By Messel.


04

Incógnitas.

Se encontraba en su habitación, estaba envuelta en una toalla debido a que salía de una reciente ducha. El tiempo pasó muy rápido, había llegado el día del ingreso a la universidad, mentiría si decía que no estaba nerviosa. Ha sido un mes totalmente tranquilo, Sakura se había dedicado completamente al trabajo, gracias a ello había podido recaudar el dinero suficiente para pagar su media beca. Fueron días cansados, además de que no iba a negar que había pensado mucho en cierto Uchiha y sobre todo, aquel hombre misterioso que la salvó.

Deseo poder verlo una vez más, atesoraré esta bufanda y le agradeceré cuando nos encontremos en un futuro.

Fue a coger algo de ropa, eligió un buzo de cuello redondo color verde pastel, era muy sencillo. Después cogió un short de mezclilla y por último tomó unos zapatos Docksides de color beige, estaban algo desgastados pero no le importaba.

Comenzó a cambiarse, se sentía cómoda, después de todo las prendas le quedaban algo flojas y eso le agradaba ya que no se sentía incómoda ni nada por el estilo. Quitó la toalla que estaba en su cabello, se vio al espejo y era un desastre total. No tenía ganas de recogerlo, así que solo lo cepilló y lo dejó que se seque por sí solo.

Hoy empezaré una nueva etapa de mi vida, de verdad espero de corazón que esta vez sea diferente de cuando me cambié de escuela.

Dio un largo suspiro y recordó aquellos días tan sombríos que había vivido en una época de su vida.

...

Años atrás

Unos niños tenían arrinconada a una pequeña niña que había sido transferida debido a sus impecables calificaciones. Pero ella no se esperaba que recibiera un trato tan poco amigable de los demás niños que estudiaban en ese lugar. Constantemente la molestaban, le decían cosas feas e incluso la golpeaban, pero aquella niña no se atrevía a decirles a sus padres que la trataban de esta manera, ya que ellos tenían muchos problemas en casa y aquella pequeña no quería agregar más.

¡Miren es la niña pobre! —dijo un niño mientras la señalaba con una sonrisa burlona en el rostro.

¡Deberían de sacarla! —opinó una niña de cabello café, que poco después la empujó y la pequeña Sakura cayó al piso sentada.

¿Qué hace esa aquí? ¡Qué asco! —espetó un niño asqueado.

Miren su ropa ¿no le da pena andar así? —se atrevió a decir el primer niño aún con esa sonrisa burlona en el rostro.

Sakura se encogió y abrazó sus rodillas, se podía escuchar claramente el llanto de aquella niña de cabello rosa. Sentía mucha rabia al ser tratada de esa manera, le dolía que le dijeran tanta peste, pero aun así lo aguantaba y se tragaba todas las ganas de decir alguna tontería, porque sabía que podían echarla del lugar y no quería que sus padres tengan que lidiar con ello. Ella se creía débil, pero al contrario, desde pequeña fue muy fuerte.

El niño con la sonrisa burlona en el rostro, tomó a Sakura del cabello y lo jaló obligándola que alce la mirada, ella lloraba y todos se burlaban de ella. La pequeña cerró los ojos, aquél niño tiraba muy fuerte de su cabello y le dolía. De repente soltó su cabello y lo escuchó caer al piso.

¡Ya basta! ¡Déjenla en paz! —escuchó Sakura decir a una niña de cabellos rubios y mirada azulada.

La pequeña de mirada jade, estaba confusa, miró aquella niña con curiosidad, ya que ella había golpeado al niño que sostenía su cabello haciéndolo caer al suelo. Poco después los demás niñatos se marcharon y dejaron en paz a Sakura.

¿Quién se creen para hacer de menos a otras personas? Pff, mediocres —dijo la rubia niña, mientras dirigía su mirada a Sakura con un deje de preocupación—. ¿Estás bien? No le des importancia, todos ellos son unos tontos.

G-Gracias por defenderme... —se esforzó por pronunciar aquellas palabras ya que era la primera vez que alguien hacia eso por ella.

