Hola hola hola. Primero lo primero, pido perdón porque me demoré bastante en actualizar, que puedo decir, mi vida está algo ocupada en demasiados aspectos, y si bien desperdicié mis vacaciones para escribir el fic u.u ya volveré a clases, espero actualizar pronto nuevamente, gracias a las nuevas personas que siguen la historia me llegaron las notificaciones al correo. Ahora agradecimientos a los que siempre siguen y comentan la historia Daniela The Hedgehog Gracias por tu aliento, y me alegro que te guste mi forma de contar la historia y que los capítulos sean largos *-* gracias. Ariasu Akane Tus comentarios siempre tan precisos, igual que tu fic, espero leer el nuevo que me han llegado un par de notificaciones, me encantó el final del otro por cierto saludos. Emilia-Romagna Me encantan tus comentarios siempre son bastante expresivos, gracias de verdad. Lala Muchas gracias por el ánimo, aquí está por fin el nuevo capítulo. soyfande77 Les dije que tenía algún fan por ahí. Chica Otaku Gracias por tu comentario, amo mi mundo alterno pero no sé si todos lo leen jaja, y Link fue muy malo al besar a Saria, pero así es la vida y las relaciones amorosas u.u muy tormentosas, espero te guste este capítulo :D Leon Mega Wong Yo también creo que están a mano jaja, espero disfrutes esta capítulo.

Sin más preámbulos bienvenidos al capítulo donde todo puede pasar o no?

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Volvagia

- Una vez me dijiste que no me llamarías Link…

- Ya nos encargaremos de eso.- Respondió la princesa jalándolo de la mano.- ¡Ven!

- Pero Zel… estamos en clases.- Dijo Link mirando para todas partes.

- No pasa nada, estamos en clases que no le importan a nadie.- Respondió la princesa sentándose en un pasillo que daba a un balcón y haciendo que Link se sentara.

- Si, supongo que da igual.- El joven héroe sonrió desde el alma al encontrase con los bellos ojos de su amada, esos ojos azules lo hacían sentir tan pequeño, pero con tantas ganas de ser más grande, era una sensación como ninguna, a lo mejor se podría comparar a lo que estaba pasando justo ahora…

¿Qué está pasando? Inexplicablemente el corazón de Link se sentía aprisionado y la vez latía a mil, tenía que ver con el hecho de que su cabeza se estaba acercando hacia la de la princesa y viceversa, Zelda entrecerró los ojos y levantó el mentón para acomodarse a la altura de Link quien no sabía si era un sueño o no, a punto de rozar los labios de la princesa, por fin estaba sucediendo, lo que tantas veces soñó y de diferentes formas, cerró los ojos y al fin, después de tantos altos y bajos sus labios primero se tocaron para luego dar paso a un beso apasionado, una agradable sensación recorrió el estómago de Link e hizo que todo su cuerpo se estremeciera, había besado a otras chicas antes, pero nunca había sentido tal emoción ante un beso, le llegó hasta el alma la calidez de la princesa y solo deseaba que el momento continuara, ya daba igual que estuvieran en horario de clases, el beso parecía eterno, los labios de Zelda y Link se acariciaban con ternura, sus lenguas se recorrían lentamente apretándose entre ellas, hasta que por fin se separaron, e inmediatamente se dieron otro pequeño beso, para sonreír inmediatamente y fundirse en un tierno abrazo, lástima que nadie estaba ahí para mirar la romántica escena.

- Me encantó ese beso.- Dijo la princesa besando el cuello del joven.

- No sabes cuánto esperé para esto.

- Lo sé, yo también lo esperaba.- Dijo riendo la princesa.

- Deberíamos estar en clases.- Decía Link mientras besaba a la princesa en el rostro.

- No seas gallina.- Zelda afirmó el rostro de Link con sus manos para comenzar otro interminable beso lleno de pasión.

Hubo un silencio en el que Link comenzó a jugar con las manos de Zelda para luego mirarla fijamente a los ojos con una sonrisa de enamoramiento grave.

- ¿Qué ves?- Preguntó Zelda.

- A ti.

- ¡Para de mirarme!- Exclamó Zelda escondiéndose en el pecho de Link.

- Me encanta mirarte, déjame hacerlo.- Link le hacía cosquillas a Zelda para que lo mirara pero la princesa se negaba rotundamente.- Nunca antes te quejaste.

- Antes me mirabas más de lejos.

- Si quieres me alejo.

- Ni lo pienses, nos costó mucho llegar hasta aquí.- La princesa se abalanzó sobre Link y lo siguió besando.

- ¿No pensarás terminar conmigo mañana?- Decía Link mientras seguía besando a Zelda.

- ¿Cómo se te ocurre?- Dijo la princesa sin despegarse de Link.

- No te has despegado de mí- Respondió con una sonrisa encantadora el rubio.

- Tú tampoco de mí.- Dijo la princesa lanzando una mirada regañadora.- No todo gira en torno a ti.

- Pero si en torno a ti Zel-. Dijo el rubio antes de darle un apasionado beso a Zelda.

- Debes buscar otra forma de decirme.- Dijo la princesa.

- ¿Qué tiene de malo Zel?

- ¡Es muy frío! Mis amigos me llaman Zel.- Dijo la princesa mirando serio a Link.- ¿Eres mi amigo?

- No, definitivamente no soy tu amigo.- Dijo Link besando a Zelda.

- ¿Entonces?- Dijo la princesa cruzándose de brazos.

- ¿Mi amor?- Preguntó Link.

- Eso viene después…- Dijo la princesa mirando inocente hacia arriba.

- Lo tengo, cariño.- Dijo Link besando a Zelda.

- Sí, te salió bastante natural.- respondió lo princesa abrazando con fuerza a Link.

- Que bien hueles.- Dijo Link sin para de besar a su amada.

- ¿A qué huelo?

- A Zelda.

