By Messel


03

Una vida no tan perfecta.

No podía creer lo que estaba viendo, le resultaba difícil comprender lo que sucedía. ¿Qué hacia ese hombre ahí? Un escalofrió recorrió su espalda, no entendía porque se sentía de esa manera. ¿Quién era él?

Abrió la boca con la intensión de hablar, pero no era capaz de articular palabra alguna. Solamente se limitaba a observar, pero sabía muy bien que no podía pasar todo el resto del día viendo su intimidante mirada. Pero... no sabía porque al ver sus ojos le resultaba tan familiares... había algo en esa mirada que le llamaba la atención, se sintió inquieta de repente. Tomó valor y dijo lo primero que se le vino a la cabeza.

—¿Qué... hace usted aquí? —se atrevió a preguntar.

—Pero que pregunta. ¿No es obvio? Este lugar me pertenece, aquí vivo —respondió con frialdad haciendo que se sienta incómoda al instante.

«Lo sabía, un niño riquillo» —pensó mientras le sostenía la mirada.

—Así que se conocen —dijo de repente el joven de cabello rubio haciendo que Sakura lo mire avergonzada por haberlo ignorado.

—L-Lo siento mucho, aquí está su pedido —le dijo mientras estiraba hacia él sus manos con la caja.

—¡Oh! ¡Casi lo olvido! —manifestó contento mientras cogía su pedido.

—Que disfrute su comida, buen día —le dijo. Hizo una reverencia y dio unos cuantos pasos con la intención de abandonar el lugar.

—¡Espera! —dijo el hombre de mirada azulada mientras fue tras de ella y la tomaba del brazo.

—¿Sucede algo? —preguntó mientras fijaba la mirada en él.

—No te vayas, tengo curiosidad de cómo se conocieron —dijo el rubio cuando soltaba el brazo de la chica y llevaba la mano a su cabeza mientras la rascaba con una expresión confusa—. Ya que Sasuke no acostumbra a frecuentar con chicas comunes —concluyó intrigado.

—¿Chicas... comunes? —musitó la ojijade, algo dolida ante el comentario.

—¡L-Lo siento mucho! No es lo que quise decir, me refería a que...

—No se preocupe, entendí lo que quiso decir —le interrumpió, de alguna manera este hombre le daba gracia.

Mientras tanto, el Uchiha frunció el ceño y los dejó.

—¿Entonces te quedas? —le preguntó con una enorme sonrisa en el rostro.

«Este hombre es tan diferente a él, de alguna forma es una persona amable, totalmente opuesto a ese arrogante» —pensó Sakura mientras dirigía la mirada en dirección a la puerta, pero aquél hombre ya no se encontraba allí.

—No sé si sea lo correcto... —dudó.

—¡Anda no seas tímida! Solo serán unos minutos —le dijo el hombre de mirada brillante, tomó el brazo de Sakura y la llevó hacia la enorme mansión.

«Me pregunto si esto está bien, después de todo esta no es su casa, ni siquiera le pidió permiso para que yo pueda entrar» —pensó la bella chica mientras seguía caminando.

Al cruzar la puerta, la cual era preciosa, pudo observar dos lámparas a los lados sobre una pequeña mesa, al dar un par de pasos más se encontraba otra puerta que era de vidrio pero esta se encontraba abierta hacia dentro. A los costados de la entrada, había dos finos hilos de agua que conectaba con el piso que era de mármol de color marfil. Era una decoración preciosa. Alzó la vista, las paredes eran totalmente blancas, al fondo pudo ver un pequeño juego de sillones, eran de madera y sus cojines eran grises, en el centro tenían una pequeña mesa con dos pequeñas plantas encima. Se situaba al aire libre, lo cual lo hizo más acogedor.

Al girar la vista, pudo observar el living de la mansión, era enorme. El tumbado era realmente alto e inclinado. Había un ventanal inmenso, en donde hacía que las luces sean innecesarias ya que entraba mucha luz, se podía observar el exterior desde ese lugar, era realmente acogedor e impecable. Había dos muebles negros —no tan grandes y bajos— que formaban un camino hacia un pasaje de al fondo, donde se podía observar un cuadro muy grande. Las paredes eran de piedra de color natural, tenía una mezcla de colores livianos, pero cuadraban muy bien. Al lado derecho, había un sofá de color caqui, los cojines eran de color café. En el centro había una mesa pequeña de color blanco, encima de esta, se encontraba un cenicero, con algo de colilla de cigarro dentro de ella. Frente a este, se encontraba una chimenea empotrada en la pared, era precioso.