No te preocupes por eso ¿amigas? —preguntó la niña de mirada azulada con una enorme sonrisa.

Sakura la miró sorprendida por unos segundos, poco después se formó una cálida sonrisa en su rostro y asintió, fue la primera amiga que tenía.

...

Dio otro largo suspiro, realmente recordar aquellas cosas le daba nostalgia, si no fuera por su amiga Ino no hubiera durado mucho en ese ambiente, gracias a ella pudo tener una estadía más tranquila en ese lugar, aunque de igual forma no dejaban de molestarla. De ella había aprendido a tener un poco más de confianza en si misma, así que cada insulto y cada broma que le hacían ya no le afectaban tanto como antes, estaba muy agradecida con ella. Lastimosamente su mejor amiga eligió otra carrera, no tenía idea si ingresará a la misma universidad, sería un encanto para ella que se encuentre allí.

Será complicado pero no me rendiré.

Dejó de pensar en eso, estaba lista para salir, tenía que ir a coger el autobús así que debía darse prisa, no quería llegar tarde. Tomó una pequeña mochila donde se encontraba un cuaderno, un par de bolígrafos y un lápiz, poco después abandonó el lugar.

...

La voz de Naruto no dejaba de retumbar en los oídos del Uchiha, estaba acabando de alistarse para dirigirse a la universidad pero su querido amigo tenía que venir a su casa para irse juntos, era molesto. Cogió una chaqueta, las llaves del auto y salió de la habitación. Naruto lo seguía por todos lados, repitiéndole a cada momento que tenía hambre a pesar de que acabó de comer en su casa hace unos segundos. Realmente se preguntaba cómo es que come tanto.

Pero ¿qué puedo hacer? Ese adefesio es mi amigo y lo aprecio a pesar de que sea tan bruto en ocasiones.

—Sasuke, date prisa llegaremos tarde —se quejó su tonto amigo.

—¿Lo dices en serio? Fuiste tú quien nos retrasó por estar comiendo quien sabe cuántos platos de comida —le contestó un tanto molesto. También no le agradaba el hecho de llegar tarde a la universidad, nunca había llegado impuntual a un lugar y no iba a permitir que por culpa de Naruto sea la primera vez.

—Oh ¡Lo siento! —le dijo mientras ponía sus brazos atrás de su cabeza con una tonta sonrisa en el rostro.

El Uchiha no iba a decir nada, solo se limitó a dar un largo suspiro de total resignación.

Salieron y se dirigieron al garaje de la mansión, al entrar se podía divisar una gran diversidad de autos lujosos y sobre todo, costosos. Sasuke se dirigió a su auto preferido, era un Ferrari 458 de color negro, adoraba ese auto. Vio a Naruto rechistar a lo lejos, pudo ver que quería ir en el AC Cobra de color azul que se encontraba al fondo, lo cual el Uchiha no estaba de acuerdo así que le dijo que será en otra ocasión, su amigo hizo una cara de resignación mientras se dirigía al coche para poco después entrar en el asiento de copiloto.

Sin nada más que lo retenga en el lugar, encendió el auto y se marcharon de la mansión con destino a la universidad.

Afortunadamente las calles estaban despejadas, lo cual le permitía subir un poco la velocidad. Hacia un poco de calor, aún le molestaba el hecho de que el clima sea tan inestable en Tokio. Naruto encendió la radio, Sasuke pudo notar que era una canción conocida la que se escuchaba por los parlantes, su animado amigo estaba tan contento diciéndole que es una de sus canciones favoritas hasta que se puso a cantar.

Nunca había escuchado un sonido tan desagradable en toda mi jodida vida.

Cambió de emisora y se topó con música clásica, así que la dejó allí mientras ignoraba las protestas de Naruto. En el camino cruzaban una que otra palabra, más porque su amigo era quien iniciaba la conversación y él le respondía porque no tenía otra opción.

