te ibas a concentrar, y no, no estaba enojada pero si muy triste.- Dijo Ilia seriamente mirando fijo a Link.

- Ilia… ¡ESO ES! ¡LO TENGO! Pero…debo calmarme, esperaré tranquilamente.- Dijo Link retirándose.

- ¿Qué es lo que tienes?...¿Link?...- Pero el héroe de tiempo ya se había alejado.

-Ya sé lo que intentabas decirme…-Dijo Link de un salto colocándose frente a su maestro sobre los troncos.

-¿Estás seguro?- Pregunto sin inmutarse Kenshi.

- Mi mente estaba agotada, pensaba todo el día en esto, iba al colegio, el camino a casa, no me relaja en ningún momento. El equilibrio es la clave, esta prueba no solo es para mi balance físico, si no también psicológico, hay que saber estudiar, entrenar y esforzarse cuando es necesario, pero no hay que dejar de lado el relajo que es muy importante también, se trata de estar enfocado en el momento y no llegar agotado ni física ni psicológicamente.- Link muy confiado y renovado miraba a su maestro.

- Veamos como te va…- Dijo Kenshi abalanzándose sobre Link, pero este fue muy rápido, dio un salto y aterrizó a la orilla del lago, hoy no, mañana estaré descansado.

- Mañana será…- Dijo Kenshi sentándose en un tronco y cerrando los ojos.

- No dormirás ahí o ¿si?- Preguntó algo confundido Link.

- ¡Claro que no! Espero a que te vayas…- Respondió fríamente Kenshi.

Muy temprano Link se fue a la cama a pesar de ser viernes por la noche, para al otro día desafiar nuevamente a Kenshi, según él ya tenía la clave para vencerlo, solo necesitaba descansar, encontrar una armonía entre todas las cosas que hacía sin obsesionarse, controlando sus ansias de vencer a su maestro lo más pronto posible.

Al otro día Link llego al mediodía al lago Hylia, para su sorpresa los troncos ahora eran muy delgados, a duras penas no se rompían, Kenshi se encontraba manteniendo el equilibrio sobre un pie, le lanzó un báculo, el que ahora era bastante corto. El chico rubio se acercó a los troncos y de un salto se colocó sobre uno sin problemas.

- Acá se ve quien eres realmente.

- ¡Te lo demostraré!- Exclamó Link abalanzándose sobre Kenshi.

La pelea comenzó a una gran velocidad, Link ya no tenía problemas de equilibrio, no se preocupaba de lo que pasaba bajo sus pies, estaba completamente enfocado en el momento, pero no podía tocar a Kenshi que bloqueaba todos sus golpes, los choques de los báculos de madera, Kenshi de cuando en cuando golpeaba a Link cuando no alcanzaba a bloquear los contra-ataques.

- Hazlo más interesante, por favor- Dijo Kenshi sin dejar de atacar.

- Tranquilo que hoy te venceré- Replicó el héroe del tiempo bloqueando los ataques de su maestro.

Link ya había leído el combate, Kenshi creía tener la situación bajo control y esperaba más de lo mismo que todos los días, pero Link pensaba innovar un poco. La batalla continuaba Kenshi lanzó un golpe horizontal con el báculo, pero Link se agacho y logró darle el primer golpe en todo el combate, apenas alcanzó a rozar el mentón de su maestro, el que se alejó y volvió al ataque lanzando patadas, las que Link esquivaba alejándose. Kenshi seguía al ataque, Link solo esquivaba, hasta que encontró un momento en el que de un salto se posicionó sobre Kenshi lanzando un golpe de frente, pero este respondió moviéndose hacia un lado, pero Link ocupó el báculo para sostenerse sobre un tronco y se impulsó lanzando una patada en el rostro a Kenshi que lo lanzó al borde del perímetro de troncos, del cual se afirmó a último segundo.

- Buena movida.- Dijo Kenshi volviendo a pararse sobre un tronco.

- No tengo idea de como acabo de hacer eso.- Respondió aún sorprendido Link.

