Holaaa holaa holaa! No sé si seguirá alguien por acá o habrá algún nuevo lector, pero debo decir que... Sí, sigo escribiendo esto jajaja sé que ha pasado una eternidad desde que actualicé u.u si alguien sigue leyendo esto espero que disfrute lo que viene a continuación.

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La Flota del Naufragio

En los Dominios Zora estaba por llevarse a cabo una tensa conversación en una sala rodeada de agua, solo con una plataforma en el medio bastante elevada con una escalera de caracol que la rodeaba, el rey zora junto con Link y Navi subían a través de esta. Al llegar a la cima, el rey zora hizo un movimiento con su muñeca y de inmediato se materializaron dos sillas de hielo, cuando él y sus invitados estuvieron sentados de inmediato el nivel del agua subió y quedó a la altura de la plataforma.

- Wooow ¿Cómo hace esas cosas?- Preguntó sorprendido Link mirando el agua a su alrededor.

- No eres el único con habilidades especiales.

- Aun no tengo ninguna habilidad especial, solo he entrenado duro.

- Claro que tienes, nadie aprende la técnica de salto sheikah a excepciones de ellos.- Dijo Navi con una sonrisa.

- ¿En serio aprendiste a saltar como un sheikah?- Preguntó el rey zora sorprendido.

- Me acerco un poco.- Respondió Link con un deje de modestia.

- Impresionante.

- De verdad puede saltar como un sheikah.- Le respaldó Navi.

El rey materializó tres vasos de hielo en sus manos y sacó una petaca de sus ropas sirviendo un líquido azulino a estos.

- Bueno chicos como ya saben tenemos un serio problema.- Las facciones del rey cambiaron de amistosas a una seria preocupación.

- ¿Quién es esa tal Nabooru?- Preguntó Navi.

- Es la líder de las Gerudo.- Respondió el rey zora de inmediato.

Al escuchar estas palabras la expresión de Navi cambió de inmediato como si acabara de entenderlo todo.

- Oh por el amor de Farore, esto se complica.- La diminuta hada comenzó a volar en círculos con las manos en la cabeza.

- Cálmate Navi.- Link la atrapó en el aire para que se quedara quieta.- ¿Por qué se complica?

- Las gerudo son guerreras muy entrenadas, sin mencionar que debemos atravesar el desierto.- Dijo Navi desde la mano de Link.

- Tu hada está en lo correcto, las gerudos son de las mejores guerreras de Hyrule, superan a muchos de los soldados de la ciudadela.- El rey zora exhaló.- Yo creo que debes ir hasta allá, con algo valioso, no puedes llegar con las manos vacías o no te dejarán salir.

- Podríamos llevar algo que les interese, de seguro Zelda sabe que podemos utilizar.- Dijo Navi.

- Partan de inmediato, mis guardias los escoltarán hasta que estén bien encaminados hacia el desierto.- El rey miró por un momento a Link a los ojos buscando en él eso que lo hizo digno de ser el elegido por las diosas.- Y puedes disponer de la piedra como gustes.- Finalizó el monarca.

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- ¿Dónde dijeron que estaba el pescadito?- Link conducía algo nervioso el bus de Timo.

- Está donde sus padres.- Respondió Kafei enfocado en su laptop.

- Link ¿Podrías ir más rápido?- Preguntó Anju quien estaba sentada junto a Zelda muy cerca del asiento del conductor.

- Apenas sé conducir un coche normal, este bus me causa problemas.- Se defendió el rubio.

- Ya estamos llegando a la salida de los Dominios Zora, es mejor que Timo se apresure.- La princesa de Hyrule llamaba desde el celular de Link a Timo, pero no recibía respuesta.

Al bus escoltado por tres guardias zora que se movilizaban en motocicleta le quedaba solo un par de minutos para salir de los Dominios Zora, pasaban por al lado de unas hermosas cascadas cuando la caravana se detuvo en seco.

- ¡Alto! ¡Alto!- Exclamó Navi revoloteando desesperada.

- ¿Qué sucede Navi?- Link algo preocupado puso el freno de mano a la máquina.

- Siento la presencia de una Gran Hada y ahora que lo recuerdo corresponde con la ubicación en la que estamos.

- ¿Y dónde está?- Preguntó Link.

- En medio de esa cascada.- Navi apuntó con sus pequeños dedos a una gran cascada de unos 20 metros que no dejaba entrever nada.

- ¿Estás segura?- Preguntó aterrada Zelda que no imaginaba como llegar a la fuente de la Gran Hada.

- Completamente.- Respondió Navi acercándose a Link.- Debemos ir, es necesario para tu desarrollo completo como héroe del tiempo.

- ¿Dijiste en medio?- La expresión de Link era de una completa desconfianza.- Sólo puedo saltar cinco metros.

- Eso ya es bastante.- Dijo Kafei.- ¿Qué tal si te impulso con mis manos?

- Ganaría un metro más la altura a la que tengas tus manos, de todas formas quedaría corto.- Link se puso de pie y se llevó la mano a la barbilla.- Pero puedes impulsarme sobre el autobús.

Todos miraron a Link respaldando que esa era la única opción.

- Navi.- La princesa Zelda tomó a la hada de sus diminutas manos.- ¿Puedes ir a cerciorarte de que efectivamente la fuente esté ahí?

- Por supuesto.- Respondió la pequeña con una sonrisa y volando al instante.

- Así le damos a Timo el tiempo para llegar, aunque ya viene en camino.- Dijo Kafei sin despegarse de la laptop.

- ¿Cómo lo sabes?- Preguntó Anju husmeando la pantalla.