De repente empezó a sonar una canción con una melodía muy agradable, eso hizo que el Uchiha se pierda en sus pensamientos. Había tantas dudas, tantas preguntas que pasaban por su mente, pero ninguna tenía una maldita respuesta. Muchas cosas lo agobiaban, el asunto de su padre y de la mujer que una vez fue su madre, le frustraba tanto. Desde la última vez que tuvieron aquella discusión, su padre ha estado ignorándole, lo cual no le agradecía ni le felicitaba por eso. Seguía sin aceptar su decisión, pero gracias a la intervención de su hermano pudo tener la oportunidad de estudiar esta carrera. Desvió la mirada a Naruto, el cual veía divertido el paisaje y le dio un ataque de curiosidad, así que quería disipar ese sentimiento tan fastidioso que sentía.

—Dobe —pronunció, haciendo que Naruto lo regrese a ver con curiosidad—. ¿Por qué elegiste la misma carrera que yo? Pensé que heredarías la empresa de Minato —le dijo mientras frenaba el auto debido a un semáforo que estaba en rojo, haciendo que desvíe la mirada hacia él esperando una respuesta.

—¿Hn? Ah, eso. Pues quiero experimentar, aun no sé qué quiero ser en mi vida, así que entraré a esta facultad y si no me nace que quiero ser médico, me cambiaré de carrera —le respondió alegremente haciendo que Sasuke se sorprenda, aunque por supuesto, no lo demostraba.

El Uchiha sentía impotencia en ese momento, no aguantaba la idea de que solo él era el idiota que no podía elegir lo que quería.

—¿Tu padre... no te dijo nada? —se atrevió a preguntar mientras regresaba a ver al frente y aceleraba.

—Oh, mi padre no tuvo ningún inconveniente con mi decisión, es más, dijo que eligiera la carrera que me hiciera feliz —respondió a su pregunta con una sonrisa plantada en el rostro.

—Vaya suerte tienes... —dijo secamente.

Definitivamente algo que envidiaba de Naruto, era esa comprensión y entendimiento que recibía de sus padres, algo que en su caso es muy imposible de obtener. No porque él no quisiera, sino porque a su padre nunca le dio la gana de demostrar ese tipo de cosas. Era muy orgulloso y arrogante, después de todo, esa actitud se pega y en cierto modo él sabía muy bien que podía ser igual a él en ocasiones. Pero nadie le dijo que estaba mal, por eso nunca lo corrigió.

—Oye teme, yo también me pregunto por qué elegiste seguir la carrera de medicina, pensé que escogerías la carrera adecuada para heredar las empresas de tu padre, así como lo está haciendo Itachi, aunque aún le falta para que termine la universidad —dijo de repente tomándolo por sorpresa.

Era cierto, cualquier persona que provenga de una familia adinerada estudiaría la carrera adecuada para así poder heredar los bienes de sus padres, pero el caso de Sasuke era totalmente distinto, es verdad que no sabría que hacer sin dinero y si algún día se queda sin nada se volvería loco. Y no es que sea codicioso, es solo que nunca le enseñaron a no depender de ello.

—Tengo una razón muy personal —le respondió con un amargo sabor en la boca.

—¿Acaso quieres convertirte en médico por...

—Llegamos —le interrumpió molesto. Detuvo el auto en el parqueadero y apagó la radio.

—¿Eh? ¿Tan rápido? —le preguntó mientras miraba por la ventana confuso.

—No cerraste la boca en todo el camino, por esa razón ni te diste cuenta —respondió secamente.

—¡Ya veo! —dijo Naruto mientras sonreía. Sasuke se bajó del auto y su amigo hizo lo mismo, cerró la puerta y acto seguido aplastó el botón de su llavero que le indicaba que se activó el seguro junto con la alarma.

Inmediatamente se dio cuenta que eran el centro de atención, había varias mujeres que no les quitaban la mirada de encima, era algo que pasaba muy seguido pero aún le seguía fastidiando por completo.

—¿Él no es Sasuke Uchiha? —se escuchó decir a una voz femenina.

—¡¿Eh?! ¡¿Sasuke Uchiha?! —se escuchó decir a otra voz, pero esta vez era muy ruidosa.

—¡También está Naruto de la empresa Uzumaki!

