Holaaa a todos :D Perdón perdón perdón y más perdón, lamento haberme demorado tanto pero no me inspiraba nunca aparte de tener todos mis deberes de siempre. Gracias a todos los que dejan reviews, generalmente los contesto, daría agradecimientos individualmente pero no recuerdo nada de lo que comentaron y me da pereza revisar jaja, así que gracias generales y espero les guste este capítulo que creo es el más largo hasta ahora. Nos vemos más abajo y atentos que todo puede pasar.
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Era muy temprano en la mañana Link se encontraba observando el amanecer en el tejado donde hace un par de horas se encontrara mirando las estrellas junto a su amada princesa. Con una taza de té en la mano tenía muchas dudas sobre lo que significaban las imágenes que Kafei le había enseñado. Las imágenes mostraban claramente que el dragón tenía incrustado en su frente el Rubí Goron, que Grahim, Grusi y Vaati colgaban de él, pero ¿Por qué Vaati iba con esos dos? ¿Qué fue lo que hizo Durián con Vaati ese día que los alcanzó en el Gran Árbol Deku? De todas formas Link pensaba que nada bueno significaba que sus enemigos se aliaran, cualquiera pensaría eso, ¿No?
La postal era preciosa, más que nada eso le gustaba a Link de los amaneceres, el sol saliendo, el frío abandonando su cuerpo debido a los rayos del sol, la noche transformándose en día, comenzar un día viendo el amanecer era increíble, el mundo se veía un lugar tan calmo y bello por el contraste de colores. Cada sorbo a la taza que Link daba le brindaba un poco de calma a su corazón, de a poco los problemas iban desapareciendo, o por lo menos dejaba de darles importancia que no merecían.
- Da igual lo que tramen esos dos, yo tampoco estoy solo.- El rubio hablaba consigo mismo en voz alta, algo que le encantaba hacer.- Tengo que enfocarme en mi mismo, entrenar y estar preparado para todo lo que venga.
- Como si se te hiciera tan difícil enfocarte en ti mismo.- Dijo Navi sentándose en su hombro.
- ¡Oye! Estás siendo sarcástica.- Dijo Link sorprendido.- ¿Quién te está enseñando esas cosas?
- No lo sé, yo solo observo que tu conducta tiene un toque narcisista.- Dijo Navi riendo.
- ¿Has estado leyendo?- Preguntó Link mirando su hombro.
- Así es, Kafei me prestó su computadora anoche, aunque claro él hacía los "clicks".
- Jajaja, tienes que entender una cosa, lo que veas en internet, no todo es cierto.- Dijo Link muy tierno.- Verás cosas muy malas, como otras muy buenas, quédate con lo bueno, y lo malo lo enfrentaremos juntos.
- ¡Eres el mejor compañero!- Exclamó Navi abrazando su oreja.- ¿Me das tecito?
- Creo que tienes un fetiche con las orejas.- Dijo Link riendo.- Y claro que te doy té.
- ¿Qué es fetiche?- Preguntó Navi sobre la taza de té.
- Mmmm… nada, ni se te ocurra buscarlo en internet, menos en imágenes.
- De acuerdo.
- Creo que es momento de trotar.- Dijo Link colocándose de pie.- ¿Vienes Navi?
- Claro ¡Vamos!
El duo entró a la casa para que Link se cambiara ropa, sigilosamente entró a la habitación en la que Timo y Kafei dormían como troncos, ni pensaban en despertar aun. El rubio se colocó unos pantalones cortos que usaba para jugar fútbol, zapatillas para trotar y una polera blanca manga corta de algodón.
- Sí que me siento ligero con esta ropa.- Dijo Link abriendo la puerta principal de la casa.- La ropa de combate es bastante pesada.
- Pero tienes que usarla, así estarás protegido.- Le regañó la hada.
- Lo sé, lo sé….- Dijo Link algo desinteresado.
Así comenzó el héroe del tiempo a dar vueltas alrededor del corral de los animales, donde ya estaban pastando y descansando, apenas había amanecido Talon había abierto las puertas del granero para que los animales salieran al corral.
- No es necesario que vayas volando, podrías ir en mi hombro.- Dijo Link mirando a su compañera.
- Yo también debo entrenarme para aguantar tu ritmo.
- Está bien, como gustes.- Respondió el rubio con una sonrisa.
Después de alrededor de una hora comenzó a despertar todo el mundo, que prácticamente eran todos los refugiados de Villa Kakariko, para la NO sorpresa de Link, ni rastro había de sus amigos, de seguro estarían descansando los muy flojos.
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En una sala muy obscura había una gran mesa en la que imágenes en tres dimensiones tomaban forma sobre esta, alrededor de la mesa muchos hombres con uniformes y en un extremo se encontraban dos muchachos de cabellos plateados.
- Nuestro objetivo ha sido definido.- Comezón a hablar Zant mientras las imágenes mostraban fotos de Link tomadas a gran distancia.- Link Rohl, hylian, joven de catorce años, de 1,55 metros estudiante del Colegio Nacional de Hyrule, avezado deportista, promedio de notas de 6,7 en escala de 1 a 7. Su domicilio está ubicado al suroeste del castillo, tiene una cercana relación con la princesa.
Cuando Zant mencionó lo de la princesa Grahim puso una mueca de odio fácil de detectar.
- Se sabe que derroto a Vaati en un duelo de esgrima.
- ¡¿Cómo demonios saben eso?!- Exclamó Vaati bastante enojado.
- Lo sabemos todo, supéralo y tranquilízate.- Dijo Zant sin perder su compostura.- Tiene un par de observaciones negativas por llegar atrasado a clases y por desórdenes. En resumen es un joven bastante normal, no debería suponer mayor desafío.
- ¿Cómo procederemos mi general?- Preguntó un militar que estaba sentado al lado de Zant.
- Cuando sea localizado lo capturaremos, lo que será un acto de traición a la corona, por lo que en ese mismo instante debemos asediar el castillo.- Justo en ese momento comenzará la operación emboscada.- Las imágenes de Link cambiaron para mostrar otras del castillo completamente en llamas.- Hemos entrenado toda una vida para este momento, en que la inútil monarquía dará paso al régimen militar que guiará a Hyrule a ser la nación más poderosa en la faz de la Tierra.
- Quiero recordar que yo seré quien tenga el privilegio de destruir a Link.- Alzó la voz Vaati.
- Ese fue siempre nuestro propósito, sólo que no lo entendiste.
- No estoy para sus jueguitos.- Vaati se puso de pie y se marchó.
- Maldito mocoso.- Entre dientes maldijo Zant a Vaati, mientras Grahim seguía a su forzado compañero.
- Creo que alguien tiene un problema de actitud.- Dijo el joven alcanzando a Vaati.