Al lado izquierdo del living, había dos columnas que sobresalían y en el centro de estas se encontraba un gigantesco cuadro y debajo de ella, un mueble largo de color café. También pudo observar un piano de color negro en el centro, debajo de ella había una alfombra a cuadros del color de las paredes, haciendo un juego perfecto. Estaba maravillada, no había visto algo así en su vida, se quedó estupefacta ante tremenda belleza, jamás vio algo semejante.

Su vista recorría todo el lugar, sin duda era muy bello, pero todo pensamiento se disipo al observar entrar al señor arrogante con un cigarrillo sin prender en su mano dirigiéndose hacia el sofá, donde frente a él había un cenicero.

Sacó un encendedor de su bolsillo y encendió el cigarrillo, tiró en la mesa el encendedor y alzó la mirada topándose con la de Sakura, en donde ella pudo ver claramente una expresión de sorpresa, pero no duro mucho ya que su semblante serio no dudó en aparecer.

—Ven, toma asiento —dijo el rubio señalándo el sofá para que se sentara.

Tomó asiento al lado opuesto de ese hombre, se sentía observada, era demasiado incómodo para ella. Sabía que si alzaba la vista se encontraría con su desafiante mirada, así que trató de evitarlo pero le resultó imposible, como una tonta regresó a verlo; los ojos del Uchiha no se despegaban de ella, Sakura se ruborizó e inmediatamente desvió la mirada.

El Uchiha frunció el ceño mientras le daba una calada a su cigarro.

«De seguro está furioso por haber entrado a su casa sin permiso, pero no entiendo porque no dice nada al respecto» —pensó Sakura mientras veía a Naruto sentarse a su lado con la caja en sus manos.

—Y bien ¿cómo es que se conocen ustedes dos? —preguntó sin rodeos mientras sacaba un plato de ramen de la caja y quitaba el adhesivo de encima.

—Bueno...

—Estaba caminando en la estación del tren y chocamos, eso es todo —respondió el azabache mientras daba otra calada a su cigarro.

—¿Eso es todo? —se atrevió a decir Sakura, furiosa.

De repente su vista se fijó en ella, era una expresión que daba miedo, pero a ella no le importó, no pensaba quedarse callada.

—¿Eh? ¿Pasó algo más? —preguntó el ojiazul mientras se llevaba un bocado de ramen a la boca.

—Al parecer se le olvidó decir que estaba distraído con su teléfono, al chocar conmigo hizo que mis documentos se regaran por todo el piso y ni siquiera recibí una disculpa de su parte —confesó con seguridad mientras veía la sombría mirada que le dedicaba aquel hombre.

«Esta mujer, es tan... molesta» —pensó el joven Uchiha en sus adentros.

—¿Es eso cierto? —le preguntó a su amigo mientras lo miraba con la cuchara en la boca.

—Hmph —No dijo nada más, desvió la mirada y dio otra calada al cigarrillo.

—Discúlpalo, es medio gruñón y aburrido en ciertas ocasiones —le susurró al oído de la Haruno mientras abría el adhesivo del segundo plato.

Sakura no pudo evitar soltar una pequeña risa, llamando la atención de aquel hombre sin querer.

—¿Dijiste algo? —preguntó este último dirigiéndole una mirada asesina a su animado amigo.

—¿Eh? ¡Yo no he dicho nada! —respondió dándole un leve codazo a su compañera de asiento—. ¿Verdad? Eh... ¿Cómo te llamas? —le preguntó.

—Haruno Sakura —respondió.

—Yo soy Uzumaki Naruto y él —señaló con un dedo a su amigo—, es Uchiha Sasuke.

—Es de mala educación señalar, Naruto. Además, no había necesidad de que me presentes, no tengo interés de conocerla ni de que me conozca —respondió mientras terminaba de fumar su cigarrillo.

—Sasuke, no seas tan rudo —le regañó Naruto.