—¡Son tan apuestos! ¡Kyaaa, Sasuke-kun es tan sensual! ¡Quiero salir con él! —escuchó decir a una mujer de cabello café, la cual le dirigió una mirada fulminante haciendo que esta se sonroje y desvíe la mirada, aunque no entendía el porqué de su sonrojo.

—¡¿Pero qué dices?! ¡El será mío! —le contradijo otra mujer.

—¡No! ¡Será mío!

—Que ridiculez —dijo el Uchiha secamente. Realmente le molestaba tener que vivir siempre este tipo de situaciones.

—Deberías de estar acostumbrado, siempre te pasaba en el instituto —le dijo Naruto mientras se burlaba de la tonta escena.

—No deja de ser molesto —refunfuñó.

—Bien ¡Daremos lo mejor, Dattebayo! —dijo su tonto amigo en un tono demasiado alto.

—No grites, llamas la atención —le regañó.

—Oh, no fue mi intención. Bien, vámonos —le dijo. Sasuke empezó a caminar y su amigo le decía que no se adelante, ya que lo estaba dejando atrás.

Entraron a la universidad aún con la mirada de muchas personas encima de ellos, era realmente frustrante, pero el semblante serio de Sasuke era intacto, así que solamente se dispuso a ignorar. Escuchaba todo tipo de comentarios, menos mal seguían caminando porque de lo contrario se tornaría insoportable.

—¡Pero si es Sasuke Uchiha! Es tan jodidamente sexy... Me encantaría besarlo —escuchó decir a una voz muy chillona mientras seguía caminando.

—¡Su frialdad lo hace tan deseable! Me pregunto cómo será en la cama...

—Son tan... molestas —se quejó en voz baja. Poco después desvió la mirada al frente y se detuvo totalmente helado.

¿Otra vez esa mujer? Es... ella...

Sasuke no sabía si era una ilusión o algo por el estilo, pero no despegaba la mirada de esa mujer.

—¿Pasa algo? —escuchó decir a Naruto, acto seguido miró el lugar en donde el Uchiha dirigía la mirada—. ¿Hn? Es Sakura-chan... ¡Sakura-chan! —la llamó haciendo que ella regrese a ver.

Sin duda, la vio allí y la reconoció de inmediato, su cabello rosa hacia que fuera difícil de confundirla. Naruto la llamó y al girar, sus miradas se encontraron, podía ver en esa mirada vacía, lo sorprendida que se encontraba. Por alguna extraña razón, no podía despegar la mirada de ella, ahora que lo pensaba... era muy... bella. No sabía qué le estaba pasando, que era eso que sentía, él odiaba a las mujeres pero con esta mujer era diferente. Tenía algo que le inquieta, despertaba en él la sensación de acercarse a ella.

Sakura Haruno, Sakura Haruno...

Su nombre no dejaba de resonar en su mente.

¿Qué me está pasando?

Aquella mujer le había hechizado con su encantadora mirada, expulsaba una gran cantidad de dulzura. Quería saber más de ella, quería... conocer a la chica de la mirada solitaria... Quería conocer a Sakura Haruno.

¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Debería de acercarme a ella?

Definitivamente eran preguntas sin ninguna respuesta. Se sentía extraño, muy extraño, no entendía cómo era posible que una mujer que apenas conocía le hacía sentirse de esa manera, tan estúpido.

...

Sakura se encontraba leyendo un boceto para saber dónde se ubicaba la facultad de medicina, ya que había varias facultades de diferentes especialidades. Estaba tan concentraba en lo que hacía, hasta que una voz muy conocida la sacó de sus pensamientos. Giró y lo vio, estaba allí, la persona que le aceleraba el corazón de una manera inexplicable, con varias mujeres que no le quitaban la mirada de encima, con su ropa de etiqueta y excelente postura. Pero no era eso lo que le llamaba la atención, su mirada vacía e intimidante no se despegaba de la de ella, sentía como se le revolvía el estómago. No podía describir lo sorprendida que se encontraba.

¿Acaso estamos destinados a encontrarnos? ¿O es una simple casualidad?

Era una de las preguntas que ahora pasaban por su mente, pero sin duda, esperaba que sea la segunda opción. Pero esa no era la verdadera pregunta que rondaba por su mente.