- ¿Y cómo es eso?- Preguntó la rubia.

- El mejor olor del universo.

-¡RIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNGGGGGGGG!- La campana de recreo había sonado.

- Cariño ¿Vamos a comprar? Hace hambre.- Dijo Zelda jalando a Link.

- ¿Tú me dirás igual? Que copiona eres.- Dijo Link colocándose de pie.

- Da igual vamos.- Dijo la princesa con una sonrisa abrazando a Link mientras caminaban.

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- ¿Cuál es tu nombre?- Preguntó el anciano extendiéndole una taza de té a su invitado.

- Aron Vaati, mucho gusto.- Respondió rudo el chico de cabellos plateados.

- Mi nombre es Gaepora.- Respondió el anciano acariciando su bigote.

- Es muy amable en invitarme a su casa.- Dijo el joven mirando alrededor.

- Algo me dice que eres un buen chico.

Era verdad el anciano invitó a Vaati así nada más, porque este lo siguió para obtener respuestas del elegido por las diosas, la casa de Gaepora era pequeña y acogedora como la mayoría de las casas en Kakariko debido a la sobrepoblación, tenía muchos libros por todos lados que parecían a medio leer ya que las páginas estaban marcadas y la cocina era notablemente amplia respecto al tamaño de la casa.

- No soy un buen chico.- Dijo Vaati completamente seguro de sus palabras.

- Ni tú te lo crees.- Dijo Gaepora tomando un sorbo de té.

- Con todo respeto usted no me conoce.

- No, pero soy muy bueno para analizar a las personas y pareces ser un chico promedio de la ciudadela.- Dijo amable Gaepora.- ¿Por qué dices que eres malo?

- Quiero destruir al elegido por las diosas…- Contestó Vaati cerrando el puño.

Los grandes ojos marrones de Gaepora se posaron sobre él analizando cada músculo y cada reacción del joven, para finalmente decir.- ¿Lo conoces?

- Sí, es una larga historia…- Dijo Vaati mirando hacia abajo.

- Mientras antes empieces antes terminarás.

Vaati miró al anciano con una cara de "¿Bromeas?" pero se dio cuenta de que no era así, por lo cual aclaró su garganta para comenzar su relato.

- Fue hace nueve años… estábamos en la fila para comprar helados en el colegio, era días del llamado curso "pre-escolar".

- El cual no tiene ninguna utilidad.- Dijo Gaepora.- Continúa.

- Estaba detrás de él en la fila y… lo que pasó no tiene nombre…..- Se notaba que Vaati aún guardaba rencor por la situación que estaba describiendo.- Él…él….. compró el último helado de naranja que quedaba…

- ¿Y eso es todo?- Preguntó Gaepora sorprendido.

- Eso fue solo el comienzo….

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El frío se hacía presente en la mañana de otoño en la que Link y compañía se dirigían hacia Kakariko, pero ya no eran el pequeño grupo de cuatro, ahora eran un grupo de siete y eso que Impa los aguardaba en Kakariko. Kenshi y Zelda se unieron al viaje, al igual que Anju para la mala suerte de Timo.

- ¿Para qué viniste?

- Para acompañar a Zelda, estúpido renacuajo.- Contestó enfadada Anju.

- ¿Pueden dejar de pelear para variar?- Preguntó Kafei.

- Dile a Anju que deje de molestarme.

- ¡Cállate y conduce!- Sentenció molesta la chica para acurrucarse junto a Kafei.

- Y esto recién comienza.- Dijo Kafei tomándose la cabeza.

- ¡Pescadito conduce!- Exclamó Navi sentada sobre la cabeza de Timo.

- ¿No tienes a quién más molestar?- Respondió amargo el zora.

- Link está ocupado…

En un rincón solitario del bus se encontraba Kenshi con los ojos cerrados descansando y al final del bus se encontraban Zelda y Link en un sofá que Timo había puesto sacando dos filas de asientos para colocar dos sofá muy amplios de frente, había que admitir que le daba bastante estilo a la "chatarra" hasta tenían cinturón de seguridad (la seguridad ante todo).

- Cariño…¿Puedes parar de mirarme?- Preguntó Zelda arqueando las cejas.

- Pero cariño, eres preciosa.- Decía Link besando a la princesa en el cuello.

- No por favor- La princesa se escondió en el cuello de Link para que este no lo mirara, se quedaron así durante la mayoría del viaje, tranquilos, abrazados, juntos…. Después de tanto tiempo intentando acercarse el uno al otro y tanto tiempo soñando el uno con el otro, por fin estaban juntos y aprovecharían eso al máximo, cada segundo era valioso.

Después de un viaje de alrededor de dos horas llegaron por fin a Villa Kakariko, pero en la entrada se encontraron con guardias del castillo que habían sido trasladados para evitar que la gente entrara a Kakariko debido a la peligrosidad del Volcán.

- ¿Qué pasa aquí?- Preguntó Anju.

- Al parecer están controlando la entrada.- Respondió Kafei.

- Y ¿Este idiota arregló su licencia de conducir?

Ante las palabras de Anju un escalofrío recorrió el cuerpo de Timo quien se giró lentamente.- Demonios…. Nadie me lo recordó.

- ¡Acaso si no te lo recordara olvidarías respirar! ¡Idiota!- Exclamó Anju exagerando un poco.

- ¡Timo deja que Zelda hable!- Exclamó desde el fondo Link al percatarse de la situación.

- ¡Tranquilo, yo me encargo de esto!- Respondió Timo guiñando un ojo.

- Oh no, esto saldrá mal.- Dijo Link con la mirada fija.

- Deberías haber estado más atento.- Dijo Zelda.

El guardia más cercano se acercó a la ventanilla de Timo muy malhumorado.- No puede pasar, devuélvase por donde llegó.

- Escúcheme guardia, venimos a salvar el universo.- Dijo Timo muy relajado.

