By Messel.
08
¿Qué sucede conmigo?
Sasuke se dirigió rápidamente al auditorio de la universidad, ya había tenido suficiente y no le apetecía volver a tener una severa discusión con su patético padre. Estaba a pocos pasos cuando se encontró con varios guardaespaldas en el lugar, miró fastidiado la escena, no entendía porque su tío vendría a la universidad, de seguro fue plan de su padre, siempre queriendo verse bien ante los demás, sin duda es insoportable.
Al acercarse un poco más, los guardaespaldas notaron su presencia dándole una reverencia inmediata, el Uchiha lo ignoró por completo y continuó con su paso, desvió la mirada, vio a su tío junto a Itachi y su padre, este último lo miró irritado, definitivamente detestaba la idea de quedarse allí.
—Pero si es el pequeño Sasuke…
El Uchiha miró a la persona de la cual procedía esa voz, era su tío, Madara. Su semblante se apaciguó un poco, si algo era cierto, es que su tío era todo lo opuesto a su padre, le agradaba, pese a que casi no lo veía ya que Fugaku siempre decía que él estaba ocupado.
—Es bueno verte de nuevo —soltó Sasuke amablemente. Madara sonrió y puso su mano en la cabeza del pequeño Uchiha revolviéndole un poco el cabello, era algo que hacía cuando Sasuke era más pequeño, le daba mucho gusto verlo nuevamente, lo apreciaba mucho.
Itachi presenciaba contento la escena, hasta que notó un leve hematoma en el labio de su hermano, su rostro se endureció un poco y desvió la vista enseguida hacia su padre, este se había alejado un poco para contestar una llamada. Definitivamente había ocurrido algo, sólo esperaba que su padre no se haya atrevido a golpearlo, no lo permitiría.
—¿Pasa algo Itachi? —preguntó Madara de repente tomándole desprevenido, Itachi regreso en sí de inmediato e hizo un suave gesto de negación mientras un semblante tranquilo se adueñaba de su rostro.
Sasuke se tensó enseguida, al parecer su hermano había notado la pequeña herida en su labio, por instinto alzo la mano hacia su boca y desvió la vista, lo menos que quería en ese momento era que él supiera lo que había ocurrido.
—Llegó el momento, debemos darnos prisa —anunció Fugaku mientras se acercaba hacia ellos. Al parecer tenía que irse pronto debido a una reunión importante, así que pidió que la proyección sea interrumpida. Madara asintió levemente y se encaminó a la puerta, mientras tanto Itachi le dirigió una mirada intimidante a su padre, este lo miró sin expresión alguna, al parecer su hijo se había enterado de lo que sucedió, pero no le importaba.
—Hablaremos después —instó el hermano mayor, Fugaku pasó frente a él ignorándolo por completo, esto irritó en cierto grado a Itachi, era difícil lidiar con él.
De repente las puertas se abrieron y es cuando sabían que debían ingresar, Madara se adentró con paso seguro al lugar, era increíble la confianza que expulsaba, no pasó un segundo cuando todas las personas del auditorio estaban inclinadas en forma de reverencia, detrás de él iba Fugaku, quien ya se había presentado antes. Por último, los hermanos Uchiha iban de par en par, Sasuke sin duda se sentía incómodo e irritado, odiaba cuando tenía que hacer ese tipo de cosas, Itachi lo observó preocupado mientras seguían caminando, alzó su vista y observó a la pelirosa, notó que estaba sorprendida, se sintió apenado, no le agradaba la idea de que se enterara de quien era, ya que creía que las cosas cambiarían por completo y tal vez intentaría alejarse. El Uchiha mayor le dirigió una pequeña sonrisa a lo que Sasuke lo miró curioso y dirigió la vista a ese lugar, era Sakura.
La ojijade pensaba que esto no era real, observó cómo Itachi le sonreía y notó como su hermano dirigió la vista hacia ella, desvió la mirada enseguida evitando el contacto visual con él, su vista se posaba en el suelo, se inclinó levemente mostrando una leve reverencia. Ambos Uchihas fruncieron el ceño ante eso, sabía que ocurría a menudo, pero ambos se sentían incómodos al verla hacer eso, hubiesen preferido que ella no lo supiera.
De alguna forma Sakura se sentía débil, apretó sus manos con fuerza, ahora entendía varias cosas, entendía porque los trataban de esa forma. Nunca imaginó que ellos dos resultarían ser de la nobleza, se tensaba cada vez que recordaba cómo le había hablado a Sasuke, en cómo lo había llamado. Y por otra parte, lo que ha sucedido con Itachi, ese hombre que tanto le gustaba, pero ahora se sentía patética al pensar que podría ocurrir algo con él, con alguien como él. Ella no era nadie ante ellos, ante su familia.