—Hmph.

«Definitivamente son tan diferentes» —pensó la ojijade mientras lo observaba.

—Por cierto... —dijo Naruto mientras la miraba.

—¿Qué sucede? —preguntó desviando la mirada hacia él, algo curiosa.

—Eres muy guapa —le respondió con una sonrisa, haciendo que se sonroje.

Sasuke se limitaba a escuchar, pero por más que trataba, no pudo mantenerse en silencio ante semejante mentira.

—Naruto, no le mientas, después se lo tomará en serio —escuchó la ojijade decir a cierto Uchiha.

No pasó mucho cuando Sakura dirigió una mirada asesina a aquel intimidante hombre, sus ojos se posaban en los de ella, la pelirosa pudo ver como alzó la comisura de su labio hacia un lado. Era como la sonrisa de un niño travieso después de haber cometido una fechoría.

—Pero es verdad, es muy guapa —insistió Naruto mientras se llevaba otra cuchara a la boca.

—Quizá debas ir al oftalmólogo, Naruto —dijo el Uchiha mientras lo miraba con desagrado al ver a su amigo meterse una gran bocanada de ramen a la boca.

«Idiota» —pensó Sakura mientras se aguantaba las ganas de decirlo en voz alta.

—¿Eh? ¿Oftalmo-qué? —preguntó con la boca llena.

—Olvídalo —respondió el Uchiha asqueado, poco después se levantó—. ¿Deseas algo de beber?

Cuando preguntó aquello no miraba a alguien en particular, Sakura miró a Naruto que estaba concentrado en el adhesivo del tercer plato y como no respondió, pensó que se dirigía a ella.

Después de todo no es tan cruel —pensó.

—No, gra...

—Se lo decía a Naruto —aventuró el Uchiha mientras soltaba otra pequeña risa como la anterior.

Retiro lo dicho, se dijo la joven en sus adentros, no entendía porque no se enfadaba.

—¡Sí! ¡Sí quiero! —respondió Naruto con una enorme sonrisa—. ¿Tú quieres Sakura-chan? —preguntó amablemente.

—¿Sakura... chan? —repitió las últimas palabras con sorpresa, era la primera vez que usaban ese honorífico con ella y se sorprendió ante eso.

—Oh, perdona, si te molesta que te llame de esa manera puedo...

—No se preocupe, no me molesta —le dijo la amable chica con una pequeña sonrisa.

—Sakura-chan ¿por qué me tratas de usted? Al parecer tenemos la misma edad, me haces sentir viejo, me gustaría que me tutearas —opinó Naruto con una expresión graciosa.

—¿Eh? V-Vale, Naruto —le contestó mientras otra sonrisa aparecía en su rostro.

Se ve tan... inocente. Un momento ¡qué demonios! —pensó Sasuke mientras negaba con la cabeza levemente.

—¡Así está mejor! Entonces ¿deseas algo de beber? —le preguntó Naruto entusiasmado.

—No, lo siento. Es hora de irme, aún estoy en horario de trabajo —respondió mientras se levantaba del sofá.

—Es cierto, lo había olvidado. Espero no tengas problemas con Teuchi... —le dijo algo preocupado.

—¿Lo conoces? —preguntó con curiosidad.

—¡Por supuesto! ¡Ese viejo hace el mejor ramen del mundo! —respondió con una enorme sonrisa.

Naruto es una persona muy agradable, me da curiosidad el saber por qué se junta con el señor Uchiha —pensó Sakura de repente.

—Ya veo, me alegra saber que te gusta mucho lo que el señor Teuchi prepara, pero no tienes por qué preocuparte, llegaré a tiempo —le dijo mientras su expresión se aliviaba.

—Confiaré en ello —dijo Naruto contento.

La pequeña Sakura sonrió, poco después dirigió la vista hacia aquel hombre, pudo notar que no le apartaba la vista de encima, aún se sentía intimidada por su mirada, realmente había algo en esos ojos que le hacía sentir inquieta.

—Bueno, es hora de irme. Adiós señor Uchiha, lamento si causé alguna molestia en usted —murmulló.

Sasuke desvió la mirada ante las palabras de aquella mujer, sin duda, era una molestia.