- Ah, bueno, en ese entonces devuélvase por donde vino.- Dijo nuevamente el guardia.

- No me está entendiendo, mi amigo es elegido por las diosas y debemos ir a la montaña muerte para conseguir el Rubí Goron y salvar Hyrule.

- ¿Me está diciendo que no va a devolverse?- Preguntó muy serio el guardia.

- Por supuesto que no, me quedaré aquí hasta que me abra las puertas a Kakariko.- Respondió Timo con seguridad.

- ¡Oh rayos!- Exclamó Link desde el fondo del bus poniéndose de pie de un salto junto con Zelda.

- ¡No es necesario todo esto!- Exclamaba Zelda mientras el guardia ya le había hecho una seña a otros dos para que lo apoyaran.

- Por favor baje del vehículo de inmediato y muéstreme sus papeles.- Le ordeno el guardia al zora que ya había abierto la puerta.

- ¡Oh no!- Exclamó Navi.- Siempre nos metes en problemas.

- ¡No saben lo que hacen!- Exclamó el zora levantando el puño.- ¡Estamos intentando salvarlos a todos!

- Claro que sí campeón, ahora por favor, date media vuelta y las aletas contra el vehículo.

- ¡Alto! – Exclamó la princesa que ya se había bajado del bus.

- Su majestad.- Inmediatamente los tres guardias se inclinaron en señal de respeto.

- Disculpen a mi amigo el zora…. A veces puede ser muy inmaduro, pónganse de pie por favor.- Dijo la princesa muy calmada a lo que los guardias obedecieron.- Necesitamos entrar a Kakariko por favor, es muy importante.

- Pero majestad.- Se apresuró a decir un guardia inmediatamente.- El volcán puede hacer erupción en cualquier momento, tenemos prohibido permitirle la entrada a quien sea.

- Lo sé.- Contestó la princesa.- Y sé que solo están cumpliendo con su trabajo, pero tendrán que hacer una excepción, si no, pueden hablar con papá.

- Está bien su majestad.- Dijo uno de los guardias ante el "juego sucio" de Zelda.- Les permitiremos el paso, pero sea lo que sea que vengan a hacer mejor apresúrense, que el volcán puede hacer erupción en cualquier momento, no podemos forzar a la gente a irse pero si podemos evitar que entren, majestad haga entrar en razón a la gente de Kakariko por favor.

- Veré que puedo hacer, muchas gracias.- Contestó amable la chica quien volvió a subir al bus.

Y así las puertas de Kakariko se abrieron para que el bus manejado por Timo pudiera entrar, la verdad es que dentro todo parecía normal, el mercado estaba muy activo, la gente sonriente caminaba por las calles, los muchos gorons que habían trabajaban acarreando objetos pesados. Kakariko parecía funcionar como un reloj suizo, nada parecía inmutar a los habitantes, mucho menos la gran nube gris sobre el volcán.

- Esta gente está loca.- Dijo Timo observando todas las caras felices.- Espero no estemos mucho tiempo aquí.

- ¿Acaso tienes miedo pescado?- Preguntó Link que estaba en el asiento del copiloto riendo.

- Claro, lo dices porque eres un experimento de laboratorio que no le teme a nada pero que no puede parar de reírse.- Respondió sarcástico el zora.- Ya díganme para donde vamos ahora.

- Al gran molino.- Contestó Zelda que estaba sentada junto a Anju cuchicheando.

- ¿Kafei por qué no estás grabando?- Preguntó Navi.

- Buena pregunta pequeña.- Dijo Kafei con una sonrisa como si tuviera algo planeado.- Pero he estado grabando todo el tiempo, desde aquí.- Kafei apuntó a su cinturón en donde había una especie de pequeño lente en el medio de la hebilla.

- ¿Y cómo enfocas?- Preguntó Link.

- Querido héroe, esta micro cámara tiene la última tecnología de autoenfoque, en otras palabras se enfoca sola, además de que todo lo que graba lo envía inmediatamente a mi computador, por lo que no tiene memoria para ahorrar tamaño.- Dijo Kafei emocionado mostrando su cinturón.- Pero de todas formas traje muchas más cámaras, ya te las mostraré y algunas necesitan algunos ajustes.

- ¡Ahí está Impa!- Exclamó Navi al ver a la sheikah haciéndoles señas desde la acera junto al gran molino de Kakariko.

- Señores pasajeros, hemos llegado a nuestro destino, muchas gracias por preferir Mirlo-Bus.- Dijo Timo estacionando el bus.

- Señores pasajeros no es mi intención molestar, pero hace un mes que me expulsaron del colegio, no tengo como ganarme la vida y me obligan perseguir unas piedras, si fueran tan amable de darme una cooperación voluntaria.- Dijo Link en tono de broma a lo que todos rieron menos Kenshi quien se mantenía serio en su asiento.

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- Hemos aquí en la Ciudad Goron.- Dijo Grahim a la joven que la acompañaba aunque más bien parecía que lo decía para sí mismo.

La entrada a la Ciudad Goron estaba muy arriba en la Montaña Muerte en lo que parecía ser una cueva pero al entrar se podía apreciar la gran complejidad arquitectónica del lugar, los gorons habían cavado una ciudad con varios niveles hecha de macizas rocas, varias cuerdas atravesaban el lugar por donde una especie de carros se deslizaban con mensajes. La iluminación era mayoritariamente por antorchas y alguno que otro tragaluz que iluminaba el lugar, la música de los bongos reinaba al igual que la alegría.

- ¿Ahora qué mi señor?- Preguntó la chica sin expresión, parecía que su mente estaba en otro lado.

- Me sigues y no hagas nada estúpido- Contestó fríamente el joven.