- Tiene una cámara en el brazalete que le regalé como todos nosotros….- Después de pronunciarse Kafei reparó en su error.

- ¡¿ENTONCES NO ERA UN BRAZALETE DEL AMOR?!

- Rayos….- Link dio una risa nerviosa y tomó a Zelda de la mano.- Es mejor dejarlos solos.

- Claro que lo era, pero aparte tenía una cámara.

- ¡Devuélveme el que te regalé yo!

- Pero amor.- Kafei reía para no llorar.

- ¡La pagarás caro Kafei!

Y seguían los gritos de enojo de Anju dentro del autobús mientras Link y Zelda fuera de este veían a Navi volar hacia ellos toda empapada.

- Aquí es.- Respondió la hada sacudiéndose la humedad.

Los guardias zora se acercaron a Link ya después de minutos de preguntarse de que estaba pasando.

- ¿Hay algún problema?- Preguntó el primero en acercarse.

- Debemos hacer una parada aquí primero.- Respondió la princesa con autoridad.

- No se preocupen, el rey nos dijo que los ayudáramos en lo que necesitaran.

- Muchas gracias.- Respondió Link.- Solo serán unos minutos.

Ya calmada la pelea Link ingresó al autobús para posicionarlo de frente a la cascada y así poder tomar impulso corriendo por el techo, donde Kafei le impulsaría con las manos.

- ¡Después de lanzarme te tiras hacia atrás, no vayas a perder el equilibrio hacia los lados!- Link preocupado se encontraba en un extremo del autobús.

- ¡Link hemos pasado por peores situaciones últimamente, una caída de dos metros no es nada!- Respondió Kafei con una sonrisa.

- Luego de la pelea de recién, de seguro que no es nada.- Dijo Link con sarcasmo.

- ¡Hey, te escuché!- Respondió Kafei.

Las chicas desde el piso observaban la situación, Anju aun notoriamente molesta de brazos cruzados, y Zelda bastante nerviosa con las manos en el rostro.

- ¡Tú puedes cariño!- Exclamó la princesa.

- ¡Vamos muchachos!- Exclamó a su vez Anju.

El joven hylian tomó carrera a todo lo que daban sus piernas, dio un pequeño brinco a las manos de Kafei el que con toda su fuerza lo impulsó hacia atrás cayendo de espaldas sobre el autobús.

- ¡Técnica de salto Sheikah!- La precisión del momento en el que Link debía impulsarse desde las manos de Kafei había sido excepcional, dando paso a un vuelo que pareció durar una eternidad, pero sólo fueron unos segundos hasta que el agua de la cascada refrescó el rostro de Link, pero lo condicionó a tener menos tiempo para reaccionar después de pasar la cortina de agua, en el momento en que se vio casi contra la pared extendió sus brazos a lo alto para aferrarse por poco a la entrada de la fuente, golpeándose las rodillas un poco.- Auch…eso dolió.

- ¡Bien hecho Link!- Navi revoloteó cerca de su oreja.

- ¡Ay! ¡Gracias a las Diosas que está bien!- Exclamaba la princesa mirando la laptop de Kafei junto con Anju.

- Hay veces que los chicos me sorprenden.- Dijo Anju bastante aliviada.

Frente a Link se encontraba una pared con los tres triángulos de la trifuerza dibujados, y una cámara voladora de Kafei.

- Creo que debo tocar la canción de tiempo.- Dijo Link.

- Así es, pero…

- ¡Link!- La cámara voladora de Kafei comenzó a hablar interrumpiendo a Navi.

- ¡Wow! ¿Desde cuándo que puedes hacer eso?- Preguntó el héroe hablándole a la cámara.

- Mis noches son muy productivas.- Contestó la voz de Kafei desde el objeto volador si identificado.- Te enviaré a través de mis cámaras un tablet para que veas la grabación de Zelda tocando la melodía.

- ¡Excelente!- Exclamaron Navi y Link al unísono.

- Eres un genio Kafei.- Dijo Link orgulloso de su amigo.

- ¡Eres el más guapo cariño!- La voz de la princesa era inconfundible saliendo de la cámara.

- ¡Jajaja! Gracias mi princesa, ya bajaré para que estemos juntos un ratito.

- ¡Han estado juntos como cuatro días enteros!- Exclamó Kafei.

- Supongo que cuando estamos tanto tiempo juntos tus ganas de verme tampoco disminuyen.- Dijo Anju lanzándole una mirada a Kafei.

- Claro que no, nuestra relación es diferente, ha sido cultivada con el tiempo.

- Ya has cumplido 2 cadenas perpetuas de tu condena, o nos ha parecido a todos al menos.- Dijo ocurrente Timo apareciendo tras de todos.

- ¡¿CÓMO QUE CONDENA?! ¡¿Y DÓNDE TE HABÍAS METIDO?!- Exclamó Anju.

- Fui a buscar un par de cosas a mi hogar, tranquila reina de la maldad, yo también te extrañé.- Dijo tranquilo el Zora.

- Chicos, si guardaran silencio podría ver la grabación de la hermosa princesa Zelda, hace ya unos minutos que los esclavos voladores de Kafei me trajeron el tablet.- Dijo Link con gesto de "maduren" a la cámara.

- Lo sentimos.- Dijo Kafei hablando por todos.- Y se llaman KafeiCams.

- Creo que te extraño hermoso héroe del tiempo.- Dijo Zelda completamente en trance.

