Hooooooola a todos ;DDDD sé que no escribo mucho por aquí pero sólo publicada la historia porque la tenía en la cabeza y me mataba mi imaginación contenida u.u. Pero ahora que hay gente que sigue la historia (me llegaron las notificaciones muchas gracias) me dirigiré más a ustedes por este medio antes y después de los capítulos ;D.
Por cierto no había notado que fanfiction borraba mis separaciones de escenas, están asquerosamente ordenados los capítulos anteriores, habrá mas orden desde ahora ;D
Gracias a los que siguen la historia, no tengan miedo en comentar, críticas, insultos, comentarios positivos, negativos, sugerencias lo que sea todo es bienvenido mientras sea con respeto ^^ saludos a todooooos espero les guste este nuevo capítulo.
Un desolado chico con cabellos rubios se encontraba en el techo de la que es su casa, su mirada estaba perdida, a estas horas debería estar en la escuela, pero en lugar de eso estaba con una lata de Rupi Cola mirando el paisaje, le encantaba mirar todo desde su techo. Se supone que sería su semana, que era rey y Zelda era su reina, pero todo había tomado un giro bastante inesperado ¿Qué se suponía que debía sentir? Nada tenía sentido, no tenía apetito, el vacío en su estómago le impedía disfrutar cualquier comida o cualquier situación del día, cuando alguien apareció en su techo.
- Hola Link.- Dijo la voz conocida de Zelda algo quebrada.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?- Preguntó Link muy serio, a lo que la princesa de Hyrule solo escondió la mirada.
- Déjame contarte lo que pasó.- Dijo Zelda sentándose junto a Link pero evitando en todo momento mirarlo a los ojos.
- Te escucho.
- Hace dos años que tengo un novio que vive en una región lejana de la ciudadela de Hyrule, no nos vemos mucho, pero nuestro amor nació en unas vacaciones, es primo de una amiga y ella me lo presentó.- Dijo Zelda con la voz bastante irregular, a ratos se le formaba un nudo en la garganta.- Pero las cosas no empezaron a ir bien y terminamos hace un mes aproximadamente, y bueno tú siempre me habías gustado por dentro y por fuera, entonces como estaba soltera ahora creo que me comencé a confundir.
- Yo también me confundí, creí que teníamos algo real.- Dijo Link ya más enojado.
- Pero luego mi novio me pidió que volviéramos, y volví a confundirme, tenía miedo de que si estaba contigo lo extrañara a él y lo siguiera amando.- Dijo Zelda mirando hacia el suelo.- Tú me gustas y mucho, por lo mismo no te mereces a alguien que te haga sufrir y que no pueda entregarte todo su corazón.
- Tú también me gustas, pensé que sabías eso, no era necesario decirlo, cuando nos miramos saltan chispas, todo el mundo lo nota, todos saben que tenemos algo especial pero tú prefieres ignorarlo.- Dijo Link serio, sin enojo, mirando a Zelda con reproche.
- Lo siento Link… Pero trata de entenderme, de verdad que te quiero mucho, eres una persona increíble, pero tengo una relación que no estoy lista para terminar.
Link se quedó mirando a Zelda, miro al cielo y respondió más tranquilo.- Te entiendo, siempre fuiste demasiado para mí, prefiero que seas feliz con lo que tu elijas, aunque en estos momentos me duela.
- Link, tú eres demasiado bueno para mí, lo entenderás un día.- Dijo la princesa.
- ¿Seguiremos siendo amigos?- Preguntó Link algo nervioso.
- Respecto a eso…- La expresión de Zelda denotaba tristeza.- Tengo problemas con mi novio porque se enteró de lo que dicen de nosotros, no sé qué hacer, pero no podemos seguir igual que antes.
- Te propongo algo.- Dijo Link.- Terminemos mañana la competencia de los reyes y el baile, tal y como estaba previsto, después de eso desapareceré de tu vida…- Al terminar la frase Link miró al suelo.
- Pero Link, esa no es la solución.- Dijo Zelda.
- Es la única que veo, si quieres estar bien con tu novio, haré lo que sea necesario de que tengas lo que quieres.- Replicó Link, mirando a Zelda con dulzura como diciéndole que él estaría bien aunque sabía que mentía.- Me haré a un lado para que puedas estar bien con él.
- Está bien Link…- Dijo Zelda.- Gracias por ser tan buena persona y por todo.
- Gracias a ti princesa.- Dijo Link.- Mañana espero estés lista porque ganaremos.
- Lo sé mi rey.- Dijo Zelda poniéndose de pie y marchándose con una sonrisa.
Después de un rato llegaron los compañeros de Link a acompañarlo al techo de su casa.
- Hermano no puedo creer lo que pasó con Zelda.- Dijo Deify dándole unas palmadas a su amigo.
- Se veía todo tan bien.- Dijo Kafei.
- Dime de nuevo Kafei.- Dijo Timo.- ¿Cómo es que te dejaron venir?