- Claro…

Para Grusi nada había sido lo mismo desde el Bosque Kokiri. El encuentro con Link y compañía había puesto en duda todos sus principios y se cuestionaba en lo más profundo de su ser si estaba haciendo lo correcto al dejar que "su amo" la pisoteara de tal forma. Era verdad que Grahim había salvado su vida hace tiempo, pero no parecía ser el mismo muchacho extraño y amable que la salvó de aquel terrible destino, aun así eso no le daba derecho a maltratarla.

Flashback!

Los cabellos de Grusi se veían más rojos que nunca ante el fuerte sol que brillaba sobre Neburia (NOTA: Altárea en tierras españolas) los ojos de la chica hacían juego con el hermoso cielo que había a su espalda. Se encontraba al borde de una plataforma de madera frente a un mar de nubes, de repente cerró los ojos con confianza y se lanzó de espaldas al cielo en caída libre.

La chicha parecía no inmutarse mientras caía había recorrido ya unos buenos metros, cuando abrió los ojos, giro sobre sí misma para llevarse sus dedos a la boca dando paso a un fuerte silbido. Pasaron unos segundos y apareció un enorme pájaro azul, quien la recibió sobre su lomo.

- ¿Cómo estás amiguito?- Preguntó la chicha acariciando al animal.- Te extrañaba mucho.

El ave gorjeaba ante las palabras de la chica, todo parecía ser un día normal, un día más de rutina, el vuelo del ave respondía bastante bien al mando de su jinete. Pero de pronto el mar de nubes bajo de ella oscureció, pudo observar un color negro como la noche misma en el cual unos extraños símbolos celestes brillaban, en medio de ese cielo parecieron salir extrañas criaturas, cuando el portal comenzó a succionar al ave junto con Grusi.

- ¡AAAHHH!- No había nadie cerca que pudiera escuchar el desgarrador grito de la joven que luchaba por mantenerse sobre su ave, pero sus brazos cedieron y el plumífero alzó el vuelo lejos mientras poco a poco todo se volvía negro.

- (Mi cabeza… me duele demasiado)- Grusi lentamente abrió los ojos y miró a su alrededor, todo era extraño, el lugar estaba sumido en las penumbras, mucha oscuridad y muy poca luz.

- Tranquila, estás en el Reino Crepuscular.- Un joven pálido, extremadamente flaco y de cabellos blancos le ayudaba a incorporarse.

Mirando a su alrededor la chica notó que estaba muy lejos de su Neburia, cuando vino a su mente la ráfaga de su último recuerdo antes de despertar ahí, se encontraba en los cielos junto a su fiel neburí azul cuando "algo" la hizo caer.

- ¿Qué es este lugar?- Preguntó muy confundida la chica.

- Ya te lo dije.- Dijo con una sonrisa el joven.- El reino crepuscular.

- Y ¿Qué es eso?

- Una dimensión paralela a Hyrule, donde viven los Twili una raza exiliada de Hyrule.- Contestó el joven muy amable.

- ¿Querrás decir Neburia?- La cara de la chicha se desfiguraba por la duda, lo más probable es que se tratara de un sueño.

- Creo que tardaremos un poco en llegar a tu hogar.- Dijo el chico extendiéndole la mano.- Soy Grahim mucho gusto.

- Grusi, igualmente.

- Pero ahora nos tenemos que mover, no podemos estar mucho tiempo aquí.- Dijo Grahim asomándose a una ventana.

Se encontraban en un cuarto algo estrecho con una cama muy incómoda en la que Grusi estuvo descansando hasta que despertó.

- ¿De qué nos escondemos?- Preguntó la chica.

- De los Twili, somos intrusos para ellos.

FIN FLASHBACK

-¡Grusi! ¡Grusi!- Los gritos de Grahim la sacaron de sus recuerdos.- Deja de andar en las nubes, hablaremos con el jefe de los gorons.

- Si… claro….- Con mucha nostalgia sobre el Grahim que ella conoció la chicha se dispuso a seguirlo.

El par atravesó por varios pasillos hasta que llegaron a una acogedora sala en donde un anciano goron estaba sentado en una gran silla, se notaba que la edad del goron era muy avanzada ya que su estatura era muy reducida comparada con la del resto de la tribu además de tener una gran barba blanca, junto a él había un goron bastante joven, grande y fuerte.

- Buenos días extranjeros.- Dijo con una sonrisa el joven goron.- Mi nombre es Darunia y soy el heredero del trono Goron, por lo que lo que quieran decirle a nuestro gran líder Link, también deberá ser escuchado por mí.

- Si no hay otra alternativa.- Dijo Grahim algo molesto, tratando de intimidar a Darunia con la mirada.

- Bienvenidos.- Dijo el líder goron.- Mi nombre es Link y soy el líder de los gorons, tengo entendido que su visita tiene un motivo muy especial.

- (Se llama Link….grrr maldito nombre) Así es señor Link.- Grahim se inclinaba para conversar con el líder.- Venimos desde muy lejos porque necesitamos saber cómo conseguir la piedra espiritual de fuego, conocida como el Rubí Goron.- Al pronunciar aquellas palabras la cara del líder de los gorons y la de Darunia sobretodo tuvieron un drástico cambio de expresión.- Estamos conscientes que es mucho pedir, pero si acceden a cooperar en un futuro cercano serán enormemente beneficiados.

- ¡Están locos!- Exclamó Darunia apretando el puño.

- Tranquilo joven Darunia.- El sabio líder muy relajado calmaba a su sucesor.- Entiendo lo que me piden y me temo que sólo el elegido por las diosas es capaz de obtener dicha reliquia y ninguno de ustedes dos es el elegido por las diosas.

Al escuchar aquellas palabras Grahim hervía de rabia ¿Qué tenía el maldito elegido por las diosas que él no? Él lo había conocido y no entendía que tenía de especial, no entendía el por qué Zelda lo había escogido y ni porque era tan importante para el destino de Hyrule.