- Sólo dejo en claro que nuestra asociación es sólo por las circunstancias del caso.
- Debes aprender a controlarte para sacarle más provecho a esta situación.
- ¿Más provecho?- Preguntó para sí Vaati que no entendía en que podría beneficiarse.
- Claro, estos militares tienen muchos recursos que nos pueden ser muy útiles.
- Da igual no los necesito.- Dijo Vaati despreocupado.
- No, pero de todas formas los usaremos.- Dijo Grahim empujando a Vaati a una habitación amplia, completamente vacía de paredes y piso hechos de un material amortiguador.- Muéstrame lo que tienes.
- Tú lo pediste.- Dijo Vaati abalanzándose sobre Grahim, pero este desapareció en un abrir y cerrar de ojos apareciendo en otro lugar de la habitación.
- ¿Qué acaba de pasar?- Preguntó Vaati perplejo ante lo que creía sus ojos acababan de engañar.
- Es un pequeño truco de magia.- Contestó Grahim.
- ¡¿Te acabas de teletransportar?!- Vaati no podía creerlo aun.
- Algo así.- Dijo Grahim.- Es mi poder mágico especial.
- ¿Poder mágico especial?
- Así es, todos tenemos uno, solo debes liberar tu poder mágico.- Dijo Grahim.- Si quieres puedo liberar el tuyo.
- ¿Podre transportarme?- Pregunto Vaati.
- No lo sé, aún no sabemos tu poder.
- De acuerdo, acepto.- Dijo Vaati mientras la cara huesuda de Grahim esbozaba una sonrisa.
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- ¿Las chicas aun duermen?- Preguntó Link a sus compañeros terminando de colocarse una playera.
- Así es orejón, son muy flojas.- Contestó Timo acostado al revés sobre su cama (con los pies en la almohada).
- Anju debe descansar, ocupa mucha energía en su día a día.- Dijo Kafei concentrado en su laptop repasando las imágenes de la erupción del Volcán de Montaña Muerte.- No es que no tenga sensibilidad con la tragedia de Kakariko, pero hay unas tomas increíbles, me podrían dar un premio por esto.
- ¿Qué nos irá a decir Rauru por el dragón?- Preguntó Timo abriendo la puerta de la habitación de los chicos.
- ¿Cómo sabes que es un dragón?- Preguntó Link- ¿Y ya le dijeron a Rauru?
- Le dijimos mientras trotabas.- Respondió Kafei saliendo de la habitación junto a sus amigos.- Y Rauru nos dijo que era un dragon y que tenía un nombre raro.
- Sabía que los dragones debieron haber existido…. Que quede uno es increíble.- Dijo Link emocionado.
- Pero eso es obvio, dragones, hombres lobo, unicornios, pegasos, trolles, etc, todos existieron.- Dijo Timo.
- ¿Cuál es la diferencia entre un unicornio y un pegaso?- Preguntó Kafei.
- Los unicornios tienen un cuerno…. Y son muy afeminados, el pegaso es un animal increíble.- Contesto Timo.
Los chicos fueron al comedor donde estaba repleto de refugiados desayunando, tazas de leche caliente los esperaban junto a un sándwich. Tomaron asiento los tres chicos frente a Rauru e Impa.
- Buenos días muchachos, espero hayan descansado bien porque hoy partirán.- Dijo de inmediato y sin anestesia Rauru.
- ¿A dónde?- Preguntó Link imaginando quizás que aventura les tocaría vivir ahora.
- A donde tú decidas.- Contestó Impa.
- ¿Qué?- Preguntó Link.- No sé a dónde ir.
- Manejamos dos opciones, una de ellas es olvidarnos de la segunda piedra espiritual de momento, ya que obviamente Volvagia no la entregará tan fácil ya que…
- Volv ¿Qué?- Preguntó Link.
- El nombre del dragón es Volvagia.- Respondió Rauru.- Como decía podemos ir directamente por la tercera piedra espiritual donde los Zoras.
- Y la otra opción es seguir la pista de Volvagia, hasta ahora los guerreros Sheikah lo rastrearon hasta el desierto Gerudo.- Le explicó Impa- ¿Qué dices Link? ¿Hacia dónde irán?
- De todas formas los Dominios Zora están más cerca, y es mejor asegurar el Zafiro Zora que seguir el Rubí Goron por todo Hyrule.
- Bien pensando, desayunen y partan hacia los Dominios Zora.- Dijo Rauru poniéndose de pie.
- Iré a despertar a la princesa.- Dijo Impa retirándose.
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Mientras en el Desierto Gerudo los guerreros Sheikah eran como fantasmas, estaban ahí pero nadie podía verlos, ni siquiera la campaña militar que se estaba instalando en medio de la nada.
- Aun no entiendo que hacemos aquí.- Dijo molesto Vaati.
- Para ser tan rudo te molestas por todo.- Dijo Zant molestando al joven.- Se ha visto al dragón por aquí, por lo que Link vendrá a buscarlo, de eso no hay duda, en ese momento es cuando lo interceptaremos.
- ¿Interceptaremos?- Preguntó Vaati.- ¿Qué quieren exactamente de él?
Zant le dedicó una seria mirada a Vaati, como queriendo expresar que no era asunto suyo, todo esto era bastante raro, cuando creían que Vaati era el elegido por las Diosas, Zant no le había expresado ninguno de sus planes. Cansado de la rigidez del militar, el chico se marchó hacia donde su nuevo aliado.
- Estoy listo, sigamos.- Dijo Vaati.
- Perfecto.- Contestó Grahim sobre una roca un poco alejada de la base militar.- Concéntrate y siente la energía que fluye por tu cuerpo.
Vaati siguió los movimientos que hacía Grahim con las manos, intentando sentir algo que aún no percibía.
- Es inútil, no siento nada.- Dijo Vaati finalmente bajando los brazos.
- Tranquilo no será tan fácil, lo percibirás, cierra los ojos y deja tu cuerpo fluir con el entorno.- Dijo Grahim, realizando unos movimientos que parecían de Tai chi, relajadamente se balanceaba sobre la piedra hasta que de repente abrió los ojos bruscamente se quedó quieto y desapareció para aparecer sobre otra roca más alejada.
- Debo lograrlo, Link no sabrá que lo golpeó.- Decía para sí Vaati.
Grahim se acercó a Vaati para supervisar su entrenamiento.
- Siéntelo.- Decía mientras Vaati a través de su respiración y movimientos intentaba despertar su poder mágico.- Usa cada fibra de tu cuerpo, concéntrate en lo que pasa dentro de ti.