Finalmente Link observó la grabación de Zelda tocando la canción del tiempo un par de veces (recordad que tocó la canción en el capítulo anterior). Hasta que la aprendió, sacó la ocarina que le fue regalada por el Skull Kid en el Bosque Kokiri y tocó la melodía sin errores a la primera, la sensación que lo invadió cuando la tocó fue indescriptible, algo le parecía extrañamente familiar, la canción le invadió el alma, sus ojos se cerraron como por instinto, su sangre fluía rápidamente, su mente volaba lejos, pudo haber seguido identificando lo que pasaba dentro de él, pero la pared se deslizó hacia un lado.

- ¡Wooow!- Exclamó Link ingresando a una amplia cueva con una vasta vegetación y una gran fuente al final de esta, el agua fluía desde todos lados hacia la fuente e iluminaba el lugar de un azul hermoso.

Al dar un par de pasos aparecieron miles de hadas que revoloteaban por todo el lugar iluminándolo aún más. Cuando Link estuvo lo bastante cerca de la fuente una gran luz apareció sobre esta para dar paso a una mujer alta, voluptuosa, con grandes ojos y pelo de color celeste, con grandes alas en la espalda.

- Bienvenido elegidos por las diosas.- Dijo la hada.- Soy la Gran Hada de la Sabiduría.

- Muchas gracias.- Respondió Link de inmediato.

- ¿Elegidos por las diosas?- Preguntó Navi dudosa.

- Claro, tú también fuiste elegida, no cualquier hada es la compañera del elegido.- Respondió la mujer con una sonrisa, cuando Link también la miraba sonriendo.

- No lo había visto así.- La pequeña hada se ruborizó llevando sus manos al rostro ante tanta atención.

- Eres la mejor.- Dijo Link acariciando su rostro con un dedo.

- Me gusta el equipo que hacen pero percibo que a esta altura ya deberías tener más poder mágico, por lo que tendré que hacer un esfuerzo de más para que nos pongamos al día.- Dijo la mujer desplazándose al centro de la cueva, haciendo que Link y Navi se tuvieran que voltear.- "De un abismo, cinco caballos de madera relincharán ante el elegido en el momento en que más necesite sortear la tormenta…"

Mientras que del otro lado de una pantalla.

- ¡Ya empezamos con las profecías!- Exclamó Timo acercándose más a la laptop de Kafei.

- Tomen nota, la anterior se cumplió al pie de la letra.- Dijo Kafei.

- ¿Qué decía la anterior?- Preguntó Zelda provocando un silencio incómodo (recordar que decía que la princesa lo engañaba).

- Nada importante.- Se apresuró a contestar Anju.

- No les creo nada, soy muy perceptiva y sé que me ocultan algo que tendré que preguntarle a Link.- dijo Zelda.

- Esa era la idea, es su responsabilidad cargar con ese peso.- Contestó Timo.

- Gracias amigos.- Contestó Zelda sarcástica.

Siguiendo con la profecía

-"… la historia no dirá quiénes son los enemigos del elegido, confiar con el corazón deberá aprender, y aceptar la sabiduría que se le brindará."

- Gracias, aunque creo que entendí sólo la segunda mitad.- Respondió Link.

- Tranquilo podrán resolverlo todo a su debido momento, estoy muy segura de eso.- Respondió la Gran Hada.- Pero ahora compensaremos tu falta de poder mágico señor héroe, quédate quieto que esto no dolerá.- Respondió riendo la Gran hada.

- Tengo un mal presentimiento.- Dijo el rubio asustado.

La Gran Hada juntó sus manos y las extendió hacia Link, lanzándole un rayo de luz que lo envolvió por completo e iluminó el lugar.

- ¿Te dolió?- Preguntó Navi mirando a su compañero.

- Bastante.- Respondió el hylian con el rostro rígido.

- He tenido que hacer el trabajo de dos hadas, desde ahora puedes usar las habilidades denominadas "Fuego de Din" y "Amor de Nayru" en su más básicas expresiones.

- ¡Excelente!- Exclamó Navi.- Yo te puedo guiar más tarde para que aprendas a usarlas bien, pero ahora deberíamos marcharnos a por el Zafiro Zora.

- Tu compañera tiene razón.- Dijo la Gran Hada.- Les deseo mucha suerte y que las diosas los acompañen.

Cuando fuera de la cueva.

- ¡Ya viene Link!- Exclamó Timo mientras todos se ponían de pie, pero una figura cruzó volando el cielo.

- ¡Técnica de salto Sheikah!- Exclamó Link para aterrizar sobre bus y dar un ruedo.

- ¿Qué te pasó ahí adentro?- Preguntó Kafei.- Ahora sí pareces héroe del tiempo.

- Es raro, me siento muy bien.- Respondió Link descendiendo del techo del bus.

- Lo hiciste genial cariño.- Dijo la princesa abrazando a Link.

- Gracias bonita.- Respondió el rubio, abrazando aún más fuerte a la princesa.- Andando equipo, a toda máquina.

- ¿A dónde?- Pregunto Timo instalándose en el asiento del conductor mientras todos subían.

- A la entrada del desierto.- Contestó Link.

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Ya era medio día y en medio del desierto Gerudo en las instalaciones de Zant, había alguien un poco perdido.

- ¡Maldición! Cómo me confunden los pasillos.- Vaati caminaba sin encontrar su habitación.- Creo que es acá.- Finalmente abrió la puerta de una habitación.

- ¿Otra vez?- Preguntó molesto Grahim.- Tu habitación está a la vuelta del pasillo.

- Lo siento, mi sentido de la orientación aún no se recupera.

- Sólo vete.