¿Qué hace él aquí?

Por más que trataba de hallar una respuesta lógica y coherente, no la hallaba, a menos que...

No... no puede ser... Eso sería... imposible.

¿Acaso está aquí porque entrará a esta universidad? ¡¿Sería eso posible?!

—¡Sakura-chan! —escuchó a Naruto pronunciar su nombre mientras se acercaba—. ¿Qué haces aquí? —le preguntó sonriente.

—¿Hn? Pues... —desvió la mirada hacia el Uchiha que se acercaba lentamente.

—¡No me digas que estás aquí porque estudiarás en este lugar! —comentó el rubio con una enorme sonrisa.

—Pues sobre eso...

—Otra vez tú —le interrumpió aquel hombre que le llamaba la atención.

—No esperaba encontrarlo aquí señor Uchiha —le dijo seriamente mientras trataba de no desviar la mirada ante sus penetrantes ojos.

—Créeme que yo tampoco me lo creo —le contestó secamente.

Sakura se quedó en silencio, no entendía nada de lo que pasaba. Nunca se imaginó que encontraría a ese hombre en este lugar.

Tanta arrogancia, definitivamente este tipo me pone de los nervios.

—¡Entonces si estudiarás aquí! —le dijo Naruto totalmente feliz ante la idea.

¡¿Qué?! Dijo Sasuke en sus adentros, él sabía que si era verdad, nada bueno saldría de ello.

—Así es... —confesó Sakura mientras sonreía ante la alegría de Naruto.

Sasuke endureció la mirada ante la confesión de esa mujer.

—¡Genial! Así podemos pasar el rato más seguido —opinó el ojiazul.

—Entonces eso quiere decir que... —La joven miró a Sasuke el cual no le quitaba la mirada de encima y prosiguió— ¿Estarán en esta universidad? Pero porque... habiendo tantas... —musitó mientras volvía a mirar a Naruto.

—Pues... Esta es una de las mejores universidades de la ciudad, aunque el semestre sea tan caro, se puede decir que la enseñanza es excelente. ¿Y tú, porqué entraste acá? —le preguntó el animado chico con mucha curiosidad.

Tiene razón, los semestres son demasiado costosos, y por lo que sé ella no posee tanto dinero, a menos qué... —pensó Sasuke un tanto incómodo, él sabía la respuesta, lo sabía.

—Pues, aunque me costó un montón, logré obtener una be...

De repente Sakura sintió una mano tapar su boca, cerró los ojos por inercia y al abrirlos se dio cuenta de que el Uchiha estaba demasiado cerca de ella; podía sentir su respiración a centímetros de su oído, pudo percibir la fragancia de su cuello, olía muy bien, aunque eso no quitaba lo que estaba haciendo, su mano aún seguía en su boca y aún no entendía la razón. Muy aparte de que ella estaba totalmente roja de la vergüenza.

—Sasuke... —escuchó decir a Naruto con sorpresa ante el acto de su mejor amigo.

—No digas esa palabra dentro de esta universidad, porque no tardarán en hacerte la vida imposible —le dijo el Uchiha al oído, poco después la soltó y se alejó de ella, dejándole atónita ante las palabras que soltó de repente.

—Qué... —Trató de decir algo, pero pocas eran las palabras que salían de su boca.

—Si no quieres tener una estadía miserable en esta universidad no digas esa palabra, aunque... —Miró hacia ambos lados— quizá algunas personas ya lo saben —concluyó el Uchiha seriamente.

—Pero...

—En esta universidad donde abunda gente con dinero, tener a una persona becada es un insulto para ellos. A partir de ahora debes ser cautelosa, lo digo por tu bien —la interrumpió y acto seguido se marchó del lugar, dejándola totalmente sorprendida.

—Naruto, eso es... —No pudo decir nada más, solamente lo observó y pudo notar que su mirada se posaba en el suelo.

—La verdad se me había olvidado, pero Sasuke tiene razón —confesó mientras alzaba la mirada y la veía a los ojos—. En esta universidad cuando se hallan personas becadas hacen de todo por hacerles la vida imposible y terminan por irse, ya que para ellos ''aquí no es refugio de pobres''.