Vaati estaba realmente concentrado, fluía con el viento del lugar que levantaba un poco de arena, y calmaba el fuerte calor que hacía. Hasta que lo sintió, su cuerpo entero se tensó, abrió sus ojos de golpe y unas ráfagas enormes se generaron alrededor de él levantando toda la arena del lugar dejando solo a la vista el piso del desierto.
- ¿Qué acaba de pasar?- Dijo Vaati mirando a su alrededor mientras la nube de arena descendía, cuando esta por fin se disipó pudo observar Grahim que se estaba colocando de pie y lo observaba sorprendido.
- Tu poder mágico es increíble, tienes un gran potencial.- Dijo Grahim casi sin poder creer lo que había visto.
- Aunque no sé cómo lo hice.- Dijo Vaati aun mirando cómo había quedado todo.
- Tranquilo ya lo controlarás.- Dijo Grahim con una sonrisa maliciosa.- Link deberá cuidarse bien, tus ráfagas serán una poderosa arma.
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En el Rancho Lon Lon su grupo favorito estaba abordando el bus de Timo.
- Todos arriba, ya partiremos con destino a las tierras donde nació el ser más perfecto sobre la faz de Hyrule.- Dijo el zora muy animado.- ¡YO!
- Eso es lo de menos, tenemos que conseguir el zafiro.- Dijo Anju molesta como siempre.
- ¡A la aventura!- Exclamó Link subiendo al bus muy animado.
- Alguien anda de buenas.- Dijo Kafei sentándose junto a Anju.
- ¿Somos todos? ¿Dónde está Impa y Kenshi?- Preguntó Timo.
De inmediato todos miraron a Link.
- ¿Y por qué me miran a mí?- Preguntó el rubio intimidado.
- Siempre te asumes el líder.
- Eres mandón.
- Tienes complejo de líder.
- Tus orejas intimidan.
El cariño de sus amigos surgió espontáneamente.
- No podían decir: "Eres el elegido por las diosas", "eres muy valiente", "eres el príncipe de Hyrule".
- Hey es verdad…. ¿Te hace príncipe estar involucrado con la princesa?- Le interrogó Navi.
- No lo sé….- Contestó el chico mirando a Zelda.
- Si nos casáramos, sí.- La princesa al acabó la frase mirando a su amado de forma coqueta.
- Zelda….- Link había entrado en un estado de hipnosis.
- Que cursilería tendré que soportar.- Indignado Timo se aprontaba a cerrar las puertas del bus…
- ¡Esperen!- Una figura femenina se acercaba corriendo, era Malon, quien traía un canasto en sus manos.
Timo de inmediato volvió a abrir las puertas del bus.
- Disculpe, pero no somos de su religión.- Dijo el zora para cerrar las puertas nuevamente.
- ¡Hey! ¡Esperen!- Exclamaba la chica mientras golpeaba la puerta.
- Sólo era una broma.- El zora le abrió la puerta nuevamente.- No te lo creíste ¿O sí?
- ¿Está Link?- Los ojos enormes e inocentes de la chica reflejaban lo obvio, completo enamoramiento por el elegido por las diosas.
- Está castigado y no puede salir a jugar porque no ha hecho su tarea.- Malon giro su cabeza como seña de no entender nada.- No puede ser esto…. Este idiota debe mejorar mis diálogos.
- ¿Qué?
- Nada ¡Ya cállate! ¡Liiinnkkk! Te buscan.
El auto-proclamado "príncipe de Hyrule" descendió del autobús donde una nerviosa Malon lo esperaba.
- Hola Link.
- Hola Malon ¿Qué tal estás?
- Muy bien, gracias.- La chica le extendió el canasto que llevaba en las manos, al tiempo en que su cara se volvía completamente roja.- Preparé esto para ti.
- Muchas gracias Malon, que linda eres.- El tono de Link era tan amable que parecía coqueteo, pero ni cuenta se daba.
- Con todo el trabajo que he tenido, ni he podido hablar contigo, ahora teniéndote tan cerca, no he aprovechado…. O sea, no hemos podido compartir.- El evidente nerviosismo de la joven, hubiera dado entender lo que sentía a cualquier ser racional, pero para Link no, para Link todo estaba muy normal.
- Si me disculpas, ahora debo marcharme, estamos un poco apurados.- Amablemente Link le dio un abrazo a Malon.- Muchas gracias por el alimento, te traeré el canasto apenas esté de regreso.
- Sí, claro, no te preocupes.- Después del abrazo de Link, Malon estaba como alucinando.
Link sonrió y volteó para subir al bus.
- Ay Link, eres todo un don juan.- Río maliciosamente el Zora.
- ¿Pero de qué estás hablando?
La cara de Zelda le hizo comprender enseguida a Link lo que su amigo había querido decirle. La situación se había malinterpretado, o más bien, él no había entendido el coqueteo.
- ¿Por qué esa chica te mira de esa forma? – La rubia no se hizo esperar para las represalias.
- ¡Uuuuuuuhhh!- Nada de silencios incómodos, esto era un circo romano.
- Creo que debes una explicación Link.- Dijo Kafei riendo.
- Y debe ser buena.- Agregó Anju.
- Nada de explicaciones, obviamente Link no hizo nada.- Navi había salido en defensa de su compañero.
Zelda intentó poner cara de seria, pero luego no evitó reír, dejando a la vista las marcas en las mejillas que tanto le encantaban a Link.
- Sé que no es tu culpa.- Dijo la princesa.- ¡Pero igual esa chica es una confianzuda! No me agrada.
Ahora las palabras de Zelda eran más serias, a lo que todos miraron sorprendidos.
- La princesa de Hyrule es una celosa.- Exclamó sorprendido Timo ya poniendo en marcha el bus.
- Sí.- Dijo cruzándose de brazos la princesa.
- Pero cariño….- Link le sonrió a Zelda lo que provocó que sus ojos se achinaran, realmente no entendía por qué la princesa siquiera podía llegar a dudar de que su corazón era solo de ella.- Soy sólo tuyo.
- ¿De verdad?- Zelda no cabía de felicidad, le encanta lo tierno que era Link.
- Por supuesto.- Sentenció el rubio con un tierno beso en los labios.
- A esto le falta acción así que ¡afírmense!- Timo piso a fondo el acelerador.
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En la sala de un hogar la luz del sol iluminaba los pequeños adornos de cristal que se encontraban sobre una mesita del mismo material, en las paredes colgaban diversas fotos de distintos lugares del mundo. Una vieja radio tocaba una grata melodía apenas audible, varias plantas le daban oxígeno y vida a la sala. Lo único que parecía no tener lugar era una pantalla de plasma con una consola de videojuegos. Cuatro personas hablaban amistosamente mientras cada uno sostenía una taza de té.
- Aun no puedo creer que este niñito se haya arrastrado a la princesa a su aventura.- Dijo la madre de Link.