- Entiendan que nuestra oferta es muy generosa, se acercan grandes cambios, cuando el mundo conozca a su nuevo amo no querrán estar del lado equivocado.- Dijo Grahim con una sonrisa macabra.

- Joven, he visto falsos reyes impuestos caer por el peso de la espada del joven elegido, siempre ha estado ahí un elegido.- El anciano goron hablaba con bastante elocuencia y educación.- Si lo necesitamos ahí estará para defendernos, el mundo es muy grande para ser dominado por una sola persona, incluso Hyrule es muy grande para tal fin.

- ¿Y qué hay del rey de Hyrule?

- Si crees que el rey domina Hyrule no entiendes cómo funciona la política, el rey no hace más que guiar al pueblo a lo que él estima conviene más, por derecho divino ha sido encargado de proteger y liderar al vasto reino de Hyrule hacia la prosperidad.- Muy tranquilo el viejo goron respondía a la pregunta de su visitante.- Me temo que estamos en desacuerdo.

- ¿Me está diciendo que rechaza nuestra oferta?- La cara de Grahim se desfiguraba por completo y su expresión parecía bastante forzada.

- Así es joven…

- ¡No entiende lo que hace!- Exclamó Grahim acercándose al líder goron, pero fue frenado en seco por el imponente cuerpo de Darunia.

- Quédate en donde estás y todo irá bien.- Muy serio pero calmado el joven goron le dejó las reglas clara al forastero.

- No entienden nada, los gorons estarán en el último lugar del nuevo orden mundial.- El joven empuñó sus pálidas manos, pero Grusi se percató de esto y se apresuró a jalarlo.

- No se preocupen entendemos perfectamente.- Respondió la chica al notar que su amo estaba a punto de explotar por el enojo.

- Recordarán este día, como el día en que condenaron a su raza.- Dijo amenazador Grahim dando media vuelta.-

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- ¿Me pueden decir una vez más que hacemos en el cementerio?- Preguntó Link mirando a su alrededor.

- Necesitamos que estés listo ahora para ir por la segunda piedra espiritual.- Contestó Impa tomando un sorbo de Té.

Link, Impa, Kenshi y Durián se encontraban en una mesita muy improvisada en medio del cementerio de Kakariko tomando el té.

- No veo como esto me ayuda.- Dijo Link confuso.

- Necesitas ese café.- Dijo Kenshi

- Así es, es el café secreto de los sheikah, una taza y estarás despierto 24 horas sin cansancio, ni efectos secundarios.- Dijo Impa.

- ¿En serio?- Preguntó Link sorprendido, a lo que su compañero Durián asintió con la cabeza.- Bueno pues que así sea.- De un sorbo el rubio se bebió toda la taza de café.

- Si ya estás listo empecemos.- Dijo Impa.- Kenshi prepáralo físicamente para volar.

- ¿Volar?... Los hylians no nacimos para volar.

- Tendrás que aprender o estarás en problemas.- Contestó Impa mientras daba otro sorbo a su té.

- Muy bien, observa bien, esto es muy fácil y sé que no te costará trabajo.- Kenshi se puso de pie para luego colocarse en cuclillas y con las manos en la nuca.- Te moverás así en cuclillas solo ocupando tus piernas y sin elevar tu centro de gravedad, o sea, tu tronco tiene que ir siempre al mismo nivel respecto del suelo.

- Ok, entiendo.- Dijo Link al observar la demostración de su maestro.

- Ese será un buen comienzo.- Dijo Kenshi sentándose nuevamente.- Da algunas vueltas alrededor del cementerio.

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Mientras tanto en el molino de Villa Kakariko en un cuarto muy malévolo, varios experimentos de carácter sombríos se llevaban a cabo.

- Timo quédate quieto que así no puedo soldar esto.

- Apresúrate, se me duerme la mano y las aletas.- Dijo Timo mientras Kafei ayudado de un cautín soldaba un pequeño dispositivo que tenía sobre una mesa de madera alumbrada por un par de lámparas.

- Ya casi está….y listo, puedes soltarlo.

Timo se puso de pie para dirigirse a una de las tres camas que tenía la pequeña habitación e inmediatamente se recostó boca abajo.

- ¿No me vas a preguntar que he hecho?- Preguntó Kafei tendiéndose sobre su cama.

- Mmm sí ¿Por qué no?- Dijo Timo despegando su rostro del colchón para mirar a Kafei- ¿Qué has hecho?

- Es una cámara y es hora de probarla.- Dijo Kafei sacando su laptop y apretando el pequeño artefacto de forma cúbica que estaba soldando, apenas hizo esto unas hélices comenzaron a girar y el objeto volando se acercó a Timo.

- ¡Wooow! ¡Es increíble!- Exclamó Timo.- ¿Cómo lo has hecho?

- Con paciencia…. Y los recursos de la familia real.- Contestó Kafei.- Mira esto.- El joven de cabello azul giró su laptop para que Timo observara la imagen, era impresionante la definición de las cámaras que habían en el castillo.

- Increíble….- El zora quedó impactado de lo bien que se veía la imagen.- Me veo incluso mejor que en la vida real.

- Así es, cualquiera pensaría que hasta eres simétrico.

- Claro que lo soy.

- No, no, no.- Respondió Kafei.- Tienes una ceja más abajo que la otra.

- Claro que no.- Dijo Timo poniéndose de pie a lo que la cámara voladora lo siguió acomodándose para grabar su rostro.- ¿Cómo es que esto me sigue?

- Eres su objetivo, puse un localizador en la pulsera que te entregué esta mañana.

- Yo que pensaba que era un brazalete de la amistad…. Has roto mi corazón.- Dijo Timo con falsa tristeza.

- Sobrevivirás, y el brazalete tiene otra cámara con la tecnología autoenfoque que tiene mi cinturón.- Dijo sonriente Kafei- Ahora sí esto parecerá una película, solo debo hacer unas cuantas cámaras voladoras más y todo ángulo estará cubierto.