—No puedo creer que existen personas con esa forma de pensar... —musitó un tanto triste.

—Créeme, me lo he preguntado mucho... Es lo mismo en el caso de Sasuke, a él este tema le molesta un montón ya que odia a las personas que se creen mejor que otras —confesó Naruto tomándola por sorpresa.

—¿Qué...? Yo pensé que él... —contestó sin terminar la frase, ya que se quedó en silencio por unos segundos tratando de procesar todo.

—Sasuke no es una mala persona, si lo fuera ¿crees que me juntaría con él? —le dijo mientras se formaba una enorme sonrisa en su rostro.

Sakura se quedó en silencio nuevamente. Tal vez Naruto estaba en lo cierto, después de todo aquel hombre quiso impedir que dijera que era becada.

Quizá tenga una idea equivocada de como es Sasuke Uchiha, quizá... no sea una mala persona.

Pero era muy difícil el pensar eso, ya que su actitud es tan fría y su semblante serio hacía que la idea de pensar que lo que dice es con una buena intención, sea nula. Sin duda nunca entendería a ese hombre. Pero no le importaba que traten de hacerle la vida imposible, había llegado muy lejos como para dejarse vencer. Es más, no era la primera vez que pasaría por algo como esto, estaba acostumbrada a todo el abuso de personas ignorantes que se sienten mejor al denigrar a personas que nada malo les hace, solo para sentirse bien con su propia existencia haciendo de menos a otros. Es lamentable. Además, tenía una razón muy importante como para no rendirse... Sus padres.

Que tenga lo que tenga que venir, yo lo afrontaré.

—Supongo que tienes razón, pero Naruto... —pronunció mientras captaba su atención—, no me importa si llegan a molestarme, es más, afrontaré todo lo que venga. He pasado por mucho para poder llegar hasta acá y nada ni nadie hará que me rinda, así es ¡no me rendiré por nada del mundo! —le dijo con una enorme sonrisa, realmente se sorprendía de donde había sacado tanta actitud positiva, pero todo lo que Sakura había dicho era cierto.

—Eres una persona admirable Sakura-chan ¡Esa es la actitud! —le dijo mientras sonreía a la par con ella.

—¿Naruto? —escuchó decir a una mujer.

Sakura dirigió la vista al lugar de donde provenía la reciente voz.

—¿Eh? —Regresó a ver—. ¿Karin? —preguntó Naruto confuso.

—¡Baka, te estaba buscando! ¿Dónde te habías metido? ¿Y Sasuke? —le escuchó preguntar mientras se acercaba.

Era una mujer muy atractiva, su cabello era de color rojo al igual que sus ojos, no podía negar que eran muy bonitos. Llevaba unas gafas de color negro. Iba muy maquillada para el gusto de ella, pero aun así no se veía mal. Vestía ropa un tanto provocativa, constaba en una blusa de color vino que era abotonada, pero ella lo traía con un par botones sueltos en la parte del pecho, llevaba un jean muy apretado de color negro y unos tacones extremadamente altos de color rojo, el cual la sorprendió ya que en serio, eran muy altos y le asombraba la idea de que pueda caminar con eso puesto.

—Oh, se adelantó hacia la facultad —respondió su nuevo amigo mientras la veía.

—Ya veo, aun no puedo creer que Sasuke no haya querido heredar las acciones de Fugaku, ha tomado una decisión muy estúpida. Pero ya va a ver lo que tengo que decirle... —refunfuñó aquella mujer, Sakura no entendía muy bien lo que pasaba pero se podía ver la cara de desaprobación total de aquella mujer.

—Es su decisión, déjalo —le dijo Naruto tranquilo.

—Aun así no deja de ser una estúpida decisión —masculló aquella mujer aún molesta.

Sakura seguía en silencio, se sentía totalmente ignorada, pero no le importaba demasiado. De repente la mirada de aquella mujer se dirigió hacia ella, viéndola de pies a cabeza con una expresión de desagrado. En cambio ella sólo la miró curiosa, sabía que no era tan bonita como la pelirroja, ni que vestía con la mejor ropa de Tokio, pero no hacía falta ver esa expresión de asco plantada en todo su rostro, al menos debería ser más discreta.