- ¡¿Por qué no me dejarían venir?!- Contestó enojado Kafei.
- Anju.- Respondieron todos al unísono.
- Está aquí porque Anju debe estar con Zelda….- Replicó Link con algo de tristeza.
- Sabes que puedes contar con nosotros Link.- Dijo Groe.
- Todos estamos aquí, incluso yo.- Dijo Suarte con una sonrisa tratando de animar a Link.
- Si están todos acá ¿Quién está en el colegio?- Preguntó Link.
- El blog no oficial dice que la convocatoria es baja, pero que se espera que mañana mejore debido a la fiesta del cierre.- Contestó Terry.
- Ahora debemos pasar a otro Tema.- Dijo Timo.
- Así es.- Dijo Kafei.- Es bastante serio y necesitamos que nos digas la verdad.
- ¿Qué diablos has estado haciendo?- Preguntó Deify.- Te juntas con un profesor extraño, de la nada al profesor Rauru le caes bien, muchas coincidencias.
- El tema del escudo también es curioso.- Dijo Suarte.
- ¡Timo!- Exclamó Link.- Les contaste.
- Debía hacerlo, estamos todos curiosos.- Replicó Timo.
- Está bien contaré.- Dijo Link.
- Ya era hora.- Dijo Kafei.
- Al fin.- Comentó Deify.
- Cállense y que hable antes que se arrepienta.- Dijo Terry.
- Recuerdan cuando….- Link no pudo terminar porque fue interrumpido, una cuchilla pasó por al lado de su cabeza y se quedó clavada en el techo, a lo que todos se pararon rápidamente.
- ¡¿Qué está pasando?! –Preguntó Groe.
Cuando en el techo cayó una persona que todos conocían, era Durián que miró seriamente a Link, lo que bastó para que este entendiera el mensaje.
- Creo que no viene a mostrar su apoyo.- Comentó Timo.
- Gran observación pescado.- Dijo Terry.
- Lo siento chicos, pero no podré contarles lo que ocurre.- Dijo Link.
- ¿Este también está metido?- Preguntó Suarte.
- Algo así.- respondió Link.
- En algún momento nos enteraremos supongo.- Dijo Deify.
- Esto es cada vez más raro, quizás que diga Anju cuando se entere…- Dijo Kafei.
- Amigo ¿Le cuentas todo a Anju?- Preguntó Groe un poco sorprendido.
- Casi todo.- Respondió Kafei.
- Entiéndelo, debe ser aburrido estar siempre con la misma persona y no saber ni siquiera de que hablar, es natural que se digan todo.- Dijo Terry.
- Para mí no sería aburrido estar con la misma persona para siempre…- Sentenció Link bajando del techo.
El día prosiguió, Link se despidió de sus compañeros e inmediatamente fue a su habitación, tan solo estuvo ahí mirando el techo, aunque su concentración se encontraba en sus pensamientos, ensimismado pensando en todo lo que ocurría con su vida ¿Cómo algo tan hermoso pasó a ser tan horrible? Con Zelda se sentía en otra dimensión, donde todo giraba alrededor de los dos, pero en estos momentos sentía que él no era el protagonista en la historia de Zelda ¿Qué podía hacer? La princesa de Hyrule tenía un novio, con el cual llevaba un tiempo considerable, lo cual era sorprendente también por la juventud de Zelda, pero si llevaban tanto tiempo debían amarse mucho, aun así ya habían terminado una vez, pero si Link pudo provocar cosas en Zelda a lo mejor debían estar juntos. Todo era un caos la mente de Link daba vueltas y vueltas en el asunto, lo que lo hacía sentir deprimido, pero no era el fin del mundo, se consolaba con la idea de que Zelda era mucho para él, que no se la merecía ¿Qué podría ofrecerle a la heredera al trono? Su mayor hazaña era correr con un balón entre once personas tratando de quitárselo para terminar entre las redes del arco con balón y todo, no era algo que a Zelda podría interesarle.
Después de intentos fallidos de pensar en cualquier otra cosa haciendo de todo Link encendió su computador y entró al perfil de Zelda en internet que recientemente había sido actualizado a "en una relación" , no quiso ahondar y autodestruirse entrando a las fotos de Zelda, quizás aparecería una con su novio y eso lo destruiría aún más, estuvo un rato comentando algunas fotos de la competencia en la que Timo tuvo que comer rocas y Groe nadar con Timo a la espalda, chateó con un par de personas entre las cuales se encontraba Malon que parecía que esperaba frente al computador horas para que Link se conectara, cada vez que Link entraba a internet ella comenzaba a hablarle, lo que molestaba un poco a Link a veces a pesar que encontraba que Malon era bastante linda.
Después de un rato Link apagó su computador y volvió a mirar el techo tendido en su cama, cuando por fin encontró que el asunto no tenía más vueltas, Zelda tiene un novio a quien teme perder si temiera perderlo más a él, dejaría a su novio. Pensó que era mejor disfrutar el último día con Zelda, no desperdiciar ningún solo momento, y tratar de retener cada gesto de Zelda, su risa, su mirada, por si no volvía a verla tan de cerca.