La verdad era que el sentido de la orientación de Vaati ya estaba dañado para siempre, estaba bastante seguro de eso. Su experiencia en el Los Bosques Perdidos había acabado con su totalidad, fue una experiencia nada placentera, y había pagado un precio bastante alto por ella, quedando marcado de por vida por culpa de Durián.

- Ya me las pagará ese maldito sheikah, debo ser fuerte para destruirlo.

Y lo estaba logrando, poseía un gran poder, pero aún no era capaz de controlarlo, nunca ocurría lo que él esperaba que ocurriera cuando utilizaba su magia.

Siguió caminando esperando encontrar su habitación, pero llegó al patio en el que practicaba sus nuevas habilidades, y ya que estaba ahí para que desperdiciar este momento, además que cuando quisiera dirigirse hacia allí, no podría hacerlo a voluntad.

El muchacho se paró sobre una roca, cerró los ojos, se concentró, llevó su mano derecha hacía atrás y luego la extendió creando un remolino frente a él, que removió la arena de su lugar. Sonrió, se sintió más satisfecho por el trabajo que estaba realizando. Cuando de repente comenzaron a salir muchos militares hacia el patio, y después de todos salió Zant.

- Señor se avecina una tormenta, debemos irnos de inmediato del desierto.

- ¡Estamos en pleno desierto! ¡¿Cómo puede ser posible que venga una tormenta?!- Exclamó el militar sin entender lo que estaba pasando.

- Créame no tenemos idea, el por qué, pero las lecturas son concluyentes señor.

- Debe haber un error, aquí nunca ha llovido, mucho menos habrá una tormenta.- Dijo el militar bastante confiado.

- Debería llegar en 20 minutos, pero si esperamos no podremos utilizar el helicóptero y quedaremos aquí atrapados.

- Esperaremos.

Y así pasaron 20 minutos en los que Vaati se entrenó físicamente cuando sintió en la punta de su nariz una gota de agua, y al minuto ya eran más gotas sobre todo su rostro.

- Solo es una llovizna.- Dijo Zant quien había salido nuevamente al patio, pero dicho esto comenzó a llover desenfrenadamente, la lluvia más intensa que se puedan imaginar.- ¡Todos adentro!

Pero eso sólo empeoró todo, la tormenta se intensificó, vientos de 300 kilómetros por hora arrastrando todo lo que no estaba sujeto al piso a su paso. Y en conjunto con la cantidad de agua que estaba cayendo, la arena de desierto se había convertido en un verdadero mar café, era una marea de barro que se movía, igual que el mar en la tormenta, creándose olas que se azotaban entre sí.

Por lo que dentro de las instalaciones militares nadie se podía mantener en pie.

- ¡Señor tenemos que hacer algo!

- Debemos salir de aquí ¡al helicóptero ahora!- Exclamó Zant.

- Pero señor, podemos estrellarnos.

- ¡Sólo vamos!

Como podía Zant se mantenía de pie liderando al pelotón que lo seguía hacia el gran helicóptero que los había llevado al medio de desierto, en teoría el plan se oía sencillo, pero al salir de las instalaciones se dio cuenta de que sería más difícil de lo que pensaba. El mar de lodo era eso, un mar, apenas Zant entró en este tuvo que luchar por nadar para mantenerse a flote, con una marea bastante alterada por la tormenta, si en agua salada esto ya era una proeza, en el lodo era muy desagradable y de un esfuerzo físico tremendo.

Los primeros hombres de Zant que fueron saliendo no tuvieron la valentía de lanzarse al mar de lodo, pero mientras más iban saliendo, más se convencían entre ellos de que era la única salida.

- No hay otra escapatoria.- Dijo Grahim tomando a Grusi por la cintura para teletransportarse hasta el helicóptero.

- Veamos como resulta esto.- Dijo Vaati saltando hacia el mar de lodo.- ¡Aaaaah!

En pleno vuelo Vaati extendió sus brazos apuntando al suelo, lanzó un grito junto con dos torbellinos que lo impulsaron hacia arriba, prácticamente estaba volando.

- ¡Woow!- Exclamó Vaati.- Otra vez.

Con un par de repeticiones antes de caer al mar de lodo Vaati pudo llegar hasta el helicóptero.

-Excelente.- Dijo Zant sonriendo.

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- Estoy observando los precios de los pasajes y nos alcanza con el dinero generosamente donado por el curso y podremos pagar una estadía en el desierto Gerudo por un par de días.- Dijo Kafei haciendo cálculos en su laptop.

Link y compañía se dirigían a la entrada del Desierto Gerudo en el bus de Timo. Ya habían pasado un par de horas desde que habían abandonado los Dominios Zora.

- Yo puedo pagar mi propio pasaje.- Dijo la princesa Zelda.- Puedes obligarme a no auspiciar nuestra aventura, pero si puedo financiar la mía.- Agregó la princesa finalmente ante una miradita de Link.

- Está bien, me parece justo.- Dijo Link acurrucándose en la princesa.

- Kafei.- Dijo de repente Timo al volante bastante serio para variar.- Debes conseguirte un arma, Link no puede pasarte su escudo como lo hizo cuando enfrentamos a esa araña gigante.

El hermetismo de Kafei fue roto por aquellas palabras, sonaba extraño y realmente serio, ni actuando para hacer una broma Timo era tan serio.

- ¿Acaso tú ya tienes una?- Preguntó Navi curiosa.

- Así es, conseguí un arma bastante interesante.- Contestó Timo.

- Tienes razón.- Dijo Kafei.- Pero algo me dice que puedo conseguirme un arma antes de que entremos al desierto.