—Sakura-chan —pronunció el rubio mientras ponía las manos en los hombros de la chica y la elevaba un poco, ella seguía inclinada—. ¿Te pasa algo? —concluyó Naruto preocupado.
La ojijade dirigió la vista hacia él, negó rápidamente y le dedico una sonrisa, se había distraído con sus pensamientos.
—N-No Naruto, es sólo que… —respondió mientras su mirada se dirigía levemente al frente, su expresión cambió a una de leve asombro al ver nuevamente a los Uchihas—, no sabía… que eran nobles.
El rubio la miró divertido, no es por nada, pero ahora entendía el por qué ella había tratado al Teme de esa manera, nadie le había hablado de esa forma y menos estamparle un lápiz al pecho, había disfrutado tanto de esa escena que sin duda nunca lo borraría de su mente. Pero al parecer a Sakura no le daba gracia, el semblante de Naruto se apaciguó un poco y decidió hablar.
—Pensé que lo sabías, pero no te preocupes Sakura-chan, ellos siguen siendo personas al igual que nosotros. ¡Yo no soy noble pero me llevo muy bien con uno! —aseguró el rubio con una enorme sonrisa. Ante esto Sakura se tranquilizó un poco, lo que decía Naruto era cierto, pero aun así sentía que Sasuke tenía razón, ella no pertenecía allí.
Me siento tan pequeña ahora…
El embajador había tomado la palabra enseguida, la verdad no ponía nada de atención ya que se sentía abrumada y triste el pensar en las cosas que le dijo el Uchiha, el solo pensar que él tenía razón en sus crueles palabras, le daba cólera.
Era extremadamente difícil para la ojijade darse cuenta de lo que sucedía, definitivamente debía ser una mala broma o un sueño tal vez, porque parecía todo menos real. Necesitaba salir de ese lugar, tomar un poco de aire. Se levantó torpemente y se dirigió sigilosamente hacia la salida.
Itachi notó como Sakura abandonó el lugar, se sintió preocupado de alguna forma, tal vez se sentía mal u algo por el estilo, además de que no entendía por qué sentía tanto interés por esa mujer, era algo difícil de explicar y ni él lo entendía.
Al salir, Sakura observó a varios hombres vestidos de negro, eran corpulentos y algunos llevaban armas, había llamado la atención de esos hombres al salir, recibiendo una mirada atemorizante por parte de los uniformados.
Se inclinó levemente y se dispuso a seguir su camino, cuando de repente uno de esos hombres la tomó bruscamente del brazo.
—¿A dónde cree que va? Nadie puede salir o entrar del lugar una vez su Majestad está dentro.
Sakura se incomodó de inmediato, la trataban como si fuera una criminal, movió su brazo en busca de zafarse de su agarre, pero solo conseguía que esa persona la sujetara con más fuerza causándole mucho dolor.
En un momento fugaz una mano se posó en la de ella.
—Suéltala ahora.
Una voz autoritaria se hizo presente en el lugar, giró levemente y sus ojos esmeraldas se toparon con la mirada furiosa de Itachi. No entendía que hacía el ahí, pero sin duda no disfrutaba de lo que estaba sucediendo en ese momento.
—Lo siento, Alteza —se disculpó el uniformado mientras se inclinaba y la soltaba de inmediato.
«Alteza»
El escucharlo ser llamado así, fue como recibir una puñalada en el corazón. Era la primera vez que la pelirosa lo miraba de esa manera, estaba furioso, su mirada era más intimidante que nunca. Sakura dirigió su mano hacia la de Itachi que aun la sujetaba, sus orbes oscuros se posaron en ella, donde lo miraba con una pequeña sonrisa, el Uchiha relajó el rostro con tan solo verla. Este sujetó el brazo de Sakura con firmeza y se fue del lugar llevándose a la ojijade con él rápidamente.
Nadie decía nada tras ese corto recorrido, el Uchiha aún mantenía su mano en el de ella, la muchacha lo miraba inquisitivamente, se preguntaba a donde se dirigían, pero de repente le entro el sentimiento de preocupación el tan solo pensar que el no debería estar ahí, si no en el auditorio, con su familia.