- Señora Elizabeth, no se preocupe, confió plenamente en su hijo, lo conocemos y es un buen chico.- El rey tenía la barba impecablemente recortada y sus largos cabellos peinados hacia atrás, se le notaba de buen humor ya que había decidido aprovechar cada momento libre que tenía, las labores de construcción eran bastante estresantes.
- Su majestad, le agradezco infinitamente la confianza que deposita en mi hijo, estamos muy contentos con esta amistad que tiene con la princesa y con mayor razón si usted, y la reina la aprueban.- Dijo el padre de Link que estaba perfectamente afeitado y muy elegante debido a la visita del rey, muy bien peinado con su corto cabello negro.
- No tiene nada que agradecer, Link nos ha conquistado a todos.- Se apresuró a decir la reina.
- Disculpe señor Lio, tengo entendido que usted fue militar.- Preguntó curioso el rey Daphness.
- Así es su majestad, hace mucho tiempo, pero mi trabajo ahí era en el ámbito de la electrónica.
- ¿Y ahora en qué trabaja?- Preguntó el monarca.
- En la parte electrónica de la autopista que lleva hacia el norte, su majestad.
Al rey no le agradaba que todo el mundo le tratara de su majestad, era más bien una persona sencilla que no necesitaba sentirse superior al resto, pero entendía que por la naturaleza de exmilitar del padre de Link, le sería imposible realizar aquella petición.
- Ese es un trabajo bastante delicado, por lo que es una persona bastante inteligente.- Dijo el rey Daphness.- Bueno ya sabemos de dónde vienen las buenas notas de Link.
- Algo bueno tenía que heredar su majestad, no sólo enfermedades y su baja estatura.
- Lo bueno siempre viene en frasco pequeño.- Interrumpió la reina.- Hablando de frasco pequeño, le traje un pequeño presente.
- Pero Zara no debió molestarse.- Dijo la madre de Link.
- No es ninguna molestia Eli.- Dijo la reina extendiéndole un perfume finísimo que de seguro debía costar una fortuna.
- ¡Vaya!- Exclamó la madre de Link.- Ese perfume es exquisito.
- El aroma que tiene de fondo es delicioso.
- Y ese rastro que dibuja en el aire.
Las caras del rey Daphness y el padre de Link se desfiguraron al escuchar semejantes términos para describir un simple perfume, lo que provocó una carcajada por parte de ambos. Sus hijos de seguro ni imaginaban la escena que ocurría en la casa de Link, pero ya se enterarían de la naciente amistad de los consuegros.
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Por otra parte Link y compañía ya estaban por llegar a los Dominios Zora. El viaje no era el más animado, todos dormían menos Link y Timo obviamente que iba manejando.
-¿Por qué no duermes también?
- No tengo cabeza para dormir.
- ¿Qué piensas?- Preguntó el Zora bastante serio para variar.
- Ahora se viene lo bueno, la primera piedra fue relativamente fácil de conseguir.- Comenzó Link mientras admiraba los fragmentos de piedra en su colgante.- Pero presiento que todo sólo irá subiendo de dificultad ¿Sabes a lo que me refiero? Hay hasta dragones sueltos por ahí.
- Amigo no le temas al dragón, yo no le tengo miedo, si estuviera en frente mío le quitaría la piedra fácilmente.
- Nadie dice que le temo, pero si algo les pasa a ustedes, si algo le pasa a mi princesa, si algo me pasa a mí ¿Qué sería de mis padres?
- Link… estamos todos en esto, mientras estemos todos juntos no pasará nada, todos nos protegeremos.
- Eso espero…Si en algún momento quisieras dejar esto, no temas en decírmelo.- Dijo el rubio mirando a los ojos a su amigo que miraba por el retrovisor.
- Tal cosa no sucedería nunca, pero si pasara serás el primero en saberlo.- La seriedad ya estaba pasando sus límites.- Aunque de seguro Kafei será el primero en desertar debido al poder devastador que ejerce Anju sobre su persona, de todas formas hay muchas chicas a las que le gustaría ir de aventura por ahí con el Héroe del Tiempo, eres todo un mujeriego ni que Zelda se despierte y me escuche….
Pero como saben, nada dura para siempre. Así como también el viaje no duraría para siempre porque por fin estaban ante la entrada de los Dominios Zora. En cuya entrada se encontraban dos guardias armados con lanzas.
Timo detuvo el Bus por completo y se levantó de su asiento.
- ¡No vayas tú, yo iré!- Exclamó Link queriendo detener a su amigo.
- Link… este es mi territorio ¿No te parece lógico?
Por unos momentos Link lo pensó, miro el suelo en busca de una respuesta, cuando la obtuvo, Timo ya estaba hablando con los guardias.
- Rayos… debí haber ido yo, espero no meta la pata.- El joven héroe observaba la escena, todo parecía marchar bien, Timo charló con los guardias alrededor de treinta segundos.- El pescadito tenía razón, esta es su zona.
Pero Link se apresuró mucho, de repente Timo comenzó a hacer gestos con sus brazos de reproche a los guardias y estos lo pusieron de inmediato contra el muro y lo esposaron.
- ¡Rayos! Todos duermen, creo que tengo que hacer algo.- Link se bajó rápidamente y se acercó a los guardias.- Discúlpenlo por lo que sea que haya hecho….
- Es inaceptable, este ciudadano tiene una demanda.
- ¿De qué está hablando?- Link no entendía nada se quedó detenido de la sorpresa.
- ¡Link es sólo un malentendido!- Exclamó Timo girando para ver a su amigo.
- Y entonces ¿Podemos entrar?...- El joven hylian estaba perplejo mirando como su amigo era llevado como un criminal en "su territorio".- ¿El show debe continuar?
El rubio subió al bus y observó cómo sus amigos dormían, sin imaginar lo que acababa de pasar. Pensó unos momentos en que debía hacer hasta que decidió despertar a Kafei.
- Kafei ya estamos llegando.- Dijo Link sacudiendo a su amigo.
- ¿Por qué estamos detenidos?
- Un par de guardias se acaban de llevar a Timo.
- ¡¿QUÉ?!- Con la revelación de Link, Kafei acabó de despertar y se incorporó de un salto.- Pero si es su territorio.
- Lo mismo dijo él, pero no podemos encargarnos de eso ahora.- Link continuó hablando con Kafei mientras se sentaba en el asiento del conductor.- Tendré que manejar, mantente despierto, no quiero ser llevado por los guardias también y que ustedes ni se enteren.
- Link, sal de ahí, no te dejaré conducir.- Dijo Kafei quitando a su amigo del asiento.- Si alguien manejará ilegalmente, ese seré yo, si nos detiene la policía me llevarán a mí y no a ti.