A la mañana siguiente Link despertó un poco más animado, no tenían clases por ser el último día de la semana de Din, tan solo debía ir al Lago Hylia al anochecer para participar de las actividades, de donde sería pieza clave. Era difícil no pensar en Zelda y sentir algo de pena, pero Link se había auto- convencido totalmente de que si dejaba a Zelda tranquila sería mucho más feliz, podría estar contenta con su novio y sin problemas.
El día pasó lento, Link solo se daba vueltas en su casa, hasta que llegó la hora de marcharse para llegar a tiempo al Lago Hylia, se vistió con su mejor ropa, unos vaqueros oscuros con una chaqueta de color plateado que dejaba ver el chaleco blanco que traía, como pocas veces se quitó el gorro.
El viaje al Lago Hylia fue tranquilo, Link se había mentalizado para disfrutar el día como si nada pasara, como si tan solo fuera un día más, al ir acercándose pudo divisar de lejos las luces y escuchar el sonido de la música, era toda una fiesta lo que estaba ocurriendo, lo que de verdad lo animó.
- ¡LINK!- Lo llamó Telma haciéndole señas.- Que bueno que llegaste, sé que es difícil toda la situación ¿Cómo estás?
- Ya me siento mejor, gracias por preocuparte.- Dijo Link con una sonrisa.
- Que bueno, tenemos que ganarles a los otros pueblos, la competencia de los reyes viene después de los bailes y antes de eso es el cine bajo las estrellas que ya está por empezar.- Dijo Telma dándole unas palmadas a Link en el cuello.- Nos vemos luego.
Link caminó por entre la gente, estaba bastante concurrido el Lago Hylia, luces por doquier, amplificación, gente del colegio y gente externa a este, todo el mundo estaba invitado a la fiesta de cierre de la semana de Din, hasta que encontró a quien buscaba.
- Buenas noches majestad.- Dijo Link inclinándose.
- Link…- Primero Zelda tuvo tristeza, pero miró a Link quien le sonreía.- Buenas noches.
- ¿Te gustaría sentarte junto a mí en el cine bajo las estrellas?- Le preguntó Link coqueteando.
- Por supuesto, pero… últimamente tienes muchas fans ¿No se pondrán celosas?- Pregunto Zelda riendo.
- Puedes hacerte pasar por una fan.- Dijo Link.
- Siempre he sido tu fan.- Dijo Zelda abrazando a Link.- Debo decir que me encanta tu pelo, que bien que te sacaste el gorro.
- Gracias princesa.- Dijo Link abrazando más fuerte a Zelda.- Vamos a conseguirnos unos buenos asientos.
El cine estaba por comenzar, una pantalla gigante ubicada en la parte alta del Lago Hylia suficientemente grande para que toda la gente que había llegado al Lago Hylia pudiera ver sin problemas en las butacas y sillones dispuestos frente a la pantalla.
- ¡Buenas noches a todos!- Se escuchó una voz por altoparlante.- Soy el presidente del centro de estudiantes del Colegio Nacional de Hyrule y les quiero agradecer a todos los presentes, gente del colegio y público presente, por hacer posible que esta semana sea tan entretenida, más tarde empezarán los shows y competencias de cierre de la semana de Din, donde están todos invitados, ahora los dejamos con la película que hemos elegido para esta semana, recién estrenada en los cines ¡Piratas del Gran Mar 4!
Zelda y Link estaban ubicados en una muy buena posición en un sillón en que solo cabían los dos, para Link todo iba perfecto, hasta se le había olvidado que este sería el último día que estaría con Zelda.
- Me encanta el cine, sobretodo bajo las estrellas.- Le dijo Link a Zelda en el oído para no hacer ruido.
- La verdad es que hace mucho que no voy al cine.-Comentó Zelda.- Y me encanta Piratas del Gran Mar, tenía muchas ganas de ver la cuarta parte.
- ¿Deseas algo, palomitas de maíz, galletas, una bebida?- Preguntó Link.- Para comprar antes de que terminen los trailers de los próximos estrenos.
- No, no te preocupes, Link, disfrutemos la película.
Durante la película Zelda y Link estaban sentados normalmente, estaba todo oscuro lo cual ponía nervioso a Link, quería darle la mano a Zelda, pero quizás que diría ella ¿Estaría de acuerdo? No encontraba la forma de acercarse, ni siquiera se estaban rozando. Pero transcurridos alrededor de unos treinta minutos las manos de Zelda y Link se encontraron ninguna buscó a la otra, simplemente se encontraron, se entrelazaron sus dedos y se apretaron firmemente sabiendo que después de esta noche no se encontrarían en un buen tiempo. El tiempo pasaba y Link jugaba con la mano de Zelda, acariciaba su mano, jugaba con sus dedos la apretaba firmemente, sabía que la extrañaría, a ratos Link ni siquiera se concentraba en la película y solo se perdía en la oscuridad, no veía la mano de Zelda pero la sentía entre la suya, su piel era tan suave, era tan agradable sentirla, estar ahí junto a ella.