—¿Desde cuando sales con personas como ella? Vaya que tienes mal gusto... —le escuchó decirle a Naruto, pero pudo observar que él se molestó por el comentario.

—Basta, Karin. Ella es Sakura, mi amiga y por más que seas mi prima me enojaré contigo si no tienes más respeto hacia ella —le advirtió.

Mi amiga...

Sakura se sintió extraña de repente, era la segunda persona que la consideraba de esa manera.

—No me importa como se llame o si es o no tu amiga, me da igual. Pero bueno, te dejo, cuida tu imagen ya que ahora mismo lo estás echando a perder —le dijo mientras sonreía de lado y acto seguido se marchó del lugar. Era muy molesta, definitivamente le sobraba lo bonita pero carecía de inteligencia.

—¡Espera Karin! —la llamó Naruto, estaba dispuesto a seguirla pero Sakura lo detuvo. La miró y empezó a hablar—. Lo siento Sakura-chan, ella es algo odiosa a veces.

—Descuida —Sonrió y prosiguió—, estoy algo acostumbrada a este tipo de cosas, pero lo ignoro completamente.

—¡Es bueno saber eso! —le dijo con una sonrisa en el rostro—. Bueno, ha sido de verdad una sorpresa el encontrarte por aquí, pero debo buscar a Sasuke, cuídate Sakura-chan ¡Nos vemos! —se despidió mientras alzaba una mano y se alejaba aún sonriente.

—¡Adiós Naruto! —le dijo animada mientras movía su mano en acción de despedida.

Poco después desapareció de su vista y bajó su mano lentamente. Miró el lugar por donde se había marchado el Uchiha y dio un largo suspiro. Nuevamente no entendía cómo es que se encontraban en este tipo de situaciones. Pensaba que era más que una simple coincidencia. Después de las palabras de aquel hombre y de Naruto, se sentía un poco intranquila, a pesar de que trate de ignorarlo, el hecho de que en esta universidad haya personas que desprecian a los que apenas tienen dinero era algo desagradable.

Aquí no es refugio de pobres...

No podía creer que tengan una mentalidad tan estúpida, ellos no tenían ni la más mínima idea de lo que uno tenía que pasar para conseguir una beca, las horas que se desvela estudiando, haciendo tareas, que todo salga impecable, todo para tener una educación que valiera la pena. Pero, el hecho de que personas como esas, las cuales la mayoría de ellos pagan por tener buenas calificaciones, aquellos que nunca se han esforzado por algo, no tenían el derecho de hacer de menos a otras personas; aquellos que no tuvieron la misma suerte de ellos al nacer en una gran riqueza, esas personas que nacen comiendo en una cuchara de plata, que no les cuesta nada conseguir lo que tienen, que nunca... han tenido que dejar de comer dos o tres días porque no tenían lo suficiente para comer algo decente.

Para toda esa clase de personas es fácil vivir, pero para personas como yo, tienen que luchar para sobrevivir y la educación no era algo que se me podía negar...

—De verdad que este mundo está cada vez más podrido. En fin, debo darme prisa en encontrar la facultad de medicina —susurró mientras alzaba el folleto que traía antes en su mano y prosiguió con su búsqueda.

...

Años atrás

Una bella mujer de cabellera larga y negra como la noche se apoyaba en una de las paredes de su hogar. Tenía una incesante tos, tapaba con la mano su boca pero su vista empezaba a tornarse nublada, alejo su mano y pudo observar sangre en ella. La mujer al tratar de caminar cayó de rodillas, estaba jadeando, se le dificultaba tanto respirar, apenas podía pronunciar palabra. De repente un niño de cabellos alborotados tan oscuros como los de ella, se sorprendió ante lo que veía, aquella mujer era su madre y estaba en un estado que a cualquier pequeño de su edad lo traumaría.

S-Sasuke, ve a tu habitación por favor... —le dijo la madre a su hijo entre jadeos.