—Hmph.

—Adiós, Naruto —se despidió.

—¡Ve con cuidado Sakura-chan! —le dijo antes de irse.

Ella miró a Naruto y asintió, poco después vio al señor arrogante por última vez, estaba de espaldas, así que solamente dio un suspiro y se marchó.

—Ella es muy agradable —dijo Naruto mientras veía la puerta por donde Sakura se había marchado.

—Olvídate ya de eso —espetó Sasuke reciamente.

—¿Por qué no te agrada? —le preguntó curioso.

—Nosotros somos diferentes Naruto, no podemos involucrarnos con personas como ella —respondió fríamente, acto seguido se dirigió a la cocina.

Naruto dio un largo suspiro, sabía que su amigo tenía razón. Fijó su vista a la caja y cogió otro plato de ramen.

Así es, Sasuke no podía involucrarse con alguien como ella, pertenecían a clases totalmente distintas. Pero... algo en él, quería saber más de ella. No sabía la razón, pero hay algo en esa mujer que le intrigaba...

¡Otra vez! ¡¿Qué diablos pasa conmigo?!

Para él, todas las mujeres eran iguales, igual de mentirosas, siempre terminarían traicionándote y dejándote solo, tal como lo hizo esa mujer que una vez fue su madre. Él ya no confiaba en ellas, detestaba todo de ellas, para Sasuke aquello era intolerable. Chasqueó la lengua, fue por algo de beber y regresó al living un poco más tranquilo.

...

Las horas pasaron rápidamente hasta que anocheció, Teuchi no regañó Sakura por haber tardado un poco debido a que era su primer día, así que lo dejó pasar. Le dio la paga del día, no estaba nada mal la verdad, más las propinas que conseguía tenía la esperanza de juntar el dinero para la media beca, después de todo faltaba poco para comenzar. Estaba agotada, después de salir de esa mansión tuvo que hacer doce entregas más. Deseo tanto ir a cama y dormir por horas, serán días agotados de eso estaba más que segura.

Soltó su cabello, le dolía un poco la cabeza debido a que la coleta estaba muy ajustada. Dejó la bicicleta dentro del restaurante, se despidió de Akame y su padre, no había comido en todo el día así que iba a comprar algo por el camino. Hacía mucho frío, el viento era muy fuerte y para su mala suerte, había olvidado su chaqueta. Se confió tanto en el clima de la mañana que olvidó por completo que en las noches el frío era insoportable. No podía ver al frente, el viento le llegaba en toda la cara, quería evitar a toda costa las molestas basuras que suelen meterse en los ojos en ocasiones como éstas.

Seguía caminando, de repente en su mente apareció la imagen de ese hombre, era inevitable no recordarlo.

¿Por qué no dejo de pensar en ese sujeto?

¿Quién se cree?

Pero... había algo en él que le llamaba la atención, atrás de ese caparazón de chico frío y quemeimportista, sentía que era un chico débil...

Un momento. ¿Pero qué mierda me pasa? ¡Debo estar alucinando! Ese sujeto me acaba de tratar mal, solo es un chico consentido y maleducado. Debo estar demente —pensó mientras seguía caminando a paso ciego.

—¡Hey! ¡Cuidado! —escuchó decir a alguien asustándola por completo.

De repente había escuchado la bocina de un auto, alguien tomó su mano y la atrajo hacia sus brazos, el corazón de Sakura palpitaba fuertemente, no sabía lo que acababa de ocurrir, estaba atónita, inconscientemente se aferró más al cuerpo de esa persona.

—¿Q-Qué acaba de pasar? —preguntó aterrada aún en sus brazos.

—Estabas muy distraída, ibas cruzando la calle y el semáforo aún está en verde —respondió esa persona un tanto preocupado.

—L-Lo siento mucho —le dijo apenada mientras se separaba lentamente de él.

—¿Te encuentras bien? —le preguntó.