Ya llegando al final de la película Zelda apoyó su cabeza en Link, los latidos del chico rubio estaban a mil por hora, su corazón estaba incontrolable, parecía que se le iba a salir del pecho. Si así no se sentía el amor entonces ¿Cómo? Era increíble las emociones que Zelda provocaba en Link con gestos tan simples como tomarle la mano y apoyarse en él, era todo mágico y aunque acabaría Link no pensaba en eso.
Terminó la película, pero Zelda y Link no se soltaban, el hylian deseaba que la noche no terminara nunca, de la nada se le ocurrió algo, quería estar frente a frente con Zelda, despedirse como era debido antes que la noche se agitara por la fiesta de cierre.
- Acompáñame.- Dijo Link.
- ¿A dónde?- Preguntó Zelda.
- Ya lo verás.- Respondió Link jalando a Zelda del brazo.
El par de rubios se dirigía hacia otro sector del Lago Hylia, uno que no todos conocían estaba algo escondido por una de las paredes naturales del lago, pero al entrar a lo que parecía una cueva grande, se llegaba a un lago más pequeño que tenía un techo, y muchos árboles de cerezos rodeando el lago, era precioso y más precioso aun porque cientos de luciérnagas sobrevolaban el lago alumbrando todo el lugar, era un espectáculo increíble, pero Zelda no podía verlo porque Link le había vendado los ojos.
- Link, ya déjame ver.- Dijo Zelda.
- Sólo espera un momento más, déjame dejar tu bolso por aquí.- Dijo Link sacándose el bolso de Zelda y dejándolo apoyado en un cerezo.
- Que lástima te veías tan bien con el bolso rosado.- Dijo Zelda riendo.- Te hacía ver muy masculino, jaja.
- De la mano y con tu bolso, cualquiera hubiera pensado que era tu novio.- Dijo Link.
- La verdad es que parecía.- Dijo Zelda.
- No mucha gente conoce este lugar.- Dijo Link tomando ambas manos de Zelda.- Bueno todos vienen al lago Hylia, pero no todos vienen acá, lo descubrí en un blog de internet, y vine con los chicos del curso un día, no lo creerás cuando lo veas.
- Entonces déjame verlo.- Dijo Zelda.
- Este es mi regalo de despedida para ti.- Dijo Link sacando las vendas de Zelda.
- ¡Link es increíble!- Zelda no pudo evitar impresionarse con el magnífico lugar al que Link la había traído, las luciérnagas lo hacía perfecto, alrededor de ellos volaban cientos más, Zelda atrapaba algunas con las manos y las dejaba volar nuevamente, observaba todo a su alrededor que era simplemente increíble, incluso el lago brillaba.
- Espero te haya gustado, para mí has sido una amiga increíble, aunque no pienso que es la mejor palabra para definir nuestra relación.- Dijo Link mirando a Zelda.- Has sido una persona tremendamente especial para mí desde el principio hasta el final, gracias por todo Zel…
- Link… Dime ¿Qué sientes cuando me ves?...- La hermosa princesa de Hyrule trataba de esconder la vista al preguntar.
- ¿En qué sentido?- Preguntó torpemente Link.- Oh, deja vú.
- ¿Deja vú?- preguntó Zelda.
- Yo soñé esto a principio de la semana…- Dijo Link.- Los dos aquí en mi lugar especial del Lago Hylia.
- Supongo que ahora es nuestro lugar especial.- Dijo Zelda acercándose mucho a Link, casi podían rozar sus narices.- Pero no has respondido mi pregunta, ya me dijiste que yo te gusto, yo también te dije que me gustas, pero no me has dicho que es lo que sientes cuando me vez, mírame y descríbelo.
- A ti te da vergüenza que te miré.- Dijo Link riendo.
- Lo sé, pero en estos momentos es necesario contesto Zelda, aun muy cerca de Link.
- Desde la primera vez que vi tus ojos, no podía dejar de mirarlos, fue algo impresionante, y aunque tú no sabías que yo existía, me pasaba algo muy extraño cuando miraba tus ojos, aunque tú no me notaras a mí.- Empezó a hablar Link mientras que acariciaba los cabellos de Zelda.
- ¿Cuándo fue eso Link?- Preguntó curiosa Zelda.
- Tu ibas en quinto de primaria y yo en sexto.
- ¡¿Qué?!- Zelda abrió mucho los ojos.- Eso fue hace mucho ¿De verdad sentiste eso desde la primera vez? ¿Por qué no me lo dijiste ni me hablaste?
- Si, y aun lo siento, era imposible hablarte, no me atrevía.- Contestó Link algo nervioso.- Incluso la primera vez que te hablé por chat y en persona estaba muy nervioso y dudé mucho.
- Entonces… ¿Siempre te he gustado?- Preguntó Zelda.