- No puedo dejar que hagas eso.- Kafei miró seriamente a Link, su expresión era decidida, denotaba claramente que no dejaría por ningún motivo que Link condujera el bus.- Está bien, hazlo si quieres… Que carita.
- ¿Qué pasa aquí?- Dijo Navi posándose sobre el hombro de Link.- Soñé que teníamos la espada maestra.
- ¿Espada maestra?- Preguntó Link.
- Que idiota eres.- Dijo Kafei manejando por un camino algo dificultoso, habían pasado por debajo de un par de cascadas y el ambiente notoriamente se volvía frío y húmedo.- La espada maestra es la espada más poderosa del universo.
- Así es y sólo puede ser sacada de su pedestal con las tres piedras espirituales.- Dijo Navi.
- Definitivamente debo dejar de dormir tanto en historia.
- Señores pasajeros el nuevo capitán de la nave Kafei les informa que acabamos de llegar espero a la entrada definitiva de los Dominios Zora. Por favor no desabrochen sus cinturones hasta que nos hayamos detenido completamente.
- ¿Acaso intentas reemplazar el humor de Timo?- Preguntó Link.
- Esto es muy diferente a como yo lo había visto.
Se encontraban frente una enorme reja con barrotes de oro, a lo menos diez guardias se encontraban ahí armados hasta los dientes.
- Esta vez sí hablaré yo.- Dijo Link al momento que bajaba del bus acompañado de su amiga Navi.
- Buenas tardes.- Al momento que el rubio pronunció esas palabras uno de los guardias dio un paso al frente.
- Buenas tardes joven ¿Qué se le ofrece?- El tono del guardia era seco, pero muy cordial.
- Me gustaría ingresar a los Dominios Zora junto con mis amigos y nuestro vehículo.- Dijo Link apuntando al bus.
- ¿No eres muy joven para conducir?
- ¿Quién dijo que yo conducía?- Al instante que esas palabras salieron de la boca de Link entendió que había cometido un error, el tono en que las dijo era demasiado arrogante.
- ¡Link!- Exclamó Navi reprochándole.
- No te hagas el listo conmigo muchacho.
- Perdón, perdón.- Dijo el rubio.- Pero el viaje ha sido muy estresante y no tenemos el mejor de los ánimos.-
- Mira chico, el rey es muy paranoico y cree que quieren robar la piedra espiritual zora.- Dijo el guardia con cara de despreocupación.- Por lo que no puedo dejar pasar a nadie.
- Ya veo.- Por un instante por la mente de Link pasó no decirle la verdad al guardia pero después la honestidad prevaleció.- Y el rey está en lo correcto, por eso debo verlo, debo hablar con él, soy el elegido por las diosas y he venido en representación de la familia real a buscar la piedra espiritual.
- ¿Quieres entrar y además ver al rey?- Se repitió para sí el guardia.- Tú sí que eres exigente, muchacho si dijeras la verdad ¿Cómo puedes probarlo?
- Tenemos una carta del rey de Hyrule.- Dijo Navi.
- El rey no es la persona más popular por estos lugares, pero qué más da, muéstrenme la carta.- Link le entregó la carta al guardia.- Veamos… bla bla bla…. Link Rohl…. Bla bla bla… Muchacho sin duda fuiste enviado por el rey, pero ¿elegido por las diosas? Es casi imposible, de seguro esta es una artimaña para que ese gordo obtenga la piedra.
- Tiene algo de lógica lo que dice el guardia.- Le dijo Navi en el oído a su compañero.
- Por ningún motivo, tengo un hada, las hadas estaban extintas.
- Hola, soy un hada- Dijo Navi revoloteando frente al guardia.
- Mmmm… ¿Cuántas personas son en total?
- Cuatro personas y un hada.- Contestó de inmediato Link.
- Casi lo tenemos.- Le dijo Navi en el oído al rubio.
- Muchacho, me pareces un chico inofensivo, te podría dejar pasar pero no sé si podrás conseguir una audiencia con el rey.- Dijo el guardia algo indeciso.- ¿Conoces a alguien aquí en los Dominios Zora?
- Nuestro único conocido se lo llevaron los…
- ¡Por supuesto! Un segundo.- Interrumpió Link a Navi, sacando su teléfono móvil.- Aló, si, Rayda ¿Cómo estás? ¿Te importaría venir a buscarme a la puerta de los Dominios Zora? Sí, soy el elegido por las diosas…¿Popular? Ni idea, está bien, gracias, te espero.
- Como veo los vendrán a buscar, esa persona que venga se hará responsable de cada uno de sus actos, así que piénsenlo bien antes de cometer cualquier acto vandálico.
- No se preocupe, somos muy buenos.- Dijo Navi con ternura a lo que el guardia no pudo más que reír.
- Aló, Kafei, espera unos minutos, vendrá Rayda a por nosotros, sí, esa Rayda, no lo sé, sólo fue amable, seguramente lo pagaremos más tarde.- Dijo Link a su teléfono.
Al cabo de unos quince minutos apareció la excompañera de Link en un auto deportivo rosado, descendió de este y se acercó a la reja.
- Buenas tardes guardia, déjelos entrar me haré responsable de sus idioteces.- Dijo la zora sin prestar atención al tiempo que escribía en su teléfono móvil.
- Tienen suerte, a lo mejor su amiga puede hacer que su padre les consiga una audiencia con el rey.- Pero Link apenas escuchó estas palabras porque ya estaba girando para ir al bus.
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¿Cuál es el rollo entre ustedes dos?- Preguntó Vaati a Grahim sentando en un sillón de una pequeña sala de estar, mientras este solo lo ignoraba viendo la televisión.
- ¿A qué te refieres con eso?- Preguntó Grusi que acaba de sentarse en el sofá junto a Grahim, tenía el pelo notoriamente húmedo por lo que parecía que acababa de salir de la ducha.
- ¿Son novios? ¿Amigos especiales? ¿Amigos con derecho? ¿Sólo amigos?
- Nuestra relación es algo "diferente".- Contestó la chica recalcando la palabra diferente.
- ¿Cómo es eso?- Preguntó Vaati.
- Hace mucho tiempo Grahim me salvó la vida y me ayudo a escapar del Reino Crepuscular, por lo que estoy en deuda con él.
- ¿Reino crepuscular? ¿Qué es eso?
Mientras los dos jóvenes conversaban, Grahim estaba notoriamente molesto. De repente un cuarto individuo entró a la sala, quizás cuanto llevaba escuchando, su rostro más molesto que de costumbre, miró a los muchachos que habían quedado inmóviles con su irrupción en la habitación.