Alzó a mirada y fue tanta la sorpresa que se le fue el habla, incluso dejó de temblar. Era un hombre muy apuesto, su cabello era largo y negro agarrado en una coleta baja. Sus ojos... fue lo que más le llamó la atención, eran tan oscuros como la noche, simplemente preciosos. Debajo de ellos tenía unas leves ojeras, se podía notar en su rostro algo que saltaba a la vista, madurez. Pudo notar de inmediato su elegancia. Vestía un pantalón Jean de color gris oscuro y una camisa casual manga larga de color negro, traía unos zapatos Derby del mismo color, le quedaba perfecto. Llevaba una bufanda de lana color verde olivo alrededor de su cuello, además de que olía muy bien, era un perfume con una fragancia agradable.

Sakura se dio cuenta de que lo miraba demasiado, él la observaba detenidamente. Ella bajó la mirada apenada, no sabía que decir, últimamente le había pasado muchas cosas vergonzosas y esto no era la excepción, es más, era el primero en su lista.

—S-Si estoy bien —respondió un poco más tranquila a su anterior pregunta mientras alzaba la vista lentamente.

Pudo ver como se formaba una pequeña sonrisa en los labios de aquél hombre, realmente no sabía que decir, sentía que moriría en ese momento.

Su sonrisa es muy cálida, tengo el presentimiento de que lo he visto antes...

Aquellos pensamientos pasaban por la mente de Sakura, pero se dio cuenta que se había quedado mirándolo embobada y desvió la mirada otra vez.

—Me alegra que estés bien —lo escuchó decir. De pronto su mano sacudió ligeramente el cabello de la apenada chica, haciendo que su corazón lata a mil por hora.

—L-Lamento haber causado molestias —le dijo mientras lo volvía a observar.

Hace poco me estaba muriendo de frío, ahora de repente siento mucho calor ¿ironía dónde?

Sakura sabía que se había sonrojado, nunca sintió tanta pena en su vida.

—Eres adorable —confesó aquél hombre mientras soltaba una pequeña risa.

—¿Eh?

Realmente ese comentario la tomó por sorpresa, no sabía que decir. Es como si le hubiera comido la lengua los ratones. Estaba a punto de decir algo, pero de repente soltó un estornudo haciendo que él la mire con una expresión de preocupación.

¡Lo que faltaba!

Estaba muerta de vergüenza.

—L-Lo siento —musitó, no sabía que decir.

Aquel hombre dio un largo suspiro, con sus manos desenvolvió lentamente la bufanda que estaba en su cuello y poco después la enrollo en el de ella, cubriéndola hasta la boca. Era una bufanda muy suave, tanto era su poder que se sintió abrigada al instante. No sabía si era por el calor de la bufanda o porque ella estaba tan roja que sentía que explotaría en cualquier momento. Era un gesto muy amable de su parte, ella aún no lo asimilaba, estaba allí, pasmada ante el acto caballeroso de este misterioso hombre.

—No te distraigas de nuevo. Cuida esta bufanda, es muy apreciada para mí, nos vemos —le dijo mientras sonreía una vez más con mucha calidez. Empezó a alejarse y fue cuando Sakura reaccionó.

—¡Espere! ¡Su bufanda! —le gritó ya que estaba algo lejos.

—Quédatela, sé que la cuidarás —lo escuchó decir a lo lejos, vio que alzó su mano y la movió en signo de despedida.

—Pero... ni siquiera pude agradecerle... —susurró para sí misma un poco triste.

Lo vio alejarse cada vez más hasta desaparecer por completo, era en dirección contraria a la de ella, tocó la bufanda con sus manos y percibió su aroma, era la fragancia de ese hombre. Sin duda, la próxima vez le agradecería por haberla salvado.

Cuidaré de esta bufanda, después de todo dijo que era muy apreciada para él.

Sakura resopló débilmente y se dirigió a casa. El camino estaba desolado, era muy tarde. Llegó a su habitación y lo primero que fue a hacer era echarse a la cama, estaba agotada. Quería darse un baño pero lo haría en la mañana. Pronto se dio cuenta que no había comprado nada de comida, su estómago estaba vació y los sonidos que emanaba le molestaban totalmente. Pensaba en todo lo que le había sucedido este día, muchas cosas pasaron, de repente se acordó de Sasuke Uchiha, aquella persona que le resultaba muy misterioso e intimidamente, daba miedo. Pero ahora que lo pensaba... el hombre que lo salvó y el tipo gruñón se parecían mucho...