- Si, algo así.- Respondió Link tímido y ocultando la vista.
- Debiste tardarte menos en hablarme.- Dijo Zelda.- Te tardaste unos dos años en hablarme por primera vez.
- Es que me era difícil.- Dijo Link acariciando el rostro de Zelda.
- ¿Difícil para el gran Link que tiene tantas fans?- Preguntó Zelda.
- Si, pero solo me interesa la número uno.- Respondió Link mirando a Zelda.
- Supongo que esa soy yo.- Dijo Zelda ruborizada.
- Por supuesto- Dijo Link acercándose mucho a Zelda, ya estaban tocándose sus narices, acariciaban sus manos, su pelo, su cuello, movían sus cabezas y frotaban sus narices, sus labios estaban demasiado cerca, a ratos cerraban sus ojos, pero en seguida se miraban y seguían con el juego, que duró unos diez minutos, durante los cuales el corazón de Link parecía que se le iba a salir del pecho, era una sensación exquisita, se sentía en el cielo con las diosas, que no había nada que pudiera preocuparlo, era el rey del mundo.
- Link…-Dijo Zelda cerrando los ojos estremecida ante lo que sentía por Link.
- Tranquila.- Dijo Link quedándose muy cerca de Zelda, sus labios estaban a punto de rozarse, se quedaron ahí inmóviles, ahora sí el vuelco en el estómago fue gigante, el corazón parecía haberse detenido para un instante después estallar, se seguían acariciando, a Link le costaba no dar el siguiente paso, pero sabía que no debía por respeto a Zelda.- Te extrañaré mucho Zel… todos los días, gracias por todo lo que me diste e hiciste sentir.
- Link, te juro que me encantarían que las cosas fueran distintas.- Dijo Zelda.- Pero no lo son, te extrañaré yo también, eres una persona increíble, todo el tiempo que hemos tenido de relación me has gustado cada vez más hasta que ahora se hizo insostenible, hay una clara atracción pero las cosas no son simples, espero un día me perdones.
- Ya volvamos a donde están todos.- Dijo Link apretando fuerte a Zelda contra sí.- Ich liebe dich.
- ¿Qué es lo que me acabas de decir?- Preguntó Zelda.
- Algún día lo sabrás.- Dijo Link sonriendo.
Zelda y Link comenzaron a caminar hacia la salida del mini lago, pero se escuchó un fuerte estruendo.
- Link… ¿Qué fue eso?- Preguntó Zelda arrimándose hacia Link.
- Ni idea, mejor apresurémonos.- Dijo Link impulsando a Zelda para apurarla.
Hubo un silencio momentáneo acabado por pájaros y animales que empezaron a gritar, Link y Zelda salieron de la cueva cuando se escuchó otro estruendo mucho más fuerte y el piso empezó a moverse con fuerza.
- ¡LINK!- Zelda fue impulsada por el movimiento y cayó lejos de Link.- ¡¿Qué está pasando?!
- ¡Es un terremoto!- Link corrió como pudo hacia Zelda mientras el movimiento aumentaba de intensidad.- ¡Hay que ir a un lugar despejado!
- ¡Aaaah!- Exclamó Zelda tomando la mano de Link y corriendo hacia un lugar en donde no habían árboles, estaban alejados de las paredes naturales del lago y estaban lejos también del escenario.
- ¡Rayos, hay mucha gente aquí será un desastre!- Exclamó Link abrazando a Zelda, estando ambos agachados para no caer, el ruido del terremoto era ensordecedor, las luces se habían ido y no se podía ver casi nada, era muy difícil saber lo que estaba pasando alrededor, Link no recordaba haber sentido un movimiento telúrico tan fuerte en su vida, ni nada tan fuerte, se escuchaba como si fuera una guerra, los equipos electrónicos que estaban usando para la fiesta de cierre disparaban rayos para todos lados, los animales no cooperaban con evitar la contaminación acústica y la gente mucho menos, el piso era un verdadero mar, con suerte Link podía mantenerse junto a Zelda, todo parecía una gelatina gigante.
- ¡¿Cuánto durará?!- Exclamó Zelda.- ¡Tengo miedo Link!
- Tranquila Zel, está parando.- Dijo Link con voz suave para tranquilizar a Zelda, mientras el movimiento estaba cesando por fin, de apoco se detenía el vaivén aunque Link sentía que sus piernas aún tiritaban.- ¿Estás bien?
- Si, eso creo.- Dijo Zelda soltando a Link.- ¿Cómo es que no te asustaste?
- Vaya, es verdad, el profesor Júpiter hizo un experimento raro en mi.- Dijo Link.- Pero antes me asustaban bastante.
- Sabía que no estudiabas historia con él.- Dijo Zelda sacando su celular para alumbrar.- Pero eso ahora no importa hay que ver a la demás gente.
- Creo que el terremoto fue muy fuerte.- Dijo Link mientras caminaban hacia donde se encontraban todos.