- El Reino Crepuscular…. Algunos dicen que no existe.- Comenzó a relatar Zant con un deje de ironía en sus palabras.- Otros que saben precisamente como entrar y salir de este, la verdad es que el Reino Crepuscular representa lo peor de los Hylians…. El monumento a la arrogancia y a la barbarie.- Zant hizo una breve pausa.- En un comienzo fue una prisión para un grupo de Hylians que practicaban la magia negra y por medio de esta quisieron apoderarse de la trifuerza.
- Por el momento no veo la arrogancia y la barbarie, de hecho tú eres más arrogante y más barbárico.- Dijo desafiante Vaati.
- Es distinto.- Se defendió el militar.- El rey arrogante que desterró a ese grupo de Hylians no tenía la necesidad de hacerlo, no se puede ni imaginar el dolor que se debe sentir al ver tu hogar todos los días pero como si le hubieran removido cada rastro de luz, dejando todo en la penumbra.
- Y si me hubieras escuchado, te hubieras dado cuenta que no tenían necesidad de tratar de utilizarme.- Arremetió nuevamente Vaati.
- ¡Ya Calla!- Exclamó Zant estallando.- Esto es más grande que tú, la familia real pagará por lo que le hizo a esa gente.
- ¿No trabajas para la familia real?- Preguntó Grusi muy acertadamente.
- Quizás…- Finalizó Zant abandonando la sala.
A penas Zant salió de la sala Grusi se puso de pie en la puerta para ver cuando el militar se alejara tanto como para no oírlos.
- Esto huele bastante mal.- La chica miraba alterada a sus acompañantes.
- Da igual, no es nuestro problema.- Dijo Grahim.
- Eso significa que Zant tiene planes para las piedras.- Comentó Vaati.
- De seguro no es nada bueno.- Agregó Grusi mirando a Grahim, la chica buscaba la aprobación de este para investigar las intenciones de Zant.
- Mejor para nosotros que Zant cause problemas.
- Pero eso significa que hay tres bandos en carrera.- Vaati se puso de pie y empezó a caminar por la sala.- Por un lado está Link y compañía en el bando bueno…
- ¿Cómo que bando bueno?- Se alteró de inmediato Grahim.- Ese enano no tiene nada de bueno.
- Ok ok, pero él es un bando junto con todos sus auspiciadores y acompañantes, otro bando sería Zant y el último somos nosotros.
- ¿Nosotros?- Preguntó Grahim levantando las cejas.- ¿Piensas hacer algo con esas piedras?
- Me dan igual las piedras, sólo quiero mi venganza contra Link.- Respondió Vaati sin darle importancia.
- Entonces tendremos que hacer bien nuestro trabajo, si queremos llegar primeros a las siguientes piedras.- Dijo Grusi de forma decidida.- Debemos empezar por sacar la mayor información que podamos de Zant.
- Para después largarnos e irnos por nuestra cuenta.- Recalcó Vaati.
- Lo mejor que podemos hacer es esperar al momento preciso para traicionarlos, estar el mayor tiempo posible como sus parásitos y en el momento de la verdad darles una estocada en la espalda.- Comentó Grahim.
- Perfecto, si me disculpan nos vemos mañana.- Dijo Vaati saliendo de la habitación.
- Al final no todo es tan malo ¿No amo?- Le dijo la muchacha de cabellos rojos a Grahim.
- No entiendo por qué te diviertes en esta situación, estamos en desventaja, ese maldito enano tiene una piedra, y nosotros nada.- Dijo Grahim frunciendo el ceño.- Y ahora la segunda piedra está fuera de nuestro alcanza, cuando ya deberíamos tenerla.
- Tranquilícese amo, todo saldrá bien.- La muchacha con una enorme sonrisa se mostraba muy optimista.
- No puedes saber lo que sucederá.- El muchacho se puso de pie y se marchó amargo.
- La verdad es que no, uno nunca sabe lo que sucederá.- La chica estaba bastante melancólica miraba un punto fijo en la pared, recordando el pasado….
Flashback!
- ¿Dónde estamos?- Preguntaba asustada Grusi.
- No lo sé, nunca había estado en este lugar.- Grahim se movía rápidamente en el tejado de una gran estructura, estaba bastante oscuro y solo podía divisar un par de metros delante de él.- Creo que los perdimos, la oscuridad debe haberlos despistado.
- Está más oscuro que de costumbre.- La chica estaba notoriamente asustada.
- Tranquila, todo estará bien.
- No puedes saber lo que sucederá- Preguntó la chica deteniéndose y cubriéndose los ojos.
- La verdad es que no, uno nunca sabe lo que sucederá, pero tengo fé de que juntos podremos salir de aquí y muy pronto estarás en tu hogar nuevamente.- Le dijo Grahim acercándose a ella lentamente y quitando sus manos de su rostro.
Grusi miraba a su reciente amigo, ya habían pasado una semana juntos y en ese tiempo había visto lo bueno y gentil que era. Su mirada la hacía sentir tranquila, al punto de que dejó de sentir miedo y siguieron caminando.
Después de unos minutos lograron encontrar una ventana en la estructura en la que se encontraban, que al parecer era bastante grande porque ya dentro caminaron por al menos una hora, abriendo puertas, caminando por largos corredores, hasta que entraron a una habitación especial. En la confusión en que se encontraban los jóvenes habían descendido varios niveles, y al entrar en aquella habitación pudieron darse cuenta que se encontraban en el Palacio del Crepúsculo.
La habitación estaba iluminada para poder distinguir donde se encontraba el hombre condenado que tenían frente a ellos, un hombre grande, fornido, moreno, con una nariz alargada, cabellos rojos, estaba cabizbajo encadenado de sus muñecas.
- ¿Qué pasa ahora?- Dijo el hombre percibiendo el ruido que provenía de sus repentinos visitantes.
- Perdón… no queríamos entrar aquí.- Contestó de inmediato Grusi de forma tímida.
El hombre los miró por unos minutos estudiando bien su figura.- Ustedes no son de aquí ¿Qué es lo que buscan?
- Solo nos perdimos, estábamos escapando de los Twili.- Dijo Grahim.- ¿Ellos te hicieron esto?
- Así es, llevo atrapado un tiempo en el Reino Crepuscular.
- ¿Sabes cómo salir de aquí?- Preguntó el chico acercándose más al condenado.
- Por supuesto.- Dijo el hombre mirando a los chicos con sus enormes ojos rojos inyectados en sangre.- Ayúdenme y los ayudaré ustedes.
- Me parece un trato justo.- Dijo Grahim sin inmutarse del sombrío aspecto del condenado que a su compañera intimidaba enormemente.- ¿Qué necesitas?
- Es un poco largo, pero si lo haces te recompensaré con un enorme poder.