—E-Espere Itachi-san —pronunció débilmente mientras lo obligaba a detenerse. El Uchiha la miró curioso, pero solo preocupación se reflejaba en los ojos de aquella mujer.
—Con respecto a lo ocurrido, lamento que hayas tenido que pasar por esa situación —mencionó el Uchiha con firmeza, decidiéndose finalmente en hablar del tema. Notó como la mirada de la ojijade decaía y se formaba en su pálido rostro una expresión triste.
—¿Por qué… no me dijo que era un noble? —susurró sin ganas, se sentía afligida al pensar que el Uchiha estaba mucho más lejos de lo que pensaba, totalmente fuera de su alcance, es más, ni debería estar hablando con alguien como ella.
Itachi desvió la mirada apenado, la verdad no le gustaba la idea de decirle que su familia era real, sabía que si se enteraba las cosas cambiarían, que ella preferiría alejarse, tenía temor de que algo como eso ocurriera. Él quería estar cerca de ella, porque él a esa mujer le gustaba.
—Lo siento, si no quiere responder lo entenderé… Alteza —pronunció esto último con melancolía, Itachi al escucharla decir aquello, dirigió la mirada hacia ella y la miró con culpabilidad.
—No, Sakura, no te dije porque temía que dejaras de hablarme por eso, no quiero que esto se interponga para nada, lo siento, debí ser más sincero.
Itachi mordió levemente su labio inferior, odiaba que ese tipo de cosas, como su familia, afectara su entorno, siempre fue así y ya estaba harto de eso.
—Yo… no sé si debería…
—Escúchame, Sakura —le dijo mientras sus manos se posaban en los hombros de la pelirosa. De repente sonó el teléfono del Uchiha, soltó suevamente a la chica y sacó su teléfono, observó de quien se trataba, chasqueó la lengua, no tenía opción más que responder.
—¿Qué sucede padre? —le escuchó decir a Itachi con molestia en su voz. Sin duda estaba irritado.
Un escalofrió le recorrió por la espalda al escuchar que se trataba del padre del Uchiha. En un momento fugaz recordó todo lo que le había dicho a Sasuke, esa persona era abominable, lo miró angustiada, Itachi percibió enseguida el semblante de la chica y cortó la llamada.
—¿Qué sucede? —le preguntó preocupado, a Sakura le inundó el nerviosismo, temía que Itachi se metiera en problemas por estar en ese lugar con ella.
—C-Creo que debe regresar, tal vez su padre lo llamó por eso y puede que esté furioso.
El Uchiha se sorprendió levemente ante eso, es verdad que podía estar estallando de rabia, ya que cuando Itachi notó que la pelirosa abandonó el lugar, de repente se las ingenió para escabullirse y ver si le había ocurrido algo.
Aclaró la garganta y la miró con mucha tranquilidad, pese a que por dentro el Uchiha llevaba un gran dilema en su mente. Tenía unos asuntos pendientes con su padre, sobre todo por el hematoma que percibió en su pequeño hermano.
—Es cierto que mi padre tal vez me está buscando, también tengo algunas cosas que aclarar con él, así que regresemos ¿sí? —mencionó con una melodiosa voz. Sakura curvó sus labios y asintió sintiéndose de esa forma más tranquila. El Uchiha tomó su mano y estaban dispuestos a regresar.
—¿Asuntos… que aclarar con mi hermano? —preguntó de repente una grave voz.
Ambos regresaron a ver con sorpresa, divisaron como lentamente se acercaba el embajador, al parecer había terminado la conferencia en el auditorio. Sakura estaba totalmente helada, sin duda ante ella se encontraba un hombre de largos cabellos negros y rasgos finos, expulsaba tanta sabiduría y seguridad, era increíble.
—Su Majestad —pronunció Itachi mientras se inclinaba levemente. Sakura entreabrió la boca y la cerraba consecutivamente sin saber qué decir, tras eso se inclinó exageradamente haciendo que Madara sonría un tanto divertido.
—¿Quién es esta mujer? —preguntó dirigiendo la mirada a Itachi mientras que, sutilmente descendía a su mano donde tomaba la de ella. La ojijade al notarlo lo soltó de inmediato.
Itachi la observó un tanto preocupado, se culpaba por tener que hacerla pasar por momentos incómodos como ese. Madara desvió la vista hacia la chica con la intención de que responda quien era, ya que su sobrino no decía palabra alguna.
Sakura se sintió intimidada, sentía que una mirada profunda se clavaba en ella, alzó la vista torpemente, vio como Sasuke y su padre se acercaba a lo lejos. Sus ojos se abrieron levemente en sigo de sorpresa, el Uchiha menor alcanzó a verla y se tensó enseguida.