- Deberías haberte preocupado de eso antes.- Le regañó Anju.

- Es cierto, pero tengo un par de contactos que pueden ayudarme.- Dijo Kafei.

El viaje prosiguió sin mayores exaltaciones, Link dormía en un sofá junto a Zelda quien miraba el paisaje muy tranquila y feliz, mientras Kafei seguía pegado a su laptop, Anju conversaba con Navi y Timo iba muy concentrado al volante.

A eso de las 3 de la tarde el tráfico era bastante lento justo antes de la entrada del Desierto Gerudo y es que el camino estaba bastante destruido y se había abierto un abismo enorme en la entrada misma del desierto. Había un pequeño pueblito con un par de casas, restoranes y cosas útiles para el viaje hacia el Desierto Gerudo, el grupo entró a un estacionamiento privado donde les cobrarían al regreso el precio por mantener el bus ahí.

- Almorcemos algo y de inmediato nos vamos al Valle Gerudo.- Dijo Link dirigiendo al grupo hacia el pueblito.

Link y compañía caminaron a través de las escasas calles del pueblito hasta que encontrar un buen local donde almorzar, el grupo iba un poco cargado, ya que llevaban sus pertenencias para apenas terminar de comer, salir de inmediato al Valle Gerudo.

Después de una media hora todos ya estaban terminando su plato cuando de repente los meseros del local comienzan a cerrar todas las ventanas muy apresurados y reforzándolas.

- ¿Qué ocurre?- Preguntó alarmada Anju.

- Se acerca una tormenta.- Contestó un mesero rápidamente.

- Es sólo una tormenta de arena.- Dijo Timo.- No seas miedosa.

- No una tormenta de arena, un frente de mal tiempo.- Se apresuró a agregar una mesera que se desplazaba por entre las mesas.

- ¡¿Qué?!- Exclamó Link- Estamos en el desierto, acá nunca hay mal tiempo.

- Pues hoy sí lo habrá.- Kafei tenía sus ojos pegados en su teléfono, leyendo una noticia.- Esta tormenta no tiene precedentes, andando de inmediato, al aeropuerto, antes que no nos dejen despegar.

Nuestro grupo favorito fue corriendo al aeropuerto a todo lo que podían correr, sus pertenencias les estorbaban bastante pero lograron llegar rápidamente al pequeño aeropuerto, se acercaron a la primera agencia de vuelos que encontraron.

- Necesitamos ir al Valle Gerudo ¡Ahora!- Anju tan autoritaria como siempre impuso sus términos.

- Pues hoy no será, lo siento, ningún avión puede despegar se acerca una tormenta.- Le contestó una mujer a través de una ventanilla.

- ¿Ninguno?- Preguntó Link abriéndose paso entre sus amigos.

- Absolutamente, la tormenta que se avecina es muy grande, no puede despegar ningún avión, hay demasiado riesgo de un accidente.

El grupo se alejó de la ventanilla y se puso en movimiento, sólo por caminar, no sabían muy bien hacia dónde iban, sólo seguían a Link que rápidamente pensó en lo más lógico.

- Tendremos que irnos en bus.- Dijo Link volteando para ver a sus amigos.

- ¡Andando!- Exclamó Navi.

Rápidamente regresaron al estacionamiento donde habían dejado el bus de Timo, para descubrir que la carretera que se dirigía hacia el Valle Gerudo estaba cerrada por barricadas policiales.

- ¿Qué sucede oficial?- Preguntó Link a un policía.

- La tormenta, no podemos dejar que nadie pase.- Dijo el policía haciendo señas a sus subordinados.- El viento se llevaría los autos.

- Viajamos en un bus, señor.

- De todas formas, no es seguro, salgan del desierto o refúgiense en el pueblo.

Derrotado el elegido por las diosas volvió al grupo.

- No podemos salir de aquí.- Dijo Link.- A menos que caminemos por el desierto… se ha hecho antes… es posible.

- No estarás hablando en serio, la tormenta podría matarte.- Dijo Timo muy preocupado.

- Sólo te desgastarías innecesariamente si lograras cruzar.- Dijo Kafei.

- ¿Si lograra?- Preguntó Zelda con evidente preocupación en su rostro.

- Link quiere cruzar solo.- Respondieron Timo y Kafei al unísono.

- Odio cuando adivinan lo que pienso.- Acorralado Link no pudo más que reír de nerviosismo.

- Son años amigo.- Contestó Timo.

- ¡No lo harás!- Exclamó Zelda con el ceño fruncido, su cara con un tono rojizo de la sangre que le subía al rostro, su enfado fue inmediato.- ¡Buscaremos refugio!

Pero al pronunciar esas palabras una lluvia intensa comenzó, por lo que el grupo corrió hacia la techumbre de un edificio cercano que los mantenía secos al menos. Al cabo de unos segundos la lluvia se intensificó a un punto máximo, no se podía ver ni un centímetro a través de la lluvia, era una pared de agua, que caía sobre la arena que absorbía la humedad.

- ¡¿Qué es esto?!- Exclamó Link arrimándose a la pared.

- ¡Mucha lluvia!- Exclamó Timo tratando de hacerse escuchar por sobre el ruido de la tormenta.

- ¡¿No podías ser más evidente?!- Enfadada Anju en plena desesperación gritaba al final de la hilera.

- ¡Esto no es natural!- Exclamó Navi volando en frente de Link.- ¡Detecto magia en la lluvia, no es de origen natural!

- ¡¿Qué haremos?!- Preguntó la princesa cambiando de puesto con Kafei para quedar junto a Link.