- ¿Poder?- Grahim pareció cautivarse al escuchar aquella palabra.
- ¿Te interesa?- Le dijo el hombre con una sonrisa con un deje de triunfo.
- Grahim…- Dijo Grusi intentando detenerlo, pero este solo volteó y le dedico una sonrisa.
- Tú dime que hay que hacer.
- Quédate bastante quieto.- El hombre se movió lo poco que pudo debido a las cadenas que lo ataban para dar un grito desgarrador.-¡ AAAAAAAAHHHHH!
Un rayo de luz salió del cuerpo del hombre y entró en el de Grahim, Grusi tuvo que taparse los ojos debido al flash. Cuando al fin pudo ver se acercó preocupada a Grahim.
- ¿Estás bien?
El joven se miraba las manos y las piernas para comprobar su estado.- Me siento increíble, nunca me había sentido mejor.
- Te acabo de despertar tu poder mágico y lo elevé a un gran nivel.- Dijo el hombre tosiendo, se veía muy cansado.
- Sé exactamente a donde debo ir.- Dijo Grahim confiado, algo en su mirada había cambiado ahora se veía mucho más sombrío.
- Pues ve.- Contestó el hombre tratando de reponerse.- Por cierto, soy Ganondorf.
- Grahim.- Dijo el chico sin voltearse, saliendo de la habitación.
- ¡Hey!- Gritó Grusi persiguiendo a Grahim.- ¡Espérame!
FIN FLASHBACK
- Supongo que algunas cosas están destinadas a perecer.- Dijo Grusi saliendo de la sala.
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Link y compañía, con Timo incluido, al que habían liberado al cabo de unas horas, pasaron la noche en la casa de Rayda que por cierto era bastante grande, según ella, su familia pertenecía casi a la nobleza de los zoras.
Al otro día, al amanecer se habían levantado para ir a una entrevista con el rey.
- ¿Estás segura que está todo arreglado?- Pregunto Link vestido con sus ropas de kokiri, algo inseguro a Rayda.
- Sí, por supuesto.- Contestó la zora.
- Excelente.
- Espérame un segundo.- Dijo Rayda volteándose hacia Link quien pudo ver que esta tenía su celular pegado a la cara.
- ¿Decías Link?
El rubio desconcertado no pudo articular palabra.
- Mira a la cámara Link.- Decía Kafei grabando desde una roca elevada mientras Anju, Zelda, Timo, Rayda, Navi y Link caminaban.
- No entiendo por qué grabas manual, si las cámaras voladoras nos siguen.- Comentó Zelda.
- Las cámaras voladoras no tienen mi maestría.
- Y así tiene una excusa para alejarse de Anju.- Murmuró Timo por lo bajo.
- ¡Te escuché!
- Siempre escucha, tiene pacto con los demonios…
Ante las palabras del zora, Anju le lanzó una mirada asesina que cesó todo intento de molestarla. El grupo camino por alrededor de diez minutos por una especie de cueva, deteniéndose ante un lago.
- ¿Cómo puede haber un lago dentro de una cueva?- Preguntó Link.
- Eso no es nada, hay lugares de Hyrule que son muchos más misteriosos.- Dijo Navi volando frente a su cara.
- Al agua muchachos.- Dijo Rayda guardando su celular.
- Hasta que guardaste esa cosa.- Comentó Anju.
- Me molesta para nadar.
- ¿De verdad tenemos que nadar?- El héroe parecía incomodarse ante la idea de pasar unos momentos en el agua.
- Verdad que este es una piedra.- Dijo Timo.
- ¿Cómo?- Preguntó Navi.
- ¿No sabes nadar?- Río la princesa en tono burlesco.
- No es eso.- Comentó Kafei mientras desactivaba las cámaras voladoras y las guardaba en una bolsa plástica.- Lamentablemente sólo podré grabar manualmente con mi cámara, creo que tendré que mejorar las cámaras voladoras.
- No cambies el tema amor.- Dijo Anju.- ¿Qué le ocurre al héroe que no puede mojarse?
- Nada, sólo nos demoraremos bastante.- Dijo Kafei.
- Vamos Link, no puede ser tan terrible.- Su pequeña compañera le daba ánimos desde su oreja.
Cinco minutos después.
- ¡Apresúrate Link!
- ¡Vamos Link!
- Déjenlo que vaya a su ritmo.- La princesa salió en su defensa.- ¡Tranquilo cariño vas bien!
- ¿Por qué va lento? ¿Cuál es su problema?- Decía Anju que el nadar se le daba bastante bien.
- No se lleva con el agua.- Respondió Kafei.
- Es como si fuera de fuego, hasta se ducha con el agua ardiendo.- Agregó Timo que jugueteaba pasando por debajo de sus amigos.
- Tendremos que esperarlo, pero no hay problema, el rey nos recibirá a la hora que sea.- Dijo Rayda que iba dirigiendo al grupo.
El grupo nadaba perfecto mientras que Link iba bastante lento unos cuantos metros más atrás.
- Tranquilo Linky, vamos bien.- Le decía Navi en su oreja.- Así puedo disfrutar del paisaje.
- No es como si el trono del rey zora fuera a moverse, además salimos temprano, que me esperen jajaja.
Después de unos cuantos minutos al fin Link alcanzó a sus amigos que ya estaban bastante secos frente a una gran cerca de hielo custodiada por dos guardias.
- Bienvenidos al palacio zora.
- Muchas gracias.- Respondieron todos menos Rayda.
- Sí, sí, como sea, adelante.- Dijo la muchacha zora entrando con mucha confianza.
El grupo siguió a Rayda a través de varios corredores, en algunos inclusive había agua muy profunda, para alegría de Link no tuvieron que nadar nuevamente. El palacio era bastante grande y ya todos estaban perdidos menos Rayda.
- Así que esto sienten cuando van a mi casa.- Dijo Zelda ya mareada de tanta vuelta que se daban.
- Es muy parecido.- Dijo Link.
- Ya llegamos, discúlpame un segundo.- Dijo Rayda despegándose de su teléfono.- Ahora entraremos, no hagan nada estúpido, ya que están aquí gracias a que soy buena amiga de la princesa.
- Nunca hacemos nada estúpido.- Dijo Timo seguido de un silencio total.-Bueno quizás sí.
El grupo entró esta vez comandado por Link, el salón del trono del Rey era bastante amplio e iluminado. El rey se encontraba sentado en su trono y junto a él estaba la princesa que apenas entraron se sobresaltó.
-Link….- El leve murmullo de la princesa fue apenas audible por esta, después de un minuto en shock, sacó su teléfono móvil.
Repentinamente Rayda dejó de hablar por su teléfono, pero comenzó a escribir en él.