La muchacha tragó saliva y dirigió la mirada al embajador que aun esperaba una respuesta.
Fugaku al llegar la miró con curiosidad, era la joven con la que había tropezado antes, desvió la vista a su hijo mayor y se preguntó qué es lo que sucedía.
—Mi nombre es Sakura, Sakura… Haruno, su Majestad —pronunció con seguridad.
—¿Haruno? —preguntó el padre de Sasuke con total incredulidad.
A la pelirosa le tomó por sorpresa la reacción de aquel hombre, se dio cuenta que no fue la única, ya que todos desviaron la mirada hacia él por su repentina sorpresa al escuchar el nombre de la chica.
—¿La conoces? —le preguntó el embajador a su hermano.
Fugaku apaciguó el rostro de inmediato, Sasuke lo miró con curiosidad, no se esperaba tal reacción de su padre, también quiso saber si él conocía a esa mujer, aunque realmente lo dudaba.
—No, pero conocí a un gran hombre que llevaba ese apellido —respondió disipando todo el asombro que había adquirido anteriormente.
Sakura lo miró curiosa, de repente recibió una mirada profunda de Fugaku lo cual hizo que ella desviara la vista, no le daba buena espina.
—Itachi mencionó que tenía asuntos que aclarar contigo —soltó de repente Madara dirigiéndose a su hermano— Espero no hayas hecho algo que lo molestase, deseo que puedan resolver sus problemas de una manera pacífica —concluyó mientras volvía la vista a su sobrino.
Itachi asintió sutilmente y observó a su padre donde este último le dedicaba una mirada desafiante. Él solo soltó una sonrisa tratando de apaciguar la tensión que se sentía en ese momento.
—Es hora de marcharse —manifestó el embajador— Un gusto conocerla, Sakura —musitó mientras la miraba y levemente desviaba la vista a su sobrino. Hizo un gesto dando a entender que debía irse también.
Itachi dirigió la vista a la pelirosa, la cual miraba al suelo. Se sintió mal por ella pero ya tendrían la oportunidad de hablar después, Sakura al notar que estaban por marcharse se inclinó levemente. Escuchaba como los pasos se iban alejando cada vez más del lugar, donde varios segundos después desaparecieron por completo.
—¿Piensas quedarte así todo el día?
Sakura se tensó al escuchar esas recientes palabras, era él, la voz de la persona que la llamó molestia. Alzó la vista con incredulidad, el Uchiha se encontraba frente a ella, su mirada era tan fría, sin una pizca de emoción. No sabía que decir… ¿Por qué aún seguía ahí? ¿Acaso quería burlarse de ella diciéndole que él tenía toda la razón? Mordió su labio tratando de calmar ese dolor que sentía en su pecho.
El Uchiha relajó el rostro, estaba tenso, debía haberse ido junto a su familia, pero por alguna razón tenía la necesidad de quedarse. Lo que ella había presenciado antes, aquella disputa con su padre, hacía que se sienta intranquilo de alguna manera. Volvió a mirarla pero esta vez con angustia, no entendía que le pasaba, estaba furioso consigo mismo.
—Admito que tenía razón —soltó Sakura de repente con sequedad. Le devolvió la mirada, pero la expresión de angustia del Uchiha se había desvanecido, ahora ante sus ojos veía a un Sasuke impasible, algo que no es raro en él.
Sakura lo miró dolida, este último no decía nada, se mantenía en absoluto silencio, incluso ni se movía. Él solo la observaba, se sentía como un completo idiota, sabía que había sido muy duro con sus palabras, pero ¿qué podría haber hecho? No era el mejor momento como para sentir lástima por una persona después de lo que le habían hecho, el solo hecho de que ella haya estado espiando le ponía furioso, eran natural reaccionar así, o al menos es lo que él pensaba.
La pelirosa se inclinó ante el Uchiha y desvió su vista al frente, es cuando empezó a caminar. Sasuke presenciaba como se alejaba, apretó su puño levemente y fue tras ella, tomó la mano de la chica exigiéndole que se detuviera, Sakura se tensó ante el contacto, su mano estaba muy fría, sin duda muy acorde a su personalidad…
Sakura se giró lentamente y dirigió la vista a su mano que aun la tocaba. El Uchiha la soltó suavemente haciendo que la ojijade pueda ver finalmente esos orbes oscuros. Ella lo miraba curiosa, observó cómo el Uchiha sacaba de su bolsillo un delgado estuche de color negro.