- ¡Chicos!- El semblante de Link denotaba su concentración y su seriedad.- ¡Esperemos que pase, estén tranquilos, si no, entraremos a esta casa, sea de quien sea!

- ¡Mis cámaras no captan nada!- Exclamó Kafei revisando su tablet.- ¡Sólo ven agua por doquier!

Finalmente el grupo espero pacientemente, al cabo de unos diez minutos, la lluvia cesó por completo, pero todo el pueblo estaba cubierto de barro, que más bien parecían unas verdaderas arenas movedizas.

- Link…- Kafei impactado miraba su tablet, mientras el grupo trataba de caminar hacia el gimnasio del pueblo.- No creerás esto.

Link giró su cuerpo y su amigo le lanzó el tablet de inmediato.

- ¿Puede ser posible?- Los ojos de Link se abrieron de golpe.

- Claro, la tormenta no ha terminado, sólo es un intervalo.- Contestó Kafei mirando su teléfono.

- ¡Chicos! ¡Cambio de planes!- Exclamó Link dando un salto para destaparse del lodo.- ¡Como puedan hacia el abismo de la entrada!

De inmediato Link y compañía se abalanzaron en dirección a la entrada del desierto, de inmediato se caían por el lodo que hacía que se hundiesen y no pudieran avanzar, excepto Navi por supuesto que volaba cerca de Link.

- ¡¿Qué demonios estamos haciendo?!- Exclamó Timo enfadado.

- ¡Pescadito, lo entenderás a su momento! ¡Sólo hazlo!- Link usaba todas sus fuerzas para avanzar, ya estaba todo cubierto de lodo hasta el rostro, cuando recordó que podía saltar con un sheikah.- ¡Tecnica de salto sheikah!

Y así nada más Link avanzó varios metros más adelante que sus amigos.

- ¡Claro! ¡Y ¿nosotros que?!- Anju trataba de avanzar pero de verdad le estaba costando bastante trabajo, la arena del pueblo se habían convertido en verdaderas arenas movedizas.

- ¡Tranquilos, arreglaré todo mientras!- Exclamó Link preparándose para un nuevo salto.

- ¿A dónde vamos exactamente?- Preguntó Timo a Kafei.

- Ocurre que cayó una cantidad enorme de agua.- Dijo Kafei entre jadeos, luchando por avanzar.- ¿Recuerdan el abismo a la entrada del desierto?... Ya no es un abismo.

El grupo se detuvo y miró a Kafei todos impactados.

- ¿Qué hay ahora?- Preguntó la princesa…

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- ¡Técnica de salto sheikah!- Exclamó Link.

- No tienes que gritar cada vez que lo hagas.- Le dijo Navi al oído a Link.

- Pero entonces ¿Cómo sabrán mis fans que lo estoy haciendo?- Contestó el hylian riendo, para luego saludar a la cámara voladora de Kafei que los seguía.- Aprovecho de saludar a todos mis fans.

- Que fanfarrón.- La hada soltó una pequeña risita para admirar lo que estaba a unos 40 metros de distancia.- Son enormes.

- ¡Me encantan!- Exclamó Link emocionado.

Frente a ellos se encontraban cinco barcos enormes de madera flotando sobre agua en lo que antes era el abismo de la entrada del desierto, los cinco barcos tenían enormes velas, y mascarones de proa que parecían de piratas, todos muy intimidadores; un león, un lobo, una sirena, una Gran Hada y un dragón.

- ¡Alto ahí!- Exclamó una voz femenina a lo que Link y Navi voltearon.

Una muchacha rubia que debía tener alrededor de veinte años, con un extraño jopo, un pañuelo rosa al cuello y ojos azulados, se encuentra sobre una moto acuática y su vez sobre el lodo. En seguida Link la miró le recordaba bastante a Zelda pero con un extraño peinado.

- ¿Esa cosa funciona sobre el lodo?- Preguntó Link sorprendido.

- ¿En serio? ¿Esa es tu pregunta?- La muchacha estaba bastante decepcionada, de que su intimidación no causara mucho efecto en Link.

- ¿Quién eres?- Preguntó Navi volando más cerca de la extraña.

- Soy Tetra y estos navíos me pertenecen.

- ¡¿Los cinco?!- Link abrió los ojos de la sorpresa.- Eres un poco avara, necesitamos uno de estos, si fueras tan amable de no oponerte.

- De ninguna manera, estos barcos me pertenecen, llevo toda mi vida en este pueblo esperando a que esto ocurra.

- Pero tampoco son tuyos.- Respondió Link de inmediato.

- ¡Menos serán tuyos, están en mi pueblo, son míos!- Parecía que Link tenía una facilidad para irritar a esta muchacha.

- Por favor soy el elegido por las Diosas…

- ¡Ja! A otro perro con ese hueso.- Interrumpiendo a Link la muchacha aceleró unos metros pero se frenó de golpe junto a un ruido metálico, quedando sólo un par de metros delante de Link y Navi.

- Sabía que esa cosa no podía funcionar en el lodo.

- Link creo que es momento de llegar antes a un navío.- Dijo Navi a lo que su compañero asintió con la cabeza.

- ¡Técnica de salto sheikah!- Con Navi aferrada a su oreja sobrepasaron al posición de Tetra.

- ¡Wow!- Exclamó la muchacha.- Admito que eso fue genial.

Pero Link no la tomó en cuenta y siguió saltando, quedando a pasos del primer navío, pero siguió más allá.

- ¿Qué haces?- Preguntó Navi.

- Quiero el que tiene el dragón.