- Ahora Link tendrá que tener cuidado de a quién besa, siempre sabremos lo que hace.- Dijo Timo con una sonrisa maliciosa.

- Así es, en parte ese es el fin…. No perdernos de ninguna de sus conquistas.

- Que serán muchas.

- Es un héroe.

- ¿Qué cosa serán muchas?- Preguntó Zelda que acaba de entrar junto a Anju a la habitación con un montón de bolsas.

- Esteee….- Dijo algo nervioso el zora.

- Escuché algo de un héroe.- Dijo la princesa.

- Sí, este futbolista del otro día, es como una roca, jugó 20 minutos con la rodilla rota, es un héroe…..- Dijo Kafei nervioso.

- Creí que sólo a Link le gustaba el fútbol.- Comentó Zelda ingenua ante la mirada regañadora de Anju sobre Kafei que sabía exactamente lo que habían estado hablando el par.

- Tu entiendes majestad, esto se pega.- Dijo Timo con una sonrisa.- Me tiene cansado de la charla de que Cristiano Ronaldo merece el balón de oro y no Lionel Messi.

- Ni que lo digas, no quiero escuchar nada más de eso.- Dijo la princesa sentándose sobre la cama de Link.- Que cansancio, mis pies me matan, compramos un montón de cosas en la feria artesanal.

- Siiii, muchas cosas lindas, fue una buena noche de chicas.- Dijo Navi emocionada sentándose sobre la princesa.

- Mi amor te compre un brazalete del amor como el que me diste tú.- Dijo Anju amarrándole un cuero a Kafei con unos símbolos Sheikah.

Apenas escuchó lo del brazalete Timo iba a abrir la boca pero Kafei le detuvo con un gesto antes que dijera algo.

- Las relaciones solo traen mentiras y engaños.- Dijo para sí mismo el zora, antes de sentarse en el marco de la ventana.

- ¿Qué es esa cosa que vuela?- Preguntó Navi volando cerca de la cámara voladora que perseguía al zora.

- Es una cámara voladora que acabamos de construir.- Respondió inflando el pecho Timo.

- ¿Con "acabamos" se refiere a que afirmó la cámara mientras la soldabas?- Preguntó Anju levantando las cejas e interrogando con sus enormes ojos azules, a lo que Kafei asintió con la cabeza.

- Lo imaginaba.

- ¡Hey! Mi mano se durmió fue un trabajo duro.- Replicó el zora.

- No más dura que nuestra travesía.- Dijo Zelda.- Compramos todo un botiquín por si a alguno le pasa algo, lo que según Anju siempre pasa.

Timo y Kafei se miraron y negaron rotundamente lo que decía la princesa.

- ¿Ah sí?- Preguntó Anju.- ¿Qué hay de la vez que fuimos al cerro y Link los hizo comer unas bayas silvestres envenenadas?

- Eso no fue nada.- Dijo Timo.

- Estuvimos bien.- Contestó Kafei.- No pudieron estar envenenadas porque sobrevivimos.

- Una bruja les dio un tónico por eso no murieron, y se pasaron una semana en el baño.- Dijo Anju en tono sarcástico.

- Bueno pues eso fue solo una vez.- Dijo Timo sonriente.

- O la vez que intentaste cruzar un precipicio de unos diez metros a través de un tronco de un árbol y se quebró a la mitad de camino, de milagro no te fracturaste nada.- Dijo Anju levantando la voz.

- Bueno está bien, somos unos idiotas.- Respondió Timo.- Pero para eso están ustedes con sus medicinas.

- Tú eres el más idiota, pero si concuerdo.- Dijo Kafei.

- ¡¿Estás diciendo que somos sus enfermeras?!- Exclamó algo alterada Anju.

- No…. Pero si compraron tantos remedios.- Dijo Timo inocente.

- Te la dejo pasar esta vez renacuajo.- Dijo Anju sentándose junto a Kafei.

- Pero si no dije nada malo.- Reclamó Timo a lo que Anju solo le lanzó una mirada frunciendo el ceño.- Kafei no sé cómo aguantas.

- Ya paren de pelear.- Dijo Zelda.- ¿A qué hora volverá Link?

- Mañana.- Respondió Kafei.

- ¿Cómo lo sabes?- Preguntó Navi.

- Estaba buscando café en la alacena, y me he encontrado con Impa que me ha dado un café extremadamente potente que dijo le darían a Link para que se entrenara toda la noche.

- Pobrecito, espero no quede muy lastimado.- Dijo la princesa.

- Tranquila es muy fuerte.- Dijo Navi con una sonrisa.

- Los Sheikah son muy salvajes.- Dijo Timo.- De seguro su entrenamiento está muy divertido y por divertido me refiero a peligroso y alocado.

- Eres un loco.- Dijo Anju acurrucada en el pecho de Kafei.

- Esperemos Link esté bien y podamos recuperar la piedra lo antes posible.- Dijo Kafei mirando por la ventana.- Aunque….

De un brinco el joven hylian se puso de pie, desactivo su única cámara voladora en funcionamiento, la abrió, movió algunos cables y la activó nuevamente. Inmediatamente la cámara comenzó a volar y salió por la ventana.

- ¿A dónde se dirige esa cámara?- Preguntó Navi observando a la cámara perderse en la oscuridad de la noche.

- El cinturón de Link tiene una cámara que aún no puedo hacer funcionar, pero que tiene un localizador que si está emitiendo señal, por lo que la cámara lo puede rastrear y podremos ver qué pasa.- Dijo Kafei mientras todos se colocaban detrás de él y su laptop.

- Parece que está…..¿Dando vueltas?- Preguntó Timo con cara de duda.

- Imaginé el entrenamiento más…. más… sangriento.- Añadió Kafei.