El Pelinegro tomó la mano de Sakura donde puso aquel estuche en encima de ella, acto seguido con su otra mano cerró su puño, haciendo que tome el objeto.
—Consérvalo, es la compensación del lápiz que rompí el otro día —mencionó mientras alejaba sus manos de la de ella.
Sakura lo miró con sorpresa, llevó la vista sigilosamente hacia el estuche, lo abrió lentamente, era una pluma estilográfica, era preciosa, el cuerpo era de color negro con partes doradas, la cual estaban talladas a los filos de pétalos de cerezos, acompañadas de un proverbio japonés.
—La nieve no rompe las ramas del sauce —susurró levemente, de repente esas palabras llegaron directo a su corazón, miro a Sasuke con total tristeza, el Uchiha se sorprendió ante eso. Lo que él no sabía es que ese proverbio solía decirlo el padre de Sakura, y eso sin duda lo recordaba a él, a su sonriente padre.
''La nieve no rompe las ramas del sauce, Sakura''
Su mirada se tornó vidriosa, su labio temblaba levemente, fue cuando sin poder evitarlo, una lágrima caía sin permiso alguno por su mejilla, el Uchiha se sobresaltó al verla llorar, no entendía por qué había reaccionado de esa manera, no sabía qué hacer, nunca había estado en una situación similar, un sentimiento de ansiedad se apoderó de su cuerpo sin piedad alguna. Las lágrimas caían una tras otra, se sentía mal por verla de esa manera, de repente escuchó las voces de varias personas, dirigió la vista hacia atrás y así era, varias personas se acercaban y es cuando el Uchiha se tensó, regresó a verla totalmente desesperado. No podían verlo con ella y no era porque su imagen se vería afectada, pensaba en que si la reconocían sin duda no descansarían en hacerle la vida imposible hasta que se marche de la universidad. Una porque estaba con él, sabia la gran influencia que tenía en las mujeres y por otra parte, que era becada.
Aquellas personas estaban acercándose cada vez más, incluso podía percibir que ya habían notado su presencia. Sin pensarlo dos veces llevó su mano hacia atrás del cabello de la ojijade y la cubrió con la capucha del buzo que llevaba puesto, un segundo después la atrajo hacia él cubriéndola en un abrazo.
Sakura no entendía que sucedía, tanta era la sorpresa que incluso las lágrimas habían cesado al instante.
—Yo… —pronunció la pelirosa débilmente.
—Shh… quédate en silencio —susurró el Uchiha mientras la aferraba más a él.
Ella obedeció y se quedó en absoluto silencio, al estar tan apegada a él, si ponía atención, podía escuchar los latidos del corazón del Uchiha, era un ritmo tan calmado, tan sereno… Apretó débilmente su mano en el pecho de Sasuke, este último sintió aquello, estaba tan cerca de ella, un aroma a rosas endulzaba su olfato, no entendía cómo es que llegaron a esta situación, pero de alguna forma y para sorpresa de el mismo, se sentía cómodo ante aquel contacto, y no le molestaría para nada permanecer un rato más de esa manera…
—¿No es Uchiha Sasuke? —escuchó decir de repente a un hombre que se acercaba al lugar. El Uchiha volvió en sí, desvió la vista hacia un lado, se topó con la mirada de la persona que había pronunciado su nombre y le dedico una mirada intimidante. Este se asustó, dio una leve reverencia y apresuro su paso con la intención de abandonar el lugar.
Escuchaba varios susurros de la gente que pasaba por el pasillo, sabía que hablaban de él, pero nadie se atrevía a mirarlo a los ojos.
—¿Quién es esa mujer que está con él? —escuchó decir a una mujer, él ni se inmutó, solo guardaba silencio. Sintió como Sakura volvía a apretar la mano en su pecho, el Uchiha movió levemente su mano acariciando su espalda tratando de decir que esté tranquila.
—Un mechón rosa… —susurró otra mujer haciendo que el Uchiha se sobresalte. Sakura escuchaba cómo los latidos del Uchiha eran un poco más rápidos, trató de apartarse pero el Uchiha volvió a aferrarla más a su regazo.
Un mechón de cabello rosa se había escapado por su capucha, es algo que pasó desapercibido por el Uchiha, lo que trataba de hacer era que no la descubrieran por su peculiar cabello, pero al parecer fue un completo fracaso, sólo esperaba que esa mujer no diga nada en absoluto, aunque sabía que eso era casi imposible.