- Jajaja, ridículo.- Respondió Navi.

- ¡Espera!- Exclamó Tetra.- No sabes maniobrar un navío así.

- ¡Ya veré como me las arreglo!- Link se disponía a saltar.

- ¡Tampoco tienes una tripulación!- La muchacha hacía lo posible por que Link no llegara al barco.

- ¡Sí que la tengo, los más feroces y temibles piratas del desierto!- Parecía que Link estaba bastante entretenido con su ventaja.

- ¡Déjame guiarlos, yo sé todo sobre los barcos!- Dijo la muchacha casi como suplicando.- ¡Mi sueño siempre ha sido llevar la Flota del Naufragio hacia el mar y poder cumplir mi sueño de saquear el mundo junto a mi tripulación pirata!

- ¡Ese no es un buen sueño!- Exclamó Navi revoloteando alrededor de Link.

- Ni que lo digas.- Comentó Link

- ¡Prima!- Otra voz femenina llamaba la atención del trio en discusión.

- ¡Zelda! ¡Tantos años!- Exclamó Tetra alegre.

- ¿Prima?- La cara de Link al decir esto era de deformación total.

- La Flota del Naufragio.- Dijo Zelda sorprendida.- ¡Ya veo por qué estás aquí!

- ¿Flota del Naufragio?- Preguntó Timo.

- Iré a buscar a Zelda, necesitamos obtener ventaja de esto.- Le dijo Link a Navi.

- Buena idea, exploraré los barcos mientras.- Respondió la hada poniéndose en marcha.

De un par de saltos Link se colocó detrás de Zelda.

- Cari…. ¡Aaaaah!- La princesa se encontraba volando en los aires sobre los brazos de Link.

- ¡Técnica de salto sheikah!- Exclamó el rubio.

- ¿Sabes que no tienes por qué gritar eso siempre, verdad?- Preguntó la princesa molestando a su amado.

- Así soy más cool.

- Como tú digas.- Respondió la princesa para luego darle un beso tierno en la mejilla a Link, más de "que tierno y loco eres" a un beso de cariño.- ¿Por qué me trajiste al barco?

- Dirás a mi navío, su alteza.- Respondió Link paseándose con las manos en la espalda.- Soy el capitán del Furia del Dragón Asesino y me gustaría saber ¿Quién es esa muchacha que apareció de la nada reclamando mi navío?

- Jajajaja, cariño, madura, jajaja.- Contestó la princesa tomándose la panza por la risa.- Es mi prima Tetra, y ella piensa que son sus navíos, desde que tengo memoria ella ha buscado estos barcos, son de una antigua leyenda Hylian, está obsesionada con ir a buscar un tesoro a no sé dónde, en la isla de no sé quién, yo sólo escuchaba la parte sencilla de la historia. Y estoy muy segura que este navío no tiene ese nombre tan ridículo jajaja.

- ¿Podemos confiar en ella?- Preguntó Link mirando fijamente a Zelda.

- No me mires así.

De un momento a otro Link y Zelda se estaban besando apasionadamente.

- ¡Hello!- Exclamó Anju.- ¡Aun estamos aquí!

Anju, Kafei y Timo se encontraban alrededor de Tetra cubiertos de lodo y visiblemente cansados.

- ¡Aun los estoy esperando!- Exclamó Link subiéndose sobre el borde del navío.

- Maldito orejón, todo se le sube a la cabeza.- Dijo Timo por lo bajo.

- ¡Ven a buscarnos como viniste a buscar a Zelda!- Exclamó Anju.

- ¡Link, estamos perdiendo tiempo, la tormenta volverá!- Exclamó Kafei.

- No pensarán llevarse uno de mis navíos.- Dijo Tetra desafiante.

- Estoy segura que Zelda ya convenció a Link de algún trato.- Contestó de inmediato Anju.

- De verdad necesitamos ese navío.- Dijo Kafei algo serio.- Debemos cruzar con urgencia hacia el Valle Gerudo.

- ¡Técnica de salto sheikah!- De los aires aterriza Link junto a Tetra.- Tranquila prima, llegaremos a un acuerdo.

En unos minutos ya estaban todos sobre el "Furia del Dragón Asesino", sobre la cubierta discutiendo la situación actual.

- Bueno, duquesa.- Comenzó Link.- ¿Eres duquesa cierto?

Pero Link le hablaba al aire, Tetra le había dado la espalda y estaba inspeccionando toda la cubierta, muy emocionado recorriendo cada centímetro, observando cada mástil, había esperado toda su vida para esto, y estaba tan cerca de cumplir su destino, por lo que Link era una piedra en su zapato.

- ¡Ponme atención!- Exclamó Link.

Tetra volteó a mirar al rubio.- Primita deberías enseñarle modales a tu mascota.

- ¡¿Mascota?!- Link frunció el ceño rápidamente, no le había gustado aquella broma.- Puedes tener la flota, o quedarte con un navío menos.

- Creo que ahora si se enojó.- Dijo Timo.

-Tranquilo Link, sólo fue una broma.- Le calmó Kafei sonriendo.

- Eso, tranquilo Link, puede que haya sido una broma.- Tetra seguía sin prestar atención, jalaba cuerdas, y seguía inspeccionando la cubierta, se acercó a una puerta para ir bajo la cubierta, cuando Link se puso mucho más serio.

- En cuanto cruces esa puerta se acabó, nos llevaremos el Furia del Dragón Asesino.- La cara de Link era de una seriedad máxima.

- ¡Tetra!- Exclamó Zelda, quien pudo hacer que su prima volteara.- Escucha a Link.