- Gracias a las Diosas no le están haciendo nada malo.- Dijo la princesa alegre. - Se ve bastante fácil.- Dijo Navi.

En la laptop de Kafei se podía apreciar el tétrico cementerio de Kakariko en el cual Link daba vueltas en cuclillas con sus manos detrás de su cabeza, se notaba bastante cansado y la cámara de alta definición permitía ver las gotas de sudor que caían por su rostro.

- ¿Cuántas vueltas más tendré que dar?- Preguntó Link con dificultad al hablar.

- ¿Cuántas vueltas llevas?- Preguntó Kenshi.

- Llevo 221 vueltas…- Dijo Link mientras seguía caminando en cuclillas.

- Llega a 225 y será suficiente.- Respondió su maestro comiendo unas galletas.

- Prepararé un té para Link.- Dijo Impa cogiendo unas hierbas.- Durián prepárate.

El chico de cabellos blancos entró a una caseta de dónde sacó unas cadenas y se acercó a la mesita donde Link ya se encontraba bebiendo té.

- Este té te ayudará a recuperar tus músculos sin necesidad de descansar.- Dijo Impa.

- Excelente.- Contestó el rubio tomándose de un sorbo la taza de té.

- Ahora viene lo divertido.- Dijo Kenshi.- Durián es tu turno.

- Quédate quieto.- Dijo el sheikah fríamente mientras le amarraba cadenas de la cintura a las piernas.

- ¿Ahora qué?- Preguntó Link.

- Presta atención.- Dijo Durián con sus ojos rojos clavados en Link.

- Claro.

Ante la mirada atenta de Link Durián dio un salto de casi 5 metros.

- ¿Te fijaste?- Preguntó Durián serio.

- Tu salto tiene dos impulsos.- Respondió seguro Link.

Ante la respuesta del héroe del tiempo esbozó una sonrisa que Link pocas veces había visto, una sonrisa sincera que dejaba apreciar la perfecta dentadura del guerrero sheikah.

- Exacto.- Sentenció Durián.

- El principio secreto del salto alto de los guerreros sheikah está en el doble impulso.- Le reveló Impa.- Depende más de la técnica de la fuerza, pero aun así es necesario tener músculos fuertes. Como observaste el primer impulso es flectando las piernas como un salto normal y el segundo impulso comienza cuando te estás elevando utilizando la punta de los pies, tiene que ser en el momento preciso, justo cuando te comienzas a elevar.

- Es tu turno.- Dijo Durián.

Link se preparó psicológicamente, tomó aire y dio un salto, en el cual no logro realizar la técnica solo se elevó 1 metro.

- Bueno, no te iba a salir a la primera, no iba a ser tan fácil.- Dijo Kenshi relajado.

- Hazlo de nuevo dando doble impulso, no te preocupes por la fuerza.- Dijo Durián.

El salto de Link no sufrió muchos cambios, al parecer la técnica no era tan fácil.

- Otra vez.- Dijo Durián de brazos cruzados.

- Creo que será una larga noche.- Comentó Kenshi.

- Estará listo para subir.- Dijo Impa.

- Más le vale.- Finalizó Kenshi ante un nuevo intento de Link por saltar.

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En la acogedora casa del anciano Gaepora Aron Vaati terminaba de contar la historia que había entre él y el héroe del tiempo.

- Interesante pero… no tienes un verdadero motivo para eliminarlo.- Dijo el anciano muy relajado.

- Claro que sí, he pasado un calvario por su culpa.- Respondió de inmediato Vaati.- Han realizado todo un experimento conmigo por confundirme con él.

- Pero gracias a los militares eres mucho más fuerte o ¿Me equivoco?- La conclusión del anciano en parte era acertada.

- No lo había pensado de esa manera.- Contestó Vaati con la mirada perdida por unos segundos.- Me hicieron más fuerte pero a un alto precio.

- Muchacho, tú eres de aquí, eres un hijo de Hyrule.- Le trato de convencer Gaepora de forma muy paternal.- En el fondo quieres lo mismo que él.

- ¿Y que sería eso?- Preguntó Vaati.

- La prosperidad de la tierra en la que ustedes viven.- Respondió el sabio anciano.- Cualquier conflicto que ustedes pudieran tener se resolverá a su momento pero ahora, justo ahora es necesario que él sea quien junte las tres piedras espirituales.

- ¿Piedras espirituales has dicho?

- Así es, actualmente él ya tiene una, y se dirige a la segunda.

- ¿Y dónde está la segunda piedra?- Preguntó Vaati muy interesado.

- El rubí goron se encuentra en la cima de la montaña muerte.

- ¡Perfecto! Muchas gracias señor, fue de gran ayuda, nos veremos en otra oportunidad.- Dijo Vaati levantándose de su asiento y rápidamente saliendo de la casa.

- ¡Espera!- Exclamó el anciano pero ya era tarde Vaati ya se había ido.- Creo que no debí haberle dicho eso….

Atravesando Kakariko en medio de la noche el joven de cabellos plateados tenía un propósito y sólo un propósito en la mente.

- Conseguiré la piedra espiritual y probaré que soy mejor que el mismísimo elegido por las diosas, Link esto apenas comienza.

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Ya era medio día y de las 10:00 AM que Link, Navi Kafei y Timo se encontraban subiendo la montaña muerte, muy temprano Link había ido a despertar a sus tres amigos para que lo acompañaran en esta nueva aventura, no había querido despertar a las chicas porque no quería exponerlas al peligro.

- Cuéntanos de una vez ¿Pudiste aprender la técnica de salto sheikah?

- Tienen que verlo por ustedes mismos.- Contestó Link.- Déjenme adivinar ¿Tengo una cámara oculta?

- De hecho no, envíamos una cámara voladora a que te grabara, pero la cámara de tu cinturón aún no puedo hacerla funcionar.- Respondió Kafei.