- Hace años que no había un terremoto en Hyrule, a lo mejor fue el volcán de la montaña muerte.- Dijo Zelda iluminando el camino.
- ¿Hay un volcán en la montaña muerte?- Preguntó Link sorprendido.
- Si pusieras atención en historia cuando pasan geografía lo sabrías.- Le reprochó Zelda.- Pero el volcán quedo hundido por un derrumbe de la montaña muerte.
- Con razón nunca lo había visto…- Agregó Link torpemente.
El escenario era desolador, el terremoto había durado alrededor de cuatro minutos, cuatro minutos que se hicieron eternos y fueron suficiente para causar devastación, pero con las luces idas no se podía apreciar totalmente la magnitud de lo sucedido, tampoco la luna podía iluminar el lugar ya que estaba bloqueada por nubes.
Abriéndose paso entre los escombros el par logró llegar a donde antes estaba el escenario donde se suponía iba a haber una fiesta, ahora solo había tristeza y desesperanza. Mucha gente estaba herida por la estructura del escenario que cedió ante la magnitud del movimiento, otros tantos llorando y gritando, otras personas buscaban a sus seres queridos entre la multitud. El par de ambulancias dispuestas por la municipalidad no daba abasto para la cantidad de heridos, se improvisaron unas cuantas antorchas con ramas de árboles caídos, por lo menos así no estaban a oscuras.
- Zel, debo llevarte al castillo.- Dijo Link colocándose frente a la princesa.- Tus padres deben estar preocupados.
- Pero Link.- Dijo la princesa preocupada.- Toda esta gente está asustada y soy la princesa de Hyrule, debo quedarme junto a ellos.
- Zel, lo sé créeme pero cualquier cosa puede pasar, al menos llamemos a Impa.- Dijo Link preocupado.
- No es necesario.- Dijo la alta mujer apareciendo en escena vestida con las ropas de batalla de los guerreros Sheikah.
- Que bueno que llegas Impa, haz entrar en razón a Zelda que debe irse al castillo.- Dijo Link casi rogándole a Impa.
- Link me quedaré aquí con mi gente.- Dijo Zelda decidida.- Ni Impa me hará cambiar de parecer.
- Link… deja que la princesa haga su trabajo, tú debes irte sabes bien que eres tan importante como la princesa.- Dijo Impa mirando seriamente al Hylian.- Me contactaré contigo y te explicaré lo que se viene.
- ¿De qué están hablando?- Preguntó Zelda sin entender nada.
- Princesa a usted también la pondré al tanto, no tiene caso seguir escondiéndolo, debes actuar pronto, ahora vete con cuidado aunque te están cuidando.- Le ordenó Impa con voz fría, se veía bastante más seria y preocupada que de costumbre.
- Mejor solo llamo a mis padres y me quedó junto a Zelda.- Propuso Link.
- No te molestes, las líneas están saturadas, han colapsado debido a que toda la gente está tratando de comunicarse con sus seres queridos.- Dijo Impa mirando ya enojada a Link.- ¡Debes irte ya! No puedo protegerte a ti y a Zelda al mismo tiempo y esto puede ser peligroso, vete con cuidado las calles son un caos.
- Está bien.- Cedió Link por fin.- Adiós Zel…- Link se acercó a la persona que más quería y le dio un fuerte abrazo, giró y se marchó rápidamente sin que la princesa pudiera decirle nada.
Impa tenía razón las calles eran un caos, gritos, gente herida, otros tantos buscando a sus familias, muchas estructuras caídas, sirenas de la policía, de los bomberos y de la ambulancia resonando por las calles lo que solo alteraba aún más a la población, el terremoto había sido un gran desastre.
-Rayos…el asunto está muy grave, mejor apuro el paso.- Dijo para sí mismo Link caminando más rápido.
Durante el camino a su casa Link vio de todo, hasta cadáveres el tema estaba feo, feo de verdad, la policía estaba vuelta loca, y hasta el ejército estaba en las calles tratando de controlar la situación y rescatar a los heridos. Nuestro héroe ya se encontraba corriendo hasta su casa cuando vio algo que le llamo la atención.
- ¡Suéltalo, sin vergüenza!- Una voz femenina gritaba a unos metros de Link, un ladrón intentaba robar un televisor de una casa caída.- ¡Ayuda!
- Vamos Link, este es tu momento ¿Eres un héroe? – Se dijo a sí mismo Link dándose ánimos, era el momento de comenzar a ser un héroe, por lo que se abalanzó sobre el tipo con una embestida como de fútbol americano, haciendo que soltara el televisor y botándolo al piso, pero rápidamente se puso de pie.
- Idiota, no debiste hacer eso.- El ladrón sacó una chuchilla y se abalanzó sobre Link.
- Yo también tengo mi amiga.- Link sacó la cortapluma que le dio Rauru que afortunadamente llevaba en su bolsillo trasero del pantalón. Por un rato solo se midieron lanzando pequeños golpes, para Link era todo nuevo, solo había entrenado con objetos con filo, pero poder herir a una persona era mucho más radical, así que hizo lo que creyó correcto, rápidamente le dio una patada en la entrepierna, a lo que el ladrón quedo retorciéndose de dolor en el piso.