Escuchó como poco a poco los pasos de las personas se alejaban cada vez más, las voces cesaron hasta quedar una vez más en completo silencio. Se apartó un poco de ella, estaba cabizbaja lo cual no podía mirarla a los ojos. Llevó su mano al mentón de la chica y lo elevó un poco, es cuando la miró, sus mejillas estaban adornadas de un color carmesí, sus ojos se conservaban vidriosos, una débil lágrima recorrió su mejilla. Sasuke la miró con ternura, llevó su mano delicadamente a su rostro y con su pulgar limpió el rastro de aquella lágrima traviesa que había caído sin permiso alguno. Su mirada se dirigió a su boca, deslizó su pulgar lentamente hacia ese lugar, podía notar el color rosa de sus labios, además de que estaban algo húmedos. Sakura ante ese contacto dirigió una mirada con total sorpresa hacia el Uchiha, este la miró y sus ojos hicieron un fuerte contacto visual, donde Sasuke desvió la vista apenado. No sabía si era solo parte de su imaginación pero Sakura notó como el Uchiha mostraba un leve rubor. Este dio un paso atrás y disipó todo pensamiento estúpido que pasaba por su mente, cerró los ojos y al volverlos a abrir se mostró un poco más serio ante la chica.
—¿Te sientes mejor? —preguntó el pelinegro mientras volvía a mirarla. Sus ojos aún mostraban sorpresa, entreabrió sus labios con la intención de decir algo, pero no podía articular palabra alguna. Desvió la vista al estuche que aún tenía en su mano, lo observó con melancolía y volvió la vista al Uchiha.
—No puedo aceptar esto —pronunció finalmente—. Usted rompió un lápiz, y este no es uno, no hay razón para que lo acepte…
Al decir aquello, estiró un poco el objeto con ambas manos con la intención de devolvérselo. El Uchiha sólo endureció un poco la mirada.
—Me dijiste que no eres una persona que desperdicia las cosas, si no lo tomas tú, deberás tirarlo a la basura —objetó el Uchiha con un poco de rudeza en su voz. No entendía porque Sakura había reaccionado de antes de esa manera, pero quizá es algo que solo le pertenece a ella, y no era quien para involucrarse.
—Pero…
Desvió la vista nuevamente a sus manos, no sentía que era correcto aceptar algo así, miles de pensamientos se apoderaban de su mente, su corazón seguía alterado de alguna manera tras el contacto de ese hombre, tras ese abrazo… Regreso a verlo rápidamente pero el Uchiha ya se estaba marchando del lugar, levantó levemente la mano pero no podía detenerlo.
—G-Gracias, por esto y lo de antes… —le dijo en voz alta con la intención de que llegue a los oídos de Sasuke, sin duda no esperaba que él hiciera algo como eso, nuevamente se sentía confundida.
—Hmph —soltó el Uchiha al escucharla decir eso a lo lejos. No se detuvo ni regresó a verla, sólo siguió con su camino, necesitaba calmar a su corazón que latía con furia, sin duda, no se reconocía así mismo, esa mujer sacaba de él una parte que jamás había visto.
¿Qué me está pasando? …
….
Un hombre furioso se encontraba sentado en su despacho, se podía sentir claramente la tensión en el ambiente, sin duda no podía estar tranquilo un solo segundo más, la duda le carcomía la mente, necesitaba respuestas.
—Mi señor —dijo un hombre de cabellera gris que se había adentrado recientemente al despacho, dio una leve reverencia y prosiguió— ¿Ha ocurrido algo? He recibido varias llamadas urgentes por parte de usted, Alteza.
Se levantó bruscamente de su asiento y le dirigió una mirada llena de rabia. El hombre lo miró con terror, sin duda algo había pasado, sabía que no era nada bueno.
—Necesito que investigues a una persona, debo saber todo sobre ella —soltó con furia— Su nombre es Haruno… Sakura.
Hola a todos, lamento muchísimo la demora de este capítulo, como mencione en el video de youtube, mi madre no esta pasando por un momento bueno y eso me afecta muchísimo.. aun así me las he ingeniado para poder continuar esta historia ya que he pensando mucho en ustedes, espero hayan disfrutado de este capítulo, si es así no olvides dejarme un review, de verdad me haría muy feliz leerte n.n Con respecto al capítulo puedo decir que ya empezará varios sucesos, así que estén listos para ello ~ uvu ¡LOS QUIERO MUCHÍSIMO! Hasta la próxima ~~