- Sin embargo tu salto es débil y bajo, tu formación deportiva de futbolista te hace tener poca flexibilidad, solo sabes mover la cintura y los pies con un balón, y eres bastante lento.

- Ahora viene mi movimiento secreto ¡preparate!

- Tonto…si tienes un movimiento secreto no lo anuncias…bueno asi se aprende.- Dijo Kenshi dándose una palmada en la frente.

- No lo había pensado así.- Dijo Link lanzándose al ataque.

De una patada Link volvió a encender el combate, pero Kenshi lo bloqueó y lo lanzó lejos, tomando la iniciativa de ataque, no dejaba respirar a Link, quien después de mucho esquivar logró alejarse de Kenshi y tomó la ofensiva, levantó el brazo muy alto y lanzó un golpe vertical a Kenshi el que lo bloqueó con su báculo, pero en ese momento Link saltó sobre su báculo dio un paso y le lanzó un par de patadas en el rostro, con las que Kenshi salió despedido por los aires, pero se apoyó con una mano en un tronco para recuperar su balance para darle un golpe en el mentón a Link que se disponía a atacarlo nuevamente. El golpe hizo girar completamente el cuerpo de Link, Kenshi se abalanzaba para atacarlo de inmediato pero Link lanzó su báculo hacia atrás el que impactó en el estomago de Kenshi dejándolo sin aire. El espadachín solo atinó a agacharse frotándose el estómago, el momento perfecto en el que Link se acercó a él, de una patada le separó las piernas, y antes de que cayera, lo agarró con las dos manos y lo lanzó por los aires hacia al lago.

- Al fin, lo vencí.- Dijo Link lanzándose para darse un chapuzón en las cristalinas aguas del lago, el agua se sentía de forma distinta después de la victoria, era mucho mejor, Link se acercó a la orilla donde ya estaba su maestro con cara de satisfacción.

- Hace tiempo no me vencían tan rápido…- Dijo Kenshi mirando el horizonte del lago.- Pero no vi venir ese movimiento, no se me pasó por la cabeza que fueras a lanzar el báculo, y me golpeó justo en el lugar preciso para perder el aire, una mezcla de suerte, astucia, fuerza y habilidad…eres un alumno de los buenos.

- ¿Tienes más alumnos?- Preguntó Link curioso.

- Si, tengo muchos, pero no vale la pena hablar de eso ahora, gracias por hacerme disfrutar nuevamente de mi trabajo.

- Gracias por ser un buen maestro…

- Ya vete a casa y descansa tendrás noticias mías pronto, no dejes de practicar.

Mientras tanto en la sala de profesores del colegio nacional de Hyrule.

- ¡Rauru! Me enteré, no me escondas más al chico, tu bien sabes que debo transmitirle mi sabiduría.- Dijo un tipo de unos zapatos desteñidos de color café, un pantalón de un tono un poco más claro que los zapatos, un chaleco de lana verde que dejaba ver el cuello de una camisa a rayas. Era de mediana estatura, usaba lentes, tenía la piel blanca pero bronceada por la exposición al sol. Su cabello era rizado y esponjoso, pero ordenado debido a su corte frecuente. Sus profundos ojos negros denotaban una enorme mente poseedora de grandes conocimientos.

- Sabía que lo harías tarde o temprano, no lo enloquezcas apenas puede con la presión.- Dijo Rauru en tono paternal.- Solo eso te pido.

- La cordura esta sobrevalorada, la locura es un paso hacia la verdad de que nadie es cuerdo…- Dijo el tipo de lentes levantando las cejas, dándose una vuelta y marchándose.

- Espero esto salga bien….

En un cuarto con varios militares, un soldado interrumpe la reunión, siendo observado por el militar de más alto rango con cara de pocos amigos, pero este se apresuró en acercarse y decirle algo al oído.

- Por fin…el chico conocerá un arma de verdad, espero no sea tarde y el monje no le haya lavado el cerebro…¡Caballeros! Se suspende la reunión…- Exclamó el militar.- El héroe de tiempo conocerá al magnífico general Zant, máximo comandante del ejercito de Hyrule.