Llevó sus manos a la bufanda que aún la tenía en su cuello y se preguntó si lo volvería a ver.

De verdad me gustaría agradecerle...

Dio un largo suspiro. Tenía que dejar de pensar en eso, debía dedicarse completamente al trabajo y al estudio; no ha pasado mucho desde que sus padres abandonaron esta vida, es una cicatriz que aún tenía en su corazón y quizá no sanaría nunca... Sakura daría lo mejor de ella para no defraudarlos, se convertiría en médico y así podría demostrar que todo ha valido la pena, pero más allá de eso, los echaba mucho de menos... pero sabía que sus padres estaban con ella a pesar de que no los podía ver.

Papá, mamá, los quiero tanto...

Una lágrima cayó débilmente por su mejilla, ella no se daría por vencida.

...

En la misma noche, Sasuke se encontraba en el living de la mansión leyendo un libro de terror el cual le habían recomendado bastante, hasta ahora no se quejaba, estaba realmente bueno. Lo había comprado esta tarde, una vez que el molesto de su amigo se fue a su casa dejándole tranquilo el resto del día. Le gustaba mucho la lectura, le ayudaba cuando necesitaba despejarse. Iba en la parte más interesante hasta que alguien tenía que interrumpirle.

Eso me pasa por no haberme largado a mi habitación.

—Oh, Sasuke, estas aquí. ¿Papá no ha llegado? —le preguntó su hermano mientras se sentaba en el sofá frente a él.

—No —respondió.

—Siempre tan cortante, hermanito —lo escuchó decir.

—Hmph.

Lo que menos quería, era entablar una conversación que no llegaría a ninguna parte.

—Por cierto ¿papá ya está de acuerdo con la carrera que elegiste? —le preguntó de repente, Sasuke pudo notar algo de preocupación en su voz.

—No, aún no está de acuerdo —respondió el Uchiha menor, inquieto.

—Era evidente, él quería que también te adentraras en los negocios y tú decides estudiar medicina.

—Es a lo que quiero dedicarme, nada ni nadie me lo impedirá, ni mi padre —afirmó decidido.

—De ninguna manera serás médico —se escuchó decir a alguien mientras se adentraba al lugar, Sasuke reconocía perfectamente su voz.

«¿Padre? Maldición, las cosas no saldrán bien» —pensó el hermano mayor preocupado.

—Es mi vida y yo sabré como vivirla, no te metas —aseguró Sasuke molesto mientras se ponía de pie para largarse de allí.

—Es mi dinero y esta es mi casa ¿lo olvidas? —refutó su padre reciamente. El Uchiha menor paró en seco, realmente había perdido la paciencia.

—¿Ese es el problema? ¿Tu estúpido dinero? ¡¿Me convertiré en lo que quieres solo para llenarte los bolsillos de sucio dinero?! —gritó furioso.

Ya no podía guardarse tanta impotencia.

—¿Pero cómo te atreves a faltarle el respeto a tu padre? —preguntó de muy mal humor.

—¿Padre? ¿Alguna vez trataste de ser uno? —Sonrió burlonamente.

—Sasuke, detente —escuchó decir a Itachi.

Pudo notar como su padre perdía la cordura, sabía muy bien que iba a decir algo que le dolería, y en efectivo lo hizo.

—¡¿Por qué mierda no puedes ser como tu hermano?! ¡Sólo me traes problemas! —gritó su padre totalmente enfadado.

Itachi frunció el ceño, detestaba que su padre actuara de esa manera, el más que nadie sabía cómo era su padre y no le gustaba que compare a Sasuke con él, lo detestaba y sabía que le hacía daño.

—Padre, es suficiente —instó su hermano mayor mientras se ponía de pie con mirada amenazante.

—Lamento no ser como «tu perfecto hijo» —escupió el Uchiha menor con remordimiento.

—No voy a lidiar con tu actitud infantil —se limitó a decir su obstinado padre.

—Sabes «padre», tú y Mikoto son iguales —soltó bruscamente, acto seguido Sasuke se dispuso a abandonar el lugar.

Ya no podía más, necesitaba irse.

—¡Espera Sasuke! ¡¿A dónde demonios crees que vas?! ¡Cómo te atreves a compararme con esa cualquiera! —gritó el hombre totalmente furioso mientras iba tras él.