- Por envíamos significa que Kafei la envió, yo nunca osaría espiarte orejón.- Dijo Timo burlón.

- Si si, claro pescadito.- Dijo Navi que iba un poco adelantada a los chicos.- ¡Vamos! Más ánimo ya casi llegamos a la Ciudad Goron.

- ¿Y el brazalete de la amistad que me dio Kafei esta mañana?- Preguntó Link.

- ¿Qué ocurre con ese brazalete amigo?- Preguntó Kafei inocentemente.

- No es un brazalete tiene una cámara.- Dijo Navi.

- No seas tan iluso, ni que Kafei fuera tan bueno para dar regalos.- Dijo Timo.

- ¿Tan mal amigo creen que soy?

- No, pero todo tu cariño lo absorbe Anju.- Respondió Link.

- Junto con todo lo que te define como ser humano.- Agregó Timo.

- ¿Escucharon eso?- Preguntó Kafei dejando de caminar.

- No cambies el tema, siempre que estás en problemas lo haces.- Dijo Timo.

- Vamos Kafei, camina, no falta mucho.- Dijo Link apreciando por un segundo el paisaje, la verdad es que ya estaban a una altura considerable en la montaña muerte y hacia abajo se veía Villa Kakariko aunque todo muy diminuto, la gente parecía pequeñas hormiguitas.

- Vaya viento que hace aquí.- Dijo Timo entumido de frío.

- De verdad que escuché algo.- Dijo Kafei.

- De seguro no fue nada.- Respondió Link.

- Eres muy paranoico.- Dijo Timo

Cuando de repente un gran estruendo sacudió la tierra por sólo un segundo, un fuerte rugido se escuchaba bajo sus pies, el cual dio paso a un silencio que pareció durar un par de minutos cuando tan solo fueron un par de segundos en el que una bandada de gaviotas huyó despavorida.

- ¿Ahora me creen?- Preguntó Kafei con aires de triunfo.

Un segundo estruendo se hizo sentir, pero esta vez la tierra comenzó a temblar, apenas se podían sostener en pie.

- ¡Un terremoto!- Exclamó Link.- ¡Júntense!

- ¡No otra vez!- Exclamó Timo.

- ¡Las chicas están solas!- Exclamó Kafei.

- ¡Tengo miedo!- Exclamó Navi abrazada a la oreja de Link.

El grupo permaneció abrazado durante un minuto que pareció una eternidad la tierra se dejó de mover, se sintió un rugido nuevamente pero está vez sobre sus cabezas, miraron hacia arriba y un chorro de lava se elevó hacia el cielo, el volcán estaba haciendo erupción.

- ¡Rayos! ¡Zelda!- Los ojos de Link se abrieron de golpe al observar tal fenómeno, había que admitir que era un espectáculo hermoso, pero ya habían anunciado los científicos que de hacer erupción el volcán de la Montaña Muerte, la lava arrasaría con Kakariko.

- ¡¿Link qué haces?!- Exclamó Kafei agarrando a Link que se abalanzaba sobre el precipicio para llegar a Kakariko.

- ¡No tenemos otra opción!- Exclamó el Rubio mirando con preocupación la lava que comenzaba a descender.- ¡Hay que saltar!

- ¡Kafei! ¡Tiene razón!- Exclamó Timo.

- ¡Link ya salta!- Exclamó Navi en su oreja.

- ¡Síganme!- Exclamó Link saltando hacia el vacío con Navi aferrado a él.

- ¡Aaaahhh!- Exclamaron al unísono Kafei y Timo dejándose caer.

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A los pies de montaña muerte el anciano Gaepora miraba con horror las figuras que descendían en caída libre hacia Kakariko, la lava acercándose, sonaban alarmas por todo el pueblo haciendo ruido para alertar a la gente que trataba de salvar las pertenencias que podían, era todo un caos, en fracción de segundo pasaban miles de cosas por su cabeza. Pero lo que más horror le causaba era esa enorme figura que volaba por sobre el volcán, esa enorme criatura larga y delgada, con un cráneo gigante y unos enormes ojos rojos, un dragón.

- Volvagia….- Dijo el anciano sin poder reaccionar.

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Maldito y bendito capítulo, maldito porque me trabé muchas veces por falta de inspiración y bendito porque de aquí para adelante tengo la historia bastante más craneada, espero actualizar pronto y perdonen mis errores nunca revisó los capítulos después de escribirlos pero cuando termine el fic los revisaré todos uno por uno así es como si yo también leyera mi propia historia. Ahora ya saben lo que pasa, bienvenidos a mis dominios... mi dimensión alterna.

-...Cri cri... cri cri...

¿Por qué no hay nadie aquí?

(Entra Zelda)

- Tú estás aquí.

- Yo escribo la historia -.-

- Pero la protagonizas también.

- Puede que no.

- Por eso no hay nadie, quieres dejar la intriga por si alguien muere.

- Así es.

- Interesante... ¿Irás a rescatarme cierto?

- Tu sabes que eres mi debilidad, me lancé al vacío por ti.

- Te amé por eso.

- Lamentablemente no me podía lanzar al vacío todos los días.

- Ni yo podía amarte todos los días.

- Suficientes spoilers.

- Apúrate que Vaati y Grahim van por el Rubí Goron también.

- Me preocupa más Kakariko

- ¿Qué pasará con Kakariko?

- ¿Has escuchado de Pompeya?

- ¡Pero Link! Por favor ve a buscarme.

- Allá voy princesa.

En el próximo capítulo Pompeya... eeehmm Kakariko corre grave peligro ¿Podrá Link y compañía evitar el desastre? ¿Que punta Volvagia en toda la historia? y ¿Qué pasará con el Rubí Goron? Esperando que les haya gustado este capítulo, empezaré de inmediato a trabajar por el próximo, todo comentario, crítica y/o sugerencia es bienvenida, nos vemos en los review o hasta el próximo capítulo :DDD