- ¡Bien!- Exclamó Durián sin mucha emoción cayendo desde las alturas y amarrando al ladrón, para luego desaparecer nuevamente.
- ¿Cuál es su problema?- Preguntó Link mirando al cielo.- Por lo menos le saqué una palabra.
- Joven, muchas gracias, y dele también las gracias a su amigo.- Dijo la señora de mediana edad acercándose a Link.- Estos delincuentes no tiene respeto por nada y se aprovechan de la menor situación de ventaja para robar.
- No hay de qué, es mi deber…. Bueno eso creo, ahora tenga cuidado, me quedaría a cuidar su casa, pero debo ver a mi familia.- Dijo Link muy gentil.
- No se preocupe joven, mi esposo viene en camino.- Respondió la señora.- ¿Puedo saber su nombre?
- Link Rohl, para servirle.- Dijo Link haciendo una reverencia y alejándose de la vista.
Al llegar Link a su casa pudo notar que estaba intacta, por lo menos por fuera pintaba bien, al igual que la de los vecinos, Deify ya se encontraba en su casa afuera unido a la conversación de algunos vecinos.
- Que bueno que llegas tus padres están preocupados por ti.- Dijo Deify estrechándole la mano a su amigo.
- Larga historia ¿Cómo llegaste tan rápido?
- Tu llegaste muy lento….¿Zelda?- Preguntó Deify encontrando su respuesta en los ojos de su amigo.- Me gustaba más el Link que tenía más tiempo para mí.
- ¿Esos son celos?- Preguntó Link de forma burlona y marchándose a su casa.
- ¡Las chicas pasan y los amigos quedan!- Gritó Deify riendo.
Al entrar a su casa Link pensó que parecía que alguien había entrado a robar, todo caído en el suelo solo alumbrado por velas, muchas cosas rotas e incluso los muebles habían cambiado de posición.
- Que bueno que llegas hijo, estábamos preocupados por ti.- Dijo el padre de Link levantándose de su sofá junto al que se encontraba una radio a baterías que transmitía información sobre lo ocurrido.
- ¡¿Dónde te habías metido?!- La madre de Link salió de la cocina muy preocupada.
- Tranquila mamá estoy bien.- Dijo Link molesto, no le gustaba mucho la sobreprotección de su madre.
- Está bien mujer, si no le pasó nada.- Por otra parte el padre de Link era más permisivo, aun así era cuidadoso con su hijo.- Mi carreta está bien.- (El padre de Link usaba la palabra carreta como un sinónimo de amigo.)
- Así es carreta… es un caos allá afuera ¿Qué dicen las noticias?- Preguntó Link exhausto tirándose sobre un sillón.
- Es el terremoto más grande registrado en la historia del reino, el epicentro fue en la Montaña Muerte.- Al nombrar el epicentro los jos de Link se abrieron de golpe.- Y las luces llegarán en un par de días, al igual que el agua.
- Si aquí se sintió así de fuerte me imagino en la Montaña Muerte.- Dijo Link.- Al fin nos sirve de algo que la mamá sea tan paranoica y guarde agua.
- Paranoica tu abuela, es simple precaución.- Replicó la madre de Link.
- Como sea iré a dormir…. Y mi abuela sería tu madre o la madre de papá.- Dijo Link subiendo las escaleras.
- ¡Alto ahí! ¿Para dónde vas?- Preguntó su madre alterada.
- A mi habitación pues, a dormir.
- Nada de eso, si vas a dormir duerme en la habitación de abajo.- Sentenció autoritaria la madre.
- ¿Qué? ¿Por qué?- Preguntó Link sin entender nada.
- Hijo se viene una noche de réplicas del terremoto, así es siempre que hay uno.- Dijo el padre de Link bajándole el volumen a la radio.- Por favor hazle caso a tu madre… sé que está algo loca…
- ¡Pff! Como estoy loca no haré más el aseo.- Dijo indignada la madre de Link.
- No, amor no quise decir eso.- Dijo el padre de Link riendo.
- Si no queda de otra.- Dijo Link marchándose a la habitación de huéspedes cuando una fuerte pero corta réplica se dejó sentir.
- ¿Ves lo que te digo?- Dijo su madre con aire de triunfo.- Si ocurre algo nuevamente es mejor que estés en el primer piso.
- Da igual, estoy cansado me dormiré.- Dijo Link cuando su celular empezó a sonar, lo sacó rápidamente del bolsillo y vio que era un mensaje.
"Gracias por la noche fantástica que pasé junto a ti, todo fue mágico en el cine y lo que ocurrió después. Espero algún día el destino nos una porque Link, yo te amo.