Mamá ¿te sientes mal? Qué tienes... —le dijo el pequeño niño muy preocupado, no sabía qué hacer, incluso temblaba.

La mujer se quedó en silencio, se sentía culpable al hacer que su hijo lo vea en ese estado, no quería que aquel pequeño se preocupara por ella. Sabía que Sasuke tenía miedo, trató de levantarse, se sentía tan mal, pero de igual manera lo intentó.

¿Mamá? —le dijo el pequeño a su madre, seguía preocupado y como no, aquella mujer se veía realmente mal.

La mujer trató de dar un par de pasos, pero en el primero se desplomó en el piso, su tos no cesaba y cada vez era más fuerte. Sasuke estaba horrorizado, sentía que su corazón se detendría en cualquier momento, sentía tanta impotencia en esos momentos.

¡Mamá! —Va hacia ella—. Q-Que tienes... —Le toca su frente—. Estas con fiebre muy alta, que debo hacer —le dijo nervioso y aterrado a la vez, no había dejado de temblar.

La madre empezó a toser otra vez pero esta vez salió algo de sangre de su boca, haciendo que el pequeño la vea horrorizado, no sabía qué hacer, su padre y su hermano no se encontraban en el lugar, la impotencia crecía cada vez más. Sasuke empezó a golpear el suelo con sus manos que estaban encerradas en un puño mientras se maldecía por no ser de ayuda. Mikoto, así se llamaba aquella mujer, tomó la mano de su hijo, haciendo que esté pare y la mire con tristeza.

Hijo... marca... a Itachi. D-Dile... que está avanzando... Necesito... ir al médico... —le dijo Mikoto entre jadeos, su vista se nublaba cada vez más y hacía un esfuerzo por no toser.

¿Q-Que está avanzando? A qué te refieres mamá, acaso tú...

¡Busca a Itachi! ¿Acaso no me has escuchado? ¡No te metas en esto Sasuke! —le gritó la mujer a su hijo.

El pequeño se quedó helado ante aquellas palabras, de sus ojos empezaron a brotar varias lágrimas que cayeron por sus mejillas hasta hacer contacto con el suelo. Se sentía un asco. No aguantaba el dolor que sentía en ese momento, su impotencia creció más y más, ahora lloraba de rabia, dejó de temblar, llevó sus pequeñas manos a sus piernas y las apretó tan fuerte que sintió mucho dolor. Se limpió las lágrimas, acto seguido salió corriendo a buscar a su hermano.

...

—Por qué... por qué tengo que pensar en esto ahora... Sasuke se detuvo en medio camino y apretó el puño con fuerza.

¿Por qué tengo que pensar en este tipo de estupideces?

Por más que se quejaba de esto, realmente era inevitable. No podía ignorar su pasado, no podía ignorarla a ella.

Era frustrante, pero inútiles recuerdos se cruzaban nuevamente por su mente sin permiso alguno. A pesar de que ya han pasado once años, el rencor hacia esa mujer abundaba completamente en su herido corazón.

¿Tanto fue el desprecio de mi madre que nos dejó por otro hombre que habitaba en su vida? Tan solo tenía ocho miserables años, pero, a ella le valió un comino. Se fue sin mirar atrás, dejó a un niño vivir en un asqueroso infierno. Ella no tiene ni idea de todo el dolor que he sentido en todos estos años, si tan solo pudiera arrancar este dolor, si tan solo pudiera olvidar. A pesar de que tenga un inmenso odio a hacia ella, esa mujer fue la razón por la que quise ser médico.

Ella era la razón de todo.

¿Irónico, no...?


¡Hola a todo/as! He tenido algunos problemas por acá, pero aun así no pensaba dejarles sin continuación nwn

No soy tan mala (? (¬w¬)

De corazón, espero les guste este capítulo, agradezco mucho a todas las personas que se toman el tiempo de dejar un review :') De verdad amo tanto leerlos, muchas gracias w

Sin nada más que decir ¡Disfruten el capítulo! Nos vemos en la próxima, ¡LOS QUIERO TERNURAS! Sshfcauh TnT