- Así que es con ella con quien hablas.- Dijo Timo acercándose a la zora.
- Claro que no, hablo con toda la farándula.- Contestó la zora sin poner atención.- Pero sí, estoy hablando con ella.
El joven zora husmeó por sobre el hombro de Rayda para observar sus mensajes, leyó claramente que decía: "Por qué no me dijiste que tu amigo era Link?"
"Perdón, hay alguna diferencia?"
"Es el chico más guapo de la escuela"
- Este Link, siempre metido en líos por las mujeres, mejor le cuento a Kafei.
Link se acercó bastante al trono y se arrodilló ante el rey, muy de cerca estaba Zelda junto con Navi.
- Buenos días su majestad, gracias por recibirnos tan rápido.
- Buenos días joven ¿A qué se debe tanta urgencia?
- Alteza me presento, soy Link y vengo de la ciudadela.
- Por tus ropas y el hada que los acompaña pareces un kokiri.
- Sin contar que es enano.- Dijo Timo por lo bajo a Kafei.
- Jajajaja.
- Cállense ustedes dos, muestren respeto.- Replicó Anju enojada.
- Es usted muy observador, pero las ropas me las dieron efectivamente en el bosque kokiri.- Link hizo una pausa.- Su majestad me veo obligado a pedirle algo que puede no le suene muy grato.
- Me imagino que vienes a pedirme el Zafiro Zora.- Dijo el rey con una sonrisa ante la sorpresa de todos los presentes.- No tengo las mejores relaciones con la corona y usted me perdonará princesa Zelda, pero crecí con las leyendas de que el elegido regresaría, un Hylian con un hada, no hay duda de que eres él. Que mis guardias te escolten hasta el Zafiro, y luego vuelve para hablar en privado.
- Padre, yo puedo hacer eso.- Se apresuró a decir la princesa.
- Está bien, guíalos.
- Hola Link.- Dijo la princesa con confianza.
- Mucho gusto.- Respondió el rubio con una sonrisa.
- ¿Mucho gusto?- La princesa zora estaba desconcertada.
- Link, Ruto va a la escuela con nosotros.- Dijo Zelda riendo por dentro debido al desconocimiento de su amado sobre la existencia de Ruto.
- Esteee… perdón, soy un poco despistado.- Se apresuró a decir Link.
- Me doy cuenta.- La cara de Ruto era bastante triste.- Está bien vámonos.
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Frente a un pequeño charco se encontraba Link y compañía, el charco era circular y debía tener unos dos metros de radio.
- De aquí solo pueden pasar acompañados de un zora.- Dijo Ruto, así que decidan quién nos acompañará
- No me quiero perder esto.- Dijo Zelda acercándose a Timo.
- Está bien, yo te llevo.
- Que Kafei vaya para grabar.- Dijo Anju besando a su novio.
- Yo lo cuidaré.- Dijo Rayda.
- Está bien, síganme de cerca en todo momento y vayan rápido, los no zora aguanten la respiración.
Ruto se paró frente al charco, Link detrás de ella se afirmaba de sus hombros y Navi estaba aferrada de su oreja como siempre.
- ¿Listos?- Preguntó Ruto.
- Listos.- Dijeron Link y Navi al mismo tiempo.
Link tomó una bocanada de aire para luego verse sumergido en el agua, pasaron por lo que parecía ser un túnel submarino, todo pasaba muy rápido, alcanzó a percibir una bifurcación del camino que Ruto resolvió por su derecha para luego ascender rápidamente donde por fin salieron del agua en donde Link y Navi dieron una bocanada.
- Eso pareció ser una eternidad.- Dijo Link agitado.
- De verdad no te llevas con el agua, no fue tan terrible.- Le contestó su compañera con una sonrisa.
De inmediato aparecieron Timo con Zelda, y Rayda con Kafei que estaba grabando.
- Esa toma fue brutal.- Dijo Kafei.
- Espero mi pelo se vea bonito debajo del agua.- Comentó la princesa nadando hacia Link.- ¿Estás bien cariño?
- Sí, no hay problema.- Respondió el joven dándole un tierno beso a la princesa.
- ¡Ejem! ¡No hay tiempo que perder!- Exclamó Ruto notoriamente celosa para romper el momento cursi.
- Zelda se dará cuenta y habrá pelea de féminas.- Comentó Timo.
- Difícil que no se dé cuenta, pues estoy grabando y lo acabas de decir.- Kafei enfocó a su amigo con la cámara quién puso cara de yo no fui.
- Muévanse que aquí no tengo señal, quiero volver luego a la civilización.
Se encontraban en medio de un pequeño lago rodeado de montañas, se observaba una pequeña cueva en uno de los costados. El grupo hizo ingreso a esta donde no había absolutamente nada aparte de la trifuerza marcada en el piso.
- Acá se supone debes hacer algo Link.- Dijo Ruto haciendo bastante contacto visual con el rubio.
- La canción del tiempo.- Dijo de inmediato Zelda como si se le hubiera prendido una ampolleta en la cabeza.- Debes demostrar tu vínculo con la familia real.
- ¿Nuestra relación no es suficiente?- Preguntó Link bromeando ante las miradas de pocos amigos de Ruto.
- Como no te sabes la melodía tendré que hacerlo yo.- Zelda sacó de sus ropas una ocarina muy distinta a la que tenía Link, esta era azul y tenía el símbolo de la trifuerza en la boquilla.
Tan pronto Zelda hizo sonar la melodía las paredes de la cueva empezaron a moverse, hasta que dejaron al descubierto un pedestal que tenía una nota.
"Llegaste tarde, te esperamos en el desierto.
Besos, Nabooru."
- ¿Qué significa esto?- Preguntó Link.
- Las gerudo…- Reaccionó Zelda frunciendo el ceño.
- Mi padre va a estar enojado.- Sentenció Ruto dando media vuelta.
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¿Que les pareció? Espero sus comentarios ;) Mientras que sólo les adelantaré que en el próximo capítulo se cruzarán muchos caminos. Ahora como siempre bienvenidos a mis dominios.
(Timo aparece)
- ¿Por qué demoraste tanto en escribir este capítulo?
- Perdóname, pero tengo muchas cosas que hacer.
- ¿Cómo seguirme en instagram en la vida real?
- Sube alguna foto.
- Eso es lo que le falta a esta historia, redes sociales, fama y farándula.
- Enséñame a nadar mejor.
(Entra Kafei)
- Hola muchachos.
- Kafei ¿Qué puedo hacer para inspirarme para el próximo capítulo?
- De solo pensar en las gerudos deberías motivarte, no es que lo hayas pasado mal.
- Tu tampoco lo pasaste mal, aun me retumba el regaño de Anju en mi cabeza.
- ¡Tienen razón!