Zelda"
¿Qué estaba pasando? Link no entendía nada ¿La princesa lo amaba? Era increíble se conocían bastante es verdad, pero ¿Hablar de amor? Aunque todo a su alrededor era mágico y a veces las cosas se daban en desorden, ni siquiera se habían besado aun, prefirió no luchar con su mente y descansar por fin no sin antes responder el mensaje.
"Gracias a ti, eres una chica increíble, tu novio es una persona muy afortunada, como te dije me haré a un lado, te deseo mucho éxito en todo. Ah y lo que te dije: Ich liebe dich significa te amo en alemán, te extrañaré siempre.
Link"
La verdad es que Link no estaba seguro si amaba a Zelda, pero así lo sentía, en su presencia su estómago le molestaba, era un vuelco acompañado de cosquillas agradable pero a la vez no por tener esa sensación que no te controlas, y sus ojos, quedaba hipnotizado cuando miraba esos ojos, no existía nada más, se sentía invencible junto a Zelda.
A la mañana siguiente Link se levantó muy temprano, era extraño despertarse y estar en el primer piso. Encontró a su padre en el sofá con un café y con cara de no haber dormido pero no quizo preguntar, la televisión estaba prendida al parecer el suministro eléctrico se había recuperado y lo que vio fue devastador.
- El terremoto fue de 9 grados en la escala de Richter.- Dijo el padre de Link sin despegar los ojos de la pantalla.- Todo está mal careta.
- ¿Dónde rayos es eso?- Preguntó Link sin poder reconocer el lugar que mostraba la televisión.
- En la montaña muerte.- Respondió asombrado por las imágenes el padre de Link.- Reapareció el volcán.
Y en efecto el noticiario explicaba el fenómeno que hizo ascender nuevamente el volcán de la Montaña Muerte, al igual que el continente en el que se encontraba Hyrule "Athina" se había movido diez metros al sur, motivo por el cual científicos y sismólogos de todo el mundo se estaban desplazando al lugar del epicentro. El noticiario mostraba la ciudadela de Hyrule devastada, como la gente había pasado la noche con una fogata fuera de sus casas para evitar saqueos por parte de delincuentes que aun así se aprovecharon de la situación. Los videos grabados desde celulares abundaban y se mostraba lo más impactante de cada uno. Tal era el cambio en la geografía de Hyrule que el Dominio de los Zoras fue bloqueado, frente al Desierto Gerudo había un gran abismo y lo más importante el volcán había ascendido y vuelto a nacer de sus cenizas…. Por así de decirlo.
- Hemos recibido un video muy especial de un televidente que procederemos a mostrar.- El presentador del noticiario se notaba nervioso y sus ojeras denotaban la noche en vela que ni el maquillaje podía ocultar.
El video era de la madrugada justo antes del amanecer, una tropa de luces diminutas de distintos colores salían de donde se encontraban Los Bosque Perdidos, más allá del Bosque Kokiri.
- ¿Y ese es el gran video? Son luciérnagas.- Dijo Link recordando su noche con Zelda en el mini lago lleno de luciérnagas.
- Quien sabe, pueden ser ovnis y vendrán por los niños que le pegan a sus padres.- Dijo el papá de Link.
- ¡Pues prepárate para luchar!- Exclamó Link abalanzándose sobre su padre.
- ¡Nunca le ganarás a tu padre!- Dijo el padre de Link usando el punto débil de su hijo… las temidas cosquillas.
- JAJAJAJAJAAAAA.- Link tuvo que tomar distancia.- Eso es trampa, iré por una bebida, maldito tramposo.- Link se dirigía a la cocina cuando una luz se cruzó delante de él, a lo cual reaccionó rápidamente lanzando un manotazo.
- ¡¿Qué es eso?!- Link retrocedió unos pasos.
- No hagas eso, casi medas niño bruto.- La luz tenía voz al parecer.
- ¿Qué rayos?- Link observó detenidamente la luz y se percató que dentro de ella había una diminuta mujer con alas de facciones muy femeninas por cierto.
- Hasta que estás razonando, Soy Navi y te he elegido como compañero, estaré contigo siempre.
- ¿Qué soy tu qué?- Preguntó Link que pensaba que aún estaba durmiendo.
- Mi compañero…. ¿Siempre eres tan lento a esta hora?- Dijo Navi.
- Que confianzuda eres.- Dijo Link lanzando una mirada asesina.- ¿Y por qué me elegiste a mí?
- Tienes un corazón gigante.- Dijo Navi volando alrededor de Link.
- Me parece difícil, el corazón es aproximadamente del tamaño del puño y no tengo las manos tan grandes que digamos.
- En sentido figurado.- Dijo Navi.- Creo que tenemos mucho que hacer.
En el próximo capítulo prepárense para una reunión poco convencional en la casa de Link que traerá muchas consecuencias y revelará toda la verdad... para dar paso si por fin a la aventuraaaaaaa! creo que eso es mucho adelanto les dejo la incertidumbre de ¿Qué pasa por la cabeza de Zelda? Gracias por leer nos vemos en el próximo capítulo por el mismo canal a cualquier hora ^^