Itachi lo detuvo y evitó que vaya tras su hermano. Su expresión no mostraba sentimiento alguno, su mirada era sombría y poco se podía ver tras ella, alzó la vista y los clavó en su padre, esté endureció el rostro y miró a su hijo molesto por haberlo detenido.

—Padre, es suficiente, quizá mi hermano no está pasando por un buen momento, así que no permitiré que lo molestes sentenció Itachi con tono molesto.

—Me estoy cansando de que haga lo que se le antoje —espetó el padre, estaba tan enfadado que podía tirar todo lo que viera delante suyo.

—Tienes que entenderlo, es lo que eligió. ¿No es suficiente que yo esté estudiando lo que querías para poder heredar la empresa? No destruyas su vida, debes apoyarlo, es tu hijo después de todo —contestó el hermano mayor con dureza, no quería que su hermano sea infeliz.

Sasuke se encontraba en el pasillo, se había quedado a mitad de camino, no sabía porque se detuvo pero podía escuchar perfectamente lo que decían.

Hermano...

—Si se atreve a desobedecerme, jamás lo consideraré mi hijo escupió sin rodeos mientras se zafaba bruscamente del agarre de Itachi.

Al escuchar esto, Sasuke apretó su puño con toda su fuerza, abrumado.

—Entonces yo me haré responsable de él y de lo que haga contestó Itachi de manera seca. Su mirada daba miedo, incluso su padre apaciguó un tanto su rostro, su hermano no permitiría que su padre se salga con la suya, ya suficiente tenía con todo lo que había hecho.

—Haz lo que quieras. Ese mocoso se está volviendo molesto, al igual que su madre declaró sin piedad, poco después su padre se alejó por un pasillo hasta desaparecer.

...

—Estoy harto de esto... todo es tan... difícil susurró Sasuke mientras respiraba difícilmente.

Se arrimó a la pared, sus manos estaban temblando, no aguantaba aquella situación, sentía una enorme impotencia. Resignado, llevó una de las manos a su frente, no sabía qué hacer. Las palabras de su padre eran muy hirientes, pero por supuesto, a él poco le importaba. Cerró su puño y golpeó la pared con mucha fuerza, terminó haciéndose daño pero es lo menos que le importaba ahora, quería salir de ahí, quería desaparecer en ese momento, se sentía la peor basura del mundo.

Irónicamente, en esos momentos es cuando muchos pensamientos pasaban por su mente.

¿Qué las personas con dinero tenemos una vida fácil? Todas esas personas están equivocadas. El hecho de tener dinero no nos hace felices, al menos a mí. Una persona siempre necesitará apoyo, comprensión, amor. Algo que en el mundo de los ricos, es muy difícil de obtener. La mayoría de personas se acercan por vanidad, no porque les interese tener tu amistad...

Al menos las personas de bajos recursos son una familia, se apoyan entre ellos, se cuidan entre ellos, tratan de progresar juntos y a pesar de no tener dinero, son felices.

¿Es irónico, no? Lo tengo todo, menos el amor.

Dicen que a algunas personas no les hace falta el amor, pues esa es una vil mentira.

¿Qué se siente amar y ser amado?

Una pregunta que quizá nunca sabré su respuesta.


¡Hola señores y señoritas! Que empiece el desmadre (? (ง ͡ ͡ ͜ ʖ ͡ ͡ )ง Okay no xDDDD

Aquí les dejo un nuevo capítulo, espero sea de su agrado.

Agradezco a todas las personas que se toman el tiempo de dejar un review, me encanta leerlos

¡Muchas gracias! Ustedes me motivan a seguir escribiendo. ;n;

PD: SOY RE PÉSIMA DESCRIBIENDO LUGARES, ASÍ QUE CUANDO LLEGUEN A LA PARTE EN QUE DESCRIBA LA CASA DE SASUKE, ABRAN ESTE LINK, YA QUE ME GUIÉ DE ESTA IMAGEN PARA LA CASA DE SASUKI, SERÁ EXACTAMENTE IGUAL EXCEPTO POR EL EXTERIOR ~ ^^

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Espero disfruten este capítulo. nwn

¡Nos vemos pronto! Besos.