- Honestamente primita, no me interesa lo que tengan que hacer, ni lo que necesiten, es el sueño de mi vida y lo cumpliré.- Dijo Tetra con determinación.

- Oh, creo que lo hará.- Dijo Timo.

- Esto se podrá feo.- Comentó Kafei.

Se podía ver que Link estaba evidentemente enojado, pero luego su expresión cambió a algo más de confianza.

- ¡Nos vamos!- Exclamó Link girando hacia la proa.- ¡Leven an…

- ¡JA!- La voz de Tetra resonó tan fuerte que Link se detuvo.- Buena suerte intentando poner en marcha el barco con tan poca gente.- Con un tono bastante altanero sonrió dio media vuelta y cruzó el umbral de la puerta que la llevaría bajo la cubierta.

- Tiene razón Link, es imposible que podamos hacer funcionar la embarcación debidamente con tan poca gente.- Dijo Kafei preocupado.

- ¡DURIÁN!- El grito de Link fue ensordecedor, y casi no alcanzó a terminarlo cuando el sheikah estaba frente a él.- Haremos funcionar esta máquina a como dé lugar.

El guerrero solo sonrió y de un salto se colocó tras la vela.- Yo me encargo del viento, hasta que vuelva la tormenta, si no salimos de inmediato Zelda dos nos arruinará los planes.

- ¡No soy mi prima!- Exclamó molesta la princesa.

- Tranquila Zel.- Dijo Navi, vamos a entretener a tu prima, es lo mejor que podemos hacer.

- Siento que me perderé un gran espectáculo si vamos.- Confesó la princesa.

- Tranquilas yo iré.- Se apresuró a decir Anju.- Que se atreva a levantarme la voz.- La sonrisa maliciosa de Anju denotaba que Tetra tenía una contrincante a su altura.

- ¿Qué hago yo?- Preguntó Timo.

- ¡Ve a la derecha y espera instrucciones! ¡Kafei! ¡Al timón y dinos como rayos hacer funcionar esto, yo voy a la izquierda!

- ¡¿Están listos?!- Exclamó Durián con un tono de voz impropio del guerrero.

- ¡LIIIIIIIIIINK!- Exclamó una voz femenina. Por los aires venía volando una figura azul, acompañado de más figuras azules.

- ¿Qué hace ella aquí?- La princesa Zelda intuía que algo se traía la reciente persona que acababa de llegar.

- Princesa, quédese tranquila, no ha perdido ni medio centímetro de terreno con Link.- Contestó Navi.

- ¿Ruto?

- La única e inigualable.- Respondió la princesa zora.

- ¡Link! ¡Apresúrate!- Exclamó Durián desde las alturas, a lo que el rubio volteó y asintió.

- Ruto ¿Podrías prestarme a tus sirvientes?- Preguntó Link.

- Por supuesto.- Respondió de inmediato.- Háganle caso en todo a Link.

- ¡Kafei!- Exclamó Link.

- ¡Icen las velas! ¡Link la cuerda a tu derecha! ¡Timo la cuerda frente a ti! ¡Zora 1 a tu izquierda!...-Kafei repartía indicaciones hasta que las velas estaban izadas en su totalidad.- ¡Durián!

- ¡Ahí vamos!- El joven guerrero juntó las palmas de sus manos frente a él, cerró sus ojos y una energía blanca comenzó a fluir alrededor de él, de repente abrió los ojos de golpe y soltó un gran grito al momento en que agitaba sus brazos hacia el frente. -¡Viento de Farore!

Una fuerte ráfaga acompañó el grito del sheikah haciendo que el barco comenzara a avanzar, mientras Durián seguía con los brazos estirados con ráfagas saliendo de él.

- ¡Funciona!- Exclamó Link.

- Mi prima estará furiosa.- Comentó Zelda.

Kafei con tablet en mano movía el timón guiando el Furia del Dragón Asesino por la calle principal del pueblito, cuando Durián comenzó a demostrar el desgaste de la magia que estaba utilizando, la ropa de sus brazos comenzó a romperse y las ráfagas salían sin control.

-¡Aaahhh!- Durián gritaba de dolor, pero el navío ya estaba saliendo del pueblito.

- ¡Durián ya para!- Exclamó Kafei, a lo que el sheikah se dejó caer desde las alturas.

- ¡Link!- Exclamó la princesa aterrada mientras el sheikah caía.

Link en fracción de segundo giró su cuerpo y cruzó la cubierta para situarse bajo Durían y atraparlo, provocando su caída con Durián encima.

- Que alivio.- Su hada estaba ya sobre él analizándolo junto a Durián.

El barco sin el viento provocado por Durián avanzó un par de metros hasta detenerse fuera del pueblo.

- Ahora solo nos queda esperar la tormenta.- Dijo Kafei pensativo mirando el horizonte, mientras Tetra abría de golpe la puerta de la cubierta, siendo perseguida por Anju.

-¡¿Qué han hecho?!

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Insisto, si alguien sigue aquí jajaja bienvenido a mis dominios...

- ¿Ves que Durián también grita sus técnicas?

- Como digas orejón.

- Link esto cada vez se acerca más a dejar de ser un juego.

- Kafei tiene razón, los capítulos están más oscuros.

- A penas se notó eso... aun hay humor.

- No por mucho.

- Están Ruto y Zelda juntas en mi navío el humor está asegurado.

- Ahora te haces el valiente, pero estando allí, eres más cobarde que yo con Anju.

- Como se nota que mi subconciente está hablando porque nunca dirías eso.